Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 741 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

-Rojo no es buena persona.

Es un proxeneta. -¿Qué dices?

-Esto no te lo he contado yo.

Ese dinero... los regalos caros de repente...

viene de la prostitución.

-Me traes el género del laboratorio por las buenas o por las malas.

Tú ya sabes de lo que soy capaz, ¡así que tenlos cuando te lo pido!

-Me han ofrecido un trabajo,

de encargada en una "boutique" de ropa.

Creo que hay que hacer algo. Me estoy planteando volver.

-Para pillarle hay que infiltrarse en una organización criminal.

Hay que buscar pruebas...

¡Es muy arriesgado!

Y además, al mínimo error,

te puede costar la vida.

-¿Vienes a ver al doctor? (ASIENTE)

-¿Nerviosa?

-¿Yo? -Yo me subo por las paredes.

Estoy dispuesta a llegar al final.

Si hace falta, me gastaré todos mis ahorros.

Voy a estudiar tu caso con calma.

Necesito un historial médico completo.

Así veré si tu estado de salud es el conveniente

para hacer la operación que me pides.

¿Mi historial? Sí, eso es.

Tenemos el número de Rubén Martos.

Y también tenemos la orden del juez para intervenir el teléfono.

Perfecto.

Si Paula y Karim descubren algún dato relevante

que me informen inmediatamente.

Lo reconozco, Miralles,

últimamente estoy despistado.

Mucho me temo que tiene que ver con la oficial Zamora.

No te había visto así desde que Merche se fue a Bangkok.

Pero pensé que ninguno de los dos teníais interés

en retomar la relación.

En realidad yo sí tengo interés. ¡Anda, no sabía nada!

Pero esto es cosa de dos. Ya.

Pero donde hubo fuego quedan brasas.

Al menos en mi caso.

Me estás dando unas calabazas de campeonato.

Tú me haces una propuesta como amigo,

y yo, como amiga, te digo que no.

-Sigo enamorado de ti. Vamos, como siempre.

-Tengo que terminar un informe.

-¿Te puedo hacer una pregunta sin que te moleste?

-Claro.

-¿Te enrollaste con alguien del máster?

-No. Si he dejado de querer a tu padre

es porque el amor no dura siempre.

-Dime que no eres tú.

-¿Quién te lo ha enviado? -No quiero volver a verte.

-Tienes hasta mañana para decidir

si vas a hacer lo que te diga o no.

-Cuando zarpe el barco de Lisboa allí estaré.

-Aquí tienes la información que necesitas.

-Entendido.

-Aquí está.

Jacobo me ha dado las que le pagamos y alguna extra.

-Al final se dio cuenta de lo que le convenía.

Te dije que le iba a mandar un argumento más contundente.

-Si has venido para pedirme que no me vaya,

te lo puedes ahorrar.

Ya he tomado una decisión.

-Siento haberla fastidiado.

(SARA SOLLOZA)

-¿Me lo podrías poner, por favor?

-"Confirmado. La reunión será mañana en el parque de la Dehesa

a la hora convenida: 16:00".

¿Tú qué opinas?

Es muy raro, inspectora.

Hasta ahora Rubén Martos había sido muy cuidadoso.

¿Entonces? Yo creo que es una trampa.

En cualquier caso, hay que investigarlo.

Activaremos un operativo para ver con quién se reúne Martos.

(Música emocionante)

¡Sorpresa! ¡Buenos días!

¿Ya estás aquí? ¿No llegabas a mediodía?

Vaya, hombre. Si quieres, me vuelvo.

No, no seas tonto.

Es que cambié el billete del AVE. He venido en el primero.

Sí que has madrugado. ¿Qué tal por Málaga?

Un congreso muy interesante.

Me he encontrado con muchos compañeros.

¿Y te has puesto ciego de espeto o no?

¡Y dale!

¡Que no, no hubo tiempo para divertirse!

¡En algún momento habréis parado para comer!

Por la noche fuimos a cenar a la playa del Palo. Eso es, sí.

Estaba todo de muerte.

(Timbre)

¿Esperas a alguien? Emilio viene a recogerme.

¿Por qué? Por el coche.

¿Qué le ha pasado al coche?

