Qué ha cambiado en las Islas Atlánticas y qué retos tienen aún por delante
- El ecosistema humano del Parque Nacional de las Islas Atlánticas convive en harmonía para mantener el medio natural.
- Sólo se permite la pesca artesanal y se limita el acceso a las diferentes islas.

Isla de Ons, provincia de Pontevedra, Galicia.RTVE Catalunya
El Parque Nacional de las Islas Atlánticas, formado por los archipiélagos de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada, nació justo el año del Prestige, en 2002. Mal comienzo para el reconocimiento del alto valor natural de unas islas ricas tanto en tierra como en el mar. Entonces el esfuerzo de sus habitantes, además de miles de voluntarios, fue clave para recuperar el entorno. Hoy el ecosistema humano formado por pescadores, sector turístico, conservacionistas y gestores del parque siguen conviviendo, cada uno con sus intereses, para mantener el ecosistema natural.
Cambios en la legislación
Un Parque Nacional viene con un Plan de Usos y Gestión, que es lo que marca las zonas protegidas y las restricciones necesarias para su conservación. El que va ligado al de las Islas Atlánticas costó 17 años en ser negociado y aprobado. Así, la mayoría de la protección es terrestre, siendo la marina un 1,7% en las Cíes y un 0,47% de la superficie total del parque. Sectores conservacionistas lo atribuyen a presiones de los pescadores, un sector económicamente importante en toda Galicia, supone el 75% del total del sector pesquero de toda España. En las Islas Atlánticas solo está permitida la pesca artesanal, la recreativa se prohibió con la aprobación del plan del plan de usos. El presidente de la cofradía de Cangas, Javier Costa, explica que con el plan actual les ha ido bien, siguen pescando como siempre, respetando el entorno con las artes artesanales y cumpliendo con la normativa vigente respecto a cupos, especies y tamaños permitidos. No cree que sea necesaria la figura de reserva marina, aunque la legislación europea prevé que se destine el 30% de las áreas marinas en 2030. En cambio, el sector conservacionista reclama que esta medida se aplique en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas.
Un pescador de las Islas Cíes contempla el paisaje desde su embarcación.RTVE Catalunya
Turismo controlado
El Plan de Usos y Gestión limita el acceso a las diferentes islas. En temporada alta, del 15 de mayo al 15 de septiembre, en Cíes hay un cupo de 1.800 personas al día, en Ons es de 1.300 y en Cortegada y Sálvora de 250 todo el año. Para la empresaria Susana Acuña, con negocios en Ons y una de la navieras que realiza los trayectos a las diferentes islas, la limitación es acertada. “Tampoco tenemos capacidad en Ons para atender a más personas”, explica. Lo único que critica es la forma de poder visitar las islas, a través de una reserva online que hay que tramitar con meses de antelación aportando los datos de todas las personas para obtener un código QR que permita contratar el viaje con una de las navieras que ofrecen el traslado. “Deberían simplificarlo”, comenta Acuña. Ons es la única de las islas que sigue habitada, aunque quedan menos de una decena de personas que vivan allí todo el año.
Ecosistema humano en equilibrio
El director del Parque Nacional de las Islas Atlánticas es, desde hace 20 años, es José Antonio “Pepín” Fernández Bouzas. Los gestores del parque son, según Pepín, el sparring de la zona. “Nosotros recibimos por todas partes, pero nuestra misión es llegar a acuerdos entre todos con el objetivo de la conservación”. Espera que en el próximo plan de usos y gestión se recoja la legislación europea, aunque también defiende que hay otras formas de proteger el mar, como regulando y controlando la pesca, tal y como se hace ahora. El Parque tiene en marcha diferentes proyectos como la replantación de gorgonias y algas laminarias en colaboración con la Fundación Biodiversidad.
Uno de los faros de las Islas Atlánticas de Galicia.RTVE Catalunya
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