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No recomendado para menores de 12 años Versión española - El hombre que mató a Don Quijote (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Pues, efectivamente, Don Quijote vivirá eternamente,

porque siempre habrá quijotes

capaces de ver cosas que los demás no vemos,

soñadores guiados por una ilusión abrasadora,

caballeros de firmes ideales

y mirada perdida más allá del horizonte.

Aquí seguimos, con nuestras dos invitadas,

Rossy de Palma,

que participa en esta megaproducción

llena de breves apariciones estelares.

Hola, Rossy, bienvenida de nuevo.

Qué viajecito, ¿eh?

Y Mariela Besuievski, ella sí una auténtica Quijote.

Su empeño, su ilusión,

su dedicación y su fe junto a Gerardo Herrero

consiguieron hacer realidad este proyecto legendario.

Mariela, hola otra vez.

Hola otra vez.

Pues hemos pasado un buen rato,

un rato viajando de la mano de Don Quijote, madre mía,

y recordando todos los avatares de esta historia.

La película tiene muchas capas, muchos niveles de lectura.

La ambición de Terry Gilliam

le lleva a mezclar diferentes tiempos.

Porque hay un tiempo real en la vida de Toby,

en la vida del director, de Adam Driver,

y al mezclar pasajes de "El Quijote"

se mezclan realidad, ficción...

¿Con qué os quedáis ahora, volviendo a ver la película?

Me quedo con todo,

porque para mí también fue un espectáculo verlo trabajar a él,

y que por fin, con sus 77 años que tenía,

estaba como un niño pequeño,

tan entusiasmado, tan excitado con Nicola,

el director de fotografía, que eran colegas de toda la vida

y que ya se entendían sin casi hablar...

Tengo muchas fotografías del rodaje maravillosas.

Yo disfruté casi más de lo que no se rodaba,

de lo que yo podía ver allí, de todo lo que era la preparación,

de toda la documentación, de los figurinistas,

de los directores de arte,

llenándome de inspiración de tantos otros elementos

que a lo mejor pasan más desapercibidos

pero que para mí era...

Como tenía un papel pequeño, tenía más tiempo...

¿Qué es lo que más te gusta de la película una vez que la revisas

y coges distancia?

A mí me gustan muchísimo los actores, cómo están.

Y además que se les da un marco de magia,

cada secuencia está pensada hasta lo más mínimo, cada detalle...

Para un productor, un director detallista no es lo más fácil,

pero se agradece.

Él era superdetallista con todo lo que quería,

en cada secuencia lo tenía muy claro...

-Un montón de años meditándolo.

-Fue muy curioso cuando localizamos,

porque algunas localizaciones cambiaron,

no se rodó exactamente en los mismos lugares.

Por ejemplo, descubrió un lugar mágico,

que es Gallipienzo,

que es ese pueblito donde sube Adam Driver

y encuentra a esta chica, su Dulcinea.

-Adam está maravilloso.

-Y de ese lugar quedó enamorado,

tan enamorado que quería comprarse una casa ahí.

(RÍEN)

Pero quedó enamorado y con ese entusiasmo infantil que tiene,

porque parece un niño.

Quizá por eso tiene esa perseverancia de los niños,

perseverancia hasta que consiguen lo que quieren.

¿Tú crees que Terry Gilliam dio por cumplido su sueño?

Yo creo que con esta película sí.

De cualquier manera,

lo bonito es que siempre tiene más cosas para hacer,

que no sé si las hará o no,

pero es verdad que tenía una alegría...

Uno de los momentos más emocionantes,

y tú estuviste ahí,

cuando subimos la escalera de Cannes,

yo no me lo podía creer.

En realidad pasó un año

entre que rodamos y estuvimos en Cannes,

y estar ahí, con esa cara de felicidad...

-Menos mal que pudimos hacer eso antes de la pandemia,

porque todo el sacrificio de esta película,

si luego no podemos subir las escaleras porque lo anulan...

Al menos tuvo ese regalazo.

Y luego estuve con él en Venecia también, y estaba muy feliz.

Es verdad que hoy hay tantas ofertas y tantas plataformas,

y es verdad que fueron muy buenas las críticas...