¡Buenas! Hola. ¿Estás lista?

Casi. Pasa, por favor.

¿Qué tal?

Habrás comido muchos espetos y pescaíto frito.

¿Qué os pasa a la gente? Escucháis "congreso médico"

y pensáis en comilona.

¡No, por Dios!

Sabemos que en los congresos solo se trabaja.

¡Siempre con el mismo cachondeo!

¡No te enfades, que es una broma, hombre!

¿Y qué le ha pasado al coche?

Se ha roto la caja de cambios.

Tres averías en un año. ¿Ahora la caja de cambios?

Sí, vamos a tener que cambiar el coche, me temo.

No, le tengo mucho cariño.

Como quieras, pero hay que arreglarlo.

Voy a cambiarme, que tengo que ir a trabajar

y deshacer la maleta.

(CLAUDIA RÍE)

Hoy es un día crucial para detener a Rubén Martos.

Sí. Con un poco de suerte,

si todo sale bien, acabamos con una célula yihadista.

Crucemos los dedos.

¿A qué hora se ha citado con los presuntos terroristas?

A las 16:00 en el parque de la Dehesa.

Pero vámonos, porque tengo mucho lío

y quiero perfilar bien el operativo.

¡Hasta luego, Antonio! ¡Un momento!

Un momento. ¿Un beso?

Pero ¿no estabas enfadado? ¡Sí!

Pero no quita para que te desee buen día.

No quita para que yo te quiera, cascarrabias.

Cuidaos.

¡Hasta luego! ¡La caja de cambios!

¿Qué pasó con el posible caso de "bullying" en un instituto?

¡Eh!

¿Me has oído?

-Perdóname, que estaba en mis cosas. ¿Qué pasa?

-Quería saber si había novedades

con el presunto caso de "bullying" que denunciaron unos padres.

-El instituto ha puesto en marcha el protocolo de actuación

y estoy encima para asegurarme de que se cumplen todos los pasos.

-OK.

¿Y tú estás bien?

-Bueno, sí. ¿Por qué lo preguntas?

-Porque se te nota preocupada.

-Sigo dándole vueltas

a la posibilidad de ser una bebé robada.

-¡Ah! Pensaba que después de descubrir

que no estabas en la base de datos de la asociación de afectados

te habías quedado más tranquila. -No estoy tan obsesionada, pero...

ando un poco revuelta

porque mañana por la mañana viene mi madre a Madrid.

-Ah, no tenía ni idea.

¿Viene de visita o a alguna consulta médica?

-Viene para hacerse unos análisis

para comprobar que va bien el tratamiento.

Me estoy dando cuenta de que no te he dicho nada.

¿Te importa que se quede unos días?

-No, con eso no tengo problema.

Lo que sí me preocupa es que su visita te afecte un montón.

-Es que es la primera vez que voy a mirarla a la cara

después de saber que puedo ser una bebé robada.

-Ya.

¿Y te has planteado contarle lo que has descubierto?

-Claro, pero me da mucho miedo.

Ya sabes que tiene una enfermedad grave de corazón.

-En eso tienes razón.

-Cada vez que lo pienso me agobio más.

Porque me siento como en un callejón sin salida, ¿sabes?

-Ya. Bueno, ¿y qué vas a hacer?

-Supongo que contárselo, o explotaré.

-Menudo disgusto se habrá llevado Leonor.

Estaba muy contenta con Carmen. -Sí, la verdad es que sí.

Pero Carmen también le tenía mucho cariño a Leonor.

Lo que pasa es que ella...

es más de trabajar de cara al público.

Y en una cadena tiene más posibilidades de ascender.

Trabajando en una casa, no.

-Ya. Es que...

trabajar en una casa es más duro de lo que la gente se cree.

Pero sí, es sota, caballo y rey. -Claro.

-Hola, chicas. (MARÍA) Hola, Paula, guapa.

Vengo a por el encargo.

-Sí. Estoy terminando de preparar tus bocadillos.

¿Quieres tomar algo?

-Una botellita de agua. Sin vaso, que tengo prisa.

-¿Y cuándo no?

-Hola. ¿Me pones un té rojo con sacarina?

-Ahora mismo. ¡Paty! -Gracias.

