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No recomendado para menores de 12 años Versión española - Carmen y Lola (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Deseando larga vida al amor de Carmen y Lola,

volvemos a nuestro plató y damos de nuevo la bienvenida

a las responsables máximas de la película: Arantxa Echevarría,

directora y guionista de esta pedazo de historia

que acabamos de ver y de disfrutar,

y Pilar Sánchez Díaz, directora de fotografía

y productora. La verdad es que de la mano

habéis construido una historia tan bonita

que os tenéis que sentir muy orgullosas.

Yo empezaría hablando del final,

si os parece, porque supongo que había

muchas maneras de terminar esta historia

y decidisteis que fuera esta.

Sí, teníamos muchas opciones,

incluso las rodamos por si acaso.

Pero sí que teníamos clara una cosa:

que el final tenía que ser un final positivo,

tenía que ser un final

en que las chicas tuvieran este futuro,

ese futurible que en la vida real

podía ser muy complicado que tuvieran.

Y era importante que una chica gitana o no gitana

o un chico,

no hace falta que sea una cuestión de sexualidad,

sino diferente, la gente que se siente diferente

que sí que piense que los diferentes cambian el mundo

y que ser diferente merece la pena

y que se puede ser muy feliz siendo diferente

y que incluso puedes conseguir cosas que,

si te dejas llevar por la manada,

no conseguirías nunca.

Y ese mar es el miedo.

Además, elegimos el mar Cantábrico, ¿verdad?

"Porque decidimos que no queríamos el Mediterráneo,

queríamos vivo con viento,

que hacía un día frío, porque el futuro no es halagüeño

y no tenían todas consigo para poder ser felices,

pero que sí que lo iban a intentar por lo menos

y queríamos dejar ese final de apertura,

de felicidad futura."

La película parece que es más

sobre la homosexualidad, pero en realidad no, o sea,

lo metimos dentro del mundo de la etnia gitana

porque ahí era más fácil ver una diferencia

porque hay una serie de normas mucho más claras

que en nuestra sociedad de payos;

pero lo que queríamos era solamente marcar que,

cuando caminas en contra del rebaño,

es un camino muy arduo, pero que, cuando llegas a la meta,

buah, te pueden esquilar,

no pasa nada, ha merecido la pena el camino.

En un día como hoy, además, este es el mensaje realmente,

este es el mensaje:

viva la diferencia, viva la diversidad.

Ese es el mensaje, desde luego.

Uno de vuestros mayores retos era ofrecer un retrato muy veraz

de la comunidad gitana. Hicisteis una investigación

que duró años para que todo fuera verosímil,

real y contar la verdad. Es una película que, además,

en el tono documental de muchas de las secuencias,

estáis optando por esa línea editorial.

¿Cómo fue ese acercamiento, esa investigación, esa preparación?

El mundo gitano...

Sobre todo, esto estaba muy centrado en el mundo gitano

en Madrid. Realmente, la cultura gitana

es la gran desconocida.

Estamos tan cerca, pero tan lejos a la vez.

Creo que lo que realmente se conoce de la cultura gitana

son más bien clichés, estereotipos,

pero nos hemos quedado ahí,

en la superficie.

Entonces fue un gran trabajo de bucear

porque cada vez que hablábamos con ellos...

Internet fue una gran vía para llegar

a esas historias de chicas que les gustaban otras chicas

y que no son para nada visibles.

En diferentes chats y buceando por ahí,

conseguimos hablar con ellas.

-Arantxa hizo una gran labor. -Es que hubo un momento muy duro

porque fuimos a hablar con el secretario de los gitanos,

con mil asociaciones de gitanos y decíamos:

"Pero yo quiero conocer

a adolescentes gitanas que estén pasando por este camino".

Y nos decían: "Conozco a una gitana de 40 años

que ha salido del armario". Y decía: "No, no es lo mismo

porque la adolescencia es

un momento vital que no tiene nada que ver con los 40 años".

Y hubo un momento en que a Pilar le dije:

"Pilar, no hay película

porque no he hablado con ninguna chavala de 15, 16 años

en esta situación".

Ellas vivían dentro del anonimato.

O sea, qué mejor sitio que las redes sociales,

que los chats. Entonces me puse a meterme a bucear,

hice un pequeño homenaje en la película con el "nick"

de Gitanawapa, y me metí en todos los chats del mundo

y cogí todos los virus del mundo. El ordenador lo podía tirar después.

-(RÍE) -Porque me metí en todas partes.

-Sí, sí. -Hasta que un día

una chica me preguntó: "¿Y tú de qué familia eres?".

