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No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Jaulas - Ver ahora
Transcripción completa

Antoñito, vamos.

Vamos.

(Trinos)

Es bueno, ¿eh?

-Qué bueno el pájaro este.

Venga, Falín.

(IMITA TRINO)

(SIGUE IMITANDO TRINO)

¡Sí, señor! ¡Sí, señor!

¡Muy bien!

Antoñito, vámonos.

(IMITA TRINO)

(CONTINÚA IMITANDO TRINOS)

(Risas y aplausos)

-¡Qué bueno eres!

¡Aquí no hay más que hablar!

Qué bueno. Trae pa acá.

Trae, trae, trae, trae.

¡Tira ahí!

Sí.

(Ladridos)

(Trinos)

(Cacareo)

(Ladridos)

Es un buen macho.

Sí, sí, pero fíjate.

Tiene el pico rizado.

¿Y?

Nuestros viejos nunca vieron de buen agüero cazar uno de estos.

¿Qué decían?

Que era un signo de desgracia.

Bah, tonterías.

Todo depende de quién lo mire.

La misma cosa puede ser desgracia para uno que para otro fortuna.

Como tú veas.

(Ladridos)

(Cacareos)

Nos vemos. -Vale.

(Cacareo)

(Ladridos)

(Trinos)

(Trinos)

(Golpes en la mesa)

(Trinos)

¡Ah!

(NIÑO) ¡Adiós!

(Canción "Saraiman" en la furgoneta)

(IMITA TRINOS)

Pero ¡qué bueno, qué bueno!

(Aplausos)

¡Venga, aflojando!

-¡Basilio!

¡Basilio!

Sí, soy yo.

¿Quién os manda?

(ACENTO RUMANO) Venimos de la costa.

A nosotros hablar de aquí mi primo Beniamin.

¿Benjamino el ruso?

El rumano, hombre.

¡Bueno! Ruso o rumano, ¿qué mas da?

Él es mi sobrino, él canta como Beniamin.

-¡Joe! No era nadie el Beni.

(RÍE)

Bueno, venga, pasad, pasad.

Niño, quítate de ahí.

Toma 30.

Dame el jilguero, niño.

(Trinos)

(Trinos)

(Trinos)

(Murmullos)

Empieza tú, chaval.

(IMITA TRINOS)

(IMITA TRINOS)

(IMITA TRINOS)

-¡Madre mía!

-¡Muy bien!

(BASILIO) Antoñito.

(Llaman a la puerta)

-¡Antonio!

"¡Antoñito!"

"¡Abre la puerta!"

"¡Abre la puerta si no quieres que te zurre aquí mismo!".

¿Que no me vas a abrir?

(Música instrumental suave)

(Cencerros)

¡Antonio!

¡Antoñito!

(Balidos)

(Ladridos)

Se habrá escondido entre cualquier carrizo.

Te ha cogido miedo.

Demasiado me lo has breado.

Yo no sé cómo... ha aguantado tanto machaque

ni cómo yo lo he tolerado.

Porque te convenía.

¿Y qué comíamos si no?

¿Acaso tú hacías otra cosa

que no fuera castigarlo como si fuera un animal?

Era necesario para que cumpliera.

Ya aparecerá.

No tiene dónde meterse.

¿Y qué hacemos mientras?

¿Nos comemos las piedras?

Dale unas horas, volverá.

Este se dejaría cortar las manos.

Lo conozco.

Mi hermano está hecho de orgullo, como yo.

En cambio, tú y tu gente no.

Mira,

mira...

con lo que te conformas.

Yo no soy como tú.

Mi ambición sabe esperar.

Esperar, esperar...

Esperando nos comen las ratas.

Mañana iremos a la feria,

seguro que el Platillo nos deja fiados

un buen manojo de globos que vender.

Contigo siempre va a ser igual.

Tú me buscaste.

Calla.

Hubiera saltado por encima a tu hermana...

y ahora no te quejarías.

¡Calla he dicho! ¡Calla!

¡Ah!

Sácamelo.

Sácamelo.

Sácamelo.

¡Ah!

(Música instrumental suave)

(Trinos)

Ah.

Cuidado.

