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Para todos los públicos Torres en la cocina - Arroz meloso y fartons rellenos - ver ahora
Transcripción completa

Hola y bienvenidos a "Torres en la cocina",

hoy estamos en Valencia, en la Albufera. Qué espectáculo.

¡Es que estamos en Fallas! Exactamente. Haremos un superarroz

y vamos a hacer, después, unos fartons rellenos de horchata.

Vamos a hacer dos platos de "mascletà", nunca mejor dicho,

porque estamos en la Albufera. Fijaos qué paisaje, qué paraje.

Un superarroz, cómo no, tenemos que hacer arroz y unos fartons,

y, después, al final, vendrá la Fallera Mayor.

Dios mío. Tenemos un programón que promete.

Vamos a empezar con este arroz, homenaje a Valencia, a la Albufera

y a los arroceros que somos muchos. Exacto.

Vamos a hacer un arroz nada más y nada menos que de

bogavante, sepia, gamba y, al final,

un toque de pulpo seco que va a sorprender.

Va a ser meloso y vamos a hacerlo,

como no podía ser, con toque Torres.

Espectáculo. Porque siempre, sabéis

que al final le damos nuestro toque.

Nuestros orígenes, de alguna manera, están en Valencia,

nuestro padre es de Gandía. Hola.

Hemos crecido comiendo arroz. Voy a explicaros un tema de...

Primero, el bogavante. Sobre todo, las gambas.

Bogavante azul del Mediterráneo, es el mejor del mundo, sin duda,

después, una gamba de aquí. ¿Qué nos cuentas?

De la gamba, lo que hacemos, fijaos bien.

Con la gamba para el arroz lo que hacemos es...

Quitarle un poco las patas, ¿veis estas patas más largas?

Es un truco y un toque. Sí. Esto está bien, está bien.

Cortar un poco la cola, cortamos los bigotes

y, a partir de aquí, por la primera o segunda anilla de la gamba,

lo que vamos a hacer es cortar, lo pongo así para que lo veáis,

porque esto es importante.

Oh, qué bueno. Y así es como doraremos la gamba.

¿Por qué lo hacemos así? Porque todo el jugo

que tiene la cabeza de la gamba se queda ahí al dorarlo

y, luego, cuando queramos comerlo será, simplemente, apretar,

coger el trozo de carne de la gamba y todo el jugo que tiene esa gamba,

que es espectacular, es un chute de mar alucinante.

Alucinante. Es lo que haremos. Sí.

No encontraba las tijeras. Ay, amigo, las tenías escondidas.

Bueno, ayer estuvimos en la "mascletà",

es una cosa que se te mete dentro y es algo... increíble.

Ya habíamos estado, pero... ya no me acordaba.

La Albufera es uno de los lagos más grandes de España,

es, además, un sitio donde hay un montón de aves migratorias

que paran aquí, un montón de pesca...

Los patos, las aves...

Es un sitio interesantísimo que os recomendamos visitar

y, luego, es que creo que el paisaje habla por sí solo. Se ve.

¡Vamos allá! Vamos a dorar.

Aquí tenemos la gamba, el bogavante, la sepia

y lo vamos a dorar bien y retirar.

Entonces, para eso, una paella bien caliente, aceite de oliva,

abundante aceite, porque vamos a marcar, que nos dará más sabor,

y a aromatizar el aceite, que para hacer el sofrito

nos va a venir superbién.

Un poquito de sal y vamos allá, a dorar.

Vaya lujo de cocina que nos hemos montado aquí en la Albufera;

la verdad, estamos encantados.

Perfecto, vamos dorando, vuelta y vuelta.

Javier lo va a dorar yo, mientras, os voy a explicar,

bueno, algunas curiosidades sobre el tema del arroz.

Yo tengo aquí una paellera, donde normalmente se hace el arroz.

Es una paella, una paella auténtica.

Exactamente. Cuando dices: "una paella",

la paella es el recipiente no el arroz.

