Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 933 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Van a abrir una investigación por la muerte de Lucas?

Es el procedimiento habitual.

Fichaje nuevo. ¿Qué te parece?

No le he contado nada del negocio de las armas.

-¿No ves que es peligroso?

-No te empeñes, lo que no puede ser, no puede ser, ¿vale?

Ya me buscaré la vida.

Saturnino Morales ha puesto una denuncia contra ti.

Acompañaré a la oficial Alonso a disculparse con él.

-Los engendros como tú no merecéis ningún tipo de respeto.

No me arrepiento ni de lo que dije, ni de cómo lo dije, es la verdad.

-Me dijiste que lo de tu hermana no interferiría.

-Pues te mentí.

-¿Espero afuera? -Sí, pero déjame un minuto,

quiero echar un último vistazo.

Han encontrado restos de ADN de otra persona

en la casa abandonada. Coincide con el de Lucas Infante,

pero solo en un 50%.

Nunca se encontró el cadáver de Ramiro Infante.

¿Me estás diciendo que Ramiro...

está vivo? ¿Se te ocurre otra explicación?

¿Quién eres tú? ¿El instructor de Lucas?

-¡Quieto!

-Aguirre.

(Música emocionante)

(LARA) Acabo de hablar con ella. ¿Sí?

¿Cómo está?

Bien, bien, tranquila.

La llamaba para decirle que Régimen Disciplinario va a abrir

una investigación, pero ya lo sabía. Se lo había dicho Bremón.

Me ha dicho que la van a tener apartada del servicio

hasta que termine.

El procedimiento habitual después de un tiroteo.

Paula debería estar tranquila, no le pasará nada.

Tú y yo fuimos testigos de lo que pasó

y ella actuó correctamente. (AFIRMA)

Los dos lo vimos. (AFIRMA)

Y es lo que vamos a declarar. Sí, sí.

Eso por descontado.

Pero de verdad, lo único que quiero es

que termine todo esto de una vez,

que investiguen lo que hay que investigar

y olvidarnos ya del caso este del Vigilante

porque ha sido horrible. Entiendo lo que dices.

Tienes toda la razón.

¿Nos vamos? Sí. Dame un minuto, que voy al baño.

Ahora vengo. Vale, voy pagando.

Daniela.

Sí, la habitación está lista para entrar.

Sí.

Wifi, eso es.

No, solamente un baño.

Vale, muy bien.

Gracias a ti.

Ahora sí.

¿Buscas compañera de piso?

Sí, o compañero.

Es que no sé si te dije, pero mi hermano se independizó.

Vaya, no tenía ni idea.

¿Todo bien entre vosotros? Sí, todo bien,

pero está siendo una faena, porque encontrar un compañero de piso

no es fácil. Sé de lo que me hablas,

pero estate tranquila porque seguro que encuentras a alguien.

Sí, estoy haciendo un castin bastante minucioso

porque me topé con cada personaje...

Me imagino. A mí me costó encontrar compañero de piso, piso...

Pero bueno, si te puedo dar un consejo,

es que tengas paciencia.

No te precipites.

Sí, sí. Bueno, un poco complicado, ¿no?

Supongo que echarás mucho de menos a tu hermano. Os llevabais muy bien.

Sí, no, a ver, hablamos todos los días,

pero bueno, de repente me siento medio solita en el piso.

Pero bueno, bien.

Ya.

¿Qué? ¿Nos vamos? Sí, vámonos.

Toma, los cafés.

Está buscando compañera de piso. Pues suerte.

-Si saben de algo. -Sí.

Venga.

-Gracias.

Chao. Chao.

-Se han llevado a Saturnino al juzgado.

Veremos a ver qué pasa ahora.

-Estaba revisando el caso Gamazo.

¿Tú sabías que el principal sospechoso

es entrenador personal?

Me pareció "heavy". -Lidia, déjate de gaitas.

No estamos a eso ahora.

-Bueno, es trabajo, ¿no?

-Por mucho que te escondas, el temporal no va a parar.

Esto va a traer consecuencias.

Así que más te vale que te tragues el orgullo

y pienses qué vas a hacer para arreglarlo.

-Es que yo no tengo que arreglar nada.

-Sí, ya sé...

que lo de tragarte el orgullo te cuesta mucho.

A ver. Vamos a ver, Lidia.

¿Crees que no pienso lo mismo que tú de ese desgraciado?

-Pues no lo sé. ¿Lo piensas?

