Shalom La 2

Shalom

Domingo a las 09:45 horas

Presentado por: Coty Aserín y Gemma Igual Dirigido por: Coty Aserín

Shalom es un programa semanal que se emite los domingos por la mañana dentro del bloque dedicado a programas religiosos, dirigido por Coty Aserín con la colaboración de Gema Ruth Lazovsky

Descubrimos cada semana los elementos esenciales que crean la causa y base de la existencia del Pueblo de Israel y su existencia a pesar de las circunstancias adversas. Estos elementos no dependen de la tierra, el lenguaje, la cultura, la raza o la herencia genética. El único factor constante que preservó al Pueblo judío de todas las vicisitudes es la tenacidad con la cual se adhieren a su herencia espiritual. Y es esta herencia la que Shalom nos descubre cada domingo a través del análisis sobre temas de actualidad como ciencia, educación , festividades , cocina medicina , mística…

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Para todos los públicos Shalom - Aprender a perdonar  - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

"Shalom", muy buenos días y bienvenidos un domingo más.

En estos días, los judíos de todo el mundo

nos preparamos para celebrar Yom Kipur, el Día del Perdón.

Un día muy importante para todos nosotros

y para el desarrollo de nuestra vida espiritual.

Por ello, debemos prepararnos en conciencia

para coger toda la energía que necesitamos

para afrontar este día. Y para ayudarnos en este trabajo

contamos hoy en "Shalom" con Rav Moshé Bendahan.

Él es el rabino principal de la Comunidad Judía de Madrid.

Muy buenos días, Rav Moshé, y bienvenido a "Shalom".

Buenos días y gracias por la invitación.

Nuevamente, le tenemos aquí.

Contamos con usted para que nos hablara

sobre Rosh Hashaná,

pero Yom Kipur tiene una preparación específica

que no sirve solamente

con la preparación que hemos hecho para Rosh Hashaná.

Bueno, Yom Kipur, en realidad,

viene a complementar Rosh Hashaná.

Rosh Hashaná es el día del juicio

y Yom Kipur es el día de la firma del juicio,

y por tanto, hay una misericordia divina muy grande,

porque, generalmente, cuando se celebra un juicio,

se da la sentencia inmediatamente.

Pero, sin embargo, Dios por su misericordia,

nos da la oportunidad de poder cambiar este juicio.

Y de ahí que hasta que no termina Yom Kipur,

no se sentencia el juicio, no se hace la firma.

¿Qué importancia tiene todo esto

en el trabajo que tenemos que hacer para prepararnos para Yom Kipur?

El tema de los objetivos. ¿Qué es lo que queremos alcanzar?

Bueno, Yom Kipur, en primer lugar, es reconciliarnos con el pasado,

es trabajar en el pasado, primeramente,

y luego, mirar hacia el futuro.

Porque si una persona no se reconcilia con el pasado

y mantiene todos los sentimientos negativos

del pasado,

sentimientos de rencor, de resentimiento, de culpa,

no puede avanzar porque está atrapado

en esos sentimientos negativos.

Y por tanto, lo primero que tenemos que hacer

es terminar ese balance que empezamos en el día del juicio

y ver, bueno, qué todavía nos queda por reparar,

qué nos queda por arregla,

cómo tengo que desprenderme

de todos esos sentimientos negativos.

Cómo puedo meter esa información correcta

en mi mente, de sabiduría espiritual,

para poder limpiar todos esos sentimientos negativos.

Y una vez que ya me he reconciliado con el pasado,

ahí tengo que enfocarme en el futuro y ver cuál es mi objetivo.

Y por tanto, si una persona no tiene un objetivo de vida,

no puede construir su vida espiritual.

Si una persona no tiene un objetivo, para un capitán de barco

que no tiene un mapa con un objetivo,

todos los vientos son malos.

Efectivamente, no sabe cuál es el destino, ¿no?

Sí. Entonces, para el judaísmo está muy claro.

Cuando nosotros venimos a este mundo,

venimos con un objetivo,

una meta y ¿cuál es? Desarrollar nuestra alma,

aflorar nuestra esencia divina.

