Servir y proteger La 1

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No recomendado para menores de 7 años  Servir y proteger - Capítulo 754 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

¿Estás seguro?

-He multiplicado por cinco lo que sacó Cristina

y he añadido un incremento del 7 %.

-Está a la altura de lo que Diana tiene montado.

Ahora vas y se lo explicas.

-Rojo esperaba de ti lo que has conseguido.

-¿Eso es un sí?

-Casi estoy convencida.

Creo que este acuerdo me puede ayudar

a cumplir antes con mis aspiraciones.

-Diana acaba de entrar en el bar.

No sé cuánto se va a quedar, pero no creo que mucho.

-Investigando los negocios del señor Rojo, hemos descubierto

que, aunque usted lo niegue, tienen muchas cosas en común.

Entre ellas, se dedican a la misma actividad.

Puede llamarlo como quiera.

Pero las dos sabemos que usted cobra por ofrecer prostitutas

a sus amigos ricachones.

-Lo siento, pero será mejor que busques otro camarero.

-No sé cómo terminará. -¿A qué te refieres?

¿A las matemáticas o al billar? -A ninguna de las dos.

Ramón Rojo. Ese es su verdadero problema.

-Que te ofrezcan un curro no quiere decir que debas aceptarlo.

-La cuestión es si dices que no porque no quieres

o porque tienes miedo a lo que te pueda hacer Rojo.

En ese caso, yo te puedo ayudar.

Necesito que me consigas un archivo de su ordenador.

-¿Sabes lo que me pides?

¿Sabes lo que me puede pasar si Rojo me pilla?

Mejor me lo pienso y ya te digo algo.

Cuando me ofreciste tu ayuda, me imaginaba algo diferente.

-Ayer seguí a Hasán hasta el hotel donde se aloja Karim.

Estuvieron juntos cerca de 10 minutos.

Sabemos que ha estado manejando datos de armerías de la ciudad.

¿Crees que pueden estar preparando algún golpe?

Un momento, ¿me estás diciendo que están planeando un atentado?

Puede ser.

Emilio. No puedo...

Emilio, ¿qué te pasa? No puedo...

¡Emilio!

(GRITA) ¡Ayuda!

En Bangkok han analizado sus comunicaciones.

Y ya sabemos qué armería piensan asaltar.

¿Y está en Distrito Sur? Es la armería de la calle Retamar.

(KARIM) "Necesito el día libre".

¿Así, de repente?

"Un buen amigo se ha metido en un lío.

Es como de la familia.

Tengo que ayudarlo antes de que se vaya de madre".

No me das muchas opciones.

La verdad es que esa llamada ha sido providencial.

Es la confirmación que necesitábamos.

Pillarlo en el robo será evitar una acción terrorista.

Cuando entremos en la armería, te haré una llamada perdida.

A partir de ahí tendrás 13 minutos.

Si en 13 minutos no sabes nada de mí, lárgate.

Karim Benalí, levanta las manos y quédate quieto.

(MERCHE) No hagas ninguna tontería.

-Habéis reventado una operación que llevamos montando meses,

una operación de alto nivel.

-He hablado con el coronel Carranza, su superior al mando en La Haya.

Karim dice la verdad.

¿Y tu jefe no sabía nada?

La operación estaba fuera de su alcance.

Se ha quedado sorprendido.

-Hasán, escúchame. Me vi obligado a abortar la misión.

Tenemos que vernos en persona.

¿Hasán?

¿Hasán?

(Música emocionante)

(Timbre)

Hey.

Mateo, pero ¿todavía estás en pijama?

¿Quieres un café?

Anda, ponme uno. ¿Está Paula? No, ya se ha ido a trabajar.

Mateo, tenemos que hablar de un asunto muy desagradable.

Ya, ya, ya...

La bronca que no me echaste el otro día por lo de la clínica

me la vas a echar multiplicada por 20.

Supongo que me la merezco.

Tú sabes el esfuerzo tan grande que hemos hecho estos meses

para sacar la clínica adelante.

