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No recomendado para menores de 12 años Versión española - La noche que mi madre mató a mi padre (Coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Lo que parecía convertirse en la función que sale mal,

desemboca en una metaficción en la que cada personaje

consigue lo que quiere. Damos de nuevo la bienvenida

a tres de las responsables de esta preciosa película,

Inés París, guionista y directora de esta historia

que acabamos de ver. Belén Rueda, buenas noches.

María Pujalte, buenas noches.

Y es que nos hemos reído mucho viendo la película

y supongo que también os reísteis mucho en el rodaje,

pero me gustaría empezar hablando del final,

habladme de ese final, porque es un poco confuso,

o sea, yo pensaba que estábamos asistiendo al funeral realmente

de Carlos, ¿no? ¿Qué pasa ahí? Háblame del final.

Esta es una película, claro, que es sobre las máscaras,

o sea, sobre las diferentes máscaras como si fuéramos un juego

de cajitas, unas dentro de otras, ellos son actores

y lo que asistimos es a una representación en una situación

que creemos que no lo es. -El final es igual, el mismo juego.

-Claro, tú empiezas pensando: Ahí va, ¿están enterrando a Carlos?

Desde luego, yo en el plano procuré mucho que se viera bien

a Carlos, a Fele Martínez, que aparece cojo diciendo:

"¡Estupendo, estupendo!"

Yo todo el rato viendo el combo: "¿Se le ve bien?

¿Entiende la gente que no se ha muerto?"

-Sí, queda clarísimo.

Queda clarísimo y lo que cuesta conseguir un buen personaje.

Sí, yo creo que también en la primera secuencia

de la película es bastante ilustrativa, ¿no?

-Sí y la temática de la prueba.

-"Me han cortado los brazos, no me deja en paz".

-Y salta y salta, yo viéndolo decía: "Que salte 'mmmm'".

(RÍEN)

No, pero en realidad es bonito cuando tienes un director

que te exige determinadas cosas, pero que te las exija con una razón

y con la esperanza de que esté viendo que puedes hacerlo.

Pero si llevas dos horas y te sigue pidiendo eso

y te dice: "Eres muy mayor para este personaje",

sí que es verdad que te apetece bajar.

Bajar y pedirle un taxi.

Lo que hace realmente es como tantas escenas de apertura

y tal de una película o de una obra de teatro,

pues lo que muestra, digamos, es cuál es el carácter

de nuestra protagonista, a quién se va a enfrentar

y lo que ves clarísimamente es que es una mujer, joder,

que ama su profesión y que está además dispuesta a todo

y que es muy buena, porque es muy buena,

o sea, le dicen que salte y salta, ella hace lo que sea, lo que sea.

Bueno, es que estás planteando, como decíamos al principio,

muchos temas importantísimos a través del sentido del humor.

-Ay, qué mala es la envidia, espero no acabar como tú.

Porque hablas del miedo a envejecer,

de la importancia de la imagen, de la inseguridad absoluta

que tenemos los actores, de las relaciones de pareja,

de las nuevas familias.

-No, esa es mi exmujer, esa es la madre de Alba,

la que falta es la madre de la pequeña, que es mi mujer actual.

-Que trae a Dylan, mi hermano, aunque no es hermano biológico.

-En fin, un follón, pero tampoco somos una comuna, quiero decir...

Habla de temas pues que están todos ahí.

Estamos viviéndolos todos, son universales, para todos igual.

Hay que decir también que cuando uno hace una película,

una comedia, no haces un ensayo, o sea, que nadie piense que dices:

"Vamos a ver, voy a intentar hacer algo sobre las relaciones",

no esa así, o sea, es básicamente, lo que a ti te puede es

una historia, que es lo que hay que contar realmente,

una historia y unos personajes interesantes,

Billy Wilder decía: "Si quieres que alguien se trague una píldora,

haz un enorme pastel de chocolate".

Todas las comedias tienen estas cosas maravillosas,

son enormes pasteles de chocolate, pero indiscutiblemente,

quién piense que debajo del pastel no hay nada, es que no ha entendido,

pero todas las películas, todas las comedias tienen mucho más fondo,

incluso que los dramas muchas veces.

