'Territorios de identidad': Metrópolis invita a Yaysis Ojeda a su próximo Carta blanca
- La investigadora Yaysis Ojeda Becerra traza una cartografía personal de la creación periférica
- MCarta Blanca a Yaysis Ojeda Becerra (Territorios de identidad) el lunes 22 de junio a partir de las 20 h en RTVE Play y de madrugada en La 2

Intervención en piscina (Larrie Vandarrie)
La investigadora cubana Yaysis Ojeda Becerra, experta en arte outsider, lleva décadas estudiando las relaciones entre identidad y territorio en el arte alternativo. Yaysis se pregunta si puede entenderse la creación más allá de la Academia y el mercado. Lo cierto es que cuando el arte se despoja de teorías y control institucional puede convertirse en expresión libre, en un espacio sagrado donde la identidad y el territorio se funden.
En este nuevo capítulo de la serie Carta Blanca, Metrópolis acompaña en uno de sus viajes de estudio a esta especialista, que ha concebido para el programa una sugerente propuesta que resume su manera de acercarse a la experiencia artística.
Yaysis Ojeda entrevistando a Lucio Ballesteros (Yaysis Ojeda, 2022)
La serie invita a destacados profesionales del arte contemporáneo (comisarios, investigadores o colectivos) a diseñar un programa bajo sus propios criterios. Los invitados seleccionan un conjunto de obras y trazan un itinerario temático según sus áreas de especialización. Esta iniciativa busca dar voz a miradas diversas y periféricas ajenas a los circuitos más tradicionales. Entre los capítulos de este apartado podemos citar los que han preparado destacados profesionales como Laura Baigorri, Rafael Doctor,Emilio Pi y Helena Fernandino, Juan Martín Prada o Remedios Zafra, entre otros.
El latido de los márgenes: cuando el arte brota de la intuición y la trasgresión
Yaysis Ojeda Becerra está reconocida como una de las voces más rigurosas y empáticas en el estudio internacional del art brut y las prácticas estéticas alternativas. Para Metrópolis, despliega un mapa de la disidencia creativa. Bajo el sugerente y poético título de Territorios de identidad elige a seis originales artistas para trazar un itinerario físico y espiritual de intervenciones en paisajes rurales y urbanos; escenarios heridos u olvidados donde los creadores expresan sus búsquedas más íntimas y viscerales con un sentir transgresor.
Lucio Ballesteros: Un cosmonauta de la Galicia profunda
La figura de Lucio Ballesteros se erige como el ejemplo más conmovedor de cómo la ficción puede convertirse en un escudo contra la realidad más dura. En su finca de la aldea de A Teixeira, este hombre excepcional llevó a cabo una monumental intervención en el medio rural a través de la construcción artesanal de una imponente nave espacial de veinte metros de diámetro, hecha de aluminio y hierro.
Lucio Ballesteros junto a su obra (Yaysis Ojeda, 2019)
Lejos de ser una simple excentricidad, el artefacto sustentaba sus complejas teorías del futuro, sus estudios sobre tecnologías extraterrestres y sus certezas sobre dimensiones superiores.
Aunque la nave nunca voló hacia las estrellas, dejó un legado a favor de la imaginación que hoy custodia su amigo y confidente Lois Cuevas, que ha acompañado a Yaysis en la grabación y habla del futuro del paraje como un espacio para la creación más alternativa.
E1000: El susurro geométrico del asfalto
En la urbe de cemento, donde el espacio público a menudo es un desierto de anonimato, E1000 ejecuta intervenciones sutiles que huyen del muralismo convencional para rescatar los detalles invisibles de la arquitectura cotidiana.
Su mirada humorística, irónica, juguetona, se detiene en aquellos elementos que pasan desapercibidos para el transeúnte apresurado: el hierro forjado de un enrejado antiguo, la geometría concéntrica de las alcantarillas o las esquinas deterioradas por el paso del tiempo.
Intervención en alcantarilla (E1000)
A través de un uso preciso del color, el creador logra una profunda resignificación del mobiliario urbano. Bajo su enfoque, la alcantarilla deja de ser un conducto de desecho para transformarse en un portal concéntrico, mientras que las viejas rejas abandonan su función de aprisionar para convertirse en marcos cromáticos. Para profundizar en esta propuesta, Metrópolis ha realizado una entrevista exclusiva al artista en la que éste comparte su manera libre de entender el hecho estético.