(ACENTO RUMANO) Yo puedo curar.

Así curar.

¡Adela!

(Ronquidos)

(RONCA)

(Balidos)

(Música instrumental suave)

(Trinos)

¡Adela!

¿Con quién andabas? Con nadie.

Con nadie, con nadie...

Que me corté el pie con la alambrada.

Eso te pasa por "zangarosa".

¡Con nadie!

Con nadie...

Con nadie, ¿no?

Mira, mira, ¿eh? De verdad.

(Música animada)

(Cloqueos)

¡El verde!

¡Quiero verde!

(HOMBRE) ¡Adela!

(Canto de gallo)

Buenos días. -Buenos días.

(Ladridos)

(Carraspeo)

Canario.

Eh...

(Martillazos)

Vete corriendo, diles que se estén quietecitos.

Corre.

Eh... Buenas, Canario.

Bueno, no me conoces, soy... -Chist, chist, chist.

¿Y tu amigo el gordo?

¿Dónde te lo has dejado? -Está de baja.

-¿Qué? ¿Ya ha parido?

Sí.

Soy Bienvenido Martos.

Soy el nuevo técnico del Ayuntamiento, ya sabe,

de la Delegación de Familias y Zona de Actuación Especial.

¿Especial?

Tú sí que eres especial,

señor...

primavera,

que eso es lo que eres tú,

un primavera.

Bueno, disculpe, Canario, mire, yo le he traído...

No...

Nada de eso, primavera,

los papeles pa el que los sepa entender,

¿estamos?

Le comprendo, Canario, pero es que las cosas han cambiado.

El nuevo delegado y la promotora han llegado a un acuerdo

y han decidido negociar, 36 000 euros.

Seis millones de las antiguas pesetas

para cada familia.

Ocho millones y en paz.

(Ladridos)

Canario, Canario, ¿adónde vas?

Hazlo por tu hija, maldita sea.

¿Qué haces? ¿Por qué no lo coges? ¡Déjame!

Sé lo que hago.

(BIENVENIDO) ¡Canario!

¡Canario!

Está bien.

Tú ganas.

Cincuenta mil euros...

para cada familia...

y se acabó, señores.

Mañana os queremos ver lejos de aquí.

-No me des mi dinero, Canario.

Si lo cojo,

sé lo que haría.

Yo con dinero, no...

no pienso...

y el no pensar es ruina.

¿Qué quieres que haga?

Guarda lo mío con lo tuyo,

así me aseguro de que vaya contigo.

Me conozco, ¿eh?

Cuando me pongo ansioso,

pierdo...

¿Cómo se dice?

La compostura.

Eso, eso.

Y me olvido de mi mujer y hasta de mi sombra.

Está bien, Platillo.

Mañana, nada más llegar a las Minas, haremos las reparticiones.

Saldremos temprano...

si es que nos deja el cielo.

(Cacareos y ladridos)

(Trinos)

(Trinos)

(IMITA TRINOS)

(Trinos)

(IMITA TRINOS)

(Trinos)

¡Ah! ¡Ah!

¡No!

¡No! ¡No! ¡No!

¡No! ¡No!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Canario!

¡Canario!

¡Suelta a la niña!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡No!

(LLORA)

(Llantos)

(LLORA)

(Ronquido)

(Crujido de madera)

(Ronquido)

(RONCA)

¡Adela!

¡Adela!

Déjame.

Sé a quién buscas, vamos.

¿Adónde?

Yo me voy con él.

Escúchame.

¿Qué?

Le quiero.

Déjame.

Y yo no me voy a negar, corazón mío,

no me voy a negar.

Mira.

Mira.

Vámonos.

(Música de intriga)

¡Concha!

¡Corre!

(Ladridos)

¡Vamos!

¡Concha! ¡Ah!

¡Adela, ayúdame!

¡Ayuda!

¡La rebeca!

¡Corre!

¡Corre! ¡Corre! ¡Adela!

¡Cabrona!

¡Corre, sube!

No está.

¡Canario!

-(GRITA EN RUMANO)

¡No, no, no, no, no!

(GRITA EN RUMANO)

(GRITA EN RUMANO)

(Música instrumental suave)

Antoñito.

