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No recomendado para menores de 7 años  Servir y proteger - Capítulo 729 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

(HOMBRE) "Merche, cambio de planes.

Olvídate de Distrito Dos.

Tienes que incorporarte a Distrito Sur".

¿De verdad pensabas que había la más mínima posibilidad

de que dijese que no?

No las tenía todas conmigo, la vedad.

-En el Registro Civil me han aconsejado

preguntar en el hospital donde nací.

Lo que me ha quedado claro es que no queda ningún historial.

-¿Por qué? -Porque se quemaron en un incendio.

Marifé es la que envenenó al ginecólogo Manuel Barbastro

en venganza por haber robado a su bebé, ¿no?

Sí. Necesito entrevistarme con ella.

Otra cosa: ¿Has pensado llegar más allá de Marifé?

¿A qué te refieres?

En las diligencias había muchos nombres,

todas esas mujeres que habían denunciado a Barbastro

por el robo de bebés.

Después de todo lo que tuviste que pasar,

que toda vuestra relación se hiciese pública,

anda que no tuviste que sufrir con aquello.

-Pues precisamente.

Después de eso, no tengo ganas de pagarle con la misma moneda.

-Ayer no paraba de preguntarme sobre ti.

-¿Qué te preguntaba?

-Tonterías. Que si tienes novia, que si eres buen tío...

-No le des importancia.

El coleguita de tu padre te quiere buscar novio, ya está.

-Pues se está tomando muchas confianzas.

-Te está entrando una llamada.

No sé si será algo de trabajo.

Es un tal Isidro Troncoso.

Isidro, ¿qué pasa? ¿Cómo estás?

-No tan bien como tú.

-Mírame, Diana.

¿Eres "madame"?

-Es cierto.

Estaba dispuesta a escuchar tu historia.

Y a comprenderla.

Y a quererte.

Tal y como eres.

Y con todo lo que fuiste.

No me des lecciones de prejuicios, Fernando Quintero.

Porque tú ya has perdido ese derecho.

-Esto no puede seguir así.

Necesitas que alguien te ayude.

-Te puedes meter la propuesta de trabajo por donde te quepa.

-Yo creía que los jóvenes ahora erais más directos.

Si mi Ramón hubiera querido tener una cita o algo contigo,

te lo hubiera dicho.

-No, eso no va a pasar.

-¿Cómo puedes estar segura?

-Porque no salgo con delincuentes.

-Si vieras las cosas que me ha dicho...

-Mamá, Paty no es la única que piensa así.

Hay muchos vecinos que no quieren dar una segunda oportunidad

y no perdonan que haya estado en la cárcel.

-Existe una base de datos de ADN

en la que se recogen perfiles genéticos de madres

a las que supuestamente les robaron los bebés

y de personas que piensan que pueden ser bebés robados.

-¿Y es muy complicado acceder a esas pruebas?

-No, por lo visto, no.

Basta con ir a una asociación de bebés robados.

-¿Te ha pasado algo?

-Tomás va a cerrar.

-¿Va a cerrar la pescadería? Si va bien, ¿no?

-Sí, pero el hombre está mayor

y ya le toca jubilarse.

(DIANA) -No voy a permitir que ese malnacido

vuelva a poner un dedo sobre alguna de mis chicas.

Quiero que reciba un escarmiento.

Por nuestra primera colaboración.

-La primera de muchas, espero.

-Ya veremos.

-Con la madre de Paula tengo una relación profesional.

-¿La madre de Paula?

¿Así es como la llamas cuando estáis en la cama?

-¿Qué quieres, Andrés?

-Nada. Tomarme una cerveza contigo de colega.

No le voy a ir con el cuento a nadie.

Otra cosita que te voy a decir.

Cuando tú quieras saber...

lo que piensa una persona,

tú fíjate en lo que hace

y no en lo que dice.

¿Tú has visto a Verónica dar

alguna señal de que va a dejar a Mateo?

No.

Y anda que no ha tenido razones...

(Música emocionante)

-Ya sé que tenemos "briefing" ahora.

He salido un segundo a La Parra a por un café.

Vale, que son 10 minutos.

Vale, te pillo uno a ti también. ¿Cortado?

Venga, perfecto.

-Era un local social de un banco

que tenía una pequeña biblioteca y lleva años cerrada.

