Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 771 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

Es un honor conocer al gran emir en persona.

-¡Es una trampa! -¡Al suelo!

-¡Baja despacio y sin hacer tonterías!

Los han descubierto.

Francotiradores, ¡fuego!

Es un tiro en el pecho. ¡Rápido! (KARIM) ¡Vamos!

Darko y otros tres, abatidos. El emir, detenido y en comisaría.

-El hombre que detuviste es un impostor.

La operación ha sido un fracaso.

El emir, el verdadero,

está libre.

Carranza está en Madrid. Quiere verme urgente.

No me puedo creer que nos hayan engañado fácilmente.

Dejemos de lamentarnos.

La lucha continúa y la persecución también.

-No vamos a correr ningún riesgo. -¿Y tú? También estás en peligro.

-Mi seguridad está prevista.

-¿Cómo? -Me han puesto escolta.

Me voy a quedar en comisaría

y han puesto vigilancia en casa de mis padres.

-Según su plan inicial

el objetivo era atacar en el juicio contra Malek,

atacando el convoy que le traía de la cárcel al juzgado.

Bien, pues para no darles tiempo de maniobra,

hemos adelantado el juicio unos días.

-Diana del Val fue paciente del hospital de Santa Feliciana.

Estuvo ingresada en la época de los bebés robados.

Perder a un bebé marca la vida y, además, tan joven.

-Han pasado 37 años.

Esa niña hubiera cambiado el sentido de mi vida.

-Tu sospecha se confirma.

-Parece una locura, pero todo coincide:

el lugar, la fecha, todo.

Y ella cree que su hija nació muerta,

pero ¿y si no fue así?

-¿Estás de coña?

-Si comparan nuestros ADN en un laboratorio independiente,

saldríamos de dudas.

Sería superefectivo.

¿Ya están los resultados de ADN de Diana y de Rojo?

Sí, pasaré antes de ir a comisaría.

¿Te sigues planteando buscar a tu madre biológica?

Gustavo, necesito pedirte un favor.

Necesito cotejar un ADN con la base de datos

para ver si coincide con los que tenemos.

La experiencia me ha enseñado que es mejor hacer caso al corazón.

Mírame con Fernando. Nunca imaginé llegar a quererlo.

¿Traes los resultados de ADN de Rojo y Diana del Val?

Sí, pero no hay coincidencias entre los análisis de ellos dos

y los restos del cadáver de Laia Giménez.

¿Cuál es tu hipótesis?

Que fue una ejecución.

Lo relaciono más con proxenetas que con clientes.

Creo que usted tiene alguna fijación conmigo.

(RÍE) -¿Cómo que fijación? ¿De dónde saca eso?

-Además de porque me la voy encontrando en todas partes,

me lo dice la intuición.

-Es tarde para arrepentirse. -¿Qué me estás contando?

-He pedido la comparación de los ADN.

Estará esta noche.

Tengo un confidente que puede darnos información de Rojo y Khan.

¿Alguien cercano a ellos? Un chaval que trabaja para Rojo.

A partir de ahí, podríamos hallar la primera prueba.

Estoy haciendo todo lo que puedo.

Te creo, Nico,

pero conviene que te des prisa.

Está aquí. (LARA) -¿Qué dice?

-Que Diana del Val

es mi madre con una probabilidad del 99,9%.

(Música emocionante)

(GRITA) ¡Venga, dormilona, que ya está el desayuno!

-¿Qué hora es?

-Entramos dentro de una hora a currar.

¿Has dormido mal?

-No sé en qué lo notas.

(LARA RÍE) -Me he dormido hace 20 minutos.

-Ya me parecía raro

que no te levantaras al olor del café.

Anda, vamos a desayunar algo.

-¿Y Alicia?

-Se ha ido sin desayunar.

Vamos, hace un rato.

Es como si no viviera en casa; no se le ve el pelo.

Decíais que era una máquina de currar,

pero os habéis quedado cortos.

-Es que tiene una misión que le ocupa mucho tiempo.

-¿Cómo estás después de lo de anoche?

-Fatal.

