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No recomendado para menores de 16 años Somos cine - De chica en chica - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(HABLAN EN INGLÉS)

(Música)

(Música)

¡Inés! ¡Inés! ¿Pero qué haces?

-Se está yendo. -¡Vuelve! ¡Vuelve!

Tía, es el día de tu boda.

Quiero tener todos los detalles. Ya.

Bueno, vale...

Llevaba mucho tiempo deseando este momento,

te juro que no podía aguantar más.

Huyamos.

Es que creo que no es un buen momento.

¿Por?

Hombre...

Yo sé de una que esto no le va a hacer ninguna gracia.

¡Estabais aquí! ¿Eh?

Todas. Venga, nos están esperando fuera.

Y tú, ya puedes ir borrando eso. Ahora mismo.

Bueno, bueno, qué nervios, una boda gay.

Y es mi primera boda gay y, además, es la boda de mis mejores amigas.

Vamos, ¿eh?

Sonreíd la cámara.

Hola... Estoy tan nerviosa...

Y Lola que decía que se iba a casar ella antes.

Bueno, estas cosas pasan, ¿no?

Oye, ¿y los anillos? ¿Qué?

¿Quién tiene los anillos? No sé.

Inés... ¿Eh?

¿No te habrás dejado los anillos en casa?

No, están en el bolso, en el bolso. ¡Uf! Qué alivio. Qué alivio.

Tú tranquila, que va a salir todo bien, ¿eh?

Linda, échame un poco de vino. Lola, deja de beber.

Venga, que es la boda de Verónica. ¿No vas un poquito excesiva?

Es tu boda. Pues por eso.

Hija... -Eh... Vero...

Una cosa, que quería hacerte una pregunta importante,

porque llevo unos días echando cuentas y...

Ahora no, que nos están grabando. Ah.

-¿Cuentas de qué? -Nada, cosas del curro.

-Oye, vamos a brindar. Venga, un brindis.

Antes de irnos al juzgado, ¿no? Vamos.

Un poquito. Toma.

Tú, dame la cámara, que siempre me sacas con papada.

-Exagerada... -Anda, trae para acá.

Os voy a hacer un vídeo que si nos van a caer las bragas.

¿Pero tú estás segura? ¿Pero de qué?

Que si estás segura de lo que vas a hacer.

Toma, una copita de champán... -¿Hacer?

-Es que no puedo beber. -¿Hacer qué?

-No, tengo que recoger a mi madre.

Hija, pero es un día, un día es un día.

No, pero... ¿No?

¿Vas a ir así disfrazada, de árbol de Navidad?

No, de heterosexual.

Oye, las heterosexuales llevan muchos complementos.

Yo, cada vez que me acuesto con una,

me encuentro la cama llena de pendientes.

Eso es verdad, eso es verdad. Lolo, Lolo,...

-Me voy a cagar en la madre que te parió.

-Ay, perdona.

Linda, que no me acostumbro. -Pues acostúmbrate.

Bueno, que la próxima... La próxima la nuestra, ¿eh?

-Qué buena pareja hacéis. Bueno, venga, que vamos tarde.

¡Que nos vamos al juzgado!

¡Vámonos! -Venga, vámonos.

Venga. Oye, ¿dónde está Inés? No lo sé.

-¿Inés? -¿Inés?

¿Alguien ha visto a Inés? ¿Se ha ido al baño?

¡Inés! ¡Se está yendo!

¡Inés!

Candela, ¿de dónde has sacado eso? Hostia... Perdona.

El vídeo de la no boda, ¿y esto dónde ha aparecido?

-Mamá, ¿por qué nunca me hablas de Inés?

Pues porque Inés era una persona muy mala

de la que tu madre tuvo que deshacerse.

Hombre, más bien que te dejó plantada en el altar.

-Pero también era mi madre, ¿no? Tu única madre soy yo.

Qué morro.

Un poco madre tuya somos todas, Sofía, Lola, Linda, y yo,

que para eso te pasamos una pensión. Es una pequeña ayudita.

Sí, bueno, una ayudita de 200 E.

Y no me gusta que se hable de dinero delante de la niña.

Pero bien que te gusta cobrarlo.

-Mamá, me he manchado. ¿A ver?

Ay... Ay, mi niña.

Mi amor... Que le ha venido la regla, que mi niña es una mujer.

¿La regla? ¿Con 10 años? ¿No es un poco pronto?

No, nunca es pronto ni tarde para ser mujer.

Tengo preparado este momento desde que nació.

¿Pero qué vamos a hacer? Una fiesta.

Una fiesta de la regla.

Mamá, yo no quiero que nadie se entere, ¿eh?

Sí que quieres.

Este fin de semana será la primera fiesta de la regla.

Tía, eso suena fatal.

Por lo menos, algo un poquito más poético.

No sé...

El ovario fecundo del río rojo. -Mamá...

De la amapola, ¿qué te parece?

Es que fue una cita superromántica, fue como en las películas.

Bueno, nos conocimos en un bar.

¡Uf!

Luego, un karaoke, un kebab...

Bueno, ya te he dicho que el reiki funcionaba.

Que todas tus relaciones hayan fracasado,

no significa que siempre vayas a estar solo.

Y es que ella... Ella estaba...

Estaba superreceptiva. Anda, abre la boca.

Y yo creo que lo que le eché en la copa no tuvo nada que ver.

¿Pero cómo tengo que decirte

que no hace falta que drogues a las mujeres para gustarles?

Que el día que menos te lo esperes, aparecerá esa persona especial

y tú, lo único que tienes que hacer es, pues... visualizar.

Tú visualiza y ya está. Vale, visualizo.

¿Qué te parece si te invito a tomar una caipirinha ahora?

Gustavo... Bueno, una cerveza.

No empieces. ¿Un café?

A ver, que eres mi paciente y hay límites que no podemos pasar.

Bueno, pues ya está. Hala.

Ya está, se acabó la terapia. Ya me encuentro muchísimo mejor.

(Móvil)

Perdón.

Verónica, ¿cómo tengo que decirte que no me llames a la consulta,

que me trastornas la energía? Pues no lo cojas.

Es que tengo que comentarte una cosita de nada.

Bueno, hablamos luego, en casa.

Puede que se dé la casualidad de que Javier venga a la fiesta.

¿Qué? Me lo encontré por la calle

y le ha invitado Candela. Pues yo no voy. No voy.

Ni hablar. No podemos celebrar que Candela es una mujer sin ti.

Joder, Verónica... A ver...

Si todavía no te has olvidado de él, le llamo y le digo que no venga.

Por supuesto que me he olvidado de él.

(RÍE) No mientas, Lola.

Que ya es hora de que muevas ficha, de que conozcas a alguien.

Es que, a lo mejor, sí que he conocido a alguien.

"¿Has ligado? ¿Cuándo?".

¿Con quién? ¡Ay!

¿Qué haces mañana?

Una vez más, cambio de lugar,

porque los problemas siempre se desbordan.

Como es normal, vuelvo a la ciudad,

donde se quedaron otros que me importan.

Y tú también estás.

Qué loca que estoy. Lo volveré a intentar.

Quizá.

(HABLA EN INGLÉS) -¿Qué?

La concha de la lora, globos... del orto de los chinos, loco.

Marta, por Dios, dile que suelte los globos

o se va de la fiesta. ¿No ves que los explota sin querer?

¿Siete veces?

Hija, estaba pensando que yo al pueblo no vuelvo.

Aquí tenéis muchas habitaciones. -Pero mamá, aquí no se puede quedar.

¿Y papá? -¿Tu padre?

Tu padre, mientras le quede para fumar,

no se va a dar ni cuenta de que me he ido.

-Tía, me tienes que ayudar a sacar a mi madre de aquí.

Yo así no me puedo ligar a Rai.

Yo creo que ya va siendo hora de que tu madre se entere

que eres lesbiana, ¿no? Hoy.

Se lo iba a decir, ¿eh? Te lo juro.

-¿Desde hace cuánto que sabes hacer barbacoas tú?

-¿Yo? De siempre.

Lo que pasa que... Que nunca se me había ocurrido.

-Es que está pasando por una fase como más heterosexual de su vida.

(RÍEN) Que si que es verdad,

que te has apuntado de bricolaje de esos por correspondencia.

-Oye. -Pero si es verdad, mi amor.

-¡Tía! ¡Candela!

Me encanta, estáis las dos como divinas.

Con las trencitas, mira qué guapas.

-Oye, tía Linda, entonces, ¿ahora tú tienes tetas y pito?

A ver, Candela, pechos y pene. Pechos y pene.

Sí, cariño, lo tengo todo.