Quédate aquí.

Antoñito.

Antoñito.

(Canción "Saraiman")

Shhh.

(Canción "Saraiman")

Venga, chaval, que se te va a juntar el día con la noche.

¿Tienes hambre?

Bueno, está un poquito duro, pero menos da una piedra.

¿De dónde eres?

Rumanía, señor.

Ah.

¿Y cuántos años tienes?

Dieciocho.

Mmm.

Entonces ya tendrás hijos en tu país, ¿no?

No tengo hijos, señor.

Ah, ¿no?

Pues agénciate una mujer que te dé hijos, hombre,

que aunque los hijos hacen pasar malos ratos,

ver reír a un hijo es una bendición.

Sí, señor.

A mí lo que me gustaría tener sería... un nieto,

un chavalín,

pero a mi hija no hay quien la case.

Esa es mi pena, ¿sabes?

Cada uno tiene su pena.

¿Quién es la forastera?

Concha...

¿Qué haces aquí?

¿Cómo te has enterado?

Rosa, lo siento mucho.

¿Y el hermano?

Antoñito, ¿ya no te acuerdas de mí?

Soy Rosa, tu hermana mayor.

(Música instrumental melancólica)

Adela, dale... un beso a tu tía.

Tuvimos una hija.

(LLORA)

Cierra.

Bueno, chaval,

que tengas suerte.

Aquí dormía mi suegra.

Pobre vieja.

Si se enterara que su hijo ha muerto...

¿También murió?

Poco le queda.

Su prima se empeñó en llevársela al pueblo.

Poco a poco, fue perdiendo la memoria.

Antoñito, tú puedes echarte aquí.

(Puerta cerrándose)

(Ladridos)

¿Quién es?

Mi hijo Fernando.

Adela, tú dormirás aquí.

¿Cuánto dices que ha pasado?

¿Veinte años?

O más.

¿Y cómo has sabido dónde buscarme?

Cuando fui a ver a la tía Rafaela,

ya estaba muy malita,

me dijo que la escribías

y me dio una de tus cartas.

A la semana murió.

Me llevé a Antoñito conmigo.

Desde entonces, ando bregando con el hermano.

Y ahora que tiramos pa Francia, pa' la vendimia,

"pos"...

A eso has venido,

a dejarlo.

Es lo justo.

¿Y de Canario...

qué fue?

Murió...

de un... un infarto.

(Música melódica)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Ladridos)

(Tictac)

(Sirena)

¡Mmm!

¿Qué haces?

Anda, déjame a mí. Mira.

Eres igual que tu padre.

¿Lo conociste?

No.

Tu madre me habló de él.

Mira.

Yo le llamo "la máquina de no pensar".

Si quieres, puedo enseñarte.

Vamos, vamos.

¿A qué esperas, chucho?

(Bombo girando)

(Ladridos)

(Trinos)

(Trinos)

Buenos días, Rosa.

¿Qué haces aquí?

Vengo a presentarte mis respetos.

Tú no respetas ni a los muertos.

Siempre me has creído de mala condición, ¿eh?

Por el canto se le conoce al pájaro.

Me ha dicho un pajarito que lo vas a poner en venta.

Antes de vendértelo a ti, lo regalo.

No me lo vendas si no quieres, te daré dinero,

lo que tú quieras, lo que me pidas,

por utilizar el bar para un buen negocio,

así podrás pagar tus deudas.

Qué sabrás tú de mis deudas.

Vete, Casino,

jamás cogeré tu dinero.

Vete, no soporto verte aquí.

Está bien.

Ya me voy,

pero ¿antes no me vas a presentar a esta palomita?

Vete si no quieres que llame a la Policía.

Ya nos veremos, Rosa.

Ya nos veremos.

(Puerta cerrándose)

No puedo, Concha,

me ahogo estando aquí.

Vete pa la casa, anda, que ya lo arreglo yo.

Venga.

Venga, Antoñito,

aquí te tienes que vestir como un hombre.

Mira en esas bolsas y coge lo que te guste.

Lo que no quieras lo vas bajando y lo vas tirando al contenedor.

Venga.