Tenía que haberte hecho caso. Siempre tienes razón.

-¿En qué tenía razón?

-En que no tenía que haberme hecho esos análisis

y, una vez hechos, no tendría que haber abierto el mensaje.

-Mira, ya está.

Lo hecho, hecho está.

Ahora tienes que ver cómo lidiar con lo que sabes.

-Ese es el problema. No sé si voy a poder manejarlo.

El día menos pensado le tengo que poner las esposas a mi madre.

Bueno, mi madre biológica.

-No te precipites, que lo de las esposas es exagerado.

-¿Exagerado de qué?

Diana del Val se dedica al negocio de la prostitución.

Eso está superinvestigado, aunque ella lo niegue.

-Bueno, faltan pruebas.

-Falta saber hasta qué punto llega su asociación con Rojo y ya está.

-Se sabe que es una delincuente.

Y la tía dice que sus chicas trabajan con ella libremente.

¿Qué me estás contando?

¡Nadie se dedica a la prostitución libremente!

Bueno, a lo mejor, una entre 100.000.

El resto lo hacen a punta de pistola o desesperadas.

Es que...

Ahora solo la puedo ver como...

una maldita cínica.

-Darle vueltas a quién es Diana y la vida que lleva

no servirá para nada.

Tienes que ver qué hacer con la información que tienes.

-¿Qué hacer?

Pues nada. No voy a hacer nada.

Es que...

Había soñado tantas veces con este momento.

Con encontrar a mi madre y decirle:

hola, estoy aquí.

(LLORA) Tu hija no murió. Soy yo.

Esto es todo lo contrario a lo que había imaginado.

-Bueno, de eso...

aún estás a tiempo.

-¿De decirle a Diana: hola, soy tu hija?

No, es una locura.

-No es una locura.

Una locura es quedarte esa bomba para ti sola.

Yo, de ti, me sentaría con ella,

la miraría a la cara

y le soltaría la verdad.

Y que lidie con ese marrón.

Es lo que tú necesitas.

-No puedo, de verdad.

¿Sabes lo que voy a hacer?

Me voy a perder unos cuantos días. Me voy a Consuegra.

Me deben un montón de días libres. Cojo un par y me voy con mi madre.

-Vale. Me parece bien.

¿Le vas a contar a Yoli todo esto?

-¿Cómo se lo voy a contar? La mato de un infarto.

Me voy allí tranquilamente. Estoy con ella, paso tiempo,

me hago a la idea.

-Ya. ¿Y Yoli no notará nada?

-No tiene porqué notar nada, Lara.

Ya está decidido.

Necesito espacio.

Lo necesito.

Gracias por tus consejos,

pero prefiero guardar esto en secreto.

-Es tu decisión y yo voy a respetarla.

De verdad.

Pero he de decírtelo: pronto o tarde tendrás que sacarlo a la luz.

-Ya.

Voy a llamar a Miralles y, si me da el día, me voy en un rato.

-¿No entiendo cómo han podido adelantar el juicio a Malek?

Nadie lo entiende.

Y es mejor no preguntar.

Lo importante es que servirá para presionar a la célula

y, si quieren liberarle, necesitarán armas.

Así será más fácil que cometan un fallo.

Esa es la idea: forzarles a ir al mercado negro.

Lo de robarlo en una armería no les ha funcionado.

No les queda más remedio que gastarse el dinero.

Y lo tiene.

Karim les soltó un buen alijo de droga.

No te preocupes. No se me olvida.

¿Vais a poder rastrearlos si van al mercado negro?

Eso espero.

Karim lleva toda la noche en la UIT

intentando estrechar el cerco y localizar a ese vendedor.

No tiene que haber tanta gente

capaz de localizar armas automáticas de un día para otro.

(Móvil)

Karim.

Dime, Karim.

Estupendo.

Nos vemos en un rato.

Gracias.

Si antes lo digo...

Ha localizado un sospechoso. ¿Un vendedor?

Sí. Pues venga, en marcha.

Me da cosa dejarte aquí tanto tiempo sola.

(RÍE) Si entra gente todo el rato en la habitación.

