www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5635544
No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Lobos Sucios - Ver ahora
Transcripción completa

(B.S.O de Sergio Moure)

"Era un día negro como boca de lobo".

"La 'moura' fue al teixadal

a buscar el agua de las tres fuentes".

"Llovía y corrió a refugiarse

debajo de un tejo que tenía más de 500 años".

"Se acurrucó entre sus raíces

y se quedó profundamente dormida".

(Aullidos lejanos)

(Toses)

Entonces oyó una voz

que salía de la cueva donde vivían los lobos.

¿Quieres saber lo que le dijo?

(Música instrumental suave)

Vamos.

(Toses)

¡Andando!

¡Venga, que es para hoy!

¡Vamos!

¿Tú qué "carallo" miras?

-No le digas nada a ver si nos echa mal de ojo.

No te preocupes, ya bastante maldición tiene con lo suyo.

-Sí, una hija bastarda que además tiene el aire.

Andando.

¡Venga, vamos!

Virgen, Espíritu Santo, amén.

Venga, pasando.

Venga.

Vamos.

Venga.

Pasa.

Pasa.

Tú, venga.

-Quietos ahí.

Los zapatos.

¡Ah!

¡Ah! -¿Qué miras?

-¡Vamos!

-¡Ah!

-¡Vamos!

-¡Ah!

-Andando. -¡Ah!

¡Ah!

-¡Aquí no queremos ladrones!

(Sonido distorsionado)

(Vehículo acercándose)

(Toses)

(Toses)

Vamos.

Vamos.

Rápido.

(Ladridos)

Una fila aquí, vamos.

Vamos.

Aquí.

Tú, ahí.

-Muévete.

-Sube tú ahí, sube tú.

-(ACENTO ALEMÁN) ¡Con cuidado!

¡Con cuidado!

-Perdone, señor Helmut.

"Sit".

(Música de piano)

A ver qué tenemos por aquí.

Bienvenidos al fin del mundo.

Estamos en las montañas más altas de Galicia

y, como acaban de comprobar,

la única carretera que llega muere aquí.

Estáis aquí

gracias al sistema de redención de penas por trabajo.

Es vuestra única oportunidad

para conseguir la libertad condicional,

así que no la jodáis.

El edificio del fondo es vuestro barracón.

El poblado de los mineros libres queda al sur.

Está prohibido salir del recinto,

relacionarse con los trabajadores libres

o tocarme los huevos.

(Silbido)

(ACENTO INGLÉS) ¿Solo me traes esto?

(SOFOCADA) Hay más de 15 kilos.

Es del bueno, señor Bryan.

Como mucho,

2000 pesetas.

Es poco comparado con lo que nos cuesta.

¿Así que es verdad lo que cuentan, que lo tiran a la ría de Vigo?

No es asunto tuyo.

Si fuera a buscar lo que tiraron, ¿me lo volvería a comprar?

Lo importante es que los alemanes no se queden con él

porque con este wolframio

que extraen donde trabaja tu hermana

fabrican tanques y bombas.

Son nuestros amigos.

¿Y los ingleses sois los buenos?

¿Y los españoles qué somos?

Mil...

y quinientas más.

Para vosotros, el wolframio es un negocio,

pero puede decidir quién ganará la guerra

y la vida de muchas personas.

Andáis como los lobos,

de noche, a escondidas.

(Toses)

No quiero que vuelvas al monte.

¿Me oíste?

Con las ocho pesetas que tú ganas, no nos llega para todo.

Tenemos que comprar medicinas para Alba.

Tu hermana tiene razón.

El otro día, Miguel Anxo, el hijo del molinero,

dicen que lo encontraron partido en siete cachos.

Fueron los lobos.

Los lobos no,

la Guardia Civil o los ladrones.

Puedes pedir trabajo en la mina. No voy a sacar wolframio de la mina

cuando pagan 10 veces más en el monte por el estraperlo.

(Ronquido)

¿Por qué no te rascas los cojones?

(TOSE)

Músico,

¿a ti te molesta?

(TOSE)

Tú eres Miguel Peña, el músico, ¿a que sí?

Pensaba que después de lo de Andújar te habían fusilado.

Veinte años te han caído, ¿no?

(Toses)

Tú tranquilo, ¿eh?

Tú tranquilo que a Franco le queda muy poquito, ya verás.

(Toses)

¡Oye, músico, músico!

Tú, si no puedes dormir, haz lo mismo que yo,

cuenta cosas, lo que sea,

los kilos de wolframio, las mujeres de tu vida, los presos,

tú cuéntalo todo y a ver si un día me cantas algo.

(Toses)

Venga, buenas noches, músico.

Y bienvenido, músico, bienvenido.

(Toses)

(Música de piano)

(Música instrumental suave)

(Música de piano)

(HABLA EN FRANCÉS)

¡Bryan!

(RÍE)

¡Venga, bonita!

Mira que eres rabuda.

¡Venga!

(Ruido)

¿Quién anda ahí?

¿Quieres que te mate, cabrón? Candela.

Candela.

Baja eso.