Pero al Lolo no le queda más que un mes.

-¡Hala! Le ha puesto nombre. -Toma, ¿eh?

Ay... Si podías...

¿Nerviosa? (RÍE)

Qué guay, ¿eh?, que vayamos a hacer la performance juntas.

Quiero decir, solas, tú y yo.

Quiero decir, fuera del... grupo de Bellas Artes y eso.

¿Quieres algo? -Que te quites.

Me estás pisando. -Uy, perdón.

Joder...

Solo a ti se te ocurre hacer una fiesta de la regla.

En las culturas tribales, es lo más normal.

Es aquí donde nos quieren convencer

que la regla ni se ve ni se nota ni se huele.

Pero eso son las sociedades occidentales.

Pues podrías ser un poquito más occidental

y poner un wifi decente, que no hay cobertura en ningún lado.

¿Cómo que no? En el ciruelo japonés siempre hay.

Eso es un cerezo.

No, no, no, no... Sí.

No hace falta que me toques.

Con que visualices que estás conmigo,

terapéuticamente, vale. Es para dar realismo al asunto.

¿Y si vamos a por una botella de vino?

No, es una fiesta "free" alcohol.

Zumo de tomate, de manzana o té con hierbabuena.

¿No podemos hacer una excepción? No.

Mamá, que ya soy una mujer, me da igual que haya vino.

¿Quieres ver a gente vomitando, perdiendo el control

y ligando con desconocidos con los ojos inyectados en sangre?

Eh... -Suena bien.

Pues eso, zumo de tomate.

(Música)

¿Va a estar tu ex? -Pues supongo, también en su casa.

-Qué nervios.

(Ladridos)

Javier... -¿Qué?

-No puedo salir. -Ah, ¿te ayudo?

-Ay... ¡Uf!

¿Y quién más estará? -Pues todas, supongo que todas.

¡Uy! ¡Coño!

¿Estás...? ¿Está...? ¿Embarazada?

Qué bien, Javier. Enhorabuena. Gracias.

Pensaba que no ibais a venir. Ya, yo también.

-¿Cómo no íbamos a venir si nos habéis invitado?

(RÍE) Ya tenía ganas de conocer a los amigos de Javier.

Verónica. Blanca. Encantada.

¡Ah! ¿Qué pasa?

Lo hace mucho últimamente.

-Necesito ir al servicio urgentemente. Perdón.

No te preocupes, yo estuve a punto de ponerme una sonda.

Al fondo a la izquierda. ¡Gracias!

¿Y esto? Vino.

Confiscado.

Y cierra la puerta.

Lola, te vas a reír cuando te cuente que Javier...

Hola, Lola. Javier.

¿Has venido solo? Eh...

-Bueno, yo soy Gustavo.

Soy el... El novio de Lola. -¡Ah!

Que estamos empezando, como quien dice.

Encantado. (RÍE) -Sí...

-Enhorabuena. -¡Oh! Casi me hago pipí encima.

Ya llevábamos 15 minutos desde la última gasolinera.

Parece mentira que a esto lo sigan llamando Madrid.

(RÍE) Tú eres Lola.

Pero si parece que te conozco

de todo lo que te he visto cotilleando en tu Facebook.

(RÍE) Ya, y tú...

Tú eres Blanca, ¿no? Y yo Verónica.

Hala, se acabó el juego de los nombres.

Todos al jardín. Venga, vamos.

¿Inés? ¡Inés!

Soy Alberto, el del 4 B. Tío, no... No caigo.

Claro, no me reconoces porque antes estaba gordo.

Va a ser eso. Sí. (RÍE)

(HABLA EN INGLÉS) -Lo siento. Lo siento, de verdad.

¿Sabes qué pasa? Pensé el taxi sería mucho más fácil,

después de haber sido ejecutiva de cuentas...

-La de juergas que nos hemos corrido...

Ya, qué tiempos, ¿eh? Ya no voy tan a tope. He madurado.

(TELEFONILLO) "Alberto, sube inmediatamente".

-Ahora subo, mamá, que acabo de encontrarme

con una de mis mejores amigas.

Oye, ¿sabes si Lola sigue viviendo aquí?

La puerta...

La puerta...

-Se fue a vivir con Verónica y Marta a las afueras.

Ya sabes, Verónica y la obsesión con su hija.

¿Y tú tienes la dirección? Claro.

Gaitanes, 130.

Gracias, Antonio. ¡Taxi! Alberto.

-La puerta... -Ya, el botón está por aquí.

Eh... Un momento.

Ah, mira, aquí está. Ya está.

¿Otra vez? Esto empieza a resultar interesante.

A ver, eh...

Yo es que un "business plan" te lo hago sin pestañear,

pero lo de arrancar me va a llevar un poco más de tiempo.

-¡Coño!

¿Tú eres la de la serie...? (HABLAN POR EL TELEFONILLO)

-¡Que ya va! No, no me lo digas. "Fama".

-Ey, hola, oye, que ya funciona, ¿eh?

¿Qué os parece? Es un... Es una monada.

-Te han quedado muy originales, ¿eh? Sí.

¿Tú qué haces con eso? -Esto es un...

Unos restos de mi última cita. Fiesta, fiesta, fiesta...

-La sombrillita, que te olvidabas... la sombrillita.

-Muchas gracias.

(CHISTA) -Ven aquí.

Que vengas, coño, que no te voy a morder.

¿A ti no te han enseñado que a las mujeres

no hay que drogarlas para ligar con ellas?

-No, hombre... O sea, mujer. Quiero decir, que... Esto...

Esto es para mí.

Esto es para darme un empujoncito. -¿Seguro?

Mira que los ojos son el espejo del alma.

-Yo es que, de pequeño, tenía un ojo vago.

(Música)

Pues todas mis amigas son madres

y ninguna de ellas ha hecho una fiesta de la regla.

Pues lo hacen desde los indios del Amazonas

hasta los pueblos nómadas de... Qué perra con el tercer mundo.

Disculpe. ¡Uy! -¡Un zumito de frutas!

-No es para ti. -Ah...

Ahora vamos a por zumito, mi amor.

-Lola, mira, te he preparado un cóctel que está muy rico.

Gracias. Pero bébetelo entero, ¿vale?

Entero, ¿eh?

-¿Cuánto lleváis juntos?

-¡Uf! Bueno, a ver...

Lo importante no es cuánto, sino cómo.

Ya, se ve que os va muy bien.

-¡Uf! Sobre todo, en la cama. Cariño, bébete el cóctel.

De verdad, pruébalo.

(Timbre)

Oye, mi amor, ¿por qué no vas a abrir la puerta?

Yo es que no vivo aquí. -Ya, ya lo sé.

Bueno, tú ve. Ve.

¿Dónde hay de estos? Todo tuyo.

Ah, gracias.

(RÍE) -Gracias... -De nada.

-Yo voy comiendo porque tengo como una debilidad.

-Es que los viajes largos cansan mucho.

Sobre todo, así, sin avisar. -¿Eh?

-Qué bien que Javier y tú hayáis rehecho vuestras vidas

y seáis tan felices, ¿no? (RÍE) -Sí, sí...

Un cigarro.

A 500 m de Candela, no te olvides. ¡Detrás de la cinta!

¿Tienes hambre?

Hola...

Guau...

Parece que he llegado en medio de una fiesta.

No será una fiesta de bienvenida, ¿no?

¡Inés!

Marti... Estás guapísima, cuánto tiempo.

(RÍEN) -¿Tú eres Inés?

Candela...

Cómo has crecido desde que eras... ¿Un embrión?

Vero. Estás muy guapa.

¡Ah!

Ve para allá.

Qué hija de puta.

Come.

Me dejaste preñada y desapareciste.

He hecho muchas cosas mal, es verdad. Pero eso lo recordaría.

Yo no quería ser madre.

Hija, ¿quién es esta chica? -Mire, señora, era la exnovia...

-Es la hermana de Verónica, la desaparecida.

Por fin vas a poder llevarte toda tu ropa.

¿La has guardado todo este tiempo?

No me iba a molestar en meterla en cajas

para dárselas a los "homeless"

o quemarla en el jardín o destrozarla.

A ver, Verónica, vamos a tranquilizarnos, ¿eh?

Tu cepillo de dientes.

Me dejaste sola, sin una sola palabra.

Tu perfume. No, no, no, no.

Uy, qué pena, se ha roto.

Verónica, tienes toda la razón, es verdad, es verdad.

He hecho muchas cosas mal, pero te dejé una nota explicándote,

¿te acuerdas? Una nota...

Sí.

Una nota.

Era solo un Post-it.

¿Y lo has plastificado? Pues claro.