(Música instrumental suave)

(Ladridos)

Más o menos a tu edad me enamoré por primera vez.

¿Cómo fue?

En la huerta.

Como tu madre y yo no teníamos dinero,

íbamos al campo...

y cogíamos un puñado de melones, de naranjas o lo que hubiera

y luego lo vendíamos.

Y allí, en el campo, lo conocí.

¿Cómo era?

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Diga?

(Sirena)

(Trinos)

¿Rosa Martos es usted?

No sé si tiene conocimiento

que su hijo lleva dos días sin aparecer.

Le dieron permiso, el dinero y un día

y desde hace una semana, ni rastro.

Si lo ve, dígale que no haga tonterías.

¿Me ha oído?

(Radio de Policía)

(Claxon)

(Puerta)

Hola, niña, pon un plato más, que tenemos un invitado.

Ah...

¿Te gustan los callos, chaval?

No sabes lo que es eso, ¿no?

Niña, quítate el mandil para cenar

que a la mesa no hay que hacerle feo.

"Te gusta hacerte de rogar, ¿eh?".

"Llámame, soy experta en protocolo".

(Puerta)

"¿O es que no me ves?".

(HOMBRE) "No lo dudes más".

"Llame ya al 606 66 22 77".

(MUJER) "Llámame".

"¿No te quieres quedar?".

Antoñito, ¿qué haces?

Una.

Una.

Una, una y bingo.

Venga, una y te acuestas.

¿De dónde vienes?

He llamado al bar y no estabas.

Vinieron preguntando por tu hijo.

¿Quiénes?

¿Qué querían?

Lo andan buscando.

Le dieron un permiso y se escapó.

No dijeron nada más.

Eran unos guardias.

Ya lo sabes.

No me mires así.

Tú también lo callarías.

Mira que lo he vigilado,

pero con la Maite se me escapó.

Mi hijo no tenía idea,

esa mosquita muerta lo envenenó con la suya.

Pierde un hijo su sano juicio...

y ves perder to lo demás.

¿Cuánto es lo que se debe del bar?

¿Es que piensas comprarlo tú también?

¿Cuánto?

Tú no tienes dinero para pagarlo.

¿Y si hay dinero?

Si tuvieras dinero,

ya me lo hubieras restregado por la cara.

¿Es eso lo que quieres?

¡Contéstame!

¿Es eso?

¡Dime!

¿Es eso lo que quieres? ¡Porque si es eso, ya vas a ver!

¡Vas a ver!

¿Dónde está?

¿El qué?

El dinero, la bolsa.

¿Qué bolsa?

¡La bolsa que dejé aquí!

Antoñito las tiró al contenedor.

¿Cómo?

¿Qué?

¡No!

¡Ah! ¡No!

¡No! ¡No es verdad! ¡No!

¡No!

¡No!

¡No!

¡Ah!

¡No!

¡No! ¡No!

¡Ah, ah, ah!

(Vehículo acercándose)

¡Ah, ah, ah!

¡No!

¡Ah!

(Ladridos)

¡Concha!

¡Concha!

¡Concha!

¡Concha!

Rosa...

Rosa...

Rosa...

¡Rosa, ayúdame, por favor! Concha, ya.

Ya. ¡Ayúdame!

Ya, ya. ¡Ayúdame! ¡Ayúdame!

Chist. Sácame de aquí.

Sácame de aquí.

Sácame de aquí.

Sácame de aquí.

Sácame...

(Trinos)

Bueno, ahora que te he dado casa y un trabajo,

debes ir pensando en casarte,

porque estarás pensando en casarte, ¿no?

No, señor. Ah, ¿no?

Como están las cosas,

casarse es la única solución para no tener problemas.

Mira, las cosas son así,

primero consigues un trabajo

y si eres listo

y tu jefe, además de tratarte bien, se hace tu amigo,

entonces tienes que hacer lo posible para casarte con su hija

para así poder heredar el negocio.

Sí, señor.

Y por último,

si el día de mañana, cuando seas viejo,

quieres que alguien te cuide y que siga con el negocio,

¿qué es lo que tienes que tener con la hija del jefe?

Un hijo, Vasile.

Un hijo.