Tenemos que hablar contigo y con tu hermana.

Esto es lo que está pasando no muy lejos de aquí.

Cientos, miles de muertos por culpa de los nazis.

Y no se trata de soldados, sino de mujeres, niños,

gente inocente.

Eso no es asunto nuestro.

(EDGAR) Con el wolframio que sacan de Galicia,

serán mucho más poderosos, casi invencibles.

También es asunto vuestro.

(BRYAN) Os necesitamos.

¿A nosotras?

Sí.

Sabemos que pronto va a haber un gran envío desde aquí

a la fábrica de Nordhausen.

Si las toneladas de wolframio

que se acumulan en el almacén de la mina

llegan a la Mittelwerk, podríamos perder la guerra.

Nosotros, con la ayuda de la guerrilla,

queremos robarles todo el wolframio.

Necesitamos presos de la mina para que nos ayuden.

Tú puedes contactar con ellos.

No me interesa todo eso.

¿No os importa para qué se utiliza lo que sacáis de la mina?

No.

Hacen bombas y tanques.

Me lo dijo él.

Nuestra guerra ya terminó.

Esa mina es lo mejor

que le ha pasado a este pueblo nunca.

Los alemanes nos está dando de comer a mí y a mi hija,

a mucha gente que hace un par de años

no tenía nada que meterse en la boca.

Eh, toma.

¿Qué es eso que le das a tu hija?

Bayas de tejo.

Tejo, ¿eh?

Mmm.

Es venenoso.

¿Qué sabrás tú?

(BRYAN) Edgar es médico.

No sé cómo has conseguido que sigua viva,

pero sin penicilina, la niña se va a morir.

No sé qué es eso.

Es una medicina nueva.

En España, es muy difícil de encontrar,

pero si nos ayudas, te conseguiré las inyecciones.

Solo tienes que darle esto a un preso.

No creo que sea mucho pedir a cambio de curar a tu hija.

¿Quién es ese preso?

Miguel Peña, lo conocimos en Jaén, es de confianza.

(EDGAR) ¿Quieres salvar a tu hija o no?

Vale, vale, vale.

Perdón, perdón.

¿Sabes dónde está Miguel Peña?

Sí.

En el segundo barracón.

Por ahí.

¿Por aquí?

(Música de tensión)

¡Mmm!

(TOSE)

¡Ah!

(TOSE)

¡Ah!

¿Eres Miguel Peña?

Hay un par de extranjeros en el pueblo.

Tienen tratos con la guerrilla, quieren que les ayudes.

Van a robar el wolframio para que no llegue. Toma.

Toma.

Tienes que cogerlos.

Hay vidas en juego.

¡Me dijeron que eras un valiente!

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

Es bolo del bueno.

Mañana me acerco al molino a encargar sacos de harina blanca.

Este mes no va a faltar pan en la casa.

No vamos a poder con todo.

Bueno, haremos dos viajes, yo no estoy cansada.

¡Vosotros! ¿Qué hacéis aquí?

¡Ladrones!

¡Fuera! ¡Marchaos!

(RÍE) ¡Nos ha salido brava!

¡Nosotros llegamos antes!

Esta veta es nuestra.

¿Eso dónde lo pone?

Aquí mi amiga lo dice.

Yo a ti te conozco.

-Y más que me vas a conocer como no te vayas.

Esteban, déjalos, tienen dinamita. -¡Alto a la Guardia Civil!

¡Alto todo el mundo!

¡Dejad lo que habéis robado!

-¡Corred! ¡Corred!

-¡Ah!

¡Uxía!

¡Uxía!

(Toses)

Ya verás como mañana estás mejor, ¿eh?

¿A que sí?

Le di el agua de las tres fuentes.

Esta niña llegó mal al mundo y mal se te va a ir de él.

Y eso no hay agua ni fuente que lo arregle.

¡Manuela! ¡Manuela!

-¡Ah! ¡Manuela!

¡Manuela!

¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!

¡Manuela!

¡Madre, traiga paños y desinfectante, rápido!

¡Rápido!

Vaya con la niña.

¡Ah!

-Tranquila.

Hay que taponar.

Aguanta, aguanta.

¡Ah!

No tengas miedo.

¿Traigo más paños?

(Música melancólica)

(Llanto)

(Música instrumental suave)

Venga, más rápido.

(Risas)

¡Menos risas!

Estos hijos de puta, cuando acaban su turno,

se pueden ir a buscar mujeres,

pero nosotros qué, ¿eh?

(Toses)

¿Qué esperáis, que llegue la primavera?

¡Venga, coño!

¡Vamos!

¡Mira, mira, mira! -Rapidito, venga, venga.

¡Que sí, hombre!

(TOSE)

(ULULA)

¡Salid! ¡Eh!

¡Van a morir! ¡Vuelve!

¡Salid! Cógela.

¡Párate, coño! ¡No!

¡Quieta!

¡Salid!

¡Quieta!

(Explosión)

¡Cuidado! -¡Cuidado!

(Gritos)

-¡Por favor!

(Gritos)

-¡Aquí!

