Santos da su vida por Vera y muere en La Promesa: "Eres un héroe"
- La bala pasó muy cerca del corazón, por lo que el lacayo no ha logrado sobrevivir
- Todos los contenidos relacionados con La Promesa los tienes en RTVE Play
La Promesa ha vuelto a dejarnos uno de los capítulos más emotivos de la temporada. La gravedad del estado de salud de Santos tras ser disparado ha conmocionado a todo el palacio. Señores y criados han estado pendientes de que el lacayo pasara sus últimas horas acompañado de sus seres queridos, y pudiendo pedir perdón cuando lo ha considerado.
El joven ha muerto siendo "un héroe", como le ha dicho su padre al comunicarle que no se podía hacer nada por su vida. ¿Quieres saber cómo ha sido su fatal desenlace? Te dejamos los mejores momentos de la marcha de Santos.
Ricardo comunica a Santos que no sobrevivirá al disparo
El médico fue claro con el diagnóstico de Santos: la bala había pasado muy cerca del corazón, rompiendo varios vasos sanguíneos importantes. No se podía hacer nada por él, desahuciándolo desde el primer momento, y Ricardo ha sido el encargado de comunicarle cuál era su destino.
Sin embargo, Santos ya sabe que no está bien, y se lo pregunta a su padre al verle llorando: "El doctor no puede hacer nada por mi, ¿no es eso?". No han hecho falta palabras para decirle nada a su hijo, pues la mirada de Ricardo ha bastado para que el lacayo comprendiera la gravedad de su situación.
"No puede ser padre. ¿De verdad no pueden llevarme a un hospital? ¿Tan mal estoy?", le pregunta a su padre, que le explica el diagnóstico del galeno. La reacción del joven es decir que él se ha ganado su destino, algo con lo que Ricardo no está de acuerdo: "No digas eso, tú has hecho lo correcto. Tú le has plantado cara al miserable del duque de Carril. Has sido muy valiente. Tú le has salvado la vida a Vera y a doña Julieta".
Santos sonríe a pesar de su circunstancia: "Así que he hecho algo bueno". Pero su padre va más allá: "Eres un héroe". El lacayo ríe al saber que, a pesar de su imagen, ha dado su vida por otros. "Quizá todo esto haya merecido la pena, entonces", termina diciendo.
Ricardo insiste en que su hijo se tome la medicina, pero Santos se niega, pues quiere estar lúcido las próximas horas, aunque no soporte el dolor: "No quiero pasar mis últimas horas aturdido por un medicamento. Quiero despedirme de mis compañeros como se merecen. No he sabido vivir bien mi vida, así que por lo menos quiero morir bien". Sin duda, un momento que ha emocionado a todos los seguidores de La Promesa.
Santos pide perdón a Vera
Santos ha podido despedirse de todos, pero especialmente de Vera. La joven visitó a su compañero durante su estancia en el servicio, disculpándose por haber ido antes, y aprovechando para pedirle perdón: "Me siento responsable de todo lo que ha pasado. Si me hubiera ido en cuanto mi padre me descubrió... Lo siento".
El lacayo la exime de toda culpabilidad y es él quien quiere pedirle perdón: "Tú siempre te has portado bien conmigo, y yo te hice mucho daño. Cuando llegué a La Promesa no me porté bien contigo". Para Vera, eso ya no importa, sin embargo, para Santos sí. "Me arrepiento tanto, yo te obligué a ser mi novia, incluso te forcé. Si pudiera volver atrás en el tiempo...", le confiesa el herido.
Por supuesto, Vera le comunica que está más que perdonado: "¿Cómo no ibas a estarlo, si gracias a lo que hiciste estoy hoy aquí? Te debo estar viva". Santos afirma que lo haría una y mil veces más, y desearía que estuviera allí Lope, para también pedirle perdón a él, pero la hija del duque de Carril le asegura que el cocinero también le habría perdona.
"Te voy a echar mucho de menos", le dice Vera sin poder evitar llorar al despedirse de una manera tan injusta de su amigo, que le promete estar ahí para protegerla.
Las palabras de Santos antes de morir
Tras un día de despedidas, Samuel ha dado el último sacramento a Santos. Ha sido también la manera en la que el sacerdote se ha despedido del lacayo, para dejar al fin a Ricardo a solas con su hijo. El joven le pide a su padre que no le mire así, pues él ya ha aceptado cuál es su destino, y como ya hiciera con Vera, a él también quiere pedirle perdón: "No puedo irme con esta carga". Ricardo le tranquila, pues está más que perdonado, y espera que su hijo también le haya perdonado a él: "Fuimos un par de idiotas. Al menos, abrimos los ojos a tiempo".
"A mi me hubiera gustado poder disfrutar más tiempo de usted, y hacer las cosas que hacen un padre y un hijo", le confiesa Santos a un Ricardo que se queda con las últimas semanas que han pasado juntos. Aun así, el lacayo todavía tiene unas últimas palabras para su padre: "Yo he sentido que me quería, y yo también he intentado quererle de la mejor forma. Usted es el mejor padre que he podido tener y me voy en paz"
Ricardo solo puede responder con un "te quiero mucho, hijo". Una frase que Santos necesitaba oír para irse tras decirle: "y yo. No sabe cuánto, padre". Unos últimos momentos de vida antes de descansar eternamente, y que han destrozado al señor Pellicer. ¿Te has perdido el emotivo momento? Lo tienes en el vídeo que abre la noticia.
