Tendido cero La 2

Tendido cero

Sábado a las 14.00 horas

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No recomendado para menores de 7 años Tendido cero - 15/05/21 - ver ahora
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Buenas tardes, hoy 15 de mayo, festividad de San Isidro,

es una fecha señalada y tradicional

para la plaza de Toros de Las Ventas,

que alrededor de ella celebra estos días cada año,

la primera feria taurina del mundo.

Sin embargo, en esta ocasión no es la Monumental,

sino el Palacio de Vistalegre,

en el barrio madrileño de Carabanchel,

el que ha abierto sus puertas para albergar un ciclo

en honor al patrón de la capital de España.

Hoy estaremos en Vistalegre,

visitaremos el campo bravo madrileño,

conoceremos también el testimonio de una joven valenciana

que se declaraba antitaurina

y que ahora invita al conocimiento de la tauromaquia

desde el mayor respeto.

Y en el 30 aniversario de un hito histórico,

recordaremos con el torero colombiano César Rincón

sus cuatro salidas a hombros consecutivas

por la puerta grande de Las Ventas en una temporada.

Comenzamos mostrándoles lo sucedido en el primer festejo

de la Feria de Primavera celebrada en la cubierta de Leganés,

una novillada en la que actuaron Leandro Gutiérrez,

el Rafi y Francisco Montero.

Javier Hurtado detalla los pormenores del festejo.

"En el ámbito de la Plaza de Toros de Leganés y su entorno

se representó el fin de semana pasado

la primera feria taurina de la temporada

en la Comunidad Autónoma de Madrid.

Circundada por calles

a las que dan nombre ilustres cantautores

y grupos rockeros,

la Cubierta, como se la conoce,

exhibió unos carteles de toros con participación de novilleros,

jóvenes toreros y veteranos maestros.

Por sus alrededores, se vio el fin de semana

un público variopinto

para el que los toros son una manera de entender la vida.

Y aunque las medidas sanitarias a causa de la COVID-19

obligaban a restringir el aforo,

la empresa gestora ofertó las entradas a módicos precios

para todos los públicos."

La promoción ha hecho un esfuerzo importante

para para que nadie se quede sin venir a los toros,

a esta primera feria de la Comunidad de Madrid.

Con un abono desde tan solo 42 euros.

Yo creo que es asumible para todos los bolsillos.

También la novillada ha tenido precios especiales desde diez euros.

Los niños, con un 50 % de descuento,

con tan solo cinco euros.

Yo creo que son precios asumibles para todos los bolsillos,

para animar a todos los aficionados a que acudan a Leganés.

"El deseo latente por que el toreo volviera a recuperar tono

era general y en Leganés se congregó

un público no solo de Madrid, también de otros lugares,

que dio su testimonio de fidelidad con la tauromaquia."

Ya estábamos desesperado porque los toros es vida, ¿no?

Sobre todo para los aficionados que sentimos esto.

Es muy importante para los taurinos,

para la afición y los no aficionados.

El año pasado ha sido un año muy atípico,

un año pésimo de malo

y es un lujazo esta tarde estar en Leganés,

disfrutar de la Feria de Leganés,

tres festejos y a las puertas de Madrid.

"Hubo quien sacó el abono de feria

y quien se decantó por el cartel que le pareció más interesante."

He escogido esta corrida hoy

porque me parecía un cartel muy interesante

ver a Román, que está en un momento muy bueno,

tanto Ginés Marín,

tanto Javier Cortés por la reaparición

y que Javier Cortés se lo merece

y tiene que estar en grandes carteles.

Las ganas de toros, del ambiente,

ver afición, de tener a gente en las plazas siempre,

siempre están y ahora ya mucha más.

-Yo estoy aquí en Leganés en dos vertientes,

uno como cirujano de la plaza de aquí, de Leganés,

que me hace ilusión porque es mi auténtica vocación,

es ser cirujano de plaza de toros.

Pero, sobre todo, vengo muy ilusionado como aficionado.

Como aficionado, es lo que todos estábamos esperando

y a ver si a partir de Leganés,

todas las ferias que nos esperan salen adelante

y eso lo importante.

Que salgan a las ferias y que la afición recobre la ilusión.

Y, sobre todo, que los médicos que vengamos, pero a trabajar.

"No hubo percances cruentos que lamentar.

Si bien el equipo del doctor Crespo atendió a Emilio de Justo

el último día de feria,

después de que sufriera tres feos

y, en principio, preocupantes revolcones

que afortunadamente no fueron tan graves como se llegó a pensar.

El viernes abrió Feria una terna de novilleros

que llegó embozada a la plaza

y verbalizó deseos e intenciones, mascarilla mediante."

Estoy muy ilusionado con la tarde de hoy,

ya que es la primera que toreo esta temporada

y también la reaparición mía,

después de la cornada de Herrera del Duque.

Estoy muy contento y muy feliz.

Ojalá los aficionados me vean con un recambio nuevo en mí.

Vamos a Madrid.

En Madrid hay que hacer las cosas con seriedad y bien hechas.

Entonces, pues es con la idea que vengo.

Y bueno, pues con muchas ganas de empezar ya la temporada

y con las dos últimas novilladas que me quedan

antes de tomar la alternativa. Así que con mucha, mucha ambición.

Es un privilegio estar aquí, ¿no?

Y estar en la primera feria que se da en la Comunidad de Madrid

y, nada, venimos a dar el 100 %

y que la gente se pueda divertir y pasarlo bien.