El arroz es de una cosa o de la otra,

en este caso, será de bogavante con lo que sea.

Fijaos lo que tengo aquí, son medida estándares del arroz,

las mínimas, ¿eh?

Esta sería para una persona, que es de unos 20 cm.

Este sería para tres,

que es de 30 cm.

Este sería para seis, que es de 36 cm.

Y tenemos esta paellera que es más grande,

que sería para unas nueve personas.

¿Qué es lo que hacemos nosotros?

Nosotros y, quizás porque somos más puristas,

nosotros lo que hacemos es coger siempre una paella un poco mayor,

por ejemplo, nosotros esta que es para tres personas

la utilizaríamos para dos personas. ¿Por qué?

Porque el arroz, la capa de arroz la hacemos siempre más fina.

Si se puede, si se puede paella más grande

y menos cantidad de arroz, de esa manera el grano

no está tan apelmazado y la cocción es igual por abajo que por encima.

Bueno, fijaos que es vuelta y vuelta; lo hago muy poco;

simplemente, marcar porque nos deja el sabor

en el aceite y la cabeza, explícalo que se verá mejor.

Era lo que decíamos, hemos dejado el trocito de carne aquí,

ya veis que está el trocito de carne, porque luego a la hora...

Mirad, os lo voy a demostrar, que creo que será mejor, ¿no?

Entonces, esto una vez que está marcado...

Hombre, Sergio, no empecemos, no empecemos así.

Él lo hace para comérsela. No, es para enseñaros.

Comes el trozo de carne y chupas todo el jugo

que tiene la gamba que parece chocolate.

Sergio, el sofrito. Venga.

Vamos a hacer un sofrito completamente diferente,

vais a ver que es fácil. ¿Se ha visto? Si no...

Venga, va. Venga, va, vamos a ver.

Un sofrito que, normalmente, ponemos, primero la cebolla,

luego, el tomate... Primero el pimentón.

Vamos a hacerlo diferente.

Vamos a hacerlo diferente, os vamos a facilitar la vida,

¿cómo lo vamos a hacer? Fijaos.

Tengo cebolla, ajo y tomate, tomate que hemos pelado,

que puede ser sin pelar y lo coláis.

Da igual, eso es indiferente.

Lo que vamos a hacer es algo inédito, inusual

y, seguramente, alguno de vosotros lo hacéis y...

Y nosotros, normalmente, siempre usamos el cuchillo para casi todo.

Sergio, hazme un trozo.

A partir de aquí, lo que hacemos es triturarlo.

Entero. Triturar las verduras enteras.

Tomate, lo hemos pelado, porque así no tenemos la piel

que, a veces, molesta un poco.

Ponemos dos tomates, Sergio pone el ajo, ponemos media cebolla.

Ajo que voy a poner como si fuera normal, o sea...

Es el sofrito que hacemos, normalmente, pero...

Ponemos cebolla. El ajo que ya lo tienes ahí.

Y ahora, triturar. Ya limpio la mesa, Javier.

Muy bien.

¿Veis? Todo junto, ¿eh?

¡Vamos allá! Triturado.

Ahora, en este aceite que tenemos aromatizado

con la sepia, con el bogavante, con las gambas, también,

lo que hacemos es poner pimentón. ¡Rápidamente!

El tomate con la cebolla y el ajo para que no se queme.

El pimentón es poco, solo para sofreír, pero muy poco.

Un poco más. Venga, muévelo.

Pimentón de La Vera, ligeramente ahumado, el mejor del mundo.

Tres segundos y, rápidamente, para que no se queme, el sofrito.

Venga ahí, perfecto.

Cuchara que la tengo aquí y removemos. Fijaos qué fácil.

Ahora hay que reducir un poco... Bueno, hay que sofreír el tomate.

Hay que sofreírlo. Con la cebolla.

Oye, queda buenísimo. ¿Qué más tenemos?

