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La voz más social de Gloria Fuertes

  • Su poesía de adultos quedó eclipsada por el éxito entre los niños
  • El centenario de su nacimiento recupera su cara más reivindicativa
  • Exposiciones, conferencias y antologías reconocen su valor literario

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Gloria Fuertes vuelve cargada de ironía, en su centenario, con nuevas ediciones de su obra y una exposición en Madrid

Su voz rota no admitía equívoco, sus corbatas y chalecos de tierno clown, su aspecto bonachón y su versos hipnóticos han marcado a varias generaciones de niños, vía catódica.

Muy pocos pueden presumir de ejercer tal fascinación sobre el público más exigente. Gloria Fuertes (Madrid, 1917-1998) lo consiguió. Sin embargo, la etiqueta de poeta de los niños- y su gran popularidad- eclipsaron a la escritora de denuncia, feminista, ecologista, pacifista y adelantada a su tiempo en una España en blanco y negro.

“Gloria ha sido pionera en todo. No gustaba porque era feminista. Vivía su sexualidad a su manera, se enamoraba de hombres pero también de mujeres, y todo eso, imagínate, en los años 50. Era totalmente transgresora incluso en su forma de vestir, en los años 40 llevaba una falda pantalón o el hecho de que una mujer fuera soltera y viviera sola”, señala en una entrevista para RTVE.es, Paloma Porpetta, albacea del legado literario de la autora y comisaria de la exposición que repasa su trayectoria en el Centro Cultural de la Villa de Madrid.

En esta línea reivindicativa, Gloria Fuertes batalló para dar voz a otras escritoras a través de iniciativas como la creación en los años 50 de la tertulia para mujeres “Versos con faldas”. La poeta castiza, como siempre quiso que la llamaran, nunca dejó de escribir para el público adulto aunque la falta de reconocimiento entre estos lectores siempre fue “su espinita clavada”, aclara Porpetta.

“Decía que quería ser popular no famosa porque escribía para el pueblo, para todos, no solo para los niños, de manera que el pueblo lo entendiera porque ella venía del pueblo”, explica la editora.

“Nací para puta o payaso,

Escogí lo difícil

Hacer reir a los clientes desahuciados

Y sigo con mis trucos

Sacando una paloma del refajo”

(Ni tira ni veneno ni navaja)

Poesía como arma de denuncia

De hecho, su poesía social es desgarradora y sitúa el dolor, la soledad y el desamor como temas prevalentes, en parte, herencia de una infancia gris y de las privaciones que sufrió durante la Guerra Civil que la convirtieron en una incansable defensora de la paz.

“Denunciaba lo que veía, además desde dentro porque lo vivió en primera persona. No como otros poetas (…) la poesía fue su arma de denuncia. Fue una descriptora de las injusticias”, responde la responsable de la Fundación Gloria Fuertes.

La autora agita conciencias bajo un aparente tono naif, con un lenguaje despojado de artificios que toca el alma con el surrealismo, la ironía y el humor (Escribo deliberadamente mal para que os llegue bien).

“Lo hace de forma muy coloquial para que llegue a todo el mundo pero es deliberado. Ella era una persona muy culta (…) En los años en los que publicaba esa poesía social como ella lo revestía de ese tono de humor pues lo podía decir. No daba puntada sin hilo”, señala la comisaria.

Gloria Fuertes: "Parece que la Real Academia es como el coñac, cosa de hombres" (1975)

La madrileña contó con el apoyo de figuras como Cela o Gil de Biedma pero decidió apartarse por voluntad propia de las camarillas literarias para ser “totalmente independiente”. Un rasgo más de una personalidad única, inclasificable y genial. Glorista, en definitiva.

Paloma Porpetta recuerda con emoción como Gloria Fuertes era “supergenerosa, muy divertida y noctámbula”. Cuenta como le gustaba estar el día de las novedades literarias y cómo “abría las puertas de su casa a todo el mundo. Era muy cercana”, rememora.

Inclasificable y genial

La celebración del centenario de su nacimiento viene cargada de eventos: exposiciones, libros, conferencias… que recuperan su figura para la primera línea literaria.

“Queremos reivindicar el sitio que le corresponde en el panorama literario del siglo XX como una de las grandes poetas de la posguerra española (…) Se trata de abrir los ojos de la gente para que la lean y para que la sigan leyendo. Se trata de enseñar a la Gloria completa”, insiste la editora y albacea.