Verónica, entiendo que estés algo molesta.

10 años. 10 años sin saber de ti. Pero he vuelto, he vuelto.

Y ha pasado mucho tiempo, Verónica. ¿Y qué es lo que quieres?

¿Recuperarme?

Seguro que no has dejado de pensar en mí todo este tiempo.

He pensado en ti y he pensado en todas, porque...

Pues es tarde.

Fuera de mi casa y de mi vida. Por ese orden.

Vale, vale.

Recojo mis cosas y me voy. Ya está. Ah, vale. Que te vas, ¿no?

Muy bonito. ¡Pues date prisa!

(SUSPIRA)

(Música)

¡Lola!

¡Inés! (RÍE)

Inés, pero... ¿Pero qué haces aquí? ¿Cuándo has venido?

He vuelto.

La verdad es que...

La verdad es que pensado mucho en ti.

No, si ya...

Ya me he dado cuenta,

por todas las llamadas de estos últimos 10 años.

Sabes que funciono mejor en el tú a tú.

Tú lo que pasa es que siempre has tenido un morro...

¿Tienes un cigarro? ¿Has empezado a fumar?

No, era por romper el hielo y esas cosas.

Espera, no te muevas, que bajo.

¿Tú sabes quién es mi padre? ¿Eh?

Mi padre, ¿lo sabes o no? Tu padre es un donante anónimo.

No es verdad.

(LEE) "La inseminación de la paciente ha sido denegado

por el sistema nacional de la Seguridad Social".

Hostia...

Que no fue una inseminación. Ya, ¿tú sabes quién es?

No, esto solo lo puede saber tu madre, Candela.

Lo sabía, no me sirves de nada.

Bueno, pero puedo ayudarte a descubrir quién es.

Sigue hablando.

Si convences a tu madre para que me quede a tu fiesta,

te ayudo a descubrir quién es tu padre.

A mi fiesta... Sí. ¿Amigas?

Mi madre dice que no hay que mezclar la amistad con los negocios.

(Música)

Sabía que iba a volver.

Y me dice que se ha acordado mucho de mí.

Habrá que ir pensando en vaciar la piscina.

Porque, a lo mejor, está hasta...

Pero ojo, que no se lo voy a poner fácil.

Anda que no... No seas tonta, Verónica,

Inés siempre busca algo.

A lo mejor, pagarte el pufo que te dejó en la editorial.

(RÍEN) ¡Quietos!

(Móvil)

Quietos.

¿Ernesto? Un segundo, que me tengo que subir al cerezo.

¡Lola! Lo que te has perdido. Inés ha vuelto.

Ha vuelto para recuperarme

y me dice que no ha dejado de pensar en mí todo este tiempo.

Ah... ¿Eso te ha dicho? ¿Cómo estás?

¿Tienes... ¿Tienes calor? ¿Tienes sofocos?

¿Tienes más sensibilidad en las manos de lo normal?

Mira, Gus, que no estoy para chorradas, ¿eh?

Un vino, necesito un vino. Se acabó la ley seca.

Eso, bebe, bebe vino.

-Qué suave es este mantel. Es resuave.

Qué suave es tu mano. (RÍE) -Será por la Nivea.

Porque en casa, le echamos Nivea hasta el estropajo, ¿verdad?

Lola.

Hola... Hola.

Cuánto tiempo, ¿no? (RÍE) Mucho.

Guau, estás... Estás guapísima. (RÍE) Pues tú estás igual.

Bueno, igual, igual... No he mejorado tanto como tú.

Oye, una preguntita, ¿tú... sigues teniendo novio, entonces?

Pues claro. ¿Qué te piensas?

¿Qué hemos estado 10 años esperándote a que vuelvas?

No, 10 años, no, pero, lo mejor, un par, sí.

(RÍEN)

Qué pena, porque eso nunca lo sabrás.

¡Ja!

Creo que aquí no pintamos nada. -¿Nos despedimos o no?

-Ni se te ocurra, echa a andar y no mires atrás.

Javier, Blanca,

nos iréis a marchar.

No. -Sí.

(RÍEN)

-Son tan tan heteros, ¿no? Aquí nadie se marcha.

Hoy es el día de Candela y nos vamos a divertir. Todos.

Fran, trae el pollo.

Que con tu tragedia griega y demás, como que... las brasas no están.

Pero que si quieres, voy cortando un poquito de jamón.

-Me encanta el jamón ibérico. ¿Te acompaño?

-Sí, vente. -Tú no puedes, cariño.

Tú, ¿a qué has venido? ¿A volver loca Verónica otra vez?

¿Y si te digo que tenía ganas de verte?

Yo te digo que aquí no pintas nada.

Que todos hemos movido ficha menos tú.

¿Me lo dices como amiga o como iridióloga?

Como ninguna de las dos.

He hablado con mi hija y te puedes quedar a la fiesta.

Pero... ¿De verdad que te has creído todo lo que te ha contado?

No lo hago por mí, lo hago por Candela.

Joder, Vero, gracias... He dicho que te puedes quedar,

no que me puedas hablar. Tú eres imbécil.

Joder... Si es que no... No lo entiendo.

Si lo tenía ahí colgado, macho. -Yo tampoco me lo explico.

Los polvitos mágicos nunca fallan. ¿Te ayudo? ¡Ahí va!

-¿El qué? ¿El jamón? -No, Tang de naranja.

-¿Te has enganchado? -Me he enganchado, Fran.

Ten cuidado, que el collar es de mi madre.

-Vale, vale.

-Tu y yo somos las que más nos parecemos en esta fiesta.

-¿Ah, sí? -Sí.

En cuanto que te he visto, he sentido el palpito.

Vamos a ser muy buenas amigas. (RÍE) -Claro.

Disculpa, que voy al servicio.

-Te acompaño y así vamos intimando, ¿te parece?

-Bueno...

-¿Blanca?

¿Dónde coño se ha metido esta mujer?

(Música)

Tranquilo, ¿eh? Vale. Vale, vale.

(Continúa la música)

Ey... ¿Dónde vas? A por el vino.

¡No, no, no! ¿Cómo que no?

No, porque acabo de mirar yo y no hay.

(RÍE) Que yo recuerde, cuando estábamos juntos, tú,

salvo mirar el culo de otras tías, nunca has mirado bien.

Ya. Espera, Lola, que hace un montón que no nos vemos.

Tenemos que hablar, ¿no? Tú y yo ya nos lo hemos dicho todo.

Pero es que yo todavía te quiero decir una cosa.

Oh... Se te está poniendo la misma cara

que cuando me pusiste los cuernos. ¿A qué viene eso?

¿Qué? ¿Estás resentida conmigo todavía?

(RÍE) No, no flipes. Si yo no quiero discutir contigo,

lo único que te quería decir es que estoy contento

que te vaya también con este... Con ese tal Gus.

Muchas gracias. ¿Qué?

Oye, ¿pero qué estás haciendo? No lo sé.

-¿Quién soy? -Linda.

-¡Correcto!

¿Pero esto a qué viene?

Nada, quería comprobar una cosa. ¿El qué?

¿Si todavía eres un cerdo asqueroso? Pues la respuesta es sí.

(Música)

Estás aquí.

Veo que no has conseguido desengancharte del móvil.

No, del móvil no, pero de las niñatas egoístas

incapaces de cumplir su promesa, sí.

¿Te ayudo? No, no.

La última vez que me ayudaste, casi pierdo mi trabajo.

Te debo una explicación.

¡Ah! 320.

¿Qué? Que esa frase,

que la has debido repetir, según mis cálculos, 320 veces.

¿Qué tal por Miami?

¿Qué te puedo contar en Miami? (RÍE) Ya te lo cuento yo.

Te has gastado todo el dinero y te han echado del trabajo

porque te has tirado a tu jefa, a tu exjefa

y a seis vecinas del mismo edificio. Sofía, por favor,...

3250,46.

Mira, eso sí puede que lo haya dicho tantas veces.

3250,46 es lo que me debes

por el adelanto que te di por la novela que nunca entregaste.

Y 47 514 es lo que nos debes a todos

por la manutención de la hija a la que abandonaste.

(RÍE) -Tú estás muy distinta.

¿Estás bien?

-Estoy fantástica. ¿No me ves?

(Música)

Vos sí que está distinta.

¿Y sabes cómo estarías menos vos?

-¿Cómo?

-Con más agua.

-¿Qué haces?

-Qué pena, Javier, que ya no seas socorrista.

-Mamá, que nunca ha sido socorrista. -Que no he sido socorrista nunca.

Nada, da igual.

-Mamá, que ahora mismo es fotógrafo.

-¿Eh? -¡Que es fotógrafo!