A lo mejor se esperaba que hubiera tenido

la grandilocuencia que él había puesto ahí,

pero es una película que va a perdurar.

-Se va a transformar en un clásico, yo tengo esa seguridad,

que es un clásico y que se va a revisitar y se va a ver...

Además, como hay muchos lugares

donde ahora se pueden ver las películas...

-Y es una película que la hemos visto ahora,

yo es la segunda vez que la veo,

pero es una película tan llena de detalles

que merece más de un visionado.

-Siempre encuentras una cosa nueva.

¿Cuál es su interpretación de "El Quijote"?

Yo creo que él pensaba que el Quijote es alguien...

El Quijote es él, el Quijote era él,

y siempre pensó que el Quijote es alguien

que pelea por sus sueños hasta cumplirlos.

Y si no son sus sueños tal cual son, pasa lo que pasa.

Es decir, siempre quiere que sus sueños se cumplieran

como él quería que se cumplieran.

Y las veces anteriores que se abortó la película

era porque alguna vez

no le ofrecieron las condiciones para hacerla

como él quería, así de fácil.

Él quería lo que quería y tenía su visión sobre todo.

"(GRITAN)

¡La victoria es mía!

(GRITA)

No, ya, no... ¡No!

(Disparo)

(SOPLA)

(Música)

(GRITA)

Muy pocos de nosotros somos enfermos mentales.

No digo que tú no lo seas, por lo que yo sé, estás...

estás más loco que una cabra, pero no estás aquí por eso,

no estás aquí por eso, no estás por eso.

(Música de ópera)

(Música)

Creo...

Creo que me lo he hecho todo encima.

-Qué bien, ya no soy yo solo.

(RÍE)

(Música)

(Música)

¡Oh, espera, oh, espera!

¡Cierra los ojos!

¡Oh, espera!

¡No!

¿En qué creéis que consistía su sueño?

Yo creo que esa perseverancia

y también esa manera de hacer un poco como antes.

Decía: "No me vais a cambiar a mí,

yo voy a cambiar y conseguiré hacer la película que quiero hacer".

Imagínate, ¿cuántos años fueron? 20 años.

-Más de 20.

Tremendo...

Y el documental de por qué no se hizo.

Sufre tantos infortunios que da lugar incluso a un documental,

"Lost in La Mancha", ¿no?

(Música)

Es que había un trauma muy gordo, estaba traumatizado,

tenía que curar esta herida, tenía que quitarse esto de encima.

-Y fíjate que hizo cosas en el medio y siempre volvía,

hacía cosas y siempre volvía a la idea de levantarlo.

¿Y eso se vivía como un mal fario?

Al empezar a rodar,

¿se vivía como un mal fario que tenía la película encima

y con la sensación de que algo iba a pasar todo el rato?

Yo contaba esto de que el título era un poco ya maldito,

porque quién va a matar a Don Quijote.

Yo me acuerdo de decirle:

"Cámbiale el título, Jerry".

-Y el chiste era: ¿Quién va a matar a Don Quijote? Terry Gilliam.

(RÍEN)

Pero yo soy muy poco creyente en los mal farios

y creo que la energía positiva siempre te lleva a un lugar guay.

-Esta llamada a estos maravillosos actores,

que veníamos todos con veneración por él.

-Y había muy buen ambiente y ellos disfrutaron,

y creo que todos pusieron...

El trabajo que hizo Jonathan Pryce es alucinante,

porque Jonathan Pryce tampoco era un chiquillo y andar a caballo...

-Era impresionante, sí.

-Y todo el día con esa carcasa de metal que pesaba...

-Y luego todo el trabajo de maquillaje,

eran impresionante todas las caracterizaciones.

El polvo que comimos, allí en la parte esta de...

Y luego yo pues estaba frustrada, porque yo quería más personaje.

Yo hacía de la mujer de Seri López.

-Muy divertido Sergi.

-Me lo pasé muy bien, porque es un payés,

y yo también tengo un pasado payés...

"¿Puedo utilizar su teléfono?

-¿Quién es esta angelical emisaria que nos recibe...?

-Aquí no queremos problemas".

Yo me acuerdo de estar gritando, te lo digo así...