-¡Por favor, aquí!

-¡Por aquí!

-¡Vamos, ayudadme aquí!

(Gritos)

¡Eh! ¿Estáis todos bien?

¡Ah!

¡Hay varios muertos!

(Gritos)

-¡Aquí hay otro! ¡Hay otro!

-¡Venga!

(Gritos)

¡Tú! El señor ingeniero quiere verte. ¡Venga!

¡Venga! ¿Qué miras? ¡Espabila!

-¡Socorro!

¿Cómo sabías que iba a haber un derrumbamiento?

He oído hablar de ti.

Te llamas Manuela, ¿verdad?

Por favor, siéntate.

No tengas miedo.

Cógela.

Para la mayoría de la gente,

esta piedra... es materia sin vida ni voluntad,

no pueden ver el inmenso poder que posee

ni entiende cómo ha podido formarse el wolframio

separándose por sí mismo del cuarzo.

Algunos dirían que se trata de magia o de poderes ocultos

o incluso...

de brujería,

pero son solo ignorantes

incapaces de comprender

que toda materia posee su propia alma.

¿Lo reconoces?

Parece el teixadal.

Mucha gente no se atreve a adentrarse en ese bosque.

Les asustan los lobos.

Pero a ti no, ¿verdad, Manuela?

Vi a muchos lobos muertos por el hombre,

pero nunca vi a un hombre atacado por los lobos.

Los tejos son unos árboles viejos y solitarios.

Nunca forman bosques,

pero aquí,

en esta tierra remota,

donde acaba Europa, se han juntado.

"¿Por qué?".

(Mugido)

¡Eh!

¡Eh!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

(Mugido)

Espera.

Tú no eres de por aquí, ¿verdad?

(ACENTO ALEMÁN) Pereira.

¿El taxista?

Pereira.

Lleva meses muerto.

Pereira ha muerto.

Muerto, no está.

Muerto.

¿Portugal?

¿Portugal?

América.

América.

(Golpean la puerta)

¿Qué quieres, Canela?

Dije por la puerta de atrás.

No le traigo wolframio, necesito el coche.

Se llama Isaac, tiene que ir a Portugal.

¿Estás loca, Candela?

¿Cómo puedes pasearte con judío huido a plena luz del día?

¿Qué judío?

¿Lo ves?

Se ha escapado.

Viene huyendo de los alemanes.

¿Por qué? ¿Qué hizo?

¡Nada!

¡No hizo nada!

¿No sabes que los alemanes odian a los judíos?

Lo único que sé de los judíos es que mataron a Jesucristo.

Lo dice el cura, no sé de qué te ríes, listo.

Yo solo quería llevarlo hasta la frontera con el coche.

Me da igual lo que hicieran los alemanes.

(EDGAR) Nuestro deber es ayudarle.

(BRYAN) No.

No podemos llamar la atención

y poner en peligro lo que estamos haciendo.

¿Y qué propones, que lo echemos a la calle como a un perro?

¿No lucháis contra los alemanes?

¿No os importa tanto la vida de la gente?

Dejadme el coche, vosotros no hace falta que hagáis nada.

¿Tú sabes conducir?

Sé llevar un carro con mulo que es mucho más difícil.

De acuerdo, pero esperaremos a que oscurezca.

¡Ah! ¿Estás "tolo"?

Ven, vamos a preguntarle a ese a ver si sabe algo.

Diles que lo haré.

Cuando tengas que ponerte en contacto conmigo,

lleva algo de color en la ropa

y a la hora de comer, nos vemos en la boca de la mina cerrada,

detrás de los retretes. La boca Lola.

Sí. ¿Estás seguro?

No dudes nunca de mi palabra.

No me has dicho tu nombre. Manuela.

¡Shhh!

Se está cociendo una cosa gorda

entre dos extranjeros y la guerrilla.

Necesito hombres de confianza.

¿Y qué pasa conmigo?

Yo tengo ganas de darle por culo a esos cabrones.

Contigo contaba, hay trabajo para dos más.

"Carallo!".

Por eso el otro día te andaba buscando la viudita.

¡Shhh!

Yo pensaba que era de las que se mueve

según sople el viento.

(Toses)

Ya casi estamos en el puente.

¡La Guardia Civil!

Estate callada.

(Golpean la ventana)

-Buenas noches.

Buenas noches.

De pesca. -Sí.

Salga del coche.

Un poco tarde, ¿no?

A estas horas, los peces deben estar durmiendo

y ustedes deberían de estar en la cama, cada uno en la suya.

Con estas cañas, no creo yo que vayan a pescar mucho.

¿De dónde es usted?

¿Es francés?

"Oui".

¿Y qué se le ha perdido aquí a un joven extranjero como usted?

En este país, hemos tenido mucho jaleo.

¿No estará buscando líos?

No.

Estoy solo conociendo el paisaje

de un país neutral y en paz, ¿no?

Me ha invitado el embajador, es amigo de mi padre.

A él tampoco le gustan los líos.

Entra

y más te vale que no te vuelva a ver por aquí.

