CINE INTERNACIONAL

El otro James Stewart: del buenazo de Hollywood en '¡Qué bello es vivir!' al antihéroe vaquero de 'Tierras lejanas'

  • El mejor compañero de rodaje de James Stewart fue un caballo llamado Pie
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'Tierras lejanas' de Anthony Mann con James Stewart, Walter Brennan y Ruth Roman

'Tierras lejanas' de Anthony Mann con James Stewart, Walter Brennan y Ruth Roman

Tierras lejanas es la sexta película (cuarto wéstern) del actor James Stewart y el director Anthony Mann. En ella Jeff Webster y Ben Tatum trasladan cabezas de ganado desde Wyoming hasta los asentamientos mineros de Dawson (Canadá) para venderlas a buen precio en plena fiebre del oro del Klondike. Al llegar al puerto fronterizo de Skagway en Alaska, chocan con "el juez" Gannon, un cacique corrupto que gobierna la zona y les confisca las reses. Tras recuperarlas de forma clandestina y continuar el viaje, la banda de Gannon comienza a perseguirlos. Es entonces cuando Webster, cuya filosofía siempre ha sido "no meterse en los asuntos de los demás", se verá obligado a abandonar su individualismo para sobrevivir.

En el reparto acompañan a Stewart, Walter Brennan, Ruth Roman, Corinne Calvet y John McIntire. Aunque el mejor compañero de rodaje para el actor fue Pie.

Pie, el mejor compañero

Pie es el nombre del caballo que monta James Stewart en Tierras lejanas. Según dijo el propio actor en algunas entrevistas, "el mejor compañero de reparto que he tenido jamás". Un caballo alazán con el que rodó 17 películas durante 22 años. El equino era su verdadera estrella preferida, sentía auténtica devoción por él. Un ejemplo de esta conexión sucedió en el clímax de la película: Pie debía caminar solo por una calle oscura para engañar a los villanos que preparaban una emboscada. ¿Sería el caballo capaz de hacerlo sin un jinete o un entrenador escondido? James Stewart se acercó a Pie, le susurró las instrucciones al oído y el caballo realizó la secuencia a la perfección en la primera toma dejando boquiabierto a todo el equipo.

El caballo pertenecía a Stevie Myers. Su padre, un viejo vaquero y entrenador de caballos que había trabajado para estrellas del wéstern clásico, se lo regaló al jubilarse. Stewart quiso comprar a Pie en reiteradas ocasiones, pero Myers nunca estuvo dispuesta a vender al animal. Aunque siempre permitió al actor alquilarlo en exclusiva para los rodajes.

El vínculo con el caballo fue tan especial que, cuando Pie falleció alrededor de 1970 a los 30 años, la dueña le otorgó a Stewart un último permiso: dejar que el caballo fuera enterrado en los terrenos de la finca del actor en California, cumpliendo el deseo de Stewart de tenerlo cerca para siempre.

Mann-Stewart

James Stewart y Anthony Mann revolucionaron el género del wéstern en los años 50 con personajes oscuros, humanos y psicológicamente complejos. Rompieron con el arquetipo de vaquero noble y desinteresado como los personajes interpretados por John Wayne, bajo la batuta de John Ford, otra de las míticas uniones a la altura de la de Mann y Stewart o la de Alfred Hitchcock con el propio Stewart en esa misma época. Todas ellas han sido de las colaboraciones más importantes de la historia del cine.

De buenazo a antihéroe

A principios de los años 50, James Stewart arrastraba una imagen de "buenazo" y ciudadano ejemplar, como la que ofrece a través de sus personajes el actor Tom Hanks en la actualidad, del que se dice que es su heredero. Stewart cultivó esta fama por películas como Caballero sin espada o ¡Qué bello es vivir!, pero el cineasta Anthony Mann venía de dirigir cine negro, turbio y violento y vio en él un potencial oculto.

El western psicológico

Mann y Stewart rodaron ocho películas entre 1950 y 1955, cinco de ellas wésterns con las que revolucionaron el género. Cambiaron a los hombres intachables que distinguían perfectamente el bien y el mal por el antihéroe, un personaje atormentado por el pasado, egoísta, violento, lleno de odio, codicia o sed de venganza. Esto dio lugar a un nuevo género, el "wéstern psicológico".

James Stewart en una escena de 'Tierras lejanas' de Anthony Mann

Escenarios mentales

Anthony Mann, además de jugar con la mente del espectador a través de sus protagonistas, utilizaba el paisaje como un reflejo del caótico y violento estado mental de los personajes de James Stewart. En Tierras lejanas vemos glaciares y en otras películas del realizador, montañas rocosas o desiertos, no como simple decorado, sino como parte de ese tormento psicológico.

Cinco Wésterns legendarios y tres éxitos más

Los trabajos salidos de la unión del actor y el cineasta son Winchester '73 (1950), con la que empezó todo y que fue un éxito que cambió la carrera de Stewart para siempre, a continuación llegó Horizontes lejanos en 1952. Un año después rodaron Colorado Jim, para muchos, la obra maestra del ciclo. Después se rodó la que nos ocupa, Tierras lejanas (1954). La última colaboración en el género wéstern fue El hombre de Laramie en 1955. Pero hubo ocho películas en total fruto de esta alianza. Las otras tres cintas no son del oeste, sino de otros géneros. En ellas también aplicaron la fórmula de personajes complejos. Rodaron Bahía negra (1953), Música y lágrimas (1954) y Acorazados del aire (1955).

Ruptura

La unión se rompió abruptamente por fuertes discrepancias creativas entre James Stewart y Anthony Mann durante la preproducción de La última bala. Nunca volvieron a dirigirse la palabra. Anthony Mann, que opinaba que el guion era basura (trash) y que James Stewart, no estaba a la altura para tocar él mismo el acordeón que exigía el guion, aunque el actor sabía tocarlo y practicaba desde la niñez, abandonó el proyecto. La última bala se estrenó en 1957 bajo la dirección del debutante James Neilson. A pesar de lo que opinaba Mann, fue un éxito de taquilla.

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