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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Un cuento chino (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Dejamos a Roberto y Mari en un escenario idílico,

la vaca Olga incluida,

y les deseamos desde aquí una larga,

amorosa y próspera vida.

Damos de nuevo la bienvenida a nuestros dos ilustres invitados,

Ricardo Darín, buenas noches.

¿Cómo estás?

Chino Darín, buenas noches también, bueno,

pues hemos pasado un rato estupendo con ese final tan bonito,

por favor, qué cosa tan bonita.

Ella lo aceptará a él porque lo que sabemos

es que él va a buscarla, pero ¿lo aceptará?

Ella es maravillosa. Sí, ella es maravillosa.

Es maravillosa, no puede ser más bonita, más sexy,

más dulce y más preciosa este personaje y esta actriz, por favor.

Muriel, Muriel Santana.

Maravillosa. Muy buena actriz.

"Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos",

decía Blanche Duvois en "El tranvía llamado Deseo".

Y es tal cual,

es una mirada llena de humor, que nos recuerda

que hay que reconsiderar ciertos prejuicios

que están socialmente instalados.

En realidad deberíamos

reconsiderar casi todos los prejuicios,

a mí me parece que el 90% de los prejuicios

que arrastramos no son genuinos, no son propios, son heredados.

Son o de amigos del barrio, en el colegio de la familia...

Son heredados.

Digamos, uno no nace con prejuicios,

los va incorporando con el tiempo.

La intolerancia es casi directamente proporcional

al desconocimiento del otro.

Sí,

y se nutre mucho del desconocimiento del otro

porque en cuanto uno hace un poco de foco

en la vida de alguien,

empieza a darse cuenta de hasta qué punto

nos pasan cosas parecidas,

estamos todos más o menos con los pies en el mismo plato

y ahí es donde las diferencias

y las distancias empiezan a desdibujarse, desaparecer.

Qué bonito personaje, ¿qué retos se exigía dar vida a Roberto?

¿Cuáles eran los más claros?

En realidad, nos divertimos mucho con el personaje,

en la previa con Sebastián, guionista y director, Borensztein,

gran amigo,

nos divertimos mucho fantaseando con qué cosas pensaría

y haría este personaje y tuvimos que ser económicos

y sacamos un montón de ellas,

sino la película hubiera durado cuatro horas.

Pero en realidad,

fue una construcción paulatina y una aproximación al personaje,

a la historia muy pausada que fuimos hablando,

charlando durante mucho tiempo.

Entonces,

cuando fuimos al rodaje yo tenía la sensación

de que ya sabía mucho del personaje,

entonces no fue tan traumático.

Nos divertimos mucho con su enojo, con su cabreo,

con su intolerancia, con esa rigidez

y, al mismo tiempo, nos daba mucha ternura

porque cuando uno ve este tipo de personajes

que están tan enojados con todo,

no puede hacer otra cosa que imaginar a qué se debe

que esté tan enojado.

En algunos casos, lo justificamos, en otros no.

Pero fantaseábamos mucho con eso.

¿Sabes qué le pasa al espectador que está mucho contigo en soledad?

Quiero decir, el punto de vista del director

es compartir la intimidad del protagonista y,

entonces, podemos entenderte,

porque nos dejas entrar en tu universo.

Claro.

Entonces, podemos acercarnos a tus razones.

Claro, porque cuando empezamos a darnos cuenta

de por qué es tan esquemático,

por qué está encerrado dentro de una estructura

que es su protección, no quiere salir más al mundo

porque las veces que salió, terminó herido,

entonces ahí es donde uno empieza a empatizar,

empieza a acercarse un poco más

y a entender por qué este tipo es así.

Claro que sí.

Decíamos la presentación que "Un cuento chino"

comparte varias cosas con vuestra nueva película

que ya está en los cines y que es una preciosidad,

por si alguien se ha enganchado, voy a ser pesada con esto

porque nos ha gustado mucho la película,

voy a repetirlo muchas veces

para que nadie se quede en casa sin verla.