Tenemos que buscar otro paso.

(Música instrumental suave)

"Danke schön".

Que tenga suerte.

"Danke".

"Vielen dank".

¿Y cómo es que hablas español?

Nací aquí.

Sí, se nota que eres gallego.

(RÍE LEVEMENTE)

No, mi familia era propietaria de la mina.

¿Eres de los de D'Hoore?

Sí.

Pues dicen que... ¿Qué?

Que tu padre se ahorcó.

Pero bueno, solo son historias.

A mi padre lo asesinaron los Servicios Secretos alemanes

para robarle la mina.

Hicieron creer que fue un suicidio y el que diga lo contrario miente.

¿Está claro?

Espero que nos encontremos a la Guardia Civil otra vez.

Como vuelvas a besarme, te capo.

Vamos, madre.

Venga.

Madre. (EBRIA) Déjalo.

No me haga enfadar, ¿eh?

Vamos.

Déjalo. Vaya horas de venir.

Ayúdame.

Vamos. Te traje unos papeles.

Ahora no. Ayúdame.

¿Qué?

¡Madre, ya!

Venga, suba.

Son para Miguel.

¿Está lloviendo?

No.

Tienes el bajo de la falda mojado.

(SUSPIRA)

¿Edgar no te dijo nada de las medicinas?

Anoche no durmió ni una hora seguida

y vuelve a tener fiebre otra vez.

Te las traerá.

No me fío de esos extranjeros.

Pues ya va siendo hora de que te fíes de alguien.

Di algo, me estás poniendo nerviosa.

Empezaremos por las noches, cavaremos un túnel en el bosque

que nos llevará a la galería abandonada.

Tú y tus hombres, Navas, os encargaréis del túnel

mientras en la mina, Miguel y los suyos entrarán a la galería

por una boca abandonada

y harán un agujero que los conducirá

a la pared posterior del almacén de wolframio.

Cuando los dos túneles estén acabados,

tendremos una vía directa

desde el exterior...

hasta los sacos de wolframio.

Nos lo llevaremos todo

para que cuando los nazis lleguen para cargar sus camiones,

se lleven la sorpresa de su vida.

Esta mañana murieron dos presos más.

(HELMUT) ¿Tosiendo negro?

Sí, señor Helmut.

¿Enfermos?

Unos 15 más o menos.

Más o menos, más o menos, aquí todo es más o menos.

El wolframio no puede esperar.

Márquez,

envía una carta al patronato

para que nos manden más prisioneros.

¿Qué pasa?

Me gustaría conseguir más prisioneros,

pero no puedo hacer nada.

Pues que venga gente del pueblo.

Se dedican al estraperlo, sacan más dinero.

La Guardia Civil tendría que tener más mano dura con los ladrones.

La gente de aquí es pobre

y el wolframio se paga demasiado bien.

España...

está en deuda con nosotros.

Alguien tendría que hacérselo entender a su gente.

Sí, señor Franz.

Haré todo lo que esté en mi mano.

(Puerta cerrándose)

(Música de tensión)

Mira esa pendanga.

Muy viudita, pero ya cambió de color el pañuelo.

¡Rápido, venga!

¿A qué esperáis?

¡Vamos, venga!

¡Ole!

¡Eh!

¡Ole!

¡Ole!

Seguro.

Ahora todas hacen lo mismo.

Espera.

¿Qué pasa?

Los planos de la mina.

¿No te han dicho nada más?

¿Cuánto tiempo tenemos?

Nosotros estamos preparado, somos cuatros,

pero para hacer el agujero nos sobramos.

Se lo diré a los extranjeros.

¿Les has contado lo que estuve a punto de hacer?

Mejor.

Pero ¿no piensas en tu mujer y en tus hijos?

¿Y tú?

Yo nunca me casé.

¿Y el luto por quién es?

Por un sinvergüenza que ojalá esté pudriéndose en algún cementerio.

Tenemos que marchar, no quiero que me echen en falta.

(NIÑA) Ah... Ya, ya. Shhh.

Ah...

¿Se curará?

Tardará un tiempo,

pero con unas cuantas inyecciones más, creo que sí.

Es una niña muy fuerte.

No deberías tocar a la niña con esas manos.

Es que es tan pegajoso.

Es arsénico.

Veneno.

¿Le diste los planos a Miguel?

Tiene a tres hombres dispuestos para cavar.

¿Por qué le escogisteis a él?

Porque le sobra valor.

Participó en el asedio al santuario de Andújar.

Le conmutaron la pena de muerte por trabajos forzados de por vida.

No tiene nada que perder.

¿Y su familia?

Nadie lo espera.

Pobre hombre.

(Música instrumental suave)

¡Venga, rápido!

¡Vamos, seguid!

¡Venga, atendiendo a lo que estáis!

¡Andando!

¡Vamos!

Candela,

¿para qué es el agua?

Es para que se lave.

¿Y tú quién eres?

No te entiende.

Se llama Ruth y viene de lejos, de la guerra.

Es judía, los alemanes los persiguen.

¿A nosotros qué coño nos importa?

