El Obispo de Roma, Francisco, que sigue negándose a condenar la invasión de Ucrania por Putin, mantiene que el jefe del Kremlin actuó provocado por "los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia". Así lo había subrayado el jefe de los católicos en una entrevista con el Corriere della Sera. "Unas declaraciones sumamente irresponsables", a juicio de Alberto Coll, catedrático norteamericano de Derecho y Relaciones Internacionales en la Universidad DePAUL, de Chicago, con quien hemos conversado en la edición de hoy.
Antiguo alto funcionario del Pentágono, Coll ha hecho hincapié en que "para Suecia y Finlandia, la Alianza del Tratado del Atlántico Norte no es un perro ladrando", como sostiene el Papa Francisco, sino "un instrumento de seguridad ante una Rusia muy agresiva", como demuestra la guerra que Putin ha desencadenado en Ucrania, remacha.
Alberto Coll ha subrayado que "jamás existió un acuerdo por escrito" -como insiste la narrativa del Kremlin-, "garantizando al presidente Gorbachov que la OTAN no se ampliaría 'ni una pulgada' hacia las fronteras rusas". "Ni una pulgada" -recuerda Coll- "fue una opinión del Secretario de Estado, James Baker, pero que no reflejaba la voluntad política del Gobierno de los Estados Unidos". "Para una aseguración de esa naturaleza no bastaba con el respaldo del Presidente George Bush, padre," -según el catedrático- "sino que debería haber sido una declaración por escrito del Ejecutivo norteamericano, aprobada, después, por el Senado; lo que obviamente no sucedió".
Por contra, Coll lamenta que en la conversación pública apenas se denuncie la violación por parte de Vladimir Putin del "Memorándum de Bucarest", de 1994, en el que Rusia, con el aval de EE. UU. y Gran Bretaña, se comprometió por escrito a no atacar a Ucrania y respetar sus fronteras internacionalmente reconocidas, a cambio de que Kiev, tercera potencia nuclear, en aquel momento, reintegrara a Moscú, como así hizo, el armamento atómico soviético. "Si se hubiera quedado con ese arsenal, seguro que a Putin no se le habría ocurrido invadir Ucrania", concluye el profesor norteamericano.
El profesor de la Universidad DePAUL, en Chicago, denuncia el cinismo de Moscú al amenazar a los países que ayudan con armas a Ucrania. "Eso fue lo que hicieron Rusia y China en la guerra de Vietnam,", nos recuerda, "proporcionando a su aliado Vietnam del Norte miles de toneladas de material bélico, incluidos aviones, misiles y cohetes tierra-aire, y los Estados Unidos nunca tuvieron en mente invadir ni entrar en guerra con esas dos naciones".
Alberto Coll piensa que, si Estados Unidos y Gran Bretaña persisten en el suministro a Ucrania de artillería pesada de largo alcance para defender su región del Donbas, "las tropas rusas podrían colapsar, ya que no dan muestras de una fuerte capacidad ofensiva".