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No recomendado para menores de 12 años Versión española - La estrategia del pequinés (coloquio) - ver ahora
Transcripción completa

Tito "el Palmera" agoniza frente al mar,

es un final trágico y poético a la vez,

su vida se consume sin haber alcanzado su sueño

aunque sí ha salido victorioso de su particular batalla.

El pequeño pekinés

ha logrado acabar contra todo pronóstico,

con los gigantescos dóberman.

Buenas noches de nuevo, Elio Quiroga.

Nos quedamos con un sabor de boca un poco amargo.

Unax Ugalde, hola de nuevo.

¿Qué tal? Kira Miró, hola otra vez.

Pues sí, nos hubiera gustado

que hubiera conseguido su propósito.

Genera muchísima empatía el personaje.

Nos hubiera gustado.

No nos gusta nada esa agonía en el coche

con ese personaje que nos ha caído bien,

que nos ha ganado, que se ha convertido

en un héroe agonizando.

Porque es una pareja que al final,

aunque no esté haciendo lo correcto,

nos gusta.

Es verdad, es verdad.

Cuéntame el porqué de la elección de ese final,

si siempre lo tuviste claro.

Yo sí, es que cuando leí la novela,

Alexis mata al protagonista antes del tercer acto.

Queda todavía este tocho de novela y ya ha muerto.

Me acuerdo leyendo la novela: "No puede ser. No puedo creerlo".

Y el resto de la novela transcurre sin el protagonista.

Lo primero que le dije a Alexis fue:

"Tienes unos grandes huevos escribiendo esto en una novela negra

cuando todos estamos absolutamente emocionados

con el porvenir del personaje y te lo cargas a mitad de novela".

Pero yo no puedo hacer eso.

Hay que dejarle que muera con la película,

hay que permitirle que siga vivo

durante el tercer acto de la historia.

Alexis me dijo que sí, sin ningún problema.

En ese aspecto es muy relajado

con las propuestas que se le pueden dar.

Gracias a eso digamos que Unax, Tito, muere al final de la película,

como tienen que morir los héroes perdedores

de las películas de cine negro. Y las novelas de cine negro.

No nos gusta nada que muera Tito te lo digo, de verdad.

Queremos a Tito vivo. Tito es un tipo normal.

Realmente es un tipo normal que intenta que su vida mejore,

está a punto de poner un bar, de comprarse un local.

Se le cruza una oportunidad de mejorar la vida.

¿Desde dónde lo compones?

¿Qué pautas te dio el director?

Básicamente, siempre, cuando compones un personaje,

cuando tienes una novela de por medio,

es una fuente muy rica para construir un personaje.

En mi caso, mucha gente habrá leído la novela,

el personaje se aleja del Tito que construimos después,

porque físicamente tenemos distancia.

Entonces, la construcción fue sobre todo

con conversaciones con Elio Quiroga,

que tenía muy claro por dónde podía ir el personaje.

También complementar el personaje de Cora,

que es lo que necesitaba

y era un poco la pantalla hacia Cora,

que es lo que podía darse un personaje al otro,

como tú has dicho,

Tito es una persona buena que quiere dar

su última oportunidad para conseguir una estabilidad

y toma una decisión errónea en el momento equivocado.

-Ir siempre por delante de ellos, ser imprevisible, plantar cara.

-Y que tenga que morir, es que el personaje

tenía que morir de alguna manera.

Da pena, pero tenía que morir.

Vuestros personajes

tienen una rápida identificación del espectador,

porque son muy de carne y hueso, son muy de verdad,

son personajes que tú reconoces, cercanos.

Es gente normal, aunque caigan en tentaciones un poquito oscuras.

¿En qué os identificáis con ellos?

¿En qué me identifico con el personaje?

Es una pregunta compleja.

No lo sé, te digo, cuando leí la novela,

lo principal, al principio,

me dio un poco de vértigo enfrentarme este personaje,

porque realmente, no me veía muy identificado con él,

pero cuando me explicó Elio cuál era el interior del personaje,

qué quería transmitir y lo importante para Cora,

para la actriz, qué era lo que necesitaba,

fui encontrando un poco,

cuál era el personaje y por dónde podía caminar.

Hubo un aspecto, que era una película

que era al máximo canaria,

pero hubo varios actores que vinimos de fuera,

que no hubo el tiempo necesario

para haber preparado el acento todos,

que fuera una cosa 100 por ciento canaria.

Pero sí que siento que hubo un alma canaria dentro de todos

los que estuvimos respirando aquella película,

sobre todo el equipo, que fue maravilloso,

que requería mucha unión,

porque fueron días complicados de rodaje,

secuencias muy complejas.

Pero creo que fue una película de mucha unión, y entre todos,

sacamos momentos muy complejos del rodaje.

-Totalmente. Sin duda.

Hablemos de Cora.

Es una superviviente.

Parece que se ha acostumbrado al sabor de boca amargo de su vida

y que convive con ello.

pero tiene una oportunidad también para mejorar.

¿Desde dónde la compones?

Ya estoy harta de comer mierda.

Componerlo fue igual, cogí la novela, de hecho,

hacemos mucho trabajo de hotel.

De coger la novela entre los dos, subrayar cosas,

porque el guion se acorta mucho,

no puedes contar una película en hora y media

de una novela con muchas páginas.

Hay muchas cosas que hay que omitir

y agarrarnos a la novela nos regalaba de repente una mirada,

un gesto, una palabra que quizá en el guion no estaba

y podíamos enriquecer.

Fue muy bonito el trabajo que hicimos los tres,

llegábamos los dos a Elio:

"¿Qué te parece si aquí hay esta mirada?

O metemos esta frase".

Fue muy bonito el trabajo de equipo de los tres con las novelas de base.

Yo conocí el proyecto muchos años antes

porque él lleva peleando

por sacar esta película adelante muchísimo.

Le ha costado, entonces

llevaba fantaseando e imaginándome Cora,

mucho tiempo, y estando un poquito de la mano de él, a ver si sale,

es un personaje tan bonito, una mujer tan maravillosa,

con tantos entresijos y tantas cosas que sacar adelante,

que cuando me llegó...

Me pasó muy rápido.

Quería haberlo disfrutado más, para mí es un regalo hacer Cora,

y luego tener el compañero que tengo,

que es muy generoso y nos miramos a los ojos

que teníamos ya mucho dado, mucha verdad.

La corrupción es un tema candente

y la película reflexiona sobre algo que siempre está en la calle,

la participación de personas ajenas a esa realidad en esa maldad.

Gente normal a la cual se le cruza una posibilidad

y se agarra a ella.

En este caso es corrupción.

¿Cuál es la reflexión que hacéis al respecto?

Que están los que siempre ganan

y los que están diseñados para perder perderán siempre,

básicamente eso.

La película transcurre con un montón de gente engañándose unos a otros

y autoengañándose.

"Lo conseguiremos, esto va a salir bien.

La Policía es tonta,

no se van a enterar, no nos van a coger".

Mientras los...

No quiero...

Todo lo que ha pasado en la película es que ha habido un atraco

de un mafioso a otros mafiosos que son sus jefes.

Entonces, es otro nivel de engaño

y los que están arriba también están siendo engañados

por este hombre que les ha robado y al mismo tiempo,

vosotros estáis engañando

al personaje que hace Enrique Alcides.

Sí, sí.

Que va tras vuestra pista, es engaño sobre engaño,

mentira sobre mentira y al final la gran mentira

es que todo esto es un gigantesco teatro

y el que acaba ganando es el que siempre

tiene las cartas marcadas a su nombre

que está obviamente arriba,

que nunca sufre las consecuencias de sus actos.

¿Qué es lo que más te atrajo a ti de la novela?

¿Por qué eliges esta novela?

¿Por qué te decides a hacer esta historia?

Básicamente, ellos dos, los personajes protagonistas,

Cora y Tito, porque primero,

tienen una relación maravillosa los dos juntos y te arrastra.

La novela está tan bien escrita,

Alexis es maravilloso escribiendo, que la novela te arrastra,

te arrastran ellos, te llevan a todas las desventuras,

que no aventuras, que viven.

Fui víctima de estos dos maravillosos personajes

y fui arrastrado por ellos y por eso pensé

que había una peli interesante.

¿Y qué fue lo más complejo de la adaptación?

Pues básicamente al final toda la historia

que estabas comentando tú del acento canario,

porque al final tomamos la decisión de que, bueno,

Canarias es un crisol,

hay gente que viene de País Vasco, de Barcelona,

hay miles de acentos volando por las islas

y creo que fue lo más acertado,

pero es que Alexis tiene una forma de escribir muy local,

él escribe en canario y un canario superbonito.

Por ejemplo, en ese caso, tú lo vives muy intensamente,

tu personaje es hipercanario y utiliza gran parte de los giros

originales de la novela en tu personaje,

lo cual es superbonito.

Pues eso tal vez fue la parte más complicada,

el perder ese poquito de magia canaria,

pero que Kira la recupera.

"Chato, ¿qué haces, rubio?

Me dijiste que sin sangre, no me gustan las armas, ya lo sabes.

Así es, nada de pipas. -¿No va a hacer falta?"

Es puro cine de género,

tiene unas reglas del juego que hay que seguir porque lo exige,

pero por otro lado,

conviene alejarse para buscar cierta originalidad,

que es algo que a ti te interesa además en tus trabajos,

para darle un carácter de autor, aunque sea dentro del género.

¿En qué querías ser fiel al género y en qué buscabas esa originalidad?

Pues sobre todo en la narrativa,

yo disfruto mucho películas

que se regodean en contar la acción,

en desmenuzarla,

pero pensaba que esta era una película

que tenía que contar los momentos violentos

y los más complicados desde el punto de vista más natural

que es como cuando lo ves en un noticiario,

la cosa más prosaica y miserable del mundo.

Tú ves una muerte en un telediario y dices:

"¿Qué ha pasado?",

Una cámara caótica y un tipo que se cae al suelo y se muere,

es así de triste y terrible. Así es.

Esa poética sórdida de lo más simple,

y quise contarlo de esa forma.

Un crítico de fotogramas, Fausto Fernández,

con una generosidad que no me merezco,

comparaba algunas escenas de la película

con lo que él llama el distanciamiento "Kubrickiano".

Yo diría que más bien es alejarse de la fascinación

por la violencia y contarla como lo que es,

algo cutre y miserable

porque eso es la violencia y por eso,

gran parte de los momentos más violentos

o crudos están contados de una forma completamente objetiva,

un tipo que pasaba por ahí, puso una cámara

y hay un tipo que se muere, vale.

Porque así es en realidad de prosaica la vida.

Habladme también de los secundarios, por favor,

que son todos estupendos, hemos hablado de Jorge Bosch,

que hace un bueno muy verosímil

con esa historia de amor con su mujer tan tierna,

tan maravillosa y a contracorriente,

al final muere él antes que ella,

que son esas jugadas de la vida que tiene inesperadas

y terribles y Enrique Alcides, Ismael Fritschi y, ¿Giuseppe Jové?

Pep Jové. Pep Jové.

Que consiguen dar mucho miedo, la verdad,

Enrique Alcides hace algo muy distinto,

tiene una "pintaza" con ese pelo y esa cara, me encanta.

Y bueno,

háblame primero tú de trabajo con ellos

y luego vosotros

desde el punto de vista de compañeros.

Pues es que están maravillosos todos,

ahora mismo estoy acordándome de la escena entre Pep Jové

e Ismael Fritschi cuando Pep le echa la bronca

y le parte la mandíbula a tortas un par de veces

y recuerdo que estábamos rodándola y diciendo:

"Pero madre mía qué bien, qué maravilla de hombre",

es un "robaescenas" Pep Jové, es maravilloso.

De hecho, gran parte del trabajo de montaje

que hizo Luis Sánchez-Gijón,

que es un montador maravilloso, fue ocultarle como personaje,

se rodaron muchas escenas de Pep de llamadas telefónicas

y él es un "off" hasta casi el tercer acto de la película

y eso fue idea del montador de Luis, diciendo:

"Pero si es que te tiene que dar miedo por la voz

y luego cuando aparezca va a dar mucho más miedo"

y funciona muy bien. Es verdad.

Habladme de vuestro trabajo con vuestros compañeros,

lo que queráis recordar.

Yo es que con Jorge Bosch estuve dos años de gira en el teatro

que hacía de mi marido,

entonces tengo una química con él muy especial

y es un actor que nunca trae nada establecido,

sino se deja fluir

y hace mucho ping-pong,

te da, tú me das,

y cada repetición, cada toma se va...

Va creciendo y se van cogiendo cosas.

Me encanta trabajar con él,

es muy fácil trabajar con Jorge Bosch

porque me parece un actor top, de los mejores que hay en este país.

Entonces, fue un regalo

que estuviera en la película también.

-Sí, yo para apuntar,

creo que Ismael Fritschi hizo un personaje maravilloso,

creo que se creo unas escenas increíbles,

fue una gran apuesta personal suya,

tanto el look como todo lo que creo y fue maravilloso,

Enric Alcides también tuvimos...

Yo tuve muchas escenas con él, de hecho,

tanto Enrique Alcides como Pep Jové

tengo escenas muy fuertes con ellos

y creo que fue un verdadero placer crear cada momento con ellos.

