Últimas preguntas La 2

Últimas preguntas

Domingos a las 10.00 h.

Dirigido por: M. Ángeles Fernández

Últimas Preguntas trata de responder a esas grandes cuestiones que todas las personas nos planteamos, desde la perspectiva del humanismo cristiano, pero siempre en diálogo con los fieles de otras religiones y con quienes, aún no compartiendo una creencia religiosa, buscan la renovación de la humanidad.

El deseo de verdad, interrogarse sobre el por qué y la finalidad de las cosas, pertenece a la naturaleza misma del ser humano.

Últimas Preguntas trata de responder a esas grandes cuestiones que todas las personas nos planteamos, desde la perspectiva del humanismo cristiano, pero siempre en diálogo con los fieles de otras religiones y con quienes, aún no compartiendo una creencia religiosa, buscan la renovación de la humanidad.

En el programa abordamos temas relacionados con la fe desde distintos aspectos, teniendo en cuenta la dimensión social del hombre así como de la perspectiva misionera, social y caritativa de la Iglesia católica. Últimas Preguntas se emite los domingos, a las 10:00 h, en TVE2 y en el Canal Internacional.

Contacto

Escriba al programa Últimas preguntas: ultimaspreguntas@rtve.es

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5693518
Para todos los públicos Últimas preguntas - Escuelas católicas - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Saludos amigos, muy buenos días,

bienvenidos como todas las semanas a "Últimas preguntas".

Hoy vamos a hablar del cole. Yo creo que este ha sido...

del colegio, de los estudios, de la educación...

Este está siendo quizá uno de los temas centrales

en estos primeros meses porque...

digo primeros meses desde el inicio del curso

es uno de los temas recurrentes,

porque desde luego ha sido, está siendo un año,

pues con muchísimas circunstancias distintas a las habituales,

con novedades casi a diario.

Por cierto, aquí si me permiten, hago un inciso,

este programa, ya saben,

no es en directo, se graba con algún tiempo de antelación,

y lo mismo ahora,

cuando estemos viendo este programa,

pues hay alguna noticia de última hora

relacionada con la educación que no hemos podido tocar.

Así que, si es así, ya les pido disculpas,

es por esta razón.

Vamos a hablar de educación y lo vamos a hacer

con el nuevo secretario general de Escuelas Católicas.

Esta es una de las entrevistas

ya habituales en el inicio de curso o de temporada,

pero en esta ocasión, además,

el invitado está estrenando cargo también,

que no relación con el ámbito de la educación ni mucho menos.

Él ya tiene un largo recorrido. Está con nosotros Pedro Huerta,

es religioso trinitario y, como digo,

es nuevo secretario general de Escuelas Católicas.

Bienvenido, Pedro.

Muy bien, muchas gracias.

Muchas gracias a usted por estar aquí con nosotros por primera vez

y además en un curso, madre mía, usted ha llegado

a la Secretaría General de Escuelas Católicas,

pues con todo lo que conlleva habitualmente más el COVID

más la pandemia.

Sí, desde que he llegado me han dicho que no hay curso fácil,

que no hay comienzo fácil tampoco,

pero es cierto que este comienzo de curso ha sido complejo

y va a seguir siendo, el desarrollo también

va a seguir siendo un desarrollo complejo

para todos y con una evolución casi constante en cualquier momento.

Eso nos obliga a estar continuamente

buscando medios para estar cerca de los centros,

de los centros que pertenecen a Escuelas Católicas,

de nuestras familias, de los docentes,

de los equipos directivos,

que son los que están sufriendo toda esta situación.

Creo que todos somos conscientes de esto

y además estamos también

en esta situación del trámite de la nueva ley,

que parece que no han encontrado mejor momento para hacer

este trámite que esta situación tan compleja

y que lo hace todo también un poco más... más difícil,

pero estamos afrontando un reto. ¿Consideras que a lo mejor

hubiera sido mejor

en otra ocasión, haber centrado esfuerzos

en otro momento, libres ya de pandemia?

Sí, lo llevamos diciendo desde hace ya tiempo,

porque no ha sido ahora,

empezó la tramitación en pleno estado de alarma,

es verdad que la ley era anterior, pero no era el mejor momento.

Hay otras leyes que se han parado o que se han esperado.

