Enrique Líster López, hijo del legendario jefe militar del Ejército de la República, se jubiló como director de Cátedra de Estudios Eslavos de la universidad de Poitiers en Francia. En su libro Praga agosto 1968. Páginas de un diario personal, las páginas más cargadas de nostalgia son las que dedica a su paso por la casa internacional de niños de Ivánovo donde convivían hijos de dirigentes comunistas de todo el mundo para alejarlos de la situación de riesgo y persecución permanente en que vivían sus padres. Líster padre confesaría su hijo, muchos años después, que creía que, aquel internado buscaba sobre todo garantizar la fidelidad de los padres de aquellos chicos, a Moscú. Pasaron por Ivánovo las hijas de Mao o Amaya Ruíz Ibárruri, hija de Pasionaria. Pero no hay manera de congelar la historia: Tito siguió su camino al margen de Moscú, Mao rompió con la URSS de Jrushov a comienzos de los años 60 del pasado siglo, el Partido Comunista de España que presidía Pasionaria, condenó en 1968 la invasión por los tanques del Pacto de Varsovia de Checoslovaquia ordenada por Moscú.