Gernika se viste de gala y mantiene los precios en la feria del Último Lunes de octubre
- 251 puestos ofrecen a los visitantes los mejores productos del campo vasco
- Miles de personas se acercan hasta Gernika para disfrutar de un día de fiesta
La feria del último Lunes de octubre en Gernika convierte, un año más, a esta localidad vizcaína en la gran celebración del campo vasco. Es un día de fiesta en torno al trabajo de los baserritarras. 251 puestos ofrecen las mejores alubias, quesos y txakoli, los grandes protagonistas de la jornada. Pero también miel, patés, sidra, pan, repostería y un amplio surtido de hortalizas. Además de flores, maquinaria agrícola y artesanía de todos los tipos. Los vendedores suelen cuidar mucho la decoración de sus puestos para atraer la atención.
Todo el centro de Gernika se convierte en un mercado por donde pasear, degustar y comprar. Como cada año, miles de personas se han acercado este lunes, animadas además por un tiempo soleado y una temperatura muy agradable. El año pasado se superaron los 115.000 visitantes. En 2022, cuando el lunes coincidió en la víspera del festivo de Todos los Santos, fueron más de 125.000. Toda una marea humana con ganas de disfrutar y que difícilmente puede resistirse a reponer fuerzas con un talo con chorizo o un trozo de pastel vasco.
Precios contenidos
El año ha sido difícil para agricultores y ganaderos, por la sequía y por la subida de los precios del gasoil. Pero los productores aseguran que han ajustado los precios. Algunos tienen clientes que repiten año tras año. Y están seguros de que los compradores siempre responden. Porque la gente, explican, quiere comer rico. Y en ferias como ésta de Gernika compran directamente a los productores, y eso les ofrece garantías. A media mañana, algunos señalaban que las ventas iban muy bien.
"El mejor día del año. Gente a tope, buen tiempo ..." decía un vendedor. "Esta siempre es una feria potente" aseguraba otra. Un baserritarra explicaba por qué no han repercutido en los precios los costes de producción: "Hay que mantener, que la vida está mal para todos". Y otro compañero añadía que "Un día como hoy te hace olvidar todo lo que ha pasado".
El producto estrella de la feria es la alubia, tanto roja como negra o de Tolosa. Su precio se sitúa en los 18 euros el kilo. El txakoli cuesta de media 10 euros la botella. El queso ronda los 30 euros el kilo. El bote de miel tiene un precio de 14 euros, lo mismo que el pastel vasco. El kilo de kiwis vale tres euros, el de castañas 6,50 y el de cebollas rojas, imprescindibles para hacer una salsa vizcaína, 2,80 euros.
Un amplio programa de actividades
La feria del Último Lunes de octubre en Gernika ofrece muchas alternativas a los visitantes. Hay momentos emocionantes, como la entrega de premios de los concursos de productos agrícolas y la tradicional subasta del queso ganador. Grandes profesionales de la gastronomía vasca forman parte de los jurados. También se puede disfrutar de actuaciones de bertsolaris y partidos en el frontón. Y de pasacalles interpretados por grupos de txistularis que animan el ambiente.
Una jornada con la presencia de tanta gente requiere un dispositivo de seguridad y emergencias en el que participan 80 personas. Incluye a efectivos de la Cruz Roja, Ertzaintza, policías municipales y bomberos. Hay también ambulancias preparadas en lugares estratégicos con accesos despejados. Para facilitar el tránsito de los peatones se han cerrado al tráfico varias calles del centro de Gernika. El objetivo es no solo atender posibles accidentes o incendios. También garantizar que la fiesta se desarrolle con normalidad. Porque el Último Lunes se sabe cuándo empieza ... pero no cuándo termina.