Tesoros de la tele La 2

Tesoros de la tele

Jueves a las 22.00 horas

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Tesoros de la tele - Directísimo/Esta noche fiesta - ver ahora
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El programa más representativo de los 50 años de TVE es...

"Un, dos, tres, responda otra vez".

"Hoy 'Tesoros de la tele'

viaja al mundo de la ilusión, la emoción, el espectáculo

con el padre de todos los concursos."

¡Este coche!

¡Este coche! (GRITAN)

¡Este encendedor que pertenece a este coche!

"Desde 1972 y hasta 2004, 'Un, dos, tres'

dio con la fórmula para seducir a grandes y pequeños.

Unos presentadores cercanos,

como Kiko Ledgard, Jordi Estadella, Mayra Gómez Kemp..."

Por 100 pesetas.

Por 790 pesetas.

Por 9,85 euros debéis decirnos...

Oficios que intervienen

en la construcción y puesta a punto de una casa.

"La parte negativa, pero con un toque entrañable,

con Tacañonas y Tacañones,

donde destacó el gran patriarca de la racanería, don Cicuta."

Que soy yo, servidor de ustedes, para reñir con ustedes.

"Unas sonrientes azafatas

a las que el concurso catapultó a la fama."

Soy Kimberly Fiona Manning, Kim para los amigos.

"Y todo ello aderezado

por las mejores actuaciones musicales."

(CANTA EN INGLÉS)

(APLAUDEN)

# Mira mi uniforme, # mi honor me lo cosió. #

"Sin olvidarse del humor, que fue siempre una constante."

Piticlín, piticlín.

Y eso no se hace.

¡22, 22, 22, 22!

"Detrás estaba omnipresente el artífice,

Chicho Ibáñez Serrador,

al que Mayra definía como..."

Inteligente, exigente, genial,

mandón, tozudo, maravilloso...

"A continuación veremos un programa muy especial,

el del inicio de la tercera temporada,

emitido en 1982.

Fue el debut de Mayra Gómez Kemp y el de las Tacañonas,

con lo cual las mujeres protagonizaban un concurso

por primera vez en la historia de la televisión.

Comenzamos en tres, dos, uno..."

(TODOS) Vamos que nos vamos.

(Música)

Cuando finalizó el último programa del pasado "Un, dos, tres"

presentamos a ustedes

lo más importante que habíamos producido

a lo largo de casi dos años

y lo más importante eran, por supuesto, los hijos,

los hijos que habían nacido

durante todos esos programas que se hicieron.

Esto que ahora sostengo en los brazos se llama Pepa,

que por aquel entonces tenía unos pocos meses

y, hoy en día, Pepa es así.

Sonríe a cámara, Pepa, sonríe, que vas a estar muy fea.

Doña Pepa es así, es toda una señorita de 5 años,

pero una señorita que nunca ha visto el "Un, dos, tres".

Tanto ha sido el tiempo transcurrido.

Anda, Pepa, vete con mamá,

que tengo que hablar más con nuestros clientes.

Pero no quiero hablarles de aquel final,

sino de este principio.

El "Un, dos, tres" ha tenido dos etapas.

Una en 1972, otra en el 76 y esta tercera que hoy comienza.

En la primera etapa

el "Un, dos, tres" era un programa muy sencillo.

No había decorados, por ejemplo, solo había tres cortinas,

unos pocos paquetes, no existía la calabaza...

No existía prácticamente nada, pero, sin embargo,

fue creciendo dentro de esa primera etapa,

fue haciéndose más grande, poco a poco, poco a poco,

hasta que llegó un punto.

La segunda etapa comenzó donde había terminado la primera

y también fue creciendo en espectacularidad, en "show"...

Y eso es lo que ahora nos proponemos,

retomar el concurso

justo en el punto en el que finalizó la segunda etapa.

Y luego tratar, tratar no es conseguir,

tratar de hacerlo aún más espectacular,

de que tenga más "show", más variedades, más "sketches",

más actores, más todo.

Trataremos.

Una cosa, en el recuerdo aquello que nos ha gustado se magnifica,

se hace más grande, se hace más importante.

No sé, por ejemplo, a veces voy por la calle

y un señor me detiene y me dice: "Señor Ibáñez Serrador,

hay que ver, aquellas 'Historias para no dormir' de 1968,

aquellas sí que eran buenas".

Pues no eran buenas, eran buenas entonces.

Si hoy las viésemos,

serían desastrosas, serían horrorosas,

porque estaban con malos decorados, mal realizadas,

con los actores sin tiempo para dirigirlos,

tristes, porque eran en blanco y negro...

Es decir, lo que se recuerda con cariño

se hace, repito, más grande.

Y ojo, que me temo

que el recuerdo que ustedes tienen del "Un, dos, tres"

no es el auténtico.

Me temo, por lo mucho que he hablado en la calle con el señor del taxi,

con el que le compro los periódicos, con el dentista...

Me temo que ustedes recuerdan un concurso muy grande.

Lo era, pero no tanto.

Por favor, traten ustedes de hacer una especie de pirueta mental

e imaginen que no han pasado cuatro años,

sino unas pocas semanas, ¿de acuerdo?

Y otra cosa, otra cosa muy importante,

tanto en la primera etapa como en la segunda,

como en esta que ahora comienza

lo único que nos propusimos fue entretener,

solamente entretener.

Si además de eso logramos

que ustedes de vez en cuando sonrían,

nos daremos por satisfechos.

Una cosa más,

los programas concurso son como los coches,

necesitan un rodaje para estar a punto.

Estoy absolutamente seguro de que en este programa

habrá, por desgracia, muchos errores,

errores que se irán limando, subsanando en posteriores programas.

Y hablando de coches,

que es una especie de marca de fábrica del "Un, dos, tres",

debo decir que nuestro gran chófer, el gran piloto,

el que llevaba el volante del "Un, dos, tres",

ese gran presentador, ese gran amigo, Kiko Ledgard,

por razones que todos conocemos,

por ahora no podrá estar con nosotros.

En cuanto él se encuentre restablecido

volverá al volante del programa.

¿Con quién sustituir a Kiko Ledgard?

Pues para no establecer comparaciones,

se ha pensado que lo más diferente a Kiko Ledgard es una mujer,

y esa mujer será Mayra Gómez Kemp.

Mayra debutó en televisión precisamente en el "Un, dos, tres",

ni siquiera como secretaria, no, hacía pequeños papelitos,

era como el furgón de cola del "Un, dos, tres".

Y Mayra, que comenzó siendo furgón de cola,

pasa a ser la locomotora del programa,

la que tenga a su cargo la tremenda responsabilidad

de darle fuerza, de guiar este concurso muy muy difícil.

Y por eso se nos ha ocurrido algo que no se ha hecho nunca en TVE,

ni en las televisiones de por ahí fuera:

poner todo el concurso en manos de mujeres.

Ojalá nos salga bien.

Eso es todo.

Voy a dar paso a nuestra querida Ruperta...

Ah, una cosa, una cosa entre nosotros:

Ruperta me ha pedido que la jubilemos, se siente vieja,

y como yo no quiero cambiarlo todo en el primer programa,

sino que vaya evolucionando, que los cambios sean paulatinos,

pues he hecho

que nuestra querida Ruperta nos acompañe

en estos primeros programas, razón de más,

ya que Ruperta es mujer,

así que dentro de unas semanas

se jubilará nuestra pobre y querida calabaza

y será sustituida por otro personaje mascota del programa.

Basta de charlas, que lo que quieren ver es el programa

y no un señor que les está dando la lata.

Ojalá el "Un, dos, tres" les guste otra vez.

Hasta siempre.

(Música)

# Un, dos, tres,

# aquí estamos con usted otra vez.

# Le ofrecemos un concurso alegre,

# destinado a probar su ingenio.

# Por favor, arrincone usted # su mal humor

# y transforme # en un juguete su televisor.

# Un, dos, tres,

# le rogamos presten atención,

# ya que pronto # se levantará el telón. #

(Aplausos)

Hola, bienvenidos. Muchas gracias.

Hola, buenas noches, gracias por estar aquí.

(Aplausos)

Muchas gracias.

Hola, buenas noches,

y muchas gracias también a todos ustedes

por estar de nuevo en "Un, dos, tres".

Para mí es una gran alegría estar en este programa,

ya que es aquí donde yo hice mis primeros pinitos

y, sobre todo, porque yo aquí

tuve la suerte de conocerlos a todos ustedes.

Lo mejor será que primero les presente

a la parte positiva de nuestro programa.

Mejor dicho, a la que fue la parte positiva de nuestro programa.

Para June English, María Gustafsson, María Durán, María Casal, Ágata Lys

y Beatriz Escudero este fuerte aplauso.

(Aplausos)

Es un motivo de orgullo para nuestro "Un, dos, tres"

que este programa le sirviera...

Nos haya servido de plataforma hacia el éxito.

Algunas de ellas son hoy en día actrices consagradas,

otras son cantantes, otras, cotizadas modelos,

algunas nos hemos hecho presentadoras

y otras se han retirado para conseguir otro tipo de éxito,

el matrimonio.

Ellas estuvieron con nosotros muchos meses.

Ellas y muchas más, ya que por nuestro "Un, dos, tres"

han pasado muchas secretarias.

De todas formas,

nos parece que son ellas las que deben dar el relevo

a nuestras nuevas secretarias.

Espero que tengas mucho éxito, estoy segura de ello,

porque eres muy guapa. -Gracias. Adiós.

(APLAUDEN)

Tus gafas. -Gracias.

-Y que tengas mucha suerte como azafata en el nuevo programa.

-Gracias.

(APLAUDEN)

Te deseo toda la suerte del mundo y que "Un, dos, tres"

te dé todas las satisfacciones personales como a mí.

-Muchas gracias, espero que sí.

(APLAUDEN)

Que tengas muchísima suerte y tranquila, ¿eh?

-Muchas gracias.

(APLAUDEN)

Ojalá seas tan feliz como lo fuimos nosotras.

-Muchas gracias.

(APLAUDEN)

Hola. Patricia, ¿no? -Sí.

-Mira, Patricia, yo quiero darte mucha suerte y dos ideas,

que a mí me han venido bien. -Dímelas.

-Que en el camerino te subas un poco más la falda

y que mastiques un poco de chicle cada vez que hables.

-Vale. Gracias.

(APLAUDEN)

Bueno, Kim y Françoise nos ayudarán con los idiomas,

porque puede que dentro de unas semanas

nos internacionalicemos.

Hola, Kim, ¿de dónde eres?

-Nací en Suiza de padre americano y madre francesa.

-¿Cuántos idiomas hablas? -Cuatro.

-¿Cuatro? Ya está bien.

Françoise, ¿de dónde eres tú? -Yo soy belga.

-¿Y cuántos idiomas hablas tú? -Tres.

-Estamos muy puestos en idiomas.

Ahora, sobre nuestras secretarias "made in Spain".

Patricia, por favor.

-Dime, Mayra.

-Simpática, 22 años, nacida en Ceuta, guapa, soltera y morena.

