El tenor Joaquín Pixán presenta la Oda a Jovellanos con versos de Antonio Gamoneda
- Homenaje a Jovellanos en su Bicentenario
- Estreno mundial de la cantata de Jorge Muñiz
- Texto firmado por el poeta Antonio Gamoneda
- Proyecto impulsado por el tenor Joaquín Pixán
Oda a Jovellanos, así se titula el estreno mundial impulsado por el tenor Joaquín Pixán para rendir tributo al gran escritor, dramaturgo, político, filósofo y pedagogo, Gaspar Melchor de Jovellanos, de quien se ha conmemorado el Bicentenario de su muerte.
En este homenaje a Jovellanos, Joaquín Pixán ha involucrado al poeta Antonio Gamoneda (Premio Cervantes 2006) y al compositor Jorge Muñiz. El maestro Óliver Díaz dirige a la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias y al Coro de la Fundación Príncipe de Asturias, en este proyecto multidisciplinar.
Para contextualizar la figura de Jovellanos, se reconstruye el ambiente musical de su época con una selección de canciones creadas en el tránsito del siglo XVIII al XIX por Blas de Laserna, Pablo del Moral, Manuel García, José Rodríguez de León, Narciso Paz y Mariano Rodríguez de Ledesma, de quien se presenta la primera grabación mundial de un ciclo vocal.
Gamoneda evoca la memoria de Jovellanos
El estreno absoluto de la Oda a Jovellanos creada por Jorge Muñiz sobre versos de Antonio Gamoneda se incluye en una edición multimedia (libro-CD-DVD) que se ha presentado recientemente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, contando con la presencia de los protagonistas del proyecto. El promotor de esta iniciativa, el tenor asturiano Joaquín Pixán, nos visita en directo, en Redacción de Radio Clásica, para compartir con nuestros oyentes este homenaje musical a una de las figuras más trascendentes de la historia española, Gaspar Melchor de Jovellanos, quien sufrió los avatares de una época extremadamente convulsa.
A pesar de los numerosos homenajes, actos conmemorativos y ediciones en honor a Jovellanos en el Bicentenario de su muerte, Joaquín Pixán encuentra «un clamoroso silencio: el de la música». Este proyecto nace de la necesidad de poner la música al servicio de la historia y del reconocimiento a las grandes personalidades de la cultura.
«Eres un clavo de oro, en la conciencia lívida de España; viste las evidencias invisibles y las verdades falsas», escribe Antonio Gamoneda sobre Jovellanos en los versos que sirven de sustrato poético a la Oda. Se trata de una “neo cantata del siglo XXI” compuesta por el compositor asturiano Jorge Muñiz en un formato concebido para solista (tenor), coro y orquesta, y que se estructura en tres movimientos donde se explora la vida y obra del político, escritor y pensador ilustrado.
Admirado por su espíritu reformador, Melchor Gaspar de Jovellanos (Gijón, 1744 - Puerto de Vega, 1811) ejerció como Alcalde de Casa y Corte en Madrid durante el reinado de Carlos III, pero después fue relegado con Carlos IV -quien se replegó en el conservadurismo por miedo a que las ideas de la Revolución Francesa contagiaran al pueblo español-. Jovellanos fue destituido como ministro de Justicia debido a la presión de las fuerzas más reaccionarias; incluso fue deportado a Mallorca al ser acusado de hereje. Tras la invasión francesa, José Bonaparte le ofrece un nuevo ministerio, pero Jovellanos, ya enfermo, rechaza la oferta y no duda un instante en ponerse al lado de quienes se levantaron contra los invasores. Cuando Jovellanos fallece, España está arrasada por la Guerra de la Independencia (1808-1814), pero su pensamiento ilustrado fue el alma que alumbró a 'La Pepa', apelativo popular de la Constitución de 1812.
Debido a la universalidad del legado de Jovellanos, en sintonía con los versos de Gamoneda y la música de Muñiz, esta Oda «nace con la voluntad de sobrevivir a los actos del Bicentenario –afirma Pixán-, para que Asturias gane, de este modo, una pieza de repertorio con muy reconocibles evocaciones”.
Jovellanos y la música de su tiempo
Junto con el estreno absoluto de la Oda a Jovellanos, Joaquín Pixán propone una reconstrucción del contexto musical que debió de experimentar el propio Jovellanos a lo largo de su vida. La segunda parte del álbum reúne una docena de canciones firmadas por autores como Blas de Laserna, Pablo del Moral, Manuel García, José Rodríguez de León, Narciso Paz y la primera grabación mundial de un ciclo de Mariano Rodríguez de Ledesma.
En sus cartas, diarios y escritos, el propio Jovellanos se refería frecuentemente a la música, tan presente no sólo en los oficios religiosos y actos civiles o académicos, sino también en las reuniones sociales y en su ámbito privado. Para recrear el ambiente de la música doméstica de la época, el tenor Joaquín Pixán se acompaña del pianista Mario Bernardo y de Pablo Menéndez, a la guitarra.
Con el fondo histórico de la Constitución de 1812, la selección de estas partituras se debe a la musicóloga y profesora de la Universidad de Oviedo, MaríaSanhuesa. Seis de estas canciones firmadas por Rodríguez de Ledesma han sido grabadas por primera vez en este álbum discográfico. Un amplio abanico de la canción de cámara donde se evidencia la influencia del bel canto italiano con ingredientes del folklore popular español: tiranas, seguidillas y boleras que causaban furor en los teatros y salones de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Buena parte de aquellos cuadernos de canciones españolas se publicaron en París y Londres, entre 1812 y 1840, para satisfacer la demanda de los españoles emigrados a Europa.
En definitiva, Oda a Jovellanos es un álbum donde se integran el rigor histórico, la altura poética e intelectual, el refinamiento y la elegancia musical.