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Sergio Mora: "El universo del Niño Rock sabe a chicle Bang Bang y a Petazetas"

  • El popular artista lanza el cómic "El Niño Rock"
  • “Rock es un niño soñador, inocente y tontorrón", asegura

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Fragmento de una viñeta de 'El Niño Rock', de Sergio Mora
Fragmento de una viñeta de 'El Niño Rock', de Sergio Mora Lunwerg

Tras el espectacular libro Typical Spanglish (La Cúpula), un catálogo de su obra en el que mezclaba pintura, ilustración, vídeo y cómic, el patriarca del pop surrealista español Sergio Mora (Barcelona, 1975), se lanza de lleno al cómic con El Niño Rock (Lunwerg), un trabajo sorprendente en el que combina varias de sus pasiones, el rock, el dibujo y el color en una historia sorprendente y divertida. Un trabajo que firma con su seudónimo MAGICOMORA.

“El niño Rock –nos comenta Sergio- es un niño "raro" y tímido que sueña con convertirse en una estrella del Rock. En la persecución de ese sueño se encuentra con aventuras y dificultades por superar”.

Una historia aparentemente sencilla pero que se complica enormemente por el surrealista universo ochentero donde se desarrollan sus aventuras: “Todo sucede en un lugar llamado Retrofutura –asegura Sergio-.Es un lugar donde todo puede pasar y en el que se mezclan todos los referentes de mi infancia revisados con la distancia”.

“Yo crecí leyendo a Mortadelo y Filemón, viendo los dibujos animados de Hanna Barbera, Los Picapiedra, La pantera Rosa, La Bola de Cristal, La familia Monster y películas para todos los públicos como: Los Cazafantasmas, Los GooniesRegreso al Futuro, E.T., Karate Kid, Los Gremlins... Todo esto tenía en común una combinación de aventuras, humor tontorrón y cierta inocencia”.

“El universo del niño Rock –añade el autor- respira ese tono ochentero y entrañable que sabe a chicle Bang Bang y a Petazetas. He tratado de recuperar ese espíritu fresco y desenfadado que nace de la cultura televisiva que mamamos los de mi generación”.

“El típico Freak de la clase”

Un universo fascinante habitado por personajes realmente curiosos: “Rock es un niño soñador, inocente y "tontorrón", el típico freak de la clase –asegura MAGICOMORA-. Le cuesta expresar sus sentimientos y encuentra en la música su medio de expresión. Va vestido como su ídolo Spectrum el cantante del grupo Bestial”

Los demás personajes tampoco tienen desperdicio: “Siempre va acompañado de su perro Calavero, su fiel compañero que le hace un poco de Pepito grillo. Cosme Flipper es su padre, es un personaje bonachón que está muy inspirado en Herman Monster, pero oculta un secreto que no se puede desvelar. Mercuria es la madre de Rock es una mezcla de Embrujada y Vilma Picapiedra; le gusta la Magia, los hechizos etc…”

Virus –continúa Sergio- es el malvado de la historia. Es el típico malote abusón... un clásico. Es hijo del profesor Arsenio que también es, a su vez, profesor de Rock. Como virus no tenía amigos su padre le fabricó tres robots para que le hicieran compañía. Y hasta ahí puedo leer... (Tiro la tarjetita)"

Inspirado en el Rock y en su obra pictórica

El Rock es la mayor influencia del cómic, como asegura Sergio: “Para el traje de Rock me inspiré en el grupo de garaje-surf The Neanderthals, que podrían ser la banda sonora perfecta para las aventuras del niño Rock”.

“Yo toqué en varios grupos de Rock como aficionado desde adolescente –confiesa el autor-. Este cómic no es la historia de ninguno de esos grupos, pero si que se inspira en los conflictos que surgen cuando más de tres personas se juntan para hacer algo. El telón de fondo podría ser la defensa del individuo frente a la masa”.

Además, los que hayan seguido la dilatada trayectoria de Sergio, reconocerán a muchos personajes: “Aparecen muchos que han ido apareciendo en mis cuadros, pero en una traducción para todos los públicos. De alguna forma lo que he hecho ha sido articular mi universo gráfico y darle vida”.

“De hecho el personaje del Niño Rock empezó a aparecer en mis cuadros y dibujos desde hace ya 6 o 7 años. Pero no tenía nombre ni personalidad...ha ido tomando forma y cobrando vida” –confiesa-.

Yo hacía una pintura muy narrativa y esto me ha llevado al cómic. Ahora todos esos personajes han cobrado vida y mi pintura ha tomado un nuevo rumbo más plástico y crudo porque la narrativa ya la canalizo en los cómics” –concluye-.

“El surrealismo siempre es un terreno fértil”

El Niño Rock es una historia en la que, como en casi toda la obra de Mora, impera el surrealismo: “Es un terreno siempre fértil, donde se puede crear sin estar atado a la lógica ni a la realidad impuesta. Una ciudad sin ley ni fronteras. Un espacio donde la realidad y la ficción se pueden mezclar para hacer una nueva realidad más sorpresiva con muchos niveles de lectura”.

Cuando le preguntamos si ¿Podemos hablar de “Magicomoralismo” se echa a reír: “ Ja ja, Nadie te lo impide. Aunque la palabreja tiene tela...”.

Un surrealismo, por cierto, en el que los colores siguen siendo fundamentales: “¡El libro es muy colorista! –afirma- He jugado a limitar colores. Hace tiempo que he empezado a trabajar de esa forma porque me gusta la potencia gráfica que se crea”.

“Es algo que surge desde la cartelería de la música underground –continúa-; se hacían carteles de conciertos en serigrafía limitando colores para abaratar costes, pero esa restricción de colores generó un lenguaje gráfico muy potente. En el libro he jugado mucho a eso utilizando los cambios de gamas como un elemento narrativo más”.

“El Niño Rock ha venido para quedarse”

En cuanto a sus proyectos, MAGICOMORA asegura que “El Niño Rock ha venido para quedarse y esperemos que este libro sea solamente el principio de su gran aventura”.

Y no descarta que pueda compartir aventuras con otros de sus personajes: “Es posible que pueda coincidir con Botijoman, nunca se sabe... El universo de Botijoman es más adulto, pero es un personaje muy flexible y podría ser perfectamente que su nave aterrice alguna vez en Retrofutura”.

“De hecho –continúa- con Botijoman tengo pendiente hacer historias cortas, incluso mudas que pudieran aparecer en distintas publicaciones y algún día recopilarlas en un nuevo libro. Es un personaje que permite mucha libertad porque es muy incoherente y absurdo”.

En cuanto a otros proyectos, Sergio Mora asegura que: “Ahora hay sobre la mesa algunos proyectos con Santi Balmes, de "Love of Lesbian" y voy a empezar a trabajar con una nueva Galería de Madrid que todavía no ha inaugurado y que se llamará La Fiambrera. Art gallery & Bookshop.

“También estamos dando forma a varios productos "Niño Rock": camisetas, papeles de pared, fundas de teléfono etc… Para estar informados podéis seguir el facebook del Niño Rock. Además, El día 7 presentaremos el libro en la librería Panta Rhei de Madrid, y habrá un pequeño concierto de "Red Rombo", una banda muy prometedora”.

Lo que está claro es que El Niño Rock ha venido para quedarse.

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