Un reconocimiento a una trabajadora incansable que no es poeta sino que está poeta- como aludió- y escribe, recita, publica, colabora y vive la literatura como parte indisoluble de su existencia.

Los escritores - Gloria Fuertes (1977)

La exposición que este martes abre sus puertas en el Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa de Madrid (hasta el 14 de mayo) es uno de los actos centrales de este viaje a través de su obra prolífica, ya que la madrileña escribía desde la infancia.

La muestra, que cuenta con numerosas piezas inéditas, recoge anotaciones, decenas de fotos personales, boletines del colegio y primeros manuscritos. Podemos observar hasta un diario donde anotaba los novios y la máquina de escribir donde mecanografiaba puntillosamente sus trabajos.

No obstante, el primer chispazo de inspiración lo recogía a lápiz "en el primer papel que encontraba y de estos tenemos en la Fundación Gloria Fuertes más de 9.000”, señala la comisaria que añade que “apenas retocaba lo que escribía”.

La exposición, orientada a "un público de 0 a 99 años”, repasa su infancia triste en Lavapies, donde añora el cariño de su madre, el desgarro de la guerra o su fama arrolladora en los 70 a raíz de su participación en los programas infantiles de TVE “La cometa blanca” o “Un globo, dos globos, tres globos”, donde se transmuta en referencia para los niños: “Habla a los niños pensando que los niños no son tontos. Y era muy buena comunicadora. Se entendía muy bien con ellos porque en el fondo ella también era niña grande”.

Gloria Fuertes en 'La cometa blanca' (1981)

Asimismo, se documenta su paso por EEUU, uno de los episodios más desconocidos de su vida, donde ejerció de profesora de español en Pennsylvania gracias a una beca Fullbright (Cambio rascacielo de Nueva York por pino de Cercedilla).

El amor de su vida, la hispanista Phyllis Turnbull, le ayudaría a arrancar en esta aventura americana. “Llegué a la universidad para dar clases”, aludió la propia Fuertes.

Exposición centenario Gloria Fuertes en el Centro Cultural de la Villa

Exposición centenario Gloria Fuertes en el Centro Cultural de la Villa

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Su poesía ha resistido el paso del tiempo sin perder su aire rabiosamente moderno, quizás herencia de sus inicios postistas, una corriente literaria de renovación de las vanguardias de principios del siglo pasado en la que militó y donde el humor siempre estaba presente.

“Creo que ella con estos reconocimientos estaría loca de alegría, y tomándose un whisky a nuestra salud”, concluye con regocijo Paloma Porpetta. Es el vasto legado de Gloria Fuertes, la poeta escondida.

Actividades del centenario de Gloria Fuertes

Además de la exposición del Centro Cultural de la Villa de Madrid, el centenario del nacimiento de la poeta castiza se celebra con múltiples eventos culturales en torno a su figura que se extenderán a 2018. Una aproximación al carismático universo glorista, para todos los públicos, y con epicentro en la capital.

El libro de Gloria Fuertes de Blackie Books, editado por Jorge Cascante, amigo personal de la escritora, es una de las obras más completas sobre la poeta de Lavapiés. El volumen recopila textos y fotos inéditas además de anotaciones y dibujos de su puño y letra.

La editorial Nórdicas publica Geografía humana y otros poemas, prologado por el poeta Luis Antonio de Villena, mientras que Reservoir Books saca a la venta la antología Me crece la barbaUn recopilatorio para niños y adultos.

También se reeditará este año Glorierías (Editorial Torremozas), el último poemario en el que trabajaba Fuertes antes de su muerte

La Biblioteca Nacional también prepara para abril una muestra con textos de la madrileña, mientras que la Feria del Libro de El Retiro dedicará un espacio a la escritora y le rendirá homenaje con actividades. Asimismo, los cursos de verano de El Escorial también centrarán parte de sus ponencias sobre la autora.

Teatralia, festival de teatro para niños y adultos, pone sobre el escenario Alegría, palabra de Gloria Fuertes, de la compañía Teatro de Malta, para rendir su particular homenaje a través de escenas inspiradas en sus cuentos, poesías y personajes.

El Ayuntamiento de Madrid se suma a la celebración con la inauguración de una plaza que lleva su nombre en el barrio de Lavapiés. Un vínculo con su ciudad del que Gloria Fuertes siempre presumió: "Quiero que mi vida acabe en capicúa. Nacía en Madrid poeta y volaré poeta en Madrid".

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