-Hay muchas cosas en las que todo el mundo se siente identificado

independientemente de que también fuerzas un poco para la comedia

y lo llevas al extremo, pero sí que hay situaciones

que se dan, ese ex que nunca desaparece y que te llevas muy bien,

pero que hay un momento que dices: "Te estás pasando para el otro lado"

o a lo mejor trabajar la pareja en lo mismo y que ya eres invisible

como profesión.

-Odio cuándo te pones en plan actriz.

-Es que soy actriz.

-No, quiero una esposa, no mezclemos.

Sin duda, tratas al personaje de Isabel con muchísimo amor

y al que estás juzgando en su comportamiento

es directamente, claro, al escritor, sin duda

y partiendo de ahí sí te va a decir: "¿Es tu alter ego?"

Pues sí, por lo cual es muy generoso,

porque estás haciendo una especie de catarsis.

De todas maneras es interesante, porque cuando entramos

en la pareja de ellos parece que el que realmente manda

a nivel laboral, es él, pero, perdóname,

porque luego llega el personaje de María.

-Si empiezo a opinar del guion no te pongas frenético.

Te das cuenta de que es un mindundi

al que le dices tienes que hacer esto y esto y ni siquiera

se plantea otra cosa. -Porque está escrito así,

pero porque también él reniega del cine,

-Estos del cine lo frivolizan todo.

Pero al final es el cine el que saca sus historias adelante,

él es este tipo de escritor

con un sentimiento de superioridad que no sabemos,

yo siempre he pensado que sus novelas tampoco deben ser

muy allá y que quedan mucho más monas en películas,

entonces, Susana sigue moviéndole los hilos,

están separados, pero tienen un vínculo poderosísimo,

que lo manipula mucho desde la profesión.

-Ángel ha puesto tanto de sí mismo en este guion,

esta va a ser una película con alma, con corazón, con mucha verdad.

Háblame de la dificultad de tu personaje, María.

Pues bueno, era ese, el arco ese que decías tú, ¿no?

Que tienes miles de dudas,

tienes, bueno, pues a ver, la pastilla,

el no sé qué, en qué momento...

-María, tú llevabas un cuaderno, ¿no?

-Ya no me acuerdo.

-Grado de pedo, ¿no?

-Grado es grado, ahora está en grado, uno, dos, tres.

-Grado tal, se ha tomado la pastilla...

Luego también porque hay escenas donde hay que hablar mucho,

tienes que medir eso mucho, porque si estás, digamos,

lo pedo que estaría el personaje en ese momento,

a lo mejor tienes que rebajarlo un poco para poder decir todo

lo que ella quería contar en esa secuencia,

entonces, sí que tenía una dificultad,

también era divertido, ¿no?

-A ver tú, tú no estás bien.

-Susana, estás en shock, no estás bien, Susana.

-Susana, por favor. -Venga, ¡a la cama, a la cama!

Habladme de los ensayos, de cómo plantea Inés

vuestros personajes, son dos personajes dificilísimos

de principio a fin, con muchos giros, muchos matices.

Belén, vamos a empezar.

Yo he de confesarte que en cine era la primera vez que hacía comedia

y cuando Inés me lo propuso, además ya había visto sus películas

anteriores y me encantó.

Está escrito pensando en Belén, es una cosa que quiero subrayar,

yo leí en una revista que ella dijo una vez que quería hacer comedia

y desde ese momento yo para esta historia la tenía a ella,

o sea, me hubiera costado horriblemente...

Cambiar de actriz. Sí, tanto a ella como a María,

los dos personajes sí que los tenía totalmente pensados para ellas.

-Y realmente fue muy fácil desde el principio

y sobre todo una cosa que yo creo que nos enganchó a todos los actores

y es que nos dijo que quería ensayar mucho y quería plantear también

las secuencias que están en la película,

incluso con improvisaciones para ver qué es lo que pasaba entre nosotros

y en su casa y esto parece una tontería,

pero lo de hacerlo en su casa da un punto de intimidad

y de cercanía que nos ayudó mucho,

porque también es verdad que no parábamos

y nos íbamos a comer a un restaurante, si no que pedíamos

cosas allí y no parábamos de ensayar con lo cual no pierdes el hilo

lo que has ido haciendo, porque aunque había muchos

que nos conocíamos, yo a María hacía un montón de tiempo que no la veía

y vas cogiendo esa complicidad

que se necesita entre los personajes, porque son familia

y porque, en teoría, se conocen mucho,

entonces, la forma de ensayar fue maravillosa porque iban saliendo

cosas que después Inés, aunque diga que el alter ego es suyo, es Eduard

el que dice: "Actoruchos que me cambian siempre el texto".