"A Leandro, el Rafi y Montero les esperaba dentro de la Cubierta

un encierro de la ganadería La Quinta.

Dispuesto y eficiente con el novillo que abrió plaza,

estuvo Francisco Montero.

Lo recibió a puerta gayola y largó capaz de rodillas por dos veces.

Después, la iniciación de la faena,

junto a un par de tandas con la mano diestra,

resultaron aceptables,

pero pronto el utrero fue a menos.

Se cansó de embestir

y salió del embroque con la cara alta y aire despistado.

Todos los novillos, salvo uno,

tomaron dos varas y se emplearon empujando en el peto.

Sobresalió la pelea que hizo el cuarto

al que le endilgaron dos puyazos de reglamento

y aún tuvo correa para arrear en la muleta del chiclanero

que, escaso de ideas en esa lidia,

no dominó su encastada embestida.

El capote del colombiano Leandro marcó bellas y ligadas verónicas

en el saludo al tercero,

novillo con muchos pies de salida,

que, sin embargo, en el tercio de muleta no ofertó continuidad

y terminó las embestidas desorientado.

A pesar de ello,

la encomiable persistencia de Leandro por sacar pases

fructificó en alguno disgregado de acreditada factura.

En la lidia del sexto,

las palmas premiaron la ejecución

de los pares de banderillas de David Adalid.

El novillo de La Quinta ofreció

una embestida desigual, noble y sosa,

y aunque Leandro corrió bien la mano en varias series de muletazos,

no se produjo la conexión buscada con los tendidos,

siendo las manoletinas del final

lo más notorio y aplaudido de su actuación,

pero manejando la espada, no estuvo ducho.

En la lidia del tercero, Raphaël Raucoule, el Rafi,

manejó la capa con estilo alto y elegante.

Especial relieve tuvo la ejecutoria del gallego por chicuelinas al paso

para poner al toro en suerte al caballo.

Aquel novillo no fue la pareja idónea

para coreografiar el toreo,

pues acometió con desgana y distracción.

Así que la estética, la armonía y la voluntad

que envolvieron la faena

las puso a contribución el torero francés.

El jugado en quinto lugar

se comportó de forma totalmente contraria.

Persiguió el capote alegre, con mucho celo.

Al nimeño le salieron más atemperados los lances

en el quite que en el saludo previo,

a pesar de que en el remate, perdiera el capote.

El inicio de faena por bajo de el Rafi,

sacando al novillo del tercio a las afueras,

tuvo mucha torería

y las dos primeras tandas, con la diestra,

fluyeron con finura y elegancia.

Perdió brillantez el trasteo por el pitón izquierdo,

pero volvió a impulsar la faena el Rafi hacia arriba

en actitud expresiva para hacer el toreo con gracia, garbo y finura.

Lastimosamente,

el Rafi pinchó un par de veces

y tuvo que conformarse con recoger los lauros del público

en una muy aplaudida vuelta al ruedo."

Más adelante veremos

un resumen de lo sucedido en las corridas de toros.

Antes del inicio de la pandemia, muchas ganaderías de bravo

habían encontrado en el turismo rural

una fuente de financiación para complementar sus ingresos,

pero con las restricciones sanitarias

se vieron privadas incluso de esos recursos,

puesto que no podían recibir visitas en grupo.

Una de esas ganaderías

es la divisa madrileña de Heredera de Juan Julián Sanz Colmenarejo,

que participa en el programa "Rutas del Toro"

de la Comunidad de Madrid,

cuyo objetivo es fomentar el conocimiento de las reses bravas

dentro de su hábitat natural.

En "Tendido cero", hemos querido conocer

cómo están haciendo frente a esta difícil situación,

de qué manera se están adaptando a los tiempos que corren

y también cómo encaran el futuro.

Para ello, Manuel Valera se ha entrevistado

con el joven ganadero Julián Revelles,

la cuarta generación de la familia al frente de este hierro.

"Entre Colmenar Viejo y San Agustín de Guadalix,

en Madrid,

visitamos la ganadería Heredera de Juan Julián Sanz Colmenarejo.

Estamos en la finca Cerro Longo.

A muchos les puede sorprender que tan cerca de la capital,

se extienda este campo libre

y lleno de vida que auspicia el toro.

El joven ganadero Julián Revelles recoge el testigo

después de varias generaciones dedicadas a la cría del bravo.

Exhibe la fuerza de la juventud, una entrega absoluta

y el respeto por un mundo que ha conocido desde niño."

Me considero un privilegiado

porque soy la cuarta generación de bravo

y esto empezó mi bisabuelo, mi abuelo,

mi madre, mis tíos.

Y tengo la fortuna y la suerte de tratar de seguir sus pasos.

Y, bueno, pues es un sueño, una lucha.

He vivido desde pequeño con este amor al toro bravo

y tratamos de seguirlo inculcando así.

Me he criado viendo cerrar corridas de toros, novilladas,

haciendo un herradero, haciendo un tentaderos.

Y quieras que no, sin querer,

pues vas cogiendo detalles, vas aprendiendo poco a poco,

vas cogiendo gusto, vas apuntando cositas mentalmente

que luego el día mañana te vuelven.

Una vez de pequeño que me pegó el típico susto una vaca

y fui como el más, reculé y fui a tablas,

lo que pasa que luego yo creo que me vine arriba

y donde se cortan las orejas,

en los últimos muletazos, ahí ya sí que remonté la afición.

Afición siempre.