Hay dos decisiones narrativas si hablamos de lo formal

que son importantes,

que es dividir con rótulos en capítulos

y la autorización de la pantalla partida,

háblame de ellas, por favor. Los rótulos estaban en la novela,

decidí básicamente tomar una buena idea de Alexis

y ponerla en la película,

las buenas ideas hay que utilizarlas.

Y lo de la pantalla partida

es que había momentos en los que había...

Estaba planificado a priori, pero luego había momentos,

cuando están planeando el golpe y estos dos se están mirando,

que estaba montando con Luis y decíamos:

"Es que se están mirando tan bien los dos, ¿qué hacemos?".

Pantalla partida y los dos y el espectador que monte la mirada

porque tenía una intensidad de la mirada de los dos preciosa.

Las decisiones de ese tipo de hacer la pantalla partida fueron

básicamente del tipo narrativo, ahora funciona, vamos a aplicarlo.

¿Qué os parece a vosotros desde fuera?

¿Cómo os habéis visto con esa decisión formal?

A mí me encantó, me encantó, de hecho, no me la esperaba, claro.

Por eso te decía lo de la película que leí,

la que rodamos y la que luego montaron que fue otra

y cuando vi eso de pantalla partida,

tenía mucho ritmo y es bonito

que el espectador decida a quién quiere mirar

y a quién quiere fijar la atención,

la música me pareció muy cañera

y que acompaña muy bien cada momento de la película.

La verdad es que me impresionó bastante el montaje.

La isla de Gran Canaria

que es un destino turístico tan maravilloso,

tenemos todos una imagen paradisíaca,

pero tú pones el foco en el lado más oscuro,

en el lado más claustrofóbico, bueno, la novela, la historia.

¿Cómo fue rodar en la isla?

¿Qué creéis que aporta la isla a la película?

Es un personaje más.

La isla es un personaje más porque la pena

es que es la parte oscura de la isla,

que de cara al turismo enseñamos la peor parte de la isla,

pero también forma parte de ese lugar

y es la parte oscura,

y cuando quiere salir o estás huyendo de algo

y estás rodeado por agua,

con lo cual creo que como bien has dicho,

forma parte de la claustrofobia

que quiere Elio hacer sentir al público.

Estos dos no pueden escapar. Y les están acotando las salidas.

-A mí hay una cosa que acabo de recordar

que es la panza de burro. -La panza de burro, madre mía.

¿Puedes explicar, por favor?

Porque hay mucha gente que no sabrá qué es eso.

La panza de burro, en resumen rápido,

en las islas tienen una orografía muy bestial,

enseguida suben unas montañas muy altas

y las nubes se van acumulando,

van soplando el Alicio y las nubes se suman sobre nubes,

sobre nubes y todo eso está sobre la capital,

entonces generalmente verano se forma una capa de nubes

que te da los días grises especiales,

pero en el sur de la isla están los guiris.

Pero caminas 100 metros

y de repente sale un solazo increíble.

De hecho, cuando rodamos no paró de llover, parecía Dublín,

no parecía Canarias.

El tiempo no ayudó,

nos íbamos con la maleta de verano y pasamos un frío rodando,

un frío rodando

porque se registraron las peores cifras de frío

en no sé cuántos años, lloviendo.

La película la rodamos toda de noche prácticamente,

la mayor parte fue de noche.

Qué frío, nosotros pensando que íbamos a...

Al paraíso y el tiempo acompañó

para que la peli fuera más oscura todavía.

Bueno, Elio, eres realmente muy prolijo,

tocas todos los palos como decíamos en la presentación, eres productor,

director, guionista, has hecho documental,

animación, publicidad,

has escrito poesía, ensayo, novela,

ciencia ficción, en fin.

Eres un hombre inquieto en perenne búsqueda de creatividad

y de realización personal a través de la creatividad,

eres un artista en estado puro

y parece que todo lo que haces tiene que tener un punto

siempre de riesgo desde tu primer trabajo en el cine

como fue "Fotos" que rompió muchos esquemas

y cayó muy bien, cayó de pie.

¿Cuál es tu secreto y en qué fase de búsqueda estás ahora?

Jolín, te respondo la segunda primera, es la más sencilla.

Venga, vale.

Estoy en un proyecto muy bonito que se titula

"Winnipeg, el barco de la esperanza",

es una película de animación,

un largometraje que cuenta una historia real de un barco

que se llamaba Winnipeg que en el año 1939

trasladó a 2500 ciudadanos españoles

que tuvieron que huir de su propio país de una guerra fratricida

y les trasladó desde Francia hasta Chile

donde empezaron una nueva vida.

