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Contra la resignación, resistencia

  • Zamora es la provincia más envejecida de toda España: hay tres abuelos por cada niño
  • El comercio local ha descendido en un 10% durante los últimos cinco años, 332 negocios cerraron

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Combatir el éxodo rural y defender la vida de pueblo en España

Quienes luchan contra la despoblación y el abandono de la España rural buscan cada día nuevas fórmulas para hacerse oir. Es el caso de los vecinos de un pueblo de Zamora, Palacios del Pan. Han hecho un vídeo donde, más allá de la nostalgia por lo perdido, lanzan un llamamiento para combatir el éxodo rural y defender la vida en el pueblo.

En el vídeo aparecen de la mano un niño con su abuelo paseando por las calles y plazas de Palacios del Pan: “Abuelo, abuelo” pregunta el nieto, “¿esto qué era?” “Era el teléfono público”, responde el abuelo, “un día se cerró y no se ha vuelto a abrir más”. El video continúa con otras preguntas y respuestas de abuelo y nieto: “Abuelo, ¿esto qué era? Era la panadería, donde se hacían las mejores madalenas que he conocido yo. Un día se cerró y nunca más se ha vuelto a abrir”. Así van recorriendo todos los establecimientos que tuvieron vida y ahora no funcionan.

La idea de grabar el vídeo la tuvo Felipe Carlos Fernández, vecino de Palacios del Pan. “Al recorrer el pueblo vimos la cantidad de negocios que estaban cerrados, que recordaba de la niñez, el teléfono público, la pequeña tienda de zapatos. Había varios bares, comercios. En un periodo muy cortito de tiempo nos hemos quedado sin ningún servicio

Vídeo contra el éxodo rural

“Si esto sigue así un día nos cierran el pueblo y no se abre más” concluye el abuelo del vídeo mientras su imagen con el nieto se pierde por la calle mayor´. Para Felipe Carlos, “las administraciones, mucho, mucho, pero al final no nos van a ayudar. Entonces, o somos nosotros, los que salimos del tema o malamamente vamos a hacerlo”, concluye.

Y así nació la idea de hacer un vídeo denunciando el día a día en Palacios del Pan, Zamora, de 250 habitantes. Felipe Carlos buscó el apoyo en su amigo, videográfo y bloguero, Óscar Antón, de 34 años. “Yo soy un culo inquieto, como se dice, y a mí me gusta mucho realizar vídeos. Intento promocionar Zamora de la mejor manera que sé, que es haciéndolos”.

Ese día hace mucho frío en Palacios del Pan. No obstante, Óscar desenfunda su cámara y nos muestra cómo fueron grabando por el pueblo el vídeo con abuelo y nieto. “Somos muy negativos” opina el cámara, “yo creo que siendo todos más positivos, a partir de ahí va a salir todo un poquito más rodado. Si se tiene iniciativa, si se tiene ánimo, cualquier momento es bueno para promocionar tu tierra, para darle una vuelta y arreglar lo que no está bien. Cualquier momento puede ser bueno para que un sitio como Zamora se levante”.

Una dosis de optimismo para una sociedad tan deprimida como la zamorana. Zamora no solo pierde población cada año. También es la provincia más envejecida de toda España: hay tres abuelos por cada niño. El comercio local ha descendido en un 10% durante los últimos cinco años. En ese corto espacio de tiempo, 332 negocios cerraron.

Cultura campesina en extinción

En la ciudad de Zamora, a muy pocos kilómetros de Palacios del Pan, el Museo Etnográfico de Castilla y León recopila la memoria de esa cultura campesina que está en periodo de extinción. El director del museo, Pepe Calvo, nos ayuda a reflexionar: “Tenemos que ver que aquí siguen viviendo seres humanos, que viven en la actualidad, quizá de otro modo, pero hay que respetarlos y hacer su vida sostenible.

Sobre todo tenemos que pedir a las administraciones que no lo pongan más difícil. Que no desmantelen la educación, que no desmantelen la sanidad, que la legislación ayude. No puedes conformarte con hacer de un territorio una reserva cinegética. Aquí tenemos el reto no tanto de la despoblación como del desmantelamiento de todo lo que hace sostenible la vida aquí.”

El vídeo elaborado para denunciar la situación termina haciendo una propuesta: “Abuelo, ¡mira lo que hay en la plaza!” dice el nieto, mientras el plano se abre a la plaza mayor de Palacios del Pan, donde hay un buen número de sillas vacías, cada una con el nombre de una provincia española. Se trata de una llamada para que nadie abandone el pueblo, para que cada uno ocupe su lugar. Una actitud de resistencia desde la España olvidada.