Perdona.

¿Tú eres la hija del Dr. Bremón?

-Sí. Soy Rosa. Nos conocimos ayer, en la clínica.

-Ah, sí. Ya me acuerdo. ¿Qué tal con mi padre?

-Majísimo. Muy bien, de maravilla.

Ahora vengo de dejarle el historial médico.

Espero tener hueco pronto para la operación.

-Por tiempo no será. Está todo el día en la clínica.

-No me puedo creer que vaya a operarme el mismísimo Dr. Bremón.

¡Es un sueño!

-Qué exagerada. -¡No, no! De verdad.

Ahora mismo, que él me opere es lo que más me importa.

(Móvil)

-Perdona. Tengo que cogerlo.

¡Ricardo!

¡Cuánto tiempo!

Claro que no me perderé por nada del mundo esa fiesta.

Claro, sí.

Allí nos veremos. Me hace mucha ilusión.

Otro beso enorme para ti. Chao.

¡Qué pasada!

-¿Buenas noticias? -Buenísimas.

Me acaba de llamar Ricardo, mi antiguo novio.

El primero, del instituto.

-El primer amor no se olvida. -¡Exacto!

Además, Ricardo es tan especial...

Después de quince años sin vernos llevamos unos días chateando

y ahora me llama por teléfono.

Se me ha puesto el corazón a mil.

-Veo que tienes ganas de verle. -Muchísimas.

Por eso quiero que tu padre me ayude,

para estar radiante el día de la cena de antiguos alumnos.

-¿Y cuándo es? -Dentro de dos meses.

Sé que voy contra reloj.

Pero, con la ayuda de tu padre, podré entrar en el vestido

de la talla S que me he comprado.

-Lo sé. Es una talla pequeña para mí.

Después de la liposucción, perderé 30 kg y me estará perfecto.

-Mira, a lo mejor me meto donde no me llaman,

pero ¿no quieres perder mucho tiempo en tan poco tiempo?

-Bueno, querer es poder, ¿no?

-Ya. ¿Y mi padre te ha dado el "OK"?

-Claro. Ha visto que soy muy buena paciente

y que voy a hacer todo lo que él me diga.

Haré lo que sea por llegar radiante a esa cena.

Quién sabe, igual vuelve a surgir el amor entre Ricardo y yo.

-Aquí tienes, preciosa:

tus bocatas.

-Es esto, ¿verdad? -Sí.

-Muchas gracias. -Gracias.

Y suerte.

-¡Ay, gracias!

-Cada vez que pienso en lo que salió a la luz en el juicio...

Los padres que adoptaban a bebés robados

pagaban un millón de pesetas al hospital de Santa Feliciana.

-Es como mucha casualidad, ¿no?

-Compraban a los niños como ganado. Y cuando pienso que yo...

-Bueno, Espe, no te embales.

Todavía no sabemos si ese fue tu caso.

-Sí, pero solo de pensarlo es que me pongo mala.

-No me extraña.

A esa gentuza le salía el negocio redondo.

A las madres biológicas les decían que sus hijos habían muerto

y luego comercializaban con ellos. Es que...

-Eso es lo que me duele, pensar que mi padre y mi madre

ofrecieron un millón de pesetas. Me compraron a esos mafiosos.

-Bueno, como ya te he dicho...

todavía no sabemos si ese fue tu caso.

Ya veremos. No lo des por hecho.

Pero si al final decides hablar del tema con tu madre,

hazlo con mucho tacto.

-No sé si podré ser tan delicada como lo fui.

-¿Por qué?

-Porque, cuando mi madre me contó que era adoptada,

yo entendí las razones de mis padres.

Ellos tenían miedo a mi reacción,

temían que yo dejara de quererlos.

Pero ahora es diferente. Es que saber que me compraron...

es demasiado para mí.

-Ya, la verdad es que da bastante mal rollo el tema.

-Es horrible.

Y se me pone aquí un pellizco en el estómago,

solo de pensar en plantarme delante de mi madre

y hablar de esto con ella.

-No sé, igual cuando te pongas a hablar con ella,

ella te da alguna explicación

o razón que te haga entender este proceso.

-Ojalá. Pero lo dudo mucho.