Que has hecho tú, querrás decir.

Tú eres el verdadero pilar. Yo siempre estoy con mis líos.

Líos de faldas, lo de Malena, ahora lo del divorcio...

(SUSPIRA) La verdad es que soy un desastre.

Tú lo haces muy bien. Bravo.

No te pongas en este plan, ¿vale?

Te lo digo de verdad.

No sé cómo me aguantas, soy un desastre.

Y lo de la fiesta fue la gota que colmó el vaso.

Pues sí, eso sí que fue bochornoso.

¿Tú qué habrías hecho en mi lugar?

¿Tú sabes lo que es ver a la mujer de tu vida

con un mamarracho como Toni? Fue indignante.

Que sí, Mateo, que te entiendo.

Ese imbécil se presentó en mi clínica.

Ni el hombre más tranquilo se hubiera resistido.

Yo solo digo que tus actos tienen consecuencias.

¿Y los de Verónica no? Ella también es socia.

¿Le vas a echar a ella la bronca? No mates al mensajero.

¿De qué hablas? ¿Qué mensaje?

Yo soy tu amigo.

Y me limito a informarte de lo que hay.

(LEE) "Mateo Bremón pierde los nervios

ante la nueva pareja de Verónica Figueres, su mujer.

"El reputado cirujano plástico se encuentra en trámites

de un tormentoso divorcio".

Carroñeros...

Están en la obligación de informar, Mateo.

Fuimos nosotros los que les invitamos.

¿Informar? Informar no. Informan de lo que quieren.

Esto no va a quedar así. Pienso denunciarlos.

No puedes denunciarlos. ¿Por qué no?

¿Qué dicen exactamente?

¿No prefieres leerlo tú? No, hazme un resumen.

Muy bien.

Bueno, más o menos, vienen a decir

que la fiesta de aniversario acabó como el rosario de la aurora

cuando, después de que irrumpiera el novio de tu mujer,

tú los echaras a gritos asustando a toda la concurrencia,

que abandonó las instalaciones abochornada.

¿Te das cuenta? Están contando una parte de la historia.

Están manipulando. ¡Son unos manipuladores!

También dan algunos datos sobre ti.

Dicen que eres un grandísimo y reputado cirujano plástico

que se vio envuelto en el asesinato de Malena Torrent,

pero que se demostró tu inocencia.

Malena Torrent.

El principio del fin.

El fin de mi matrimonio, de mi vida, de mi reputación.

El fin de todo.

No culpes a los demás de tus errores, Mateo.

Ah, ¿que se presentara ese niñato por sorpresa fue culpa mía?

No, eso no fue culpa tuya.

Si ese niñato no se hubiera presentado,

yo no habría perdido los papeles y no estaría

en ese periodicucho sensacionalista.

Ahora todo el mundo sabe que mi mujer está enrollada

con un chaval que podría ser su hijo.

Si quieres luchar contra eso, debes centrarte en las operaciones

que tienes programadas y en las que podrías reprogramar.

Estamos perdiendo muchos clientes.

Que se vayan todos, que se hunda el barco.

Muy bien, ¿y yo qué?

Te recuerdo que sigo siendo socio de esta clínica.

Va, por Verónica y por su joven amante.

Viva el amor.

(Música melodramática)

Ya lo viste, Paty. Fue todo muy tenso.

-¿Pero ella qué te pareció? -Una tía muy lista.

No flaqueó ni se delató en ningún momento.

No puedo demostrar que se dedique a actividades delictivas.

Ella insistió en que trabajaba como intermediaria.

-Vale, pero cobra por esos trabajos. Por ahí la podéis pillar.

-No, porque ella cobra comisiones ocultas

tras actividades reales.

-¿Qué actividades?

-Servicios de imagen, de asesoría, de decoración...

Tiene muy bien cubiertas las espaldas.

-Bueno, acabará cayendo.

Mientras tanto, yo voy a seguir controlando a Rojo.

Si en algún momento se reúnen, voy corriendo y te aviso.

-Paty, ni hablar.