Cada ser humano tiene una esencia divina

que se define en tres valores principales,

tres valores espirituales principales,

que es la espiritualidad, el amor y la paz interior.

Y nosotros tenemos que trabajar estos tres valores internos

y cuando lo trabajamos, el resultado es la felicidad.

Estos tres valores que nos ha dicho

hacen referencia a distintos aspectos

de nuestras relaciones.

La espiritualidad con HaShem, con Dios,

el amor con nuestros prójimos y la parte de autoestima.

Lo último... El último punto de...

Bueno, efectivamente,

la espiritualidad está más ligada a lo que es la relación con Dios.

La espiritualidad, ¿qué se llama una persona espiritual?

Una persona espiritual,

es la persona que vive desde una lógica espiritual.

El ser humano puede vivir desde la lógica racional,

desde sus cinco sentidos,

pero puede vivir también desde una lógica espiritual

que es una lógica superior.

Quiero decir, si yo, por ejemplo, tengo que ir a un lugar

y hay mucho... Mucho tráfico y salí con tiempo, y tuve...

Tomé todas las previsiones y no llego, no llego,

y tengo que viajar al aeropuerto y no llego,

pierdo el vuelo porque había un tráfico descomunal.

Desde el punto de vista de la lógica racional,

es una tragedia y comienzo a maldecir a la ciudad, al tráfico,

a la compañía aérea que no me esperó,

sin embargo, desde la lógica espiritual

digo: "Bueno, si no... Yo tomé todas las previsiones,

hice todos los esfuerzos y no llegué,

no tenía que haber viajado, no era para mí ese viaje".

Esa es la lógica espiritual, esta lo que me ayuda

es a interpretar los acontecimientos

de una forma positiva para no sufrir.

La espiritualidad es tener un objetivo de vida,

como hemos dicho anteriormente,

saber que es verdad que la persona tiene que trabajar,

tiene que comer,

pero que nuestro objetivo no está ahí.

Nuestro objetivo es aflorar nuestra esencia divina.

Nuestro objetivo es crecer internamente

y cada acción que nosotros hacemos,

pues tenemos que ponerla hacia esa dirección.

Y una persona espiritual es la persona

que sabe valorar y agradecer por lo que tiene.

En lugar de centrarse en lo que le falta,

centrarse en lo que tiene

y decir: "Dios me dio lo que necesito",

yo, me gustaría tener la inteligencia de Einstein

o tener los talentos de Bill Gates, pero no,

si Dios me dio los talentos que tengo,

porque son las herramientas que yo necesito para mi reparación,

para mi crecimiento. En este sentido,

hablando de estos tres valores internos,

¿cuál sería la explicación? Bueno,

estos tres valores internos, hemos dicho,

primero, hemos hablado de la espiritualidad,

ahora, tenemos que decidir qué es ser espiritual.

Una persona espiritual es la que interpreta

los acontecimientos desde la lógica espiritual

y no desde la lógica racional.

La espiritualidad es una filosofía de vida

y que la persona que vive bajo esta filosofía

pues aprende a ver desde arriba

en lugar de ver desde abajo. A ras de suelo, ¿no?

Esto tiene un poco que ver con los valores

que cada uno de nosotros tengamos

porque requiere de una gestión emocional, ¿no?

O sea, el saber decidir qué quiero hacer

con las circunstancias que se me están dando,

requiere de decidirlo, ¿no?

De esa capacidad de tener una dimensión diferente, ¿no?

¿Cómo se puede hacer esto?

¿Hay que tener un gran nivel espiritual

para poder hacer esta gestión?

Si una persona es consciente, como dijimos anteriormente,

que su verdadero ser es su esencia divina.

Y si una persona es consciente del tesoro interno que tiene

y una persona dice: "Yo quiero trabajarme internamente

porque para eso he venido a este mundo,

para aflorar mi esencia divina".

Pues eso, en el momento que tú tienes el objetivo claro,

pues ya tienes que tomar los medios que te llevan a ese objetivo

y vivir bajo los valores que te llevan a ese objetivo.

Y esos valores los dijimos antes,

la espiritualidad, el amor y la paz interior.