Vamos a darle cañar aquí.

Dos productazo interesantes: la ñora;

normalmente, se encuentra seca, la ponemos a hidratar

un par de horas y fijaos cómo queda.

Queda hidratada, queda buenísima, melosa...

Luego, le damos un toque de azafrán,

ya que hacemos una paella como esta...

El azafrán no puede faltar. Ponemos azafrán.

Ese color, ese sabor tan bonito.

Venga, azafrán le pongo yo ya para que suele el color y el aroma.

Vamos a sacar la carne de la ñora, que veis que sale enseguida,

sin resistencia, porque está bien hidratada

y se queda la piel, que es lo que nos interesa.

Hay dos formas de hacerlo: una es como lo está haciendo

Javier aquí, que es hidratarla y sacar la carne de la ñora,

que le decimos; la pulpa, la carne.

Otra, sería coger la ñora tal cual, dorarla en una sartén

antes de poner el bogavante, la sepia y todo,

dorarla bien y, luego, triturarla, hacer como un polvo.

También se puede hacer, hay quien lo hace y queda bien.

Venga, vamos a poner el agua.

Venga, el agua y la ñora.

Ponemos el agua.

No hace falta caldo, porque tenemos mucho producto,

o sea, nos va a dar un sabor tremendo: todos los mariscos,

la sepia, el pulpo que, después, será un gran protagonista.

Ahora, vamos a cocinarlo nada, unos minutos,

que coja un poco el sabor del sofrito.

Unos diez minutitos. Pero, mientras tanto, está Juan.

¿Qué tal? ¿Qué tal? Buenas tardes.

Hola, Juan. Bienvenido.

Gracias. Experto arrocero.

Bueno. Ponte aquí en medio y explícanos.

Nos vas a contar, a ver... El tema del arroz que a mí...

Bueno, me parece una cosa emocionante, interesante

y muy cultural, o sea... arraigado en nuestra cultura.

Explícanos. Si no te importa,

cambiaré el orden. Me parece muy bien,

esta es tu casa. El cáscara aquí,

el integral aquí y el blanco aquí,

ahora explicaré por qué.

Esto es arroz albufera, hay 10000 variedades de arroz.

¿10000? 10000.

10000, en concreto, hablaré de la albufera y trajimos hoy

el albufera que vengo del campo. Venga, fantástico.

Aquí tenemos las tres formas de ser de esas variedades de arroz

que hay en el mundo que pueden estar siempre cáscara,

cuando viene del campo y seca, integral cuando descascarilla,

el arroz integral mantiene el salvado que se llama,

tiene más nutrientes y más fibra.

Y cuando lo pules o refinas tienes el arroz blanco.

¿Por qué el día de hoy tenemos la variedad albufera?

Por varios motivos, uno, por el entorno, dónde estamos...

En la Albufera. Con lo cual cocinaremos

con arroz albufera que es de las últimas

variedades valencianas que surgieron hace unos 15 años.

Ajá. Luego, el por qué de la albufera,

ya entrando en la parte culinaria, por dos motivos,

el albufera, el consejo regulador arroz de Valencia ampara tres,

el senia, el albufera y el bomba. Por orden es de más almidón

a menos almidón, con lo cual cuanto más almidón tiene el grano,

es más cremoso, es más sabroso, pero es menos consistente

y en el caso del bomba ocurre lo contrario.

¿Y cuál tiene más almidón? Los tipos senia.

Los tipo senia. Este sería de resistencia

media-alta porque está

en el centro entre los tipo senia y bomba.

De hecho lo lanzó el IVIA, el Instituto Valenciano

de Investigaciones Agrarias, hace unos 15 años como decía antes,

con un pie del antiguo senia

ahora es un senia e injerto de bomba.

Entonces se consiguió una variedad

que está a medio camino entra la una y la otra.

Bueno, estamos en la tierra del arroz porque todo el alrededor,

todo de donde estamos hay plantaciones de arroz enormes

y la producción, la mayor producción de arroz,

¿de qué tipo es aquí?