Ella no es nada de eso.

-No, lo sé, lo sé. -Nada de nada.

Entonces decía: "Esto que ha salido aquí, me gusta"

y al día siguiente, no te digo a la semana, al día siguiente,

ya tenía escrita otra cosa.

-No le hagas caso si hay que darle una vuelta al guion.

-Inés tiene, es lo que decía Belén,

que tiene pues algo estupendo para nosotros,

yo creo que para el trabajo también, que ella te da un texto

ya muy, muy acabado, es muy raro que tengas tú

que decir: "Yo ahora voy a poner una frase que esté mejor",

está ya muy bien escrito.

-Qué fuerte, que lo tengo en la punta de la lengua,

a ver, el otro argentino famoso, -Messi.

Maradona, Mafalda.

-Diego Peretti, hija.

Hay que pensar que de todos los personajes, hay uno

que hace de sí mismo. Que es Peretti.

Es Diego Peretti. Que es Peretti

y claro, dice: "Yo, como Diego Peretti no puedo hacer esto".

Y para escribir a Diego Peretti, yo me estudié a Diego Peretti,

entrevistas con él, supe que era psiquiatra, que es verdad.

Qué bonito. Un montón de cosas de este tipo

de cómo podía ser Peretti y persigo a Peretti.

Entonces, me dice: "¿Pues sabes que yo, esto no es Peretti, eh?

Lo que hay en el papel, esto es el personaje Peretti".

Y yo decía: "Vale, el personaje Peretti".

Dice: "Es que yo no soy tan grosero".

Tiene razón. Educadísimo.

Lo primero que le horrorizaba era tirar los trastos a esta señora.

Delante de su chico.

Le parecía una cosa espeluznante, pero bueno, fuimos negociando todo,

lo único que es verdad de la película es que creo

que todo el mundo ha aportado cosas que han sido para mejor,

solo hay un momento en el que yo me planté y dije: "Esto no",

que no quería entrar en el cuarto de baño

y mear sobre el cadáver y ahí ya sí que le dije: "No".

Para, para.

-¡La concha, me muero! Lo sabía.

Diego Peretti tiene una cosa impagable y es que él ya tiene

una máscara cómica. Sí, muy clown.

Bueno, una cosa que trabajamos mucho en todos es el clown,

que está muy presente, porque además es una comedia

que precisaba muchísimo, no solamente, el plano está aquí

muchas veces, pero el cuerpo está muy presente,

muy presente, si lo veis, por ejemplo para mí hay escenas

maravillosas como cuando Eduard baja la escalera

con las zapatillas en la mano.

Hay cosas que yo creo que solo las podía hacer Peretti.

(Música)

¿Aprendiste a bailar tango?

Fue muy divertido porque el pobre Peretti dice:

"¿Por qué a todos los argentinos nos ponen a bailar tango?

Yo no sé". -Belén es bailarina,

entonces, hay que saber esto, claro.

Lo sé que habías hecho ballet, pero no sabía que...

Pero fuimos a clase los dos. Es que una cosa es ballet

y otra es el tango, que es muy difícil.

Pero fuimos a clase, que fue maravilloso y estábamos los dos

superenganchados. Es una maravilla el tango.

Él decía: "Llévame" Y yo: "No, me tienes que llevar tú,

así que aprende, porque me tienes que llevar tú".

Pero la verdad es que fue muy...

-Para mí esa secuencia es una de mis secuencias favoritas.

Son dos cámaras en mano. Sí, exacto.

Que ese es el aspecto formal más característico

de cómo la has rodado.

Lo cual significa, digamos, que tú estás muy dentro, muy metido,

tienes mucha agilidad, permites que las interpretaciones

no sean tan encorsetadas como si estás diciendo "de aquí a allí

exactamente" y tal, ¿no?