Yo jugaba de pequeño a los toros, o sea queafición siempre.

Pero dicen en casa de herrero, cuchillo de palo

y yo espero estar a la altura de lo que te he comentado antes,

de mis antecesores de la familia, de todos.

"La paralización de la actividad taurina en 2020

enfrentó a la ganadería al dilema de cómo seguir adelante.

Julián se centró en el presente,

sabedor de que llegaban dificultades

y de que había que empujar más que nunca."

La salida habitual de la ganadería será lidiar novillas sin picadores,

novilladas con picadores.

Somos una ganadería cortita, sencilla, humilde,

lidiar en plazas de tercera, como podíamos,

tratábamos de luchar y tratábamos de demostrar

y explotar las condiciones de la finca.

Creo que esto es un paraje, como comentamos, un paraje bonito,

un paraje idílico y tratamos de mostrar esto.

Hacer visitas, visitas guiadas, tratar de enseñarle a la gente

cómo es la vida del toro bravo en el campo,

la naturaleza del toro, el día a día,

el porqué. Y todo eso ahora se ha cortado, se ha acabado,

tanto la lidia en la plaza como las visitas.

Y, bueno, se ha complicado todo mucho,

pero como somos taurinos y somos valientes, somos bravos

y nos venimos arriba y vamos a pelearlo.

Tratamos de enseñarle la diferente evolución,

lo que es el día a día desde su nacimiento,

su preparación y su llegada a la plaza.

Es decir, empezamos por lo más importante,

que son las vacas de vientre, el comienzo, el punto cero,

como pone en la Puerta del Sol, el kilómetro cero, pues igual.

Y les explicamos: "Esto es un lote vaca de vientre,

que están con su semental".

Tratamos de compaginar un poco las aptitudes,

aptitudes de la vaca con la del toro.

Cada vaca es mamífera, cada nueve meses tiene su cría.

Luego hay que hacer un desahijado.

Cuando se hace el desahijado, se produce el herradero,

que es como la prueba de marcado.

Y cuando se hace el herradero, al tiempo,

a los dos años o dos años y medio,

se pregunta el tentadero, en el caso de las hembras,

que es la prueba de selectividad,

la prueba de selección,

la prueba en la que la hembra pasa a formar parte de la ganadería

o es desechada.

En el caso de los machos, se van enlotando,

se van separando por sexos cuando ya se hace el desahijado,

y se van enlotando: añojos, erales, utreros, cuatreños.

Se van rematando en función de la plaza,

en función de la necesidad.

Y lo bonito es que la gente compruebe esa diferencia.

Le vas contando, soltando un poco el rollo teórico,

que está muy bien,

pero luego cuando ve los diferentes cercados

y cuando ve el porqué,

cuando ve las becerras de tentaderos,

cuando ve los erales, que los vas a lidiar de erales

porque su condición morfológica no da para otra cosa.

Cuando ves el toro que está dispuesto para una cuota,

a lo mejor más, más bonita, más, más...

Todas son bonitas, pero de más trapío, ¿no?

Es lo que tratamos de hacer.

"El trabajo en el campo no conoce descanso.

El conocimiento del animal es clave,

así como saber hacia dónde se pretende ir."

Te involucras tanto con el animal,

es un sentimiento que, desde que le ves nacer,

vas completando todas las etapas.

Desde su nacimiento, te vas haciendo ilusiones,

te vas levantando esas perspectivas.

Y, como se cumplan, estás perdido,

porque como la cosa vaya medio funcionando,

estás completamente perdido.

Entonces, pues yo creo que es esa droga

que te enganchando poco a poco,

vas disfrutando con días como el de hoy,

vas disfrutando con los animales, con los que llegan,

con los que quieres que lleguen.

Entonces es muy bonito

y animo a todo el mundo a que lo conozca

porque merece la pena.

Es el rey de la dehesa

y que, en su hábitat natural, pocos animales

pueden sentirse más felices, mejor cuidados,

mejor tratados.

Creo que la vida del toro es necesaria

para los que amamos también el campo.

El campo necesita del toro bravo.

Y por supuesto, el toro bravo engrandece todo el ecosistema,

porque muchas dehesas, muchas ganaderías,

se cuidan y se mantienen gracias al toro.

Ya no te voy a puestos de trabajo, que por supuesto también.

Y a la marca España.

No es necesario que a todos los españoles

nos gusten los toros, pero creo que la marca España

siempre mejora con el toro bravo.

Nos hace diferentes, nos hace originales.

Y por supuesto, creo que en el campo

nos ofrece una cantidad de información el toro,

sus movimientos, sus día a día, sus reacciones,

que luego te explicas esos porqués en la plaza.

Y la verdad es que, oye, viéndole aquí,

es que es lo que hablábamos antes, que te enamoras al 100 %.

"Julián sigue recibiendo el consejo de su madre,

Carmen Sanz,

y la inspiración del recuerdo de su padre,

el escultor y ganadero Manuel Revelles,

de quien en Colmenar se guarda un hondo recuerdo

gracias al conjunto escultórico de "El encierro".

Y con estos buenos mimbres,

Julián mira hacia el futuro

y tiene claro que seguirá luchando por el toro."

Necesitamos ese empujoncito para adelante,

que hayan vuelto los toros a Madrid es una fantástica noticia,

pero necesitamos que sigan.

Necesitamos Pamplona, necesitamos Sevilla,

necesitamos Valencia, necesitamos Castellón,

necesitamos Bilbao,

para que así los pueblos se puedan animar.