-¡Sabes que sí! No me toques las narices.

Pero no puedes hablarle así a un detenido.

Es la forma más estúpida que conozco de manchar un expediente.

Una denuncia de abuso de autoridad es una cosa grave.

-Bueno, pero eso es mi problema. -No, no, para nada, querida.

¿Crees que no tendré que declarar ante Bremón?

Soy tu superior, tus pifias son mis pifias.

-Bueno, yo no lo veo así.

-Pero esto no va de cómo lo veas tú.

Cuando Bremón se entere y sepa que has desobedecido

una orden directa suya, se pondrá como una hidra.

Por no hablar de la investigación que van a abrir

y yo no podré protegerte,

porque estoy obligado a decir la verdad.

-Pero yo no he pedido en ningún momento que me protejas.

Asumiré las consecuencias,

incluida la bronca de Bremón.

Y siento haberte metido en todo esto, pero no te preocupes,

que me lo comeré yo solita.

-Madre mía.

No has entendido nada.

Por supuesto que no quiero que me perjudique,

tampoco quiero que te perjudique a ti.

-Bueno, Néstor, lo siento, ¿vale? Lo siento.

Lo que tenga que ver con el secuestro de mi hermana,

por mínimo que sea,

me vuelve loca y lo intento controlar,

te lo juro, pero no puedo, no puedo.

No le puedo pedir perdón a un tipo como Saturnino.

Primero, porque no se lo merece.

Segundo... -Nadie te estaba diciendo eso.

Era solo una pura formalidad.

-Ya.

Pero para ti...

esa formalidad es fácil, Néstor, pero para mí no.

Mira, yo asumo, yo acepto

que se llevaron a mi hermana, OK,

pero no lo voy a olvidar.

Y tener a un tipo como ese...

Néstor, perder a una hermana con solo siete años

es lo peor que me ha pasado en la vida.

Y no sabes lo frustrante que es como policía no tener ni una pista

de ese secuestro.

-Sí, lo sé, Lidia. Lo entiendo. -No, lo siento, ¿vale, Néstor?

Lo siento.

(Música dramática)

Ah, ya está lista la tortilla, qué rápida.

-Sí, sácatela para fuera.

Oye, te he visto ahí con Carlos, ¿no? Pegando la hebra.

-No, a ver, no te hagas muchas ilusiones, ¿eh?

Es verdad que cuando pasó lo de su ex,

yo pensé que podíamos volver, pero no,

lo mejor es que seamos amigos.

-Solo amigos, ¿seguro?

-Sí, sí, solo amigos.

Porque es que lo de Carlos y yo ha dado demasiadas vueltas.

-Bueno, ya veremos, ¿no?

A ver, yo os veo como demasiado bien para ser solo amigos.

-Ya. Además, ahora estoy muy ocupada con lo de buscar compañera de piso.

(Notificación de móvil)

Mira, justo.

Una nueva candidata.

Ah, mira.

Supereducada, a todo "por favor", "gracias".

-Pues eso es más importante de lo que parece.

-Pues sí. No hace preguntas raras ni tiene exigencias.

Vale. Que quiere ver el piso en una hora.

Le diré que no puedo porque estoy trabajando.

-No, no, no, vete.

Vete, si aquí quedan cuatro gatos, me apaño sola.

Cuanto antes te quites eso de encima, antes te quedas tranquila.

-¿Segura? -Que sí, que sí.

Corre, tira.

-Bueno, nada, vale.

Pues nada, me voy a ir y luego te cuento.

-Venga. -Gracias.

-Que haya suerte, cariño.

Sácate la tortilla.

-Ah, sí, vale.

-Pero ¿qué dices? ¿De verdad? (AFIRMA)

(RÍE) Y tan en serio, de verdad, que lo he visto yo

con mis propios ojos.

Pero ¿tú estás seguro? ¿Iván, mi Iván, delante del espejo?

Iván, tu Iván, delante del espejo poniendo caras

a ver cómo está más guapo y se lo curra mucho.

Madre mía, yo de verdad que no sabía que fuera tan coqueto.

Yo tampoco, yo tampoco, pero no le digas que te lo dije.

Tranquilo, será nuestro secreto.

A ver, por favor, atended un momento.

Tengo algo... que contaros.

Esta tarde el inspector Salgado y la oficial Aguirre

fueron al lugar donde estuvo Miralles retenida

para efectuar otro registro

en busca de pruebas.

