Pérez Gellida hace explotar Valladolid con 'La piel de una gota'
- Vuelve Ramiro Sancho, el inspector de Memento Mori
- Este thriller policiaco es la decimosexta novela del ganador del Nadal
La Plaza Mayor de Valladolid y una trágica explosión en su encendido navideño son el punto de partida en La piel de una gota, la nueva novela del escritor César Pérez Gellida.
El ganador del Premio Nadal vuelve a la carga –una carga explosiva- con una vertiginosa historia llena de tensión desde las primeras líneas. Un lobo solitario, exmilitar desconectado de la realidad, pondrá en jaque a toda una ciudad, que asiste con desconcierto a un escenario bélico. Se trata de su decimosexta novela, tras éxitos relevantes como Bajo Tierra Seca o Nada bueno germina.
Vuelve Ramiro Sancho
Cuatro años después, el inolvidable inspector de homicidios y protagonista de la trilogía Memento Mori, reaparece en esta novela policiaca con la que César Pérez Gellida pretende volver a sus orígenes. Califica a Sancho como “un viejo amigo” con el que ha recuperado “muchas emociones que tenía escondidas en alguna parte” y que le han servido para aflorar. Con él recupera las sensaciones por las que el escritor comenzó a publicar novelas policiacas.
En la nueva trama, el policía vuelve a Valladolid tras su paso por la sede central de Interpol, en Lyon. Regresa para estar con su pareja Sara, embarazada de gemelas. Juntos, asisten al encendido navideño que termina en tragedia. Tras el ataque, Sara pierde el conocimiento y tiene que ser asistida por personal médico. Sin embargo, las heridas no son el principal problema en su viaje en ambulancia hacia el hospital Río Hortega, de la capital vallisoletana. Un parto prematuro se precipita y de paso deja al lector con el corazón en un puño por las complicaciones que surgen.
Un lobo solitario que siembra el caos
El Témpano es un exmilitar experto en explosivos que está a punto de perder la última conexión que le quedaba con la realidad.
La muerte de su perra Kivu mientras la ciudad asiste a los fuegos artificiales de las fiestas de Valladolid, es el detonante que termina con el terrorista declarando la guerra a la ciudad, a la que responsabiliza de su pérdida. Aunque el lector intuye que algo más se esconde tras la conducta agresiva de este criminal, y eso es algo que se va conociendo a medida que avanza la trama.
Según Pérez Gellida, este personaje es el tipo de criminal “que no tiene una motivación clara. Ni religiosa, ni política”. Y tiene una razón muy clara para hacer saltar por los aires Valladolid, aunque el lector no es consciente de todo lo que se viene encima.
César Pérez Gellida presenta La piel de una gota EFE / Nacho Gallego
Valladolid, una ciudad en llamas
La historia transcurre en la ciudad natal de César Pérez Gellida, un vínculo emocional que le ha servido para construir la trama “es la capital de mi universo y por tanto es la que mejor conozco y la que quiero que el lector recorra conmigo”.
El relato arranca en el Cerro de las Contiendas, con una escena que descoloca. El villano en esta historia entra en cólera mientras asiste a la muerte de su perra Kuvu, de la que culpa a la ciudad de Valladolid, de la que promete vengarse. Posteriormente el argumento traslada al espectador al centro de la ciudad castellana, donde El Témpano empieza a cobrarse sus primeras víctimas. La comisaría de Las Delicias, la Estación del Norte, así como la icónica Plaza Mayor.
A partir de ahí, comienza un recorrido por Valladolid donde nos encontramos una atmosfera asfixiante, llena de tensión y un ritmo vertiginoso de consecuencias imprevisibles.