Me siento entre la espada y la pared.

-¿A qué te refieres?

-Pues porque, por un lado,

si no se lo digo reviento. Siempre me quedaré con la duda.

Y, por otro lado, si se lo digo y le da un chungo...

Yo no quiero que le pase eso a mi madre bajo ningún concepto.

-Mira, yo confío mucho en ti.

Y seguro que al final vas a saber manejar los tiempos.

-No sé si voy a tener paciencia con mi madre.

-Que sí. De verdad, estoy convencida.

Hablarás con ella del tema cuando veas que es el momento.

-El chaval robaba los coches para rular durante el fin de semana.

Luego los volvía a aparcar en la misma zona

donde los había robado.

-Qué morro! O sea, los usaba para salir de fiesta.

-Dice que no le quedaba otra

porque no tenía autobús nocturno para volver a casa.

-Los dejaba en perfecto estado. Según él, no los robaba,

los cogía prestados por unas horas.

-Cómo está la peña, chaval.

Os quiero con la máxima concentración

para abordar el siguiente caso.

Como algunos sabéis, llevamos unos días

investigando una célula terrorista en el barrio.

El trabajo de vuestros compañeros ha dado sus frutos,

así que os puedo presentar a Rubén Martos.

¿Quién es el pavo ese?

El pavo ese es un joven del barrio

que hace unos años se fue a Siria para alistarse en el Daesh.

Inteligencia le dio por muerto,

pero ahora sabemos que está vivito y coleando.

No sería el primer yihadista que finge su propia muerte.

Eso es lo que hizo.

Hemos detectado que está aquí con una nueva imagen

y nueva identidad.

Ha entrado a trabajar en el mercado.

Suponemos que ha venido a formar esa célula yihadista

con intención de provocar atentados.

¿Y por qué no se le detuvo cuando volvió?

Eran órdenes expresas de Jefatura:

no detenerle, pero mantener una vigilancia muy estrecha

para que nos condujera al resto de los miembros

de la célula y desarticularla.

¿Y qué compañeros fueron...? Estás muy preguntón hoy.

Los compañeros que han intervenido en esa vigilancia

han sido Nacha y Elías. En comunicaciones, Karim y Paula.

¿Y en qué punto estamos?

Esta tarde a las 16:00 en el parque de la Dehesa

hay una reunión de esa célula convocada por Rubén Martos.

¿Sabemos algo más del resto del grupo?

No sabemos nada.

Ahora Paula os explicará porque ella detectó la comunicación.

Martos dejó un mensaje de voz en un foro de la "deep web".

Solo se puede acceder con las claves y no deja rastro.

-Es el método que usan los terroristas para comunicarse,

por eso creemos que puede ser una reunión de la célula.

¿Y por qué sabemos que lo dejó Rubén Martos?

-Lo hizo desde su teléfono personal. Ese lo tenemos controlado.

Hoy tenemos una oportunidad de oro

para pillarlos con las manos en la masa en plena reunión.

Por eso he diseñado un operativo.

¿Quiénes van a participar?

Participarán Nacha y Elías,

que ya estaban en la investigación,

y Paula y Karim en comunicaciones.

Además de los agentes que están sobre aviso.

Jefa, a mí me gustaría participar.

Te lo agradezco, pero a ti y a Toni os tengo reservado

un caso de maltrato animal.

Con el debido respeto, inspectora...

Si tienes algún problema, después lo hablamos tú y yo,

ahora déjame continuar. Claro.

Bien. No sabemos lo que nos podemos encontrar

en la Dehesa esta tarde,

así que os quiero a todos con la máxima concentración.

No lo dude, jefa.

Os quiero a todos alerta, minimizando los fallos.

Sabemos que esta gente es muy peligrosa.

Están dispuestos a morir matando.

Además, desarticular una célula terrorista

nos obliga a asumir riesgos a los que no estamos acostumbrados.

Pero es un gran estímulo para todos nosotros:

podemos salvar muchas vidas.

Por supuesto, Elías, esto es así.

Así que no podemos perder el tiempo.

Os voy a explicar el operativo que he diseñado.

Y os ruego que si tenéis alguna pregunta, duda o sugerencia,

esperéis hasta el final de la explicación.