(HABLA EN INGLÉS)

Dame otra puñetera frase.

"Conservaré por siempre

vuestra gentileza atesorada en mi memoria.

-Llévatelo de aquí, anda."

Yo me busqué ya mi rollo por allí, con el burrito,

pero ya lo disfruté más de lo que se rodó de mi personaje,

yo me hice orgánica con los elementos, para disfrutar.

Dije: "A lo mejor no saldrá, pero yo lo voy a disfrutar aquí".

-Él, como te dije, es un director exigente.

Los directores exigentes crean mucha tensión

porque todo tiene que estar a la altura de lo que quieren.

Eso siempre tiene a toda la producción como...

-A la producción os tenía...

Y a mí me da la sensación de que Mariela

tiene muy buen carácter, ¿no?

Muy bueno. -Yo tengo buen carácter en general.

-Mariela estaba siempre a favor, lo que pasa es que los productores,

imagínate, es un encaje de bolillos lo que tienen que hacer,

porque de repente cambian,

"no estaba esto, ahora necesito esto,

esto no es lo que pedí"...

-Él improvisa mucho, improvisa muchísimo,

y hay que estar preparado para los que improvisan.

Y cambia, y lo veía así, después lo ve así,

y eso había que estar preparado.

Creo que le llevamos bien el tranquillo, dentro de todo,

con el equipo, que evidentemente no era yo,

sino el equipo maravilloso que teníamos.

-Y lo tratabais con mucho cariño y estabais muy a favor

y eso se notaba.

-Lo que estaba bien es que cuando tú le explicabas

por qué algo no se podía,

lo entendía.

-Cuando no le quedaba más remedio, lo entendía.

-Y sobre todo en tiempos de rodaje,

que me acuerdo que tuvimos varias reuniones

porque nos estábamos pasando.

En Portugal íbamos por media página y llevábamos tres días,

a ver cómo llegamos si teníamos que rodar

esa secuencia que es maravillosa,

cuando se quema, y realmente fue muy emocionante.

(Música)

Fue uno de los últimos trabajos que hizo Reyes Abades

como efectos de rodaje.

Imagínate un monasterio que lo ves lleno de bombonas de butano,

que daba un miedo.

Yo dije: "Acá volamos todos por los aires".

Pero lleno, lleno, lleno...

-Con Terry tienes una sensación de que todo puede pasar.

-Y entonces yo me acerco a Reyes y le digo:

"¿Estás seguro que esto va a salir bien?".

Porque, además, era un monumento histórico

y teníamos que quemar una torre que creo que tenía 15 metros,

y estaba toda cuajada de pequeñas bombonitas,

y la verdad que cuando fue encendiendo, estábamos todos...

Y cuando eso ardió y quedó maravilloso, llorábamos.

"¡Soy Don Quijote de la mancha!

¡Ah!

-Y ese cae.

Después le das a este y el suelo también."

En realidad, creo que el que más se separaba de la fórmula era Adam,

porque tenía una práctica más americana, ¿no?

-Y estaba en un momento insuperable de su carrera.

-Y además tenía un personaje que no creo que tuviera un día libre.

"Ahora eres Don Quijote.

-Vale,

Don Quijote."

Fueron 16 semanas de rodaje, o sea, era bestial.

16 semanas de rodaje, qué barbaridad.

Quiero decir, que puede ser habitual,

pero no estamos acostumbrados

a que nuestro cine disponga de ese tiempo.

No es habitual, es una serie.

-Pero es verdad que todos los actores,

una vez estábamos ahí,

todos parecíamos de la misma familia "Gillinasca",

a ver si me entiendes, porque ya una vez entras ahí,

ya se ponen de ese color todos.

-Y, además, como éramos la hormiguita viajera,

porque no estábamos ningún día en el mismo lugar...

Dimos vuelta a Zaragoza, Guadalajara, Toledo,

Fuerteventura, Navarra...

-La aventura humana y la aventura que ocurre en la película,

la ficción y la realidad, y tienes doble ganancia.

Como dice mi madre a veces, que dice:

"Solo estoy bien en el tránsito"

porque ni estás aquí ni estás allá,

entonces estás como en una nube.

