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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 700 - ver ahora
Transcripción completa

¡Caimán!

-¿Qué te pasa?

¿Estás bien? -Sí, perdona.

-Me has asustado. -Perdona, perdona.

He tenido una pesadilla.

-¿Y con qué estabas soñando?

-Con cosas no muy bonitas que viví en África.

-Tuvo que ser horrible porque tienes una cara...

-Sí. Lo pasé mal.

-Ya me puedo imaginar.

Por lo que sé...

hay un montón de...

guerras civiles, enfrentamientos ahí, ¿no?

-Tardé mucho en darme de lo que tenía que hacer realmente.

-¿Quién te lo hizo?

-Un accidente en un Jeep. Un camino en mal estado.

-Oye, y...

¿eso que has dicho antes de Caimán?

-Caimán...

Caimán fue un tipo cruel que conocí en África.

Alguien que daba bastante miedo.

-¿Lo conociste en persona? -Sí.

Desgraciadamente sí. Mucho más de lo que hubiera querido.

-Y...

¿qué le pasó? ¿Le mataron?

-Desapareció.

-Vamos a ver.

Entrada y registro en autocaravana.

Que una autocaravana pueda tener la condición de domicilio

por desarrollarse en ella...

la privacidad de sus ocupantes...

no supone...

no supone que...

Porfi, Lara, ¿puedes hacer un poquito menos de ruido?

Un momentito, es que me estoy estudiando un caso práctico

que entra en el examen seguro. -Sí, sí, perdona.

-No supone que siempre y en todo caso sea así.

Por el contrario...

hay que verificar que...

(Timbre)

De verdad que no hay manera así.

-Ángela.

-Buenas, perdonad que me presente sin avisar,

pero tengo que hablar con Espe.

-¿Qué ocurre?

-Traigo información sobre el caso de Carlos.

Me ha costado, pero he logrado desencriptar

las webs ocultas donde los chavales cuelgan los vídeos.

-Sí, ayer por la noche, Espe me lo estuvo contando.

Es muy fuerte que le obligasen a tirarse por las escaleras.

-A ver, yo le he estado dando vueltas.

¿Y si esas órdenes no fueran amenazas?

Sino que se trata de pruebas que le piden para entrar en el grupo.

-Pues puede ser. -O sea, dices que

sus propios compañeros le presionan para que se lesione.

Si es así, no entiendo por qué Carlos los considera sus amigos.

-Pues créeme que lo hace.

He analizado los perfiles públicos de los cuatro chavales

y al parecer Carlos sube fotos con ellos como si fueran

sus mejores amigos.

-¿Y qué sabemos de ellos?

-Pues que son los típicos chicos guapos populares de instituto

y que cada foto que suben acumula cientos de "likes".

-Ya, Carlos debe estar dispuesto a lo que sea para entrar en el grupo

y para que dejen de acosarle.

-Bueno, ¿a lo que sea?

¿Incluso a dejar que le quemen los brazos con cigarrillos?

¿A rajarse los muslos y todo eso?

-Sí, sí. Es una pena, pero conozco casos parecidos

por las charlas que doy en los centros educativos.

-Pues por eso estoy aquí.

El reto que le han propuesto esta vez...

es muy peligroso.

-¿Y qué le piden?

-Pues, al parecer, que cruce las vías del tren antes de que pase.

-¿Cómo?

-Hay que evitar que ese chico haga esto.

Voy a llamar a su casa.

-"¿Diga?" -¿Aura?

¿Está Carlos?

-"Sí, está en su habitación, aún no es la hora de ir al instituto,

¿qué ocurre?" -Luego se lo cuento.

Necesito hablar con él, ¿me lo puede pasar?

-"Espere, voy a su cuarto.

Oiga, no está.

Se ha ido sin decirme nada."

-Pues hay que localizarle como sea.

(RÍE)

-¿Qué pasa?

-No, que...

me estoy acordando de que...

hemos empezado a liarnos en una colchoneta...

rodeados de instrumentos musicales...

y me alegro que hayamos venido aquí a pasar nuestra primera noche juntos.

-Yo también.

-Oye...

¿tú podrías venir al Moonlight esta noche?

-Sí, claro. Trabajas, ¿no?

-Sí, pero...

es que estoy pensando en darte una sorpresa.

-Ah, ¿sí? (ASIENTE)

-¿De qué se trata?

-Si te lo digo ya no es una sorpresa.

-Cierto, no lo es.

Cuenta conmigo.

(Móvil)

Lo siento.

Lo tenía que haber apagado.

¿Sí? -"Soy Rojo."

-¿Qué haces llamando aquí, qué quieres?

-"Hablar contigo.

Quiero hacerte una propuesta que no podrás rechazar.

¿A qué hora me paso por el centro cívico?"

-A ninguna.

Perdona, ya lo ha puesto en silencio, lo siento.

-Parecías enfadado. -Y lo estaba.

-¿Quién era?

-Rojo.

-¿Y qué quería?

-Ahora no era el momento.

-¿Estás bien, papá?

De maravilla.

Oye, ahora que no está mamá en casa,

¿puedo hacerte una pregunta?

Claro.

¿Los problemas que tienes son de la clínica o... o es otra cosa?