Yo creo que la gente tiene ganas de toros y la afición está deseando.

Entonces necesitamos ese plus un poquito

para empujar y tirar para adelante porque como siga como 2020,

como bien has comentado,

es imposible de mantener,

porque los gastos del toro en el día a día son innumerables.

Y entonces una ganadería si ya es por sí deficitaria,

sin sacar los productos que tiene rematados,

se van acumulando.

Entonces, lógicamente, hay un exceso de oferta

y una bajada total de la demanda,

entonces eso complica mucho la situación.

La tauromaquia es la verdadera ecología,

porque no hay mejor manera que ayudar al sistema,

no hay mejor manera que ayudar al campo,

que ayudar al bienestar animal,

que con animales.

Creo que los animales, no se ayuda a la ecología desde una oficina,

o con un papel o con una protesta,

con una cacerola, se ayuda aquí.

El que quiera de verdad luchar por la ecología,

yo le animo a que venga aquí y lo compruebe.

De verdad, sin coste ninguno,

libertad absoluta,

y vea cómo se... Las fincas, es necesario que se coman;

las encinas, es necesario que se poden;

el ganado, es necesario que paste en el campo.

Es necesario.

Entonces creo que perderíamos una cantidad de biodiversidad

y de condiciones en España a lo bestia.

Que tenemos que conservar al toro bravo

para conservar así nuestro patrimonio,

nuestra ecología y nuestro bienestar.

"En tiempos de cambios,

en tiempos tan inciertos como los que estamos atravesando,

son más necesarios que nunca

el empuje y la vitalidad de ganaderos como Julián Revelles."

Precisamente en el ámbito del campo bravo

tuvo su primer encuentro con el toro

nuestra siguiente protagonista.

Alicia Giner,

una abogada valenciana a la que no le gustaban los toros

e incluso se declaraba antitaurina.

Sin embargo, durante la visita a una ganadería salmantina,

tuvo la oportunidad de compartir con la gente del campo

varias jornadas en las que descubrió

la grandeza de la tauromaquia.

A partir de entonces, sigue la fiesta con verdadera pasión

e incluso ha publicado un libro en el que habla de su conversión

y también trata de transmitir sus sentimientos,

invitando a sus lectores a acercarse a la cultura del toro,

desde la tolerancia y desde el respeto.

De ello habló con nuestro compañero Manuel Valera.

"Esta es la historia de Alicia Giner Casino,

una mujer de hondas raíces valencianas.

Desprende la luz y la fuerza de la huerta

y hablamos con ella porque tiene algo que contar.

Alicia siempre estuvo muy unida a su padre,

pero algo los separaba.

Él era un gran aficionado

y ella tenía un punto de vista contrario a la fiesta de los toros."

Mi padre fue mi mentor, mi referente, mi mejor amigo.

Fue un constante compañero de fatigas.

En 44 años, que yo tenía cuando mi padre falleció,

la única divergencia de opiniones que yo mantuve con mi progenitor

fue el toro bravo.

Yo no lo entendía.

Porque tú, cuando entras al ruedo, ¿qué ves? Un animal sangrando,

un señor provocándole esa hemorragia

y la gente disfrutando con eso.

Si te gustan los animales,

lo achacas a un sufrimiento que realmente no existe.

"Sin embargo, hace algún tiempo, algo cambió.

Un amigo le dio la oportunidad de conocer el campo charro

y Alicia vio al toro en el campo.

Conoció la dehesa.

Tuvo a bien escuchar.

Se desprendió de prejuicios y cambió de opinión."

Estaba equivocada, Manuel, estaba muy equivocada.

Y, al juzgar el toro bravo con los debidos criterios...

Porque yo también te tengo que decir

que no soy una mujer fácil de convencer.

Y a todas las preguntas que yo les he hecho

a cualquiera de las personas que te he nombrado

el "porque sí" jamás me lo han dicho.

Siempre ha habido una respuesta consecuente

a la pregunta formulada por mí.

Entonces, claro,

ante eso, te tienes que caer del pozo en el que estabas inmersa.

Y entiendo que si reconoces un error,

del error, haces una victoria.

Amor a manos llenas hacia los animales.

Porque yo me atrevo a decir a día de hoy que,

mayoral, ganadero, picador, matador,

aman al animal.

Encuentro vida, Manuel.

Yo me volvía loca, me faltaban ojos.

Y encuentro unos cuidados hacia el toro que yo ni los pensaba.

Cuando encontré esas reatas, encontré esos crotales...

"Alicia Giner ahora es una aficionada

que demuestra la pasión del que acaba de llegar

y tiene prisa por ponerse al día.

Le gustaría haber compartido la afición en vida de su padre

y para explicar su cambio de postura vital,

ha escrito una novela,

'Entre flores, sangre y arena'."

Por eso nace "Entre flores, sangre y arena",

porque realmente yo estaba equivocada.

Y este libro brotó del corazón.

Igual que esas flores de Valencia nacieron para mí.

Pues cuento mi conversión tal cual sucedió.

Los muchos motivos dados por Álvaro, por Borja.

Borja tiene una frase que a mí me encanta,

porque me dijo: "El toro bravo es un veneno

que te entra en el cuerpo y ya no sale". Y es verdad.

"Alicia ya es una gran aficionada

que sabe qué toreros son de su gusto."

Enrique Ponce, pues como valenciana también me pega puyazos al corazón.