No es una pregunta que se haga para ligar habitualmente y dije:

"Ostras". -"Esta es gitana".

-Y mentí, pero mentí media hora

y le dije: "Heredia" y me dijo: "¿De qué barrio?".

Yo: "Vallecas". Y parecía que iba colando

y lo primero que me dijo,

no quería ligar, lo primero que me dijo es:

"¿Y a ti qué te ha pasado? ¿Cómo ha sido tu camino?".

Entonces inmediatamente dije:

"Mira, soy paya, además, vasca,

no tengo nada que ver con el mundo gitano,

pero quiero contar esta historia.

¿Me ayudas?" y salió corriendo, huyó.

Hombre, claro, imagínate, qué miedo.

"¿Película? ¿Qué dices?".

Y fue superbonito porque volví a meterme

en todos lados buscándola

y la volví a encontrar y entonces ella, al final,

ya accedió un poco a contarme

y ya no solo a eso, sino que otro grupo,

hicimos un grupo de una 15 chicas gitanas,

que todas me contaron sus experiencias

y eran demoledoras, o sea, de cortarle el pelo al cero,

lo cual implica que no pueden salir a la calle

porque, imagínate, de un día para otro con el pelo cortado

y te quedas encerrada para no escapar,

para que no te vean y cosas terribles muy duras.

Porque, además, hay que tener en cuenta

que una adolescente gitana

se sexualiza muy pronto,

a partir de los 15, 16.

-Ay, qué nervios.

"Ya hay como el roneo que se conoce el chico,

igual que nosotros con los payos,

un adolescente a los 14, 15 años

está en el hervor."

Esos morritos.

-La abuela. -Pero echa eso para allá.

-¡Abuela, morros!

-Morritos.

"Lo que pasa es que ellos tienen unas normas un poco más estrictas.

Si hablas con un chico,

ya significa que hay alguna relación.

Por lo cual ya los padres quieren saber.

Por lo cual hay que conocerse.

-Hay que formalizarlo. Enseguida hay que formalizarlo,

con lo cual ya socialmente verte mínimamente con un chico

te ancla un poco a él de forma social.

-Que se puede romper un pedido, pero ya te mete en una vorágine

y en un mundo como mucho más cerrado".

Luego nos vamos a ir de fiesta,

que ya está pedido y nos dejan salir.

Pilar, utilizáis un tono documental,

como decíamos antes, para muchas de las secuencias,

que son maravillosas,

los ritos gitanos, el pedío, el culto,

las celebraciones, el mundo del mercadillo.

¿Cómo se introduce la cámara?

¿Dónde está la ficción? ¿Dónde está el documento?

Realmente, en todas las secuencias

que mencionas, la cámara es una persona más,

dentro de ese pedío. El pedío les pedimos

que lo hicieran como lo hacían ellos normalmente

y que lo íbamos a rodar con dos cámaras,

que nosotros íbamos a estar por ahí.

"Y, al final, éramos una persona más,

una persona más bailando con ellos,

una persona más comiendo pollos con ellos.

La cámara iba donde te pedía el cuerpo,

donde lo que veías te llegaba al corazón.

Y así fue como lo contamos realmente,

con dos cámaras volando alrededor de ellos.

Queríamos esa cámara documental

porque realmente es ese documento,

es ese acercamiento a una cultura que realmente

no conocemos y a unos sentimientos

que estamos realmente muy alejados de ellos."

(CANTAN)

"Y luego, cuando ya empiezan, si os dais cuenta, Carmen y Lola

a conocerse, la cámara decidimos que,

aun a pesar de seguir en cámara al hombro,

era una cámara estática, con una planificación muy cerrada,

los planos muy pensados

porque era el amor."

Y eso ya no necesitas hacerlo documental,

eso ya tienes que ficcionarlo.

-De pronto, la cámara se para

y se centra en ellas, se centra en ese amor,

y es una cámara mucho más contemplativa,

más... -De observación.

-De observación. -Y ya dimos la vuelta a la tortilla,

que yo decía: "Aquí o nos damos la gran torta

o el espectador entra con nosotros y sigue nuestro juego",

que es en la escena de la piscina.

"Ellas están en una piscina sin agua aprendiendo a nadar

y, cada vez que dan una brazada,

se oyen las brazadas en el agua y dijimos:

'Realismo mágico. Vamos a jugar desde el documental

a la innovación más clásica

y a que... ¿Es que qué pasa con el amor?

Que todo se transforma, todo varía, todo puede ser magia'

y decía: 'Si el espectador nos sigue la mano

y entra en este juego, lo hemos conseguido'."

¿Hacemos el muerto?

-Venga.