Pues la casa está de puta madre, Vero.

Que no me llames Vero y no digas palabrotas delante de Candela.

La croqueta es el alimento perfecto.

Es suave por fuera

y con sorpresa por dentro. (RÍE)

-De sorpresa nada. Lleva jamón. El pollo se había acabado.

-Pruébalas, que están muy ricas.

-¿Y vos?

-¿Yo qué? -¿A qué sabes vos?

-Marta, hija, que no comas con la boca abierta.

¿Alguien puede decirle a Inés que no quiero nada de ella?

Sí, yo. Inés,

que Verónica no quiere nada de ti. Y dile que pruebe el pollo,

que a saber lo que habrá comido en Miami.

Y prueba el pollo, que a saber lo que habrás comido en Miami.

Pues mucho coño, como si lo viese. (RÍEN)

Qué bruta eres, jodida. -¿Qué ha dicho? Que no oigo.

-Que ha comido mucho. ¡Coño!

-Qué apetito tiene tu chico. -No lo sabes tú bien.

-Es que fue bulímico y eso nunca se termina de superar.

-Lo siento. -No te preocupes, a mí me pone mazo.

Es como si estuviera con...

Con un modelo. -¿Por qué no se echa la siesta, mamá?

-Después, hija. Que no hay nada como una buena comida.

-Sí, sí, eso, una buena comida. Gracias.

Buenísima.

(Aplausos, vítores)

¡Que ya es una mujer! -¡Bravo!

-¿Ya sabes qué deseo vas a pedir? -Quiero saber quién es mi padre.

-No, pero no lo digas en voz alta, que sino, no se te cumple.

Candela, ¿otra vez? Tu padre es un donante anónimo.

Y anónimo quiere decir que...

(TODAS) Que naciste de una inseminación artificial.

-Uy, la servilleta. Ya voy yo.

-Inés me ha dicho que en el papel no ponía eso.

¿Eh?

Bueno, yo... Yo no dije exactamente que...

En el papel, en realidad, no... No ponía eso. No lo ponía.

¿Qué papel? Este.

¿Pero qué pone en el papel?

¿Cómo?

Es una historia muy larga. Joder...

No quiero meterme donde no me llaman,

pero aquí hay alguien que se merece una explicación.

Habló la experta.

¿Te has acostado con alguna psicóloga infantil en Miami?

(RÍEN)

Pero... Pero vamos a ver, si no fue una inseminación artificial,

entonces, ¿qué fue? Una polla.

Hala... Perdón, Candela.

Perdón, madre de Marta. Un pene. (RÍE)

-Qué hijos de puta los de la Seguridad Social.

-Yo es que no... No me entero. Entonces, ¿quién es el padre?

-¡Ah! ¡Javier!

Perdón.

-¿Pero qué dices?

Que no, hombre, no,

¿cómo voy a ser yo el padre de la...?

Hostia puta...

Hostia puta...

¿Cómo, cómo, cómo?

¿Pero cuándo?

Solo fue una vez.

Ya está. Cerdo.

Puta. Lola, la niña.

Sucia, ramera... Fulana, furcia, prostituta.

Mejor, mucho mejor. Mejor.

¿Pero cómo no me has contado que tenemos otro hijo?

Porque es un mentiroso embaucador, un hipócrita.

Cariño, de verdad, siéntate, que yo te relajo.

-Un momento, que yo no lo sabía. ¿Qué?

Que no sé cómo ha podido pasar. -Un hombre, cariño...

-A ver, han pasado ya 10 años,

¿alguien puede explicarme cuál es el problema?

-A veces, los papás son como las abejitas,

que van de flor en flor... Deja a mi hija en paz.

Entonces, Javier es el padre de Candela.

Lo tuyo no tiene nombre, vamos. ¿Qué es más importante?

¿El coche o la gasolina?

¡Lola! ¡Déjame!

Qué manía tienen tus amigas con zumbarse.

-Ya, voy a ver que no se hagan daño.

-¿Pero qué haces tú por los suelos? Anda, súbete a la silla.

¿Estás bien? ¿Seguro?

-Las mujeres os complicáis la vida de una manera que no...

-¿Tú estás bien?

No te preocupes, todos los hombres son iguales.

-Ah, muy bien. -Yo estoy bien, ¿eh?

Sorprendida, pero bien.

Además, nada puede alterar al bebé en la semana 37.

-No está hablando ella ahora, ¿eh? Está hablando su oxitocina...

propia de esta...

Candela...

(Música)

Mírame, sonriendo, como una gilipollas.

Tienes que entenderme. Estaba ovulando,

la Seguridad Social me había rechazado

y se me presentó la oportunidad.

Pero es que esa oportunidad era a la polla de mi novio.

Hala, asunto arreglado. Solo fue sexo.

No me puedo creer que me engañases. Ahí, delante de mis narices.

Eres una zorra.

¿Olvidas que tú estabas tonteando con Inés?

No sé de qué me hablas, ¿eh?

Que sí, que estabais todo el día a mis espaldas.

Que si ahora un masajito de reiki, que si te voy a medir la energía...

Yo estaba embarazada y a punto de casarme con ella.

Uy, he llegado en mal momento. No, si estamos hablando de ti.

¿Vais a tener la cara de negar lo que había entre vosotras?

Pues sí. Sí. Y una mierda.

Leía los mensajes en el móvil de Inés.

Que entre nosotras nunca pasó nada. ¿Mirabas mi móvil?

Bueno, y tu mail.

Si hay hasta grabado un morreo del vídeo de mi no boda.

¿No lo borraste?

¿Qué quieres que te diga? ¿Que estamos en paz?

¿Que estamos en paz?

Tú has tenido un hijo con mi novio

y yo solo le seguí la corriente a la tuya.

Yo te gustaba.

Yo le gustaba. Tú gustabas todas.

Hasta a la Pino. Y mira que la Pino era rarita.

Eres una calientabragas. ¿Quiere saber la verdad?

La verdad está muy sobrevalorada. La verdad es que Inés

estaba contigo solo para poder verme a mí.

A ver, eso no es del todo así. ¡Hija de puta!

¡Inés era mi novia!

(Música)

Ayúdame a separarlas, Marta. Sí, voy.

Yo me voy a ir yendo.

(Continúa la música)

¿Aquí nadie piensa en Candela? ¿Has pensado tú en 10 años?

Sois una familia, comportaos como tal.

Pues si lo estamos haciendo.

Esto es lo que pasa en cualquier celebración familiar.

Joder, qué hostia me has dado.

(RÍE)

(RÍEN)

Joder... (RÍEN)

Perdóname.

Lola, fue un error.

Pero gracias a él, tenemos a Candela.

Anda, que tienes un morro...

Anda, ven... Idiota.

¿Qué haces?

Hay que reconocer que Verónica organiza

unas fiestas muy entretenidas. Pues a mí me da pena la tarta.

Ahí, desaprovechada.

-Ahora sí que nos vamos. -¿Ahora?

-¿Te vas a ir sin hablar con tu hija? -Eso.

-¿Qué quieres que le diga? -Maricón, pues cosas de padre.

-Claro, así vas practicando. -Javier,

ser padre no es solo hacerlo, sino quererlo.

-Eso es lo más lindo que escuché en toda mi vida.

-Sí, bonita, yo también te quiero mucho.

Pero que me das mucho calor.

Así somos uno más para contribuir a la manutención.

No, eso es lo más lindo que escuché en toda mi vida.

-¿Como que la manutención de Candela? Claro...

Aquí contribuimos todos.

Sino, de qué iba a vivir Verónica en una casa como esta.

Yo, los 50 E de taxi os los perdono. -El desprendido este.

(Móvil)

Ernesto. ¿Qué?

¿Cómo que se ha caído el proyecto? Dios...

No te oigo. No, no, a mí no, por favor.

-Pues como parece que nos quedamos sin pastel, me voy a echar la siesta.

-Venga, ve.

-¿Adónde? -A Melbourne.

¿No tiene que pagar manutención?

-Ey... -¿Qué haces?

-Eh, nada, nada, perdona.

Así que ya tienes la regla.

-Sí...

-¿Quieres que juguemos a algo?

¿Sabes jugar al fútbol? -No.

-¿Quieres que te tire la pelota y vas a por ella y me la traes?

-Que soy una niña, no un pastor alemán.

-Una niña...

Oye, qué te parece si... No sé, si hablamos de esto...

-A ver, que yo quería saber quién era mi padre

porque un niño del colegio está todo el rato diciendo

que he salido de la nada, pero ya está.

-Ya está...

-Pero, vamos, que yo no te necesito, seguimos la vida.

-Seguimos la vida.