Y ahí es nuestro trabajo, ahí es nuestro trabajo.

Y Yom... El día de Yom Kipur

es una forma de retomar nuestro objetivo espiritual.

Es un día entero donde la persona está en ayuno,

donde la persona se desconecta del trabajo,

se desconecta de sus quehaceres de día a día

y se centra exclusivamente en donde yo estoy

con respecto a la misión por la que he venido a este mundo,

¿en qué tengo que mejorar?

¿Qué información incorrecta tengo que tengo que cambiar?

¿Qué entrenamiento tengo que realizar

para poder llegar a ese objetivo?

Y de ahí que Yom Kipur es una oportunidad única

de poder reparar y poder

reestructurar nuestra vida.

Yom Kipur no solamente es un día para solucionar nuestros problemas

o nuestros temas pendientes con HaShem, con Dios, ¿no?

Sino que también lo tenemos que solucionar

con las personas que nos rodean. Efectivamente.

Es decir, que el ser humano tiene que trabajar

en dos dimensiones.

No solo este no es un precepto:

amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Pero tenemos también un precepto que es:

amarás al Eterno, tu Dios, con todo tu corazón,

con toda tu alma, con tus medios.

Quiere decir que hay dos amores

que la persona tiene que desarrollar en este mundo.

Por una parte, tenemos que buscar

la buena relación con el prójimo

y luego, tenemos que buscar la buena relación con Dios.

Pero el precepto dice: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo

y yo soy Dios". Es decir, cuando tú eres capaz de amar

y ser sensible con la necesidad del otro,

pues yo también voy a ser sensible con tu necesidad

y te voy a amar también.

Quiere decir que la ética y la espiritualidad están unidas.

No podemos construir espiritualidad si no tenemos una base de ética.

Y esa es la doble relación.

Y por eso, en Yom Kipur, tenemos que reconciliarnos con el prójimo,

pero también reconciliarnos con Dios.

Y de ahí que es importante ese doble trabajo

que tenemos que hacer.

Y por eso la ley judía dice: "Antes de llegar a Yom Kipur

tienes que preocuparte de ver

qué es lo que tienes pendiente con tu prójimo, arreglarlo,

repararlo, y luego, venir a Dios.

Porque la ética es lo que construye la espiritualidad.

Y en este sentido, el ser humano, a lo que tiende habitualmente,

es a responsabilizar a los demás y al entorno,

bueno, a todo lo que nos rodea de las cosas que uno hace mal.

¿Cómo podemos aprender a responsabilizarnos

de nuestros propios actos

para así poder tener esa relación con los demás, no?

De poder pedir disculpas

o ver en qué nosotros tenemos que mejorar.

Bueno, nosotros tenemos que hacer una reflexión.

Lo que los demás hagan o dejen de hacer

no es nuestra responsabilidad.

Nosotros no podemos controlar lo que los otros hacen.

Nosotros podemos inspirar, podemos aconsejar, podemos ayudar.

Pero la libertad de elección de la otra persona

es la que va a definir su actuación.

Ahora, lo que nosotros hacemos sí es nuestra responsabilidad.

Ahí sí, nuestra transformación sí es nuestra responsabilidad.

Y lo que el otro haga o deje de hacer,

no tiene que influir. Es decir,

si alguien me ofendió y yo entré en ira

y me desesperé y me amargué, es mi decisión.

Él pudo provocar.

Pero yo soy el que decido qué actitud voy a tomar

o de qué forma voy a interpretar.

Si yo lo juzgo con compasión y digo:

"Es un pobre espiritual y es su opinión",

pero yo no me tengo por qué tenerla en cuenta,

pues ya eliminé todas las cargas negativas.

Quiero decir que la negatividad del otro

no implica mi negatividad

y por eso es mi responsabilidad y mi trabajo interno.

Yo no puedo culpar a otras personas de mi desesperación.

Yo tengo que hacer esa introspección.

Es decir, mi misión es transformarme yo

y lo que el otro haga o deje de hacer

ya no depende de mí.

Nadie te puede quitar tu paz interior.

La otra persona te puede provocar, puede actuar incorrectamente,

pero la decisión de estallar, de entrar en ira,

de insultar, es tuya. No es del otro.

