David Uclés y 'La península de las casas vacías', el "libraco" que aburrió a Mercedes Milá antes de conquistarla
- La periodista confiesa en Me meto en un jardín que dejó su novela a las 20 páginas antes de retomarla y caer rendida
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David Uclés, invitado en 'Me meto en un jardín'RTVE Play

David Uclés puede presumir de haber provocado una confesión poco habitual en una entrevista literaria. En el primer episodio de Me meto en un jardín, Mercedes Milá reconoce que, al empezar su novela, La península de las casas vacías, se aburrió “como una mona”. Llegó a la página veinte, pensó “no lo aguanto” y lo dejó, aunque a su alrededor todos hablaban maravillas del libro. Cuando el programa confirmó la entrevista con Uclés, Milá tuvo que volver a enfrentarse al “libraco”. Esta vez, el resultado fue justo el contrario: “Entusiasmo total”.
El libro que no entró a la primera
Milá no maquilla el proceso, no habla de una revelación inmediata, sino de algo reconocible: hay libros que, simplemente, no entran a la primera.
David Uclés y Mercedes Milá en 'Me meto en un jardín'RTVE Play
A partir de esa confesión, la conversación se abre hacia todo lo que hay detrás de la escritura de David Uclés. El autor cuenta que tardó 15 años en escribir La península de las casas vacías, desde los 19 hasta los 34. En ese tiempo sobrevivió tocando en la calle, pintando y sosteniendo una vocación difícil de explicar, sobre todo a su familia.
Quince años sin garantías
Uclés recuerda que su padre, guardia civil, le animaba a opositar y buscar una vida estable. Él eligió dedicarse en cuerpo y alma a la literatura, aunque durante años no hubiera pruebas de que pudiera funcionar. “A los 24 años no tenía ni un mes cotizado”, cuenta.
También habla de su infancia, del acoso que sufrió en el colegio por su orientación sexual y de su abuelo. De pequeño le insultaba por “maricón”, pero con los años aquel vínculo cambió y se convirtió en una de las figuras más importantes en su vida.
Memoria, vivienda y literatura
La memoria histórica ocupa otro tramo clave del episodio. El escritor expone su preocupación por algo que ha percibido en sus visitas a algunos institutos españoles con motivo de la presentación de La península: muchos jóvenes repiten ideas blanqueadas sobre el dictador Francisco Franco, pero, al ser confrontados con los hechos que Uclés narra en la novela, alguna que otra cabeza gacha hay.
David Uclés durante su entrevista en 'Me meto en un jardín', con Mercedes MiláRTVE Play
Otro buen jardín en el que se meten es el problema actual de la vivienda. Uclés explica que, incluso ganando ahora mucho dinero, le cuesta encontrar piso en Madrid, y se pregunta qué ocurre con quienes ganan mucho menos, como algunos de sus amigos.
Al final, el libro que Mercedes Milá dejó a las veinte páginas acaba abriendo muchos jardines: la vocación, la familia, la vivienda, la historia y esa extraña revancha de las lecturas que llegan tarde, pero llegan.