-Ey... -¿Quieres tocar a tu hermanito?

Voy a perder a Candela. No digas tonterías.

Tu hija te quiere. Eres su... Su madre.

Eso. Su madre.

Sí, pero ahora va a tener una familia formal, hetero,

con un hermanito. Tendrá un cuarto precioso.

Le comprará la Wii,

y no una que la quiere muchísimo pero está llena de lesbianas,

transexuales y gais bulímicos.

Eh, un momento, que yo no soy lesbiana.

Bueno, bueno, bueno. Me la van a quitar.

Si es que solo les falta el cachorro de Scootex.

Vero...

¿Y tú qué...? ¿Eh? ¿Qué?

Venga, Inés, déjate de milongas, que eso de que has venido

porque me echabas de menos a mí, a Verónica

o a Rita la cantaora no cuela.

No, ¿eh? Pues no...

Ya... Te voy a decir la verdad...

La vida en Miami no fue fácil, ¿sabes?

El inglés... Yo me di cuenta de muchas cosas, ¿sabes?

Me echaba la culpa de muchas cosas y...

y justo cuando estaba empezando a rehacer mi vida, pues...

se murió... se murió una persona que para mí...

para mí era muy importante. ¿Sabes? El tío Arthur.

¿Tío Arthur?

Sí, bueno, yo le llamaba el tío Arthur porque...

porque era la única persona que me quería allí, ¿sabes?

Que yo consideraba mi familia. Y fue muy duro, Lola, fue muy duro.

Así es la vida. Esas cosas pasan. Ya...

Pero él me había enseñado... a ver cómo es la vida, ¿sabes?

A darme cuenta del daño que le había hecho yo a las mujeres y...

y yo estaba cambiando... y de un día para otro, ¿sabes?

De la noche a la mañana...

(SOLLOZA)

Anda, ven. Lola...

Ay, hijas, vosotras tranquilas.

Seguid a lo vuestro que yo voy a hacer una siestita.

¡Ja! ¿Me estás tocando el culo? ¿Sí? Habrá sido sin querer...

Tía, tú eres muy fuerte, ¿eh? Le has tocado el culo.

-Entonces está todo claro, ¿no?

-Bueno, es el momento de un círculo de besos.

-Hombre, cariño, yo creo que no hace falta ir tan rápido.

-Yo no sé qué es eso del círculo de besos,

pero estoy de acuerdo con él. -Vale... Pues...

Te puedes venir un fin de semana a casa y hacemos planes juntas.

Podemos ir a clase de ballet o hacernos la manipedi...

¿No vais un poco rapidito?

No te preocupes, que Javier va a ser un buen padre.

Y yo también estoy echa para la maternidad,

me lo dice todo el mundo. Ah, ¿sí?

¿Tú sabes cómo evitar que un bebé se asfixie con sus propios mocos?

Para eso está la pera sacamocos.

La pera sacamocos es peligrosísima porque puede extraer masa cerebral.

Ven aquí, hija. Era una pregunta trampa.

¿Sabes una cosa? Te voy a comprar una consola.

La consola que tú quieras. Ni se te ocurra, ¿eh?

Las consolas tienen un 87 % de probabilidades

de que el niño convulsione y tenga un ataque epiléptico.

-¿En serio? -Sí, sí.

Bueno, si es daltónico ni te cuento.

Vámonos, hija.

Ve. -Ah, sí.

Espera, Candela, hija, que yo también voy.

No, no me puedes dejar tirada un domingo.

Mañana tengo la presentación y me juego el puesto, ¿entiendes?

¿Y a mí qué más me da que te hayan dado un adelanto

de 50 000 en Planeta? ¡Oye!

¡Oye!

Me cago en...

¡Inés!

Ven un momento.

¿Qué pasa? Nada.

Que me ha hecho mucha ilusión verte saliendo de la casa.

(RÍE) ¿Qué quieres?

Nada... Nada. Ver cómo te va y eso. No sé, saber qué vas a hacer aquí

para ganarte la vida, porque tendrás que ganarte la vida.

Bueno, tengo... un montón de proyectos ya.

Ay, qué pena...

porque estaba buscando algo para publicar

y había pensado que podías encajar con alguna historia erótica.

Por si lo necesitabas... Pero no... No, si estás tan liada... No.

Bueno, pero que para ti siempre puedo sacar un hueco.

No sé, si tienes algo que enseñarme...

Tengo una idea. Hay que desarrollar un poquito, pero es un idea...

Qué lástima... Necesito una historia con principio, nudo y desenlace.

Bueno, a ver, que la historia está. Necesita unos retoquitos pero está.

Vale.

Tienes tres horas para enseñarme algo decente.

Y desde ya te digo que no hay adelanto. ¿Vale?

Espera, espera espera... A ver cómo te digo esto...

Me lo estoy pasando genial, pero es que nos están mirando fijamente.

-Anda, mujer, por nosotros no os preocupéis.

Es lo que suele pasar cuando se toma MDMA.

-¿Cómo? -¿Cómo?

-Sí. Que se ha tomado tu cóctel in situ y del tirón y así está.

-¿Tú tenías MDMA, que inhibe el apetito, y no me lo has dicho?

-¿Pero cómo que está colocada? -Sí, colocada, puesta, con el globo,

como las Grecas, llámalo como quieras.

-Che, ¿por qué están hablando de mí como si no estuviera?

¿Y por qué no me importa que hablen de mí?

¿De qué estábamos hablando?

-Tú aprovecha que luego se pasa el efecto y se suelen enfadar.

-Que no. Que yo no puedo hacer esto. ¿Por qué nos sigues?

Oye, también es mi hija.

¡La tarta! ¡Me cago en el bulímico de los cojo... cojines!

De los cojines. Todavía queda un poco.

¿Y ahora qué hacemos?

No te preocupes que ahora Javier va a comprarte otra tarta.

-¿Ahora? Ni hablar.

Ya se la compro yo que para eso se lo que le gusta.

Bueno, podéis ir los dos.

No me agarres. ¡Ha dicho que vayamos los dos!

Javier, eso es trampa.

Y tú, si quieres enfadarte, enfádate. No lo reprimas.

-No, si en mi familia no nos enfadamos.

Solo gritamos para adentro en bajito. Así salen menos arruguitas.

-¿Entonces eres de verdad bulímico? -¿Yo? Qué va. Qué va, qué va.

Lo que pasa es que he comido muy deprisa

y ahora tengo ganas de vomitar.

-¿Quieres que te acompañe al baño y te sujetó la cabeza?

-Vale. -Venga. Corre que la echas.

-Sí...

Ey...

Este es mi cuarto. Y ese es mi ordenador.

Tengo que terminar una cosita

pero no te vas a dar ni cuenta de que estoy aquí.

(LLORA)

Candela...

¿Estás llorando?

No, no, no, no...

¿Qué pasa?

Que ahora mi madre va a creer que yo quiero tener un padre.

Pero tú querías saber quién era tu padre, ¿no?

A mí no gusta mi familia.

Y ahora, por mi culpa, tengo que ir a vivir con Javier.

Yo no creo que tengas que hacer nada que tú no quieras.

Cuando se entere el imbécil de 2A no me va a dejar en paz.

Bueno, pues ese imbécil hay que decirle un par de cosas, mira.

Ya, como que va a hacer caso. Pues sí.

Le puedes contar la historia de Candy Z.

Ya, una niña con dos mamás, ¿no?

Pues no, lista. Esto es una historia que leí en una revista científica.

Hay un planeta que existe, de verdad,

donde todo el mundo tiene superpoderes.

Eso es X-men. ¿Quieres que te cuente la historia?

Pues en este planeta

todos son superhombres y supermujeres

hasta que nace una niña que no tiene ningún superpoder.

Esto a la niña la hace sentirse fatal y está triste y sola

y cuando está supertriste ella se va a su sitio secreto.

¿A un sitio secreto? Sí.

¿Qué pasa que tú no tienes ningún lugar secreto?

Pues mi casita del árbol, pero iba cuando era muy pequeña.

Ahora ya no. Bueno, Candy Z también es mayor,

lo que pasa que le gusta ir a su sitio secreto

porque ahí es donde descubre algo superimportante.

¿Qué cosa? ¡Ah!

Eso te lo cuento después, que las buenas historias se hacen esperar.

¿Yo te encuentras mejor?

Pues vete a comer la tarta. Se la ha comido Fran.

(SUSPIRA)

Pues hacemos nosotras una. ¿Con qué? ¿Con patatas fritas?

Sí. Y con ganchitos. Qué asco. ¿Vamos?

Vamos.

Se te da bien, ¿eh?

¿Hacer de madre?