Eso es muy bonito, eso es precioso.

"Yo le estoy viendo en tránsito". cuando cogía el tren.

(RÍEN)

Pero es verdad.

Un rodaje ya es una aventura en sí misma,

si encima ya tienes el viaje,

es una riqueza en todos los sentidos.

-Personalmente no conocía tantos puntos de España,

fue un viaje...

Localizar fue una gozada.

-Las cosas que montamos en cualquier lado cuando vamos de rodaje,

y cualquier plaza se convierte...

Y estamos por ahí con el albornoz, como si no estuviéramos en la calle,

como si fuera nuestro mundo.

Esas dimensiones que creamos por ahí, a mí eso es lo que...

A veces me canso del cine y cuando veo eso,

o a las 5:00 de la mañana veo recoger un travelling

y me pongo a llorar.

Rossy, ya sabes que en este equipo

somos fans incondicionales de tu trabajo,

de tu trayectoria, de tu capacidad, de tu línea editorial,

de tus decisiones, de cómo has ido construyendo tu carrera,

de lo que significas para nuestra filmografía,

para la cultura de este país,

y hemos querido rendirte un pequeñito homenaje,

que lo ha compuesto nuestro compañero Sergio Cata,

que es un virtuoso de esto,

así que aquí queda nuestro agradecimiento.

Gracias, Sergio, gracias a todo el programa,

que yo soy fan del programa.

Por favor, un placer.

"¿Carlos?

-¿Sí, cariño?

-¿Y esto qué, también te parece maravilloso?

La señora me pidió que pasara hoy por culpa de la obra.

¿No le molesto, no?

Me llamo Ana María Virginia Galindo de la Mata y tengo...

Bueno, yo no tengo edad.

Soy española, nací en Mallorca.

(HABLA EN FRANCÉS)

Soy una ciudadana responsable y española.

(HABLA EN FRANCÉS)

(Música)

Te tienes que enfrentar de una vez por todas a tus miedos.

Para eso hay que estudiar mucho.

La vida a veces es muy complicada, mira yo,

no lo he tenido nada fácil, ¿eh?

He llorado mucho, mucho, mares de lágrimas,

pero he luchado por ser feliz.

A mí lo que me preocupa es mi felicidad.

No te creas que los hombres son la solución de los problemas,

son ellos los problemas.

(CANTA EN FRANCÉS)

Las mujeres tenemos derecho a elegir lo que queremos ser,

cantantes, mamás, astronautas, incluso prostitutas de profesión,

si así lo decidimos.

Las mujeres somos fuertes y hermosas.

¡Ya está bien de ser nuestras peores enemigas!

En cuanto abrieron las puertas de la academia a las mujeres

me apunté sin pensarlo.

¿Sabes cuál es la cosa a saber de las mujeres?

No mentir nunca.

La profesión de una mujer es su familia,

y si quieres mantenerla unida,

lo mejor que puedes hacer es quedarte en casa.

¿Quién se empeñó en la educación liberal, eh,

en hablar de sexo en casa, en "El País Semanal", quién?

¡Un par de hostias a tiempo, eso es lo que hacía falta!

¡Le digo que en su casa nadie tiene que darle permiso para beber!

(HABLA EN FRANCÉS)

¿Qué busca?

-¡Los pimientos!

-¡Ahí los tiene, que le van a morder!

¿Crees que voy a aguantar tus manías de vieja tacaña

hasta después de muerta?

Lo llevas claro.

Prefiero que me dé otro infarto, te lo digo de verdad,

a tener que cruzarme de brazos y ver cómo esta familia se disgrega.

Qué equivocada está, pero qué gracia tiene la 'jodía'.

-¿Así que tú eres la exmujer de Iván,

la que está ingresada en un psiquiátrico desde hace 20 años?

-Sí, pero ya no estoy en ningún psiquiátrico.

Perdone, yo no sufro nada de eso.

He venido a acompañar a una amiga que estaba mala

y he venido a por la receta porque no podía venir ella.

Mira, ahí está con ese.

-¿Has visto qué cara? Seguro que bebe y se droga.

-Vaya pareja, porque lo que es ella también se pone bien.