(Beso)

"¿Qué secuencias te resultaron

especialmente retadoras?"

Uf... ¿Todas?

(RÍEN)

La película.

(RÍEN)

Quizá las escenas más íntimas

entre Carmen y Lola porque había que ser

tan respetuoso con ese momento

y era tan importante. De hecho, es que Zaira

nunca había dado un beso a nadie.

Y entonces ese momento me parecía tan respetuoso.

Tampoco son actores profesionales,

entonces no sabes qué va a salir de ahí.

Todos los momentos fueron un absoluto respeto

hacia esos actores y actrices que por primera vez

se ponían delante de una cámara

y que intentaban dar lo mejor de sí mismos.

Entonces había que dejarles volar,

había que dejarles crear.

-Imagínate tú, con la experiencia que tienes

como actriz, pero imagínate a alguien

que no ha visto una cámara en su vida.

Era muy divertido porque hacíamos una toma

y decíamos: "Vamos a hacer otra".

Decía: "Pero yo ya lo he hecho.

Yo ya me voy". O el plano contraplano.

Como: "Si ya lo hemos rodado una vez,

¿por qué tienes que hacerlo otra vez?".

-Lola, hija, por Dios, levántate.

-Venga. -Déjame dormir.

"Rafaela, que es una persona generosísima

y a la que adoro y a ver si le salen más películas

porque es una gran actriz.

Es una barbaridad. Es como un animal.

Pero es que daban todo."

No son actores que sepan gestionar sus emociones,

entonces ella lo hacía de verdad.

Entonces lo sacaba todo,

lloraba todo y la tía, a pesar de eso,

porque le decía: "Lo has hecho maravilloso",

se veía y decía: "Aún lo puedo hacer mejor".

Qué rica. Pero no podía hacer más de dos tomas

porque no saben controlar las emociones.

Y, por ejemplo, la secuencia final del descampado,

que fue un día entero de rodaje.

-Esa, probablemente, fuera una de las más complicadas.

Hacía muchísimo calor. Hacía 40 grados un día de junio.

-Y sacar emociones... -Y sacar tantísimas emociones

los dejaba fundidos.

-Y Rafaela, lo que está montado

es su última toma, que empezó a gritar y dijo:

"Yo ya me voy a mi casa".

Qué graciosa, por favor.

Sí, es que lo dijo. "Bueno, se ha acabado".

Lo dijo: "Yo ya no puedo dar más".

-"Si no te ha valido,

me voy a mi casa".

-Mamá, que yo no me quiero ir,

por favor, mamá.

-Llévatela.

-No me quiero ir, por favor.

-(GRITA)

¡Que te vayas!

¡Márchate!

-Y, claro, sí que te vale.

Y descubrimos que estábamos haciendo algo bonito

cuando, en la secuencia de la carta,

mira el combo... Tú sabes cómo es un combo,

que está ahí la "screen".

Está todo el mundo ahí.

Y estaban llorando en el combo.

-Lola, por favor, por los ojos que tienes en la cara,

tu padre nos mata, Lola.

Tu padre nos mata, Lola. Por favor, dime que es mentira,

que son cosas de crías, por favor.

Que para que un técnico, que siempre está pensando

en a ver si se le va a ver un maquillaje, un brillo,

se hubiera incorporado

a la historia... Es que no es un actor,

es una persona haciendo algo real.

Y, cuando vi que estaban llorando, dije:

"Sí que lo vamos a tener".

Pero era un miedo... La película era todo el rato...

-Complicadísimo. -En "Carmen y Lola",

no había término medio:

o te creías la escena y te llegaba al corazón

o no transmitía nada.

Y, como no son actores profesionales,

no tienen las pautas típicas

que tiene una actriz, que sabes que, mínimo,

te va a dar una toma de siete y de ahí para arriba.

No son actores, no tienen el ejercicio de la profesión.

-Se ha ido mucho metraje fuera.

Claro. Muchísimo metraje.

-Entonces, cuando te quedas con esa esencia es lo que,...

-La suerte que tuvimos de encontrarlos.

-A euro, niña.

Llevo el ajito de las Pedroñeras, niña.

Ajos colorados a un euro también, mujeres.

"Con Moreno, Arantxa se enamoró

solo por una foto y no venía.

Es que tiene un físico muy..."

Veíamos a más hombres, pero yo decía: "Yo quiero ver a este

que es tan guapo", porque me parecía superguapísimo.

¿A ti te falta un plato en la mesa?

¿Acaso no me he deslomado por esta familia para tener

aquí de comer, eh?

¿Y sabes lo que te digo?

Y ya dices lo siguiente.

