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El Servicio de Acción Exterior se la juega en Madrid

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Día clave para el futuro Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) cuya creación pasa este lunes por Madrid.

Aquí se van a reunir la Alta Representante, Catherine Ashton, el vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovic, el jefe de los servicios jurídicos del Consejo, Jean-Claude Piris y los representantes del Parlamento: Guy Verhoftadt, Roberto Gualtieri y Elmar Brok. Todos ellos acompañados por el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Estrasburgo puede bloquear el proceso

El objetivo es alcanzar un acuerdo político que -según fuentes comunitarias- permitan que el futuro cuerpo diplomático se ponga en funcionamiento en el mes de octubre y, de paso, cumplir uno de los objetivos que se había marcado la Presidencia española de la Unión Europea.

El principal escollo está en obtener el visto bueno del Parlamento Europeo que es quien tiene ahora mismo la sartén por el mango. ¿El motivo? Debe dar el visto bueno a una serie de modificiaciones clave en distintos apartados: en el Estatuto del funcionario, en el Reglamento Financiero y en la partida presupuestaria que habrña que añadir en los Presupuestos de 2011, asuntos todos ellos en los que hay codecisión con Estrasburgo.

Aprovechando estos cambios, los eurodiputados quieren obtener el mayor control posible sobre el futuro servicio.  Así quieren garantizar que un tercio de los componentes del SEAE esté compuesto por representantes de los Estados, e intentar que se elimine la restricción de que los diplomáticos nacionales sólo estarán en embajadas europeas un máximo de ocho años.

Ashton o el Consejo

Quieren tener también un capacidad para examinar las actividades del nuevo departamento, y no sólo económicamente. Por eso reclaman que ante la Cámara tenga que rendir cuentas la Alta Representante o alguien que tenga peso específico -bien del Consejo o de la Presidencia rotatoria-.

De este modo buscan evitar que Ashton pueda delegar en algún funcionario de menor nivel para dar cuentas ante los representantes de los Estados.

Son las principales claves que este lunes se están negociando, aunque todavía no se sabe si va a poder alcanzarse el acuerdo o no. Una prueba de ello es que se trata de un encuentro a puerta cerrada en el que no hay presencia de periodistas y, sólo si se consigue, serán convocados para dar cuenta de los detalles.