Manolo García estrena un nuevo vídeo para "Sombra de la sombra de tu sombrero"

  • Es el segundo videoclip que el cantautor dedica a esta canción
  • García actúa este martes Los conciertos de Radio 3. ¿Quieres asistir?
Sombra de la sombra de tu sombreroVer ahora
Sombra de la sombra de tu sombrero
MARTA ECHEVERRÍA (RADIO 3)

Diría que escribo sobre él porque le conozco, pero a ver quién dice que con dos o tres charlas circunstanciales se logra esa conexión con alguien. Quizá por eso mismo me lanzo a estas líneas ya que, de alguna manera, lo autoriza el propio aludido en uno de sus temas -da igual de tal año o cual disco-: “Tú me escribes sin conocerme”, decía la canción. Lo hacen sus personajes, esos don nadies que pasean por sus discos alegres como moscas ante un pastel de bodas. Así me dispongo a ver el nuevo videoclip de Manolo García.

No hay vidas intactas pero sí días que lo son a ratos, y en canciones como “Sombra de la sombra de tu sombrero” –la que nos ocupa- podemos limpiar momentos zambulléndonos en ciudades inundadas: Madrid, Barcelona, Pisa o Sevilla.

El agua y el recuerdo

El agua, siempre muy presente en la historias de García, a través de ese brocal de pozo que menciona o de las acequias que a menudo recuerda del pueblo de sus abuelos en Albacete. Saltamos del trampolín y nos liberamos, y eso a pesar de que con su música y sus palabras Manolo García sigue asentado firmemente en el suelo. A pesar de los éxitos, los conciertos de entradas agotadas o las grabaciones en estudios legendarios, como ha sido el caso de Los días intactos.

Después de ver el vídeo me vienen dos imágenes de él: una en la que volvió a ser el burro entre los burros, rockero de tomo y lomo en el que se trasmutó durante un festejo organizado por Radio 3 en el año 2001, con la sala a reventar. Otra, la del artista –el único, que recuerde- que no cita a Dylan, sino a la madre de éste: “hay que ser amable con todo el mundo porque cada uno pelea con la vida como puede”. Y yo, ya digo, igual no lo conozco, pero a partir de esas dos o tres charlas circunstanciales puedo afirmar que no le desdice.