No flipes. Contar cuentos.

(SUSPIRA)

(Ladridos)

Pues ya estamos aquí.

Tampoco ha sido para tanto. Se ha pasado rapidito.

Ya.

-¿Cuánto cuesta? 200.

No, de verdad que no, lo que pasa es que no tengo buena orientación.

Pero he mostrado un paseo por la Comunidad de Madrid.

Talavera te ha gustado, ¿no? -Tú comprar un GPS.

¿Sabes lo que pasa? Que la semana pasada...

Y en su lugar secreto Candy Z

encontró unos viejos planos olvidados

que servían para hacer un traje invisible.

Entonces se puso un traje y buscó a los niños que se metieron con ella

para darles una lección.

Y como era invisible podía ir donde ella quisiera.

Podía verlos en la ducha desnudos. No, desnudos no.

Podía cambiar las cosas de sitio...

Pero si se pone un traje no tiene poderes de verdad.

Entonces está mintiendo.

Bueno, solo es una mentirijilla. Tampoco es tan grave.

¿Le ponemos ganchitos a esto? Es lo que mejor va con las gomis.

Sigue tú, que voy a... Ahora vengo.

¿Me estás buscando?

Por lo que veo lo del tío Arthur ya... lo tienes superado, ¿no?

Es que es verte y se me pasan todos los males.

Pues ya te pasaré la factura. Espera...

¿Brindamos?

Con un vaso.

Bueno, podemos beber las dos a la vez.

¡Inés!

-Bueno.

-No, Blanca. Yo soy Blanca.

¡Inés! -¡Encantada!

-Eso que has escuchado es inglés. Pero no hagas caso de los gritos.

Luego, cuando lleguemos a casa, te pongo de música de meditación.

-(RÍE)

¡Inés! Kirsten.

(HABLA EN INGLÉS)

¿Qué pasa? Me tengo que ir.

Dios, Dios, Dios, Dios. ¿Cómo que te vas?

¿Te vas? Me tengo que ir.

Dile a Verónica... No, no le digas nada.

¿Pero dónde te vas? Pero Inés...

¿Qué haces? ¡Ajá!

Por los reencuentros.

No te vas, que esta señora está muy loca. Me intentó matar y todo.

Yo también te mataría, pero las invitadas primero.

Pero si ya está terminada. ¿Qué le pasa a esa?

Pues que es una señora que venía de vacaciones

y resulta que no tiene habitación en el hotel.

Qué va. Ha dicho algo de sexo. ¿No sabes inglés?

Ya veo cómo aprovechas las oportunidades.

¿Esto me ibas a presentar? ¿El culo de esta señora?

No es lo que parece.

Candela, mamá te ha traído una tarta.

Y ha llegado primera. Inés, ¿qué haces tocando esa mujer?

Ella es... Es una... Es una amiga.

No. Una novia. Una exnovia, por la cara de mosqueo que tiene.

Ya mismito. -No. Se dice "ahora mismo".

Lo sabía. Sabía que no podía fiarme de ti.

Tienes la poca vergüenza de venir hasta mi casa y mentirme a la cara.

No, no te he mentido.

¿Qué dice esta guiri de mi hija? Que traduzca Candela.

¿Ves como teníamos que comprarles los DVDs Muzzy?

Vamos a tomar un poquito de tarta. ¿Eso es una tarta?

La hemos hecho Inés y yo.

-Candela, hija mía, yo te he comprado una tarta también.

Ya no hace falta. Esta tarta es asquerosa

pero es lo más bonito que ha hecho nunca nadie por mi hija.

¿Qué tal? -Ya está.

Oye, muchas gracias. El masaje muy bien. Raro, pero bien.

-Es que cuando te relajas, sale todo muchísimo mejor.

-Tío, que te he manchado. -Da igual.

-No jodas, eso hay que quitarlo ya. Que si no no sale. Hazme caso.

-¿En serio? -Voy a...

-Chupa, chupa, chupa. -Vale.

-Ay, que no llegamos. -Joder.

-Noto mucha sensibilidad. -No puedes pasar.

Bueno, estamos de cojones. Pero qué manía tenéis la parejita

con no dejarme entrar a los sitios. Sí, es que acabo de estar yo

y lo he dejado... Con lo del embarazo, ya sabes,

tengo la tripa superrevuelta. Mujer, no será para tanto.

Que sí, de verdad.

Quita, coño.

¿Qué has hecho? Nada, que con tanto lesbianismo

me ha entrado la curiosidad. La curiosidad.

Sí, pero nada. No me ha gustado nada.

De hecho creo que me están entrando hasta náuseas.

¿Me acompañas fuera a ver si se me pasa con el airecito?

-¿Hora yo qué hacer sin Inés?

La mancha de mora con otra verde se quita.

Vale, en inglés.

(HABLA EN INGLÉS)

No "ontonde". No hay mal que 100 años dure.

(HABLA EN INGLÉS) No.

Joder con la sabiduría popular.

Eh... "Carpe diem". Vive el "memento".

Pues por "carpe diem" y por todas las mentiras que no funcionan.

"Padentro". ¿Había cerrado los ojos?

Me he quedado traspuesta.

Ah, muchas gracias, sí.

¿Quién es esta señora?

(Música)

Lolita...

Mira a la Vero.

Nos ha montado aquí entre los arbustos el club de fumador.

La tía, con el cuelgue que tiene el tinglado que ha montado.

¿Y esa cara, chochete?

¿Qué ha pasado con Inés?

Cuéntamelo todo desde el principio. ¿Pero qué dices?

No ha pasado nada. Anda que no.

Se te nota que ha pasado algo.

Tienes un brillo en la mirada, una "reflectancia"...

No ha pasado nada. Y menos con Inés. Ha sido llegar ella y quitársete

la arruga está de amargada que llevas desde...

Qué manía tenéis todas con que soy lesbiana.

Y tú qué manía con etiquetarlo todo. El amor no tiene código de barras.

El amor..., dice la romántica. Amor, Lola. Amor.

Tú estás enamorada o encoñada, llámalo como quieras, de Inés.

Te faltó el valor hace 10 años y ahora te ha venido caída del cielo

pero te faltan ovarios para hacer lo que quieres.

No tienes ni idea de lo que estás hablando.

Ah, yo ahora no sé nada.

Si yo hubiera echado cuentas a lo que pone en mi DNI, Lola, yo no sería yo.

¿Tú cuando vas a echar cuentas a esto?

No se puede ir en contra de una misma.

Bollera o no. (RÍEN)

Vosotras dos sí que habéis follado. Y no me digáis que no.

-Que va. Si yo no me quiero aprovechar de Rai.

Lo que hemos hecho es más como del National Geographic.

¿Sabes cuando el ratón de campo está amordazado por la serpiente?

Tal cual. Oye, tú tienes muy buena cara.

Es que no se puede ir en contra de sí misma.

Tira anda.

Cuando te viene la regla. (BALBUCEA)

(RÍE)

Da igual.

No importa. Bebe.

"Gracies".

¿Es del Vips? -Sí.

Pero si llego a saber que eres mi hija, porque no lo sabía,

te hubiera comprado otra cosa. Tolay.

Ya. (RÍE)

Yo con estas manos he hecho de todo.

La uva, la remolacha, he sido dependienta.

A mí no se me han caído los anillos con nada.

-¿Es el Policía Superespacial edición coleccionista?

-Sí. Se lo he regalado yo.

-A mí eso me parece un regalo muy gay para una niña.

Donde se ponga la Barbie...

-Te lo regalo. -¿En serio?

Mira, me lo ha regalado. -Oye, escucha una cosa,

¿sabes si esta tía ha escondido la comida o algo?

Míranos, estamos igual que hace 10 años.

Voy a subir un poquito la música.

Te has puesto un... un vestido.

¿Y tú qué? ¿Vas a volver a Estados Unidos?

No es lo que quiero. ¿Pero sabes lo que quieres?

Lo sabía hace 10 años y lo sé ahora, lo que pasa que tú no me crees.

Ya. Lo que pasa es que soy la única que te ha dado calabazas

y no lo puedes soportar.

Eres la única de la que me he enamorado.

Vámonos.

¿Ahora?

¡Inés, apaga la música!

Todo el mundo al porche, que vamos a hacer la función.

¿Ahora?

Ahora o nunca. Pero...

Inés, después de la actuación lo voy a hacer oficial.

Volvemos a ser una familia.

¿Pero estas chicas no eran hermanas? -Pero son muy efusivas.

-Vamos, vamos al teatro. -Yo no puedo hacer la función.

Tengo la lengua pegada al paladar.

Bueno, para celebrar este día Rai ha creado una pieza en honor a Candela.