-Así me ha ido a mí, con el primer gitano

que se me cruzó. -¿Qué estás hablando?

¿Te ha faltado algo a ti y a mis hijos?

¿Os ha faltado algún plato de comida alguna vez?

-Y justo llega y es un tío maravilloso,

que no tiene nada que ver con el padre este duro, al revés,

como dice: "A ver, que yo no sé qué gitanos está habiendo,

pero a mí me parece que la homosexualidad está estupenda

y a todo mi alrededor también".

Y yo: "Pues justo necesito lo contrario".

Pero es que sí, él es un actor.

Es que desde que empieza a trabajar,

pedía los pies a los demás

y los demás decían: "Pero ¿qué pie, qué es eso?".

Porque el rodaje decía una cosa, el otro contestaba lo que quería

y Moreno era: "Pero tú tienes que decir...

-¡Yo qué voy a decir!".

-Sí.

-Lola, mírame.

(GRITA) ¡Lola, mírame!

Dime que es mentira.

(GRITA) ¡Dime que es mentira!

-Mi nombre es Reinaldo Heredia Carmona.

Tengo 11 años.

"Contadme cómo fue el 'casting',

cómo conseguisteis ganar

su confianza.

A base de pundonores, creo, y de horas y horas.

-Fue, sí, a base de contar la verdad sin tapujos.

-Sí, eso sí. -En ningún momento mentimos.

Y creo que la verdad contada así, libremente, en el primer momento,

ya impactaba. A partir de ahí, como que ya decía:

"Ya no podemos tener ninguna sorpresa más".

Y luego, a través de Cristina Moreno.

-Chiki Porrina. -Chiki Porrina,

empezamos a entrar con gente de confianza

dentro del mundo gitano,

gitanos más cerca a artistas...

Y por ahí nos trajeron a mucha gente a "casting",

gente de confianza,

como dicen ellos.

(RÍE) Claro.

Que no se iban a asustar.

-Claro. Y entonces, al final,

sabían a lo que venían

y muchas chicas, la mayoría de las chicas,

no querían hacer ni de Carmen ni de Lola.

Todo el mundo quería hacer de prima.

-Cuando llegaban las niñas adolescentes de 15 a 16,

que eran mi gran historia,

y les decía: "¿Qué te parecería hacer una prueba

de Carmen?" y me decían: "No, no, a mí me matan, o sea,

no puedo salir besándome con una mujer en la pantalla

porque no me voy a poder casar,

no me voy a poder pedir".

Fíjate. Y las actrices Rosy Rodríguez y Zaira Romero,

¿ellas son gitanas?

Zaira es merchera y Rosy, que hace de Carmen,

sí que es gitana. Entonces ¿cómo se atrevieron?

Porque Zaira es un vendaval.

-(RÍE) -Una loca.

-La verdad es que Zaira

es toda una fuerza, un coraje maravilloso,

y tuvimos la suerte de que Zaira apareció

el primer día de rodaje. -El primer día de "casting".

Fue un milagro. Toda la película es un milagro.

-Arantxa estaba dentro del "casting"

y salió a buscarme y yo:

"-¿Qué le pasa? -Creo que tengo a Lola".

El primer día. "Llevamos dos horas de 'casting',

esto es imposible".

Y yo ahí pensé: "Tenemos el 50 % de la película,

no me lo creo".

"Es que ella es un espectáculo

de belleza, de verdad, de buena actriz.

Realmente, no me extraña que vieras a Lola

nada más cruzar la calle. Es que no venía a "casting" ella,

venía acompañando a su prima."

Esas cosas pasan un montón en la historia de los "castings"

de la historia del cine.

La prima estaba muy bien,

era estupenda, pero se puso a hablar la Zai,

que la Zai es que habla y te expande y tal, y dije:

"-Ven para acá. -Ay, yo no, yo no.

-Ven para acá" y la metí y le dije a Pilar: "Tenemos a Lola".

-Y me apunté yo pensando que iba a entrar con ella

y me hicieron entrar sola.

Luego ya entré, empezaron a hacerme preguntas

y me gustó, la verdad. Salió mi prima diciendo

que ella no lo hacía porque le daba mucha vergüenza,

no supo responder a las preguntas y dije:

"Pues yo sí".

-Las chicas que venían al "casting"

y yo, en vez de preguntarles si querían hacer de protagonistas,

les preguntaba lo más fácil para tantearlas:

"¿Te importaría salir fumando?".

Y me decían: "No, a mí no me pueden ver fumar.

Es una falta de respeto fumar delante de un hombre,

de los mayores".

Ay, madre mía. Pero es que estamos hablando también

de que no son todos los gitanos así,

esto es una particularidad de un tipo de gitano de Madrid.