¿Qué me contestas? -Bueno, pues muchas gracias

y son seis respuestas acertadas, a 25 pesetas cada una, 150 pesetas.

(APLAUDEN)

Todo marcha en nuestro programa.

Les he presentado a la parte positiva,

y ahora solo me resta presentarles

a nuestra vieja y querida parte negativa.

Me refiero a los tres caballeros representantes de Tacañón del Todo,

pueblo de nuestro recordado don Cicuta.

Ellos son el profesor Lápiz, don Estrecho y don Rácano.

Para ellos un fuerte aplauso.

(APLAUDEN)

(Aplausos)

Chicho, por favor.

-Sí, dime.

-Me parece que los caballeros de Tacañón del Todo

se retrasan demasiado.

-Espérate, a ver qué puedo hacer.

Control central, ¿me oyes?

(INTERFONO) -"Sí, aquí control central. Dime, Chicho."

-¿Sabes si podemos entrar en conexión con este pueblecito,

Tacañón del Todo? (INTERFONO) "-Lo intentaremos.

Lo malo es que en ese pueblo los equipos son a galena."

-Es que yo creo que todo es a galena allí.

Inténtalo, por favor. (INTERFONO) "-Vale."

-Gracias. (INTERFONO) "-De nada."

(Música)

Buenas noches al resto de España.

Las votaciones de nuestro ayuntamiento

para ver quiénes representarán a nuestro pueblo en ese concurso

han sido las siguientes.

Tacañones 1976-78, "one point", "un point".

La nueva representación, "eight points", "huit points".

Buenas noches, "bonsoir", España.

(Música)

Dejen pasar, por favor, gracias.

Es que así bajamos más tranquilas, porque, si no... ¿Comprenden?

¿Dejan pasar? Gracias.

Qué bien, nos han hecho... Gracias.

-Perdón, señoras, o señoritas.

Perdónenme, que creo que hay un error.

Señoritas, señoras, señora, por favor.

Señora, perdón, que creo que hay un error, señora.

-Depende. Señora yo, estas dos son doncellas.

Doncellísimas, y hermanas de una servidora.

-Pero ustedes vienen a... -A cubrir los puestos

de aquellos tres inútiles de hace cuatro años

que fueron un descrédito para Tacañón del Todo.

¡Viva Tacañón! (AMBAS) -¡Viva!

-Pero, en ese caso, yo no entiendo nada.

-Mi querida amiga, en este programa

debe cuidarse de que no se dilapide el dinero,

de que no impere la impudicia y de que reine la erudición.

¿No es cierto? -Sí, pero yo creo...

-Pues a eso hemos venido nosotras.

-En ese caso, ¿todas vamos a ser mujeres en este concurso?

-¿Y qué tiene eso de malo?

¿Acaso la Pérfida Albión no está en manos de una mujer?

Y la India con doña Indira.

¿Y qué decir tiene de nuestra ministra?

-Sí, pero doña Soledad Becerril... -Fue mujer ministrable, ¿verdad?

Pues por esa misma razón, nosotras queremos ser "cicutables".

Niñas, a trabajar.

-Mire, señora, perdón, pero a mí me gustaría conocerlas un poco más.

-La chica es lista, va entrando, ella, fíjate...

Muy bien dicho, señora, por poco tiempo, pero señora.

-No la entiendo.

-Yo soy, para servirle y ahorrarle, la viuda de Po.

-Será de Paco. -No, de Poco.

Mi pobre marido, que en gloria esté...

(AMBAS) -Que en gloria esté. -Mi pobre marido fue

don Anselmo Poco, pero por poco tiempo,

solo cinco horitas me duró el pobre.

Casamiento, meneo y espicho.

(Risas)

Todo seguido, hija.

Como usted comprenderá, viuda, y con estas dos hermanitas solteras,

tenía que ser yo quien cuidara de la economía.

-Entonces será usted la que se haga cargo de...

-Yo haré que en este programa

el que intente llevarse una perra será con los pies por delante,

como mi pobre Poco, que en gloria esté.

(AMBAS) -Que en gloria esté.

-Comprendido. ¿Y sus hermanas?

-Hermanitas. Solo tienen 17 primaveras.

Y las seguirán teniendo hasta el día que se casen.

-¿Que solo tienen 17 años? -Efectivamente.

Ellas están deseando cumplir los 18, pero yo no las dejo.

(RÍE) -¿Y cuáles son sus nombres?

-Mi nombre es Inmaculada, pero me llaman la Seño.

-¿La Seño? -Le explico.

Yo decidí encarrilar mis pasos hacia la enseñanza.

Soy maestra en la escuela de Tacañón.

De ahí que me llamen la Seño.

De esta forma, las energías que acumulo

las vuelco en caudalosa riada en culturizar.

Me apasiona la Didáctica,

porque mis conocimientos, modestia aparte,

llegan a límites sorprendentes.

Puedo asegurarle

que no hay nada que yo no sepa o no haya practicado.

(CARRASPEA)

(Risas)

-Me figuro que hay una cosa que no habrás practicado.

-Efectivamente, eso no lo he practicado,

pero la teoría me la sé toda.

Con decirle que yo he traducido "El kamasutra" al esperanto.

(Risas)

-¿Qué es "El kamasutra"? -Nada, hija, nada.

Es un librito hindú de gimnasia por parejas.

Santa, es santa ella.

-Mis conocimientos me permiten ser consciente

de que debo dar un apropiado cauce

a las fuerzas que emanan de mis años,

y por eso, en vez de ir a la era y "fras",

voy a la escuela y "frus".

-¿Cómo "frus"?

-Sí, "frus", frustro todo intento de incultura en Tacañón.

-¿Y su hermana? Porque me imagino que esa señorita vestida de azul

es su hermana, ¿verdad?

-Vestida de azul, a secas, no. -¿Cómo que no?

-A la niña la llevamos vestida de azul purísima,

que es el tono que más le cuadra.

-Yo me llamo Mari Puri, para servirle y cortarle.

-¿Cómo cortarme?

-Cualquier inconveniencia, cualquier palabra malsonante,

cualquier destape.

Esas pequeñinas, ¿cómo se llaman? -¿Qué pequeñinas?

-Esas dos que están a su lado. Son sus hijitas, supongo.

-No, no, no son hijas mías.

Son secretarias del programa y tienen 20 y tantos años.

-No.

-Lo sabía. Dame el abanico. El tres, el de los desmayos.

-¿Qué le pasó? -Las minifaldas.

Es que Mari Puri está en contra del descoque, de la frivolidad

y vio las vestimentas de esas y se creyó que eran niñitas,

porque para ella solo las niñas pueden ir vestidas así.

Mari Puri, hija, vuelve, rica. -Ay, ay. ¿Dónde estoy?

-Ya te advertí que en esta ciudad no se viste con el debido recato.

Hija, no mires, caramba.

-De ahí que mi misión en este programa

sea procurar que se vuelva a los púdicos años del pasado.

-¿Se refiere usted a la censura de los años 40?

-No, hija mía, qué barbaridad, qué horror.

En esos años también pecaban de frívolos.

Yo lo que quiero es que vuelva la Inquisición.

¡La Inqui unida jamás será vencida! ¡Torquemada, Torquemada!

(Risas)

Siga con el programa,

que yo le doy aire con el tres, que es el más gordo.

Anda, rica.

(APLAUDEN)

Bueno, mientras Mari Puri se recupera,

nosotros ponemos en marcha el concurso,

y lo primero es presentarles a los concursantes,

que para enlazar con la etapa anterior

han sido sorteados entre concursantes veteranos.

Irene, por favor.

-Sí, la primera pareja está compuesta

por Amparo Marzal Martínez y Antonio Puig Renaud,

matrimonio y residentes en Cartagena.

(APLAUDEN)

Bueno, y ahora Alejandra nos presenta a la pareja número dos.

Lucía Madrigal Sardón y Pedro Gomariz Granja,

cuñados y residentes en Madrid.

(APLAUDEN)

Rosalía, tú nos presentas a la pareja número tres.

La tercera pareja está compuesta

por Inmaculada González Iznaola y Jesús Ignacio Jiménez Cubells,

amigos y residentes en Madrid.

(APLAUDEN)

Bueno, ya conocemos a nuestras tres parejas,

pero me gustaría hablar un poquito más

con la pareja número uno antes de comenzar el concurso.

Son matrimonio,

¿pero eran matrimonio cuando concursaron por primera vez

en el "Un, dos, tres?

-No, la primera vez éramos novios todavía.

-¿Y se casaron después del programa? -Justo.

-¿Cuánto dinero ganaron en el programa?

-375.000 pesetas. -Pues muy bien.

Vamos a decirle a Rosalía que venga aquí con las preguntas.

¿Quién escoge? ¿Antonio? Vale.

¿Les puedo tratar de tú? -Sí, sí, por supuesto.

-Muchas gracias.

Por 25 pesetas, voy a leer la pregunta.

(LEE) "Las representantes de Tacañón tienen aspecto

de comerse a los niños crudos,

pero yo creo que, en el fondo, son buenas personas.

Ya que hablamos de comerse cosas crudas,

dígannos, por 25 pesetas, alimentos de origen vegetal o animal

que se coman crudos en el mundo occidental,

que se coman crudos en el mundo occidental,

alimentos de origen vegetal o animal,

por ejemplo, la leche."

Un, dos, tres, responda otra vez.

-La leche. -La lechuga.

-El tomate. -La cebolla.

-El plátano. -El pimiento.

-El pepino. -La naranja.

-La manzana. -La pera.

(Cronómetro)

-Eh... Una almeja. -Una almeja.

-Las almendras. -Las nueces.

-Las avellanas.

-Los aguacates. -Las chirimoyas.

-La piña. -El melocotón.

-El melón. -El albaricoque.

-La sandía.

(Cronómetro)

-El pan.

(Campanas)

Han contestado muchísimo. Vamos a saber cuánto.

Patricia, por favor.

-Han sido 21 respuestas acertadas, a 25 pesetas cada una, 525 pesetas.

(Aplausos)

Muy bien.

(APLAUDEN)

Muy bien, 525 pesetas.

Hay algo que yo le quiero anunciar a nuestros concursantes

antes de dar paso...

A esta pareja no le ha hecho falta

porque han sabido todas las respuestas,

pero digamos que su compañero se encasquilla,

pueden utilizar la mímica para ayudarle,

pero solo la mímica.

Si pronuncian una palabra me veré obligada a detenerles.

¿Está claro? Pero podéis utilizar la mímica.

525 pesetas, son muchas pesetas las que hay que superar.

Vamos a hablar un poco. Ustedes también son exconcursantes.

¿En qué programa participaron? -En el del Mississippi.

-¿Cuánto ganaron? -Uy, 150.000.

Eso en la subasta. Luego, en las preguntas, 750.

-Rosalía, si nos traes la pregunta. Hay una cifra importante a superar.

-Sí, fatal. -Mucho dinero.

-Lucía y Pedro, ¿los puedo tratar de tú?