¿Has visto qué manera más fácil de asegurarse el futuro?

Fernando, me llevo esto.

Vasile.

Buenos días, Rosa. Buenos días.

(Trinos)

(Puerta)

Rosa,

mira que te he estado trayendo el pan todos los días, pero...

que me enteré anoche.

Ah, no te preocupes, Fermín.

¿Tu hija cómo está? Hace tiempo que no la veo.

Bien, bien, ahí ando, a ver si la caso.

Oye, por cierto,

¿tú me podrías hacer un trapillo para la iglesia?

Una cosa sencillita

que la niña, mientras más sencilla, mejor se le ve.

No sé, pásate el domingo por la mañana por casa

y vemos lo que podemos hacer.

Que lo siento mucho, que era muy buen hombre.

Muchas gracias, Fermín.

(Teléfono)

(Puerta)

(Teléfono)

Diga.

Sí, Purita, dime.

Claro, claro, mañana a primera hora cojo un autobús y salgo para allá.

Eso es.

Adiós, Purita, adiós.

Nada, hija,

que me voy a tener que ir al pueblo unos días.

Mi suegra, que está malita.

Lo mismo vengo en dos días que en una semana.

Con la muerte, nunca se sabe.

Tú tranquila.

¿Estás segura de que podrás sola con el bar?

Que sí.

¡Ay!

No sé qué es lo que tengo

que es como si se me fueran a salir las tripas por la boca.

Échate a dormir y verás como se te pasa la fatiga.

No es fatiga, es que...

no me gusta dejarte sola en medio de tanta cosa.

Solo van a ser dos días, Rosa.

(Puerta abriéndose)

(SUSURRA) No seas vergonzoso y dile algo bonito.

Dile esas cosas que se le dicen a las muchachas,

"palomita", "gorrioncillo", "cascabel"...

¿Gorrionci...?

Gorrioncillo.

Gorrioncillo.

Les gusta que les llamen como a pájaros.

Nunca falla.

Gracias, "gorrioncitilio".

¿Ves qué fácil?

Eso y "palomita mía", nunca falla, nunca.

(Música instrumental suave)

¿Te acuerdas cuando veíamos las papeletas sin colcha ni na'?

Madre mía la que se lio cuando nos cogieron.

Éramos unas crías.

Por eso nos libramos.

Ay...

Cuando llegué aquí y conocí a mi suegra en la cooperativa,

dejé de hacer "ratonerías".

Ella me enfiló.

Siempre le gusté pa' su hijo.

¿Cómo era?

Terca...

y muy exigente.

Decía que yo era como el carbón,

pero que si se me apretaba fuerte, podía convertirme en un diamante.

Ella me enseñó to' lo que sé.

Pobre mujer.

Tuviste suerte.

Yo no puedo decir lo mismo.

Quisiste tener lo que yo.

Y me equivoqué.

Me equivoqué.

(Timbre)

(Ladridos)

Hola. ¿Está la Rosa?

Uy...

Perdona, ¿no está?

Oye, ¿sabes cuánto va a tardar?

¡Oye!

Fue al pueblo.

Vaya por Dios. No sé cuándo va a volver.

Oye,

tú no sabrás coser, ¿verdad?

Yo sí.

Ah, ¿sí? Ven, Palomita.

Ponte ahí.

A ver...

Perfecto.

Mira, le vas a hacer un traje de novia como si fuera pa ti,

que tenemos día en la iglesia y no podemos retrasarnos.

Venga. Cariño, vámonos, que tenemos muchas cosas que hacer.

Hasta luego. Adiós.

(Ladridos)

Así que has venido al barrio a buscar fortuna.

Vine a buscar a mi hermana.

Tu hermana.

Tu hermana es como su marido,

nunca quisieron aceptar mi dinero,

pero su hijo no, a él sí le gustaban los atajos.

Lo mismito que a ti.

Lo supe na más verte.

Se te ponen los pezones como piedras cuando hueles a dinero.

Vete, déjame tranquila.

Mírame,

tú no eres de esa clase de pobres

que están todo el rato con la excusa esa de la honra.

Tú eres de las mías.

Tú has elegido vivir.

Quita.

¿Te asustas de mí?