Y entonces digo: "Ya no te pregunto nada más

porque te iba a preguntar besarte con una mujer".

Decían: "No, no".

Y la 875, seis meses después.

(RÍE) Cuando ya estábamos desesperadas.

-"Toma el guion". "No hay película".

Ya pensábamos que no lo conseguíamos.

-Hice pruebas a payas, falseando que eran gitanas,

que era una mentira enorme, yo estaba supertriste y no era eso.

"Pero la 875 llegó, Rosy.

Dije: "No me lo puedo creer".

Y ella tenía 18 años entonces.

Estaba casada."

¿Con un gitano? Con un gitano, obviamente.

-Le pidió permiso. Un aplauso al gitano también.

Sí, un tipo también estupendo.

Por asumir que...

Sí, sí.

Es que hay que ponerse en el lugar del otro.

Pero es un tío maravilloso.

Y entonces dijo: "Si tú eres feliz, ¿por qué no?".

Lo malo es que tenga que pedir permiso,

pero es otro mundo. Pero vamos por pasos.

Vamos paso a paso.

-Hubo un momento que hasta le dije a Arantxa

que no iba a hacer la peli porque estaba como...

Me echaba para atrás, no sé, que a lo mejor no me salía bien

o que me ponía nerviosa la cámara.

Pero luego ya dije: "A lo mejor puede ser

una oportunidad de mi vida".

¿Por qué pensáis que una comunidad

que lleva conviviendo con nosotros desde el siglo XV

sigue siendo tan desconocida

y seguimos teniendo tantos prejuicios y ellos también?

Quiero decir, ¿por qué no estamos más cerca?

¿Por qué creéis, después de vuestra investigación?

Sinceramente, creo que les hemos hecho tanto daño,

hemos sido tan paternalistas,

tan esa mirada de "pobrecito nómada, pobrecito,

que no tienes la casa que yo tengo".

Los hemos maltratado tanto,

y en la época de Franco era terrible,

que han hecho una cosa que me parece muy bien,

que es cuidarse, mantenerse, apoyarse.

"Para ellos, los valores familiares,

los valores de la amistad, de la palabra, son importantísimos

y nosotros nos los hemos perdido.

Hay cosas en su forma de ser

que tendríamos que envidiar porque es maravilloso.

Y lo que ha pasado es que les hemos hecho

un gueto nosotros y ellos ya se han acostumbrado

también a este gueto."

Creo que ahora hay un momento

en los chavales jóvenes,

que siempre la juventud es la que mueve el mundo,

pero los chavales jóvenes,

a mí me da un poco de miedo

porque de pronto veía que eran machistas,

pero es que también lo son nuestros adolescentes.

Sí. Hay, de pronto,

yo creo que es la falta de cultura general.

La incultura produce repetir los errores del pasado.

Cuando veo a alguna amiga mía,

que a su hija de 16 años

el novio la está monitorizando con el móvil,

digo: "Pero si tú eres una tía abogada,

o sea, ¿cómo ha pasado esto?".

Pasa porque no hay una cultura que estemos recibiendo

sobre la igualdad, sobre ciertos procesos.

Eso también pasa en el mundo gitano porque estamos en el mismo espacio.

Y a mí me da mucho miedo

que la gente joven, que es la que tiene que cambiar,

la veía muy acomodaticia, muy tranquila con la situación.

Y yo decía: "Pero tú tienes que...",

yo les daba mucha caña tanto a tíos como a tías.

"¿Tú quieres ser actor?

Pues sé actor". Un mensaje que me llegó muy bonito

de una chica gitana,

me dijo ella: "Muchas gracias por la película.

Me ha ayudado muchísimo",

quedando un referente y pensé que era homosexual.

Y le dije: "¿Y qué tal? ¿Has conseguido hablar

con tus padres?" y me dijo: "No, es que quiero ser actriz".

Es que nunca habían visto, más allá de la familia Flores

y de una serie de nombres muy concretos,

a una chica normal como las 200.000 payas

que salen en una primera película,

a una chica normal gitana de pronto está nominada a los Goya,

como fue en el caso de Zaira o de Rosy.

"'Y, de pronto, tener un referente de poder decirle

a mi padre: 'Quiero ser actriz y no voy a ser una muerta de hambre

porque mira a estas dos chicas

que han hecho un trabajo y están llevando una carrera''."

Y eso es ya como "qué guay poder ser lo que tú quieras".