Este proyecto, este barco lo creo Pablo Neruda,

el poeta y justamente la película la queremos estrenar

en el año 2023 que se cumple el 50 aniversario de su muerte.

Y para mí es un proyecto de puro amor, estamos trabajando...

Es una coproducción de tres países, lo codirijo con Beñat Beitia,

es producción también...

Hay músicos canarios,

Diego Navarro, hay muchísima ilusión en ese proyecto, por ejemplo.

Nada, ganas de complicarse la vida,

que creo que es lo más bonito que puede pasar en este mundo,

complicarse la vida y salir de "el área de confort"

y sentirte un poco inquieto, sentirte...

Eso es bonito.

Es que ser multidisciplinar te da también

muchos puntos de vista sobre la vida, ¿no?

Pruebas y es una manera de estar siempre activo.

Sí, exactamente.

Yo creo que es una buena manera, diversificarte profesionalmente,

yo creo que es una opción válida.

Siempre que pongas el mismo interés en todo lo que haces.

Exactamente. Si no... La misma pasión

en todo lo que haces.

Es así.

¿Queréis compartir algún proyecto que tengáis entre manos?

Esto es muy personal porque gente que quiere, que no,

esto no está firmado, no lo cuento porque me da mala suerte.

Lo que queráis contar al espectador que se pueda contar.

Yo puedo contar que estoy en el teatro,

que ahora en el año de la pandemia no es fácil para nadie,

pero los que vivimos un poco del directo

está complicado de cara al aforo

y eso y vamos sobreviviendo,

la obra se llama "Escape Room" en el teatro Fígaro de Madrid

con Antonio Molero,

Marina San José, Leo Rivera y bueno,

esperamos alargar un poquito en Madrid

y luego saldremos de gira por España y espero que sigamos,

que podamos seguir con el telón arriba

y haciendo pasar un buen rato a la gente.

Seguro que sí, yo estoy de gira también

con una función que se llama "Puertas abiertas"

y estoy viviendo una cosa muy emocionante

que es el ver cómo la gente sale de casa, a pesar de todo,

a pesar del miedo, con la mascarilla,

llena el teatro aunque sea con las restricciones

y agradece profundamente que hayas ido hasta su pueblo,

hasta su ciudad a pesar de todo a poner en valor

la palabra encima del escenario, es precioso.

Y el aplauso es diferente,

es muy emocionante y que no suenan los móviles,

desde que hemos vuelto de la pandemia,

es curioso porque antes siempre sonaba algún móvil

y ahora es muy raro que suene un móvil,

la gente tiene unas ganas locas de entrar ahí...

-Ni móviles ni tos.

(RÍEN)

El que tosa, fuera.

-La gente está muy atenta,

tiene muchas ganas de olvidarse un rato

de lo que pasa en el exterior,

el acto de valentía de meterse en un teatro está siendo muy bonito.

Pues la verdad es que es un buen momento

para dar las gracias a los espectadores,

toda la gente que está yendo al teatro,

que siguen llenando las salas,

ya que estamos haciendo teatro las dos

porque te dan ganas de aplaudir al público.

Es que ahora le aplaudimos nosotros.

Porque es muy muy emotivo,

muy emocionante el ver la sala llena a pesar de todo.

Sí. Pues damos las gracias Kira y yo

desde aquí a todos los que estéis yendo a los teatros.

Gracias, sí, muchas gracias.

Entonces aquí despedimos el programa,

ha sido un placer teneros aquí, de verdad.

Un placer enorme,

que hayáis encontrado un hueco siempre para "Versión española",

sois siempre bienvenidos,

esta es la casa del cine español donde os podéis reencontrar

aquellos que habéis hecho una película, que os queréis,

os echáis de menos para volver a recordar cómo fue aquel rodaje,

por qué dedicaste años de tu vida a levantar un proyecto.

Kira, es la primera vez que vienes,

te esperamos muchas más con muchas más películas.

Ojalá.

Unax, ya sabes que te queremos mucho,

que sigas haciendo todo bien como siempre.

Gracias. Que todo lo que tocas es bueno.

Gracias a los tres por haber venido.

Gracias. Nada más,

ya sabéis que nos volvemos a encontrar la semana que viene

para seguir compartiendo el mejor cine español reciente.

Hasta entonces, un beso muy fuerte.

Os queremos.

(Música)

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Versión española - La estrategia del pequinés (coloquio)

12 abr 2021

En el programa, moderado por Cayetana Guillén Cuervo, participan el director Elio Quiroga y sus dos protagonistas, Kira Miró y Unax Ugalde.

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