¿Mmm? ¿No tenemos ya suficientes problemas?

Necesitaba pasar a Portugal,

el río estaba crecido y temía que se ahogara.

¿Tú estás tola?

Es el señor ingeniero.

¿Qué hace aquí?

Siéntala.

¡A la mesa, ya!

(Llaman a la puerta)

Pela patatas.

¡Pela!

¡Que pele patatas! Sí.

(Golpean la puerta)

Tranquilas. ¡Shhh!

Pela.

Candela.

(Puerta abriéndose)

Buenos días.

Mi hermana Candela y mi prima Isabel.

Lo siento si os he interrumpido.

Patatas.

En Alemania, no comía otra cosa

y aquí lo mismo.

No sabía que vivíais con vuestra prima.

Isabel está de visita, vive en Oteiro.

Si me necesita para algo.

Sí, disculpa.

Si no estás demasiado ocupada, ¿podrías acompañarme al teixadal?

Por supuesto.

No quisiera que se perdiera en ese bosque lleno de lobos.

Espero que volvamos a vernos pronto.

(Puerta cerrándose)

¿Qué se dice del teixadal?

Son solo historias para asustar a los niños.

Pues cuéntame esas historias.

En este bosque, hay una cueva oculta,

"a Cova Dos Mouros",

donde se dice que hace miles de años

vivían unos hombres fuertes y poderosos.

¿Y esa cueva dónde está?

Decían que mi abuela era la única que sabía el camino.

¿Estás segura?

Son solo historias, ya se lo dije.

¿Un hombre leído como usted no creerá en esas cosas?

Este lugar es especial.

Sé que tú también puedes percibirlo.

Yo no pararé hasta que descubra lo que esconde.

¡No!

Escúpalas, son venenosas.

Lo sé.

Sabía que podía fiarme de ti.

(Trueno)

Se acerca una tormenta.

21, 22, 23, 24,

25, 26, 27,

28, 29, 30,

31, 32...

"¿Contaste los metros que hay desde el lavadero?".

Sí, unos 30 metros.

Pues esto no cuadra por ningún sitio.

¿Seguro? La galería abandonada tiene que estar aquí.

Esos planos son de la época de María Castaña por lo menos.

Ha cambiado todo, no valen para nada.

Son una mierda.

(TOSE)

(TOSE)

La madre que los reparió a todos.

(TOSE) -¿Y ahora qué?

(Toses)

Hay que quitarle los planos al nazi.

A Manuela la han visto por la casa, quizá ella podría cogerlos.

Tabaco.

Lo tenía en un cajón.

Se iba a echar a perder.

Gracias.

Los planos que me diste no sirven pa' na'.

No sabemos dónde empezar a cavar.

¿Y qué vais a hacer?

El ingeniero tiene que guardar los planos en su casa,

en el despacho o en alguna habitación.

¿Por qué me cuentas todo esto?

Porque eres la única que puede conseguirlo.

Yo ya hice bastante.

No sería la primera vez que estás en su casa.

Eso no es asunto tuyo.

Haz lo que tengas que hacer.

No vuelvas a faltarme al respeto, ¿me oíste?

¡Nunca!

No lo entiendes.

Nosotros no somos importantes.

(NIÑA) Ah...

Ah...

Manuela, hija,

mira lo que compró Candela.

¿Qué hace aquí? ¿Qué te pasa?

Me dijiste que te la llevarías.

Cenará con nosotras.

¿Qué quieres, que nos descubran?

A la gente le costaría poco contárselo al ingeniero.

Nadie la vio.

Y tú gastándote el dinero a lo loco.

Nos merecemos algo bueno y ella también.

¡Cállate, Candela, cállate!

¡Largo!

¡Largo!

(Quejidos de niña)

¿Tú no tienes corazón?

Tengo una hija

y no puedo permitir que me pase nada.

Si tú quieres jugar a hacerte la valiente, hazlo,

pero fuera de esta casa.

(Quejidos de niña)

"Siete, ocho,"

nueve, diez, once,

doce, trece,

catorce, quince,

dieciséis, diecisiete,

dieciocho, diecinueve,

(Toses)

veinte, veintiuno, veintidós.

Veintidós en la C.

¡Y ahora, a dormir todo el mundo que mañana no es fiesta!

(Ventisca)

Cógelo, por favor.

Por favor.

¿Dónde está tu hijo?

Tu niño.

Tu hijo.

¿Dónde está?

(Puerta abriéndose)

Tenemos que marchar.

Traeré algo para que se seque.

Tened cuidado.

Vamos.

(Música instrumental suave)

(Música de piano)

(RÍE) ¡Más rápido!

¡Uh!

¡No, no, no, no! ¡No tan deprisa!

Por favor, frena.

Frena. ¡Frena! (RÍE)

Con suavidad, Candela, por favor.

¿Cuánto cuesta un coche como este?

¿Eh?

"Tu es très belle".

¿Qué?

"J'ai dit que tu es très belle".

Si te besara ahora mismo, ¿qué podría pasarme?