A ver, fundamentalmente, el 50%, más o menos,

son tipo senia porque produce más para la agricultor

y son más rentables para el agricultor.

En cambio los de menor producción son las especialidades,

de las que ampara el consejo regulador, que serían

el albufera y el bomba que se cultivan menos.

Oye, vamos a poner este arroz. ¿Cómo pones el arroz?

Tú que tienes, dale el arroz, Javier, dale el arroz a Juan.

Aquí hay, digamos, hay dos formas de poner el arroz

que depende un poco del pueblo o la zona donde estés.

Caballón grueso o cruz finita.

Vale. Los dos.

Yo, nuestro padre siempre lo hace en caballón

que es de lado a lado le tira aquí, pero, bueno,

tíralo como quieras. ¿Qué diferencia hay

de caballón a cruz?

No, al final es, digamos, una manera de controlar

la proporción entre el caldo y el grano.

Si haces un caballón grueso o haces dos líneas finitas,

al final hablamos de proporciones similares.

¿Cuánto de arroz? Si fuera albufera hablaríamos

de tres partes y media de caldo

o de agua respecto a una parte de arroz.

Y otra pregunta, tíralo tú,

¿caldo o agua? ¿A mi manera?

A tu manera. A mi manera.

Pues caballón, ¿no?

¿Todo? Sí, déjalo, Javier, no pasa nada.

Caballón que es de un lado del asa al otro lado.

Efectivamente.

Vamos a esperar 16-17 minutos, volvemos y haremos el pulpo seco

y nos zampamos la mascletá del arroz que hemos hecho hoy.

Muchas gracias, Juan. A vosotros.

Bueno, fijaos. Ha cocido 15 minutos hasta ahora,

ahora le ponemos los mariscos. Bueno, vaya pinta tiene,

un aroma aquí que estamos que nos tiramos encima ya.

Sabéis que como los hemos dorado, tienen todo el sabor del mundo.

Y los hemos, primero, marcado y luego retirado, es el tema

para que quede bien jugoso, no se nos pasen los pescados.

Madre mía, madre mía, esto es un espectáculo.

Ahora. Esto por un lado, ahora,

qué tenemos, el pulpo seco que, fijaos, he traído uno.

Esto, normalmente, lo que se hace es la barca con unas rejas

porque si no, las gaviotas se lo comen, los marineros

pescan el pulpo, lo abren, lo limpian y lo ponen a secar.

Por la noche lo retiran porque la humedad no es buena

y cuando hace sol o cuando van a pescar

con la brisa del mar se seca y es lo que se consigue.

Bueno, también hay secaderos especializados para hacerlo.

Sí, esto es un espectáculo, esto es buenísimo, tiene un sabor

y es solo el pulpo seco con la brisa del mar.

Pues lo que hacemos es

la pata y meterla en la brasa, o sea, encima de una brasa.

Encima de una brasa o un fuego lo que haces es torrarlo.

Torrarlo, el pulpo torrado y, luego, lo cortaremos,

pero este torrat, que dicen aquí, le va muy bien.

Esto es de la zona de la marina alta y aunque aquí en Valencia

ya sabéis que el tema de los salazones, encurtidos

y demás está a la orden del día.

Y fijaos cómo se va contrayendo, se contrae.

Este es un toque único. Y la textura, Javier, la textura.

Mira, mira, mira. Algo gomosa, pero con mucha

de sabor, es algo fascinante el pulpo seco.

El olor, si lo pudierais oler, es algo increíble.

Y esto lo encontráis, os vais al mercado

donde los bacalaos y salazones y dices:

"Quiero una pata de pulpo seco", y si no, que te la encarguen

y un día la torras así y si no, a la llama, al fuego

lo cortas y si lo quieres conservar

en aceite de oliva lo pones y te aguanta muchísimo.