(HABLA EN FRANCÉS)

(HABLA EN INGLÉS)

¿Quieren gazpacho?

Gazpacho.

El coño la delata. Todavía no es una cara conocida.

Bueno, y ahora dime,

¿qué es lo que más te chifla y lo que más te amuerma del amor?

En francés no dicen "te extraño", dicen...

(HABLA EN FRANCÉS)

No voy a dejarte aquí.

¿Cómo podría arreglármelas sin ti, eh?

Tengo orgasmos hasta perder el conocimiento.

Me gustaría ser jefa de prisiones, rodeada de tías todo el santo día.

-Qué heavy eres, Juana.

-Soy auténtica. -Desde luego.

-Sí, señora, sí, contrato putos, los pago, me los follo,

más de una vez a poder ser, hasta dejarlos secos.

¿Qué le parece, eh?

Cuando llegó a Barcelona se dio cuenta que Esteban

se había convertido en Lola, ¿comprende?

-¿Qué?

-Yo soy tu padre.

Fíjate. Sorpresa.

(RÍE)

¿Qué? Volvemos a vernos, ¿no?

-Yo no te conozco.

-¿Que no me conoces? Soy la de la otra noche.

(GRITA)

(Música)

Como te vuelva a ver, te mato.

¡Ah!

Me dieron un golpe. Si me han violado no me he enterado.

¡Ay!

Tiernísima madre nuestra, poderosa auxiliadora de todos los cristianos.

Bueno, pues me voy.

(Aplausos)

Ojalá todas las noches fueran como esta, prima."

(Música)

¡Qué collage! ¡Ay, qué maravilla!

-Muchas gracias, ¿eh? Madre mía.

¿Qué te pasa por el corazón, por el alma,

qué te pasa por la vida cuando echas la vista atrás

y ves todo lo que has hecho, cosas tan bonitas,

todo lo que has aportado?

Fíjate que echo poco la vista atrás, Cayetana.

Creo que tú tampoco la echas mucho.

Yo no la echo mucho,

pero ahora te lo hemos puesto aquí en el espejo.

Sí, pues mira, no me veo a mí,

veo a todos esos personajes que son maravillosos,

porque yo no soy una actriz de metodología ni nada,

yo soy de desaparecer yo

y de verdad que viene la posesión y las dejo hacer a ellas,

a todas estas almas, y las dejo encarnarse,

pero no hago nada, porque no soy ni de memorizar ni nada.

No soy nada rigurosa, nada de nada, no estudio nada, nada,

soy más una artista que como actriz soy más una cosa energética.

Me gusta improvisar, me gusta lo accidental,

me gusta que el error,

si hay un error que aparece, en vez de quitarlo,

seguirlo a ver dónde me lleva...

Así como soy muy racional en la vida y muy Virgo, muy cerebral,

en todo lo que hago artísticamente soy intuitiva, me dejo llevar.

O sea, soy vehículo de algo, no protagonista de ese algo.

No me gusta decir: "He hecho esto".

Pues mira, ha sucedido, todo esto ha sucedido.

Fíjate, pero qué cosas tan bonitas

nos has regalado a lo largo de tu vida,

porque no se puede ser más personal, más auténtica,

efectivamente, ¿no?

Si eres creíble es maravilloso.

Si resultas tan creíble, esto es maravilloso.

Por ejemplo, el otro día me cogió un taxista:

"¿Puedo molestarla un momento?

Solo quiero decirle que gracias

por lo bien que nos lo ha hecho usted pasar".

Si ya le das este placer a la gente y se ríen y lo pasan bien,

pues al final te sientes útil.

Y a todos estos personajes luego les quieres muchísimo.

Y luego ves a Chus, estos momentos de vida tan hermosos.

Porque yo me acuerdo que ese momento de los pimientos, dice:

"¿Por qué mira el reloj?".

Pedro le dice:

"Mira al reloj como si buscaras pimientos en el reloj",

cosas absurdas, maravillosas,

que luego tienen un "power" y te contagian de pura felicidad.

Hay veces que me han llamado también, en pelis francesas,

solo para animar un momento,

"porque esta película se nos va a caer aquí,

si sale Rossy en este personaje, se va a levantar un poquito,

luego ya la volvemos a aburrir, la peli".

