Hoy en "El Pentagrama" seguimos explorando el inmenso mundo del contrapunto y nos enfrentamos a una de las técnicas más apasionantes de la historia: la Fuga. Si el canon era una melodía persiguiéndose a sí misma en una carrera estricta, la fuga es una acalorada cena familiar. Una voz lanza un tema polémico sobre la mesa (el "Sujeto"), otra le contesta, una tercera mete cizaña aportando nuevos argumentos (el "Contrasujeto"), y de repente, estamos ante el debate sonoro más brillante jamás diseñado.
Para demostrar que no es un simple y aburrido ejercicio matemático, desgranaremos la arquitectura de nuestro gurú Johann Sebastian Bach, pero también viajaremos por todas sus emociones. Escucharemos la carcajada cómica de Verdi, la tensión cinematográfica del Tiburón de John Williams y la inmensa paleta psicológica de Shostakovich. Terminaremos bailando un tango por las calles de Buenos Aires con Astor Piazzolla y descendiendo a las mazmorras de Beethoven, quien convirtió la fuga en una bestia salvaje para tratar de encontrar el sentido supremo en medio del caos.