Imaginaos que esto dicen que lo empezaron a hacer

en el s. XII. Fijaos la pata se ha puesto ya...

Venga, Sergio, dale que el arroz está.

Hinchada, hidratada

y lo que hacemos ahora es, retiraré esto de aquí.

Esto es un arroz meloso, importante, meloso

que tiene un poquito de caldo,

que es de cuchara, pero hecho en paella.

Lo cortamos bien fino. Este recipiente.

Bueno, fijaos que por dentro está supermeloso,

queda con un sabor insecable, lo cortáis bien fino.

Ahí. Y, luego, ponedlo en aceite

de oliva para conservarlo y si no, tal cual.

Delicioso.

Lo ponemos encima. Pintaca, pintaca

y yo tengo perejil ahí si quieres algo de hierba para ponerle.

Venga, un poquito, pero...

Venga, ponlo aquí, Javi. Que da color y sabor.

Le ponemos nada, un poquito de hierba.

Tres minutos que faltaba, ya lo tenemos.

Y ahora ya dejar reposar un poquito el arroz.

He probado de sal, evidentemente,

la ñora, el azafrán, le da un toque muy bueno.

El sofrito que hemos hecho tan especial

que habéis visto que aporta muchísimo sabor.

Arrozaco. Arrozaco, de traca.

No podemos esperar ya para comernos este arroz,

pero vamos a hacer un postre que revolucionará

Valencia entera, haremos unos fartons

rellenos de horchata, o sea, una receta increíble, ya veréis.

Y después vendrá la fallera mayor, ha hecho un esfuerzo fantástico,

muy grande para venir y probar los fartons.

Y probar los fartons, mirad lo que vamos a hacer,

vamos a hacer unos fartons de horchata, fartons ya sabéis

que se inventó para mojar en la horchata

que se tomaban la horchata sola, pero fartons es una especie

de bizcocho, vamos a llamarlo así. Que antes se mojaba con pan.

Ahora es fartón, pero lo que vamos a hacer

es un fartón relleno de horchata.

Al revés, normalmente, el fartón se moja en la horchata,

nosotros lo haremos al revés, lo rellenaremos con horchata.

Mola mucho, ya lo veréis. Tenemos aquí la levadura

que vamos a diluir con agua tibia.

Y vamos a ponerle la vainilla, Javier.

Bueno, vainilla, abrimos y, como siempre,

sacamos las semillas.

Las miles y miles de semillas que tiene dentro

que es lo que nos da todo esto.

Lo que nos da el sabor.

Exactamente. Y como siempre,

guardamos la vaina, la secamos, hacemos un azúcar,

lo que sea, siempre guardar.

La metemos, bueno, como van todos los ingredientes

que os explicaremos ahora, lo que hacemos es diluir

la levadura con el agua tibia

y la vainilla, este es el primer paso.

Luego, Javier, toma, ve diluyendo aquí y yo

lo que voy a hacer es... Harina la tengo aquí, Sergio.

¿Dónde está? Me la escondiste, vale, harina de fuerza,

harina de fuerza siempre ponemos en masas de pan porque fermentan

y la harina de fuerza, lo veis en el paquete lo pone,

es la que nos va bien para esto.

Harina de fuerza.

Azúcar.

Nosotros ya sabéis que somos más de azúcar moreno.

Se podría amasar a mano, pero cuesta bastante,

entonces, si tenemos un robot, muchísimo mejor.

La miel, miel, normalmente, en pastelería profesional

se usa el azúcar invertido

que al final es como una especie de miel.

Nosotros, para darle jugosidad le pondremos una cucharada de miel.

Es un azúcar líquido como puede ser la miel.

Exactamente, vale. Tengo un hambre que veo

el arroz ahí al lado... Y además la miel le da sabor.

Ponemos los huevos.

Ponemos el aceite de oliva, ay, el aceite de semilla.

Acetite de girasol en este caso.

Vale y ahora vamos a amasar.