Y por tanto, tenemos que saber

que el mando a distancia en nuestra vida lo tenemos nosotros,

no lo tiene el otro y no se lo podemos dar al otro,

porque si no, nos convertimos en esclavos de él.

Claro, en ese sentido,

tiene toda su plenitud el día de Yom Kipur.

Claro, porque el Yom Kipur es un día que nos ayuda a esta reflexión,

a reconciliarnos con nuestro pasado,

a reconciliarnos, previamente, con nuestro prójimo,

a reconciliarnos con Dios, limpiar.

¿Qué quiere decir? Cuando una persona,

y eso es importante en el judaísmo,

cuando una persona hace una transgresión,

tiene varios aspectos.

Quiero decir, si una persona, por ejemplo,

fue a un banco a robar, cuando el banco estaba cerrado,

y rompió la puerta, sonó la alarma y le detuvieron.

Cuando esta persona viene ante el juez,

el juez le dice: "Usted tiene un doble delito.

Primero, irrumpió una propiedad privada

y segundo, rompió una puerta. Tiene que pagar los daños".

Esa persona dice: "Sí, sí, no hay problema,

yo pago los daños", y ya, aparentemente, ya reparó.

Sin embargo, en el judaísmo hay una tercera dimensión

y es la dimensión espiritual.

Cuando actúas, tienes una conducta negativa,

generas un cortocircuito a nivel espiritual

y ese cortocircuito lo tienes que reparar,

quiero decir, no es suficiente pagar el daño de la puerta,

sino la única forma de reparar ese cortocircuito

es el arrepentimiento.

Pero no solamente el arrepentimiento interno,

sino expresarlo.

Maimónides explica que el precepto del arrepentimiento

es la Torá, es el Vidui, es la confesión.

Y podríamos decir: "Bueno, lo más importante

es arrepentirme".

¿Qué tiene que ver el que yo bailo?

Pues lo importante es el arrepentimiento.

Dice: "No, lo importante es el expresar",

lo que quiere decir, Si alguien vino

y yo ofendí a alguien

y esa persona está dolida conmigo y yo luego, vine a la casa

y me arrepentí: "No tenía que haberle dicho esto...

La verdad, no se merecía esa respuesta..."

Y yo me arrepiento.

Pero ¿qué he reparado? No he reparado nada.

Ahora, cuando yo me arrepiento y voy y le pido disculpas

y muestro mi arrepentimiento

y le muestro mi pena de haberme expresado de esa forma,

y esta persona dice: "Sí, de acuerdo, yo te perdono",

ahí es cuando reparé.

Es decir, que la confesión es lo que generó la reparación,

porque mientras esa persona siga mal, siga dolida,

no he reparado,

he reparado cuando he eliminado el dolor

que he generado en la otra persona. Y eso,

la primera fase es el arrepentimiento,

pero la fase más importante es la confesión.

E ir a esa persona y expresárselo.

Y luego, que la persona tome el compromiso de no reiterar.

Qué difícil, ¿no? Lo de no volver a hacer.

Claro, que es un trabajo, es un trabajo espiritual,

que la persona tiene que tomar ese compromiso.

Pues muchísimas gracias, Rav Moshé,

como siempre, muy inspiradoras sus palabras

y nos ayudan mucho.

Muchas gracias por venir a "Shalom".

Gracias a vosotros por la invitación

y por darme la oportunidad de compartir esto,

estas reflexiones que de seguro, yo espero que sean,

que ayuden a afrontar el día Yom Kipur

de una forma más interna, más profunda.

Seguro que será, Moshé. Muchas gracias.

Gracias a vosotros. Y a ustedes les dejamos

con un montón de ideas para reflexionar

y para trabajar cara a preparar nuestra Yom Kipur

como un día muy especial

en donde trabajemos sobre nuestra espiritualidad

y sobre nuestro desarrollo personal.

En nombre de la Federación de Comunidades Judías de España,

les deseamos que pasen un Yom Kipur

y les esperamos la semana que viene en "Shalom".

(Música)

Shalom - Aprender a perdonar

27 sep 2020

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