-Sí, por favor. -Encantado.

-Aquí está la pregunta.

(LEE) "En las anteriores etapas de nuestro programa

hubo espectadores que aseguraban

que este concurso tenía mucho salero

y, a propósito de salero, por 25 pesetas,

deben decirnos condimentos y especias,

por ejemplo, la sal."

Un, dos, tres, responda otra vez.

-La sal.

-Pimienta. -Orégano.

-Perejil. -Salvia.

-Pimentón. -Tomillo.

(Cronómetro)

(Risas)

Puede utilizar la mímica, está permitido.

Sin decir nada, ¿eh?

(Cronómetro)

Esto... Vino.

La verbenaca. -¿La "verbenaja"?

(Campanas)

Yo lo que quisiera saber,

antes de saber las respuestas acertadas,

¿qué le intentaba decir? -Lo de la margarita.

Yo llevo margaritas, pues camomila. Yo no sé si es una...

-Bastante lejana la asociación de ideas.

-Suponiendo que sea usada como especia.

-Era bastante difícil por mímica decir una especia.

-No podía decir nada.

-Patricia, ¿cuántas respuestas acertadas?

-Han sido siete respuestas acertadas,

a 25 pesetas cada una, 175 pesetas.

-175 pesetas, no está mal.

(Aplausos)

Pasamos a la pareja número tres.

Ellos son amigos, residentes en Madrid

y aquí tienen las aficiones.

La de él es hacer juguetes de madera para sus hijas.

Qué bonito. ¿Los hace usted a mano?

-Sí, pero me cuesta mucho trabajo, porque no tengo tiempo para ello.

-¿Qué juguetes le ha hecho? -Le he hecho, por ejemplo,

una casa de un metro por 1,20 metros.

Una casa, se meten siete. Se meten ellas dos más cinco amigas.

Se lo pasan bomba.

-Y se casó también después de concursar.

-Sí, al año.

En estos cuatro años me he casado, he tenido dos hijas,

y ya está. (RÍEN)

-¿Cómo decidieron venir a concursar la primera vez?

-La primera vez la engañé. -¿Cómo?

-Sí, porque mandé la carta y no le dije nada

y luego, al cabo del tiempo, sabiendo que íbamos a venir,

le decía: "Inmaculada, ¿qué te parece?

A lo mejor nos llaman. -Déjate de tonterías".

Hasta que a la semana le dije: "Guapa, vamos para allá".

-¿En cuántos programas participaron? -En cinco, ¿no?

-Qué bien, ¿no? ¿Cuánto ganaron?

-Dilo tú. -500.000 pesetas

y en las preguntas me parece que fueron 75.000, ¿no?

-Sí, casi 600.000 pesetas. -Un buen pellizco.

Pues que haya suerte hoy también. Rosalía, por favor.

¿Aquí el de la suerte quién es? -Él.

-Yo.

-Si me dejas, yo leo la pregunta encantada.

Son los nervios, ya lo sé.

Bueno, vamos a ver la pregunta que le vamos a hacer.

(LEE) "En nuestro programa

pueden participar concursantes de toda España,

pero en este programa nos veremos obligados a dejar aparte

algunas de nuestras provincias, ya que, por 25 pesetas,

deben decirnos provincias españolas que no terminen por la letra A."

Pensadlo muy bien antes de decirlo.

Provincias españolas que no terminen por la letra A,

por ejemplo, Lugo.

Un, dos, tres, responda otra vez. -Lugo.

-Asturias.

(Alarma)

Lamento interrumpirles, señores concursantes,

pero Asturias es región, lo que es provincia es Oviedo.

Ay, qué lástima.

Entonces, Patricia, ¿cuál es el resultado?

-Pues ha sido una respuesta acertada,

a 25 pesetas, 25 pesetas.

(Aplausos)

Bueno, no importa.

A lo mejor, con la segunda o la tercera podemos subir.

Por lo menos tenemos las 25 pesetas.

Yo vuelvo con la pareja número uno.

Rosalía, por favor, tráeme aquí la bandeja.

Vamos a por la segunda pregunta. Esta es por 525 pesetas.

Va muy bien la pareja número uno.

Vamos a ver, me estoy poniendo nerviosa yo.

(LEE) "Es muy posible que la agresividad

del siniestro terceto que está a la derecha de ustedes

les provoque ganas de mandarlas a paseo o a bañarse.

Si es así, háganlo, que yo me uniré a la propuesta,

pero, en caso de que se decidan por el baño y no por el paseo,

les recomiendo que sugieran un baño de mar,

especificando en qué parte de nuestra costa deben dárselo,

ya que por 525 pesetas

deben decirnos provincias españolas con litoral marítimo,

por ejemplo, Málaga."

Un, dos, tres, responda otra vez. -Málaga.

-Gerona. -Almería.

-Barcelona. -Cádiz.

-Tarragona. -Huelva.

-Castellón. -Lugo, perdón.

¿Lugo?

-Valencia. -Pontevedra.

-Coruña.

(Alarma)

(Campanas)

La sirena ha tocado porque, Amparo, no has dejado hablar a Antonio.

Ha contestado dos veces seguidas.

No ha dejado a Antonio el rato de pensar

y lo sentimos mucho, hemos tenido que cortar,

ya que tiene que ser en formas alternativas,

pero, de todas maneras,

Patricia, por 525 pesetas, ¿cuántas han acertado?

-Han sido 11 respuestas acertadas,

a 525 pesetas cada una, 5.775 pesetas.

-Muy bien.

(Aplausos)

Están en 175 pesetas.

La cifra a superar es más de 5.000 pesetas,

así que, Rosalía, adelante.

-¿Lo cojo yo o tú? -Tú.

-¿Lo cojo yo? -A ver, Lucía, si tiene más suerte.

-Gracias.

-Por 175 pesetas.

(LEE) "Don Juan Tenorio

decía de Nápoles que era un bello vergel de amores,

pero no vamos a hablar del famoso personaje de Zorrilla,

ni de Cupido, sino de Nápoles, ya que, por 175 pesetas,

deben decirnos nombres de ciudades de Italia,

por ejemplo, Nápoles."

Un, dos, tres, responda otra vez. -Nápoles.

-Roma. -Milán.

-Venecia. -Mantua.

-Corinto.

(Alarma)

(Campanas)

Mi querido amigo,

Corinto pertenece a Grecia, no a Italia, ¿de acuerdo?

-Cuánto lo siento, de todas maneras, vamos a ver hasta Corinto,

¿cuántas respuestas acertadas hay, Patricia?

-Han sido cinco respuestas acertadas a 175 pesetas cada una,

875 pesetas.

-875 pesetas.

(Aplausos)

Me apunta Lucía que la otra vez ganaron menos.

-Era menos, o sea, que ahora estamos contentísimos.

-Así me gusta, gente con deportividad.

Bueno, pues segunda pregunta, por 25 pesetas.

A ver si subimos esta cifra. Rosalía.

-Suerte. -Gracias.

(LEE) "El éxito de 'Un, dos, tres' ha hecho que nuestro concurso

figure en la programación

de canales de televisión de varios países.

En abril de este año

ha cumplido en Inglaterra cinco años consecutivos,

lo que nos llena de orgullo y satisfacción.

Los concursantes de esos 'Un, dos, tres' extranjeros

no ganan pesetas, sino unidades monetarias

de aquellos países en los que se realiza el programa.

Les contamos esto, ya que, por 25 pesetas,

deben decirnos unidades monetarias de curso actual de cualquier país,

unidades monetarias de curso actual de cualquier país,

por ejemplo, la peseta."

Un, dos, tres, responda otra vez. -La peseta.

-El yen. -El dólar.

-Libra inglesa.

-El escudo.

-Lira. -Marcos.

-Franco francés. -Franco belga.

-Libra irlandesa.

-Franco suizo.

-Dracma. -Rublos.

(Cronómetro)

-Pesos colombianos.

-Peso mexicano. -Sol.

(Alarma)

(Campanas)

(Bocinas)

Bueno, deben estar muy molestas las representantes de Tacañón

porque habéis acertado muchas.

A ver, Patricia, ¿cuántas?

-Han sido 16 respuestas acertadas, a 25 pesetas cada una,

400 pesetas.

-400 pesetas. Vamos subiendo.

(APLAUDEN)

Bueno, volvemos con nuestra pareja número uno,

ya para la tercera pregunta de esta etapa.

Ellos tienen 5.775 pesetas, por eso van a multiplicar.

Rosalía, adelante.

A ver, ¿la de la suerte quién es? -La que mete la pata yo.

-No es para tanto.

Tenéis acumulada una buena cantidad para multiplicar,

así que, si contestáis unas cuantas, os ponéis en una buena cifra.

(LEE) "En este momento ustedes, seguramente, se sentirán aislados,

hablemos entonces de islas y dígannos, por 5.775 pesetas,

nombres de islas que pertenecen geográficamente

a los continentes de América y África, América y África,

por ejemplo, Trinidad."

Un, dos, tres, responda otra vez. -Trinidad.

-Tobago. -Madagascar.

-Cuba. -Azores.

-Santo Domingo.

-Hawái.

(Campanilla)

(Alarma)

Mi querida señora, Hawái,

geográficamente, pertenece a Oceanía.

-Sí, geográficamente sí, pero la confusión es muy fácil,

puesto que Hawái

es uno de los estados de los Estados Unidos de América,

así que usted lo asoció con los EE. UU.

Seguro que fue así. -Claro.

-De todas maneras,

hay bastantes preguntas acertadas para multiplicar por 5.775.

Patricia, ¿cuántas?

-Han sido seis respuestas acertadas, a 5.775 pesetas cada una,

34.650 pesetas. -Muy bien.

(Aplausos)

(APLAUDEN)

Me miran con una cara, como diciendo: "Ahí no llegamos".

¿Y por qué no?

Tienen ustedes 875, para llegar a 34...

Sí, unas cuantas tendrían que hacer,

pero con un poco de suerte se lograría.

Rosalía.

-¿Sigo yo cogiendo? Coge tú.

-Suerte. -Gracias.

-Vamos a ver si Pedro

tiene más suerte que Lucía cogiendo preguntas.

-Probablemente.

-Tercera pregunta, por 875 pesetas.

(LEE) "Dicen que hablando se entiende la gente.

Nosotros, de momento, hablamos y nos entendemos gracias al español.

Y ya que se trata de hablar, dígannos, por 875 pesetas,

idiomas y dialectos de raíz latina,

por ejemplo, el castellano."

Un, dos, tres, responda otra vez. -El castellano.

-El francés. -Italiano.

-Griego.

(Campanillas)

Oh, les ha dado por Grecia.

¿Cómo puede decir usted que el griego es de raíz latina?

-Como estaba cerca. -Grave error.

-Por proximidad les apuntó el idioma también.

-Me parecía más latino que el inglés, por ejemplo.

-Sí, a mí también, ¿eh?

A ver, Patricia, ¿cuántas respuestas acertadas?