Ponemos la levadura. Con la vainilla y el agua tibia.

Y luego lo dejaremos de 10-12 minutos lo tendremos aquí

amasando y una vez bien amasado, vamos a hacer el proceso,

lo explicaremos para no liar.

Han pasado 12 minutos, fijaos que la masa

ahora está fina, está suave.

Y ahora ya la textura. Lo vamos a quitar de aquí.

Ya se ve que está... Es una textura que se engancha,

evidentemente, pero que está suave, está fina.

Vale. Ahora la vamos a estirar.

Para bolear. Hacemos una bola.

Con un poquito de harina, eso es importante,

porque ahora se nos puede pegar.

Bolear. Y es muy importante dejarla reposar unos 20 minutos.

Porque ahora mismo lo que tiene es correa.

Tiene elasticidad.

Pues ahora sería, primero, hacer la masa.

Ahora, dejarla reposar 20 minutos con un trapo húmero,

como siempre hacemos. Como si fuera una masa de pan.

El trapo para que no se seque. Importante.

Porque si no, nos haría una película que no nos interesa.

Fijaos qué masa más amable. Qué bonita.

Es superbonita. Vosotros tendréis que dejarla,

eso, 20 minutos reposar. Vamos a bolear ahora.

Exactamente. Hacemos unas bolas de unos 35 gramos cada una.

Que puede llegar a ser esto.

Y esto. Lo hacemos así a ojo,

pero pesarlas está bien, con una balanza.

Y esto y esto. Este proceso que va a hacer Javier ahora,

que es el de bolear... Cogemos.

O lo hacemos así de toda la vida, o encima de la mesa.

Y hacemos así. Fijaos, eh.

Cojo no mucha harina, porque si no, resbalaría,

y hacemos así.

Y fijaos qué coge tensión. Que queda muy...

Una textura muy dura, porque la amasamos bien.

Y esto lo habríamos dejado diez minutos y fijaos.

Estas ya están también más relajadas.

Lo que vamos a hacer ahora, es estirarlo.

Esta misma, que ha reposado 20 minutos,

lo que hacemos, es estirar.

Es, simplemente, un reposo. Estirar de esta forma.

Exactamente. Acordaos. 20 minutos cuando está hecha

la masa, con un trapo encima.

Y después, bolear y diez minutos más.

Y tendríamos esto. Vamos a estirar. Ayúdame, Javi.

Sí.

Y una vez los tenemos estirados, ahora sí viene la fermentación.

Hacemos la forma del fartón.

Que nosotros vamos a hacerla alargada,

porque le vamos a dar una forma para después poderla rellenar.

Yo los voy poniendo así, en una bandeja.

Lo voy a poner delante para que se vea bien.

Estiramos. No hace falta que sea

una forma ahora perfecta, porque... Van a fermentar.

Y estos son los fartones originales.

Hay otros que se hacen con mantequilla,

que son un poco más hojaldrado.

Pero estos son los auténticos. Estos son increíbles.

Queda una masa de pan increíble. Buenísima, buenísima.

Vale. Aquí tenemos esto. Lo que vamos a hacer ahora,

este proceso sí es importante,

dejarlo fermentar durante 45 minutos.

Exactamente. Y pasados 45 minutos,

que ya veréis que se hincha, lo pondremos al horno

a 180 grados durante 10-12 minutos.

Este es el paso que Javier nos va a enseñar ahora.

Esto... Ponlos ahí, Sergio.

Vale. Esto, lo que ha hecho, ha sido...

Son los mismos,

pero reposados. Fijaos que, evidentemente,

ahora está fermentado. Ha crecido. Se ha relajado la masa.

Y ahora, lo que hacemos es el paso del horno.

De esta manera, ahora se nos va a inflar

y va a quedar como si fuera... muy volátil.

Un bizcocho. Sería como un pan abizcochado,

pero queda muy amable. Queda una masa increíble.