A trabajar, a comisaría.

(AITANA) -Sí, la verdad es que estaría muy bien.

Te agradezco que hayas pensado en mí.

-Lo ves, ya estoy acompañada. Venga.

Te voy contando.

Ya, el problema es que, con la situación aquí, imposible.

Pues no sé decirte, pero va para largo.

(ASIENTE) Lo siento mucho. Me da mucha rabia.

Gracias. Un beso. Chao.

¿Cómo estás? -Bueno.

Mejor, creo.

Me duele un poco todavía, pero estoy mejor.

¿Me das un poco de agua? -Claro.

Toma.

-¿Con quién hablabas? -Con mi amiga Carol.

-¿Qué tal le va?

¿En el norte? -En San Sebastián.

Le va muy bien.

La han ascendido y lleva Recursos Humanos en la clínica.

-¿En serio? -Muy bien.

-¡Guau! -Una clínica privada de mucho nivel,

de lo mejor que hay por ahí.

-Me alegro por ella.

Y ¿por qué le dabas las gracias?

-¿Cómo?

-Decías: "Gracias por pensar en mí". -Ah, nada.

(MERCHE RÍE)

-No quiero ser cotilla, Aitana, pero...

sonaba a algo.

-Tiene que ampliar equipos, sustituir alguna gente

y necesita una jefa de enfermeras.

-¿Y ha pensado en ti?

Cariño, ¡eso es maravilloso! ¿No estás contenta?

-Me hace ilusión que haya pensado en mí,

pero podría llegar en otro momento.

-Las cosas llegan cuando tienen que llegar.

¿Cuándo te vas? -Mamá, no lo voy a coger.

-¿Cómo que no?

¿No lo vas a coger por mí?

(RÍE) No, de ninguna manera.

Ahora mismo le llamas y aceptas ese puesto.

-¿Cómo me voy a ir a San Sebastián?

-En tren, en avión, como quieras, pero te vas.

-No te puedo dejar aquí sola.

-Que no me quedo sola. ¡Qué manía con quedarme sola!

Estoy en un hospital, muy bien atendida.

Cada 20 minutos entran enfermeras.

Solo tengo una herida en el brazo.

-Ya le he dicho que no.

-Aitana, no puedes rechazar ese trabajo.

Estas oportunidades pasan solo una vez en la vida.

Si no te vas, me voy a sentir culpable.

-Mamá, no te pongas dramática.

Enfermeras siempre hacen falta. Encontraré otro trabajo.

Quizá en Distrito Sur.

-Aitana. -Por favor, no insistas.

Eres un amor por pensar en mí,

pero estoy bien; no quiero el trabajo.

No quiero irme tan lejos.

(Golpes puerta)

-Comisario, coronel Carranza, bienvenidos.

-Buenos días. He venido cuando he podido.

Todos sabemos que esta misión es de máxima prioridad.

Cuéntanos, Karim. ¿Qué tenemos?

-He pasado la noche investigando en la Deep Web

conexiones con el mercado negro de armas.

Ha sido bastante complicado,

ya que, a raíz de lo que pasó el otro día,

han cerrado sus comunicaciones.

-¿Has buscado en redes clandestinas de venta de armas?

-Afirmativo.

He encontrado traficantes capaces de traer

cualquier arma desde un país del este.

Y lo hacen de forma muy inteligente

porque desmontan las armas y envían cada pieza a una dirección.

Camuflan las piezas en batidoras, cafeteras, ordenadores portátiles...

Todo.

-¿Hay alguna pista de la célula en esos sitios?

-Nada. He conseguido hackear el sistema

e instalar unos troyanos

que estoy esperando que me avisen si hay movimiento,

pero, hasta el momento, nada.

El emir habrá tirado del negocio local.

Tiene mucho sentido. El tiempo apremia.

No podrá esperar a cinco o seis envíos de Rusia.

Y ¿cómo vas a averiguar si un comprador es de la célula?

-Es imposible de saber,

pero sí que sabemos qué armas están buscando

y que tienen prisa,

así que he centrado toda mi búsqueda

en pedidos de armas automáticas y fusiles

y he dado con uno de ellos.