Se llamaba "Inseminación y vida".

Pero con lo que nos hemos enterado hoy, que ya lo sabía,

que de inseminación nada, que la Verónica...

¡Marta! Perdón.

El caso es que ahora se llama solamente "Vida".

-Me siento superidentificada con todo esto.

(Música)

No durará mucho, ¿no? -No sabría qué decirte.

-Soy un embrión. Mi mundo es mi placenta.

Cueva cóncava.

(CHISTA) Lola...

Mucho mejor.

No.

¿Qué pone aquí?

Te voy a explicar una cosa.

Yo tengo novia.

Dame tu número de teléfono. Tomamos un poco... y jugamos.

-¿Pero qué hace? Socorro. -¿Pero qué pasado, mamá?

-La señora esta. Me he girado y me ha metido la lengua en la boca.

-El pueblo americano es un pueblo muy promiscuo...

-Me lo pide. La mujer me lo pide.

-En esta vida ya lo he visto todo. -Veo destellos. No me encuentro bien.

Pues sí, lo pone. Yo no he escrito eso.

A mí esto me lo ha pasado... la hermana efusiva.

¿Eh? Esta es tu letra.

¿Qué pone? Léelo en voz alta para todos.

"Me muero por besarte. Vámonos antes de que acabe la función.

Ahora o nunca". ¿La nota era para ella?

No. Era para ti. Tú por mente tienes un coño.

¿Cómo?

Te abro las puertas de mi casa,

te invito a que formes parte de mi familia

y tú solo sigues pensando en... En follar.

Esta tía... siempre jodiéndolo todo. A ver, que no. Bueno, sí... ¡No!

(TARTAMUDEA) Yo he vuelto porque os necesito.

Tú no respetas a nadie. Ni a mí, ni a Candela, ni al pobre Gustavo.

Esta es la peor fiesta del mundo. -Yo estoy muy dolido.

-¿Qué dolido ni dolido si tú eres maricón?

-¿Yo?

-Te he visto antes en la despensa con Fran.

-Yo también lo he visto. Me parece fatal que le hagas esto a Lola.

-Que no, que somos amigos, que nada más.

-Bueno, esto se veía venir.

Yo soy mujer y tu...

A ti te gustan los hombres.

Pues, mira, se acabó. Lo nuestro se acabó.

¿Se acabó el qué? Lo nuestro.

Estoy harto de que me utilices. ¿Vas a contar a todos porque estoy aquí?

Gus, no es el momento. Vale, pues lo cuento yo.

Empieza la performance. Quiero decir que Lola me ha traído aquí...

para que su ex no viese que ella está sola.

Ya lo he dicho. -Lo sabía.

-¿Sigues enamorada de Javier? No, no, no. Un momento.

El único que me ha metido la lengua hasta la campanilla has sido tú.

Y tú. Y tú.

Esta se enrolla con todo el mundo menos contigo.

¿Tú has besado a Lola? -¿Y tú?

-Yo sí, pero era para que no se diese cuenta de que su novio es maricón.

-Y yo. -Es que no soy maricón.

-Y dale. Qué manía con pensar que cualquiera puede ser gay.

-Yo ya me he perdido. -Yo no me encuentro bien.

Me siento rara. Veo destellos.

-Aquí al final, la única lesbiana normal es mi hija.

-¿Cómo? ¿Pero lo sabías? ¿Desde cuándo?

-Desde que jugabas a casar la Barbie con la Nancy.

-Ay, mamá... (HABLAN TODOS)

Chicos, por favor. ¿Dónde está Candela?

Ay, mi niña, que ha desaparecido.

Verónica, no te pongas nerviosa. Seguro que está en la habitación.

¡Candela! No te pongas nerviosa.

-Ah... -¿Qué pasa?

-Creo que he roto aguas. -¿No me jodas? ¿Ahora?

-Respira, inspira, aspira. Eso es. Cogemos el coche y vamos al hospital.

(GRITA HISTÉRICA) -¡Estamos en el punto culo del mundo!

-Vamos, vamos.

(Barullo)

-Cuidado el escalón.

(HABLAN A LA VEZ)

-Cariño, tranquila. Voy a buscar las llaves del coche

y nos vamos corriendo al hospital. Quédate aquí.

-¿Tú eres gilipollas? ¿Dónde cojones voy a ir

si no me puedo mover del dolor? -Inspira y expira.

-¡Que se callen esos maricones!

-Que no chille, que me va a reventar la cabeza.

-Y eso que en su familia gritaban para adentro.

-Mi amor, tú mírame. Piensa en la lentejita.

(LLORA) -Esto no es una lentejita.

Es un melón gigante que me va a reventar el coño.

¡Coño!

Candela, que no estoy enfadada, que solo quiero que salgas.

La criatura tiene prisa por venirse al mundo.

-¿Cómo que prisa? No, no. Un parto puede durar horas, días, semanas.

-Mamá, por Dios, haga algo. -¿Qué?

-Ha traído muchos becerros al mundo. Esto es igual.

-A ver, los gays, calentad agua y traer toallas. Venga.

-No sé si lo dices por nosotros,

pero quiero aclarar que soy muy hetero.

-Venga, marica, paso ligero. -Vale.

Menos mal que he decidido no pasar por esto.

Coge unos trapos. Venga.

-¿Cuántos? ¿Uno, dos? -Da igual.

Vale, ábreme el microondas.

Mételo despacito, eh, despacito. Despacito.

Somos un equipo. -Hacemos buen equipo.

-Maricones, dice.

Esta gente de pueblo no se entera de nada.

-Bueno, yo... yo si soy gay.

-Ya. Yo no.

Yo soy tolerante. O sea, yo de gay, yo soy hetero.

(RÍEN)

-No, pero bueno, que es como todo, que si no lo has probado...

Vamos, que nunca...

Mira...

¿Qué?

-Nada.

Vamos, que no he sentido nada de...

Ven aquí.

-No pudo respirar. ¡No puedo respirar!

(GRITAN)

Chicas, hacer sitio, que no puede respirar. Abre que te echo...

(GRITA) ¡Yo lo que quiero es la epidural!

-Vamos a ponerla en cuclillas, venga, que se le abra el canal del parto.

Es que es muy escurrida de caderas. Como el niño venga cabezón...

Una, dos y tres.

¡Cabrones, anestesiadme!

-Lola, joder, trae algo que funcione, por favor. Me va a arrancar la mano.

(RÍE)

Sofía...

No puedo. Por favor.

Voy a la habitación de Verónica que tiene un arsenal de Dormidina.

Lo que sea. Me tomo lo que sea. Quiero drogarme.

No. Matadme. Matadme de una puta vez.

Son los recortes.

¿Alguien ha visto a candela? Soy una mala madre.

Le voy a crear un trauma. ¿Seguro que has buscado bien?

Sí, ha desaparecido por mi culpa. No. Por tu culpa.

Bueno, vamos a calmarnos.

Tú buscas fuera y yo la busco dentro. Venga, vamos.

Cariño, ya nos podemos ir.

¿Habéis pensado en parir en casa?

¿Eh? ¿Cómo?

No. Ah...

¿Tú cómo estás, cariño? -De puta madre, Javier.

Estoy de puta madre.

Voy a parir a pelo en el culo del mundo.

Esto es cojonudo. ¡Cojonudo!

¡Candela! Ey, ¿has visto a Candela?

No sé.

Supongo que estará en su habitación, ¿no?

Lo reconozco...

¿Cómo?

Que yo también me muero por besarte.

¿En serio?

(Música)

Nos volvimos a encontrar

en el mismo sitio un sábado más.

Me guiñaste un ojo y contesté:

"Te espero detrás".

Preguntaste: "¿Cómo estás?

Yo afirmé lo mismo al verte pasar.

Practicando tu especialidad

de hacerme esperar.

Quiero volver a despertar

pegada a tu piel un sábado más borracha...

¿Qué? Candela.

No te preocupes, si son cosas de niños...

Borracha de ti,

sin ganas de dar... Espera, espera, espera.

¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?

¿Tú sabes dónde tiene Candela su casita del árbol?

Eh... en el árbol que está en el lado de la cocina,

pero vamos que... que aquí estamos más cómodas, ¿no?

Con tanto que decir. Espera, espera, espera.

¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? Ahora vengo, ahora vengo.

Sí, sí, sí. Pero, ¡Inés!

Ahora vuelvo.

(GRITA)

-Ya está, llamo ahora mismo urgencias y que envíen una ambulancia.

No. Ya voy yo, que el cerezo tiene su truquillo.

Vale.

¡Javier, necesito que me ayudes a encontrar a Candela!