180 grados. Exactamente.

10-12 minutos. Hasta que queden bien doraditos

por encima. Exacto.

Vamos a hacer ahora la crema.

O sea, vamos a hacer una crema pastelera.

La crema. Pero de horchata.

Vamos a hacerle el toque Torres total.

Y tenemos aquí... Ahora veréis lo que hacemos,

porque es una crema que tiene muchísimo rollo.

Tenemos horchata. Ahí está.

Que vamos a poner a calentar con piel de limón.

Es igual que una crema pastelera.

La única diferencia es que ponemos horchata

y fécula de maíz.

Vale. Una piel... Dentro de la horchata,

una piel de limón.

Un toque de canela. Y un poco de canela.

Y esto lo vamos a poner a calentar aquí al fuego.

Ponemos aquí.

Antes se llamaba a la horchata leche de chufa.

"Llet" de chufa.

Porque, evidentemente, es una leche vegetal.

Y es una leche buenísima, muy sana.

He cogido un poquito de horchata para diluir fécula de maíz,

que la vamos a disolver.

Correcto. Cantidades en la web, como siempre.

Tiene que llevar la cantidad exacta,

porque, para rellenarlo, tiene que tener.

Exactamente.

Veis que es una crema muy rápida de hacer, exprés.

Y el resultado es buenísimo, claro. El toque.

Ponemos las yemas de huevo.

Y mezclamos bien todo. Rica en minerales.

Rica en hierro. La horchata es buenísima.

Sobre todo, para los niños y mayores.

Yo creo que es una bebida que más nos gusta.

Y superdigestiva. Que eso... Exactamente.

También es otro punto. Natural.

Luego, la podéis tunear. A la horchata luego

le podéis poner fresa, le podéis poner melocotón.

La fruta que tengáis de temporada,

hacer la horchata, si la hacéis vosotros,

y la ponéis al gusto que queráis. Vainilla. Lo que queráis.

Vale. Por cierto, os acordáis,

muchos de vosotros lo visteis, hicimos horchata en el programa.

Si no, lo podéis recuperar.

Es muy fácil de hacer y es muy buena. Vale.

Aquí tenemos la yema, la fécula de maíz

y un poquito de horchata. Empieza a hervir la leche.

Voy a sacar la piel de limón.

Al final, es una crema pastelera, ni más ni menos.

Ahora ponemos.

Y sin parar de remover, muy importante,

dejamos que espese.

Que hierva. La fécula, la yema.

Lo que vamos a hacer al final, es espesar

y hacer una crema pastelera.

¿Veis? Bien fina.

Ahora dejamos enfriar la crema antes de poner en manga.

Sergio, la dejamos aquí reposar.

Bueno. Ahora la ponemos.

Ahora que se terminen de hacer los fartones.

Que se enfríe un poco la crema.

La pondremos en una manga pastelera.

Venimos y montamos. Y estamos esperando.

Tenemos mucha presión, porque viene la Fallera Mayor

y va a probar los fartones. Está llegando.

Fijaos qué pintorra tienen los faltones.

Ahora vamos a rellenarlos con esta crema de horchata.

Y fijaos que es muy ligero. Es ligero.

Superaireado. Es increíble.

Es buenísimo. Ve abriendo alguno.

Sergio los va a rellenar.

¡Oh! ¡Oh! ¿Cómo estás, Rocío? ¡Hombre!

¿Qué tal? Hola, Rocío. ¿Qué tal?

Bienvenida. Muchas gracias.

Te estábamos esperando. Oye, qué honor,

la Fallera Mayor, Rocío.

Estamos... Bueno, estás guapísima.

Para mí, es un placer poder estar aquí con vosotros.

¿Qué significa ser la Fallera Mayor?

Aquí es lo más de lo más, ¿no?

Sí, bueno, es una ilusión. Es un sentimiento.

Toda mi familia es fallera y somos falleros desde que nacemos.

