La noche temática

La soledad también enferma: cómo afecta el aislamiento social a nuestra salud

Mujer sujeta a un bebe

Mujer sujeta a un bebe

Estamos acostumbrados a cuidar nuestra alimentación, hacer ejercicio y dormir suficientes horas, pero ¿prestamos la misma atención a nuestras relaciones personales? La ciencia lleva años investigando cómo influye la soledad en nuestra salud y sus conclusiones apuntan a que sentirse solo no es únicamente una cuestión emocional: también tiene consecuencias físicas.

El documental Programados para conectar, de La noche temática, reúne a investigadores y especialistas que explican por qué los seres humanos necesitamos relacionarnos y qué sucede cuando perdemos nuestros vínculos sociales.

El sociólogo Nicholas Christakis recuerda que nuestra capacidad para establecer amistades duraderas es una característica extraordinaria de nuestra especie. Las relaciones no solo contribuyen a nuestro bienestar emocional, sino que también desempeñan un papel fundamental en nuestra supervivencia.

¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo cuando nos sentimos solos?

La soledad prolongada puede activar respuestas fisiológicas relacionadas con el estrés. El investigador Steve Cole ha estudiado cómo el aislamiento social modifica la actividad de determinados genes vinculados al funcionamiento del sistema inmunitario.

"Vimos que estaban relacionados con la inflamación", explica Cole al referirse a los genes que presentaban una mayor actividad en los glóbulos blancos de las personas solitarias.

Sus investigaciones apuntan a que la soledad puede favorecer procesos inflamatorios y alterar la respuesta antiviral del organismo. Estos mecanismos ayudan a comprender su relación con distintos problemas de salud.

El médico Ashwin Kotwal señala que la inflamación está asociada a enfermedades cardiovasculares, demencia y diabetes, entre otras afecciones. Por eso, los especialistas defienden que las relaciones sociales deberían considerarse un elemento más de la prevención sanitaria.

La pandemia contribuyó a cambiar la percepción de este problema. La geriatra Carla Perissinotto explica que el aislamiento generalizado ayudó a reducir el estigma asociado a la soledad y a reconocer sus consecuencias sobre el bienestar.

Más conectados, pero ¿menos acompañados?

Las nuevas tecnologías prometen mantenernos conectados permanentemente. Sin embargo, el documental plantea una paradoja: disponer de múltiples canales de comunicación no garantiza relaciones profundas ni satisfactorias.

El escritor Michael Pollan cuestiona que las interacciones digitales puedan sustituir la experiencia de compartir tiempo con otras personas. "Dedicamos mucho tiempo a las pantallas, pero no pasamos tiempo juntos", advierte Pollan.

El documental también analiza el desarrollo de compañeros virtuales basados en inteligencia artificial. Eugenia Kuyda, creadora de Replika, reconoce tanto sus posibilidades para ayudar a personas que se sienten solas como el riesgo de que terminen desplazando las relaciones humanas.

Frente a estos desafíos, los investigadores coinciden en la necesidad de recuperar el valor de los vínculos personales. No se trata únicamente de vivir acompañados, sino de construir relaciones significativas.

Porque cuidar nuestra vida social también es una forma de cuidar nuestra salud.