(Música instrumental)

(Pasos acercándose)

Los planos de la mina, espero que funciones.

Se los has quitado.

Es lo que querías, ¿no?

Si hubiera podido hacerlo, no habría permitido...

¿Permitirme?

¿Quién eres tú para permitirme o no?

No lo hice por ti.

Manuela.

No, tenías razón,

tú y yo no somos importantes.

¡Mmm!

(Música de suspense)

(Toses)

(Música instrumental suave)

(Gemidos de perro)

(Aullidos)

(Aullidos)

(Aullidos)

(Aullidos)

¿Y Alba?

Fue a buscar la vaca con nuestra madre.

¿Y esto?

Lo trajo la Sagrario, la hija de la modista, para ti.

Es la firma de Franz.

Y el número ocho.

(Toses)

¡Eh!

¿Me toca? Mmm.

Estabas en la gloria, ¿eh?

¿Cuándo empezaste con esa tos?

-(TOSE)

Cuando terminó la guerra.

Ya está.

Eso que tienes no es ninguna broma, Virutas.

Es silicosis.

Esta noche, tú descansas.

No. Sí.

No. Sí, hoy vigilas el barracón

y nosotros continuamos.

¿Y qué vais a hacer sin estos brazos míos?

(TOSE)

Cuando el wolframio esté fuera, nos fugaremos por el túnel.

(TOSE)

Lo primero que haremos será llevarte al médico para curarte.

Y yo, cuando esté mejor,

os voy a llevar a casa de mi hermana, a mi pueblo

y os voy a hacer un cocido que os vais a chupar los dedos.

Os gusta el cocido a todos, ¿no?

(Silbido)

-¡Vaya con la viudita!

(VIRUTAS TOSE)

(VIRUTAS TOSE)

Ya te puedes ir.

Te queda precioso.

No estoy acostumbrada a estos lujos.

Pues deberías.

Una mujer como tú...

merece lo mejor.

¿Estamos celebrando algo?

La suerte de haberte conocido.

(Música de suspense)

Estuve en el teixadal.

Intenté encontrar la cueva de la que me hablaste.

Lo que yo busco...

es la prueba de que el alma reside en todas las cosas

y podría estar en esa cueva.

Sé que tú me entiendes.

Podríamos convertir este bosque en un lugar de peregrinación.

¿Me ayudarás a encontrar esa cueva?

Yo no sé dónde está y se lo dije.

Ni siquiera creo que exista.

En unos días,

vamos a hacer un gran envío de wolframio

para el ejército alemán.

Juntos podemos hacer grandes cosas, Manuela.

El almacén. Ahora solo falta que la guerrilla cave su túnel.

¡Señoritas!

Ya pueden soñar con la Pasionaria

y en tres horas, en pie para trabajar.

-¡Cuéntenlos!

¡Veinticinco en la C, primer barracón!

¿Qué pasa? -Veinte en la B, primer barracón.

Recuento. -¡En fila!

¿Y estos?

(VIRUTAS TOSE) -¡Son 20!

¡Moveos!

(TOSE)

¿Qué pasa, Virutas?

Estoy esperando a mi novia.

A su novia dice.

(RÍE)

¿Qué, Virutas,

acabaste ya de hacer el payaso

o tienes más repertorio?

Márquez,

¿a ti nunca te dijeron que bajo la luz de la luna

aún eres más feo?

(TOSE)

Mira, Virutas,

métete dentro o te reviento a hostias.

Métete dentro.

¡Métete dentro!

¡Suéltame, joder!

¡Quieto, Virutas!

¡Quieto!

¡Alto o disparo!

¡Viva la República! ¡Cabrones!

(Disparo)

(Disparo)

-¡Detenedle! -¡Quietos!

¡Quietos! ¡Que no se mueva nadie!

¡Quietos ahí!

¡Quietos, joder!

¡Quietos!

¡Quietos!

(Música melancólica)

Paso.

Déjalo ahí.

Que lo lleve a la enfermería.

-¡Ah! ¡Ah!

(Puerta abriéndose)

Diles que ya hemos alcanzado el almacén.

Los de la guerrilla llegarán esta noche a la galería.

Mmm.

Deberías dejar que ellos se encargaran del wolframio.

No vamos a quedarnos de brazos cruzados.

Pero ¿por qué eres tan terco?

¿Es que te da igual morir?

Como si te importara.

Anda, vete ya, por favor.

Vete.

Vete.

Mmm.

(LLORA)

(LLORA)

He dicho que te vayas.

(Música instrumental suave)

Esto te va a proteger.

Está hablando con Londres.

¿Y qué les dice?

Los americanos por fin están preparando algo importante.

¡Ah!

Parece que las cosas van a cambiar para los nazis.

Si conseguimos sabotear ese cargamento ahora...

¡Eh, eh!

Claro que lo conseguiremos.

Tenemos que celebrarlo, "okey?".

Pero, Bryan, no traigas té, ¿eh?

(BRYAN) Té.

(EDGAR) Pronto podría ser el fin de la guerra.

¿Y dejarán de perseguir a los judíos?

