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Coronavirus

Coronavirus: ¿virus de laboratorio o de generación espontánea?

Por
Murciélago de la fruta, zoo de Oakland, California, EE.UU.
Justin Sullivan/Getty Images/AFP

Desde hace semanas, incluso meses, muchos se hacen una misma pregunta: ¿el coronavirus es virus de laboratorio o de generación espontánea? La respuesta está, al parecer, en varios artículos científicos e informes. Según estos estudios no hace falta recurrir a teorías de la conspiración para explicar la pandemia que ha causado ya más de 160.000 muertos en todo el mundo y tiene confinada a la mayor parte de la población del planeta. 

La palabra clave en este caso es 'zoonosis', un término con el que los científicos definen las infecciones transmitidas por animales vertebrados a los humanos y viceversa. Dicho de otro modo, y en este caso ciñéndonos a la pandemia que nos incumbe, un trasvase de virus animales a humanos

No recomendado para menores de 12 años El Método | Capítulo 2:  Zoonosis: Respuestas sobre el Coronavirus
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Subtitulado por Accesibilidad TVE

Hola, soy Luis Quevedo y esto, es El método.

Hoy vamos a explorar

el origen común de algunos de los peores virus de la historia.

Imaginaos un club en el que tenemos al nuevo Covid-19,

pero también al virus del Sida, el del Sars, el Ébola

hasta el del sarampión.

¿Cómo se llamaría este club?

Zoonosis.

Palabro, soy el primero en admitirlo,

pero si le das una vuelta etimológica, tiene su sentido.

Viene del griego, zoos: animal; nosos: enfermedad.

Blanco y en botella.

Se trata de enfermedades que empezaron en otras especies animales

y luego han llegado hasta nosotros.

Ahora, vamos a hablar con una mujer que lidera un laboratorio

en la prestigiosa universidad que Cambridge,

donde lleva años investigando patógenos,

incluidos los coronavirus.

Nerea, entiendo que hay, muchos virus,

muchas enfermedades zoonoticas,

pero por qué unos causan epidemias y otros no.

Necesitamos por un lado,

que sean virus que se puedan transmitir relativamente bien,

que tengan unos períodos de incubación relativamente largos

con unos síntomas no especialmente patentes

duranteel período de trasmisión

y cuya mortalidad no sea muy alta.

Y esto es como la bomba de relojería perfecta para una pandemia,

y esto es lo que ocurre ahora mismo, por ejemplo,

con el Sars coronavirus-2

De este tipo de enfermedades hay muchas más nuevas

o simplemente es que estamos mucho mejor informados.

Uno de los graves problemas que acentúa este tipo de zoonosis

por ejemplo, es que el ser humano se está metiendo en ecosistemas

en los que no debería estar.

Cuando se produce la deforestación del Amazonas

o de selvas ecuatoriales en África

no es estamos metiendo en ecosistemas

y nos estamos exponiendo a animales

a los que antes no nos hemos expuesto.

Por lo tanto, si ellos portan virus

que nos podrían potencialmente infectar,

vamos a estar expuesto a algo

que antes no sabíamos ni siquiera que existía

y para lo cual no tenemos inmunidad.

Con lo cual, si salta a nosotros es bastanta probable

que nos acabe matando.

Sabes, lo que me gustaría, de verdad saber,

es, qué hace que estos virus

puedan infectarnos con tanta eficiencia,

y por qué, sobre todo no logramos defendernos de ellos

pues mejor y para siempre.

Vamos a hablar ahora con un virólogo neoyorkino,

que además fue compañero de carrera, cuando yo tenía esta pintaza.

Venga, vamos a ello.

Buenas, Carles.

Así muy breve ¿qué clase de ser vivo es un virus?

El virus...

no es un ser vivo.

Es un fallo en matrix.

Ok. Fallo en matrix. Me lo apunto.

Pero no todos los fallos en matrix causan una enfermedad severa ¿no?

Pues sí,

Los virus tienden a estar siempre

en organismos donde no se ponen enfermos,

porque, si el virus tiene alguna función

o alguna cosa que le hace mover,

es que quiere replicarse.