Y, bueno, a pesar de que lo que se nos quiere vender

es que esta ley va a ser una ley

que solucione todos los problemas que estamos teniendo,

realmente, afrontar una tramitación parlamentaria

y sacar al debate público una ley de este tipo,

tan compleja al mismo tiempo que polémica,

especialmente, con la enseñanza concertada,

pues consideramos que no es el mejor momento,

evidentemente. A pesar de eso, estamos trabajando en ello,

estamos trabajando con las enmiendas que se han presentado en estos días

y, bueno, pues intentando también informar

y acompañar también a los que tienen que tomar las decisiones,

desde nuestra voluntad de diálogo,

para explicar lo que somos y cuál es nuestro ideario

y cuál es nuestra visión de la educación,

que tampoco difiere mucho de la de ellos

y de la de toda la sociedad,

pero a veces hay que explicarla continuamente.

¿Qué es la enseñanza concertada, católica en este caso?

En este caso, yo lo que represento es la enseñanza concertada católica.

La enseñanza concertada supone una red...

complementaria de la red pública,

que, desde los primeros años de la democracia,

se integra en España

como un recurso para favorecer y garantizar

lo que dicta la Constitución,

en el artículo 27.3 de la Constitución,

de libertad de los padres para elegir el modelo educativo

y el ideario educativo que quieren para la educación de sus hijos.

Garantiza también que personas con menos recursos puedan también

acceder a una educación de calidad,

con un ideario concreto,

con un proyecto educativo específico, transparente,

viable y que corresponde con lo que ellos quieren

para sus hijos y para su vida.

Y, además, también la enseñanza concertada,

de algún modo, responde a la voluntad,

en este caso, por eso decía que era católica,

en este caso, responde a la voluntad de las congregaciones religiosas,

de las parroquias, de las diócesis,

que tienen y mantienen colegios con un ideario católico,

de mostrar su misión y de desarrollar su misión,

que es principalmente una misión evangelizadora.

Quizá una de las, podemos decir,

etiquetas que se le pone a la educación concertada católica

es que es para familias de un nivel medio-alto,

desde el punto de vista socioeconómico y tal,

y usted, una de las razones que nos ha dado es

para que puedan tener acceso, con un ideario católico,

familias hasta incluso sin recursos o con pocos recursos,

y esto está siendo así, yo creo que en todos los colegios,

pertenecientes a distintas titularidades,

a distintas congregaciones para entendernos.

Efectivamente, quien diga lo contrario

o quien siga defendiendo la idea contraria,

tiene poco conocimiento de la realidad.

A veces, bueno, pues se dice:

"La enseñanza concertada segrega y elige sus alumnos".

Como digo, eso refleja un poco...

muy poco conocimiento de la realidad,

de cómo se adjudican las plazas educativas.

Claro. Los colegios,

los colegios concertados

no podemos elegir a nuestros alumnos,

ni usamos tampoco medios

para elegir encubiertamente a los alumnos.

Nosotros ofrecemos nuestros recursos,

ofrecemos nuestro ideario,

ofrecemos nuestra forma de entender la educación

y entendemos que los padres

tienen derecho a elegir ese recurso,

a elegir el recurso público que nosotros defendemos también;

defendemos también que haya una enseñanza pública de calidad,

porque eso va a enriquecer los valores

y va a enriquecer el sistema educativo en España,

muy necesitado, por otra parte,

de enriquecerse de financiación, de medios...

Por lo tanto, nosotros creemos que cualquier persona,

tenga los recursos que tenga, cualquier familia,

cualquier padre o madre de familia,

tiene derecho a que sus hijos vayan al colegio

que tiene el ideario y el modelo educativo,

el modelo pedagógico que ellos consideran mejor

para la educación de sus hijos.

Volvemos otra vez a la idea anterior:

los padres son responsables de la educación de sus hijos,

por lo tanto, ellos son los que tienen que tomar

esta decisión y no criterios de la administración

para repartir alumnos sin tener en cuenta ese derecho

de los padres a elegir.

Y, por otra parte,

he dicho que nuestros centros son centros católicos

y, por lo tanto, el ideario católico,

y esto no se le escapa a nadie, y menos en este momento

en el que precisamente los recursos de la iglesia católica,

en las parroquias, en los mismos colegios, en Cáritas,

pues son los que, en gran parte, están ayudando

y apoyando a muchas personas

en los momentos más duros de la crisis sanitaria,

que se convierte en una crisis económica

y una crisis familiar y una crisis laboral también.

Y los colegios también están ayudando a esto.