Ya te pusiste en peligro sacándoles la foto.

No te expongas más.

-Creo que deberías confiar un poco más en mí.

-Pero si no es eso.

Es que corres peligro real.

Tienes que salir de casa de Leonor y alejarte de la madre y el hijo.

-Pero... -¡No me cuentes tu vida!

-¿Me vas a dejar hablar? -No.

No, porque me vas a contar lo que me has contado mil veces.

Que Leonor no tiene la culpa de que su hijo sea un delincuente,

que te cae muy bien, que quieres ayudarla...

¿Hay algo más?

-Pues no...

-Pues entonces sal ya de esa casa, Paty.

Aunque Leonor te caiga fenomenal y te pague bien.

-No lo hago por el dinero, Espe.

-Lo sé. Lo haces porque te sientes obligada a atrapar a Rojo.

Pero ni estás obligada ni lo vas a atrapar.

Deja que la Policía haga su trabajo.

(MARÍA TOSE)

-Vaya trancazo he pillado. Buenos días.

-Buenos días. ¿Qué haces aquí? Te dije que estaba todo controlado.

-Te tienes que ir a casa de Leonor.

-Pero he llamado para decirle que voy por la tarde.

(MARÍA TOSE) Bueno...

-Yo me voy, que esto me da un poquito de yuyu.

-Adiós, Espe.

-¿Han venido por aquí esta mañana los tortolitos?

-¿Eh?

-No te hagas la tonta. ¿Toni y Verónica han venido?

-Yo qué sé si han venido. No estoy todo el rato controlándolos.

-Hija, no te pongas así tampoco.

-No me pongo de ninguna manera, pero vaya tela.

Tú imagínate que tu ex ahora se lía con tu madre.

-Pero Verónica no es tu madre.

-Ya, pero es la madre de Paula, que está recibiendo por ambos lados.

-La chiquilla lo debe estar pasando mal.

Me ha dicho Elías que Toni tampoco lo está pasando bien en comisaría.

-¿Y eso por qué?

-Porque a la gente le gusta mucho hablar y cotillear.

-Ya, pero porque es la novedad.

-No, no, porque es la novedad, no.

Porque, reconozcámoslo, a todos nos resulta muy raro

ver una relación en la que la mayor sea ella.

Pero lo imparte es que ellos sean felices y ya está.

Si hay amor, se superan los obstáculos.

-Has fallado al emir.

¿Sabes lo que significa? -No he fallado a nadie.

Hubiera fallado de haber robado la armería a cualquier precio.

No vi claro robar al dueño de la armería.

Aquello estaba lleno de policías, por eso aborté la misión.

¿Y si nos hubiera agarrado la Policía?

¿Cómo lo hubiéramos justificado?

Eso hubiese puesto en peligro a la organización.

-Tú eso no lo sabes. -Claro que lo sé.

Al igual que sé que si nos cogen, no liberaremos al hermano Malik.

(Música de tensión)

Piénsalo, Hasán.

Nuestro objetivo sigue intacto.

Tenemos tiempo.

Con la ayuda de Alá.

-Solo te digo una cosa:

ahora tienes un problema muy gordo y lo llaman el emir.

Me ha gritado por tu culpa.

-Lo siento, Hasán. No era mi intención.

¿Por qué no me llevas ante él?

-Porque ahora se fía menos de ti.

-Si me llevas ante él, se lo explicaré personalmente.

-No puede ser.

-Perdóname que insista, Hasán.

Solo quiero liberarte de cualquier responsabilidad.

-La única manera de ver al emir era robando las armas.

Ya te lo advertí. Y, visto lo visto,

se replanteará el encuentro contigo y te quedarás fuera.

-Ah, ahora ya no le sirvo y me deja fuera.

-Solo sé que está muy enfadado contigo.

-Que no se enfade.

Debemos encontrarnos para idear un plan que no tenga incidentes.

-No pienso jugármela intercediendo por ti.

-Vale, Hasán. Está bien, lo entiendo.