"Según el escenario Gil,

es una persona lenta, a la que le falta viveza

y picardía,

aunque ya sabemos que hay gente que cumple las normas,

un tipo honesto, terminan siendo sinónimos de Gil,

pero un día, uno dice: 'Basta'."

"La odisea de los Giles" está estrenada, ya podéis verla.

Tiene, bueno,

es el universo Borensztein y ahí quiero que me contéis

qué cosas hay en común,

por ejemplo, ¿qué encontráis en común que tengamos que destacar,

Chino, entre las dos películas que pertenece a ese director?

Me parece que él logra esta cosa de encontrar zonas sensibles

y darles la vuelta desde una mirada crítica

o cítrica incluso,

si se quiere, para que aflore el humor,

incluso desde la incomodidad, desde esta sensación de descubrir

personajes vulnerables en un contexto hostil y,

aun así, hacer que la risa aflore,

que uno tenga cierta ternura para con esos personajes también.

Me parece que la ternura es un componente importante

que sabe manejar Sebastián dentro de su cine.

No tiene miedo a apelar a los sentimientos, ¿no?

No, todo lo contrario.

En ese sentido, no tienen ningún tipo de prejuicio al respecto,

yo creo que eso tiene que ver también con cómo fue criado,

él es hijo de un gran...

Me da un poco de pudor decir cómico,

porque era un poco más que cómico,

a pesar de que cómico es un término que a mí me encanta,

pero su padre, Tato Bores,

fue una eminencia dentro de la TV argentina

durante décadas y en el teatro también,

y en el cine.

Era un señor muy inteligente

con una velocidad de palabra inusitada,

era parte de su gracia,

era la velocidad con que hablaba,

durante décadas su programa era los domingos a la noche

y todo el país veía ese programa

y tiene la maravillosa cualidad

de que atravesó todo tipo de gobiernos,

e incluso la dictadura militar y nunca se calló.

-Y hacía humor político.

-Y tenía la facultad de decir las cosas más tremendas,

pero con un nivel y un humor que eran irreprochables,

uno no sabía cómo pararse frente a él.

"Este...

El ministro reconoció públicamente

que en el país existe un alto nivel de pobreza,

sí,

dijo que hay más de 9 millones de personas

insatisfechas en materia de alimentación, salud,

vivienda, servicios, sanitarios, educación, vestido,

o sea,

los que en la calle se conoce como el salariazo."

Sebastián trabajó durante algunos años en el programa con Tato

y escribía algunos de los... -Él y su hermano Alejandro.

Tuvieron una gimnasia,

un ejercicio al lado de un capo,

entonces, empezaron a perderle el miedo,

creo yo,

a los prejuicios y a esta cosa que nos gusta tanto, sobre todo,

a nosotros, los actores, tener entre manos un guion

que mezcle drama, humor, comedia, tragedia,

toda esa salsa cuando es verosímil y funciona,

sentimos que tenemos un piso

que nos está sosteniendo mucho más luminoso.

Sólido, amplio.

Además, habla de lo más íntimo, de lo más pequeño,

le da mucho valor a la familia, le da mucho valor al grupo.

Sí, hay un espíritu solitario dando vueltas.

-Permanentemente.

Sí.

Bueno, por volver un segundo para "Un cuento chino",

la inesperada,

a lo mejor,

enseñanza final viene de la mano de alguien,

de un personaje apaleado durante casi todo

lo que es el desarrollo de la historia y con una sutileza,

con una elegancia, si se quiere,

porque viene a través de un dibujo,

es solamente un dibujo,

o sea todo lo que tiene para decirle,

para devolverle a este hombre lo hace con un dibujo.

Es muy bonito,

y otra cosa que me gusta muchísimo son las mujeres de Borensztein,

porque son mujeres reales.