Nuestros centros,

lo hemos constatado por las encuestas que hemos hecho

y en la que han participado... Nosotros, en Escuelas Católicas,

son 2.000 centros los que forman parte de nuestra red

y han participado más de 900 centros, o sea,

han respondido a la encuesta más de 900 centros.

Y, en esa encuesta, pues hemos descubierto

y hemos valorado cómo hay muchas ayudas

que se han dado a las familias más necesitadas,

con más necesidades de recursos digitales, tecnológicos,

de acceso a internet,

no se les ha dejado atrás, no se les ha dejado solos

y hemos estado ahí.

Bueno, esa es la voluntad de siempre de la escuela católica concertada,

porque forma parte de una misión

y, dentro de esa misión, no se deja a nadie atrás,

por definición propia,

no por hacer política ni por vender un producto,

sino por definición

de la misma escuela católica concertada.

Quien no entienda esto es que no lo conoce

o no lo quiere conocer.

Una ley de consenso, una ley que construya,

una ley en la que no haya separaciones:

"Tú eres de uno, tú eres de otro", sino una ley por la educación,

así, a priori, no parece tan difícil,

pero vaya si debe serlo.

Es muy difícil, porque para que exista ese consenso,

para que exista el pacto educativo

que nosotros venimos reclamando desde hace mucho tiempo

y que cada vez que se ha intentado se acaba rompiendo,

antes incluso a veces de comenzar,

hay que despolitizar la educación.

Esa es la clave. Esa es la clave.

Hay que despolitizar, y esa voluntad de despolitización

la tienen que tener, en primer lugar, lógicamente,

los políticos, porque nosotros la tenemos,

y las familias la tienen... Claro.

Y los centros la tienen.

Sin embargo, en nuestro país,

la educación está demasiado politizada

y demasiado ideologizada.

Entonces, a veces vemos nacer leyes,

como esta que está en estos días tramitando

o como la anterior incluso, o como la anterior de la anterior,

excesivamente ideologizadas.

Y cuando la ideología se mezcla con la voluntad educadora,

pues lógicamente crean conflictos y crea enfrentamientos

y crea disgusto y desconsensos.

Nosotros vamos a solicitar

y a pedir siempre el consenso, el diálogo.

Nosotros estamos dispuestos a ello.

Durante estas últimas semanas, yo lo primero que me ha tocado hacer

nada más acceder al cargo,

ha sido empezar a hablar

y a dialogar con las fuerzas políticas,

con las fuerzas sociales, sindicales...

y nos encontramos que, prácticamente, todos están abiertos

a ese diálogo, pero después no se materializa,

no se materializa en una voluntad real

de despolitización ni de restar ideología

a todas estas leyes,

para fijarse y mirar en el futuro de nuestro país,

que la educación es el futuro. Es lo que nos estamos jugando.

Efectivamente, sí,

y nos lo estamos jugando desde hace mucho tiempo.

Llevamos muchas leyes en democracia,

muchas leyes educativas, que a veces suponen cambios

excesivamente grandes para los centros

y no siempre cambios que se fijen

o que toquen las reales necesidades de esos centros:

la cuestión del abandono educativo, del fracaso educativo, las medidas,

las nuevas medidas pedagógicas...

Bueno, pues no siempre...

a veces, las leyes se acaban de fijar en eso,

o el debate de las leyes se acaba de quedar en esto,

se introducen otros elementos más ideologizantes,

que eliminan del debate de la ley los verdaderos problemas

que tiene la educación en nuestro país.

Con el añadido de, bueno, pues esta pandemia

que ha trastocado completamente,

no sé si decir el modelo educativo,

pero sí en un momento hubo que improvisar,

y a mí me consta que los colegios

y las congregaciones y demás

han estado trabajando y bien duro

durante todo el verano para empezar

el curso de una manera totalmente distinta,

empezar y veremos cómo continuar.

No solo durante el verano, desde antes del verano.

Es cierto que el 13 de marzo a todos...

Se cierran los centros educativos,

pero no se cierra la enseñanza. No se cierra la enseñanza.

No se cierra la educación. Muy importante tenerlo en cuenta.

Y es cierto que, en ese momento, a todos los centros, yo era docente,

en ese momento, estaba dando clase en mi colegio,

en Córdoba, donde he estado los últimos 14 años dando clase

hasta ahora prácticamente,

y es cierto que, en ese momento,

pues a todos nos resitúa y nos pilla descolocados

y sin saber a veces si teníamos los medios necesarios,

no solo los docentes,

sino también nuestros alumnos, las familias.