Será el fin de todo.

Podremos volver a casa en paz.

Tienes que estar contenta.

Lo que has hecho es muy importante, Candela.

Algún día, cuando todo termine,

el mundo sabrá que ayudaste a todas esas personas.

Últimamente, te lavas mucho.

No tiene nada de malo digo yo.

Te brillan los ojos de una manera...

Sobre todo, cuando vas a casa del inglés.

Candela, ¿qué tienes?

¿Pasó algo con ese Edgar?

¿Te besó?

Edgar besa mucho y habla mucho.

¿Y qué dice?

Me tengo que ir.

Espera, Candela.

Candela, espera, coge...

Candela.

Candela.

Candela, espera.

Espera, mujer.

¡Eh!

¿Qué pasa con Edgar?

Cuando acabe la guerra, marchará.

¿Eso te dijo?

Edgar puede tener a cualquier mujer.

Será un médico importante.

¿Por qué iba a querer a alguien como yo?

No sé ni escribir mi nombre.

¿Qué?

¿Mmm?

No quiero hacerme ilusiones.

No quiero que me pase como a ti.

Candela,

escúchame.

Eres la mejor persona que conozco.

Te mereces todo lo mejor de este mundo.

Incluido ese Edgar con sus besos.

(HABLA EN ALEMÁN)

"Heil Hitler!". "Heil Hitler!".

(Música de misterio)

¡Ah!

¡Shhh!

¡Miguel! ¡Navas!

Navas, ¿eres tú?

¡Miguel!

¡Un túnel!

(Golpean la puerta)

Edgar ha ido a ver a los de la guerrilla.

No tardará.

Es tarde, tenemos que aprovechar que el río está bajo.

Hay que esperar hasta que roben el wolframio.

Tranquila, pasad dentro,

os calentaré un poco de té y mientras esperáis.

¿Té?

Este hombre necesita algo más fuerte.

Tienes razón.

Ahí.

(Motor de vehículo)

"Dummy!".

"Merde!".

(Música de tensión)

(Ladrido)

¡Vamos!

¡Corre!

(Ladrido)

(Gente acercándose)

(Ladridos)

(HABLA EN ALEMÁN)

(Ladridos)

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

(Música de tensión)

¿Sabes quién era ese hombre al que has ayudado?

Un asesino.

Un enemigo de Alemania.

A mí no me contó nada.

¿A cuántos has ayudado?

¿Tu hermana lo sabía?

Ella no hizo nada.

Candela,

no creo que seas consciente de lo que has hecho,

pero si quieres que te ayude, debes contarme la verdad.

Lo encontré en el monte.

Estaba perdido y lo acompañé.

¿Tú sola?

Sí.

Tú sola.

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¿Vas a decirme la verdad?

¡Ah!

¡No!

¡Venga, que ya estamos acabando!

-¡Aquí están!

-¡Alto! ¡Alto todo el mundo!

¡Corre, corre, corre, vámonos!

-¡Abran fuego!

¡Quietos! ¡Alto!

(Disparos)

¿Y los otros? -No lo sé.

¡Tenemos que irnos, venga!

¿Qué hace? ¡Sujetadlo!

¡Quieto, cabrón!

¡Quieto!

¿Qué noticias traes?

Dicen que Candela confesó,

que contó todo lo que hacía Miguel en la mina.

Mataron a uno de la guerrilla.

¿Lo mataron?

Sí.

No lo entiendo.

Candela no hablaría.

¿Y sabes cuándo la van a soltar?

¿Y por qué la iban a soltar?

¿Qué sabe, madre?

¿Con quién habló?

El señor ingeniero me dijo que...

Fue tan amable...

Se lo conté todo y me dijo que soltarían a Candela.

Madre,

no sabe lo que hizo.

(LLORA)

(Disparos)

(Música melancólica)

No me habría ido sin ella.

¿Crees que lo sabía?

¿Crees que se imaginaba cómo la quiero?

Si no lo sabía entonces, lo sabrá ahora.

Por eso mismo no podemos abandonar.

Candela se la jugó por gente que ni siquiera conocía.

Se lo debemos.

Yo se lo debo.

Somos pocos y no tenemos suficientes armas.

La guerra no durará para siempre.

Los alemanes se están debilitando.

¿Cuándo terminará?

¿Mmm?

¿Quién lo sabe?

Para entonces, estarán todos muertos.

Saquemos a Casamayor y a Miguel. No.

Hay que sacarlos a todos.

Ya hablaremos mañana.

No será buena idea, Manuela, la guerra...

¡Que no es la guerra!

Es que no es la guerra.

Es la vida de unos hombres que se la han jugado por vosotros.

Se lo debemos.

"El ministerio decreta"

el embargo completo e inmediato

de las minas y de todo el wolframio almacenado.

Esperando su pronta resolución

y entrega de las instalaciones.

Esperad.

Antes tenemos que ocuparnos de los presos.

Son los culpables de nuestro fracaso.

Si hubiéramos conseguido el wolframio necesario...

Pero esta gente son como animales.

No entienden nada.