Larrie Vandarrie: La rata como metáfora urbana
La radical propuesta de Larrie Vandarrie se sitúa en la periferia artística. Esta exploración se materializa a través de un personaje performativo recurrente: una rata divertida y provocadora con la que la artista se identifica plenamente. Al encarnar a este animal y hacer que aparezca de manera inesperada en los rincones más diversos de la ciudad, asistimos a una transfiguración absoluta donde el cuerpo y la indumentaria son el lienzo idóneo para retratar las tensiones contemporáneas.
Intervención en piscina (Larrie Vandarrie)
La potencia de la obra de Larrie, que ha concedido una entrevista exclusiva a Metrópolis, radica en la construcción de esta identidad artística pura que se niega a ser encasillada por las categorías tradicionales de sexo, raza, estatus económico o nacionalidad. Al habitar las calles bajo la piel de este personaje, la creadora saca a la luz los códigos, el humor y el valor intrínseco de las subculturas urbanas marginadas, funcionando como una contestación estética contra la homogeneización de las ciudades y como un recordatorio de las identidades disidentes.
‘Sindicato de Luz y Fuerza’: Haikus tropicales en Brooklyn
La investigación de la comisaria cruza el océano Atlántico para trasladarnos al bullicio multicultural del barrio de Williamsburg, en Brooklyn (Nueva York). En este territorio fuertemente gentrificado por el capital, resiste la obra del Sindicato de Luz y Fuerza, el seudónimo poético de un artista emigrante que se niega a dejar morir sus raíces. Desde los márgenes más estrictos de la metrópolis, este creador impone su cultura originaria mediante la delicada lírica de sus llamados “Haikus Tropicales”.
Intervención de Sindicato de Luz y Fuerza en Nueva York (Yaysis Ojeda, 2025)
Cada domingo, las calles neoyorquinas amanecen empapeladas con carteles tipográficos sencillos cargados de una nostalgia luminosa. Son frases breves, destellos de poesía caribeña y latinoamericana que se hacen eco de las vivencias, dolores y esperanzas de la comunidad hispanohablante. En un entorno lingüístico hostil, estos carteles actúan como faros de resistencia identitaria, demostrando que la palabra impresa en un muro puede devolverle la dignidad al colectivo migrante.
La Pinturitas de Arguedas: un templo de color vivo
De vuelta en la península ibérica, el itinerario sigue el rastro de una creadora outsider de personalidad arrolladora: María Ángeles Fernández Cuesta, conocida como La Pinturitas. La artista no concibe el arte como un ejercicio intelectual, sino como un impulso vital e irrefrenable que manifiesta cantando, bailando y riendo a través del gesto espontáneo de la performance cotidiana, convirtiendo su propio cuerpo en una extensión directa de su obra.
La Pinturitas (Yaysis Ojeda, 2019)R
Su creación magna se localiza en una antigua discoteca abandonada a las afueras de su pueblo, Arguedas (Navarra), una estructura en ruinas que el tiempo y la desidia estatal habían condenado al olvido. Con botes de pintura industrial y brochas gastadas, La Pinturitas ha ido interviniendo cada centímetro de las paredes, techos y columnas de este edificio navarro, cubriéndolos con un imaginario desbordante de rostros, flores, textos inconexos y figuras sagradas.
El Alemán de Camelle: El jardín de las piedras heridas
El viaje culmina frente al mar embravecido de la Costa da Morte, donde las olas rompen contra el recuerdo de Manfred Gnädinger, universalmente conocido como El Alemán de Camelle. Su obra constituye el gesto ecológico de un creador que decidió reconstruir el paisaje costero a partir de una filosofía de vida mística y panteísta.
Museo Man en Camelle (Galicia) (Yaysis Ojeda, 2018)
Alrededor de su modesta caseta al aire libre erigió un fabuloso jardín de piedras esculpidas por el océano y decoradas con sus característicos círculos infinitos, convirtiéndose, sin buscarlo, en un pionero del Land Art. Sin embargo, su idilio con la naturaleza tuvo un final trágico y alegórico: en noviembre de 2002, la marea negra provocada por el hundimiento del petrolero Prestige anegó por completo su jardín de roca.
Incapaz de soportar la muerte de su entorno y la destrucción de su santuario marino, El Alemán de Camelle se dejó morir de melancolía apenas un mes después, siendo la única víctima mortal humana directa de aquel desastre ecológico.
Es difícil hacer este itinerario y no meditar con las palabras y la mirada de Yaysis Ojeda Becerra. Las historias y legados de estos seis creadores que nos propone confirman que la periferia estética constituye un refugio donde la identidad crítica resiste.
Metrópolis