Bien, pues vamos a ello.

Parque de la Dehesa.

(Llaman a la puerta)

¡Adelante!

Emilio, ¿tienes un minuto?

Claro, pasa. Siéntate.

Ya está organizado el operativo contra Rubén Martos.

¿Sabes cómo vas a distribuir a los agentes?

Nacha y Elías estarán en un K. En otro, Márquez y Esther,

y en otro coche, Karim y Paula, controlando las comunicaciones.

Supongo que tienes también prevenido

cubrir los accesos al parque.

Sí, con el resto de los agentes. Y habrá un helicóptero

sobrevolando una zona cercana, por si acaso lo necesitamos.

Muy bien. Esperemos que todo salga bien

y que poco después de las cuatro los tengamos detenidos.

Todos nos jugamos mucho.

Y en Jefatura, lógicamente, están muy nerviosos con este caso.

¿Están presionando mucho?

No demasiado para lo grave que es, pero no podemos fallar.

Detener a esa célula yihadista

puede evitar muchos atentados futuros.

No podemos desaprovechar esta oportunidad.

Estoy de acuerdo. Está todo controlado.

Y espero que la cautela con la que hemos trabajado

dé sus frutos.

Ya solo falta esperar que Rubén Martos y los suyos

acudan a esa cita.

Hemos estudiado bien todos los detalles

y tenemos contempladas todas las variables.

Ya sabes que confío en ti y en todo el equipo,

pero no voy a respirar tranquilo hasta que el operativo acabe.

Ni tú ni yo ni nadie. Pero este es nuestro pan de cada día.

Luego hablamos. Voy a llamar a Lasarte.

¿Lasarte de Distrito 8? ¿Ha pasado algo?

No, no...

Quieren que colaboremos en el caso

de otra editorial que estafa ancianos por las casas.

¡La gente no tiene moral ninguna!

Ah, otra cosa...

¿Cómo estás tú? ¿Qué tal llevas... lo de Merche?

Bueno, es que no tengo buenas noticias.

Me he llevado un chasco muy grande.

Me ha dado calabazas. Así de claro.

Prefiero no hablar de ello porque siento un bochorno horrible.

Lo siento mucho, Emilio.

Me gustaría disculparme, porque yo te animé a lanzarte.

Tranquila, estoy acostumbrado a los chascos.

Llevo dos años de fracaso en fracaso.

Los Bremón no tenemos suerte con el amor.

¿Por qué dices eso? A tu hermano le va bien.

Le iba. Verónica le ha pedido el divorcio.

Vaya, lo siento. No sabía nada.

Llevaban un tiempo arrastrando problemas,

pero lo que pasó con Malena y los rumores de sus infidelidades

se han cargado su matrimonio.

Oye, ¿y Paula cómo está? ¿Está muy afectada?

Porque tenemos el operativo.

No te preocupes. Es muy madura.

Ya, pero la necesitamos al cien por cien.

Si no está bien, estamos a tiempo de sustituirla.

No creo que sea necesario.

Mi sobrina es muy fuerte y responsable en su trabajo.

Hablaré con ella, pero seguro que no nos va a fallar.

También lo espero, por su bien y por el de todos.

Me voy a cerrar algunos flecos del operativo.

Luego hablamos.

¡Eh, estás aquí!

-Sí, buscando unos discos duros

que dejé aquí cuando ordené la cueva. Pero no los encuentro.

-¿Te ayudo? -No, no te preocupes.

-Te veo muy tranquilo, con el operativo.

-Mejor tranquilo que nervioso.

-Yo estoy nerviosa. Me da miedo meter la pata.

-No tengas miedo. Si Miralles te ha puesto ahí,

es porque confía en ti y porque eres buena.

-Me viene bien para tener la cabeza ocupada.

-¿Qué tal las cosas en casa?

-Mi madre en casa de una amiga.

A mi padre le está costando asimilarlo.

-Normal. Después de tanto tiempo...

-Por cierto, he hablado de ti a mi madre y quiere conocerte.

-¿Y qué le has dicho?

-Que ni de coña. Que aún es pronto para eso.

-Bueno, yo no tengo ningún problema en conocerla,

pero cuando tú quieras.