Por ejemplo, en esta película de Patrice Lacombe fue maravilloso,

porque yo me inventé muchísimas cosas,

y me habían avisado de que Christian Clavier,

que es un maravilloso cómico...

"Usted no puede venir a su entierro, acuérdese.

-Es verdad, sí, yo me acuerdo."

...quiere que todos los actores

con los que trabaje se sepan el guion perfectamente...

Pues conmigo lo lleva mal ya.

Hija, cuando me lo presentaron, que es como un dios,

me lo presentaron en maquillaje y digo:

"Que sepas que yo no me aprendo nada de memoria ni estudio ni nada y yo,

hasta que no sé el movimiento espacial,

'primero el teatrito' que se llama,

entonces ahí yo coso el diálogo, me invento más diálogo...

Yo siempre digo, lo de cueces o enriqueces, yo enriquezco,

cojo el diálogo, lo coso a la acción, pero no antes,

porque en la vida no ensayamos cuando vamos a comprar el pan,

no estamos diciendo qué tono voy a utilizar, te sale natural.

Yo, cuanto menos estudio, me va mejor.

Lo que necesito es que el personaje decida,

le dejó al personaje la responsabilidad.

Vamos a hacer esta cosa, pues a ver, ¿qué haría el personaje?

Entonces yo sigo al personaje, cogería el vaso en este momento,

diría esto en este momento o se le ocurriría...

"Ah, no, el personaje no".

El otro día, en otra película que he estado rodando hace poco,

hicimos un baile, canté y todo, fue maravilloso,

y luego teníamos que seguir haciendo una cosa y yo ya lo había dado todo.

Digo: "Ahora no está el personaje, solo está Rossy cansada,

el personaje ya no está aquí, vamos a hacerlo un poco con el oficio,

pero ya no es la magia".

Yo, si me dejo llevar por el personaje, funciono muy bien.

Y Christian Clavier luego lo tomó muy bien,

improvisamos mogollón de cosas juntos y al final ya era la broma:

"Un momento, que Rossy tiene que tener

el momento del movimiento espacial".

"Tengo una reunión dentro de una hora

y tengo que hacer una cosa muy importante.

Gracias, María.

-Hay que joderse. Hala, otra vez para adentro.

En esta casa de locos, 'donde digo digo, digo Diego'."

Dime momentos clave,

que seas consciente de que han sido realmente

un antes y un después en tu carrera,

gente que te ha tocado, que ha crujido tu corazón.

Fíjate que no soy nada "carrerista",

no tengo un concepto de carrera...

Tengo como una fe

de vida artística, ¿no?

Yo creo que, al final, todos los artistas,

que somos todos, todos somos artistas potenciales,

pues yo creo que es la poesía la madre de todos, o sea,

un pintor hace poesía con los colores y la pintura,

un músico con las notas...

Esa poesía de la vida,

de ir de una cosa a otra y lo que me va llevando,

a todo sacarle jugo

y a todo sacarle esta cosa de la vitalidad y de la vida.

A veces estás rodando...

Me pasa muchas veces, que estás rodando

y luego te llevan a casa ya por la mañana, de madrugada,

y estás viendo a la gente en las paradas de autobuses

y te parecen figurantes.

"Mira qué bien está este".

Entonces, la vida, la ficción...

Yo siempre digo eso, que el cine es una mentira para contar una verdad.

Ahora tengo que hacer de actriz, ahora tengo que hacer otra cosa...

Es todo un devenir, más que una carrera,

pero hay encuentros formidables.

Ahora estábamos viendo, fíjate, de "La ley del deseo", que Pedro dijo:

"No la maquilléis, que se maquille ella,

no la peinéis, que se peine ella, no la vistáis, que se vista ella".

"Un abejorro."

Esa que veis ahí era mi plástica en ese momento, tal cual,

ese rosa fucsia, que parece que soy el gran maquillador del mundo,

me lo hacía yo para trabajar en los bares

con mi grupo de los 80 y todo eso.

Al final, pues encuentras que...

Yo no me sentía actriz, porque iba vestida de mí misma,

pero sin embargo había una interpretación.