Pero se hizo un esfuerzo tremendo.

Como digo, yo soy testigo de ese esfuerzo,

yo mismo lo tuve que hacer también.

Se hizo un esfuerzo tremendo por adoptar nuevos medios,

nuevas metodologías, nuevos medios también tecnológicos,

por dotar a las familias de esos medios cuando no los tenían

y llegar a esas familias, llamarles por teléfono,

cada docente desde su casa, con sus propios medios,

con su propio teléfono,

con sus propios medios informáticos...

Se ha hecho un esfuerzo tremendo por ello

y para que las familias tuvieran confianza

y seguridad en los centros, y luego también de formación,

también se ha hecho un gran esfuerzo,

soy testigo de ello,

de formación de los docentes, porque nos dábamos cuenta

de que esto, haya o no haya pandemia,

de algún modo,

este modelo educativo ha llegado para quedarse con nosotros,

para aprovecharlo también,

para mejorar la educación, qué menos.

Pero nosotros hemos hecho un gran esfuerzo.

Los colegios católicos específicamente han hecho

un gran esfuerzo y, durante el verano,

han hecho un esfuerzo de adaptación de los centros,

un esfuerzo económico también,

y sin saber incluso si... Me llamaba un director

de un colegio, hace unos días, de Extremadura

y me decía: "Nosotros hemos hecho un gasto grande sin saber

si íbamos a tener financiación". Claro.

"Sin saberlo, pero lo hemos hecho".

Y el día 1 de septiembre todos los colegios tenían

geles hidroalcohólicos, medidas de seguridad, mascarillas,

guantes para todos los docentes,

sin haber recibido todavía

la famosa ayuda de recursos que se había prometido,

que todavía no se ha recibido en muchos centros.

Pero los centros están preparados,

porque la institución ha salido al paso de esto,

no porque sean instituciones ricas,

no porque sean instituciones elitistas,

sino porque son instituciones comprometidas con la educación.

Y esto, lógicamente,

deriva del compromiso cristiano evangelizador del centro.

Cuando tú tienes un porqué en la vida,

pues los cómo los vas solucionando de forma mucho más fácil

y más accesible.

Y así es como se ha hecho y así se va a seguir haciendo,

porque creo que ya nadie nos engañamos

si decimos que esto no es el comienzo del curso.

Esta situación la vamos a tener al menos durante todo este curso

y, de algún modo, algunas de las cuestiones

que han venido, han venido a quedarse.

Y que a lo mejor están muy bien. Efectivamente, sí.

Porque muchas cuestiones, por ejemplo,

de formación de profesorado, ha ayudado mucho,

el facilitar esa formación online,

a veces, insisto, parece que estoy poniéndome como ejemplo,

pero lo he vivido en primera línea. Lo ha vivido, claro.

A veces, cuando pensábamos en formaciones online,

desde la institución donde yo estaba,

en la gestión de la institución, pensábamos: "Vamos,

¿por qué no hacemos alguna formación que puedan participar

y sea menos gravosa para la institución,

para que los profesores no tengan que desplazarse?".

Y teníamos miedo todos, lo teníamos todos...

de hacer videoconferencias o de llamar a un familiar

por medio de videoconferencia. No estábamos acostumbrados.

Ahora nos hemos dado cuenta de que es un recurso viable

y, además, que facilita mucho la formación

y el intercambio de metodologías, de ideas, de recursos...

Bueno, pues eso ha llegado para quedarse.

Esperemos que otras cuestiones que hemos tenido que incorporar

las podamos solucionar lo antes posible,

porque están siendo, no tanto gravosas,

sino que están generando

mucho desequilibrio emocional en las personas.

Esa es una parte, desde luego importante,

nos daría para continuar la conversación por otros...

pero sí que es verdad que, ahora, si me permiten,

me pongo un poco del lado de las familias,

Creo que tenemos que reconocer el enorme esfuerzo

que están haciendo los centros educativos,

todos los centros educativos: profesores, equipo directivo,

personal de servicios,

y, por otra parte, también el gran esfuerzo de las familias.

Y aquí tenemos que ir todos a una, Pedro.

Todos, efectivamente,

el peso mayor lo han llevado hasta ahora los equipos directivos,

sobre todo, desde el 1 de septiembre,

especialmente, los docentes también han llevado este esfuerzo

y lo están notando.

Nosotros estamos detectando, porque así nos lo dicen,

nos llaman en muchos momentos.

A mí en estos días me llaman más también por felicitarme,

por darme ánimos y, al mismo tiempo, me dicen que están cansados,

que están extenuados... Y acabamos de empezar,

Que ha sido un esfuerzo tremendo por adaptar,

por adaptar, a veces, de un día para otro

o de una mañana para una tarde

los protocolos que desde la misma administración

se les enviaban, porque se cambiaban continuamente

y a veces no se sabía cómo realmente había que acabar actuando,

pero contamos con profesionales muy bien preparados

y sobre todo muy identificados con el centro.

Esto es uno de los de los valores de la enseñanza concertada católica.

Es uno de los valores,

la identificación de los profesionales,

de los profesores, de los equipos directivos,

del personal de administración y servicio con la institución,

con el centro, con el ideario. Y las familias, si me permite.

Antes hablábamos de las familias,

de cómo las familias eligen ese centro,

porque se identifica con esos valores y con ese ideario.

Pero lógicamente también es importante

que los que trabajan en el centro estén identificados,

no sea solo un puesto de trabajo,

sino que sea un lugar que cree familia.

La mayor parte de nuestras instituciones definen

uno de sus valores, el valor de ser familia.

Bueno, pues eso es importante

y, por lo tanto, la integración de las familias,

todas las sinergias que hemos buscado

en los últimos años de las familias con los centros,

pues ahora es el momento, es el momento clave

para que todo eso que hemos estado buscando

durante tantos años y hemos estado poniendo

en nuestros proyectos educativos,

ahora es el momento en el que tenemos que hacerlo

un valor real, y está siéndolo,

pero necesitamos la colaboración de todos.

Las familias tienen que entender y tienen que apoyar al centro

y nosotros no solo les pedimos un entendimiento

y una comprensión vacía,

sino una comprensión activa y un entendimiento activo.

Hay que entender que los centros son centros educativos,

no son centros sanitarios,

a pesar de que se nos están exigiendo unas medidas

y unos controles y unas actuaciones prácticamente sanitarias.

Hace unos días comentaba

con un equipo directivo de un centro,

en el que yo estaba antes, y me decían:

"Antes no nos dejaban dar ni una aspirina a un niño

y ahora tenemos que hacernos responsables

de un montón de cuestiones". Verdad.

Esto hay que entenderlo, y lo tiene que entender,

en primer lugar, la administración, pero también las mismas familias.

Pero pedimos también colaboración, para estos protocolos

que tenemos que desarrollar, hacerlo entre todos.

Si no lo hacemos entre todos,

esto no sale. Un apoyo mutuo. A los centros nosotros les exigimos

que den información, que sean transparentes.

A las familias les pedimos que colaboren también en esto,

porque si decimos que el centro es una familia

y que todos formamos parte de esos valores,

lógicamente, en estos momentos

tenemos que estar todos mucho más unidos.

Lo estamos. Lo que a mí me está llegando es que lo estamos.

Evidentemente, pues puede haber fallos.

Cada vez que se cierra un aula,

cada vez que se cierra un centro, cada vez que hay un caso,

pues lógicamente hay situaciones de incertidumbre en el centro.

Hay que entenderlo, hay que apoyarlo, hay que ayudarle

y, sobre todo, sí hay una cosa muy importante

que me piden mucho los que están en primera línea

y es que intentemos descriminalizar,

quitar la condición de víctimas a los alumnos,

a los profesores que se están contagiando,

y que hay que entender que eso es una situación

que no es culpa del centro, no es por falta de medidas,

ni siquiera de las familias tampoco,

son situaciones que estamos viendo que se dan en todos sitios

y es muy triste que hagamos víctimas a los alumnos, a los profesores,

acusemos de que no se han seguido las medidas.

Pues Pedro Huerta este tema nos da para muchísimo,

así que, si me permite y le parece,

ya le emplazo para dentro de unos meses

y vamos viendo cómo va evolucionando la situación.

Yo encantado de estar con vosotros

y, bueno, sobre todo, de ofrecer esta información

que a veces, por desgracia, tampoco llega a todo el mundo.

Así es, así es.

Ojalá podamos hablar de la educación...

Solo de Educación. Con un poco más de positividad.