-Creo que una de las experiencias que hemos vivido en "Carmen y Lola"

es que, al hacer un equipo entre payos y gitanos,

hemos aprendido mucho los unos de los otros

y muchos tabúes, tanto de ellos hacia nosotros

como nosotros hacia ellos,

se han quitado, llegamos a un grado de confianza

en el que nos preguntábamos cosas de "¿vosotros por qué hacéis esto?".

Y hemos llegado a un grado de entendimiento.

-Por ejemplo, no dan las gracias.

Entonces siempre se creaba una situación incómoda

porque le das algo y no te da las gracias.

Y dices: "¿Por qué no das las gracias?

-Porque si tú lo haces de buena fe, ¿por qué te lo tengo que agradecer?

ya te daré yo algo a ti a cambio".

-Es superbonito. -"Ya sé que lo haces de buena fe,

ya va implícito en tu gesto".

-"No tengo que fingir porque ya sé que lo haces con amor".

Es tan bonito. A partir de entonces, nadie...

Nadie daba las gracias. Claro, pero son muchos clichés

tanto en un lado como en otro, desconocimiento.

-Yo te conozco a ti desde que tenía diez años.

Y, si necesitas cualquier cosa, ya sabes que puedes contar conmigo.

-Ya empiezas, Paqui.

"¿Y el resto del reparto, por ejemplo, qué papel juega

la actriz profesional

Carolina Yuste? Carolina fue Goya a mejor actriz de reparto,

pero sí es profesional..

Sí. Había trabajado ya.

Había trabajado.

Creo que había hecho justo una película antes,

pero todavía ni se había estrenado."

Eso fue una cosa muy divertida que nos pasó.

-Eso me pasó a mí. -Te pasó a ti y estaba yo contigo.

-Sí, habíamos ido a localizar una cosa

que nos apetecía y paramos a tomar un café.

Entonces me preguntaron que cómo iba la financiación

y entonces alguien de la mesa de al lado

que oyó mi conversación me dijo:

"He oído financiación y he oído que vais a hacer

una película. ¿Me puedes contar de qué va y tal?".

Uy. Sí.

-Pero así, una intromisión,

un chaval joven y nos pusimos a hablar.

"Una película de gitanas. -Tengo a una gitana perfecta. Mira".

Abrió el portátil, lo tenía allí mismo.

"Esta es amiga mía. Es gitana. Es maravillosa".

Y era Carolina Yuste. "Está haciendo teatro ahora mismo".

¿Ese chico era representante?

-No, es actor también. -Y era colega de Carolina.

Y nos dijo que era gitana, que Carolina no es gitana realmente,

lo que pasa es que tiene unos rasgos muy parecidos.

Y os dijo que era gitana. Yo creía que era gitana también.

No lo es, es de Badajoz y es estupenda, pero no es gitana.

Pero lo bueno es que ella fue maravillosa para la película

porque ten en cuenta que tenía 150 actores no profesionales y dije:

"Carol, necesito que me ayudes,

necesito que me ayudes con el 'coaching',

ayudando en momentos.

Tenía Lola por un lado y tenía a Carmen por el otro

y ella siempre estaba ahí.

Pero, además, le dije una cosa, que es:

"Estás rodeada de no actores. Como se te note que eres actriz...

no me hagas la chispa".

Ay, ay.

-Y no. -Tenía un papel muy complicado.

-Era muy complicado.

-Y que creo que, cuando se nos da la voz,

salen películas, como "Carmen y Lola",

que creo que pueden cambiar conciencia

y hacer de este mundo un lugar más sanito.

Gracias.

(Aplausos)

Y luego la presentación desde la dirección de fotografía,

desde esa línea, que decides cómo presentar

a cada personaje, porque estás presentando

en realidad su carácter, su alma, su corazón, sus sueños,

su manera de enfrentarse con el mundo.

Cuéntame cómo es la decisión de describir a cada personaje

desde detrás del objetivo.

El mundo gitano es muy colorido,

pero Lola es esa mujer que ha sido educada para ser madre

y para cuidar a sus hijos,

cuidar de su marido;

pero hay algo dentro de ese mundo colorido

que a ella no la convence.

"Entonces ella en el fondo tiene como una pesadumbre,

se siente distinta de eso que se espera para ella.

Entonces el mundo de Lola es un poquito más frío,

es un poquito más plomizo,

pesa más en las imágenes.

El mundo de Carmen es mucho más pastel,

es mucho más acomodaticio.

Carmen está conforme con lo que se espera de ella

y con lo se ha educado.

No se ha parado ni a pensar que puede haber otra opción.

Y luego, en la unión de las vidas de las dos,

cuando aparece esa magia,

esa magia de la piscina.

El color. Ese romanticismo, ese color.