Álvaro de la Calle, para mí, se ha convertido en una hermano.

Pero tiene un toreo clásico, tiene un toreo estático,

incluso tiene un toreo a la antigua.

Tiene un torero elegante, a mí me encanta.

"Nos despedimos de Alicia Giner

en la misma puerta de la plaza de Valencia,

deseando que la próxima vez sea pronto

y se dentro, en un festejo.

Será señal de que los toros han vuelto por fin."

No sabemos si Alicia Giner estuvo el domingo en Leganés

presenciando la corrida en la que actuó Enrique Ponce.

Si no asistió, ahora va a tener la oportunidad,

igual que todos ustedes,

de ver lo sucedido en las dos corridas

que completaron esta feria de primavera.

Hubo en ellas tres nombres destacados.

Ginés Marín sobresalió

con la notable corrida de El Parralejo

a la que cortó tres orejas

en la tarde de la reaparición de Javier Cortés,

que se llevó el lote más desagradecido.

Y, ante la corrida de Núñez del Cuvillo,

que tuvo poca raza,

resplandeció el buen gusto del toreo de Juan Ortega,

que obtuvo una oreja.

Triunfó también Emilio de Justo tras una actuación agridulce.

Desorejó al único toro que lidió y sufrió dos fuertes volteretas.

Aunque en principio pareció un percance de mayor gravedad,

en las pruebas en radiológicas

descartaron, afortunadamente, lesiones preocupantes

y el martes recibió el alta hospitalaria.

Javier Hurtado entra en valoraciones.

Veamos Festejos.

"De los tres días de toros vividos en Leganés,

en dos lució el sol y llovió el domingo,

que fue la jornada en que se registró

mayor afluencia de público.

Las tres tardes, al acabar el paseíllo,

se guardó un minuto de silencio

en memoria de las víctimas de la pandemia

y se interpretó un fragmento del himno nacional.

Accidentada y agridulce

Fue la corrida del domingo para Emilio de Justo

y la ganadería de Núñez del Cubillo.

El toro más enrazado del encierro le correspondió al extremeño

en segundo lugar,

un ejemplar que acometió con templanza a su capote,

propiciando la ejecución

de un ramillete de lances cadenciosos.

Apretó el toro en varas venido arriba

y corretón persiguió a los banderilleros

en el segundo tercio

y después a la muleta de Emilio de Justo.

Como hemos visto, recogió por abajo

la incesante embestida en el inicio de faena,

llevándolo del tercio a las afueras

y, una vez, allí instrumentó rotundas tandas

en redondo con ambas manos.

En una de las series al natural,

el toro lo zancadilleó o en una pasada

y Emilio de Justo cayó al suelo.

Lo pasó por encima haciendo con su cuerpo un rulo.

Se levantó conmocionado,

pero aún le dio una última arrobada y emotiva serie con la diestra.

Al término de la misma, se echó a matar con el corazón

y volvió a ser cogido y enrollado por el toro dos veces más.

No pudo continuar la lidia

y desde la enfermería de la plaza fue

derivado el torero al hospital,

donde estuvo ingresado un par de días.

Las pruebas radiológicas descartaron fracturas,

pero le diagnosticaron un fuerte hematoma

e hinchazón en la región saca.

Ganó las orejas del toro Emilio de Justo

después de descabellarlo,

pero en la vuelta al ruedo

su gesto serio disimulaba el malestar.

Enrique Ponce,

único torero de los que participaron

en el serial que hizo el paseíllo con la montera calada,

se hizo cargo del segundo toro de Emilio de Justo.

Su faena a la protestona embestida del burel

tuvo sobriedad muletera y probidad profesional,

pero irrelevantes ribetes artísticos

a partir de la iniciación.

La suerte le fue esquiva a Ponce.

El lote que le deparó el sorteo lo conformó uno que llegó

imposibilitado a la muleta

y otro como sobrero,

manchurrón sin sustancia alguna que sacar.

El colocado de tercero formó parte del grupo de los mansos.

Con el belfo pegado al suelo,

reculó y las pocas veces que se arrancó

la muleta de Juan Ortega lo hizo con intemperancia.

El quinto fue todo lo contrario,

Noble y repetidor, persiguió el capote con celo,

permitiéndole al sevillano la conjunción

de un balsámico ramillete de verónicas

tras lo acontecido en los minutos anteriores.

Comenzó Ortega,

aún dándole a los medios con garbo torero

y después entreveró aterciopelados muletazos

en el contexto de una faena

que no puede decirse que fuera rotunda,

pero sí pródiga en detalles de buen gusto.

Trazas de un concepto torero con su sello estiloso

y para nada convencional.

Concluyó su obra Juan Ortega de una estocada bien cobrada

y aunque el estoque quedó caído,

recibió el justo premio de la oreja."

El toro mío segundo ha tenido buen aire, buen son.

He permitido hacer las cosas despacio,

sentir las cosas,

faltándole un poquito los finales de profundidad,

pero es de los toros que te dejan expresar

y hacer las cosas.

"El día de antes, a la conclusión del paseíllo,

el público ovacionó la reaparición de Javier Cortés en los ruedos

y el madrileño, para dejar claro que no iba a pasar la tarde,

que no iba a ser un trámite,

recibió a puerta gayola al primero de los toros del Parralejo,

que se afligió pronto en la muleta.

La movilidad del cuarto fue decreciente,

y el toreo del madrileño fluyó desigual en forma y fondo.