Vete, anda.

Búscate el lío en otra parte.

Este es un bar pequeño,

pegado a la autovía,

¿conoces un sitio mejor?

Pierdes el tiempo, esto no es mío.

Pero podría serlo.

Tienes las condiciones.

¿Qué condiciones ni condiciones?

Eres viva y apretada como tú sola.

Bien sabrías hacerle la tapadera a una buena mercancía,

unas cuantas semanas.

Te apoquinaría bien.

Estamos hablando de... un buen pellizco.

(Puerta abriéndose)

¿Y esta niña tan preciosa?

Aligera. Venga, vete.

Vete.

"El concurso de bingo más rápido del mundo o eso dicen sus vecinos".

"A mi vera tengo a Mártir,

que es la mujer que más veces ha cantado bingo

en la historia del concurso".

"Mártir, ¿cómo se lleva desde dentro?".

"¿Hay mucha rivalidad?".

-"Hace dos años, en el último cartón, me entró un estrés de esos

y se me subió a este ojo

y desde entonces, ando como los ponis en la feria,

nublada perdida".

-"Y aquí seguimos, en el popular barrio de La Católica,

corazón de esta barriada

donde todos los años se hace un singular concurso

y es que lo que empezó como una broma entre vecinos,

se ha convertido en una auténtica tradición

en la que esta misma tarde participarán cientos de aficionados

venidos de todos los rincones del país".

"Ya ven los nervios que tienen que aplacar nuestros concursantes

antes de cantar: '¡Bingo!'".

(Música ambiental)

Mira.

(RÍE)

¡Mira, mira, mira, mira!

Espera aquí.

(TARTAMUDEANDO) ¡Dime dónde tienes nuestro puñetero dinero!

Te juro que lo perdí.

Lo perdí.

-Déjame a mí, déjame a mí, déjame a mí.

¡Ah!

¡Ah!

¿Entonces qué?

¿A mí tampoco me vas a decir...

dónde escondes el dinero?

(VOZ ENTRECORTADA) Te juro que lo perdí.

¡Ah!

No quieras que te mate aquí mismo, pichona.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

Ah...

Ah...

Escúchame, si no nos lo devuelves,

iremos a por tu cría,

luego a por tu hermanito...

y de final,

acabaremos contigo.

(HABLA CON DIFICULTAD) Dos días...

Dame...

dos días.

(TOSE)

(RESPIRA FATIGADA)

Ah...

(Puerta cerrándose)

(Canción "Saraiman")

(VASILE HABLA EN RUMANO)

(EN RUMANO)

(AGONIZANDO) Ayúdame...

Llévame... a la casa.

(Puerta)

(Televisión encendida)

(TV) "Fuerte aplauso para ella".

(TARAREA)

Ah...

(TV) "De los maravillosos productos...".

(Agua corriendo)

(Tarareo)

(TARAREA)

(Canción "Saraiman")

Ah...

¡Ah!

¡Mmm!

(TARAREA)

(Puerta)

(Música instrumental melancólica)

(Trinos)

(Trinos)

(SUSURRANDO) Despiértate.

Chist. Niño.

Niño.

Escucha.

Escúchame.

Niño.

Chist.

Escucha.

Llévatela.

Llévatela de aquí.

Esta noche, a las 12, te vienes a buscarla

y os vais lejos de aquí.

¿Me oyes?

Y no debéis volver nunca.

Nunca.

Ahora, vete.

Vete.

A las 12.

Ah...

Ay, por favor...

Adela.

Adela.

Ayúdame, anda, que tengo que... salir.

¿Adónde?

Ma, ¿qué pasa?

Ay, yo no puedo...

Adela, escúchame,

"tienes que tener mucho cuidado...

y hacer todo lo que te diga".

(Música instrumental de tensión)

Dile a tu madre que hace bien en considerar mi oferta.

El dinero es lo único que aleja las desgracias.

Mi padre dice que haré lo que me pida.

En este negocio, es importante no perder los nervios.

Los nervios traicionan.

Defender lo que he conseguido...

requiere un sacrificio.

A ti no te van a perder los nervios, ¿verdad?

(TV) "¡Un aplauso!".