-Bueno, pues espera sentado.

Ya tendremos oportunidad de presentaciones.

-Sí.

Oye, ¿y por qué me buscabas?

-Porque estaba haciendo prácticas

con el programa de desencriptar y me he bloqueado.

Necesito ayuda.

-Vale. Bueno, tira para arriba

y ahora cuando encuentre lo que busco te echo una mano.

-Perfecto.

(TECLEA UN NÚMERO)

-Oye, nos vemos a las 14:00 donde siempre.

¿Qué? No, ¡ni se te ocurra!

Si te digo que tengo que verte es porque es importante.

Vale.

(RESOPLA)

Emilio.

Me gustaría participar en el operativo de hoy a las 16:00

para detener a la célula yihadista.

¿Por qué razón?

En Bangkok viví muy de cerca los atentados islamistas.

Me gustaría aportar mi experiencia.

Se está encargando Miralles. ¿Lo has hablado con ella?

Acabo de ofrecerme para participar,

pero dice que me ocupe de una denuncia de maltrato animal.

Ya. Miralles es la que manda.

Yo siempre apruebo sus decisiones.

Sí, lo sé.

Pero he pensado que a lo mejor la puedes convencer

para que me deje participar. No puedo hacer eso.

Lo mejor es que te encargues de esa denuncia.

Las protectoras de animales

han protestado y hay que solucionarlo.

Es que de eso se puede ocupar cualquier otro.

Si la inspectora jefe lo ordena limítate a obedecer.

Y ahora, si no tienes nada más que decir,

tengo mucho trabajo en estos momentos.

¿No apoyarme en esto es una represalia?

¿Represalia? ¿A qué te refieres?

Si es una revancha por no haber ido a cenar contigo.

Me ofende que pienses eso. Soy un comisario,

y no hago cosas tan rastreras.

Jamás mezclo lo personal

con las decisiones del trabajo, y deberías saberlo.

Pues me suena a venganza. Para el carro.

Bastante presión tengo para que este operativo salga bien

como para estar pensando en si tú me has rechazado o no.

Lo siento, Emilio. Siento mucho haber dicho esto.

Pero es que para mí es muy importante participar en esto.

Tengo experiencia, puedo aportar cosas.

Con los agentes que ha asignado Miralles es suficiente.

Limítate al caso del maltrato animal,

que es para lo que se te necesita en estos momentos.

No hay más que hablar.

A sus órdenes, comisario.

-Me han dicho que querías hablar conmigo.

Pasa y siéntate.

Tú dirás. Sabes que el operativo de hoy

tiene más riesgos de los habituales.

Soy consciente de ello. Voy a ir al grano.

¿Crees que estás capacitada para participar?

Claro que sí. Estoy algo nerviosa, pero es normal.

¿Tú tienes dudas sobre mí?

En condiciones normales no,

pero no sé si es el mejor día para que participes en algo así.

No entiendo por dónde vas.

El divorcio de tus padres te ha afectado.

Y hay que estar en plenas facultades

para participar en este operativo.

Cuando entro por la puerta dejo atrás mis problemas personales.

Sí, todos lo intentamos, pero no siempre lo conseguimos.

Y menos cuando se es tan joven.

Ahora dime una cosa:

¿te ves al cien por cien para participar?

Sí. Si no, se lo hubiese dicho a Miralles.

Si tienes la más mínima duda, me lo dices.

Muchos compañeros estarían deseando participar.

Mira, el divorcio de mis padres me afecta, claro.

Pero llevo todo el día concentrada en este operativo.

Todo lo demás es secundario para mí.

Me alegro de verte tan segura.

¿No me vas a sacar del operativo? Por supuesto que no.

Pero sí te voy a pedir como tu jefe que soy, y como tu tío,

que tengas cuidado ahí fuera.

Lo tendré. No te preocupes.

Eso era todo.

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Servir y proteger - Capítulo 741 (Parte 1)

13 may 2020

Se lleva a cabo un operativo para atrapar a Rubén Martos, pero ocurre algo totalmente imprevisto... Mateo descubre que Rosa está en tratamiento psiquiátrico. La madre de Espe, Yoli, viene a Madrid.
 

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