La estocada que rindió al toro quedó desprendida

e igual que sucedió al doblar el anterior,

saludó la ovación del respetable.

De los seis toros del Parralejo,

tres dieron poco juego, pero el resto fue de nota.

Con decidida disposición,

desarrolló Román la faena de muleta al segundo.

Toreando en redondo,

si le dejaba la franela en la cara para ligar los pases,

el toro respondía alegre y repetidor.

Ahora bien, si perdía de vista el engaño,

se interrumpía la ligazón y pasaban unos segundos

hasta que volvía a aceptar.

En una pasada,

el toro trabó a Román con una de las patas,

lo tiró y zarandeó,

pero volvió la cara de inmediato y subrayó

los mejores muletazos de ese trasteo,

epilogado con unas manoletinas de entusiasmo.

Lastimosamente, la espada en el primer intento

tomó una dirección equivocada y no hubo trofeos que pasear.

Volvió a estar participativo, firme y seguro con el quinto,

sin embargo, su quehacer solo fue valorado por los profesionales

y aficionados más entendidos.

La faena, digna y meritoria

a un toro de embestida nada uniforme,

no tuvo calado en los tendidos.

Gran parte de la luminosidad emanada del ruego de esa tarde

irradió en las actuaciones de Ginés Marín.

Sin dilación surgió el toreo de capa

a la salida del tercer toro porque se iba suelto.

Consiguió fijarlo en el variado quite posterior

e, hincado de rodillas,

el extremeño describió un fulgurante inicio de faena

ligando pases en redondo.

Adaptó luego su toreo a las cualidades

que adornaban la boyante embestida

con que se presentó el toro en el tercio de muleta,

en danza, ritmo y clase,

e introdujo variantes como aderezo de la serie.

Completó tandas en redondo,

instrumentadas con mucha naturalidad,

relajo y recursos en evitación

de que el toro saliera distraído de los pases

y perdiese la referencia de la muleta,

concluyendo ese trasteo

con un manojo de ajustadas bernardinas.

Se echó a matar de verdad

y cuando la suerte se ejecuta en corto y por derecho,

no se suele encontrar hueso en el camino.

El presidente, sin dudarlo, sacó los pañuelos al tiempo.

El sexto toro fue el más cuajado y rematado del encierro.

Además, ofreció un juego extraordinario,

empleándose con generosa entrega hasta que perdió empuje.

Marín aprovechó para puntear una faena de fogonazos de ingenio

y buen toreo.

Volvió a estar decisivo con la espada

y sumó otra oreja a su cuenta particular."

Han sido dos grandes toros, cada uno con sus virtudes.

El primero en calidad

y un poquito rajadito,

pero aguantando y con mucha clase.

Y el segundo con profundidad, con bravura y con potencia,

que hacía que aquello transmitiese.

En este tiempo muerto que hemos sufrido por la pandemia

me ha permitido indagar mucho en mi toreo,

evolucionar y seguir creciendo

y buscando ese pozo y esa madurez.

"Siendo importante la recolecta de orejas, aún tiene más valor

que la gente a la salida de la plaza

se hiciera lenguas de la gran tarde que había dado

Ginés Marina en Leganés, que es Madrid."

Hoy, festividad de San Isidro,

queremos traer a la memoria una feria

que pasó a los anales de Las Ventas,

la del año 1991.

Pero sobre todo un torero, al colombiano César Rincón,

que esa temporada hizo historia en Madrid,

logrando cuatro puertas grandes consecutivas

y ligando su nombre para siempre al de la Monumental madrileña.

Rincón solo tenía un contrato para ese ciclo,

el 21 de mayo, y alcanzó su primera puerta grande

después de cortar dos orejas a un toro de Baltasar Ibán.

La segunda la conquistó al día siguiente,

en una tarde en la que entró por la vía de la sustitución.

15 días después,

en la corrida de beneficencia lograría la tercera,

y el 1 de octubre, en la Feria de Otoño,

entró en la historia al desorejar a un lote

de toros de Moura y conseguir su cuarta puerta grande.

Al cumplirse 30 años de un hecho

que nadie ha podido igualar hasta el momento,

hemos querido recordar con el torero colombiano

aquella proeza difícil de superar.

Carlos Ruiz Villasuso se ha encargado de ello.

(Música)

"Cambió la muleta a la mano izquierda,

un pase por arriba, uno de pecho

¡y el público de pie!

Esto es inenarrable.

Es increíble.

Atención, afición.

-Simplemente impresionante, Alberto, de verdad.

Es impresionante.

Qué respuesta de Madrid, ¡pero qué entrega!

Hay que ver lo que está ofreciendo y regalando.

Arrincona al público de Madrid.

-Y a esta hora Colombia entera

está vibrando como vibra en este momento la Plaza de Madrid

y como vibra España entera."

"Reinaba en Colombia el horror de Pablo Escobar

cuando un bogotano comenzaba a reinar en el toreo,

saliendo en hombros por la puerta grande

del 21 de mayo de 1991.

La radio colombiana mandaba su mensaje de dignidad

mientras el toreo se preparaba para la osadía de un desconocido.

Antes de ese día, los amaneceres de César Rincón

apenas tenían un sospechoso parecido

con la felicidad.

Huyendo del abismo de la pobreza,

tomó los rumbos del toreo, quemó el barco del regreso

y tras nueve años de escasez,

llegó al cielo sin bajarse de él,

porque al día siguiente de su triunfo

repitió éxito sustituyendo

a Fernando Lozano con todos los de Murteira.

Insistió en salir en hombros en la corrida de beneficencia

y cuando la hojarasca cae en otoño,

sumó otra puerta grande. Cuatro seguidas.

30 años después de vivir, es el momento de recordar."

Seguramente mucha gente no sabrá lo que es

el significado de salir

por la puerta grande de Las Ventas de Madrid.

Yo me pongo a echar 30 años para atrás...

Cuando uno está en ese momento,

a veces uno no es capaz de dimensionar

lo que va a pasar luego.

Y uno echa la mirada atrás

y no es igual, cómo me cambió la vida.

Madrid es tan grande, tan espectacular...

Y lógicamente ya pensar

cuatro tarde salidas por la puerta grande...

Eso es una cosa que ni lo sueñas.

"Baltasar Ibán, Murteiras, Samuel Flores, Mouras, Sepúlveda...

Desde esos hierros que hoy son solo apenas eco de biblioteca,

forjó Rincón una leyenda,

un año de novela de realismo mágico.

Y las novelas nunca empiezan como uno quiere,

sino como ellas quieren empezar.

Y así continúan en sus capítulos.

Cuatro de ellos sin guion

se han colado en la historia del toreo."

Todas fueron diferentes y muy duras.

Porque llega uno a Madrid y llega uno a hacer el paseíllo

y no tiene saliva.

Se le atraganta todo,

no tiene uno respuestas.

Te hacen una pregunta y no sé ni que decir.

O, si la dijo, quién sabe qué fue la barbaridad que dijo.

Cuando uno dice: cuatro veces por la puerta grande,

parece como si hubiese sabido que no hubiera pasado nada.

Entre, salga y cierre la puerta y ya está.

Eso es muy duro, muy difícil.

Y, sobre todo,

la puerta grande que más valoro,

Carlos, es la del día 21 de mayo,

porque sin esa seguramente no hubiesen venido las demás.

Entonces, esa que fue muy dura,

pero al día siguiente pensar que estaba

al lado de dos figuras del toreo,

sobre todo del maestro Ruiz Miguel

y la gesta del maestro Espartaco,

que tenía esa gesta de venir a torear

la corrida dura de Murteira Grave.

Es decir, es que se anunciaban,

no se anunciaban con esto.

Y luego también otra cosa: "Yo con este no toreo".

O sea, yo me acuerdo de cuando maestro Ortega Cano

ya había cortado tres orejas y yo todavía no,

eso era una angustia,

de no dejarse ganar la pelea como fuese.

Y es una rivalidad impresionante.

El ego personalmente

que uno tiene de intentarlo todo

y yo sí me acuerdo,

sobre todo al entrar a matar un toro,

me acuerdo muchísimo que era con unos pitones impresionante

y decir: "No va a salir de aquí",

porque eso sí quiero decírtelo,

que nunca había matado yo un toro más grande,

o sea, en mi carrera extensa de años,

pero con pocas actuaciones.

Entonces, llegas a Madrid y te ves con ese pedazo de toro.

Pues es que no es fácil.

Hubo una cosa a favor mía,

es que David pinchó el toro,

porque si no pincha el toro,

estaría todo el mundo hablando de David.

Esas son las circunstancias de la vida, tan dura.

¿Qué hubiese pasado si él realmente

acierta con la espada?

Pues César Rincón seguramente hubiese quedado... algo.

Pero mira, después salió el toro de Moura,

ya le había cortado una oreja a todo de Sepúlveda.

Y luego cortarle una oreja al toro de Moura,

que ese fue un trago muy grande, muy fuerte.

porque el toro fue muy difícil, muy complejo.

Nadie se lo esperaba.

Eso es lo bonito de Madrid,

que es difícil.

Y es verdad lo que acabo de decir.

O sea, tiene sus ídolos, pero...

Pero, cómo se dice,

el que bien te ama, bien te hace llorar.

Bueno, fue seguramente fue así.

Fue así la historia de Madrid conmigo.

Me dieron todo, pero me hiciste llorar mucho.

"Rincón se había traído de Colombia un año antes,

una gusanera a modo de enfermedad,

tras una cornada brutal que un toro le pegó en Palmira,

una especie de virus dormido que le reclamó la vida

justo cuando comenzaba a vivirla:

una hepatitis C.

Es casi imposible encontrar una historia como esta

porque no es inventada, sino real historia

inventada por la vida

y la vida casi siempre inventa a golpes."

Fueron unos años muy, muy duros,

en el cual yo dije: "No me quiero tratar,

no quiero empezar el tratamiento de la hepatitis C",

porque era decirle adiós a mi carrera.

Fui muy terco, digámoslo así,

Carlos, porque veía que no había derecho

a que después de tanto sufrimiento,

de tanto esfuerzo en la vida

tuviera que dejar por mi enfermedad.

Y lógicamente,

pues pasaron varios años hasta que el médico me dijo:

"O te retiras o ya...

no puede ser".

Entonces pues me tocó decir: tratamiento.

Escoge una de las dos cosas, y me tocó esa.

Carlos, yo no fui a la universidad.

Yo nací de una familia muy humilde.

Éramos cinco hermanos

y no tuvimos acceso a ir al colegio prácticamente.

Estoy hasta tercero bachillerato

y hasta ahí llegué.

Económicamente no había plata para continuar.

Pero mi profesión me dio unos valores éticos y morales

que yo estoy seguro

de que no se aprenden en muchas carreras.

Y esto lo aprendí lógicamente de ella.