¿Ahora, Verónica? ¿Te parece que ahora es el momento?

¿Eres o no eres el padre? Tranquila.

-Javier, como te muevas de aquí te capo.

¡Te juro que te rebano los huevos! (GRITA) ¡Ah! ¡Ah!

-Cariño, va a ser solo un minuto. De verdad, no te vas a dar cuenta

de que me he ido. -¡Hijo de puta!

-Preparados todos, que ya se le ve la cabeza al becerro.

Venga, un poquito, mami. Ayúdame. -¡Vamos arriba!

Venga, ¡vamos! ¡Una, dos y tres! -(GRITA) ¡Ah!

¡Candela! ¡Candela!

¿Y si la han secuestrado unos rumanos? ¿O la mafia china?

Pero Verónica, no digas eso que me da mal rollo.

Que el mercado de órganos es de los pocos que está al alza.

Bueno, vale ya. Por favor te lo pido, no me agobies más. ¿Vale?

Mi mujer está pariendo en tu casa, y de repente tengo una hija

que acaba de desaparecer.

Una hija que tendrás que empezar a mantener a partir de entonces,

porque aquí todo el mundo colabora en su manutención.

¿No lo vas a hacer tú que eres su padre?

Lo tengo clarísimo. Pues en cuanto la rescatemos

nos tenemos que poner de acuerdo en cómo educarla.

Me parece bien. Lo tengo un poco pensado

y en cuanto pase Secundaria lo mejor es un Colegio Montessori,

o Waldorf; pero de estos que tienen cocina propia.

Nada de catering, que es superinsano.

Y la televisión y el ordenador tendrá que verlos acompañada

de un adulto hasta los 14 años, ¿no?

Verónica, ¿por qué no me dijiste que Candela era mi hija?

¿Tú querías ser padre hace 10 años?

Hombre... ¿Ves?

Te envío un Excel luego con todo. ¡Venga, tira!

(GRITA) ¡Candela!

Mirad, mirad, que ya se está viendo la vulva

como si fuera una sandía madura. -Sácamelo, joder.

Que alguien meta la mano y me lo saque.

-Mamá, que ha hecho tenaza.

El SAMUR llega en 20 minutos. Ah... ¡Dios!

Blanca, tienes el coño como el túnel de la M 30. Ah...

Estamos ante el puto milagro de la vida.

-Blanca, ¿quieres decir unas palabras de bienvenida a tu hijo?

-Como me grabes con el móvil te lo meto por el culo.

¿Habéis visto a Inés? Venga, chota.

-Yo no puedo. -Empuja. ¡Así! ¡Así!

-(GRITA) ¡No puedo! -Que sí.

-Nunca me había sentido tan orgullosa de ser mujer.

-Yo no puedo más.

(GIME)

-Sí, muy bien.

(Música)

¡Guau...!

Que sitio más chulo, ¿eh?

(Música)

¿Me puedo sentar?

(VOZ BAJA) Ay, coño.

¿Qué pasa?

A mí me puedes contar lo que quieras, somos amigas.

No quiero hablar contigo. ¿Por?

Porque ahora que todo iba bien llegas tú y la fastidias.

Como siempre.

Ya.

Tienes a tu madre muy preocupada. Y tú muy cabreada.

Oye, no te he terminado de contar la historia de Candy Z.

No me gusta.

Bueno, no te gusta porque no te he contado el final.

(Música)

Resulta que Candy Z

se da cuenta de que ser como los demás es imposible,

que ella es distinta, ¿sabes?

Y que por mucho que quiera eso no va a poder cambiarlo.

Entonces, ahí descubre su verdadero poder.

¿Qué poder?

El poder de la aceptación.

De darse cuenta de quién es y de vivir en consecuencia.

(Música)

(RESOPLA)

Ya ha llegado la hora de ver el carnet de identidad.

-¿Qué es?

-Aún no lo sabemos, pero tiene vagina.

Uy, uy, uy, uy.

(Música)

-Mi amor... Blanca, cariño, ¿cómo estás?

-¡Mamá! ¡Hija!

¿Estás enfadada? No, hija.

Estoy contentísima de que estés aquí.

Inés me ha contado una historia superchula,

trata de un planeta que está lleno de superhéroes

y nace la primera niña sin poderes, se llama Candy Z.

-Uno de estupidez juvenil, muy bien pensado.

Anda, ven.

Vamos a conocer a tu hermano, o tu hermana, o lo que sea.

Esa historia de Candy Z... ¿Sí?

No está mal, ¿eh?

Aunque no sé, no te veo haciendo historias para niños.

Oye, gracias por cuidar de Candela.

Estamos en suelo español, es mía.

Toda vuestra.

¿Podemos hablar de eso mañana? -¿Te encuentras mejor?

-Sí.

-Bueno, entonces podemos seguir donde lo dejamos. ¿No?

-¿Qué haces?

-Digo, que como yo ya he salido del armario

pues podemos besarnos delante de la gente, como a ti te gusta.

-Que pequeña es.

-Ay, hija. Tenía de conocer a tu novia antes de volver al pueblo.

-¡Chicos! Hemos encontrado al hijo secreto de Verónica.

-Uf...

-Bueno, ¿qué le vamos hacer? Que seáis muy felices.

-Hala, vamos a brindar. -Ea.

-Todos alrededor del bebé. Vamos a hacer su primer selfie.

-¡Ah, sí!

-Y ahora todos juntos.

Para criar a un bebé hace falta una "trimontera".

(TODOS) Para criar a un bebé hace falta una "trimontera".

(RÍEN) ¡Toma!

¡Olé!

(Música)

Inés.

¿Te vas?

¿Sin despedirte de mí?

(Música)

Lola. ¿Qué?

El vestido, que llevas el vestido al revés.

(Ladridos)

¡Oye, oye! ¡Perdona, perdona!

Lo siento, ¿es que sabes qué pasa? Que estoy desesperada.

Llevo seis horas dando vueltas por aquí,

siempre acabo en el mismo sitio. ¿Por dónde se va a Madrid?

Si quieres puedo ser tu GPS.

Maravilloso, es que no me aclaro. ¿Russian Red?

¿El qué? El color.

Ah, no. Rosa, sencillito. Es que...

Perfecto. Gracias.

Vámonos. Okey.

(Música alegre)

Una vez más, cambié de lugar

porque los problemas siempre se desbordan.

Como es normal, vuelvo a la ciudad

donde se quedaron otros que me importan a mí.

Tú también estás.

Qué loca que estoy, volvería a empezar.

Quizá.

Desde que nací

nunca he vuelto a estar atrapada dentro de una mujer.

Eso es así,

mi estado natural siempre intentará calmar mi sed.

Perdonad que escape.

Perdonad que escape.

Perdonad que escape.

Porque quiero ser lo que seré, ese es mi plan:

libre aunque eso joda.

Guardaré para mi ser

el viento que me dais y que me empuja a ser...

¡grandiosa!

No lo haré tan mal

cuando todos quieren verme a mí

actuando como un animal

que sacia sus penas con el fin

de tenerme siempre a sus pies

y evitar el fango y la miel

que recubre siempre a quién amó

y que me molesta al que amarró.

Si pudieras ver todo lo que di

y el placer en sus caras

me verías como soy.

Una estafadora que al final siempre paga.

Perdonad que escape.

Perdonad que escape.

Perdonad que escape

porque quiero ser lo que seré, ese es mi plan:

libre aunque eso joda.

Guardaré para mi ser el viento que me dais

y que me empuja a ser grandiosa.

Quiero ser lo que seré, ese es mi plan:

libre aunque eso joda.

Guardaré para mí ser el viento que me dais

y que me empuja a ser...

Gracias por lo que soy,

formas parte de mí.

Gracias por lo que soy.

Perdonadme...

que escape.

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Somos cine - De chica en chica

09 may 2021

A Inés la vida le sonríe en Miami hasta que su novia Becky descubre que le ha estado poniendo los cuernos con Kirsten, una editora americana enamorada de Inés y miembro de la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Ha llegado la hora de regresar a casa. Y por qué no, de encontrarse de nuevo con Lola, la heterosexual de la que estaba enamorada en España. Pero Inés elige el peor momento para hacerlo. 

Dirigida por Sonia Sebastián, y con un fantástico reparto (Celia Freijeiro, Cristina Pons, Sandra Collantes, María Botto, María Ballesteros, Marina San José, Adrián Lastra, Ismael Martínez, Jaime Olías, Eulalia Ramón, Estefanía de los Santos, Sabrina Praga, Paulina Gálvez, Jane Badler, Mar Ayala).

Contenido disponible en España hasta el 24 de abril de 2027. 

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