El ayuntamiento nos la ha cedido dos veces por semana para realizar

el plan de fomento de lectura para chicos de tu edad,

con riesgo de exclusión.

Este es el convenio.

Necesitamos un responsable.

-¿Y me habéis elegido a mí?

-Tú realizaste el módulo de biblioteconomía

y otro de animación sociocultural.

Tus profesores nos han dado buenas referencias de ti

y creo que lo harías muy bien.

Serías un buen ejemplo para tus excompañeros

del centro de menores.

¿Qué me dices? -Pues...

Me hace mucha ilusión.

Muchas gracias.

-Yo creo que lo vas a hacer genial.

Escucha, espérame aquí fuera, te lees estos documentos

y te voy redactando el contrato, ¿vale?

Hola. -¿Qué tal?

-Estoy supercontenta. ¿Has visto al chico que ha salido?

Yo creo que se va a alejar de las malas compañías.

Además, va a ser un ejemplo para sus compañeros.

-Qué guay.

-Sí. Este trabajo a veces es muy gratificante.

-Oye, no te quiero cortar el rollo, pero tengo que contarte una cosa.

-¿Qué?

-Que...

Andrés lo sabe.

-¿El qué?

-Que lo sabe.

-Es imposible. -No es imposible.

Anoche hablé con él en el Moonlight

y me dijo que lo sabe.

-Yo creo que lo entendiste mal... -Que no.

Me lo dijo claro. Lo sabe desde hace un par de días.

-Ahora entiendo. Ayer me lo encontré y me lo insinuó.

(SUSPIRA)

¿Cómo se ha podido enterar? -No lo sé.

Creo que se lo contará a Paula y Mateo.

Ha dicho que no, pero no me fío un pelo.

(SUSPIRA) Lo mejor que puedes hacer es hablar tú con Mateo

y yo hablo con Paula. -No, no hables con Paula,

que me odiará más si se entera por ti.

-No se lo diré yo, iré allanando el terreno un poco.

-No, no. No vamos a hacer nada, ni tú ni yo.

(SUSPIRA)

-Me ha dicho otra cosa Andrés.

Me ha dicho que...

que estás conmigo por pasar el tiempo

y que vas a encontrar una excusa para volver con Mateo.

(RESOPLA) -Bueno, mejor para los dos que se crea algo así.

Pero tú me conoces, sabes lo que siento por ti, ¿no?

-No lo sé, la verdad. Estoy rayado desde ayer.

-¿Cómo que "no lo sé"?

No me digas que te ha hecho dudar.

Escúchame,

en cuanto Mateo regrese del balneario,

voy a pedirle el divorcio.

-Es demasiado tarde. Como se entere por Andrés, la liamos.

(SUSPIRA)

-A ver, escúchame, Toni.

Conozco a Andrés desde hace más de 20 años

y no me haría algo así. -¿Cómo estás tan segura?

-Porque quiere que pase por el aro y hable con él directamente.

Y es lo que voy a hacer. -Perfecto, vamos los dos.

-No, no no. No le vamos a dar tanta solemnidad.

-No tienes que pasar por el marrón tú sola, vamos los dos.

-Confía en mí. Lo conozco y sé cómo manejarlo.

(SUSPIRO) -Tú verás, que eres la que más se juega.

Si cambias de opinión, me avisas, ¿vale?

-Vale.

Estate tranquilo, te voy contando.

(Música dramática)

-Me tengo que pirar.

Hablamos. -Vale.

-Chao. -Chao.

(Música dramática)

(ANTONIO) -¡Leopoldo, qué bien le veo!

-Estoy feliz de la vida, doctor.

-Me alegro, se le nota. ¿Viene por la receta?

-Qué remedio. -Remánguese. Siéntese.

-Esa pastilla es la única que me recuerda

que tengo el corazón gastado.

Por lo demás, me siento como un chaval.

Me veo capaz de correr una maratón.

-Muy bien.

La tiene un poquito alta. ¿Qué ha desayunado?

La cafeína está contraindicada para un caso como el suyo.

-Ni falta que me hace. Será porque estoy enamorado.

-Un amor correspondido, porque se le ve muy contento.

-Y tanto. Me he vuelto a casar.

A mi edad, después de 15 años viudo.

-Caray, ¿cuándo ha sido? Hace un par de meses vino

y no me contó nada. -Fue un flechazo.