-Han sido tres respuestas acertadas, a 875 pesetas cada una,

2.625 pesetas.

-2.625 pesetas.

(Aplausos)

(RÍE)

Me pregunta que qué iban a hacer con tanto dinero.

(RÍE) A lo mejor, les prestamos una.

34.000 y pico de pesetas es lo que hay que superar.

Tenéis 400 pesetas,

así que, Rosalía, presentas la pregunta.

Muchas respuestas necesitamos. -Suerte.

-Vamos a ver.

(LEE) "Todos nosotros somos

rendidos admiradores de doña Carmen Sevilla,

que como ella misma se ha encargado de proclamar

es la Carmen de España y no la de Mérimée.

Hoy no traemos a colación a la popular actriz,

sino a esa otra Carmen hispanofrancesa,

ya que, por 400 pesetas,

deben decirnos títulos de óperas,

por ejemplo, Carmen."

Un, dos, tres, responda otra vez. -Carmen.

-El barbero de Sevilla. -Madame Butterfly.

-Eh...

La flauta mágica. -Tosca.

(Cronómetro)

Mímica, ayúdelo con mímica. Sin hablar, ¿eh?

(Cronómetro)

(RÍEN)

A ver, a ver.

(Campanas)

Muy deportivamente

la pareja número dos les estaba ayudando con mímica,

pero no se dieron cuenta. -Nada, ni idea.

-Caballería rusticana. Les hacían...

(Risas)

Vamos a ver cuántas respuestas acertadas.

-Han sido cinco respuestas acertadas,

a 400 pesetas cada una, 2.000 pesetas.

(Aplausos)

Por lo menos una cenita, ¿no?

De lo que no cabe la menor duda

es de que nuestra pareja ganadora de hoy es la pareja número uno.

Un fuerte aplauso para ella.

(Aplausos)

Pareja campeona del "Un, dos, tres" y aquí vienen.

Poneos de pie, que os ponen vuestra banda de campeones,

que os la podéis llevar a casa

y ojalá que la utilicéis muchas semanas.

Y Patricia, nuestra... -¿La podemos seguir llevando puesta?

-Mientras seáis campeones, por supuesto.

Podéis sentaros

que Patricia os va a pagar en dinerito contante y sonante.

Las 34.650 pesetas que han ganado.

A vosotros os veo luego en la eliminatoria

y a algunos en la subasta

y aquí os digo "hasta el próximo viernes".

-Gracias. -Hasta la semana que viene.

-Y nosotros ya hemos llegado al final de nuestra primera parte.

Nos merecemos un descansito. Le damos paso a la publicidad.

# Un, dos, tres. Un, dos, tres.

# Dentro de un momento # volvemos otra vez. #

Bien, ya estamos aquí otra vez,

dispuestos a empezar nuestra eliminatoria.

¿Y nuestras parejas cómo están? -Muy bien también.

-Muy bien. -¿Nervios por alguna parte?

(RÍEN) -Bueno, pues la eliminatoria

va a consistir en algo que les voy a presentar.

Viene de un vecino país, de Marruecos,

nuestro querido Marruecos, país hermano.

¿Habéis estado alguna vez en Marruecos?

Pues yo he estado en Tánger y es precioso.

De ahí nos viene nuestra eliminatoria.

Sobre todo, Lucía e Inmaculada,

prestad mucha atención a lo que ahora vamos a ver.

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Gong)

(Aplausos)

Ay, Dios mío, yo que soy un pulpo.

-Bueno, la eliminatoria consta de dos partes.

Eso lo anuncio ahora

y por eso les pedí que prestaran mucha atención,

porque las demás van a tener ahora que ir allí,

al centro del escenario,

ponerse cada una una bandeja en la cabeza,

y hacerla girar.

Es muy fácil.

Estos señores solo llevan toda la vida haciéndolo.

Eso sí, tenéis un minuto de tiempo. Si en ese minuto...

A la primera que se le caiga la bandeja perdería inmediatamente.

Si las dos la hacen girar durante el minuto,

Irene y yo iremos contando las vueltas que da cada una

y la que más vueltas dé será la ganadora.

-¿Con la esta girando? -Con la bandeja en la cabeza.

-Si giramos nosotras y la bandeja no gira, ¿no pasa nada?

-Tienes que girar, que la bandeja gire

y que no se te caiga.

Si es muy fácil.

Inmaculada, por aquí, al centro del decorado.

Lucía, por aquí, por la derecha.

Muy bien, ya van para allá.

Cuidado con no dejar caer la bandeja en la señora contraria,

porque quedaría un poco feo.

¿Están preparadas?

Irene, ¿estás preparada para llevar el tiempo?

-Estoy preparada. -Muy bien.

En un minuto, la que más vueltas dé

y, si se cae la bandeja, automáticamente está eliminada.

No la pueden aguantar con las manos, solo la cabeza.

Muy precavida, Lucía.

Bueno, ¿listas las dos? Un minuto de tiempo que comienza ya.

¡A dar vueltas!

(Música)

Un poco más rápido, con el ritmo de la música.

(Música)

Inmaculada, más rápido, que Lucía está dando muchas vueltas.

(Música)

Inmaculada, más rápido, que Lucía va ganando.

Vamos, más movimiento.

(Música)

Inmaculada se acerca a las vueltas de Lucía.

¡Lucía, más rápido!

-Rápido, corre.

-Inmaculada, que te va ganando Lucía.

-No se cae.

-¡Ay! -¡Sigue, sigue!

-¡Tiempo, tiempo!

(APLAUDEN)

Es una lástima.

Es una lástima, porque Lucía era la que más vueltas iba dando

y en el último minuto antes de decir tiempo

a Lucía se le ha caído la bandeja.

En esta primera parte de la eliminatoria,

Inmaculada, un punto,

y aquí, Lucía, cero puntos.

Esta pareja, la número tres hasta ahora, ya tienen un punto.

Ahora tenemos que ir

a la segunda parte de esta eliminatoria.

Habéis visto lo de la danza de los siete velos, ¿verdad?

-Sí.

-Habéis visto cómo se movían, qué bien, qué insinuantes...

¿Lo habéis visto? Lucía, ponte a mi lado.

¿Tú crees que lo podrías hacer? Así como lo han hecho las chicas.

-Hombre. -Me refiero poniendo el ánimo.

-Tan insinuante no.

-No te preocupes porque tú no lo tienes que hacer.

Lo tenéis que hacer vosotros dos.

(Risas)

Sois Pedro y Jesús

quienes tenéis que bailar la danza de los siete velos.

¿Te quieres quitar la chaqueta?

Si lo inspira más el quitarse ropa, nosotros encantados.

Más suelto para los movimientos. Ponedle mucha insinuación.

Jesús, si te ve un sultán, para el harén de cabeza.

-¿Tú crees? -Vamos a ver a Pedro.

Qué ojos más insinuantes.

Bueno, pero tienen que ir de uno en uno,

de uno en uno al centro del escenario.

-Se te cae el velo. Te voy a hacer un nudo.

-Pónselo por encima de la orejita y verás que no se le cae.

Ahí está muy bien. Entonces, empezamos.

-¿Te ahoga?

-Empezamos con el concursante de la pareja número dos.

Don Pedro puede ir usted a escena. Inspírese mucho.

(RÍEN)

Bailar la danza de los siete velos, quitándose los velos, por supuesto.

Quitándose los velos. La música les inspirará.

Don Pedro preparado.

(Aplausos)

(Música)

(Risas)

(RÍEN A CARCAJADAS)

(Risas)

(RÍEN)

(Música)

(Risas)

(Música)

(Aplausos)

(APLAUDEN)

Fenomenal.

Se me está corriendo el rímel.

-Muy bien, muy bien. -Se lo han puesto muy difícil.

Se lo han puesto muy difícil, pero, de todas maneras,

ánimo, que don Pedro le ha echado una emoción al asunto,

que, de verdad, no puedo decir más.

Jesús, adelante y mucho ánimo.

(APLAUDEN)

(Risas)

(RÍEN A CARCAJADAS)

(RÍEN)

(RÍEN)

(Música)

(RÍEN)

(APLAUDEN)

Muy bien ha estado Jesús también.

Le voy a pedir a Jane, una de las bailarinas,

que se acerque.

Jesús, también fenomenal.

Yo no quisiera estar en el puesto de Jane,

que tendrá que hacer de jurado.

¿A quién de los dos escogerías? ¿A Pedro o a Jesús?

Jane, tú tienes el veredicto. ¡A Jesús!

(Aplausos)

Gracias, pero si he bailado muy mal.

(APLAUDEN)

Lo que significa...

Inmaculada, tú ganaste la primera parte de la eliminatoria

y ahora Jesús ha ganado la segunda, vosotros os quedáis para la subasta.

-Muy bien.

-Le tengo que pedir a Patricia, nuestra cajera, que venga,

para pagarle a cada uno el dinero que ha ganado.

Patricia.

Primero a la pareja número dos, que ganaron 2.625.

-¿Lo cojo yo? -Y la pareja número tres.

Aquí mismo se los doy. 2.000 pesetas.

Lucía, Pedro, ha sido un placer concursar con vosotros

por vuestra deportividad.

-Enhorabuena, lo habéis hecho muy bien.

Y lo tuyo es el baile, ¿eh? (RÍE)

-Muchas gracias. (APLAUDEN)

Les voy a pedir que se embolsen las 2.000 pesetas.

Pasen a mi derecha, porque... No, déjala aquí mismo.

Vamos a empezar la subasta

y, como ya dijimos al principio del programa,

hoy va sobre "Las mil y una noches".

Estamos en la noche de Bagdad,

en una noche de aquellas mil y una noches

que tan bien describiera Sherezade.

Ahí vemos el cielo azul,

con los minaretes y las cúpulas que sobresalen,

y todo el colorido del zoco,

la plaza árabe donde todo se compraba y todo se vendía,

desde una esclava hasta tinajas de miel, telas...

Cualquier cosa era posible en aquellas mil y una noches.

Todo ese colorido y esa alegría que estamos viendo,

y sus tiendas, tiendas maravillosas,

como, por ejemplo, ahí vemos una tienda de alfombras,

esas alfombras que ahora cuestan tanto, alfombras persas,

y otra tienda de babuchas y chilabas,

también hay un restaurante callejero,

donde se vende comida a la gente que pasa.

Bueno, llenas de colorido estas plazas.

Y para empezar en esta noche de "Las mil y una noches",

¿qué les podría ofrecer yo?

Vamos a ver, ¿qué prefieren?

¿El restaurante callejero o la tienda de babuchas?

¿Qué escogen? -¿Eh, Jesús? ¿La tienda de babuchas?

-La de babuchas. -¿La de babuchas?

¿Qué les parece si primero hacemos que las dos cosas vengan aquí?

-Bueno.

-Pues que venga el restaurante callejero.

Ahí viene el vendedor con todo su restaurante.

(Barullo)

Bueno, aquí tiene, simpática señora,

dátiles, pinchitos, té con hierbabuena

y un plato clásico de la gastronomía sudamericana,

el cuscús. -¿Pero el cuscús no es árabe?

