El plástico ya está en tu sangre, tus pulmones y tu placenta: la ciencia lo confirma
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El plástico forma parte de la vida cotidiana desde la infancia: globos, juguetes y objetos domésticos son fuentes habituales de exposición a microplásticos. / Homo Plasticus (Arte France, 2025)©Découpages-La famille témoin
El plástico ya está dentro de ti. En tu sangre, en tus pulmones, en tu placenta. No es una hipótesis: los científicos lo han demostrado. Y ahora van un paso más allá: quieren saber si ese plástico invisible que acumulamos desde antes de nacer puede enfermarnos. LEl documental Homo Plasticus, de La Noche Temática profundiza en esta emergencia.
Pudimos demostrar por primera vez que ingerimos muchos microplásticos
El primer gastroenterólogo que lo buscó y lo encontró fue Philipp Schwabl, de la Universidad de Medicina de Viena: en 2018 publicó un estudio que demostró por vez primera que los seres humanos comemos microplásticos. Lo hizo examinando muestras de heces enviadas por colegas de todo el mundo que seguían dietas muy diferentes. Todas tenían plástico dentro. Sin excepción alguna.
Del estómago a la placenta
Pero el sistema digestivo no es la única puerta de entrada. El neumólogo Carlos Baeza, del Hospital General Universitario de Elche, analizó los pulmones de 44 pacientes mediante lavados broncoalveolares. El resultado: microplásticos presentes en más de dos de cada tres casos. "Cuanto mayor es la concentración de microplásticos, peor es la función respiratoria de los pacientes en el estudio", advierte el médico español. Baeza relaciona estos hallazgos con patologías como el asma o la EPOC, históricamente vinculadas solo al tabaco.
El alcance de la contaminación va aún más lejos. El obstetra Antonio Ragusa, jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Carlo Alberto Pizzardi de Bolonia, fue el primero en detectar microplásticos en la placenta humana. Partículas de polipropileno tanto en el lado materno como en el fetal. El plástico había cruzado la barrera que protege al feto. "Cuando vi por primera vez partículas de plástico al microscopio, me sentí exultante por un momento. ¡Qué descubrimiento tan maravilloso! Pero solo durante un instante. Luego me dije: "Estas son muy malas noticias", relata Ragusa.
¿El plástico puede causar cáncer?
La pregunta más inquietante la plantea la doctora Alba Hernández, directora del Departamento de Genética de la Universidad Autónoma de Barcelona. Su equipo expuso durante siete meses y medio células pulmonares a nanoplásticos de PET, el material de las botellas de agua. El resultado: las células desarrollaron la capacidad de invadir tejidos, un comportamiento propio de las células cancerosas. "En el contexto del conjunto de evidencias que tenemos, sí que estamos viendo que el micro nano plástico, en concreto el de PET, derivado de botellas de agua reales, es un agente que puede ser cancerígeno", concluye la investigadora.
Los científicos son cautos: hacen falta más estudios, más dosis, más modelos. Pero la tendencia que dibujan apunta, según Hernández, a "un problema que verdaderamente puede ser un problema global de salud pública". Para 2060, la producción mundial de plásticos podría triplicarse. Y nuestra exposición, con ella.
La Noche Temática