Nos besamos a las dos horas de conocernos.

Nos fuimos a la cama a los dos días y a las dos semanas nos casamos.

(RÍE) -¿Quién es la afortunada?

¿La conoció en un viaje del IMSERSO? -Ella es mucho más joven que eso.

-¿No es de su quinta? -Tiene 30 años menos que yo, doctor.

-Caray. Será que la juventud se pega, eso no lo sabía.

-Sí. Deberían estudiarlo en la facultad de Medicina.

Lástima que mi hijo no lo vea así.

-¿No le gusta que se haya casado? -Tampoco se lo reprocho.

Es normal que sospeche. Una mujer tan joven

que llega así, de repente... Y no es por presumir,

pero tengo una posición económica muy desahogada.

-Su hijo piensa que lo hace por interés.

-No le entra en la cabeza que sea un amor verdadero,

pero ya le digo yo que sí.

En la cama es un no parar.

-Moderación, Leopoldo, que su corazón no está para trotes.

-No me diga eso, doctor. Yo que venía a pedirle...

Ya sabe, la pastillita azul.

Que Lucía es mucha mujer.

-No, no. La medicación para la disfunción eréctil

está contraindicada en casos como el suyo.

-No será para tanto. ¿No puede hacer una excepción?

-Totalmente prohibido.

El sildenafilo para la vasodilatación periférica

tira del corazón y eso para usted puede ser fatal.

-Está bien, no me quiero ir al otro barrio

ahora que estoy disfrutando tanto.

Me conformaré con lo que tengo, que no es poco.

-Claro que sí.

Listo. Ya tiene su receta en la tarjeta.

Nos vemos en un par de meses. -Muchas gracias.

Nos vemos. -Cuídese.

-Vale.

Soriano y Sergio, todo vuestro.

Ahí tenéis el inventario de todos los objetos robados.

Hala, a quemar horas al rastro.

-Perdón. Toni, ya era hora.

¿Y mi café?

-No tenían vasos para llevar, no les quedaban.

Espe, me has pasado una denuncia que llega del instituto del barrio.

Es un caso de "bullying", pero, en esta ocasión,

la víctima, la denunciante, es la profesora de inglés.

Es interina y cubre una baja de al menos un mes,

recién llegada al barrio, pero no tenemos más información.

Es relevante que el "bullying" que sufre es por el alumnado.

La denuncia nos ha llegado porque sus compañeros,

el jefe de estudios y el director nos respaldan los hechos

dentro del claustro. Estás en ello ya, ¿no?

Sí. Muy bien.

Toni.

Hemos recibido varias denuncias de comerciantes

de la calle Concordia.

Al parecer, se ha hecho habitual que un tipo venda comida

directamente desde el maletero de su coche.

¿Y la gente lo compraba?

Hay veces que incluso tiene cola de chavales del instituto.

Eso en mi país es de lo más normal.

En tu país será normal,

pero aquí necesitan un carné de manipulador de alimentos.

Supongo que no tiene licencia, así que comete una ilegalidad.

Una pregunta, jefa: ¿Esto no correspondería a los municipales?

No, desde el momento en que se puso violento

con algunos hosteleros que le increparon por intrusismo.

Además, dentro de las amenazas que profería,

dejaba entrever que tenía una banda, una organización.

¿Una organización criminal?

Bien. Creo que vende empanadas.

Quiero que las requiséis todas porque quizá

dentro de las empanadas nos encontramos una sorpresa.

Entendido. Muchas gracias, Paula,

pero, en esta ocasión, el caso lo llevarán Toni

junto a la oficial Zamora,

que, a partir de ahora, formarán binomio.

¿Y yo?

Tienes que continuar con tu periodo de formación

rotando por las unidades.

Y ahora te toca la UIT, junto a Karim.

Bienvenida a la cueva.

-Merche, ¿ya es oficial?

¿Te incorporas con nosotros? -Sí.

-Bien.

Es oficial. Como algunos sabréis, la oficial Zamora

está recién llegada de Bangkok

y nos ha elegido como destino una vez más.

Siempre son bien recibidos los efectivos,

pero cuando se trata de alguien

con la calidad humana y profesional

de la oficial Zamora, muchísimo mejor.

Si quieres decir algo a tus compañeros, adelante.

Merche, por favor.

Gracias, inspectora.

Compañeros, agradeceros la bienvenida.

Estoy encantada de estar en casa.

Espero estar a la altura. Bueno.

Tú a partir de ahora firme, que es superior.

(MERCHE RÍE)

Y lo más importante es que esta noche quiero invitaros

a una ronda en el Moonlight

para quien pueda y le apetezca venir.

-Pues iremos, ¿no?

-Hombre. -Sí, sí, vamos.

Veo que estáis un poco dormidos.

Lo de las copas es importante,

pero lo más urgente es la jornada que tenemos por delante.

Cuidado ahí fuera. ¡Todos a trabajar!

Paula, siento que tengas que dejar tu binomio.

-Sabía que pasaría por diferentes unidades.

-De todas se aprende. -Sí.

Sí, estoy segura de ello.

-Por lo demás, ¿cómo te va? -Muy bien, estoy muy contenta.

-Leopoldo, ¿cómo es que se nos ha casado?

(LEOPOLDO RÍE)

-¿Soy afortunado o qué?

(PATY) -¿Esta es su mujer? Dios mío, es guapísima.

-Y qué joven. No disimules, que hay confianza.

Es lo primero que piensa todo el mundo.

-A ver, sí que lo es.

Pero es verdad que en el amor no hay edad, así que yo...

-Ahora puedo decir que es verdad.

Nos conocimos y nos enamoramos así...

Cuando ya no esperaba mucho de la vida.

Lucía ha sido una revolución.

-Cuánto me alegro por usted.

Además, con la cantidad de años que llevaba viudo, ya le tocaba.

-Un día de estos vendré y os la presento.

-Ay, sí. Espero que se adapte al barrio.

-Seguro que sí, con lo sociable que es...

Me voy, que si tardo mucho, se preocupa.

-Me alegro mucho de verle tan feliz. Espere, la vuelta.

-Guárdala para el bote.

-Gracias.

Hola, ¿qué quieres tomar?

-¿Tú de qué vas?

¿Quién te crees que eres para hablar mal de mí a mi madre?

-Si dejarais de presionarme un poquito...

-Ahora no quiere ni verte. -Mira, mejor.

Así me deja de dar la matraca con el partidazo que eres.

-¿Crees que la uso de celestina? -Yo qué sé.

Eres la persona más rebuscada que conozco.

-O empiezas a tratar bien a mi madre

o ya sabes lo que hay.

-¿Cómo pretendes que le diga el hijo maravilloso que tiene?

-No pretendo que le digas nada, ni bueno ni malo.

Mi madre ha luchado mucho y se ha ganado vivir tranquila.

¿Quieres matarla de un disgusto?

El otro día se quemó haciendo la cena por tu culpa.

-¿Por mi culpa? -Sí, no deja de pensar

en lo que le dices.

Si piensas que voy a dejar que lo pase mal

por culpa de una niñata engreída,

estás muy equivocada.

Mi madre es sagrada.

El que la ofende y le hace daño merece un castigo.

-Lo siento.

-A mí eso ya no me vale. -Pero es que...

Tienes razón, tu madre no tiene la culpa de nada.

Cuando la vea, le pediré perdón.

Te prometo que no voy a decir más mierdas sobre ti.

No lo volveré a hacer. Perdón.

-Ya tuviste la oportunidad de hacer las cosas bien.

Ahora atente a las consecuencias.

-¡No, espera, espera!

Espera.

Creo que tengo a la persona perfecta para el trabajo.

-¿Qué trabajo?

-Lo de tu madre.

Conozco a una chica que la puede ayudar

a las cosas de casa y eso.

-Te lo estás inventando. -No me lo estoy inventando.

Se llama Carmen.

Es de mi edad. Es una chica superagradable, muy buena tía.

Y trabaja en el mercado.

Se va a quedar en paro dentro de nada.

De hecho, ayer vino a pedirme trabajo.

Por favor, déjame que se la presente a tu madre.

Seguro que se van a llevar muy bien.

Además, sé que ayer metí la pata muchísimo.

Quiero arreglarlo.

(ROJO SUSPIRA MOLESTO) -Venga, va.

¿Qué? ¿Se lo digo a Carmen?

No te vas a arrepentir.

Va, confía en mí.

-Vale, está bien, llama a Carmen.

¡Y empieza a tratar a mi madre bien de una vez!

(MIGUEL) -¿Qué tal?

-Bien.

-¿Necesitas ayuda?

-No. Solo me falta acabar esto y colocar un par de sillas.

-Las coloco yo.

Oye, ¿esto qué es?

¿Maracas?

-Sí.

Son maracas que hicieron los niños en la última clase.

¿Qué te parece?

-Muy bien, ¿no? A falta de presupuesto...

Hay que tirar de ingenio.

-Bueno, no te creas.

Al trabajar con niños con problemas de audición,

prefiero estas a las originales.

De esa manera, pueden tener un contacto visual con el objeto

y darse cuenta de que cuando se mueve, produce un sonido.

También utilizo el cajón flamenco.

Cuando lo tocan, sienten las vibraciones en el cuerpo.

La pena es no tener un cajón para cada uno,

pero me he inventado unos ejercicios de percusión corporal.

-Es normal que los chicos estén tan contentos.

Das unas clases geniales.

-Aprendo mucho con ellos.

Bueno, pues esto ya está.

-Sara, hay una cosa que te quería decir.

Nos han concedido una ayuda para el taller.

-Ah, ¿sí? -Sí.

Sí, sí. De hecho, venía a decirte eso.

Resulta que la mayoría de los chavales que vienen al taller

están también en una asociación

de personas con problemas de audición

y, como están yendo tan bien las clases

y los padres están tan contentos,

se lo han hecho saber a los gestores de la asociación

y han decidido dar una ayuda

para que puedas hacer el taller en condiciones.

Felicidades.

-Felicidades a ti también.

Y...

¿Crees que podré comprar material?

-Claro, claro. De hecho, haz un inventario

con todo lo que pienses que hace falta

para hacer bien el taller,

como tú quieras hacerlo, y vemos hasta dónde podemos cubrir.

-Madre mía, esto sí que me hace ilusión.

No me quiero ni imaginar las caras de los niños

cuando vean instrumentos de verdad.

-Eres increíble, Sara.

La implicación que tienes,

cómo estás llevando el taller con los chicos...

Es increíble. Está muy bien, muy bien.

Es muy bonito lo que estás haciendo

y por eso ha venido la ayuda.

-La verdad es que todo esto me está viniendo muy bien.

Después de todo por lo que he pasado...

En fin, que...

-Van a venir ya los chavales, así que me voy.

Te dejo. -Te iba a decir que...

Habrá que celebrarlo. -Claro.

Sí, sí, celébralo.

(MARÍA) -¡Pero qué bonico está!

Está pa comérselo, el muchacho. Y qué grande.

-Sí, está guapísimo, está creciendo por momentos.

Estoy intentando encontrar un hueco para ir a verlo

antes de que se olvide de su abuelo.

-¿Cómo se va a olvidar? Anda que no le hablará Alicia de ti.

-Sí, sí. Hacemos una videoconferencia a la semana

y así charlamos un poco.

-¿Y qué tal están Iker y Alicia?

De Julio sé por Olga, que están fenomenal.

-Están bien, la verdad. Están bien y muy contentos en Valencia.

Lástima que tengan que estar tan lejos.

-Bueno, es ley de vida, hijo. -Oye, María, cóbrame.

Quédate con el cambio.

Estoy esperando a ver si Sara termina las clases de música

para ir a ver a Cascajosa.

-¿Al distribuidor de licores? -Eso es. Lo llamé por teléfono

pidiéndole disculpas por haber levantado sospechas

y haberle enviado la policía,

pero una visita de cortesía nunca viene mal.

-Di que sí.

¿Crees que te tiene algún rencor? -No lo sé.

No me dio esa impresión cuando hablamos por teléfono.

Si me tuviese rencor, por eso quiero verlo en persona.

Es bueno comprobarlo.

-Bien. Tener un buen distribuidor es tener un tesoro.

-Eso es. Hasta ahora. -Hasta luego.

-Por hacerle una prueba a esa chica no pierdes nada.

-No. Si viene de parte de Paty, no quiero ni verla.

-Seguro que Paty se va a disculpar.

-No insistas, por favor.

Prefiero tomarme mi manzanilla en otro sitio.

-Mamá, está muy arrepentida de lo que te dijo.

-Me es igual que me pida perdón. Esa chica es una veleta.

Hoy está encantadora conmigo y mañana me monta una escena.

-Tiene mucho carácter, pero no exageres las cosas.

-¿Tú por qué la defiendes? Ay que ver...

Con las cosas tan horribles que me ha dicho de ti.

-Mucha gente tiene prejuicios porque estuve en la cárcel,

pero no soy el único. Te presento a alguien.

Buenos días.

-Bueno...

-Él es Fernando Quintero.

-Mucho gusto, señora. -Leonor. Encantada.

¿Es usted amigo de mi hijo?

-Sí, bueno, conocidos del barrio.

-Tenemos muchas cosas en común. También estuvo en la cárcel.

Le costó mucho rehacer su vida

y vencer los prejuicios de la gente.

-No me parece que ese sea un tema apropiado

para hablar aquí, en este momento, ¿no te parece?

-Hijo, estás incomodando al señor.

-Seguro que sabrá disculparme.

Ahora tiene un negocio completamente legal.

Todos tenemos derecho a rehacer nuestra vida

una vez saldada la deuda con la justicia.

-Sí, está claro. Todos tenemos derecho,

pero ¿sabes qué?

La justicia tiene muchas puertas

y en cualquier momento se puede volver a abrir alguna.

Ten mucho cuidado.

Que tenga buen día, señora. Encantado de conocerla.

-Adiós.

-Hola. ¿Qué tal, Leonor?

-Hola, María, ¿qué tal? -Buenas.

¿Está Paty? -No, se ha ido a la compra.

Sentaos, enseguida os atiendo.

-Hay que ver... Siempre te tienes que salir con la tuya.

Siempre.

-O sea, llevas varios días sin dormir bien.

-Sí.

Será como una semana o así.

No me cuesta conciliar el sueño, me duermo muy rápido,

pero luego me despierto y...

Y me paso toda la noche en vela.

Si me dieras algo suave... -Espe...

Paliar los síntomas no es la solución, lo sabes.

Hay que ir a la raíz. Es pan para hoy, hambre para mañana.

-Ya...

Estoy zombi, Antonio, y me da mucho miedo

no estar a tope en el trabajo.

-¿Te has planteado pedir la baja? -¿Qué? No.

Sí, hombre, pasarme en casa todo el día

y comiéndome la cabeza.

-Es normal que al descubrir que eres una hija adoptada

se haya trastocado tu mundo, pero...

-Es que hay algo más, Antonio.

¿Sabes dónde nací?

En el Hospital de Santa Feliciana.

Puedo ser una niña robada.

(Música triste)

-Lo dicho, hay que ir a la raíz del asunto, Espe.

-Si yo sé que tengo que resolver

el problema desde el origen.

No me voy a quedar tranquila hasta que descubra

qué pasó realmente con mi adopción.

-¿Por qué no vas a una asociación de niños robados?

-¿Tú también las conoces? -Llevan mucho tiempo

luchando por que su historia no se olvide,

denunciando casos y uniendo familias.

-Sí, ayer me reuní

con varias madres que están buscando a sus hijos

y me hablaron de un banco de ADN.

Se ve que hay empresas que se dedican a eso.

-Lamentablemente, no hay bancos públicos.

¿Te vas a hacer el test?

(SUSPIRA) -Pues...

Si te digo la verdad, me da vértigo.

O sea, estoy deseándolo,

pero no sé qué hacer.

-Si tu madre te está buscando, sus datos pueden estar registrados

y al cotejarlos puede haber coincidencias.

-Ya, pero ¿podría encontrar a mi madre tan fácil?

-Dicen que tardan 48 horas.

A ver, es tu decisión.

Pero yo te lo aconsejo.

Es la solución para dormir de un tirón.

-Me olvido de la medicación, ¿verdad?

-Comida sana y ejercicio.

Espe, aunque yo no te dé pastillas,

me tienes aquí para lo que haga falta.

-Ya lo sé, Antonio. Siempre estás ahí.

Gracias.

(Música emotiva)

-Ve contándome.

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Servir y proteger - Capítulo 729 (Parte 1)

06 abr 2020

Andrés se compromete con Verónica a mantener en secreto su relación con Toni. Sara y Miguel retoman su relación. Leopoldo, un paciente de Antonio, acaba de casarse y está eufórico.

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