"¡Bien!".

(Aplausos)

Bueno, yo me voy ya.

Palomita, hija, apaga la tele y vete a la cama, que ya es tarde.

Buenas noches.

Buenas noches.

(Puerta cerrándose)

Vasile,

no se te vaya a olvidar tirar la basura antes de acostarte, ¿eh?

Vale.

(Puerta cerrándose)

(Tictac)

(SUSPIRA)

(Ladridos)

¿Qué pasa?

¿Qué pensabas,

que por ser rumano no ibas a tener despedida de soltero?

Venga, baja, que aquí no acaba la sorpresa.

Trae la basura.

(RIENDO) Toma.

-(CANTA FLAMENCO)

Venga, vístete, que te vamos a dar tu última vuelta al ruedo.

¡Toma! -¡Vamos, maestro!

¿Qué empezamos, por Casa Paco?

Venga. Venga, vámonos.

Vamos. ¡Vamos!

Venga. -¡Olé!

(Risas)

(Música instrumental suave)

Va, dale.

(Golpean la puerta)

(Golpean la puerta)

¿Quién es?

¡Venga, mamá, abre!

Así que soy tu primo.

Dime la verdad,

¿qué hacías a esta hora por aquí?

Recogiendo.

¿A quién quieres engañar?

Si ya has terminado, vamos.

Es tarde.

(SUSPIRA)

(Música instrumental de intriga)

(Risas)

(Risas)

¿Qué haces aquí?

Me has mentido.

No ha venido.

¡No ha venido!

¿Has hecho lo que te dije?

¿Lo has hecho?

¡No ha venido!

¡No ha venido!

¡No! ¡Chist, chist, chist!

Contéstame. ¡Ah!

Contéstame. ¡Ah!

¿Has hecho lo que te dije?

¡Contéstame!

Ya.

Ya.

Ya.

(Campanadas)

(Pasos)

Señor,

no puedo casar.

Yo pensar en Dios,

él decir que yo casado con él.

Anda, anda,

que para servir a Dios, nuestro padre,

no hace falta ser cura,

pero para agradecerle a tu padre la tierra,

este, que te ha dado un trabajo,

una cama, una mujer, que es una santa,

eso, eso sí que es cumplir como un cristiano.

Sí, señor, pero... Mira, Vasile,

yo ya sé que mi hija no es ningún caramelito,

pero te voy a decir una cosa,

esa ha salido a su madre, que en paz descanse,

que al principio les puede la timidez, pero luego...

No, no, no, no, no es eso, no así, señor.

Verdad, para mí que...

Yo no querer.

Si yo lo entiendo, ¿eh?

Para qué nos vamos a engañar, muy fina no me ha salido,

pero digamos el Evangelio,

ella es fea,

tú eres pobre y yo...

oye, pues yo mis dineros tengo

y Dios me libre de obligarte,

que yo no soy de los que fuerzan estas cosas.

¿No, señor?

No, pero he vivido lo mío y tengo mucha trastienda con las mujeres

y sé que cuando una mujer te llena el buche día a día,

al final, se la ve bonica...

y si es fea,

más en paz vive el hombre.

Venga, que estás estupendo. Vámonos, que ya es la hora.

Venga, vamos.

(Ladridos)

(Música instrumental de tensión)

(Puerta cerrándose)

¡Chist, chist, chist, chist!

¿Adónde vas, pajarito?

Que me he dejado las llaves de... de la caja en el piso.

¡Ah, chist!

¿Y nuestro dinero?

¿Dónde te lo has dejado?

En unas horas, tendréis vuestro dinero.

Más te vale.

Anda.

(Puerta)

(TV) "Bueno, vamos a ello, como siempre, veamos...".

¡Adela!

"¿Sigues tirando o te plantas?". ¡Adela!

-"Sigo tirando". -"Seguimos tirando".

¿Qué pasa?

Nada, no preguntes, corre.

¡Corre!

¡Corre!

¡Corre!

¡Arriba! ¡Sube, sube!

¡Sube!

¡Sube!

¡Corre!

¡Corre, corre!

¡Corre!

¡Sube, sube!

¡Ah!