"Anoche me puse a pensar

y me imaginé a mí misma en China sola,

perdida, sin un peso, sin hablar el idioma, pero enseguida pensé:

'Qué suerte que está Roberto'."

Es interesante lo que acabas de decir, de destacar,

porque ahora que lo decís,

me doy cuenta de que es una gran injusticia decir

que se ha creado solamente con su padre, porque su madre,

Berta, es un "personajón" de aquellos, en este momento,

es una mujer que anda dando vueltas alrededor de los 80

y tiene una energía y una fuerza arrolladora.

Así que, muy probablemente,

esté relacionado con esto que acabas de destacar.

Hay algo que me gustaría destacar del cine de Sebastián,

me estoy dando cuenta

que tiene que ver con que gran parte...

Los personajes tienen buena voluntad en sus películas,

los personajes tienen buena voluntad y estamos acostumbrados,

es injusto decirlo porque hay películas de todo tipo,

pero hay como una cosa a veces turbia

o rancia de las historias que nos gustan y nos dan morbo ver.

Hostil. Y macabra,

y me parece que Sebastián trabaja con personajes

que pueden cometer errores,

que son humanos pero que tienen buena voluntad.

Y lo pequeño,

lo íntimo para hablar de lo más grande

y lo más importante y lo universal llega a todos lados

a partir de lo más chiquitito y luego grandes interpretaciones.

En el caso de "La Odisea de los Giles"

hemos tenido una gran suerte en ese sentido.

Porque soñamos con un elenco... Es brutal.

Soñamos con un staff y lo conseguimos,

casi te diría en el 99%, que eso, lo sabés muy bien,

no es algo que se dé con mucha frecuencia.

"¿Pero vos qué sabes dónde el tipo va a guardar la guita?

Y después de lo del corralito nos va a meter al banco.

No sé, en una caja de seguridad."

¿Cómo ha sido trabajar con tu hijo?

Fantástico, fantástico.

¿Qué has aprendido de él?

De todo, porque no solo por lo que es su cabeza,

por cómo enfoca distintas situaciones

y cómo intenta resolverlas

y más allá de algo que él tiene muchísimo más que yo

y trato de aprender es cierta inteligencia aplicada práctica

a lo que debemos hacer.

Yo soy de irme un poco más por las ramas,

él encaja...

Pero más allá de eso,

lo que más me gustó de esta experiencia primera,

te diría,

codo a codo así durante tanto tiempo fue verlo

en su funcionamiento general con los colegas.

Obviamente, mi hijo lo conozco desde que nació, o desde antes,

incluso, pero...

-No, seguí contándome qué te gusta de mí.

Está muy bien.

No, no, ahora voy a pasar a lo que no me gusta.

No, era una broma.

Además, no me alcanzaría el programa.

No, pero de verdad,

para nosotros y yo sé que vos lo sabes muy bien,

nosotros teníamos un compromiso extra en esta ocasión,

que era dos actores que conforman una pequeña productora

para empezar a sostener y desarrollar proyectos,

puestos en los pies de un rodaje con colegas

que nos conocemos de toda la vida,

bueno, a ver, ¿cómo funciona esto?

Y la verdad que se dio de una forma,

a lo mejor no lo tendría que decir yo esto, ni él,

deberían decirlo nuestros colegas,

nuestros compañeros y el resto del elenco,

pero la sensación térmica que yo me llevo de esa experiencia

y en lo que él tiene mucho que ver

es esa solidaridad anexa de estar detrás de cada cosa

que cada uno solicitaba, que necesitaba.

No solo con el elenco,

sino con los distintos departamentos,

con los técnicos, detrás del director, apoyándolo,

estimulándolo, defendiéndolo.

Si hemos tenido discusiones y pequeñas cosas

con respecto a no estar de acuerdo, con respecto un punto en especial,

siempre encontramos la forma de hacerlo amablemente

y para mí fue de mucho aprendizaje.