Efectivamente. Bueno, esto es positivo también,

lo que hemos dicho, porque estamos afrontándolo

desde el convencimiento también evangélico de nuestros centros,

esto no lo podemos olvidar,

si lo olvidamos, dejamos de ser lo que somos,

seríamos empresa, ¿no?

Entonces, desde el convencimiento evangélico

de que, bueno, que Cristo está a nuestro lado

y que todo va a ir bien.

Pues Pedro Huerta, muchísimas gracias y hasta pronto.

Nosotros nos quedamos con otras historias,

en esta ocasión, historias de mujeres

que nos va a descubrir Cristina Inogés.

Hola, Mari Ángeles, hola a todos.

Bienvenidos a "Escondidas en la historia".

Mes de octubre, mes misionero, mujer misionera, Lioba.

Lioba nace en Inglaterra en el año 710.

A los seis años es llevada

como oblata al monasterio de Winburg,

donde es instruida en Filosofía,

Teología, Sagrada Escritura y Lenguas Clásicas.

El arzobispo Bonifacio la ha seguido muy de cerca

desde su llegada al monasterio

y cuando decide convertirse en benedictina,

le propone que le acompañe en su viaje misionero,

viaje que él tiene previsto hacer en lo que es hoy Alemania,

entonces, sencillamente, el norte de Europa.

Primero, Lioba se siente extrañada de esta propuesta y le dice que no.

Sin embargo, al final acepta y le acompaña.

Se instalan en la zona de Franconia,

lo que hoy vendría a ser el sur de Alemania,

y rápidamente Bonifacio erige un monasterio

y nombra al Lioba abadesa.

Posteriormente, habrá más monasterios

y Lioba será la abadesa de todos ellos.

La labor de Lioba consiste en, primero, acompañar a Bonifacio

en sus viajes, pero lo acompaña a cierta distancia.

Primero sale Bonifacio, el arzobispo Bonifacio,

y va bautizando a cuantas tribus y pueblos se va encontrando.

Sin embargo, no hay tiempo suficiente

para que él monte una infraestructura mínima,

digamos, para que esa iglesia siga creciendo.

De eso se va a ocupar Lioba, y Lioba es la encargada de llegar

un poco después y empezar por catequizar realmente

a esos pueblos que han tenido un bautismo,

hoy diríamos que muy sociológico,

y crear una mínima infraestructura de parroquia

que asegure a las personas que vayan llegando después,

que van a encontrar una mínima estructura

de iglesia naciente en cada pueblo o en cada tribu.

Llega un momento en que Lioba ve que esa empresa es imposible

para ellos dos y le propone a Bonifacio quedarse

ella en la retaguardia,

formando a las mujeres de sus monasterios

para que hagan esa misma labor.

Fue ingente la cantidad de mujeres que Lioba preparó

y que salieron en esa tarea evangelizadora.

En el año 754, Bonifacio está preparando

su viaje a Frisia, donde recibirá el martirio,

donde sufrirá martirio y le entrega,

para que todo el mundo vea la confianza que tiene en Lioba

y la autoridad que le da realmente,

le entrega su hábito monástico en el momento de salir.

La imagen que estamos viendo ahora mismo

de Lioba nos la presenta con la mano...

En la mano lleva una maqueta de iglesia,

eso significa que es fundadora de un monasterio

y en la otra mano lleva el báculo.

El báculo lo lleva en la misma posición

que la llevan los obispos,

el báculo está orientado hacia fuera.

Los abades y abadesas lo llevan orientado hacia adentro.

Eso es para manifestar que tenía la misma autoridad que un obispo

y, de hecho, los obispos de Furla la invitaban

con bastante frecuencia a participar en sus reuniones

y en sus encuentros para hacerle consultas sobre las reglas

de los monasterios que iban apareciendo en la zona

y, sobre todo, para hacerle consultas de tipo pastoral,

dada la preparación que ella tenía.

Lioba falleció en el año 782

en una casa que les había regalado el mismísimo Carlomagno.

En el próximo espacio de "Escondidas en la historia",

otra mujer fascinante. Adiós.

Pues así nos despedimos.

Será, si Dios quiere, hasta la próxima semana,

deseando que tengan unos días estupendos

y que el próximo domingo nos volvamos a encontrar.

Ya saben, en La 2 y en el Canal Internacional

de Televisión Española. Muchas gracias.

(Música)

Últimas preguntas - Escuelas católicas

25 oct 2020

Los últimos 603 programas de Últimas preguntas

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios