DOG HOUSE

'Dog House' muestra el drama de los galgos cuando termina la temporada de caza

Hombre joven con barba y Galgo atigrado en un campo con fardos de heno y árboles. El hombre abraza al perro, ambos mirando a la cámara.

Desde hace muchos años, los galgos han sido tradicionalmente animales utilizados para cazar, una práctica muy extendida por toda España. Pero su vida útil como cazadores es muy corta, de modo que para miles de estos animales el infierno comienza cuando termina la temporada de caza. Casi 80.000 galgos son sacrificados cada año en nuestro país. Irónicamente la fortuna sonríe a aquellos que solo son abandonados, con perros de apenas 2 o 3 años de edad que ya no sirven a sus dueños y que, en el mejor de los casos, acaban en una protectora esperando una segunda oportunidad... o en Dog House.

Dog HouseDog House - Temporada 2 - Programa 8

El final de temporada reúne historias de esperanza, segundas oportunidades y perros capaces de transformar vidas para siempre.

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Óscar, un galgo con heridas que busca una segunda oportunidad

Este ha sido el caso de Óscar, que fue rescatado sin chip en un pueblo cercano al centro de adopción y con numerosas heridas en la piel provocadas al defenderse de otros animales y con un cuerpo extraño clavado en uno de sus ojos. Una situación muy común entre los perros de este tipo de raza que terminan en el chenil de alguna protectora: muchos de ellos presentan "lesiones físicas, marcas en la piel por haber recibido perdigones, mordeduras de otros perros...", como destacan las voluntarias del programa que cada semana capitanea Chenoa en La 1 de TVE.

Además, esta raza cuenta con otro hándicap, dado que arrastra una fama que no suele ajustarse a la realidad. Se dice que son animales nerviosos y que necesitan mucho ejercicio físico, cuando no siempre es así. Son rápidos y veloces, pero también muy tranquilos y muy nobles. La fama de que están siempre asustados y que llevan el rabo entre las piernas tampoco se corresponde con la realidad.

Luis lo tiene claro: quiere un galgo en su vida

Luis llega a Dog House dispuesto a dar una segunda oportunidad a un galgo

Pero si de algo sirve Dog House, además de ofrecer una segunda oportunidad a los mejores amigos del ser humano, es para abrirnos los ojos y derribar prejuicios sobre las distintas razas. En este caso, Luis ha llegado con la lección aprendida de casa y dispuesto a enseñársela a los demás. Al llegar a la recepción lo tenía más que claro: él quería un galgo porque "ese tipo de perros han podido tener un pasado más complicado y creo que se merecen quitarse esa mochila de sufrimiento que hayan podido tener".

Una decisión que explica con estas palabas: "Me produce una lástima profunda y un desasosiego enorme pensar todo lo que sufren los galgos con todo el tema de la caza, cuando se acaba la temporada y dejan de ser útiles. Es un mundo totalmente oscuro en el que al final, los que tenemos un poquito de sensibilidad, nos hace polvo y sobre el que creo que habría poner un poquito más de luz para saber lo que hay y todo lo que sufren estos animales".

Dog HouseLuis: Un amor incondicional por los galgos

Luis: Un amor incondicional por los galgosVer ahora

El vampiro de Humanes: el estremecedor caso que marcó a la sociedad

Uno de los casos más espeluznantes, relata Carolina, "fue el conocido caso del vampiro de Humanes". Se trataba de un individuo que acogía este tipo de perros de caza, porque los galgos son donantes universales de sangre para el resto de canes. Ejemplares que los cazadores desechaban supuestamente porque no servían para caza acababan en una antigua vaquería regentada por este señor, donde "los hacinaba y les sacaba la sangre hasta matarlos para venderla a clínicas veterinarias para los animales de los particulares".