Por qué el amor no es suficiente para construir una relación de pareja

  • El psicoterapeuta Antonio Ríos explica en El último tren qué necesita una pareja para resistir el paso del tiempo
  • Subraya, entre otras cosas, que el fin del enamoramiento marca el comienzo del "estado natural" de la pareja
La capacidad de comunicarse y escucharse es clave en cualquier relación de pareja saludable.

La capacidad de comunicarse y escucharse es clave en cualquier relación de pareja saludable.ISTOCK

RTVE.es

¿Cómo se construye una relación de pareja? ¿Basta con quererse? El médico psicoterapeuta Antonio Ríos, especialista en terapia familiar y de pareja con más de 30 años de experiencia profesional, ha explicado en El último tren cuáles son, a su juicio, las claves para que una relación resista el paso del tiempo.

Subraya, entre otras cosas, que el fin del enamoramiento marca el comienzo del "estado natural" de la pareja y lamenta que hoy en día, según su experiencia profesional, en muchas parejas falta esfuerzo, compromiso y perseverancia.

El último trenEl último tren - Claves para construir una relación de pareja

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Uno más uno son tres

El vínculo, esa "conexión emocional inconsciente" que se produce entre los dos miembros de una pareja, es el "cimiento" de toda relación y se refleja en el proyecto de vida que construyen juntos.

Para convivir no basta con el amor

Una cosa es amar a alguien y otra es vivir con la persona que amas. Para convivir con la persona que amas, aparte del amor basado en el vínculo que estableces con esa persona, hacen falta destrezas y habilidades para la convivencia, como por ejemplo la capacidad de comunicarse y escucharse, de negociar y solucionar conflictos y de planificar el ocio y divertirse juntos. Sin todo esto, por mucho amor que exista, es muy difícil que una relación pueda sostenerse a largo plazo.

La pareja evoluciona por etapas

La primera etapa de una relación de pareja es el enamoramiento, que es una fase —no un estado— de intensidad emocional desmedida, desproporcionada, que dura en torno a un año o año y medio. Después llega la etapa de "vivir en amor, no enamorado", que es el "estado natural" de una pareja. El sentimiento de amor no es tan intenso, pero es mucho más profundo, más duradero e implica una decisión: "Quiero quererte".

El amor necesita cuidados constantes

Hay parejas, sobre todo jóvenes, que cuando se acaba la etapa de enamoramiento se desencantan y no pasan a la fase de vivir en amor, que puede durar toda la vida siempre y cuando se cuide y alimente ese amor, de modo que los miembros de la pareja puedan superar las dificultades propias del camino que están recorriendo juntos.

Esto es clave para Antonio Ríos, que preguntado acerca de si existe en la actualidad una crisis de la vida en pareja, responde: "Para mí, desde mi experiencia profesional, hay crisis en cuanto a la disposición, al esfuerzo, a la implicación, al aprendizaje de competencias, a la perseverancia ante las dificultades, en apostar por cuidar y alimentar".

El amor también implica aceptar la frustración

Antonio Ríos sostiene que entre un 10 y un 20% de la personalidad de la pareja probablemente nunca llegue a gustarnos. Hay que aprender a convivir con esa parte y valorar todo lo demás. Ahora bien, matiza que ese margen de frustración nunca puede afectar a aspectos esenciales ni justificar situaciones de maltrato o violencia.

Combinar el desarrollo personal con el de la pareja

Si cuidamos solamente el proyecto en común y no el crecimiento personal, la pareja acabará resintiéndose. Lo mismo sucede al revés. Hay que abordar las dos esferas como una "intersección en la que fluctúan a modo acordeón".

Cuatro momentos especialmente delicados

El psicoterapeuta identifica cuatro etapas especialmente proclives a poner a prueba la estabilidad de la pareja: el nacimiento del primer hijo, la adolescencia de los hijos, el momento en que abandonan el hogar familiar y la jubilación. Saber adaptarse a cada una de ellas es fundamental para mantener una relación solida y duradera.