Por lo tanto, si un virus es muy mortífero,

no se puede replicar porque si el huésped se muere,

pues el virus tampoco puede replicar;

en los casos donde vemos una pandemia,

es cuando el virus ha salido de su norma.

Ha ido a colonizar otro organismo,

a infectar otro organismo que no es el suyo habitual,

y entonces es cuando el virus,

empieza a provocar toda esa enfermedad.

Hace poco estaba reunido con un colaborador

que vino al hospital

y él hacía un estudio, y decía, que los murciélagos,

pueden tener alrededor de cuarenta mil

distintos tipos de virus.

Y conocemos muy pocos.

Los murciélagos tienen una reputación bastante mala.

Lo cual, no es sorprendente, teniendo en cuenta,

la cantidad de patógenos, que transportan

y, que pueden infectar a los humanos: rabia, nipah, hendra,

ébola, marvel, por poner un ejemplo.

¿Por qué tienen tantos virus y tan duros?

Bueno, pues porque viven en grupos muy grandes

dando muchas oportunidades a los patógenos

de propagarse de uno a otro.

Ah, y un detalle genial.

Mirad, cuando vuelan

la temperatura interna de un murciélago

aumenta, hasta alrededor de los 40 grados centígrados.

Una temperatura que mataría a casi cualquier virus.

Ciertamente a los humanos,

salvo claro está, a los más resistentes

y, desafortunadamente, eso significa,

que la fiebre humana no le hace ni cosquillas.

Bueno, esto va de animales ¿no?

Pues nada por ahora yo creo,

para redondear este pastel, para ponerle la guinda,

que conectar con un catedrático de sanidad animal.

Vamos a llamar a Víctor Briones.

Víctor en nuestra relación con los animales

y la aparición de zoonosis, como el covid-19

¿Qué cosas estamos haciendo bien

y qué cosas estamos haciendo mal.

Yo no lo enfocaría en relación a bien o a mal,

como lo enfocaría sería, seguramente,

y creo que es más correcto desde un punto evolutivo es,

qué hacemos ahora que les favorece o que les dificulta,

y qué se hacía antes.

Y en la actualidad,

pues nosotros tenemos un sistema de alimentación

en los países occidentales,

que nos facilita la aparición de ciertos brotes

asociados a la centralización de la manipulación de los alimentos

y después, a una amplia distribución.

¿Qué, todos veganos y lo arreglamos?

No, por dios.

Bueno, algo habrá que hacer con esos mercados vivos o húmedos

como los llamabas ¿no? donde se supone que todo empezó.

Bueno, los mercados vivos,

los mercado húmedos del sudeste asiático,

son un atractivo turístico de primer orden.

Este tipo de mercado son una pesadilla

para cualquier persona que se dedique a seguridad alimentaria.

Porque allí hay animales vivos compartiendo espacio

con lugares donde se están troceando a otros.

Es decir, que estamos poniendo en contacto seres vivos

muy estresados

que proceden de puntos geográficos muy alejados

y los estamos haciendo coincidir.

Es el sueño de un patógeno para saltar de un individuo a otro.

Por esa razón, estos mercados

seguramente, serán los primeros en sufrir

consecuencias desde el punto de vista normativo

después de que esta epidemia termine.

Los virus llevan desde la noche de los tiempos

saltando entre especies.

aunque claramente hay algunas más propensas que otras,

como los murciélagos y su particular biología.

Aún así, está claro qué, si no ponemos de nuestra parte;

episodios como el del Sars, Sermes o ahora el Covid

seguro se van a repetir

y es que nada puede contra la evolución de Darwin.

Parece razonable,

sacrificar unas cuantas fotos de instagram

y renunciar en los mercados vivos

y sobre todo,

darle algo de presupuesto a los científicos

para que patrullen las fronteras víricas del planeta,

y de paso, nos mantengan protegidos.

El Método | Capítulo 2: Zoonosis: Respuestas sobre el Coronavirus

La mayor parte de las investigaciones coinciden en señalar que el coronavirus es uno de ellos y su peligro está en la velocidad de su propagación. 

No es la primera vez

De hecho, la transmisión de enfermedades de animales a humanos es tan vieja como la historia de la domesticación. De la vaca, por ejemplo, provienen infecciones humanas como la viruela, la tuberculosis o la rubeola para todas las cuales existe ya vacuna. Pero podemos encontrar antecedentes de enfermedades de contagio animal mucho más actuales como el VIH (síndrome de inmunodeficiencia) en 1981 cuyo origen fue el chimpancé común, el virus de la gripe aviar en 1997el SARS en 2002 la gripe porcina en 2009 o el ébola en 2014.

En el caso del SARS, el virus se habría originado en murciélagos que transmitieron el virus a una especie amenazada y muy consumida en los restaurantes chinos, la llamada chiveta de las palmeras, un tipo de felino. En cuanto al SARS Cov2, que causa la enfermedad Covid-19, su origen sería el mismo: los murciélagos. Esta es la tesis de OMS, la Organización Mundial de la Salud, aunque no hay seguridad sobre la especie intermedia que lo condujo hasta el humano, aunque el pangolín llegó a ser señalado como culpable

Ya en 2013, un informe de la FAO (Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura) advertía que el 70% de las enfermedades en humanos en las últimas décadas provienen de animales. 

Animales domésticos, animales salvajes

Solemos tener anticuerpos, o en su defecto vacunas, frente a las enfermedades transmitidas por animales domesticados desde hace siglos. Por el contrario, carecemos de inmunidad ante virus de especies silvestres y salvajes. Un estudio de la investigadora Christine Johnson, del Instituto One Health de la Universidad de California Davis, afirma que los animales cuyas poblaciones han disminuido por la caza, el tráfico de especies y la pérdida de su ecosistema tienen el doble de virus zoonóticos que otras especies afectadas por factores ajenos a la acción humana. Este proceso de explotación de la vida salvaje, la caza, las capturas para consumo o tráfico sería la primera causa de la zoonosis. Es decir, del derrame de virus desde especies animales al humano.   

Para ello ha combinado sus hipótesis con la lista roja de animales en peligro de extinción que elabora la UICN (Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza). 

China, campeón mundial del consumo salvaje

Cobra frita y sopa de murciélago o de testículos de tigre son algunos de los bocados exóticos que pueden encontrarse en muchos restaurantes de China. Son lo que se conoce como "Yewei",  palabra con que se alude al gusto por los sabores salvajes, sinónimo de estatus y poder adquisitivo. 

Los derivados de animales salvajes se emplean también para la elaboración de elixires, afrodisíacos y productos de medicina china que les atribuyen propiedades curativas extraordinarias. Todo esto ha convertido a China en el campeón mundial del consumo de animales salvajes, tanto legales como ilegales.

En este contexto de avidez por lo exótico, no sorprendió que el Covid se detectase por primera vez a mediados de diciembre de 2018 en el mercado de Huanan, en WuhanOtro mercado chino, en este caso en Guangdong fue la cuna del SARS, el síndrome respiratorio agudo severo que causó casi 800 muerto en 37 países

La globalización, pista de despegue para epidemias

La híperconectividad, los vuelos que permiten cruzar el mundo en apenas unas horas, el tráfico masivo de bienes y personas, las compras de productos remotos a golpe de clic desde nuestro ordenador, todo esto facilita un medio ideal para la exportación de los virus de un punto del globo a otro y facilitan su contagio exponencial. 

La investigadora Christine Johnson asegura en su informe que la destrucción de los hábitat es otro factor de riesgo porque obliga a los animales a estar cada vez más próximos al hombre y eso favorece el contagio. Ejemplo de ellos son los monos en Tailandia que, debido al coronavirus, han protagonizado feroces peleas ante la falta de alimento. Ahora no hay turistas que les den comida.

Especial interés en estos días cobra el ensayo 'Spillover: Animal Infections and the Next Human Pandemic', del periodista científico norteamericano, David Quammen.  Publicada en 2012, la obra tendrá edición española el 14 de mayo con el nombre de 'Contagio'. Ahora cobra una repentina vigenciaya que recoge advertencias de diferentes científicos sobre infecciones animales y anunciaba una próxima pandemia humana. Una pandemia que ya está aquí.

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