Vamos a hacer una cosa:

vamos a estar unos días tranquilos

y cuando las aguas vuelvan a su cauce, retomaremos el plan.

-El tiempo se nos agota.

-Tranquilo, hermano. Conseguiremos las armas.

Tú me lo dijiste: Alá está con los pacientes.

-Venga, hasta pronto.

(Música de tensión)

(Música árabe de intriga)

(Música triste)

Esto no va a quedar así.

¿Qué haces aquí todavía?

Ya ves, mi jefe, que me ha dado el día libre.

¿Y tú?

He venido a comer. Quería desconectar de la comisaría.

¿Cuántas copas te has tomado? Cariño,

no me eches la bronca, con la de Andrés ya me basta.

Nos preocupamos por ti. No sabéis por lo que estoy pasando.

Yo también lo paso mal.

Cariño, a ti no te sacan a toda página en el periódico.

Lee.

No sabía nada de esto.

¿Ahora entiendes por qué no quiero salir a la calle?

No pueden publicar algo así.

Soy carnaza. Carnaza de la buena.

Y esos son unos buitres, así que...

Los periodistas debería tener unas limitaciones.

Tienen un código deontológico.

Esa gente se pasa el código por donde yo te diga.

Todo vale con tal de vender.

Pero esto no va a quedar así.

Voy a llamar al periódico ahora mismo.

Andrés dice que no puedo denunciar, pero ya veremos.

De momento, no voy a quedarme callado.

Papá, no estás en condiciones, de verdad.

Cariño, estas cosas hay que hacerlas en caliente.

(Música melodramática)

Hola, muy buenas. ¿Puedo hablar con el director?

Soy Mateo Bremón. Imagino que sabes quién soy,

leerás tu periódico.

Ah, que no lo lees. No me extraña.

Soy el protagonista de vuestra portada.

¿Me puedes pasar con tu director? Mateo Bremón, eso es. Gracias.

Papá, de verdad, no lo hagas, en serio.

Hola, ¿qué tal? Soy Mateo Bremón.

Correcto.

Te llamaba por la basura que has publicado en tu periódico.

No, información no. Basura. ¡Basura!

Exijo una rectificación pública de inmediato.

¿Esa es tu justificación?

O sea, que no vas a rectificar.

Ya... Pues nada, vete a la mierda.

¿Era el director? Sí.

¿Qué te ha dicho?

Que la clínica convocó a la prensa para cubrir el evento

y que han contado lo que pasó.

Ya, pero no han contado la información del evento.

Dice que hay testigos que vieron lo que pasó

y que si denuncio, no servirá de nada.

La verdad es que en este caso, si denuncias,

no te va a servir de nada.

Mira cómo estás. Échate un rato hasta que prepare la comida.

No estoy cansado, cariño. Estoy furioso.

Estoy seguro de que Toni

estará encantado con esa noticia. No, Toni no haría eso.

¿Tú lo has visto hoy? No, yo he estado fuera.

Te digo yo que está muy contento.

Seguro que tu madre y él lo enmarcan.

Deja de decir tonterías.

Es que estoy harto. Se acabó.

Encima de cornudo, apaleado. Pero ¿qué dices?

Voy a hablar con ese imbécil. No, papá, por favor. Contrólate.

Pauli, tranquila. Simplemente voy a hablar con él,

a tener la conversación que debimos haber tenido al principio,

a dejar las cosas claras.

No va a pasar nada, no te preocupes.

Luego te cuento.

(Música melodramática)

Aquí tienes tu café, Ramón. -Gracias, María.

-¿Qué tal, chicos? ¿Todo bien?

A ver, corazón. -Un cortado con sacarina.

-Venga.

¡Hey! Qué bien, a ti te buscaba. ¿Qué pasa, Mateo?

No sé, ¿qué pasa? ¿Qué te parece a ti que pasa?

¿Nos dejas un momento a solas, por favor?

Me parece que has bebido más de la cuenta.

Te voy a dar un consejo gratis: vete a casa.