Y Pedro dice:

"No te preocupes que en la próxima no tendrás nada que ver contigo".

Y, efectivamente, ya era la de "Mujeres",

que no tenía nada que ver conmigo ese personaje.

Al final es como un devenir, más que sentir que has hecho algo.

"¿Mi Carlos, policía? Qué disparate.

-No, no soy policía.

Con Pedro da gusto trabajar

y todo lo que toca es como el rey Midas,

lo convierte en oro,

pero que no creo que le ocurra eso que le pasaba a Midas,

que luego no podía ni comer el pobre,

porque boca no le falta a Pedro.

Yo lo que quiero...

-Yo lo que quiero, pum... -Y esto no es una casa, casa.

Y esto no es una casa, casa.

-¿Toda la imagen que tenéis montada la hacéis vosotros?

-Pues sí, prácticamente toda.

Bueno, de vez en cuando tenemos colaboraciones

de otros modistos amigos nuestros,

pero por ahora lo estamos haciendo nosotros todo."

(Música)

(Aplausos)

Antes de despedirnos, yo quiero preguntarte a ti

qué es lo que más te llena el corazón

de tu profesión de productora,

con qué disfrutas más, porque es una profesión muy bonita,

muy bonita y muy dura.

Muy bonita y muy dura, sí,

y tengo la suerte de compartirla con Gerardo Herrero,

que es una maravilla, creo que hacemos un muy buen tándem...

-Tiene muy buen gusto.

-Y la verdad es que a mí el proceso que más me gusta

es cuando se escribe el guion, cuando ves que la película está ahí,

pronta para hacerse, y después el montaje.

El rodaje, lo visito, lo veo, estoy al tanto y tal,

pero me causa un poco más de desasosiego.

-Artísticamente, la preparación es lo máximo.

-A mí me gusta mucho la concepción, el desarrollo, cuando llegamos,

cuando elegimos quién es quién es lo que más me gusta.

Sientes que estás aportando un criterio...

Exactamente.

Y, además, ves la cabeza del director,

qué es lo que quiere decir...

-A nosotros nos pasa en el teatro.

Al final, por muy bien que nos lo pasemos después,

la preparación, la búsqueda...

-Y el montaje, porque es una reescritura,

realmente el montaje es una reescritura del guion,

en realidad los dos polos se parecen bastante.

Por eso también insistimos mucho en que es importante

que los productores independientes,

que somos los que empujamos proyectos diversos distintos...

-Y cine de autor, porque si no, no existiría.

-Cine de autor y cine con identidad,

que podamos seguir haciendo ese tipo de cine

y que no pasemos a hacer servicios nada más, eso es muy importante.

-Yo tengo una idea muy buena para un...

-Perfecto. Ven a verme.

(RÍEN)

Pero no me veo, me falta esa obsesión.

Una peli es la historia de una obsesión.

-Totalmente,

es la historia de una obsesión, tú lo has definido perfectamente.

-Ya te contaré para que me des un consejo.

Pues me parece muy bonito final,

que una película es la historia de una obsesión,

porque realmente esta de hoy

ha sido gran ejemplo de esta obsesión,

con un final feliz y una estupenda película,

gracias a una productora y a un productor

que tiraron del carro en un momento dado,

y gracias a actores como Rossy, que se implicaron,

se pudo cumplir el sueño del director,

Terry Gilliam.

Te queremos, Terry Gilliam.

Siempre es un placer enorme encontrarnos aquí

y hablar de lo que nos gusta,

y contarles a los espectadores por qué nos dedicamos a esto,

se trata de eso.

Felicidades también a ti por cómo llevas este navío.

Muchas gracias.

Me siento activista cultural a tope

llevando este barco con mi equipo del alma.

Gracias a las dos.

Esperamos que hayáis disfrutado de esta noche quijotesca,

ya sabéis que os esperamos la semana que viene

para seguir compartiendo el mejor cine español reciente.

Feliz semana de lecturas a todos.

Un beso muy grande, chao.

(Música)

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Versión española - El hombre que mató a Don Quijote (coloquio)

19 abr 2021

En el coloquio, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, participan la productora Mariela Besuievski y la actriz Rossy de Palma.

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