Todo es ya como mucho más vivo,

mucho más alegre. El mundo gitano, se caracteriza muchísimo la alegría,

es color y música y, en cambio,

la tristeza siempre es silencio

y ausencia de color absoluto.

Entonces jugábamos con esas dos cosas.

"Para mí era importantísimo

dar un par de mensajes.

Uno, que ser diferente no te dé miedo, no estás solo.

Que no estés solo, la gente que no se sienta mal

porque siempre hay otro diferente como tú."

Búscalo, que seguro que está en internet o en algún lado.

Eso qué chulo también.

Sí, señor. Que no están solos.

Y lo segundo es el poder de la mujer.

Las historias me las han contado hombres,

pero has cómo sentir el orgasmo me lo ha contado un tío.

Novelas, publicidad, cine,

todo, teatro. ¿Dónde están las mujeres autoras?

Hay pocas y tiene que haber más.

Entonces yo hablaba de cómo sentí el amor

desde el punto de vista de una mujer

y cómo siento la opresión masculina en mi vida

o el beneficio del mundo masculino en mi vida,

porque no solo es opresión, es una estupidez decir eso;

pero sí el punto de vista de una mujer.

Y la gente se sorprende a veces con "Carmen y Lola" y digo:

"Te sorprende porque lo estoy contando yo,

porque tengo mis genitales,

pero, si te lo contara un chico,

sería 'La vida de Adèle'",

que es una historia, para mí, más pornográfica, más bollerística.

Si te das cuenta, en la peli no hay sexo,

está el día de después.

-No hay sexo, pero la gente sí que...

-Siempre habla de la escena. -Siempre habla de la escena de amor.

-Y, en realidad, lo que está haciendo

es vestir a alguien. Como si lo hubiera habido.

Porque, primero, no quería exponer a las dos actrices

a esto porque no, porque les puedo destrozar la...

Porque no tocaba. Y porque no era necesario

para la historia. Eso no era lo importante.

Para mí, el sexo, mi primera vez, como mujer,

no era tanto el disfrute,

sino el descubrir,

el sentir, algo menos corpóreo y más emocional.

"Por eso no quería que se viera sexo

y por eso creía que era tan importante

vestir a alguien dormido, o sea,

alguien que es capaz de dejarse que te miren

a la luz del día todas las imperfecciones,

todo el vacío que tienes después de hacer el amor con alguien

y que te vistan mientras estás dormido.

Creo que no hay mayor prueba de amor que esa.

Y creo que quizá porque soy mujer lo cuento así

o quizá porque soy Arantxa,

no lo sé."

Tengo 50 tacos y es mi primea peli.

Algo tendrá que ver que llevo desde los 18 trabajando en cine.

Algo tendrá que ver mis genitales en todo esto,

por desgracia. Porque supongo que, si fuera chico,

habría tenido más oportunidades.

Te doy la enhorabuena

por cumplir tu sueño de una manera tan bonita.

Muchas gracias. Cumplir tu sueño aportando algo

a la sociedad que construimos todos.

Y supongo que te habrás sentido muy orgullosa

después de tanta lucha para sacar las cosas adelante,

hacer una primera película

con tanto contenido.

Creo que la madurez de una sociedad hay que medirla

por el sitio donde está la mujer en ella.

Y, sinceramente, creo que tenemos que pensar mucho

en si España es suficientemente madura.

"Creo que todas las historias de mujeres se tienen que contar.

La mujer es más del 50 % de la población de este planeta

y vivimos cosas distintas, sentimos cosas diferentes."

El mundo se pierde cómo vivimos,

cómo sentimos, cómo pensamos si realmente

no somos las mujeres las que contamos.

Si lo cuentan los hombres, siempre va a estar sesgado

por su punto de vista.

-Sí, y, sobre todo, creo que, por ejemplo,

la homosexualidad femenina es uno de los grandes vacíos.

Absoluto. Absolutamente.

Es que hay tres historias.

¿Cuántos tenéis en casa

una tía soltera que vive con una amiga?

-Siempre han sido "las amigas". -Siempre han sido "las amigas".

¿Hola?

-Pero creo... -Si son dos hombres,

en cambio, sí, estos son gais.

-Pero eso forma parte del machismo de la sociedad.

Si ser mujer siempre ha sido un pasito más abajo que ser hombre,

con la homosexualidad pasa lo mismo.

Todavía la de los hombres vale,

pero la de las mujeres...

-Y es que encima se podía maquillar por amistad,

se podía maquillar con muchas...

Y era como la salida del armario que hicieron los hombres

fue como más reivindicativa

y las mujeres, en cambio, han dicho "¿para qué?", o sea,

"estoy debajo de una opresión tal que me voy

a quedar aquí dentro porque puedo seguir fingiendo

que todo es normal".