Bastante la has liado ya. No, no, tampoco he bebido tanto.

Relájate, solo quiero hablar contigo.

A ver...

¿Tú no entiendes

que no te puedes presentar en mi clínica así como así?

¿No te es suficiente haberme robado a la mujer?

¿"Haberme robado"? ¿Tú en qué siglo vives, tío?

Deja de mirarte el ombligo y asume que Verónica y yo estamos juntos.

Si no está contigo es porque estaba harta de ti.

Cuanto antes lo asumas, mejor. Eso no es verdad.

Mi relación funcionaba perfectamente,

con sus más y sus menos, hasta que apareciste tú.

¿Qué me estás contando? Sé la historia desde el principio.

Estuviste años engañándola, humillándola,

sin hacerle ni puñetero caso.

Anda, vete pa casa. Espérate, espérate.

Estoy hablando contigo.

A ver...

Mira, mi mujer... ¿"Mi mujer" de qué, tronco?

No es tu mujer, no es de nadie. A ver si lo asumes.

Eres un machista de mierda.

¿Soy un machista? Sí, un machista de mierda.

¿Sabes lo que me dijo Verónica?

Que hacer pública nuestra relación es lo que le hizo sentirse libre

desde que empezó contigo.

A ver si aprendes a tratar a las mujeres.

¡Mateo! ¿Qué haces?

Déjame, que le voy a partir la cara.

Tú no le vas a partir la cara a nadie.

¡Venga, vamos!

Toni. ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?

-Estoy bien. ¿Qué ha pasado? Que está mal de la cabeza.

-Tira pa dentro que te ponga algo.

(Música de tensión)

Vale, vale, vale. ¡Suéltame! Cállate de una vez.

¿Tú eres consciente de lo que has hecho?

Sí, claro que lo soy, pero tenía que pararle los pies.

No es lo que has hecho.

Apestas a alcohol.

¿Cuánto has bebido? Un par de copas, pero controlo.

No, no controlas nada.

Si controlaras, te darías cuenta

del lío en el que te has metido por agredir a un policía

en la vía pública y delante de muchos testigos.

Ese tío me ha provocado, y no lo voy a consentir.

No te enteras, hermano.

Estás perdiendo la cabeza.

El que no se entera eres tú. Quieren hundirme.

¿No las leído lo que han publicado? Claro que lo he leído.

Todo el barrio lo ha leído.

¿Y es para tomarse unas copas o no? Pues no.

Es para mantener la calma, ahora más que nunca.

Qué fácil es hablar. Si estuvieras en mi situación.

Si lo estuviera, nunca se me habría ocurrido

agredir a un agente de la ley.

¡Es un delito!

¡Y está penado con la cárcel! ¡Que me da igual!

¿Sí? Sí.

¿Te da igual? Pues vete preparando.

Como Toni Ríos te denuncie,

ese periódico se va a poner las botas con tu gran melodrama.

¿Qué quieres que haga con el niñato? ¿Cruzarme de brazos?

No. Quiero que te disculpes.

No, no... No pienso hacerlo.

Él es quien se presentó en la fiesta de mi clínica

sin ser invitado.

Él es quien me va provocando continuamente.

No pienso disculparme. Te la estás jugando, hermano.

Te va a denunciar. Pues que me denuncie.

Asumiré las consecuencias.

(La puerta se abre)

(Música dramática)

(RESOPLA)

(SUSPIRA)

Es que fue todo muy raro.

-Montan un operativo

y nos dicen que vigilemos la armería por si hubiera alguna sorpresa,

y nos dicen que nos piremos sin darnos una explicación.

-Como para no estar mosca.

-Yo voy a hablar con Miralles a ver si le sonsaco algo.

Habla tú con Merche,

que estaba al frente del operativo, a ver si le sacas algo.

-No, Elías. De eso ni hablar.

No pienso pedir explicaciones. Y tú tampoco deberías hacerlo.

-¿Hay algo que no me estás contando?

-¿Yo? No, qué va. No sé nada ni quiero saberlo, insisto.