-Tampoco tienes mucho tiempo, cuando tienes mucho tiempo,

te pueden decir: "Ponte aquí" y tú te preparas para que sea

natural el llegar hasta ahí, pero si no tienes demasiado tiempo,

esta fórmula que hace Inés de, hacerlo vosotros,

yo os veo cómo hacéis la secuencia y después yo ya coloco las cámaras.

Yo vengo del teatro, mi formación es teatral,

muchísimo más, digamos, que cinematográfica,

con lo cual a mí lo que me importa es montar como si fuera

una obra de teatro, montar con los actores la situación

y solo entonces, es cuando yo planteo,

digamos, la posición de cámara

y odio que a eso se le llame el teatrillo,

no, tendría que ser un momento muy importante y muy creativo

en el cual lo que hace falta es que todo el equipo,

es el momento en el que tú tienes que contar

de qué va esa secuencia, esto lo cuentas y la secuencia se monta,

realmente tendría que ser un momento muy importante y decisivo, ¿sabes?

Y después cada uno va haciendo su trabajo, pero el momento justo

de que todo el equipo haga "plaf" es lo que se llama el teatrillo.

-Era todo un teatro.

-Pero, ¿qué teatro? Si yo mismo lo cogí con estas manos,

lo metí en el capó y lo tiré por un barranco.

-¿De qué estáis hablando? -¿Te lo has cargado?

Yo creo que casi siempre teníamos la oportunidad de hacer tomas

de toda la escena entera

y eso, yo creo que los actores también que venimos del teatro,

agradecemos mucho y en esta..., iba a decir en esta función,

en esta película, más, porque es una película muy teatral.

Y bueno, a mí me facilita mucho esa forma de rodar.

Cuando es muy fragmentado, realmente te rompe un poco

la posibilidad de fluir, ¿no?

Bueno, yo estoy muy acostumbrada, Cayetana, yo he de confesarte.

Cuéntame, cuéntame.

Es que esto es un tema que siempre es muy curioso,

porque la gente que no está dentro de la profesión dice:

"Es mucho más fácil el cine que el teatro,

porque en el teatro no puedes repetir y en cine, sí".

Vamos a ver, el tema de repetir o no repetir,

no es lo complicado, porque la dificultad del cine

es, por ejemplo, que tú a lo mejor empiezas a rodar una película

en el final, primero, tienes que estar emocionalmente

en el lugar en el que tienes que estar, pero es que luego también

cronológicamente, como tú ruedes el final tienes que tener

en tu cabeza qué es por dónde ha pasado este personaje.

Totalmente. Y eso te toca a ti

y luego aparte, no sé si a ti te pasa también, María,

porque muchas veces te preguntan: "Jo, qué memoria tienes",

como qué memoria tienes que tener para aprenderte todo este texto

y yo le digo: "No es tanto la memoria de aprenderte el texto

como la memoria emocional", ¿por qué? Por esto que dices,

porque si tú haces algo orgánico,

que era lo que hacíamos cuando estábamos ensayando,

después cuando tú estás fragmentando ese momento

en "ahora tienes que decirlo a partir de esta frase"

o "ahora lo hago desde este momento",

como tú tienes una memoria emocional, lo retomas desde ahí,

sin necesidad de que nadie te lo escriba ni te lo diga,

bueno a veces nos dicen, gracias a Dios, "tenías el pelo así",

pero la memoria emocional es tan importante como la memoria

para memorizar los textos. Totalmente, sí.

En la comedia encima tienes que tener una memoria rítmica,

por ejemplo, recuerdo que una cosa que era muy difícil es

cómo entraban y salían del comedor a la cocina,

Lo que son las transiciones.

Claro, pues ella se iba del comedor a la cocina de una manera,

ahí sí que no rodábamos en continuidad,

rodabas la cocina otro día, que no sé qué y en otro momento

rodabas la salida de esa cocina y claro, a lo mejor se iba

y era muy poco tiempo en la cocina y volvía y decía:

"Uy, qué mierda, he vuelto muy distinto de cómo me he ido".

-Has tenido una discusión en la cocina, no puedes volver

cómo te has ido, porque... -Sí, sí, es muy complicado.

-Esto del puzle es complicado, ¿eh? Esto del puzle del cine.