-Qué va, señora. ¿Usted no conoce eso de...?

# Cuscús, cantaba la rana. # Cuscús, debajo del agua... #

Qué malo, ¿no?

-¿Usted es el dueño de este restaurante callejero?

-Claro. No me lo recuerde. Tuve que arrojarme a la calle

al morir mi sultán y quedarme sin empleo.

-¿Qué empleo? -Eunuco, ya sabe, empleado de harén,

cuidaba esposas sin peligro para el marido.

-Ya caigo, eunuco. Ustedes no tienen...

-Ay, calle, qué corte. -Sí, ya me lo imagino,

¿pero por eso los eunucos no suelen ser gordos?

-Yo lo era, pero como ahora estoy en el paro, mire cómo me quedé.

¿No podría conseguirme un trabajito? -¿De eunuco?

-De lo que sea. Lavo, plancho, hago encaje de bolillos.

-No sé qué decirle. -Dígame que sí, dígame que sí.

De momento, cójame como traductor.

Usted siga con el concurso, que yo me "pufeo".

-¿Qué?

-Me "pufeo", me quedo sentado en el puf

y cualquier declaración o pregunta, usted ya sabe, a mandar.

-Vale, puede quedarse. -Gracias.

Que Alá la bendiga, mi ama y señora. -Bueno.

Ya tenemos aquí el restaurante callejero

y vamos a hacer ahora que venga la mejor de las babuchas.

(Música)

(Aplausos)

(Música)

(Aplausos)

Pues en ese precioso camello

nos traen la mejor babucha de la tienda de las babuchas.

Ahora, Irene y Patricia nos la traen a la mesa.

Muchas gracias. Dejamos aquí la babucha.

Gracias, Irene y Patricia.

Ya tenemos aquí el restaurante callejero

y las babuchas, que es lo que habíais escogido.

¿Habéis visto qué camello más bonito nos han traído?

Un camello típico de los que se utilizan para ir por la arena...

-No es camello, qué va, qué va. Se llama Teobalda, es camella.

¿No ven la parte de atrás? Miren la parte de atrás.

Uy, ¿pero qué le está mirando, lujurioso?

(Risas)

Se nota que es camella por el contoneo,

no por lo que usted miraba. -Cállese o le despido.

-Al puf, puf.

-Bueno, como decía, ustedes tienen las babuchas

y aquí nos han traído este restaurante callejero.

¿Quiere usted leer lo que dice la tarjeta?

(LEE) "Esta noche el té se lo vamos a dar con pastas."

-Hay muchas clases de pastas, ¿no? -Sí.

-Las pastas del té, una pasta que le hace sonreír...

-Sí. -¿Cuál es esa?

-Un dentífrico. -La pasta de dientes.

También está la pasta italiana. ¿Y qué otro tipo de pasta hay?

-La otra, la pasta. -La pasta. ¿Cuál es esa?

No sé. Yo me voy a quedar con esto un momentito.

A lo mejor ahora lo abro.

Irene, Patricia, una de las dos, ¿quiere llevarse esto, por favor?

Muchas gracias. Y nos quedamos...

Habíamos dicho que hay muchas clases de pasta.

Uy, pasta, pasta del tipo que dice unos francos...

¿Y por aquí que veo? Una libra. -Pasta.

-Sí, hay pastas.

Sabemos que aquí hay pastas y aquí una babucha.

¿Seguís con la babucha? -¿Qué hacemos?

(Aplausos)

(Gaitas)

Con el permiso de ustedes. -¿Usted quién es?

-Anda, ¿usted no ha leído "Las mil y una noches"?

-Sí. -Entonces tiene que conocerme.

Yo soy Carminha, la hija de Simbad el "mariñeiro".

-¿Simbad el marinero? -No, este era "mariñeiro".

-¿Nacido en Bagdad? -No, en Ribadeo.

Es que mi padre, que con Gloria esté.

-¿Su padre ha fallecido? Lo siento. -No. ¿Fallecido mi padre?

-¿Pero no ha dicho usted que en gloria esté?

-No, yo no he dicho que en gloria esté,

yo he dicho que con Gloria esté. (RÍEN)

Una novia que tiene en Vigo, ¿sabe?

Pues él, como todos los del pueblo, emigró cuando mozo,

lo que pasa es que los demás iban para América,

él se fue para otro lado... -Y fue a parar a Bagdad.

-A Bagdad fue. Esto que ha dicho usted.

Primero él se puso allí a ganarse las perras, ¿verdad?

De encantador de bichos. No sabe cómo era mi padre con eso.

Mi padre, que con Gloria esté.

Entonces, mi padre cogía el instrumento, soplaba,

el bicho salía y bailaba.

Era una gloria verlo. -Su padre tocaba la flauta entonces.

-No, mi padre tocaba la gaita.

Tendría que haber visto usted a nuestra Rosalía,

lo hermosa que estaba bailando la muñeira,

lo que pasa es que se nos murió de morriña.

-Un momento. En Galicia no hay ni cobras ni reptiles.

-No, alguna hay, ¿eh?

-¿Qué bicho salía cuando su padre tocaba la gaita?

-Una "perceba". -Será un percebe.

-No, esta era una "perceba".

Una "perceba" gorda, simpática, hermosa, rubia...

Una cosa como usted, pero en "perceba".

(RÍE)

Qué simpática, cómo se ríe la "perceba", digo, la rapaz.

Lo que pasa es que...

¿A que da alegría hablar de la "perceba" mía?

(Risas)

Pues lejos del mar

se nos quedó más seca que un bacalao en el Sáhara.

No hablemos de esto, que me voy a poner muy triste

y les voy a dar la noche, y esto es un programa muy...

Mire, ¿han visto esta "barquiña"? -Muy bonita.

-Es bonita, ¿eh?

Pues se la dejo, porque a mí ya no me sirve para nada.

Es que ahorré unas perras, me compré una vaca

y estoy como loca por irme al pueblo a descansar,

y a montarme en mi vaca, y galopar de acá para allá,

porque yo tengo una vaca que galopa y corta el viento

cuando pasa el puerto "caminiño" de Cascais.

-¿Pero cómo galopando en una vaca?

-Es que a mí me gusta mucho la velocidad.

-Entonces haga lo que hizo mi marido, cómprese una moto.

-¿Y para qué una moto?

-¿No dice que le gusta la velocidad?

Pues va a tener problemas montada en una vaca.

-Más problemas tendrá su marido cuando quiera ordeñar la moto.

(RÍEN) Buenas noches, "rapaza".

(Risas y aplausos)

(Gaitas)

Bueno, tenemos tres cosas.

Las babuchas que habían escogido, las pastas,

y tenemos ahora el barco de Simbad el "mariñeiro",

Una de las tres la tenemos que dejar.

-Inmaculada. -Inmaculada, Jesús.

-Ella me ha dicho que eso fuera. -¿Fuera esto?

-Sí, y esta la dejamos. La babucha fuera.

-Vamos a ver qué había aquí. Le regalo un clavito.

Por lo menos algo se lleva.

(LEE) "Las babuchas permiten a los árabes

deslizarse suavemente por las calles de sus ciudades,

por sus carreteras..."

¿Sigo leyendo? -Sí.

-¿Sigo leyendo? -Sí.

-Pero en occidente, las babuchas más comunes,

las babitas, son las de los bebés, y para babuchas de bebé,

nada mejor que estos cien baberos.

(Aplausos)

¿No tiene dos hijas? Unos baberitos para ellas.

Le voy a dar uno a cada uno de recuerdo.

Un clavito y dos babuchas, por lo que pudiera pasar.

Y a alguien del público, una tarjetita de recuerdo.

Ahí le dio, uy.

Seguimos teniendo aquí las pastas, el barco de Simbad.

¿Me puedo fiar de usted?

Hay una tarjetita ahí, si me la trae sin verla.

Ahí, en el barco, se acerca usted al barco.

¿Ve una tarjetita verde? Pero no la mire, ¿eh?

No haga trampa, no la mire.

No importa, desclávela, así tiene otro clavito más,

dos clavitos y dos baberos.

Muy bien, aquí la tenemos. Ha sido honrada, no la ha mirado.

Esto es lo de Simbad y aquí tenemos esto.

Vamos a ver, ¿qué les podría ofrecer yo ahora de todo este decorado?

Lo que pasa es que lo que veo en el decorado

son unos señores vestidos de blanco.

Perdone, señor. -¿Yo señor? Si usted lo dice.

-¿Usted sabe quiénes son esos señores vestidos de blanco?

-Gente peligrosísima, vienen de tierras del Sudán,

por eso, cuando se pongan a bailar, ya verá cómo sudan.

Qué malo, ¿no? -Malísimo.

¿Pero sabe usted qué hacen?

-Son parte de una banda que conoció a Alí Babá.

Ahora solo hay ocho.

Los que faltan hasta ser 40 deben andar por ahí roba que te roba.

-¿De qué van vestidos?

-Me encanta la pregunta, porque es la mía.

Llevan moda "adlib", ibicenca, todo muy suelto, blanco,

falda tobillera, algodones blancos, original gorrito borlado...

-Será bordado. -No, borlado. ¿No le ve la borla?

Qué malo. -Malísimo.

¿Por qué no se sienta y nos deja ver de una vez qué hacen estos señores?

Al puf.

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Aplausos)

Hola. -Buenas noches, Mayra.

-Buenas noches. ¿Y usted quién es?

-Yo soy Paul Potassy, amigo de Alí Babá.

Yo jugaba a las cartas con Alí Babá muchas veces.

-¿Con Alí Babá y sus 40 ladrones? -Con todos los 40 ladrones.

Sí, yo jugaba cartas a un método especial.

-¿Cómo es ese método? -Le voy a mostrar.

Tengo aquí un juego de cartas, número uno.

En el otro bolsillo, un salero,

y este salero contiene la verdadera sal mágica.

Y una cuerda que viene de Arabia.

Con esta cuerda yo voy a hacer un juego,

pero me faltan dos señores del público.

Estos son los concursantes. -Pero nuestro público es muy amable.

Puede usted escoger, que seguro que le ayudarán.

-Aquí veo a un señor simpático.

Me perdona, señor, ¿usted es de Madrid?

-Sí. -Sí. Hágame el favor.

Tengo aquí esta cuerda.

Coja esta cuerda con la mano derecha.

Dele dos vueltas alrededor de su mano.

Así, uno y dos. Fantástico. Un otro señor.

Tiene usted una chaqueta, por favor.

Está más elegante con chaqueta. ¿Puede ponerla? Así.

Hágame el favor. Usted levántese un segundo.

Venga un poquitín más cerca,

porque la cuerda está un poquitín corta.

Usted coja la cuerda con la derecha. Esta es la derecha.

Dos veces alrededor de la mano. Uno y dos.

Y se levanta un segundo, por favor. Venga usted un poquitín más cerca.

Y usted sígame como dice la Policía. (RÍEN)

Venga usted, señor. Estas dos señoras me van a ayudar.

Les voy a mostrar cómo se hacen sus juegos.

¿Usted en su vida ha hecho ya juegos de manos?

Nunca. ¿Usted? -Yo tampoco.

-Tampoco. Entonces, yo me pongo entre ustedes

y usted me devuelve la cuerda, ya no nos hace falta,

solo lo hemos utilizado para que ustedes no se me escapen.

¿Entonces usted nunca ha hecho juegos de manos?

Un poquito de sal mágica para usted. Un poquito para usted.

Yo tengo aquí este juego de cartas que lleva 52 cartas.

¿Usted cómo se llama, señor? -Mariano.

-Mariano. ¿Mariano de nombre? -De nombre.

-¿Y usted? -Luis.

-Luis, es fácil. Señor Mariano, hágame el favor

de contar conmigo si hay aquí 52 cartas.

-52. -¿Correcto?

(Risas)

¿Ha contado o no? -No.

-No es difícil, yo le cuento una vez.

Diez, 20, 51 y 52. ¿Usted juega a cartas en casa?

-A veces. -¿A qué le gusta jugar?

-El mus.

-El mus. Fantástico. Nunca he jugado en mi vida.

Con Alí Babá siempre jugaba a póquer.

Haga el favor de mezclar las cartas. -Mezclarlas.

-Sabes mezclar, fantástico.

Un momento, me perdona, las cartas estas son mías.

Eso no está bien, señor Mariano. Me perdona, una carta más está aquí.

Esto no es difícil, usted puede aprender cómo se hace.

¿Puede usted, señor Luis, coger las cartas?

Usted va a aprender este juego, muy simple.

Mano derecha, yo hago primeramente. Uno, dos, tres. ¿Qué saco? Por acá.

Es muy simple. Uno, dos, tres. ¿Y qué saco? Otra carta.

Ahora le toca a usted. -Uno.

-Señor Mariano, muy elegante, por favor.

Un poquito de sal mágica. Dos. Tres y saque las cartas.

¿Lo ha encontrado? Fantástico. (APLAUDEN)

Mire usted en el bolsillo interior. Me faltan nueve cartas.

¿Puede ser que al otro lado? Me perdona.

¿Puede ser aquí? Tampoco. A ver. ¡Ah!

Es Luis quien las tiene.

Luis, hágame el favor, deme esas nueve cartas.

Sí, nueve cartas que usted tiene en el bolsillo derecho.

Luis las tiene. ¿Las ha encontrado, Luis?

¿Cómo? -No, no, no.

-Ah, perdone, aquí arriba. Era un error.

Entonces, yo le doy ahora un pañuelito.

Aquí usted va a coger este pañuelito con dos manos.

Mano derecha aquí, mano izquierda aquí.

Fantástico.

Como un torero.

Aquí tenemos 52 cartas normales. Un juego normal.

Yo le voy a pedir a usted, don Mariano,

sacar una carta de este paquete. Usted mira la carta

y después la hace ver al público y a la cámara.

Cuando usted lo haga ver a la cámara lo hace bien tranquilo,

que la cámara lo vea bien.

Coja una sola carta. Mire la carta. ¿La ha visto?

Hágalo ver al público y a la cámara. Bien. ¿Lo ha hecho bien al público?

Y a la cámara ahora. Tranquilo. ¿Listo?

Le doy todas las cartas.

La suya póngala en el medio y mezcle.

(Risas)

¿Usted se acuerda de la carta? Sí.

Yo le hago ver ahora todas las cartas

y usted comprueba si la carta suya está en el paquete,

pero usted no me lo diga cuando vea la carta,

solo al final.

Al final, cuando usted vea todas las cartas.

Yo voy a cortar una vez.

Al final me dice si la carta está aquí o no.

Despacito, usted mirando,

pero no me hace señas ni con los ojos, ni con la nariz.

¿Usted, don Mariano, ha visto la carta suya?

-Sí. -Sí. ¿Ni primera? ¿Ni última?

-Tampoco.

-Entonces, con la mano derecha, coja las cartas así, muy bien.

Pequeño dedo así es muy elegante.

Usted, don Luis, por favor,

ponga el pañuelito encima de las cartas.

Fantástico, nadie jamás lo ha hecho tan bien.

Quédese aquí.

¿Usted se acuerda de la carta? -Sí.

-Una carta negra. -Negra.

-Una carta de trébol. ¿Correcto? El número diez de tréboles.

¿Correcto? Un momento.

De la mano del señor Mariano, que tiene todas las cartas aquí,

yo voy a sacar una sola carta,

del centro del paquete que usted tiene en la mano

y que es exactamente su diez de tréboles.

(APLAUDEN) Gracias, muchas gracias.

Antes de que usted se marche, don Mariano, me permite,

pero las cartas encima de las espaldas son mías.

¿Dónde vive usted? ¿En Madrid? -En Madrid.

-¿Pero dónde en Madrid? ¿Qué parte? -En Lavapiés.

-En Lavapiés.

Un momento, esto es mío, esto también, nada más.

Antes de que usted se marche, yo tengo aquí una cartera.

¿Es suya? ¿Sí? Quiero dársela.

Un momento, antes de marcharse, también tenía un pequeño cuchillo.

Y también he encontrado un pañuelito.

Y también un mechero. ¿Funciona? No. No hay gas.

También un bolígrafo, que estaba en el bolsillo interior.

Ah, y esto es... Ah, para cortar las uñas.

¿Y qué más he encontrado? Un momento, aquí lo tengo.

36 pesetas, esto no es bastante, ni para un café.

Muchas gracias. Adiós.

Un momento, antes de que se marche, otra vez su pañuelito.

Y otra vez el mechero y otra vez el cuchillo

y otra vez su bolígrafo.

Muchas gracias. Adiós, don Mariano. Encantado de conocerle.

Y esto es también suyo. Y otra vez esto.

Y el mechero, que lo ponemos aquí. Y las 32 pesetas, aquí.

Y para cortar las uñas. Muchísimas gracias y adiós.

¿Tiene todo? No, solo esto para cortar las uñas.

Y el mechero. Y las 32 pesetas. ¿Usted tiene todo? ¿Lo ha mirado?

Dígame qué hora es ahora. El reloj, su reloj aquí.

Gracias.

(Aplausos)

Fantástico, fantástico.

Gracias, Mayra, y adiós. No se preocupe.

-Mucho miedo. -Un momento, antes de marcharme,

me perdona, pero el salero aún me falta.

Un momento, he olvidado una cosa muy importante.

Esto es para usted. Muy importante. -Muchas gracias.

-Adiós. -Adiós.

(Aplausos)

Cuidado con ese, es el peor de los 40 ladrones.

Hace años me robó tres veces seguidas mi camello utilitario

mientras me afeitaba.

-¿Y usted qué hizo? -Me dejé la barba.

-Uy, al puf. -Sí, puf.

-Patricia, por favor, ¿solo hay esto?

¿Un sobre nada más? ¿No hay ni regalo? ¿No hay caja?

-Un sobre solamente. -Bueno, pues gracias.

Veamos qué dice este sobre. ¿Lo quiere leer usted, por favor?

(LEE) "¿Cómo hacerse rico

si se tiene la psicología de un ladrón?"

(RÍEN)

¿Cómo hacerse rico si se tiene la psicología de un ladrón?

Pues ya tenemos aquí nuevamente tres regalos.

El regalo que nos ha dejado el ladrón:

¿cómo hacerse rico si se tiene la psicología de un ladrón?

La caja del té con pastas.

Y aquí tenemos la tarjeta de Simbad el marinero.

Una de las tres hay que dejar. -Qué problema.

-¿Nos quedamos con esta?

-Tú es que tienes una psicología de ladrón que para qué.

(RÍE) -Inmaculada, tampoco es eso, ¿eh?

-Esto es lo del barco, ¿verdad?

-Sí. Esto es té con pastas y la psicología del ladrón.

Una de las tres tenemos que dejar. Dejemos una ya.

Dejemos esto. Bueno, habíamos dicho

que esta noche el té se lo íbamos a dar con pastas

y habíamos visto que aquí había pasta,

pasta extranjera y también había debajo pastas frescas.

Ah, qué bien, pastas frescas. ¿Quiere probar una pastita?

(RÍE)

¿Están frescas? Me lo dirá usted. ¿Quiere una pastita?

Así que nada, Irene o Patricia,

¿una de las dos quiere venir y llevarse esto?

Un momento, espera, Irene, es que había pastas frescas y...

Hay algo debajo. -Sí.

-Sí, claro. -Hay más pasta fresca.

-Uy, lo que he visto. -Cien billetes de 5.000 pesetas.

¡500.000 pesetas!

(Aplausos)

Bueno, lo siento mucho. Como quería una tarjetita, ¿no?

Aquí tiene la del té, que hoy se lo damos con pastas.

Ahora le tengo que ofrecer algo del decorado,

porque nos hemos quedado solo con la psicología del ladrón

y con el barco de Simbad el marinero,

así que vamos a ver qué hay dentro de la tienda de las alfombras.

Que venga.

(Música)

(Aplausos)

Buenas noches a todo el personal.

Buenas noches, doña Mayra Gómez Kemp.

(RÍEN)

Tú, descarga. -Ahí voy.

-Sal pa'fuera. -¿Y esto?

-Ahí le dejo eso. En "Las mil y una noches"

no podían faltar las alfombras mágicas.

Y alfombra más majica que esta. Mire qué suavecita está, tóquela.

Está tejida en mi pueblo con lana de camella viuda.

-¿En su pueblo hay camellos? -Tenemos burros, burros,

pero con esto de la exportación a los países árabes

me estoy forrando.

-¿Con las alfombras de piel de camellas?

-Con los burros. Yo le explico.

Yo compro los burros en las ferias por cuatro perras,

les endiño con la garrota en todo el lomo, tal que así,

que se les hincha por aquí detrás, como si fuera una joroba,

y ya para mandarlos a los árabes como si fueran camellos.

-¿Pero qué hacen con lo del cuello?

Porque entre el cuello de un camello y el de un burro hay una diferencia.

-Calla, calla, todo tiene arreglo. Desde pequeños yo les coloco

el forraje colgado en las vigas de la cuadra, claro,

si quieren comer, tienen que espabilarse,

tienen que estirar el cuello para arriba

hasta que se les pone largo y arreglado.

Bueno, que me marcho,

que tengo que llegar a tiempo al Festival de la Canción de Bagdad.

-¿Va usted a verlo?

-Voy a concursar. ¿No ve usted la orquesta?

-¿Dónde está la orquesta?

-Aquí traigo los coros, los "corifeos",

los "corihorrorosos" les diría yo, pero bueno.

Tienen cara de puerta antigua descolgada.

Le presento a la Orquesta de Radiotelevisión Española.

Falta la cuerda y el metal, y don Enrique García Asensio,

ese que dirige con la "garrotica" escuchimizada,

que parece que tiene en la mano un fideo tieso.

Esto es la percusión.

Le dicen la percusión porque arrea cada percutazo...

¿Quiere usted que le interprete una canción de mi repertorio?

-Vale. ¿Es folclórica? -No.

Es una descomposición del mozo nuevo este que hay ahora,

del mozo este, del Mozart.

Un réquiem le dicen. -¿Un réquiem?

-Sí, porque todo el que la escucha "requiem cant in pace".

(Risas)

Se la voy a dedicar. Ya verá cómo le gusta.

-Adelante. -Voy a afinar la orquesta.

(Golpes)

# Si el "Un, dos, tres" ya no pita.

# Si el "Un, dos, tres" ya no pita.

# yo lo quiero dejar dicho

# se van a "escorromoñar" # Mayra Gómez y don Chicho.

# Mayra Gómez y don Chicho,

# si el "Un, dos, tres" # ya no pita. #

(Risas y aplausos)

Ahí le dejo... Cuidado. ¡Eh, silencio!

Oiga, que ahí le dejo la alfombra majica.

Venga ya para fuera. -Gracias.

(Aplausos)

Inmaculada, Jesús, de nuevo el dilema.

Tenemos la alfombra majica, la alfombra,

¿cómo hacerse rico si se tiene la psicología de un ladrón?,

y el barco de Simbad el marinero.

Uno de los tres hay que dejar.

-Ahora tú, que yo te he dicho lo de la pasta y ha salido fatal.

-El barco. -¿Dejan el barco de Simbad?

(LEE) "Simbad el marino sabía mucho de tela marinera."

-Bueno, otra vez.

-Sabéis lo que es la tela marinera, ¿no?

¿Sigo leyendo? -Sí, sí.

(LEE) "Pues acaban de ganar, ahora acaban de perder,

Patricia e Irene,

todos estos metros de seda para que se hagan velas marinas."

(PÚBLICO) -¡Oh! -Un momento, eso no es todo.

(LEE) "Por si acaso no saben hacer velas,

ahí tienen dos tablas de windsurf con sus velas ya hechas."

Esto sí que está bien.

(Aplausos)

Son preciosas, son enormes.

Las chicas no van incluidas en el regalo.

Sí, bueno, yo no las quiero, pero Jesús supongo que como loco.

(Música)

Son una maravilla.

Además, es un deporte que cada día se pone más de moda.

Esto es lo que han dejado pasar. A ver, tenemos una tarjetita.

¿A quién le regalo una tarjetita de recuerdo?

Ahora este lado. Sin hacer daño a nadie.

Muy bien, ahí mismo.

Tenemos la alfombra,

tenemos cómo hacerse rico si se tiene la psicología de un ladrón.

¿Y yo qué les puedo ofrecer en este momento?

Estoy mirando el decorado...

(Aplausos)

Muy bien, chicos. Aparquen, que ahora vuelvo.

Buenas noches, doña Mayra, mi amiga y colega.

-¿Colega? -Claro.

Permítame que me presente.

Soy Sherezade, locutora oficial de "Las mil y una noches".

Mi trabajo es terrible.

Como en Bagdad no se ha inventado ni la radio ni la tele

yo tengo que hablarle al sultán

para tenerlo informado de lo que pasa.

Hablar del atraco de los 40 ladrones,

del naufragio del barco de Simbad,

de la campaña electoral de Aladino...

Soy como Joaquín Arozamena, pero con velo.

-Comprendo. -Hablando de Aladino,

para mí que se lleva de calle las elecciones municipales.

-¿Por qué?

-Porque como es dueño de esta lámpara,

no tiene más que frotarla, sale un genio enorme,

que creo que es el número dos de su partido,

y todos a votarle. -Pues yo conozco a varios

que darían mucho por una lámpara como esta.

-Pues aquí se la dejo.

Yo me marcho que todavía tengo que contarle al sultán

las últimas noticias y el cierre de edición.

Chao, querida. Andando, esclavas, subalternas.

(Aplausos)

-Ojo con esa, Mayra, es una cuentista,

sabe mil y un cuentos.

-Al puf he dicho. -Puf.

-Tenemos que escoger. Una de las tres se tiene que ir.

¿Qué dejamos?

¿Lámpara, alfombra o cómo hacerse rico?

-¿Alfombra o el sobre?

¿A ti cuál te gusta menos?

-Quizá la alfombra. -¿Sí?

-Hay que decidirse, pero ya. -Venga, la alfombra.

-Dejamos la alfombra.

(LEE) "En 'Las mil y una noches' las alfombras mágicas eran

un medio de transporte tan común como para nosotros es un coche..."

¿Sigo leyendo? -Ya.

-Pues eso es lo que les hubiera correspondido.

Kim y Françoise, abrid las puertas. ¡Este coche!

(PÚBLICO) ¡Oh!

(Aplausos)

Qué lástima, les hubiera correspondido este coche.

Patricia, Irene, por favor, ¿se quieren llevar esta alfombra?

La tarjeta, muchas gracias. ¿Ahora qué les puedo ofrecer?

Les voy a ofrecer...

Les voy a ofrecer todo el decorado. No, me he pasado.

-Sí.

-Pero sí les voy a ofrecer el castillo.

Que venga el castillo, que lo traigan.

(Aplausos)

(Música)

Bueno, un castillo que, como ven, dice "alcazaba"

y es lógico, porque "alcazaba" es "castillo" en árabe.

Muchas de las palabras de nuestro idioma

vienen del árabe y comienzan por la sílaba AL,

como, por ejemplo, alcazaba...

-Alcachofilla, albondiguilla, alfombrilla...

Alcantarilla. -¿Por qué no se calla de una vez?

-Alteradilla, alevosilla... -Que se calle le digo.

-Alacrancilla. -O se calla o se va fuera.

-¡Alcahuetilla! -¡Al puf!

-Y jofaina, que no empieza por AL, pero es un árabe que atufa.

-Al puf. -Puf.

-Y luego hablan de la Thatcher. -¡Al puf!

Tenemos la lámpara que nos dejó Sherezade,

el sobre de cómo hacerse rico y la alcazaba.

Una de las tres tenemos que dejar.

-El sobre. -Dejamos el sobre.

Vamos a ver qué había dentro de este sobre.

(LEE) "Alí Babá conoció a 40 ladrones.

Han ganado, en este caso, perdido, llevar a cabo un juego,

este juego era elegir a alguien del público

que no fuera ni familiar ni amigo de ustedes.

A esa persona la haríamos venir hasta aquí

y le pediríamos que dejara sobre la mesa

todo el dinero que llevara en los bolsillos

y todo ese dinero lo hubiéramos multiplicado por 40."

¿Con qué menos se sale a la calle que con 5.000 pesetas?

Cinco por 40, 200.000 pesetas.

Pero si hubieran escogido ustedes a alguien

que viniera de cobrar en el trabajo o de ganar al bingo,

cualquier cantidad.

-Muy raro es eso. (PÚBLICO) -¡Oh!

(APLAUDEN)

Lo hecho hecho está. -¿Qué les parece...?

Este es mi primer programa. Yo me estoy estrenando en esto.

No me gustaría que pudieran salir mal.

¿Y si lo apartamos por si acaso? -Sí, déjalo ahí.

-Gracias, Irene. Lo dejamos aquí, por si acaso.

Por 40 se multiplica. Tenemos aquí ya...

Pero antes de seguir o decidir nada más,

¿qué les parece

si vamos a hacer una visita dentro de una de esas alcazabas?

Si vemos lo que pasa dentro de una alcazaba árabe.

¿Les parece que vayamos?

Bueno, pues, Alejandra, por favor, levanta la cortina.

(Música)

(Música)

(Música)

(Aplausos)

Hola.

Somos las huríes, chicas del islam, premiamos al buen musulmán,

dicen que vivimos allá en el Edén

y los moros juran que estamos cual tren.

-Chucu, chucu, chu, cu, cu, cu. (RÍEN)

Con nuestros encantos llenamos de gozo

y hay quien ofrece por ellos un pozo.

-De petróleo, claro, esa cosa negra, aceitosa y fea,

pero que sin ella nada se menea.

-Hola, chicas, qué emoción. Años que no os veía.

-¿Usted las conoce? -Claro, son las huríes.

Yo, como eunuco, cuidaba

de que nadie les echara un ojo u otra cosa.

Vivíamos todas en el harén, con el sultán.

-Harén, quería decir.

-Nuestro sultán pasó a mejor vida y nos dejó viudas.

Ahora nos llaman las sin sultán. -¿Pero os insultan a las dos?

-¿A las dos? A las 254 esposas con las que estuvo casado.

Ay, el pobre era tan pachucho.

-Se fue a mejor vida sin haber cumplido su gran deseo.

-¿Qué deseo era ese? -Tener un hijo.

-¿Me dice que un sultán con 200 y pico mujeres no tuvo ni un hijo?

-En realidad, tuvo 1.135,

que estaban todo el día chillando, chillando y chillando,

por eso, su gran deseo era haber tenido un hijo, uno.

-¿Y qué decir del pis?

Mil y pico de niños haciendo pis al mismo tiempo.

Venga pis y pis.

-Tú me dirás.

Siempre estaba el baño como muy ocupado

y el sultán tenía que salir del palacio

a hacer pis a la piscina municipal.

-A los baños de la piscina municipal, claro.

-No, no, al pobre sultán

le encantaba hacer pis dentro de la piscina.

Caprichitos que tenía el muy bobo. -Pero eso está muy mal.

¿Y si los otros bañistas se dan cuenta?

-Claro que se daban cuenta. -¿Y qué le decían?

-De todo, de todo. -¿Qué le decían?

-De todo: grosero, mal educado,

deja de hacer pipí, bájese si es hombre.

-¿Bájese? ¿No hacía pipí dentro de la piscina?

-Subido al trampolín, su sitio favorito.

(Risas)

Daba gusto y gloria verlo. Era como un surtidor.

La de veces que se tuvo que subir al trampolín para llenar la piscina.

(RÍEN)

En fin, preciosidad.

Aquí te voy a dejar este velo, porque son muy prácticos,

sobre todo, para las huríes

que tenemos un poco de vello en el rostro.

-Además, es un velo que hay que velo para creerlo.

(RÍEN)

Bueno, besito al concursante.

-¿Puedo? -Sí.

-Yo también, yo también.

Ay, ven aquí, ven aquí. Ay, sí.

Ven aquí, no me jorobes. Escucha, escucha.

¡Escúchame, jopelines! Que me enfado.

Si ella te deja, búscame en Bagdad. (RÍEN)

Chao.

(Aplausos)

Muy besado te vas, Jesús.

Ahora sí que hemos llegado al final. No tengo nada más que ofrecerles.

-¿Nada más? -Solo me queda esto:

el velo que han traído las huríes, la lámpara mágica y la alcazaba.

Se tienen que quedar con una cosa y dejarme dos.

Hay que decir a dos cosas que no y quedarse con una.

-¿Dos cosas que no?

-Dos cosas que no y ya se quedan con una.

Ya estamos en el final. No tengo nada más que ofrecer.

-Venga, el castillo fuera. -Muy bien.