Si decidieron abortar el operativo sin dar explicaciones,

sus razones tendrán.

-Ya, pero nosotros también debemos saber en qué contexto nos movemos.

-¿Recuerdas lo que dijo Miralles? Contaba con nosotros

pero que nos ciñéramos a la información que nos daban

y que no pidiéramos explicaciones, así que a otra cosa, mariposa.

-Sí, quizá es delicado. Entonces, ¿llevas tú el coche para allá

y a la vuelta lo traigo yo?

-No, conduce tú. No me apetece conducir.

-Podéis seguir rajando.

-¿Por qué dices eso, Toni?

-Porque ya sé que soy la comidilla del barrio.

-¿Y eso por qué?

-Ah, no habéis leído el reportaje de "El Espía", ¿no?

-¿Qué reportaje? -No te hagas el tonto conmigo.

-Sé que el asunto delicado del que estabas hablando

fue mi movida con Mateo en la clínica.

-No, Toni, de verdad. Tranquilízate, no tiene nada que ver.

Te juramos que estábamos hablando de temas de trabajo.

Ayer teníamos un operativo y lo abortaron de forma rara.

Te juro que no eras el centro de la conversación.

-Ni lo pretendía.

-Pero yo sí que he leído el artículo de "El Espía".

Lo siento. Espero que no vaya a más. (RÍE IRÓNICO)

-¿Qué no vaya a más? ¿Ves esto?

Me acaba de meter un puñetazo en la plaza.

Y me ha dicho barbaridades sobre Verónica.

-María me dijo que estaba dándole a la botella,

empinando el codo. -Quizá sí iba mamado.

Se le va la cabeza.

-¿Pero tú estás bien? A ver. -Sí, estoy bien.

Lo esquivé y casi no me dio.

-Creo que deberías pasarte por el centro de salud

para que te echen un ojo. -Que no, Nacha.

No me va a salir ni moratón, me puse hielo.

-¿Se ha quedado todo en eso?

-Se quedó ahí porque salió Bremón de causalidad

y lo metió para que se calmara.

-Yo flipo. ¿No lo vas a denunciar?

-Pues no lo sé.

Hay testigos, María lo vio.

(SUSPIRA) -Toni, de verdad, siento muchísimo todo esto.

Te has metido en un buen lío, no solo por lo del puñetazo.

-¿Por qué lo dices entonces?

-Por todo en general. Tu relación con Verónica es algo difícil,

el tema con Paula...

Es complicado. -No, no es complicado.

Estoy saliendo con Verónica y nadie tiene que decir nada. Punto.

-Pero el haber ido a provocar a Mateo a su clínica...

Creo que no era el momento.

-O sea, te pones de su parte.

-No, para nada. Solo digo que echaste sal en la herida.

-¿Y Paula fue a la fiesta de la clínica también?

-Sí, fue a la fiesta y lo vio todo. Eso es lo que más me duele.

-Quizá deberías hablar con ella.

-Ánimo.

(Música dramática)

(Llaman a la puerta)

Adelante.

¿Qué ha pasado con tu hermano?

Te he visto entrar con él casi a rastras.

Está tirando su vida por el retrete desde que su mujer le dejó.

Y lo peor es que no sé qué hacer para ayudarle porque no escucha.

¿Qué ha hecho?

Se ha peleado con el agente Ríos en plena calle

y le ha dado un puñetazo.

Eso es grave.

Pero a mí me preocupas tú.

Estás convaleciente.

Y luego está lo de Jefatura.

¿Qué pasa con Jefatura?

He llamado para comentar lo de Karim

y resulta que allí ya había alguien que estaba al corriente

de la misión que Europol le había asignado,

y ese alguien no me ha dicho nada.

Pero, Emilio, sabes perfectamente que esas cosas pasan.

Ya... Sí, pasan, pasan.

Y son significativas, ¿no? ¿Qué quieres decir?

Que he perdido la confianza de Jefatura

y soy un cero a la izquierda.

Emilio, por favor, deja de torturarte.