Por eso es lo que decía Belén, que la concentración,

es tan importante la concentración para saber

porqué tienes el momentito, ahora es tú momento,

ahora vas a hacer el plano y es ya y vale, a lo mejor te puedes hacer

cuatro o cinco tomitas, pero ya, y entonces, a lo mejor,

has estado esperando cinco horas, bueno, ya sabemos, o lo que sea,

porque ahora no te toca y luego tal, echo una cabezada,

son las tres de la mañana, no la voy a echar porque luego ya

voy a tener los sesos en no sé dónde.

-También es verdad que ha sido un rodaje, había entusiasmo

desde principio a fin, porque incluso cuando no te tocaba

rodar, estabas ahí, o sea, había muy buen rollito,

entonces, si te tocaba salir más tarde, estabas.

-Yo os diría que esta película se ha hecho muchas veces

de la necesidad y de las dificultades, virtud.

-Y luego teníamos allí cerca a Valencia en llamas,

que esto no hay que olvidarlo, que estábamos en Fallas

y vimos arder Valencia, porque estábamos,

¿a cuántos kilómetros? Yo siempre tengo esa...,

creo que nos acompañó. -Estábamos lejos porque no se oía

todo, porque Valencia es bastante ruidosa en fiestas, ¿eh?

-No se oía, pero la noche de la cremá, que arde,

me subí a la azotea de la casa cuando no tenía que rodar

y es que vi la ciudad en llamas

y dije: "Pero, ¿cómo no estamos así?"

Pues claro que estamos nosotros así en Fallas también,

porque era un rodaje precioso

con mucha energía y con mucha...

-Hay que decir también que se hace en la Comunidad Valenciana

esta película porque esta comunidad está dando ayudas estupendas al cine

que es muy importante, están facilitando

el que se pueda rodar allí.

¿Algún momento en el que no pudisteis contener la risa?

Algún momento que recordéis para poderlo contar.

Bueno, el momento ese de antes que hablábamos de Peretti

en el grito, o sea, es que...

y tú mirando así como muy serio,

porque mira todo el rato que se pega Peretti con el grito,

es que es un ratito.

La primera vez que lo hizo nos quedamos muertos,

o sea, yo dije: "Excuse me?" Y yo os veía a todos y entonces,

me mantuve, pero me entraban ganas de reír,

veía que ninguno reía, ese momento en el que estás mirando a los otros

de: "Va a cortar o no va a cortar, porque..."

-Y hubo un día, perdona Inés, me estaba acordando de un día

que fuimos un poco..., hasta se enfadó y todo,

porque claro, no sé cuántas horas de la mañana rodando la llegada

del coche, cuando llegan los críos, que luego, ¡Ah! Un grito,

un grito y todos teníamos que salir de la casa, "¿qué ha pasado?"

Entonces es que habían atropellado a Fele otra vez, el pobre,

el héroe de esta película y entonces claro, estábamos dentro

esperando que nos dieran acción y teníamos un cachondeo montado,

porque estaban todos fuera ahí haciendo las cosas, ¿sabes?

Pero a nosotros nos tenían que decir "¡Acción" y, "¿qué ha pasado?"

Y entonces, empezaron Eduard y Peretti a contar chistes.

-Que ni nos escuchaba.

-Y "jajaja", nos seguíamos riendo.

-Lo pasaban muy bien y siempre me preocupa un poco que un equipo

se lo pase muy bien, porque creo que lo que me importa es

que lo pase muy bien el público y veo que, a veces, hay un contagio

y una autocomplacencia o tal,

entonces, me parece muy bien que haya muy buen equipo,

muy buen ambiente, pero que ese ambiente

vaya dedicado siempre al resultado,

a la creatividad, a tal, no sé qué, o sea, hace falta relax y tal,

pero nos hace falta concentración y yo creo que, aunque contemos aquí

lo bien que lo pasamos, fue un trabajo muy serio.

-Qué mal que sale la grasa en frío. -Vaya, estás recogiendo.

-Claro mujer, no te vamos a dejar aquí con todo el muerto.