¿Por qué me preguntas eso? Pues porque te conozco.

Además en la academia me enseñaron a interpretar el lenguaje no verbal.

¿Y crees que miento?

¿Crees que tener problemas financieros en la clínica

o estar sobrecargado de trabajo no... no es para desesperarse?

No, pero tengo la sensación de que hay algo más.

A ver, señorita policía, ¿qué crees que es?

No sé, no sé si tienes problemas con mamá o es otra cosa.

Tu madre y yo estamos mejor que nunca.

¿Seguro? No sé.

Quizás...

te han cambiado los sentimientos.

No, yo quiero muchísimo a tu madre, ese no es el problema.

Y entonces, ¿cuál es?

¿Por qué últimamente te cabreas tanto y estás tan triste?

¿Por qué vienes tan tarde a casa y bebes tanto

si tú nunca has sido así?

Volveré a ser el de antes, te lo prometo.

Mira, papá, si no es eso y es cualquier otra cosa,

quiero que sepas que pase lo que pase nosotras estamos aquí,

te querremos y te ayudaremos en lo que sea.

Y si no es eso y es que te quieres divorciar de mamá,

yo te querré igual y estaré a tu lado.

Yo quiero que seáis felices los dos.

Y si no podéis serlos juntos pues...

Gracias.

Gracias, cariño.

Tú y tu madre sois lo que más quiero en este mundo,

por eso lo estoy pasando mal.

¿Qué quieres decir? ¿A qué te refieres?

Quiero daros la mejor vida posible, la vida que os merecéis,

quiero que disfrutéis de mí y yo disfrutar de vosotras

como siempre hemos hecho.

Me encanta lo que hemos construido

y quiero conservarlo.

¿Y crees que podrías perderlo porque estés pasando un mal momento

con la clínica?

Eso es que no nos conoces bien.

Papá, de verdad, que te querremos igual pase lo que pase.

En serio.

(Timbre)

Ya voy yo.

Hombre.

-Hola, Paula. -Hola, Andrés.

-Hola, Mateo.

-Menos mal que has venido. A ver si consigues alegrar a mi padre

que hoy se ha despertado un poco desanimado.

-Haré lo que pueda, aunque no te prometo nada.

-Bueno, yo me voy a trabajar.

Ven aquí.

Adiós, papá. Adiós.

Que tengáis un buen día. -Adiós, Paula.

No puedo más.

No puedo más.

Te lo juro, no puedo más.

Oír a Paula o a Verónica animarme es...

es un suplicio.

Hasta que no les cuentes la verdad, el suplicio va a seguir

y por mucho que busques una solución, no la vas a encontrar.

Sí.

Sí, tienes razón.

Ya está, se acabó.

(SUSPIRA)

Se lo voy a contar.

Pase lo que pase.

Y no porque Malena me obligue, sino porque si de verdad las quiero,

no puedo ocultarles algo tan importante.

Cuanto antes, mejor.

De acuerdo.

Esta noche.

Esta noche se lo voy a decir.

Primero a Verónica y...

y después a Paula. Se merece saber que va a tener un hermano.

Muy bien, Mateo.

Así se habla.

Gracias, Andrés.

Gracias por estar siempre ahí.

Mira, nos han quedado liberados

todos los horarios a partir de las 17:00.

Así que nada. Dale, dale cabida

al club de lectura, al club de ajedrez.

Y que dispongan de esos horarios para...

Luego seguimos, ¿vale? Ve actualizando eso, por favor.

¿Qué haces aquí?

-Pues nada.

Que me he enterado que tenéis problemas económicos.

Os han denegado una subvención,

habéis tenido que hacer recortes en cursos,

material, profesores,

y mucha gente se ha quedado colgada.

¿De cuánto dinero estamos hablando?

-La respuesta es no.

-Pero ¿qué problema hay en que quiera ayudar a la gente del barrio?

Y de paso te echo un cable a ti.

-Claro.

Tú me das dinero y yo acabo trabajando para ti.

-Frío, frío.

Vengo a ofrecerte dinero sin pedir nada a cambio.

Quiero colaborar con el centro cívico desinteresadamente.

Seguro que es más de lo que te iban a dar en esa subvención.

Cógelo, hombre. Si los de arriba no nos ayudan,

nos tenemos que ayudar entre nosotros.

Mira que eres cansino.

Pues nada,

ya le puedes decir

a toda esa gente que venía a los cursos

que no vuelva.

Ya verás como les alegras el día.

-Se lo ruego, se lo ruego, por favor.

Tiene que encontrar a mi hijo como sea.

-No te preocupes, Aura.

Tenemos movilizadas a todas las patrullas

de Distrito Sur buscando.

-Sí, ya hemos dado aviso a todos los controles,

a todos los filtros de entrada, estaciones de trenes,

de aeropuertos...

-¿Cómo se ha podido meter Carlos en algo así?

Él es un chico sensato.

-¿Te importa que nos tuteemos?

Será más cómodo para las tres.

-A ver, Aura, por desgracia

esto es mucho más común de lo que la gente cree.

En los centros escolares

normalmente los chicos ceden a las presiones

por entrar en las pandillas y porque no se metan con ellos.

-Y tienen miedo a que se burlen si no lo consiguen.

-Esa presión en muy difícil de resistir.

Yo lo veo cada día cuando doy charlas

y es una práctica muy extendida entre los institutos

y los colegios.

-Pues yo le pregunto muchas veces cómo le va en clase,

si tiene amigos, y siempre me dice que sí,

que son muy majos. Que se lleva muy bien con ellos.

-Pues evidentemente te ha mentido.

-Vaya amigos. Que te obligan a tirarte por una escalera

para estar con ellos.

-¿Por qué no me lo dijo? ¿Por qué no me lo contó?

¿Qué he hecho mal?

-Que tú no has hecho nada mal, Aura.

Los jóvenes son a veces así de herméticos.

Piensan que quejarse y pedir ayuda

es cosa de niños o de chivatos.

Esa es la realidad.

-Que no puedo...

imaginarme a mi hijo haciendo ese tipo de cosas.

Y ahora decís

que va a pasar la vía cuando el tren está a punto...

-Bueno...

Aura, tranquila. Lo vamos a encontrar, ¿vale?

-¿Y si ya lo ha hecho?

¿Si el tren ya...?

-No, no, no.

No, Aura, por favor. No te pongas en lo peor. Mira,

tenemos controlados todos los accesos a la vía.

-Soy mala madre.

-No. -Sí.

Tenía que haberme dado cuenta

de lo mal que lo estaba pasando.

No sé cómo he podido estar tan ciega.

-No, Aura, no te sientas culpable.

Los culpables son sus compañeros que le han marginado,

le han manipulado, le han puesto en el punto en el que está.

-Sabemos quiénes son y qué han hecho. Estamos tomando las medidas

para cortar esto de raíz. -¿Y qué haréis con ellos?

-Bueno, como son menores de 14 años no tienen responsabilidad penal.

Así que el ministerio fiscal tendrá

que comunicar al instituto las cuestiones pertinentes

y será el instituto el que tome las medidas necesarias.

Pero ahora lo importante es buscar y encontrar a tu hijo.

Gracias.

-Dímelo.

-Aura, tranquila.

Las patrullas todavía no han dado con él,

pero lo encontraremos.

-Yo no me puedo quedar aquí sentada esperando.

Yo lo voy a buscar.

-No, pero ¿dónde vas? Espera, no. Tienes que quedarte aquí.

-Si Carlos se pone en contacto contigo

es mejor que estés aquí porque podremos actuar con rapidez.

-No puedo. Si me quedo, me va a pasar algo.

-Aura, mírame. Vale, está bien.

Pero con una condición.

Yo voy contigo, ¿vale?

Voy a coger mis cosas.

-Buenas.

Me ha costado, pero he conseguido

retrasar el desahucio de Margarita.

Le he calzado al secretario judicial

un defecto de forma en la misma puerta del inmueble.

¿Esto qué es?

-Un cheque.

Un cheque por un valor

muy superior al agujero que tenemos con la subvención que hemos perdido.

-Madre mía, ya veo.

Esto soluciona todos nuestros problemas.

¿Quién es el donante tan generoso?

-Ramón Rojo.

-¿Rojo?

-No sé cómo se ha enterado de que hemos perdido la subvención

y se ha presentado aquí

y lo ha dejado ahí.

-¿Y qué te ha hecho cambiar de opinión?

Porque el otro día también quiso hacer un donativo

para los chicos del fútbol y la rechazaste.

-La verdad es que todavía no sé si lo voy a aceptar.

La otra vez lo que pasaba es que no habíamos perdido la subvención

que ahora hemos perdido.

-Pero Rojo sigue siendo un presunto criminal

sospechoso de proxenetismo. ¿O me equivoco?

-No, no te equivocas.

-El otro día rechazaste su donativo porque no querías

que supusiera un blanqueamiento de su imagen.

Y yo estuve de acuerdo contigo.

-Así es.

-Pero ahora ese dinero se convierte en algo trascendental

para que nosotros podamos reactivar todos los cursos cancelados.

No sé, Vero.

Estoy pensando en el programa de garantía social

para los chavales en riesgo de exclusión.

Son muchas cosas.

-Sí, sí. Entiendo que es una decisión difícil.

-Entiendo que es un cheque manchado,

que es un dinero manchado,

pero también pienso que es injusto

no ayudar a la gente ahora que podemos.

-Bueno, no está en nuestras manos.

Es culpa de los que nos han denegado la subvención.

-Lo que pasa es que el dinero está ahí.

Y al final, el dinero es dinero y ya.

Y no sé bien qué hacer.

-¿Qué crees que pensaría la gente

que tiene que recibir el dinero si supieran de dónde viene?

¿Crees que les importaría?

A mí me gustaría pensar que sí.

No sé, Miguel. Yo creo que de esta vamos a salir.

Ni tú ni yo somos dos personas

que se rinden fácilmente.

-De pequeño le gustaba dibujar

los árboles y las plantas de este parque.

Y cuando salía del colegio, si hacía buen tiempo,

siempre me pedía que lo trajera aquí.

No sé, igual hay suerte.

-Pero llevamos un buen rato aquí,

se ha hecho de noche y no hay ni rastro de él.

¿No se te ocurre otro sitio?

-Ya te los he dicho todos.

Voy a llamarlo otra vez a ver si lo coge.

No.

Desconectado, fuera de cobertura.

Si le pasa algo, te juro

que no me lo perdonaré en la vida.

-Mujer, en los casos de "bullying" los padres son los últimos

en enterarse. Los hijos siempre se lo ocultan,

les mienten diciéndoles que tienen muchos amigos

o no les enseñan las lesiones.

-Pero ¿por qué?

¿Por qué se va a sentir un chivato

por contarme a mí lo que le estaba pasando como tú dices?

Por sentirse un crío que no se despega de su madre.

A mí no me entra en la cabeza.

-Pues por miedo a las represalias.

Creen que si lo cuentan, los acosadores serán

mucho más duros con ellos.

Y prefieren sufrir en silencio.

-Pero ¿tanto como para hacerse a sí mismo esa atrocidad?

Espe, que se podía haber matado tirándose por las escaleras.

-Ya. Lamentablemente a veces llegan a unos extremos...

Prefieren autolesionarse

antes de ser rechazados

por el grupo al que quieren pertenecer.

-Tanta maldad siendo tan jóvenes.

Ya, pero ¿vas a casa después del trabajo?

Perfecto.

No que quiero que, que cenemos juntos, cariño.

(Puerta)

Tengo algo que contarte. Algo importante.

Te tengo que dejar. Luego hablamos, ¿vale?

Chao.

Me ha dicho Celia que querías verme.

Sí, sí. Quiero... quiero pedirte un favor.

En media hora tengo una rinoplastia,

pero no me veo con ánimo. ¿Hay alguien para sustituirme?

Creo que Servette está libre. Tenía una liposucción,

pero la paciente ha cancelado a última hora. Hablo con él.

Vale, gracias. Es que tengo la cabeza que me va a explotar.

Te entiendo.

Teniendo en cuenta que vas a decirle a Verónica

lo del embarazo de Malena.

Porque sigues pensando en hacerlo, ¿no?

Sí, sí. Acabo de hablar con ella

para asegurarme de que va a estar en casa.

No vaya a ser que tenga trabajo en el centro cívico

o hubiera quedado con algún compañero del máster.

Haces lo correcto.

Y pase lo que pase,

sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites.

Ya lo sé, Andrés. Gracias.

Voy a hablar con Servette.

(SUSPIRA)

Cada vez que atiendo un caso de malos tratos

o de acoso en la UFAM, lo creo.

-¿Allí hay algo?

Es él.

¡Carlos!

¡Carlos, hijo!

¡Carlos, hijo!

¡Carlos!

(SOLLOZA) Carlos.

-¿Qué haces aquí?

-¿Tú qué crees?

Buscarte como una loca.

-Le hemos encontrado.

Repito. Le hemos encontrado. Abortad el operativo de búsqueda.

Me encargo yo.

-Ella es Esperanza Beltrán.

¿Te acuerdas? Estuvo en casa hablando con nosotros.

Lo sé todo, hijo.

La policía lo ha descubierto y me lo ha contado.

Lo de los mensajes que te enviaron tus compañeros

pidiéndote que te hicieras esas cosas.

Y el último,

lo de cruzar las vías del tren.

Estaba muerta de miedo.

Menos mal que no lo has hecho.

-Cuando se enteren será peor. -No, no, no

Nadie puede hacerte daño ya.

Todo ha terminado, ¿eh?

Sabemos quiénes son

y estamos tomando medidas.

-¿Por qué no me lo contaste?

Yo no hubiera permitido que te hicieran nada malo.

-Has sido muy valiente.

La valentía no consiste en tirarte a las vías del tren

cuando este está pasando.

La valentía consiste en saber decir no

cuando alguien quiere obligarte a hacer algo que no quieres hacer.

Y tú lo has sido. Has sido muy valiente, Carlos.

-Tiene razón, hijo.

Eres muy valiente.

Y yo estoy muy orgullosa de ti.

Te quiero.

Ya veo, ya.

Así que los acosadores de Carlos al...

no ser mayores de edad no tienen responsabilidad penal.

Pues no.

Los padres de los chavales agresores ya han sido informados

y el instituto ha iniciado una investigación interna

que culminará con la expulsión de los alumnos.

¿Qué pasó con las imágenes que colgaron en Internet?

Nos hemos puesto en contacto con las webs

para que retiraran esos vídeos

y así ningún otro chaval puede tener acceso a esos "frames"

que alienta a los chavales a autolesionarse

y a tentar contra sus propias vidas.

¿En qué consistía exactamente el acoso a Carlos?

Pues estos cuatro chavales se metían reiteradamente

con Carlos, entonces él tomó una decisión a las bravas.

Quiso entrar en ese grupo para que le dejaran en paz.

Y ellos empezaron a ponerle una serie de pruebas.

Cuando Carlos se dio cuenta del suplicio

que tenía que pasar,

ya era demasiado tarde. No supo cómo echar marcha atrás.

Temía que si los abandonaba,

las represalias y el acoso fueran en aumento.

Ya veo, ya.

Pobre chaval, ¿eh?

Hay que estar asustado y desesperado para aceptar

cuando te dicen que te pegues cortes en los muslos,

te tires por una escalera o que atravieses las vías

cuando está a punto de pasar un tren.

Sí. Cuando hemos encontrado a Carlos

en ese parque, estaba muy asustado.

Temía cruzar las vías cuando pasara el tren,

pero a pesar de eso,

eh... le daba mucho más miedo las represalias

que pudieran tener sus compañeros si no lo hacía.

Y estaba valorando la posibilidad

de acceder, de cumplir las órdenes.

Esos momentos de duda seguramente le salvaron la vida.

Si hubiera ido directo a la vía, quizá ahora tendríamos un cadáver.

Ya. Además, en el caso de Carlos hay un factor añadido

por el que no le contó nada a su madre.

¿Qué factor?

La madre de Carlos, Aura, hace un par de años

no se podía ocupar de él como es debido.

Y los servicios sociales decidieron retirarle

la custodia temporalmente.

A él le mandaron

a una casa de acogida y estuvieron separados un tiempo.

Cosa que a Carlos le hizo pasarla muy mal.

¿Qué tiene que ver esto con el caso?

Pues Carlos pensaba que si denunciaba el caso,

acusarían a su madre de desatención. Le quitarían la custodia

y le apartarían de ella definitivamente.

Así que esto le causaba pavor.

Estos comportamientos de dominio y de violencia gratuita

entre los jóvenes la verdad es que cada día me preocupan más.

Pues sí, por eso Ángela y yo hemos pensado

actuar aquí en Distrito Sur.

Hemos elaborado un protocolo

de prevención y de actuación contra estos casos.

Lo vamos a repartir por los centros educativos,

los hospitales y los centros de salud.

Me parece muy buena idea. ¿En qué consistiría exactamente?

Pues daríamos pautas para captar señales de alerta

en las víctimas de "bullying" para abordar el tema

con ellas y para fomentar su autoestima.

También hablaríamos

con los centros educativos

que, al fin y al cabo, es donde se produce

este abuso. Y haríamos un protocolo específico

para los padres de los acosadores

para que intentaran

corregir su comportamiento.

Pues me parece todo fantástico.

Poneos con ellos en cuanto podáis.

A ver si así podemos ayudar a chicos como Carlos

y a sus familiares.

Buen trabajo, Espe.

Y ahora vete a casa a descansar. Anda.

¿A descansar?

-Aún no me has dicho lo que piensas hacer con Verónica.

-Porque no lo sé.

Unos días pienso una cosa, luego me levanto al día siguiente

y pienso otra.

-Lo estás pasando muy mal. Tú mismo lo has reconocido.

-Lo paso mal ahora porque estoy rayado.

Yo cuando estoy con ella estoy bien.

Y luego...

cuando pienso en dejarla me pongo muy triste.

A ella le pasa igual, ¿eh?

Me quiere.

-Estás metido en un buen lío.

-¿Te crees que no lo sé, papá?

Lo menos que necesito es que vengas a darme la charla

y decirme lo que tengo que hacer. Métete en tu vida.

-Toni, eres mi hijo. Y me preocupa verte desanimado

y con la cabeza en otra parte. ¿Cómo no me voy a mater?

-Eres muy pesado, tío.

-Mira, Toni.

Yo solo digo

que esta relación la tienes que acabar cuanto antes.

-¿Y qué es lo que tengo que hacer según tú?

-Pues dejarlo, Toni. Dejarlo. ¿Qué esperas?

¿Esperas que deje a su marido y a su hija por ti?

Eso no lo hará nunca.

Por no hablar de lo que pasaría si Paula y el comisario se enteraran.

-Papá, ¿tú qué sabes?

-Yo viví algo parecido con la aventura con Petra,

la mujer de Somontano, mi compañero de patrulla.

-Excompañero de patrulla. -Bueno, yo solo digo

que aquella aventura acabó con el matrimonio

de Somontano y le hizo pasar por un infierno.

Y aunque nunca supo que fui yo quien se acostó con su mujer,

no me perdonaré el daño que le hice. ¿Quieres pasar por eso?

-¿Qué me estás comparando?

Te enrollaste con una mujer de la que no estabas enamorado,

no sentías nada por ella. Yo sí. Estoy enamorado de Verónica.

-Peor me lo pones, Toni. Peor me lo pones.

Toni, cuanto antes dejes esta relación, mejor para todos.

Te puedes cargar una familia.

Y tu carrera en la policía también, como Somontano.

-Ey, chicos, ¿qué tal?

¿Todo bien? ¿Interrumpo algo? -No, no, nada. Tranquila.

Las típicas diferencias entre padre e hijo.

-Nunca cambiaréis, ¿eh?

-¿Qué ocurre? ¿Alguna novedad sobre el tema

de los secuestradores de perros?

-Sí, pues han vuelto a robar a otro perrito

en el parque Barlovento, a una mujer.

Y no le ha dado tiempo ni de reaccionar.

Se han puesto en contacto pidiendo dinero para el rescate.

-¿Lo ha pagado?

-Sí y después se ha puesto en contacto con la policía.

-Vamos al tajo. -A eso venía a buscarte.

¿Vamos yendo al coche? -Venga. Hasta luego, Toni.

Y piensa lo que te he dicho.

(Puerta)

Adelante.

¿Qué hay, Mateo?

Emilio.

¿Qué haces tú por aquí?

Pues nada en especial.

He venido a hacerte una visita, hace días que no sé de ti.

Gracias.

¿Quieres un café?

Descafeinado, por favor.

Siéntate, si quieres.

¿Todo bien, entonces?

Sí, bien.

¿Seguro?

Para ser policía disimulas mal. Por lo menos conmigo.

Espero que con los delincuentes lo hagas mejor.

¿Por qué lo dices?

Paula te ha hablado de mí, ¿no? Y por eso has venido.

Vale.

Las cartas boca arriba.

Es cierto.

Paula está preocupada por ti.

Me ha dicho que te ve nervioso, irascible.

Que llegas tarde a casa. Incluso...

que bebes más de la cuenta.

¿Es esto cierto?

Tu café.

No te andes por las ramas conmigo.

Paula también me ha dicho que según tú

todo el problema viene

de la crisis que estéis pasando aquí en la clínica.

Pero cree que hay algo más.

A ver. Estamos pasando por un bache financiero aquí.

La apuesta de abrir una clínica en Madrid

no ha salido como queríamos

y eso nos puede llevar a la ruina. Es para desesperarse.

Sí, sí que lo es. Y lo siento mucho.

Dime una cosa.

¿Qué paso al final con todo el tema de las pruebas de paternidad?

Lo último que sé es que la chica

que te vino con el cuento de que estaba embarazada

no quiso hacerse las pruebas. Sí, pero ese asunto ya está zanjado.

Esa chica desapareció.

Está claro que es una espabilada que quería sacarme el dinero.

Cómo me alegro de que me hicieras caso.

En la policía sabemos que en este tipo de casos

es mejor estar seguro al 100% de que se dice la verdad.

Por eso, a veces pedimos contraanálisis y contraperitajes.

¿A qué te refieres?

Bueno, a veces las evidencias no salen a la primera.

O hay errores en el procedimiento. No es tan infrecuente.

¿Por qué crees que en tantos casos de supuestos dopajes

se piden unos segundos análisis?

Bueno, vamos a dejar este tema.

Y vamos a hablar de lo que realmente me preocupa.

A ver, ¿cómo son esos problemas en la clínica?

Mateo.

Sí, perdón.

Tus problemas en la clínica. Cuéntame, me tienes preocupado.

Ah.

¿Qué ocurre?

Te cuento.

Voy a hacerte un encargo a ver qué tal se te da.

Si no fallas, trabajarás para mí.

¿Una copa? -No bebo, gracias.

¿Qué tengo que hacer?

-Esta noche, un empresario organiza una fiesta muy exclusiva, todo lujo.

Irán empresarios del IBEX, jueces, políticos, niñatos de familias ricas.

Yo me encargaré de llevarle a las chicas para que se entretengan.

Pastor y tú iréis hasta allí

para cuidar y controlar a las chicas y asegurar que todo transcurre bien.

-Entendido.

-En esas fiestas siempre hay un imbécil

que se pone hasta el culo de alcohol y coca

y luego se pasa con las chicas. Y nosotros,

que somos muy respetuosos con las mujeres,

no podemos permitir eso.

-Está bien. Y ¿cuándo sabré cuál es el momento de actuar?

-Las chicas te lo harán saber. De forma discreta, claro,

son unas profesionales.

-Y ¿si tuviera que intervenir? ¿Cómo quieres que lo haga?

-Con determinación y elegancia. Pero sin hacer ruido.

Primero intenta pararles los pies por las buenas.

-Y ¿si la vía diplomática no funciona y alguno se pone violento conmigo

o con alguna de las chicas?

-Entonces, ponte serio y párale los pies.

Pero sin hacer ruido. Si hace falta te lo llevas afuera.

No hará falta porque estos ricachones se acojonan a la primera.

-Está bien.

-Pues ahora te vas

y te compras un traje para la ocasión.

(Móvil)

Que pase.

Hombre, Miguel.

¿Quieres tomar algo?

-No, gracias.

-¿Os conocéis?

-De por ahí. -Ya.

¿Qué pasa? ¿Hubo algún problema con el cheque?

-No lo voy a aceptar.

Por eso estoy aquí. No quiero que le demos más vueltas a este asunto.

Aquí lo tienes.

-¿Por qué no lo coges? Te lo he dado con toda mi buena intención.

Seguro que te hace falta para tus asuntos del centro cívico.

-No me gustan los regalos envenenados y no quiero malos entendidos.

-Piensa en toda esa gente a la que darás la espalda si no aceptas.

-No sé bien cómo hacértelo entender. No quiero tu dinero, el que ganas

explotando a mujeres como Evelyn. ¿Te acuerdas de ella?

Es mi última palabra.

(SUSPIRA)

-Será imbécil.

-Se ve que tiene mucho carácter.

-Acércate aquí un momento.

¿Tú te crees que yo soy idiota o qué?

¿De qué conoces a ese tío?

Responde a lo que te pregunto.

-Fuimos compañeros en África.

-¿Cuando le llamaban Caimán? -Sí, eso es.

-Si quieres trabajar para mí, siéntate ahí

y cuéntame todo lo que sepas de él.

-Está bien.

Todo empezó en el aeropuerto de Bangui,

la capital de la República Centroafricana.

(SUSPIRA)

(Móvil)

¿Mateo?

Malena.

Hola.

Sí.

Mira, quiero hablar contigo.

"¿Puedes pasarte por la clínica?"

Sí, claro, ahora mismo voy. Gracias. Aquí te espero.

Adiós.

Tranquila, no vengo a molestar. Solo quiero tomar un café.

Ya me ha quedado claro que no quieres hablar conmigo.

-Hombre. Me alegro de que lo hayas entendido por fin.

-Me hacéis mucha gracia los que vais de buenos por la vida.

Os hartáis a hablar de principios y solidaridad, pero cuando uno dice

que está cambiando, no le dais la oportunidad de demostrarlo.

-Perdona, pero tú me estás pidiendo mucho más.

Tú me pides que salgamos juntos y tengamos algo.

Y yo no quiero tener nada con nadie.

Suficiente escaldada he salido de mis últimas relaciones.

-Eres igual de desconfiada y desagradecida

que tu colega, el cooperante.

-¿Miguel? (ASIENTE)

-¿Qué pasa? ¿Por qué le dices desagradecido?

-Me he enterado de que le han denegado una subvención,

he ido a acercarle un donativo, un cheque y lo rompe en las narices.

-Bueno, tendrá sus razones, ¿no?

-Y ¿qué razones? Porque se va a quedar sin un montón de cursos

muy importantes para la gente y todo por su... por su orgullo.

-Si yo estuviera en su lugar, igual también habría rechazado el cheque.

Y eso que estoy en el teléfono de ayuda,

uno de esos cursos cancelados.

-Ya entiendo por qué os lleváis tan bien. Sois tal para cual.

A lo mejor es el hombre de tu vida.

-Déjate de tonterías. Lo que digo

es que conociendo a Miguel,

no me extraña que haya rechazado el dinero.

-Ah. ¿Que crees que le conoces bien?

Pues te voy a dar un consejo.

No pongas la mano en el fuego por nadie.

Podrías llevarte una sorpresa.

¿Me pones ese café, por favor?

-Claro.

(Móvil)

¿Sí?

Sí, te abro. He cerrado yo.

Pasa.

¿Por qué has tardado tanto en llamarme?

Me has exigido que le ponga los apellidos al niño.

No es fácil de digerir. Necesito tiempo.

Y ¿vas a hacerlo?

Aunque me cueste admitirlo, creo que tienes razón.

Va a ser lo mejor para él.

Esta noche se lo voy a contar todo a mi mujer.

Pero antes de dar ese paso

quiero...

estar completamente seguro de que ese niño es mío.

Pues claro que es tuyo. ¿Qué más necesitas?

He estado pensando.

Quiero una segunda confirmación. Otro análisis en otro laboratorio.

Pero ¿qué te has creído que es esto? ¿Un juego o qué?

¿Quieres hacer el test una y otra vez hasta que te digan que no es tuyo?

Quiero estar 100% seguro.

Si ese segundo test confirma lo del primero no pondré más pegas.

No volveré a pasar por esto. No me vas a humillar más.

Esto me arruinará la vida. Tengo derecho a pedírtelo

antes de hablar con mi mujer. ¡Tu mujer tiene que saberlo ya!

Si no se lo dices tú, lo haré yo. Ni se te ocurra.

No me pongas a prueba.

No pienso reconocer a ese niño hasta que hagamos la segunda prueba.

¿Lo has entendido?

Y si no, denúnciame. A ver qué dice el juez.

A ver, vale.

Escúchame. Me conformo solo con la pensión, ¿de acuerdo? Ya está.

Espera, espera. Ahora sí que no entiendo nada.

¿Por qué no te quieres hacer la segunda prueba? Solo te traería

ventajas si el niño es mío. ¡Pues claro que es tuyo!

Entonces, ¿por qué estás tan nerviosa?

Mira, no puedo más. Solo necesito que esto se acabe. Ya está.

No quiero que lo reconozcas. ¿Contento?

(SUSPIRA) No.

No. Ahora nos vamos a hacer esa prueba, te guste o no.

Y si el niño no es mío, quien te va a denunciar voy a ser yo.

Aquí la tienes.

-Miguel, qué bueno que ya estés aquí. Siéntate aquí, te lo tengo reservado.

-¿Qué es todo esto?

-Ahora lo verás. Tú ponte cómodo y pídete algo.

Queridas amigas, amigos.

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

Ante todo, muchas gracias por venir a estas noches tan especiales

en el Moonlight.

Hoy tengo el placer de anunciaros el regreso a los escenarios

de nuestra gran querida amiga y cantante

¡Sara Barrios! Con todos vosotros.

Con todos vosotros, ¡Sara Barrios!

Suerte. A por ello.

-Buenas noches. Eh...

lo primero quiero daros las gracias por haber venido esta noche.

En especial a Fernando por ayudarme a montar todo esto tan rápido

y por implicarte siempre en cada cosa que te pido.

También quiero aprovechar para pedir perdón

por tener que anular el último concierto.

No estaba pasando por un buen momento

y me quedé sin voz.

Pero ya estoy recuperada al 100% y con más fuerzas que nunca.

Quiero dedicar

este tema a una persona muy especial que está esta noche con nosotros

porque gracias a él he vuelto a ser la que era

y he vuelto a recuperar la confianza en mí misma.

Así que esto va por ti, Miguel.

# Tal vez,

# quizá,

# viniste para quedarte aquí.

# Y tal vez,

# quizá,

# te fuiste y no te marchaste.

# Y tal vez,

# no habrá

# canciones para curarme de ti.

# Tal vez,

# quizá,

# no sé,

# prefiero extrañar, prefiero volver

# volver a extrañarte una y otra vez

# a jugar a olvidarte.

# Yo no puedo olvidarte.

# Prefiero llorar, prefiero perder,

# prefiero ser ciega a no volverte a ver.

# Yo no quiero buscarte,

# yo prefiero encontrarte.

# Necesité un día para oír tu nombre

# y para olvidarlo me haría falta un mes.

# Hace nueve años y aún recuerdo dónde

# me diste aquel beso por primera vez.

# Tal vez,

# quizá,

# no sé,

# ya te encontré.

# Tal vez,

# quizá,

# tendría que confesarte que yo ya sé

# que el mar

# no sabrá cómo frenarme.

# Y te esperaré,

# te irás

# y yo volveré a esperarte

# donde otra vez,

# quizá,

# ya estés.

# Prefiero llorar,

# prefiero perder,

# prefiero ser ciega a no volverte a ver.

# Yo no quiero buscarte,

# yo prefiero encontrarte.

# Necesité un día para oír tu nombre.

# Y para olvidarlo me haría falta un mes.

# Hace nueve años y aún recuerdo dónde

# me diste aquel beso por primera vez.

# Te pido robarle las horas

# a todo ese tiempo que ya se nos fue.

# Te pido robarte otro beso aunque ya me los des.

# Que cuando me miras ahora,

# ahora veo lo mismo de ayer.

# Yo sé que se cumplen los sueños porque te soñé.

# Pasaría una vida escuchando tu nombre

# en esta canción que nunca olvidaré.

# Hace nueve años y aún recuerdo dónde

# me diste aquel beso por primera vez.

# Tal vez,

# quizá,

# lo sé,

# ya te encontré. #

¡Bravo!

¿Sí? "Andrés, necesito tu ayuda."

¿Has llamado a tu hermano?

No.

Iba a hacerlo, pero he pensado que era mejor no... no incriminarlo.

No sé, yo creo que lo mejor es llamar a Emergencias

o al 091 directamente.

Es que no quería hacerlo solo

y esto se va a llenar de polis y...

van a tener que levantar el cadáver y...

Vamos a salir de esto, Mateo.

Yo te voy a ayudar.

-Hoy me toca a mí sorprenderte.

-Suena muy tentador, ¿qué habías pensado?

-Es una sorpresa, así que vas a tener que venir conmigo

para descubrirlo.

-¿Por qué te llaman Caimán?

Esos animales no viven en África.

-¿Qué pasa? ¿Tú no sabes cómo cazan los caimanes?

(RÍE)

-¿Qué me estás amenazando?

-Tómalo más bien como una advertencia.

-No me gusta verte sufrir y creo que estás pasándolo mal de antemano

porque sabes cómo va a acabar todo esto.

-Es que no quiero que acabe.

-Pero esta situación no se puede mantener, Toni, lo sabes.

Actúa con cabeza.

Y toma una decisión adulta.

-¿Por qué me sigues pidiendo que engañe a todos?

Cuando sabes que me muero de ganas por decirle a todos que te quiero.

-Para mí también está siendo difícil, Toni.

Pero las cosas son como son. -No son como son,

a lo mejor podrían ser de otra manera.

-Ah, ¿sí? ¿Cómo?

-No todo el mundo es capaz de rechazar un cheque que le viene

del cielo. Y encima cuando lo necesita de verdad.

-Y, Paty, ¿tú por qué sabes eso?

¿Sabes que ese tío es el peor proxeneta de Distrito Sur?

Entre otras muchas cosas.

-Ya sé que no es una hermanita de la caridad,

si no, ¿para qué quería contratarte a ti?

-En qué hora te dije nada.

-Pues yo estoy encantado de que lo rechazaras.

A mí me hacía falta curro y la verdad que paga muy bien.

-Ya te digo yo que Rojo no te ha contratado para que

seas segurata de sus fiestas privadas.

O no solo para eso.

-Escúchame.

Tú me puedes contar lo que sea.

¿Vale?

Lo que sea.

¿Qué pasa, estás con alguien?

Toni, ¿qué pasa?

-Hola...

Soy Andrés Coll.

Necesito que vengas ahora mismo a la clínica.

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Servir y proteger - Capítulo 700

14 feb 2020

Rojo intenta dar una donación al Centro Cívico, pero Miguel rechaza el dinero. Mateo está decidido a contar a Verónica y a Paula que va a ser padre, pero antes quiere un segundo test de paternidad. Toni confiesa a su padre que tiene una relación amorosa con Verónica.

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