Aquí tienen.

(LEE) "Dos fusiles de asalto AKM, un subfusil Uzi,

tres pistolas HK, granadas de fragmentación H67,

seis cajas de munición AKM, seis cajas de munición Uzi

y seis cajas de munición HK".

¿Qué sabes del comprador?

-Del comprador, nada, pero del vendedor, sí.

He hackeado el sistema y tienen un fallo en su seguridad.

Tengo un nombre: Marcos González, con dirección en Madrid.

¿Una dirección? Sí que tenía fallos.

Sí, y no muchos, pero Marcos ya ha estado detenido

por delito contra la salud pública y tenencia ilícita de armas.

Es decir, que trapicheaba con drogas

y, cuando consiguió dinero, se pasó al negocio de las armas.

Es un tipo ambicioso.

Como todo el mundo, intenta ascender en su trabajo.

Esto es lo que tenemos.

-Tenemos pruebas suficientes para detenerle.

¿Emito ya la orden de detención?

Encontrarle nos llevará solo dos horas.

No sé: dos policías en un Zeta.

El tipo tiene contacto con yihadistas. Sería mejor...

Comisario, cuando quiera su opinión, se la pediré.

Ahora actúe con diligencia y sin perder un minuto.

Gracias. Gracias, Karim.

(KARIM) -De nada.

-No te preocupes tanto. La Policía no tiene nada contra mí.

-Encontrarán tu ADN en el cadáver de Laia.

-No lo encontrarán.

-Tienen tu ADN de la cárcel.

-No lo van a encontrar.

-¿Cómo estás tan seguro? -Porque hago las cosas bien hechas.

Voy con cuidado.

Quizás la Policía cree que puede encontrarme fácil,

pero tú sabes que a mi enemigo se lo pongo complicado.

Olvídate de Laia.

¿Tenemos chalet?

-Estoy en ello. No es fácil. La semana que viene, seguro.

-Si llega el cargamento y no está,

pongo a las chicas en un hotel y pagas tú.

-Estará.

¿Cuándo llegan las chicas?

-Cuando esté todo cerrado en aduanas.

Han encontrado una ruta nueva.

He de saber si los funcionarios son de fiar.

No quiero más sustos.

(Móvil)

-Dime.

Que pase.

(SUSPIRA)

-Buenas, ¿qué tal?

-¿Qué?

¿Qué tal la recaudación? -Todo en orden. Aquí tienes.

-¿Y los pisos?

-He visto dos hoy, pero eran un desastre.

Iré a ver dos más esta tarde.

-¿De la lista que me diste? -No. Están todos para tirar.

Estoy haciendo una nueva.

-Pásame lo que tengas, que quiero verlos.

-¿Ahora? -Sí.

-Los busco en la aplicación y te enseño.

-Siéntate y organízate como quieras. -Vale.

-Rosu, ¿recuerdas al rubio? (RÍE) -Sí.

-¡Menudas timbas montaba!

-Sí. Él tampoco lo habrá olvidado. Le hiciste comer la baraja entera.

(RÍEN AMBOS)

-Se tragó la baraja sin catar una carta.

El muy mamón quería hacerme trampas.

-Tú le haces trampas a todo el mundo.

-Por supuesto.

Eso no quiere decir que me lo puedan hacer.

-¿Cuánto tiempo estuvo el rubio en la enfermería?

-No sé. Sé que fue al hospital. (RÍE)

-¡Qué tiempos!

Rosu, y tú, ¿qué?

¿Ahora juegas?

-Organizo alguna timba a veces con clientes de las chicas.

-¿Cómo no me invitas?

-Hace tiempo que no hago. Cuando quieras.

-Esta noche. -¿Seguro?

Venga, hecho.

Con el vicio que tienen, encuentro jugadores fácil.

-Hecho.

-Nico, no hagas planes hoy. Te necesito de crupier.

-¿Aviso a los de siempre?

(VLADO) -Me mola el plan.

Así celebraremos la nueva ruta.

