Este sexto capítulo de “El sonido reinventado” realiza una travesía por hitos de la música vocal que evidencian nuevas concepciones del instrumento. Desde la Missa de Notre Dame (ca. 1360) de Guillaume de Machaut, donde la polifonía alcanza una complejidad estructural y simbólica sin precedentes, hasta la monodia expresiva de “Tu dormi, e ’l dolce sonno” de (1600) de Jacopo Peri, centrada en la palabra, el programa muestra la evolución de la voz hacia una mayor autonomía expresiva. El virtuosismo barroco se despliega en “Da tempeste il legno infranto” de Giulio Cesare (1724) de Georg Friedrich Händel, mientras que el dramatismo romántico alcanza una intensidad extrema en “Pace, pace, mio Dio!” de La forza del destino (1862) de Giuseppe Verdi y en la complejidad coral del final del acto II de Die Meistersinger von Nürnberg (1868) de Richard Wagner. En el siglo XX, la ruptura se hace radical con Pierrot lunaire (1912) de Arnold Schönberg, que introduce el Sprechgesang, y culmina en la exploración tímbrica y teatral de Sequenza III (1965) de Luciano Berio, donde la voz se redefine como un campo expandido de posibilidades sonoras y expresivas.