Ayúdame. ¡Vamos!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

(Ladridos)

(LLORA)

(ATEMORIZADA) No.

No, no, no, no.

que no.

¡No!

¡Ah!

(LLORA)

¡Salta! No.

¡Salta, ma!

No puedo. ¡Ma, sí puedes!

¡Mamá! (LLORANDO) No puedo, no puedo.

¡Salta!

¡Salta!

Ah...

(LLORANDO) Salta.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ma! (LLORA)

Esa es mi bata.

¡Mi bata!

¡A la ladrona!

¡Mi bata!

¡A la ladrona, a esa!

¡A la ladrona!

-¡Vamos, corre!

¿Qué haces?

¡Eh!

(Vehículo acercándose)

¡Ah!

¡Por la otra calle, por la otra calle!

¡Por la otra calle!

Ah...

No puedo más.

Ah...

(HABLA CON DIFICULTAD) No puedo más.

Hija...

(SUSURRA) Mamá.

Mamá, por favor. Vete tú.

Mamá.

No. Vete, vete.

No te voy a dejar aquí.

Chist. No te voy a dejar aquí.

Vete. No te dejo aquí.

Vete. No.

No. Vete.

Que no.

No te dejo aquí sola.

No. Vete.

No, ma. Vete.

Vete.

¡Vete! ¡Ah!

(LLORA)

¡Están aquí, corre, corre!

(Trinos)

Ah...

(Pasos acercándose)

(Música instrumental melancólica)

(Graznidos)

(Bullicio)

¿No es ese tu yerno?

¡Vasile!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

(Música instrumental triste)

Concha, ¿qué te han hecho?

Concha, ¿quién ha sido?

Concha, escúchame.

Ahora no, ahora no, ahora no.

Escúchame.

(HABLA CON DIFICULTAD) Rosa,

perdóname.

Perdóname.

La niña...

La niña...

Mi niña...

Mi niña...

(LLORANDO) Concha.

(LLORA)

Concha.

Concha.

(Timbre)

(Timbre)

Adela.

¡Adela!

(LLORA)

(Llanto)

Antoñito.

Antoñito, ¿qué haces?

¿Por qué no quieren escapar?

¿Por qué no se escapa?

¡Les abro y no quieren escapar!

No quieren escapar.

No quieren escapar.

No es que no quieran,

es que no pueden.

No pueden escapar.

No pueden escapar.

(Música de acordeón)

(Trinos)

(Trinos)

(Televisión encendida)

Palomita, ¿cómo ha ido eso, hija?

Bien.

¡Ay!

(TV) "Decir sí ya no está de moda,

cada vez menos gente interesada

en decir sí en el altar o ante un juez

mientras aumentan las parejas

que deciden poner fin a su relación".

"En nuestro país,

el número de matrimonios ha caído en un 56 %".

Anda, come, que la sopa fría no vale nada.

(Trinos)

(Trinos)

(Trinos)

(Sirena)

(Música de guitarra)

# Si lo que me diste era mentira,

# ¿a quién he dado mi vida?

# Dime de una vez qué es lo que quieres.

# Te di mi suerte y mi muerte,

# mi vida yo te di.

# Te di mi suerte y mi muerte,

# mi vida yo te di.

# Ay, amor, que me fatigas

# y desdibujas mi camino.

# Una traición deliberada soy.

# Una mentira sostenida,

# cansada de tanto vivir,

# de tanto vivir.

# Te di mi alma, te di mi calma.

# Te di mi alma, te di mi calma.

# Mi vida yo te di.

# Mi vida yo...

# te di. #

Somos Cine - Jaulas

29 ene 2021

En un poblado andaluz que se ha quedado anclado en el tiempo, Concha y su hija Adela sueñan con una vida mejor. Harta del ambiente opresivo y de un marido cruel, Concha decide arriesgarlo todo y escapa con su hija a la ciudad. Su huida se convertirá en una aventura en la que lucharán por escapar de las jaulas que siempre han sido sus vidas.

 

Dirigida por Nicolás Pacheco, este genial film consiguió el premio de sección oficial en el festival de Valladolid de 2018.

 

Contenido disponible en España hasta el 22 de Junio de 2034.

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