-¿Por dónde vienen las chicas?

-Lo sabrás cuando esté cerrado.

Por ahora, te olvidas.

Marcos González.

Ahí lo tenéis.

Me suena su careto.

Sí, ya ha disfrutado de nuestra hospitalidad.

No en Distrito Sur, en otras comisarías.

Normalmente, por menudeo de drogas.

Ahora será por tráfico de armas.

El coleguita ha progresado.

Pues sí.

Está en contacto con una organización terrorista

para la venta de armas de gran calibre.

Estamos hablando de palabras mayores.

-¿De qué organización hablamos? Yihadistas.

Según Karim, que ha interceptado sus comunicaciones,

estamos hablando de venta de granadas,

fusiles de asalto y pistolas.

¿Fusiles de asalto, granadas? Estamos hablando de un pez gordo.

Efectivamente. Ha pasado de ser un camello de poca monta

a un pez gordo, un malo de los grandes.

Quiero que lo saquéis de circulación.

Esta es la documentación que ha conseguido Karim:

último domicilio conocido,

teléfono móvil y los lugares que frecuenta.

Coordinaos con la UIT para la localización a tiempo real.

¿Quién va al operativo? Vosotros dos.

¿Esto tiene que ver con lo de la armería y lo de Merche?

Esto es urgente e importante. A por él.

Si os fijáis, en la documentación de Karim

se dice que Marcos González

aparece en algunas redes sociales de una chica de su edad

con su fotografía y su nombre real.

¡Menudo casoplón tiene la muchacha esta!

Y estudia Corte y confección. (TODOS RÍEN)

Sospechamos que ese casoplón se ha pagado con el fruto

de las actividades delictivas de Marcos González.

Cuando vayáis a por él, le decís que es por blanqueo de capitales

y de evasión de impuestos.

De las armas, mejor no decimos nada.

¿Tendremos que registrar la vivienda para ver si las armas están ahí?

No creo que las armas estén escondidas en el domicilio

y tampoco quiero montar un jaleo con los vecinos.

Lo mejor es interceptarlo en la calle.

Lo más importante es

que lo traigáis a comisaría para interrogarlo.

Esto corre prisa. Tenéis ahí todo lo que necesitáis.

A tus órdenes, Claudia.

-No sé. Pensé que lo entenderías.

-Debo ser muy tonto, porque no lo entiendo.

Te divorcias de Mateo y te vas a vivir con él.

-¡No me voy a vivir con él!

Serán unos días. No puedo dejarlo tirado.

-Tiene una hija que le puede cuidar.

-Paula tiene trabajo. No puede estar en casa.

-Que se pida días, como hace todo el mundo.

Por enfermedad te dan tres o cuatro días.

-No puede pedirse baja por motivos personales.

Quedará mal en su expediente.

-Pues que se pague una enfermera, que pasta tiene de sobra.

-No podemos buscarla. Necesitamos alguien para hoy.

Son solo tres o cuatro días.

¿No me hablas?

-¿De qué sirve? Harás lo que te dé la gana.

-¿Lo que me dé la gana?

¿Crees que me apetece ir a cuidarle?

Venga, por favor.

Él lo haría por mí. Lo hago por mi deber.

-¡Uy, sí!

Se preocupaba mucho por ti cuando se iba a tirárselas a todas.

(SUSPIRA) -Siento que no lo entiendas.

No te he dado motivos para enfadarte.

-¿Y si lo hiciera yo con una ex? -¿Con una ex?

¿Con qué tipo de ex?

¿La madre de tus hijos, con quien has vivido años?

-¡Peor! Te vas a la casa donde vivías con él.

Será como si estuvierais juntos. ¿Dónde vas a dormir?

-No lo sé. En el sofá. -¿En el sofá?

¿Y si tienes que verle varias veces de noche?

¿O dice que duermas...? -No, Toni.

-No desconfío de ti.

No me fío de él.

Sé que, cuando pueda, intentará cualquier cosa.

-¿Qué va a intentar? Si no puede ni moverse.

Y además, está Paula.

-La familia feliz al completo. Estupendo.