Me estaba acordando de la escena de la cocina,

que esa era una de mis escenas favoritas,

cuando estamos ya haciéndole el paripé,

que ya viene y estamos como disimulando de, "ah, no, nada",

o sea, no podíamos parar de reír

y se te ocurren cosas en el momento

y a mí se me ocurrió ponerme

el anillo por encima de los guantes de fregar,

que yo dije que de ninguna manera, pero claro ya estás pedo

y yo dije, no, yo me la puse de gamberra,

dije: "Ahora vendrá Inés y dirá: '¿pero qué has hecho?'".

Y va y lo deja, entonces claro, porque la comedia está

en ese extremo también, entonces, eso también hay momentos

que son un poco delirantes que aunque sepas

que no te puedes reír, pero es una mezcla.

-Pues yo aprendí muchísimo en esta película,

que fíjate, yo cuando empecé a escribir pensaba,

no sé quién me lo había dicho una vez y mira qué tontería tan grande,

esa cosa de que el texto es un poco como intocable,

"texto de hierro", decían y yo esto he aprendido que no,

o sea, tienes que hacer el texto mejor posible, pero sobre todo,

las comedias es que se construyen de verdad, o sea, el reparto

es esencial y la dirección es esencial

y realmente se construyen cuando se está viendo y tal.

-Por primera vez soy yo el protagonista.

Me siento vivo.

Pues siempre terminamos contando al espectador los proyectos

en los que estáis, porque les interesa, os siguen, os quieren,

si queréis compartirlo, que es una cosa personal,

no sé si queréis contar en qué andáis

y si no, absolutamente respetable, María.

Bueno, yo estoy inmersa

en el estudio de "Las criadas",

para estrenar en abril en el Matadero con Luís Luque,

con Ana Torrent y Jorge Calvo.

Madre mía, qué maravilla. Ahí estamos.

Me parece una maravilla. Belén.

Yo estoy ahora muy metida con la segunda temporada

de una serie que estamos haciendo que se llama "Madres",

la que tiene una particularidad y es que son todas directoras,

son cuatro directoras, directoras de fotografía también,

o sea, el proyecto empezó como un proyecto en el que la mujer

es la que abanderaba todos los equipos.

Qué chulo.

Y luego, tengo una película en proyecto,

que empezaremos en mayo con Arantxa Echevarría,

me hace mucha ilusión, una comedia.

Y luego me he lanzado,

me voy a Mérida con una obra de teatro que dirige Magüi Mira,

que se llama "Penélope".

Magüi te ha convencido,

te ha convencido, menuda pedazo de mujer y de directora.

Menuda pedazo, bueno, no le costó mucho, ¿eh?

Me dio cuatro claves que dije: "Guau, maravilla"

y eso que Mérida impone mucho. Impone, sí.

Y no he estado nunca haciendo una obra de teatro.

Impone, pero siempre suma, así que será una maravilla,

no te arrepentirás nada.

Pues enhorabuena, estaremos muy pendientes. Inés.

Pues mira, yo estoy desde hace tres años, más o menos,

después de esta película, fichada por una productora

de nueva creación, Good Mood,

que tiene en el liderazgo a Daniel Écija,

que es uno de los grandes ejecutivos.

(RÍEN)

Y entonces, pues la verdad que es una gozada estar ahí con él,

estrenamos ahora una serie, "La valla", España en el año 2045.

¿Viajáis en el tiempo?

(RÍE)

Y después, nada, bueno, yo ya estoy intentando encontrar

el tiempo para escribir una nueva película,

que será una comedia,

pero con elementos de ciencia ficción.

Muy bien, pues enhorabuena y muchísimas gracias a las tres

por haber compartido este rato con vosotros y por vuestro talento

y perseverancia y esfuerzo que tiene tan buenos resultados.

Gracias a vosotros.

Y por haber encontrado un tiempo para nosotros, porque ha sido

complicado juntaros y estamos contentos de haberlo conseguido.

Pues hasta aquí nuestro programa de hoy,

espero que hayáis disfrutado tanto como nosotros,

ya sabéis que os esperamos la próxima semana

para seguir compartiendo el mejor cine español reciente.

Un beso, chao.

(Música)

Pero, ¿vosotros creéis que con esto yo puedo hacer una película normal?

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Versión española - La noche que mi madre mató a mi padre (Coloquio)

08 mar 2020

En el coloquio con Cayetana Guillén Cuervo, la directora de la cinta, Inés París, y dos de sus protagonistas: Belén Rueda y María Pujalte.

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