De limpiar jeringuillas en el parque a luchar contra el bullying: el combate definitivo de Jero García

  • El exboxeador confiesa su pasado como acosador escolar y desvela la cruda realidad del bullying en su nueva novela
  • Descubre por qué exige condenar a los padres de los agresores y cómo el deporte es "la vacuna contra la frustración"
Jero García, con chaqueta de cuero y camiseta, se toma una selfie con su móvil negro. Fondo con logos de MEDIASET España, Telecinco, 'iliru films' y 'DE FRADES'.

Jero Garcia en la presentación de 'El Cuaderno De Sara' en el Cine Capitol en MadridJUAN NAHARRO/GETTY

CARLOS DELGADO

Hay vidas que parecen seguir una línea recta hacia el abismo hasta que un giro brusco lo cambia todo. El exboxeador y educador social Jero García es el ejemplo perfecto de que el pasado no tiene por qué ser una condena definitiva.

En la última emisión de La hora inesperada, el exconductor del programa de televisión Hermano mayor se sienta frente a los micrófonos de RNE para repasar su transformación vital y presentar Camino de vuelta, una novela que radiografía la violencia juvenil desde la experiencia más directa y personal.

La hora inesperadaLa hora inesperada - Jero García, exboxeador: "Tengo la vacuna para la frustración"

La hora inesperada - Jero García, exboxeador: "Tengo la vacuna para la frustración"Escuchar audio

Un parque lleno de jeringuillas y una hija a los 22

Crecer en un barrio difícil te obliga a madurar a golpes. El primer gran punto de inflexión en la vida de Jero llegó con apenas 11 años, cuando tuvo que llevar a la casa de socorro a un amigo que se acababa de pinchar con una jeringuilla. Aquella escena y la dramática rutina de tener que limpiar de agujas su campo de fútbol improvisado en el Parque San Isidro le dieron un baño de realidad prematuro.

El segundo gran impacto llegó poco después: a los 22 años, convertido en un rebelde salvaje y problemático, fue padre adolescente. La llegada de su hija Azahara no solo le ordenó la cabeza, sino que le salvó literalmente la vida al obligarlo a echar el freno.

La culpa del acosador y una promesa pendiente

Las mejores historias nacen de la experiencia, y las páginas de Camino de vuelta están repletas de ella. La novela nació tomando un café en el madrileño barrio del Lucero, cuando uno de sus alumnos le regaló su desgarradora historia de acoso escolar para que la escribiera.

Jero García dando un discurso en el Foro Internacional del Deporte, en León.GETTY

Pero el propio Jero García conoce perfectamente el daño que se puede infligir en las aulas desde el otro lado. El exboxeador confiesa abiertamente que en su juventud hizo daño a otros chavales y que, 30 años después, un antiguo compañero le hizo ver el infierno silencioso que había provocado. Tras pedir perdón, Jero le prometió que dedicaría su vida a mitigar y prevenir el acoso escolar, una promesa que ahora cumple a través de esta novela.

Redes sociales, castigos a padres y la vacuna del boxeo

Lejos de erradicarse, el educador advierte que el bullying actual tiene "más cantidad y mucha más calidad" debido a la enorme crueldad que permiten las redes sociales, una pantalla que deshumaniza a la víctima al ocultar su sufrimiento. Para frenar esta epidemia, Jero exige medidas contundentes: unaley orgánica donde los padres asuman responsabilidades penales y civiles por los actos de sus hijos menores, y desterrar para siempre la peligrosa excusa de que "son cosas de críos".

Jero García con su libro "El boxeo es vida, vive duro" en las casetas de libros de la Cuesta de Moyano

Frente a la sobreprotección moderna que evita que los menores lidien con el fracaso, Jero receta los valores de los deportes de contacto. Bien enfocado, el boxeo no fomenta la violencia, sino que regula la ira, canaliza la agresividad y actúa como la mejor "vacuna contra la frustración". Dale al play y escucha la entrevista íntegra a Jero García en el nuevo programa de La hora inesperada en RNE.