-Basta ya, Toni. Son días muy duros. No me lo pongas más difícil.

-No te digo nada más. Vete a casita con tu maridito y tu hija.

-Vale, no te enfades.

Oye, sabes que te quiero con locura.

(TONI RESPIRA HONDO)

-No sé.

Por lo menos, haberme consultado, por esto de contar conmigo.

-Está bien. No sabía que te afectaría tanto.

Lo siento.

-¿La cena sigue en pie?

-¿La cena?

-Tenemos reserva en un japonés. -¡Ah, sí, el japo!

-Sabes lo que cuesta conseguir mesa allí.

-No va a poder ser.

Paula tiene guardia.

No, tengo que ir a casa a cenar.

-¿A casa? -A casa de Mateo.

No te enfades. -Me voy.

-Cogemos mesa otro día. No te enfades.

-No me enfado, pero he de cancelar e ir a trabajar.

-¿Hablamos luego?

(Golpes puerta)

-¿Sí?

-¿Se puede? -Sí, hola, pasa.

-Chelo me ha dicho que estabas libre.

-Sí, solo estaba organizando unos historiales.

¿Cómo está tu madre?

-Sigue con dolores, pero era de esperar.

-La rehabilitación va a ser peor. Le va a doler.

Es fuerte; saldrá adelante.

-Será larga porque ha perdido movilidad en el brazo.

Si quiere volver a trabajar tendrá que esforzarse.

-Tu madre es dura como una piedra.

-¿Y tú qué tal? ¿Estás tomando algo? -¡Qué va!

Ha sido un golpe duro.

Igual voy a un psicólogo, pero ahora voy bien.

-Bueno. Me gustaría que te dieran una de las plazas de aquí.

-Y a mí, pero hay gente delante. Lo veo complicado.

-Me pregunto qué hacer para ayudarte,

pero no puedo hacer nada.

-Te lo agradezco, Antonio, pero lo tengo asumido.

La interinidad es así: hay que peregrinar.

-Y eso cuando te dan centro y no te tienen meses en el paro.

-Exacto.

-Cuéntame. ¿Qué puedo hacer por ti?

-A ver... (DUBITATIVA)

Tengo una amiga que trabaja en la clínica Osasu.

¿La conoces? -Sí, en San Sebastián.

-La han hecho responsable de Recursos Humanos

y me ha ofrecido un puesto de jefa de enfermeras.

-¿Un puesto fijo?

-Es incorporación inmediata.

Y estando mi madre así, no lo veo claro.

He dicho que no.

-¿Has dicho que no?

Ya estás llamando para decir que has cambiado de opinión.

-¿Tú crees?

-¡Un puesto de enfermera jefe!

Estará muchísimo más remunerado que aquí.

-Bastante, sí.

-Y en una ciudad preciosa, con mar y gran calidad de vida.

¿Se lo has dicho a tu madre?

-Sí. Ella también dice que lo coja, pero ya sabes cómo es.

Siempre dice que está bien y no necesita nada.

-Está fuera de peligro. Necesita un médico y un fisio.

-Ya, pero alguien le tendrá que ayudar a cocinar, la compra...

-Que compre por Internet y coma de menú.

No vas a perder una oportunidad así para hacerle lentejas a tu madre.

Es importante para tu carrera

y estás creándole cargo de conciencia a tu madre.

-Ya, Antonio. Si se hubiera caído en el gimnasio, aún,

pero le han disparado.

Si yo me estoy planteando ir al psicólogo, imagínate ella.

¿Dejarías a Claudia en un momento así?

-Estamos hablando de ti.

Eres mayorcita y sabes qué tienes que hacer.

No soy nadie para decirte nada,

pero piénsatelo.

Una oportunidad así no ocurre todos los días.

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Servir y proteger - Capítulo 771 (Parte 1)

05 ago 2020

Karim descubre una pista que les puede llevar a la caza del auténtico Emir. Nico da a Alicia una información muy importante sobre Vlado Khan. A Toni le sienta mal la decisión de Verónica de volver a casa de forma temporal.
 

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