Los presos y la mina pertenecen a España

y no puedo permitir... ¿Ahora los defiendes?

Me limito a cumplir las órdenes.

Hasta que no nos marchemos las órdenes aquí las doy yo.

¡Alto!

¡Buenas!

¿Qué traéis, ataúdes?

A ver.

-Continúen.

¡Salid, vamos, vamos!

¿Vas a dar un concierto?

Mi mujer era la que sabía tocar de verdad.

Un pelo largo y fuerte hasta la cintura.

A veces no me acuerdo bien de su cara.

¡Venga, señoritas,

alegren esas caritas feas que hoy es fiesta mayor!

El señor Franz está muy contento con vuestro trabajo

así que venga, todos al barracón.

¡Venga!

¡Al barracón!

Músico,

para ti también hay vino.

¡Venga!

¡Venga, al barracón!

-¡Vamos!

(Música de suspense)

¡Es para hoy!

-¡Vamos!

¡Adentro!

¡Más rápido, venga!

-¡Vamos!

(EDGAR) ¿Qué están haciendo?

Vamos por atrás.

(Griterío)

¡Tenemos vino!

Voy a ver qué pasa.

Tengo que ir a orinar.

No puede salir nadie.

¿Quieres que lo haga aquí?

Mira por esa ventana. Voy.

¡Dinamita!

¡Nos quieren matar!

¡Esto va a explotar, hay que salir!

¡Vamos, hay que reventar la puerta!

¡Vámonos! ¡Vámonos!

¡Vamos, dale, dale!

¡Dale!

¡Vamos, hay que reventar la puerta! ¡Vamos!

¡Vamos!

¡Atrás! ¡A cubierto!

¡A cubierto!

¡Cuidado!

¡Fuego!

¡Atrás!

¡Vamos, atrás!

¡Atrás!

(Disparo)

-¡Disparad!

(Gritos)

(Disparos)

¡Que no salga ninguno!

¡Así, seguid!

¡No paréis!

(Disparos)

¡Seguido, así!

¡Disparad!

-¡Nos están disparando!

-¡A cubierto!

-¡A este lado!

(Disparos)

-¡Cuidado, son los de la guerrilla!

(Disparos)

(Disparos)

-¡Atrás! ¡Atrás!

¡Vamos, abajo!

-¡Cuidado, cúbrete!

(Disparos)

-¡Atrás!

-¡Corre!

-¡Venga, vamos, marchaos!

¡Casamayor, todos pa' fuera!

¡Vamos, rápido, rápido!

¡Vamos, salid!

¡Salid!

¡Pa' abajo! ¡Pa' abajo!

¡Vamos, vamos! ¡Rápido, coño! ¡Salid!

¡Venga!

¡Tira, tira, pa' abajo, va!

¡Vamos! ¡Manuela!

¡Miguel! ¡Manuela!

¡Miguel!

¿Estás bien? Sí.

Ese loco ha puesto dinamita, tengo que sacar a los presos.

No, no, voy contigo. No, sal y espérame en el bosque.

¡No, por favor! Hazme caso.

Por favor, vete, vete. ¡Miguel!

¡Vete!

¡Casamayor! ¿Queda alguien dentro?

¡No queda nadie, hay que largarse! ¡Todos pa' fuera!

¡Mmm!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

(GRITA EN ALEMÁN)

¡Miguel!

(Música de tensión)

¿Por qué?

¿Por qué?

¿No te das cuenta de que yo soy el único que te entiende?

¿Por qué me has traicionado?

¿Por qué?

Sé dónde está lo que quieres.

No debes morir mintiendo.

Y usted no debería marcharse sin lo que vino a buscar.

(Música de misterio)

Es aquí.

Tú primero.

Continúa.

Para.

Para.

Aparta.

No me asustan los lobos.

(Gruñidos de lobos)

A mí tampoco.

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

(Sergio Moure de Oteyza "Manuela")

Somos Cine - Lobos Sucios

02 ago 2020

Galicia, 1944. En la esquina más alejada de Europa los nazis explotan una mina de wolframio, un mineral imprecindible para la construcción de su armamento. En esas minas trabaja duro Manuela para poder curar a su hija enferma, ajena a los chismorreos que la consideran una meiga. Su vida cambiará para siempre con la llegada de unos espías aliados con la misión de ejecutar un gran robo de wolframio. Los aliados prometen curar a su hija a cambio de su ayuda.Sin ser muy conscientes de ello, Manuela y su alocada hermana pequeña Candela, que inocentemente ayuda a judíos a escapar por la frontera, se verán envueltas de lleno en la Segunda Guerra Mundial.Inspirada libremente en hechos, historias y personajes reales Lobos Sucios cuenta una historia de supervivencia, espionaje y amor en medio de una atmósfera mágica.

Contenido disponible en España hasta el el 7 de noviembre de 2028.  

ver más sobre "Somos Cine - Lobos Sucios" ver menos sobre "Somos Cine - Lobos Sucios"
Programas completos (93)
Clips

Los últimos 121 programas de Somos cine

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos