Concluimos nuestro doble programa monográfico dedicado a Claire M Singer, compositora, intérprete e investigadora escocesa (nacida en Inverness en 1983), una emisión que se inscribe —como decimoséptimo capítulo— dentro de la serie de Ars Sonora que investiga las diferentes posibilidades del órgano dentro del repertorio contemporáneo. Completamos, así, una aproximación a su práctica artística, que se basa en una comprensión de su instrumento en virtud de la cual éste no puede (o, en todo caso, no debería) separarse nunca de la arquitectura que lo contiene. Tras el tríptico conformado por las obras "Solas", "The Molendinar" y "Fairge", que presentamos en la primera parte de este díptico, esta emisión se centra en un conjunto de composiciones posteriores, pero siempre vinculadas al trabajo de Singer para el sello discográfico Touch. En todas estas piezas el órgano se desplaza entre diferentes modelos, mecánicas y espacios, manifestando claramente que su timbre nunca puede definirse como algo fijo o estable, sino una suma y resta continua de parciales modulados por la sala en la que se generan. La emisión se abre con "Turadh", pieza del álbum "Gleann Ciùin" (expresión en gaélico escocés que se podría traducir al español como "valle tranquilo" o "valle apacible"), editado por Touch en noviembre de 2025. Se trata de un trabajo construido a partir de tomas realizadas en múltiples localizaciones (Aberdeenshire, Inverness, Stonehaven, Glasgow y Union Chapel), y organizado como una superposición de capas armónicas registradas en órganos de identidades acústicas totalmente divergentes. A ese mapa se añaden, por lo demás, otros instrumentos grabados en estudio (clarinetes, trompa y cuerdas), que no actúan como acompañamiento, sino como injertos espectrales capaces de activar batidos y resonancias producidas por las proximidad entre las frecuencias. Este conjunto de fuentes sonoras convierte la arquitectura en un parámetro en permanente evolución y la mezcla en una forma de instrumentación. Las dos últimas audiciones regresan en el tiempo hasta 2023, fecha en la que el ya mencionado sello Touch Records publicó "Saor", que sirvió punto de arranque para el tríptico discográfico en el que Singer entrelaza la topografía y el órgano como formas de memoria: "Braeriach", registrada en Forgue Kirk (Aberdeenshire) sobre un órgano de 1872 construido por Peter Conacher & Co., explora cómo, en un instrumento pequeño, cada cambio de registro se asemeja a una operación de laboratorio (generando enmascaramientos, amenazando la estabilidad tímbrica, y reconfigurando continuamente la aspereza de cada espectro armónico). "Forrig", por su parte, devuelve la escucha al gran Willis de 1877 en Union Chapel —instrumento que ya escuchamos en la edición de Ars Sonora de la semana pasada—, un contexto en el que una mínima variación de registro no simplemente colorea, sino que redistribuye la energía a través de la sala (Singer juega, en esta pieza, con la definición de la cola reverberante, las densidades y el sonido generado por los propios bloques de aire en movimiento que emanan del órgano). En el cierre de este doble monográfico, la pieza que da título al disco, "Gleann Ciùin", puede escucharse como la culminación de esa lógica compositiva articulada mediante la superposición de capas: el órgano se entiende aquí como una matriz espectral sobre la que se acoplan los instrumentos de cuerda y los metales para producir modulaciones de energía, más que "eventos" narrativos. Destaca aquí la presencia del órgano Flentrop (1967) de la Queen Elizabeth Hall (Southbank Centre, Londres), restaurado en 2019, lo que refuerza uno de los hilos conceptuales que han atravesado este doble monográfico: cada órgano implica una mecánica, una presión de viento y una arquitectura, y Singer compone con ese sistema completo, no solamente con el teclado.