Lo que está en juego aquí no es tu carrera, es tu vida.

Acabas de tener una angina de pecho

y te has empeñado en volver al trabajo.

Tenía que hacerlo. ¿Para qué?

Como sigas así, acabarás mal.

Y no me refiero a Jefatura.

(RESOPLA)

Gracias, Mercedes, por preocuparte por mí

y estar ahí siempre.

Pero, además de darme las gracias, hazme caso, por favor.

Si no, te voy a obligar a ir a casa a hacer reposo.

Sí, te voy a hacer caso.

Pero no olvides que sigo siendo tu jefe.

Y yo espero ser para ti más que una subordinada.

Claro que sí.

Eres muchísimo más que eso, cariño.

Y no me he olvidado de que cuando acabe todo

nos iremos a Tailandia

y me enseñarás esos sitios maravillosos que conoces.

Vale. Pero cuídate mucho, por favor.

(SUSPIRA)

(Sirena lejana)

-Pasa. Pasa por aquí, Nico.

-¿Qué tal, doña Leonor? -Pues muy bien.

-Le traigo su aspiradora. Ya está arreglada.

-Oye, te tengo que pagar, ¿no?

-No, su hijo me dio dinero.

-¡Desde luego, este Ramón es que está en todo!

¡Cómo es!

Pues nada, déjala por ahí. Muchas gracias.

-Hice que la probaran en el taller y funciona perfectamente.

¿Dónde quiere que la guarde?

-¡No, no! Ahora viene Paty, la chica que me cuida,

y ella ya la pone donde tiene que estar.

Tú déjala ahí mismo.

-Perfecto.

-Oye, iba a tomarme un cafetito.

¿Te apetece tomarte un cafetito conmigo?

-Me encantaría, pero tengo bastante prisa.

-¡Ay, anda! Por favor, hazme un ratito de compañía.

He hecho un bizcocho que debe de estar riquísimo.

-Su hijo me está esperando desde hace un rato.

-Ramón no se va a enfadar porque hayas estado merendando conmigo.

Así que si quieres le llamo.

-No se preocupe, le envío un mensaje.

-Estupendo. Ahora vengo con el café.

(TRASTEA) "Oye, ¿y cómo ves a mi hijo?"

-¿Que cómo le veo?

-"Sí, es que yo le noto un poco estresado.

Trabaja demasiado.

Y eso que tiene a su lado a personas

que le ayudan muchísimo".

-Pues no sabría qué decirle, doña Leonor.

-"Ese trabajo suyo de importar productos

es muy absorbente, ¿verdad?"

-Sí, muy absorbente.

Y ya sabe que Rojo tiene muchos frentes abiertos.

-Sí. Sí, tienes razón.

Bueno... Anda, hijo, a ver si te gusta.

A ver si te gusta el cafetito. Y el bizcocho que he hecho.

Lo hago con yogur y con limón,

porque así está más jugosito.

-Seguro que está buenísimo.

-Anda, pruébalo.

Oye, yo quería hacerte una pregunta.

A lo mejor es un poco indiscreta...

Dime, ¿qué productos son los que importa mi hijo?

-¿Qué productos? -Sí.

Es que yo se lo he preguntado muchas veces,

pero no hay forma de que me diga nada.

-Ya sabe que de las empresas de su hijo no podemos hablar.

-Ya, pero... No entiendo nada. ¿Qué pasa,

que pensáis que soy una tonta y no sé nada de negocios?

-No, no es eso para nada.

Es que son productos muy especiales y muy raros.

Piezas que importa para otras empresas. Es complicado.

-Ya. O sea, que es una especie...

de intermediario.

-Sí. Sí, algo así.

Pero prefiero que sea su hijo el que le cuente estas cosas.

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Servir y proteger - Capítulo 754 (Parte 1)

18 jun 2020

Mateo, fuera de sí, arremete contra Toni y acaba agrediéndole. Karim intenta convencer a Hassan para conocer personalmente a Emir. Andrés insiste a Rojo en que Mateo es un peligro.

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