Un edificio histórico lleno de misterios: 'La Lonja de la Seda', de Juan Francisco Ferrándiz
- La nueva novela histórica de Juan Francisco Ferrándiz transcurre en la Lonja de la Seda de Valencia
- La construcción del templo se verá interrumpida por misterios, fantasmas, corruptelas y asesinatos
En el panorama contemporáneo de la novela histórica en España, pocos autores han logrado armonizar la precisión académica con el éxito de público como Juan Francisco Ferrándiz (Cocentaina, 1971). Su trayectoria profesional dibuja un puente natural entre las leyes y las letras: se licenció en Derecho y hoy día sigue ejerciendo como abogado. Compagina esa profesión con la faceta de escritor, la docencia y la divulgación en diferentes medios sobre las tradiciones y leyendas del folclore valenciano. Página Dos entrevista a Juan Francisco Ferrándiz en el edificio que da nombre a su nueva novela, La Lonja de la Seda (Grijalbo).
En esta novela ambientada en la Valencia del siglo XV, el escritor alicantino descifra el pasado como un entramado de códigos éticos, jurídicos y sociales que explican las luces y sombras de su identidad actual. Su aproximación a la historia, rigurosa y carente de anacronismos idealizados, huye del decorado para adentrarse en la psicología de la sociedad de la época. La trama comienza cuando Valencia se ha convertido en la ciudad más próspera del Mediterráneo gracias a los mercaderes que desembarcan desde todo el mundo. Para ellos se idea una de las obras arquitectónicas más espectaculares que el hombre jamás haya visto: la Lonja de la Seda.
Valencia, epicentro comercial del Mediterráneo
Sin embargo, no todos están de acuerdo en levantar un templo destinado a los mercaderes, y no para honrar a Dios. La construcción se complica desde el principio en un relato lleno de misterio, corrupción e, incluso, asesinatos: una peligrosa confrontación entre aquellos que aceptan que la sociedad está cambiando y aquellos que pretenden que todo siga igual. El joven cantero Joan Ibarra, que dirigirá las obras, y su esposa Francesca, una mujer dotada de un extraño don, deberán enfrentarse a sus fantasmas del pasado mientras protagonizan un relato de venganza, pasión y lucha de clases. El lector se verá sumergido en ese tránsito histórico del oscurantismo hacia la modernidad.
«En cualquier novela histórica, lo más importante son los personajes», le cuenta Juan Francisco Ferrándiz a Óscar López durante la entrevista con Página Dos.
Piedra a piedra, como nosotros construimos nuestras vidas.
«El lector se convierte en alguien que es parte de esos antepasados que viven su vida, que tratan de llevar adelante sus proyectos vitales, y mientras sucede todo eso, La Lonja se va construyendo. Piedra a piedra, como nosotros construimos nuestras vidas», explica.
Ferrándiz debutó con Las horas oscuras (2012), una sugerente incursión en la Irlanda del siglo VI. El espaldarazo definitivo de la crítica y el gran público llegó con La tierra maldita (2018), un magnético retrato de la Barcelona del siglo IX asolada por las incursiones sarracenas y las intrigas feudales, y que fue traducida a más de diez idiomas. Posteriormente, en El juicio del agua (2021), el autor volcó su conocimiento legal en una trama ambientada de nuevo en Barcelona, con dos familias enfrentadas por la avaricia y los usos feudales. Su más reciente novela, publicada por la editorial Grijalbo, supone la culminación de su madurez estilística, y es su particular homenaje a la que fue una urbe bulliciosa, opulenta y cosmopolita que se erigió como epicentro comercial y financiero del Mediterráneo.
Página Dos