Aparte de muchas satisfacciones

que me han dado estos 30 años de vida

y los años anteriores de madurez,

pues creo que no los cambiaría por nada en el mundo.

Repito y valga redundancia,

si me dijeran: "¿Volverías a hacerlo?".

De cabeza.

"Terminamos de la mano de García Márquez,

30 años después,

César Rincón había de recordar el día

en que el toreo le llevó a conocer el cielo,

y en él se quedó para que sus amaneceres

ya no fueran una montonera de felicidad sin rumbo,

pero el cielo es lugar de paso,

porque no es lícito quedarse ocupando el sitio que otros añoran.

El éxito de Rincón ha sido bajar de él con la mayor discreción

y dignidad posibles.

Regresar del cielo de esta forma solo lo saben hacer

aquellos que allí tienen una parcela en propiedad,

porque en el cielo hay muchos en alquiler

y casi todos en proceso de desahucio."

El próximo sábado, en el Centro de Asuntos Taurinos

rendirá un merecido homenaje a César Rincón

en la Plaza de Las Ventas para conmemorar la efeméride.

En "Tendido cero" hemos recordado hoy

con el torero colombiano ese hecho histórico

y por el momento irrepetible.

Y en próximos programas tendremos ocasión de volver a hablar con él

para ver cómo es su vida 30 años después.

Ahora nos vamos a quedar en otra feria de San Isidro,

la que este año ha organizado

la Casa Matilla en el Palacio Vistalegre en Madrid,

y que comenzó el jueves.

Por motivos de grabación del programa,

solo les podemos ofrecer el resultado de ese primer festejo

con la actuación de Álvaro Lorenzo,

Ginés Marín y López Simón

con toros de El Pilar.

Carlos Ruiz Villasuso extrae lo más reseñable.

"Rompió el paseíllo y la feria con aproximadamente un cuarto

del aforo permitido para ver una corrida de toros cinqueña,

seria y muy complicada de El Pilar.

El mejor que el primero, al que le corrió bien la mano,

sobre todo por el pitón derecho, López Simón,

que comenzaría a sufrir el cambio del toro

y sobre todo sus embestidas por adentro

por el pitón izquierdo donde fue aparatosamente cogido

y afortunadamente salió sin cornada.

No sabemos todavía si tiene alguna lesión.

Recordemos que recientemente ha sido operado

de una rotura de ligamentos de la rodilla.

El cuarto toro prendió de esta forma

al banderillero Jesús Fernández.

Un toro muy complicado.

Afortunadamente, el banderillero salió del embate sin cornada

y aparatosamente también se echó a los lomos a López Simón.

Este mismo toro, el cuarto que fue, insistimos,

uno de los más complicados dentro de una corrida cinqueña

y complicadísima.

Muy buen toreo a la verónica de Álvaro Lorenzo.

Estuvo muy centrado toda la tarde,

muy serio y lo mejor con el capote lo pudo hacer

en el segundo de su lote.

Un toro noble pero sin fondo.

Tuvo paciencia, midió muy bien distancias, alturas.

Consintió mucho al toro en una faena de gran intensidad,

rematada con una buena estocada y pase una oreja,

aunque un sector del público

protestó este trofeo.

Una tarde más, Ginés Marín,

muy centrado, muy torero y creciendo.

Toreó muy bien con el capote al primero de su lote

y saludó así por chicuelinas, muy ceñidas,

al que cerró plaza un toro serio que tuvo cierta nobleza,

apuntó muy buenas cosas,

pero luego se vino abajo,

se agarró al piso y fue complicado.

También fue muy jaleado este quite por chicuelinas,

también muy ceñidas.

Y la faena de muleta fue una faena de torero puesto,

de torero que quiere, con ambición.

Está en un muy buen momento el torero extremeño.

La faena fue larga.

Los mejores muletazos surgieron con la mano izquierda,

intentando no apretar al toro,

darle sitio entre muletazo y muletazo

y además lo mató de una estocada muy certera.

Paseó una oreja de gran calibre.

Esta vez no hubo protestas para la concesión del trofeo.

Otro triunfo de su desvarío."

La próxima semana les ofreceremos un amplio resumen

de esta primera gran feria de la temporada,

que se extenderá durante nueve días más

hasta el próximo domingo 23.

Siete corridas de toros restan por celebrar

con algunos de los principales nombres del escalafón,

además de un festejo de rejones el domingo

y una novillada el lunes.

Todos ellos retransmitidos por las cámaras de Movistar Plus.

Asimismo, una plaza de primera, la de Córdoba,

va a albergar dos carteles de gran atractivo el fin de semana.

El sábado, la reaparición del peruano Roca Rey,

22 meses después de torear

por última vez en España junto a Pablo Aguado

y el rejoneador Diego Ventura.

Y el domingo,

un mano a mano entre Finito de Córdoba

y Morante de la Puebla.

Lo más destacado de todos ellos

se lo mostraremos dentro de siete días aquí,

en "Tendido cero", en la 2 de Televisión Española

y en el canal internacional.

Nos despedimos deseándoles una feliz semana.

Buenas tardes.

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Tendido cero - 15/05/21

15 may 2021

La feria de primavera en Leganés; comienzo serial de San Isidro, en Vistalegre; pasión de un joven ganadero madrileño, Julián Revelles; historia de abogada valenciana, que pasó de antitaurina a entusiasta aficionada y recuerdo de las 4 salidas a hombros consecutivas de César Rincón en Las Ventas.

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