¿Sabe usted por qué ha hecho bien dejando este castillo?

-Pues no sé. -Irene, ven para acá. ¿No sabe?

Tiene 30 segundos que Irene empieza a marcar ya

para mirar este castillo más de cerca

y decirme por qué lo ha dejado.

25.000 pesetas si lo averigua.

Fuera de concurso, de subasta, y de todo.

-Ya lo he visto. -¿Qué?

-La calabaza. -Pero si lo has visto por ahí,

había que mirarlo aquí, no tan de cerca.

-Anda, es verdad. -Pues sí, tienes razón,

porque con las letras de alcazaba

se puede formar la palabra "calabaza",

igual, como lo viste, te pagamos las 25.000 pesetas.

Patricia, si quieres ir trayéndolas. Yo, mientras tanto, voy a ver

qué fácil era formar la palabra "calabaza" con "alcazaba".

Que lo has visto tú también.

(Aplausos)

Calabaza. Y 25.000 pesetas para ti.

Irene, por favor, y que Patricia te ayude,

vamos a sacar a Ruperta, que es su primer programa.

Y aquí traemos a Ruperta con velo,

porque estamos en "Las mil y una noches".

Un aplauso para Ruperta. (APLAUDEN)

Ah, pero Ruperta trae una notita.

Otro clavito, estos son los mil y un clavitos.

Bueno, yo lo estoy viendo y es un juego,

un juego mucho mejor que ese, y tómame la palabra, fíate de mí,

porque yo a veces no diré la verdad completa,

pero nunca voy a mentir.

Les aseguro que este juego es mejor que ese.

Si quieres, nos olvidamos de este juego que tenemos aparte,

que se lo lleven ya, y yo dejo apartado esto

y decidimos quitar uno más de estos regalos.

Fíate de mí de que es un buen juego, mucho mejor que este.

Y quitamos este, que es un juego igual.

Irene, si puedes, por favor. Ahora hay que decidir.

¿Cuál de los dos eliminamos, el velo de las huríes o la lámpara?

Gracias.

-La lámpara. -Vale.

-¿Eliminamos la lámpara? -Muy bien.

Debe traer una notita por alguna parte.

Pues sí, trae una notita.

Otro clavito. -Ya los colecciono.

(LEE) "En 'Las mil y una noches' había lámparas maravillosas,

según cuenta Sherezade,

a la que sin duda podemos calificar de cuentista,

porque contaba cuentos, claro, pero esta vez no ha sido cuentista,

ya que les ha correspondido esta lámpara,

esta lámpara de repuesto para este otro coche.

(PÚBLICO) ¡Oh!

(Música)

(Aplausos)

Qué bonito, precioso.

-Un coche precioso de veras. -Qué lindo es.

-Patricia, por favor, retiras la lámpara.

Ahora solo nos queda el velo y el juego de la calabaza.

Si les parece, les leo el juego de la calabaza.

-Sí. -Muy bien.

(LEE) "Por ser el primer programa, Ruperta les propone un juego."

A ver, debe traer algo. A ver si lo puedo abrir.

Sí, se abre fácilmente. Ya lo tengo aquí todo.

Como ya no necesitamos más a Ruperta

y está un poco viejecita últimamente,

se queja mucho, vamos a pedirle... Irene, llévate a Ruperta contigo.

Ya tengo todas las cosas aquí.

Muchas gracias.

Y les explico el juego.

Dentro de estas bolsas hay pipas, pipas de calabaza.

Las voy a enseñar en un momento.

Si ustedes aciertan

si el número de pipas que hay en su interior es par o impar,

pueden jugar a este juego, un juego muy simple.

Si lo aciertan, pueden escoger uno de estos siete sobres.

Si no acertaran, igual ganaban 25.000 pesetas cada uno.

Aseguradas tienen 50.000 pesetas. 25.000 cada uno.

Si llegaran a acertar, pueden escoger un sobre.

¿Qué hay en los sobres?

Todos los regalos de esta subasta, excepto la calabaza.

Están los dos coches, las 500.000 pesetas,

el regalo que haya dentro de este velo...

Todos los regalos, excepto la calabaza.

Y de todas maneras, aunque no acertaran,

25.000 a cada uno.

Están todos los regalos. ¿Consultamos al público?

¿Ustedes jugarían con Ruperta? (PÚBLICO) -¡Sí!

-¿Jugarían con Ruperta? -Es que nos llevamos todo.

También, me lo llevo. Me llevo los baberos.

Y me llevo los coches, me llevo todo.

-No lo entiendo. -Que no lo entiende.

-¿Qué dice el público? Es muy fácil.

-O ganas 50.000 pesetas o te llevas todo.

-Sí, o ganas 50.000 pesetas seguras

o te puedes llevar este coche, o el otro coche,

o las 500.000 pesetas...

-Dios mío. Es irreal. -Yo no miento.

-¿Los baberos también?

-Claro, los baberos también están, pero también está este juego.

El juego que dejamos pasar también está ahí.

Y lo que haya en este velo también está ahí.

-¿Pero también puedo coger los baberos?

Me llevo otra vez los baberos. -Podrías llevarte los baberos,

pero no perderías las 25.000 pesetas que has ganado.

¿Ves las pipas? Están aquí.

Aquí hay unas cuantas pipas, aquí hay más.

¿Ustedes jugarían? Vamos a ayudar. (PÚBLICO) -¡Sí!

-No. -¿Y el resto del público?

-¿Por qué no me dices qué es esto?

-Bueno, pero si te lo digo, ya no tiene emoción el juego.

-No es un juego tampoco.

-Si vas al juego, tenemos que dejar esto.

Esto no es un juego,

esto es un premio que puede ser cualquier cosa.

Yo te digo que lo que esté aquí está aquí, están los dos coches,

las 500.000 pesetas, está el otro juego del ladrón...

-Uf, es horrible, ¿no?

-Si lo llego a saber, me quedo con el juego del ladrón.

-Bueno, no, porque... -No sé si eso será bueno.

Y si no es...

-Es que hay que adivinar primero si es par o impar.

-Eso no es tan difícil.

-¿Me dejas tocarlo? -Sí, te dejo que las toques.

Pero no las cuentes, tampoco es eso. -A ver, déjamelo.

-Por el peso, deja la mano quieta.

¿Nos decidimos ya?

Si no, llegamos hasta el próximo viernes.

-Es muy arriesgado, ¿no? -Venga, vamos a por esto.

-Bueno, dale, venga. -Jugamos.

-Sí. -Venga.

Ya definitivamente jugamos y vamos a ver...

Vamos a jugar a algo primero. Vamos a ver.

Sin pensárselo díganme par o impar. -Par.

-Par. Vamos a contar. ¿Contáis conmigo?

Vamos a contar. Voy a sacar de aquí.

(TODOS) "Una.

Dos.

Tres.

Cuatro.

Cinco.

Seis.

Y siete."

Y siete sobrecitos hay en la mesa. Tengo pipas aquí, no se desanimen.

Vamos a seguir jugando. Voy a leer de una vez

lo que hay en el velo, porque vamos a seguir jugando.

Mira, otro clavito. No te pongas triste, no pasa nada.

Al final os vais a llevar... Ya tenéis 25.000 pesetas

y 2.000 que habéis ganado en las preguntas.

En el velo de la hurí decía... (LEE) "Villaespesa, el poeta,

escribió un famoso verso

que termina diciendo: 'Hurí del Edén, no llores'.

A Villaespesa ya no pueden conocerle personalmente,

pero sí a una villa muy espesa, Mombasa, en África Oriental,

dos semanas en un lujosísimo hotel

al borde mismo de las playas del Océano Índico

y a pocos metros de una espesísima selva."

(PÚBLICO) ¡Oh!

(Música)

(Aplausos)

Pero este regalo está ahí, en los sobrecitos.

No lo habéis perdido del todo, podéis recuperarlo en los sobres.

Seguimos contando.

Antes de seguir contando, elígeme un sobre ya,

por si hubieras ganado, elige un sobre.

-Este. -No, baberos rosas.

-Ah, claro. -¿Cuál quieres? Este.

Vamos a seguir contando.

(TODOS) "Ocho.

Nueve.

Diez."

Puede que me queden más o no. Vamos a hacer una cosa.

Yo dije que si perdían eran 25.000 a cada uno, ¿no?

-Sí.

-Pues les ofrezco 75.000. 37.500 a cada uno

por ya ni saber lo que pasa, dejar de jugar ahora mismo.

(PÚBLICO) -¡No!

-Ya está hecho, ese, sí. -100.000 a cada uno.

-¿O cogemos este? -100.000 a cada uno.

(PÚBLICO) -¡No! -Todo el mundo dice que no.

-Bueno, vamos a ver.

11.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco,

seis, siete, ocho, nueve, diez, 11.

Y 12.

(APLAUDEN)

Ahora verás, los baberos.

-Y ahora ha llegado el momento...

¿Quién dijo que los baberos eran azules?

-Yo. (RÍE)

-¿Tú dijiste que los baberos eran azules?

-Sí. Y rosas, ¿no?

-Pues lo que les ha tocado...

¡Es medio millón de pesetas!

(Música)

(Aplausos)

Felicidades.

-Ay, de verdad.

-Este medio millón de pesetas.

Felicidades, muchas felicidades.

Solo me queda decirles que los esperamos de nuevo

el próximo viernes aquí, en "Un, dos, tres".

¿Es su hija?

Hasta el viernes.

-¿Has visto a papá?

(Música)

# Un, dos, tres,

# le decimos hasta pronto a usted.

# Volveremos con nuestro concurso

# destinado a probar su ingenio.

# Por favor, # no se olvide de su buen humor.

# Le traeremos nuevos premios # y más ilusión.

# Un, dos, tres.

# Esta noche decimos adiós... #

Le agradezco una vez más

a Televisión Española

el que me haya permitido

despedirme de ustedes.

Tesoros de la tele - Un, dos, tres... Responda otra vez

11 jun 2020

Tesoros de la tele recupera una de las entregas más emblemáticas del mítico concurso, que supuso el debut como presentadora de Mayra Gómez Kemp en 1982.

El 7 de junio hizo un año del fallecimiento de Chicho Ibáñez SerradorTesoros de la tele ofrece prácticamente en su totalidad un episodio que reúne todas las características que hicieron del 'Un, dos, tres' el formato de más éxito y el padre de todos los concursos en España.

El público recordará a Ruperta, la mascota más emblemática de un espacio de televisión, y a Mayra Gómez Kemp, la presentadora que se mantuvo más tiempo al frente del concurso. Y volverá a disfrutar del humor de Martes y 13, que por aquel entonces, estaba formado por Josema Yuste, Millán Salcedo y Fernando Conde.

Un programa que mezclaba la cultura con el entretenimiento. Además de ser el primer concurso a nivel mundial en el que las mujeres fueron visibles en todos los apartados importantes del programa: presentadora, azafatas y las inolvidables tacañonas, a las que daban vida las hermanas Hurtado (las hermanas Paloma, Teresa y Fernanda).

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