Totalmente.

Entonces no ha habido ninguna reflexión sobre eso,

no ha habido mucha,

y muy poca visualización de la homosexualidad femenina.

-¿Qué vamos a hacer?

-Pues querernos.

-¿Y después?

-Seguir queriéndonos.

-(RÍE)

-Solo sé que quiero estar contigo.

Tenéis varios proyectos en la mano.

Por un lado, "Chinas",

que creo que estás escribiendo el guion.

Sí. Y, por otro lado,

"La mujer perfecta", protagonizada por Belén Rueda

y José Coronado. ¿Qué nos queréis contar?

Es que es una locura.

"La mujer perfecta"

es una comedia sobre una mujer de los 50.

Creo que también toca hablar de...

Qué raro, es verdad.

De lo que le pasa a una mujer a los 50

cuando de pronto su vida se tambalea,

cuando se le empiezan a... Estos colgajos, que no tendrás,

pero yo sí que tengo, que me miro al espejo y digo:

"Esto ha pasado a partir de los 50".

Y hablar un poco del feminismo

y de esta época de la vida de las mujeres,

que desaparecemos, pero desde el humor.

Que creo que la gente, cuando sonríe y se ríe,

comprende mejor al otro.

Y entonces creo que es una película que también

puede disfrutar mucha gente

y que sea una comedia que llegue al corazón

de las mujeres que estamos hasta las narices

de que los tíos sean muy atractivos a los 50

y que a nosotras se nos caigan las tetas.

Entonces va a ser un momento de...

Por favor, dos cuerdas.

El momento de reivindicar los 50 de la mujer.

Y luego está "Chinas", que es el segundo proyecto personal

que estamos aordando, que quería hablar un poco

sobre las bananas, que son amarillas por fuera

y blancas por dentro,

que son todas estas chicas

de segunda generación que llevan en España...,

que son más españolas que yo, que hablan perfectamente el español,

pero que, por ejemplo,

con sus padres tienen problemas culturales, es decir:

"Quiero celebrar mi cumpleaños en el Burger King

y tu padre no lo entiende".

Eso es lo que pasa un poco en "Chinas"

y es la historia de una niña de ocho años

y la otra niña de ocho años, que es una niña china adoptada

que también tiene otro problema de identidad,

que es "todo el mundo sabe que soy adoptado,

de dónde procedo, de dónde vengo".

Y es un juego ahí.

-"Yo no me siento como lo que veo en el espejo"

un poco.

¿Y tú también eres directora de fotografía

y productora? En "Chinas", sí.

-En "La mujer perfecta", directora de fotografía.

-Repetiremos como en "Carmen y Lola".

-En "La mujer perfecta",

directora de fotografía con un elenco maravilloso.

Hacéis un tándem maravilloso,

así que cogeos de la mano y caminad fuerte, la verdad.

-Muchísimas gracias. -Ha sido un verdadero placer.

Muchas gracias.

Una maravilla tener la oportunidad de estar aquí.

Ha sido una maravilla teneros.

Antes de despediros,

os recuerdo que el próximo 10 de julio

"se estrena una comedia

a la que tenemos un especial cariño:

"La maldición del guapo", de Beda Docampo, Gonzalo de Castro,

Juan Grandinetti, Malena Alterio, Carlos Hipólito,

Andrea Duro y yo misma.

(RÍE) Una comedia relajada e inteligente

perfecta para estos días."

La maldición del guapo.

Mucha gente piensa que los guapos son un poco tontos

y eso debieron pensar las ladronas,

que eres un poco tonto.

Hoy os decimos "hasta pronto" con una invitación:

queremos volver a veros a todos en septiembre

para compartir una temporada espectacular.

Os dejamos con un avance que ha preparado

nuestro compañero Sergio Catá.

Feliz verano a todos de parte de todo el equipo

de "Versión española".

(Música)

¿Estás bien?

-Bien, sí.

# Esta visión panorámica insólita

# resiste el impacto de la verdad

# y mi mente cansada # augura un tiempo prometedor

# a través de mi supervisión. #

Hola.

Capullo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo. #

(GIME)

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo. #

(GRITA)

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo.

# No hay miedo. #

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Versión española - Carmen y Lola (coloquio)

28 jun 2020

Coloquio con el que el espacio presentado por Cayetana Guillén Cuervo se despide hasta después de verano. Esta semana, acompañan a la presentadora en plató la directora y guionista de la cinta, Arantxa Echevarría, junto a la directora de fotografía y productora Pilar Sánchez Díaz.

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