Es una ilusión que tienes durante toda tu vida.

Es cumplir un sueño. Qué bonito.

En tu caso, desde que naciste. Sí.

Yo nací el 2 de marzo y esas fallas ya me llevaron a la ofrenda.

Qué alegría. Voy a rellenar esto, que lo vas a probar.

¡Ay, sí! Qué buena pinta. Vamos a hacer un fartón,

pero totalmente diferente. Lo hemos hecho relleno.

¿Te gustan los fartones? Me encantan.

¿Y el arroz? Más.

Pues es el día. Es el día. Bueno, vamos a hacer un glaseado.

No es más que azúcar glass

mezclado con un poco de... cómo no, horchata.

O sea, que aquí estamos valencianos a tope.

Ponemos un poco y mezclamos bien.

Hemos hecho unos fartones totalmente diferentes.

No tienen nada que ver. Los hemos rellenado.

Y, en vez de mojar, hemos dicho:

Vamos a hacer una crema fantástica, ya que viene Rocío.

¿Los habías probado rellenos? Rellenos, no.

Es que esto es toque Torres. Fijaos. Glaseado.

Azúcar glass con la horchata.

Y ahora lo que hacemos es pintar el fartón

que Sergio ha rellenado. Exactamente.

Ya los puedes pintar. Voy a hacer uno

para que lo pueda probar.

Esto sería como un glaseado. Mirad.

Te voy a cortar uno para que no te manches y eso.

Lo vas a probar, porque tiene una pinta extraordinaria.

Y la crema ha quedado tan buena.

Mirad qué bonito queda.

Es un glaseado exprés, porque lo hemos hecho muy rápido.

Y fijaos qué bonito queda. Vale, Sergio.

Corta un trocito ahí. Vamos a cortarlo.

Bueno, es un honor tenerte aquí, de verdad.

Sabemos que es complicado

porque vas a tope, con un lío tremendo.

Me hacía muchísima ilusión venir aquí,

porque yo os veo. ¡Bien!

Te lo agradecemos muchísimo. Y a todos los valencianos.

Ayer estuvimos en la Mascletá y, de verdad, es una cosa...

Ya habíamos estado varias veces. Te entra dentro.

Es algo que se te mete dentro. Toma, te doy aquí.

Tú misma, aquí con cuidado. Que no te manches

que si no, me van a reñir a mí.

Esta es la prueba de fuego. Aquí, si...

Está buenísimo. ¿Está bueno?

Muy bien, muy bien. Aquí tenemos este superfartón.

Precioso. También te hemos traído un regalo,

que es un libro de "Torres en la cocina",

que queremos que te lo lleves.

Sabemos que te gusta mucho la cocina.

Muchísimas gracias. Muchas gracias.

Y tú nos has traído aquí. Estos son unos pines, ¿no?

Sí. Son unas chapas de Fallas,

que son los iconos de nuestra fiesta.

Nuestra fiesta es fuego, es tradición,

es pólvora y es arte, también arte, como la cocina.

Qué bien. Qué alegría me da. Gracias.

Te agradecemos un montón que te hayas podido escapar.

Sabemos que vas con un lío tremendo.

Gracias por estar aquí. Nos vamos contigo a la Mascletá.

Y despide tú el programa, que eres la jefa hoy.

Muchísimas gracias. El placer es mío.

Bueno, siempre hay un buen motivo para cocinar.

¡Bien! ¡Fantástico! Gracias por estar ahí.

¡Vivan las Fallas! ¡Viva Valencia!

Nos vemos en el próximo programa con un montón de sorpresas.

Gracias por estar ahí. ¡Desde la Albufera!

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Torres en la cocina - Arroz meloso y fartons rellenos

16 mar 2018

Homenaje a las Fallas desde la Albufera de Valencia con un arroz meloso con bogavante y unos fartons rellenos con crema de horchata. Los Torres cuentan también con la fallera mayor de Valencia, Rocío Gil.

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