¿Tú cómo lo has vivido, Chino?

La verdad que para mí fue un desafío enorme

porque no sabíamos muy bien cómo era esto,

era algo que estábamos encarando por primera vez

y como bien dice él,

con una dosis extra de responsabilidad, me acuerdo...

Hay situaciones que son incómodos,

porque uno también como actor

se ha encontrado mil veces del otro lado

y en muchas situaciones diversas,

donde a veces incluso hay muchas cosas para achacarle a la producción

respecto de cómo estamos viviendo el día a día en el rodaje

y todos lo sabemos o hemos pasado por alguna de esas experiencias

y eso es algo que no querés que te ocurra como actor,

productor con colegas, compañeros,

equipo técnico y gente

con la que has curado toda tu vida otros muchos proyectos y,

de repente, en el tuyo decís:

"Por Dios que la gente no la pase fatal, que el catering esté bien,

que no nos coman los mosquitos".

"¡Acción!

-Dale hasta que engrane y no toques el pedal.

(CANTA)

-¡Corten!"

Vemos en "Un cuento chino" que Roberto es un personaje arisco,

egoísta, gruñón,

que vas entendiendo poco a poco qué le pasa en la vida

y por qué tiene ese miedo a cruzar determinadas fronteras emocionales

para no sentirse vulnerable ante otras cosas.

Ricardo lo llena de matices que hacen que el personaje sea,

al final, adorable, sí,

le quieres y genera mucha empatía.

¿Te sigue sorprendiendo como actor Ricardo Darín?

¿Dónde está su excelencia?

Hoy tengo mucho más recursos para hablar de eso, pero no sé si...

Por haber vivido un rodaje entero con él,

lo vi en acción y puedo destacar de él, primero,

el espíritu solidario,

la verdadera noción de que el cine es un trabajo en equipo

y donde cada ficha,

que cada uno de los que están pone en su aporte

termina siendo algo trascendental

en lo que va a ser el resultado de la película

y en lo que es el trabajo y el día a día de todos nosotros.

En arremangarse y trabajar por cómo es esto,

porque en definitiva, a veces,

la actuación parece una cosa idílica,

un oficio, una cosa artística,

una cosa que es difícil de bajar a tierra

y me parece que él la lleva mucho a tierra

y es un actor muy terrestre,

muy consciente de lo que está haciendo.

Muy sucio, lleno de tierra.

-También lo ensuciamos durante el rodaje,

pero básicamente lo que sí destaco de él

como actor en sus personajes tiene que ver con algo

que hiciste vos recién,

hablando de otra parte del proceso

que tiene que ver con la empatía que genera en el público,

me parece que es difícil, me gustaría,

lo desafiaría a que en algún momento haga algún personaje,

porque ha intentado hacer malos, adversos,

un personaje complicado y aun así, son empáticos,

aun así el público está del lado de ese personaje que, tal vez,

no era la idea...

No sé si lo fuera o no, pero digo he visto películas

donde los personajes son unos verdaderos hijos de puta

y uno igual quiere que a ese personaje le vaya bien,

en todos esos personajes por más arquetípicos que puedan ser,

o malos, o lo que fuera, en él podés ver la persona.

No sé, no sé por qué, pero está ahí.

Sí, es probable que sea eso,

es muy difícil analizar cuestiones...

Lo sé.

Lo sabemos, gracias por tus conceptos.

Tu opinión no sirve, ¿cómo te ves vos del otro lado?

Pero ¿puedo destacar una sola cosa?

Porque me quedé con ganas de decir algo

y que me parece que es algo difícil, porque hoy he tenido...

El otro día hacía el cálculo, llevo 10 años dedicándome a esto,

que no es mucho tiempo,

pero tengo cierto anecdotario y mi primer proyecto en mi vida

fue detrás de cámaras y él era el protagonista,

que fue en "El secreto de sus ojos",

y mi último proyecto fue esta película donde trabajamos juntos

e hicimos tanto. Tiene que ver con la generosidad.

La generosidad con los compañeros de trabajo,

que es algo difícil de encontrar a veces en este oficio,

porque por supuesto todos estamos tratando de dar lo mejor

para el personaje de cada uno,

que es para lo que estamos ahí,

pero me parece que él es un tipo, no solo ocupado de eso,

sino con la suficiente cintura y equilibrio para a la vez tratar

de buscar el lucimiento del otro,

del que está del otro lado.

Me parece que eso es muy lindo de descubrir en un actor

y más en alguien con su trayectoria

y con los personajes que le toque interpretar,

podría no ocuparse.

Y otra cosa tiene que ver con la implicación,

él se mete al 100% en el proyecto,

en las discusiones que haya que tener con el director,

con quien fuera para tratar de sacar lo mejor

del proyecto invitado o no,

me parece que habla de la implicación y de la entrega

que él tiene como actor en todo el proceso creativo.

Es muy bonito escuchar lo que piensa de ti, ¿no?

Yo entiendo que es importante,

porque yo soy hija de actores también y, ostras,

me tengo que contener para no emocionarme,

Chino, porque es una situación...

Ahí lo dejo, vamos a acabar todos llorando, pero es que, claro,

yo entiendo que es quizá de las cosas que más te importan,

Ricardo, lo que pueda pensar tu hijo en esta convivencia.

Yo entiendo que es así.

Una pregunta que me han hecho mucho últimamente con respecto a él

está relacionada con si me sorprendió o no

que él decidiera seguir este camino

y la verdad es que,

más allá de sorprenderme en algún aspecto,

es probable que la clave esté en esto que acabamos de escuchar.

Es decir, si uno hizo y pudo mostrar,

lo pudo evidenciar o dejar que se note

o que se vea una forma de hacer un oficio.

Es como, no sé, como el zapatero o como el carpintero,

haciendo su trabajo,

de acuerdo a cómo sea la forma en que hace su trabajo,

probablemente su hijo, que desde pequeño puede verlo,

le resulte atractivo ese oficio y decida volcarse a él,

es probable que sea eso.

¿Os resulta fácil olvidar en esa convivencia

que sois padre e hijo al interpretar?

Yo creo que no nos olvidamos mucho nunca

y además nos tocaba hacer de padre hijo,

lo cual no es que hiciéramos de nosotros, ni mucho menos,

pero creo que el trato entre nosotros

no necesariamente es el de dos colegas cualquiera

o de dos productores cualquiera,

tenemos ciertas licencias que a veces nos vamos...

Nos gastamos bromas,

lo que no significa que no hayamos tenido algún momentito,

alguna aspereza.

-Incluso teniendo en cuenta eso,

a veces uno llega a ciertos extremos que se les permiten

porque es tu padre, pero si fuese Eduard Fernández,

tengo miedo a que me meta un tortazo.

-Buscaría el camino más corto.

Exceso de confianza.

Por un lado, y por otro,

¿te ha dado cierto pudor estar frente a tu padre

interpretando delante de una cámara?

Sí.

Porque yo me quería morir de la vergüenza

cuando me ha pasado con mi padre.

Sí, me costó mucho. Es un plus a superar muy gordo.

Sí,

pero es un plus a superar del que no se escapa nadie

y del que innegablemente estábamos los dos al cargo.

Esas cosas no ocurren de un solo lado, porque, bueno,

nos conocemos de hace mucho tiempo.

Pero yo creo que fuimos zanjando o atravesando esos pequeños,

si podemos llamar los obstáculos... -Pantano.

-Pantano.

Pero los hemos superado con cierta hidalguía y, además,

tuvimos la oportunidad...

Estuvimos charlando mucho.

No es fácil.

Fuera del rodaje.

-Fue una neurosis absoluta. Absoluta.

Nos íbamos como de gira,

todos sabemos que no hay mejor manera

de conocer a alguien que irte de viaje,

pero fue una experiencia maravillosa.

Ojalá todas las que me quedan a mí por delante se parezcan,

pero un 10% a esta.

"Siempre te has atrevido con todo.

Como ahora.

-¿Ves? Ya solamente por esto valió la pena

que te vengas desde el polo norte, ¿no?"

Vas acumulando títulos que,

realmente van formando parte de nuestro imaginario,

marcándonos la vida.

¿Alguno de estos personajes se ha quedado en tu corazón

de una manera más especial?

Sí,

alguno se te queda a vivir un rato más

o tienen una presencia un poco más destacada,

pero la verdad que he tenido mucha suerte, mucha suerte.

Me fui encontrando con cosas...

No es una falsa modestia,

no digo que sea solo una cuestión de suerte

porque si hay algo que pueda aceptar

de todo lo que dijo él tan maravilloso de mí

y que me produce pudor y emoción,

es el tema de la implicancia.

Es decir, eso es algo que puedo aceptar sin temor, es decir,

este trabajo nuestro es tan maravilloso en un sentido

o en varios,

que toda vez que tenés la suerte, el privilegio,

el inmenso privilegio de tener frecuencia de trabajo,

estabilidad en ese sentido,

que no tener que dedicarte a otra cosa

para poder mantener a tu familia, sino a lo que te gusta.

Y tener la suerte de que todo el tiempo te estén llegando,

ya sea directa o tangencialmente proyectos ricos, jugosos,

nutritivos, luminosos.

¿Cómo no tirarse de cabeza y dejarte la piel?

Claro

Esta implicancia de la que él habla,

está para mí relacionada con eso, yo no sé trabajar de otra forma.

Yo sé que hay actores extraordinarios,

muchos de los cuales incluso admiramos que tienen como una...

Uno sabe o se comenta, que son un poco más, cómo decirlo,

más individualistas por llamarlo de una forma perfumada

y van a hacer su trabajo,

y ofrecen lo mejor que tienen para hacer de eso

y en muchos casos son cosas gloriosas.

Construcciones creativas, ejemplares.

A mí en ese sentido no me funciona mucho

porque me parece que lo mejor que yo puedo hacer

es darte todas las herramientas que yo tenga al alcance de mi mano

para que crezcas,

te ilumines y algo de eso me bañe un poco y me lleve,

y me arrastre porque creo que así funciona...

Es como una energía que circula.

¿Hay algún personaje que te guste especialmente de Ricardo Darín?

Probablemente haya sido el de "El hijo de la novia".

Porque creo que fue la primera vez que,

más allá de divertirme y pasarla bien viendo a mi padre,

que es algo raro, por ahí a ciertas edades,

en "El hijo de la novia" fue la primera vez que me atravesó

y no tenía nada que ver con el vínculo ni con nada,

la ficción y la historia que yo estaba viendo ahí,

lo que le pasaba a los personajes me destrozó el corazón.

Y nada, me parece que eso fue como un antes y un después.

Si yo hubiera sabido que él iba a estar observando tanta cosa...

No hubiese hecho las payasadas que hice en mi vida,

porque él era muy chiquito, muy chiquito,

él y el primo estaban todo el tiempo juntos,

Martín, y venían mucho al teatro,

sobre todo, cuando estábamos... Hacía temporada,

ya sea en Mar del Plata o en Carlos Paz,

en Córdoba en la Argentina.

Yo los recuerdo a los dos, pero muy pequeños, muy pequeños,

con los codos así apoyados entre bambalinas,

me acuerdo de una función...

Entonces ellos se iban divirtiendo

tanto con lo que ocurría arriba del escenario,

que no se daban cuenta y se iban metiendo cada vez más

y yo todo pintado de Otelo con una cosa así los miraba

y les hacía gestos para que se fueran para allá.

Si yo hubiera sabido que todo esto iba a quedar impreso en su ADN,

no hubiera payaseado tanto,

me hubiera hecho un poco más el actor de método

para ver si lo podía inclinar para ese lado.

Pues lo que ha funcionado es exactamente lo que has hecho.

Lo que demuestra claramente

que lo que más educa no es el discurso, sino lo que mostramos,

quiénes somos, la actitud.

Sí, la actitud. La actitud.

Yo estoy por hacerle una denuncia de todas maneras, porque bueno,

esto me ha traído un montón de problemas.

-Problemas para conciliar el sueño.

-Me voy a hacer un lavaje de ADN.

Se te ve muy conflictuado, vamos.

Me parece que no,

tienes una mirada limpia y una sonrisa y una cara

y una energía que no puede ser más bonito, tu hijo.

Sí. Por favor.

Es una bella persona.

-Sí, la verdad que sí.

Llevas ya 10 años dedicándote a esto,

pero ¿supiste, quisiste o decidiste dedicarte la interpretación

a qué edad?

No muy pronto, quiero decir.

No.

No, muy pronto no,

según cuenta mi madre yo tenía fantasías de actor,

se podría decir, cuando era muy chico,

pero luego nunca no fui más consciente de eso y de hecho,

creen que intentaba echarle arena encima y cosas.

Seguro.

Y taparlo y evitarlo hasta que cumplí 18 años,

que terminé el secundario,

me anoté para estudiar ingeniería industrial,

cosa que él evitó que hiciera, suena raro,

nunca lo dije así pero ahora que lo pienso, puede ser.

-Sí, puede ser.

-No, me invitó a hacer un ejercicio de visualizar siendo ingeniero y,

la verdad, no me vi.

Me vi a mí, pero el ingeniero no estaba.

-Era un ejercicio de actuación,

"¿cómo serías como ingeniero industrial?"

En blanco.

Me vi y ahí mismo me anoté a estudiar cine

y teatro y a partir de ahí empecé a coquetear

con la idea de ser actor,

pero yo creo que me llevó un tiempo tomar la determinación

o realmente sentir que había espacio para mí.

Por llamarlo de alguna manera. Está muy bien dicho.

-Sí, pero es tan vivo,

que el tipo una vez tomada la decisión,

tomó un camino sinuoso,

no agarró la carretera.

No se subió a la carretera y dijo:

"Voy en el coche Darín" no,

agarró por todos los caminos más sinuosos que encontró,

de alguna forma, y lo hizo a su manera,

hizo su propio camino y eso es muy liberador.

-Para vos.

-Para mí, desde mi punto de vista... ¿Para ti no?

Es un chiste.

-Sí, es muy liberador,

porque cuando él

me confesó su necesidad,

porque en realidad la primera vez que me lo confesó,

ni siquiera me habló de su vocación, me dijo:

"¿Qué pasaría si yo entonces,

si veo que tengo la necesidad

de investigar a ver si yo...?",

Lo tomó con muchas pinzas,

con mucha prudencia y, en ese momento,

yo sentí una patada en el pecho.

Una patada de burro, porque dije:

"Guau, se le van a venir encima,

van a estar jugando ese jueguito perverso permanente que les gusta

hacer a algunos perversos que es el de las comparaciones

y el de 'claro, claro, como es el hijo de...'".

Entonces, me sentí un poco preocupado

y esa preocupación traté de no trasladársela

ni Florencia, su madre, ni yo, tratamos de no trasladársela,

pero medio que nos...

Digamos, nos acompañó por suerte un periodo bastante corto,

porque tuvimos un día que fue la liberación.

Que fue el día que él debutó en teatro.

Fuimos a ese estreno,

estábamos sentados en la butaca los dos

y teníamos 138 años cada uno.

Se abrió el telón,

él lo tomó con muchísimo profesionalismo,

era un elenco de actores profesionales conocidísimos...

-De 138 años cada uno.

-No,

no eran tan grandes y él tenía un personaje muy complicado,

muy complejo, una obra ya de por sí muy compleja.

Por Dios, qué miedo todo.

Ya no entraba en mi cuerpo y de pronto,

lo vi parado auxiliando de alguna forma,

por decirlo amablemente,

repartiendo juego sobre el escenario y dije:

"Guau, ya está". Qué maravilla.

Se me pone el pelo de punta.

O sea, que lo que no me tenían era confianza.

-Obviamente,

no teníamos ningún tipo de confianza porque lo conocíamos.

Bueno, en fin, vamos a reconducir pero, claro, es que este error.

Es terror.

Claro, bueno, pues...

No, no, fue maravilloso.

Llevas carrerón maravilloso,

todo el mundo te respeta muchísimo

y ya eso es un tema que ya no tiene...

Ya no hay tema, esa hoja ya pasó, ahora te enfrentas a otras cosas.

Antes era "el hijo de Ricardo Darín" que es una carga,

y ahora soy "el novio de Úrsula Corberó".

¿Me puede pasar a mí?

Que me muero.

Pero bueno, perdona, no está mal.

Hay que llevarlo con dignidad.

-También yo estoy llevando esa cruz, también...

De ser "suegro de Úrsula Corberó".

Sí.

Por favor, bueno, invitad a ver la película que tenéis en cartel.

"¡Alarma!"

Yo voy a decir una sola cosa al respecto

porque no soy muy buen vendedor en estos casos, yo digo,

han ocurrido un par de cosas con esta película por donde ha ido,

el camino que va transitando se encuentra con gente

que la abraza,

básicamente porque es la historia de una reparación

y esta reparación está en manos de un grupo tan heterogéneo,

una composición cromosómica tan variada,

que es difícil no empatizar o no sentirse, de alguna manera,

digamos en conexión con algunos de esos personajes.

Y hay algo que está ocurriendo en el mundo,

no solo en nuestros países, en el mundo general,

que es que por todos lados hay gente

que se siente atropellada por diferentes motivos.

Tiene mucho para pasárselo bien, tiene un mensaje,

tiene partes de realidad, tiene personajes entrañables,

tiene mucho humor y a la vez no le quita

el acelerador a la carga dramática de lo que viven estos personajes.

Tiene una estrella que le acompaña

y es que por donde anda se lleva en casi todos los festivales,

se lleva el premio del público,

o sea la audiencia vota esa película.

Es una cosa maravillosa.

Mi voto.

Eso es maravilloso. Doy mi voto.

Gracias.

Gracias, de verdad, a los dos. Un placer.

Ha sido precioso teneros aquí.

Estuve ahí de terminar llorando y vos sabés que me controlé.

Lo sé,

porque también y ha habido un momento ahí que hemos dicho:

"Vamos a pasar...". Esto significa

que no nos tenemos que juntar más con este tipo de gentuza.

Gracias, de verdad. Un placer.

Un placer teneros aquí, gracias por vuestros trabajos,

por vuestro tiempo y por vuestra intimidad.

Gracias a ti. -Muchas gracias.

La verdad es que si alguna vez

sufrimos una invasión extraterrestre,

no estaría nada mal que los marcianos nos conocieran

por algunas de las películas de nuestros invitados de hoy.

Nada más,

ya sabéis que os esperamos la próxima semana aquí,

en la mejor butaca del cine español reciente,

un beso, chao.

(Música)

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Versión española - Un cuento chino (coloquio)

09 dic 2019

"Un cuento chino" es una surrealista comedia dirigida por Sebastián Borensztein en 2011 y protagonizada por Ricardo Darín y Chino Darín.

Ricardo y Chino Darín son actores y productores de 'La odisea de los Giles', la nueva película de Sebastián Borensztein (con participación de RTVE) que se ha convertido en la película argentina del año, está seleccionada para representar a su país en los Óscar y nominada al Goya a Mejor Película Iberoamericana.

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