Tras el mismo,

y cuando ya se habían marchado los agentes del GOIT

que los acompañaban y el secretario judicial,

nuestros compañeros fueron atacados.

¿Cómo que atacados?

Pero ¿están bien?

-¿Quién los ha atacado?

Ahora no sabemos exactamente

lo que ocurrió. Cuando la inspectora jefe Miralles

y yo llegamos al lugar de los hechos,

el agresor ya había huido.

¿Cómo están Salgado y Nacha, comisario?

El inspector Salgado está herido.

Muy grave.

Se lo han llevado rápidamente al hospital.

La oficial Aguirre, Nacha...

(Música triste)

Nacha ha fallecido.

Murió durante el tiroteo

de un disparo.

Cuando la inspectora Miralles y yo llegamos allí,

ya no pudimos hacer nada por ella.

¿Se sabe quién ha sido?

Ahora no sabemos nada.

Los únicos que estaban allí eran...

Salgado y...

Aguirre, como os he dicho, los compañeros de GOIT

y el secretario judicial ya se habían marchado.

Y... el asesino huyó.

Estamos intentando localizarle.

Pero ¿no hay ninguna idea de qué ha podido ocurrir?

Creemos que el Vigilante

tenía un compinche.

No trabajaba solo.

Esta persona en cuestión

creemos que erróneamente

la hemos estado dando por muerta todo este tiempo.

Pero ¿quién?

Es el padre de Lucas,

Ramiro Infante.

Pero ¿cómo es posible?

Quiero decir, ¿cómo puede estar vivo ese hombre?

Por ahora no podemos contaros nada más.

La investigación sigue su curso.

Solo quería ser yo quien personalmente os diera

estas trágicas noticias.

Como veis, la pesadilla del asesino de policías

todavía no ha terminado.

Por favor, tened mucho cuidado.

Nuestras vidas siguen en peligro, ¿de acuerdo?

Eso es todo.

Gracias y mucho ánimo.

(Música triste)

Bueno, pues esta es mi habitación

y ya está.

Esto sería.

¿Qué te parece? -Pues está superchula la casa.

De verdad, ¿eh?

Me encanta, me encanta la habitación, el baño,

la cocina...

Está superbonito. -Oye, pues muchas gracias.

Se hace lo que se puede. -No te lo digo por cumplir,

va en serio. Es que si supieras los pisos que hay para alquilar,

dan miedo. -No, no, sí, lo sé.

Nosotros a este le hicimos sus cambiecitos.

Esta pared, los pisos, en fin. Pero sí, quedó muy...

quedó muy bien. -Jo, os ha quedado supercuqui.

Bueno, todo...

menos el cuarto que alquilas.

Se nota que ahí vivía un chico.

-Sí. -Sí.

Pero a ver, que yo lo pongo a mi estilo,

a mi gusto y nada, con unas cortinas y cuatro detalles más,

perfecto. -Sí, es que ese cuarto

era el de mi hermano, que a él le encantaba

que entrara así toda la luz en la habitación,

entonces por eso no tiene cortinas. -Ah, vale.

Era tu hermano. ¿Y se ha ido de la ciudad o...?

-No, para nada, sigue aquí, pero ya teníamos un tiempecito

viviendo juntos y cada quien a su casita.

-Bien. -Sí. ¿Y tú?

¿Qué tal? ¿Tienes familia aquí? -No, qué va, soy de Asturias

y están todos allí. Me vine para trabajar de lo mío,

para estudiar... -Ah, vale, muy bien.

¿Y en qué trabajas? Si no es mucho preguntar.

-No, para nada.

Trabajo en el taller de una "boutique".

Yo hago patrones ahí

y la verdad es que no pagan mucho,

pero me da para vivir y oye, me gusta el trabajo.

Así que nada, así hasta que yo abra mi propia "boutique"

y venda mi propios diseños. Bueno, eso espero.

-Bueno, suerte con eso. -¿Y tú qué haces? ¿A qué te dedicas?

-Tengo un trabajo supernormal, trabajo en La Parra,

en un bar de toda la vida, no sé si lo has visto.

-Sí, me suena de pasar por delante.

¿Es el que está en la plaza? -Ese, el de la plaza.

-Vale. -Eso es.

Pero normalito el trabajo, tampoco, ¿no? ¿Camarera?

-Sí. -Estar detrás de una barra

es muy duro. Lo sé porque mi familia tiene un bar.

-Ya, ya, bueno, sí, es un poquito pesado.

-Sí. Y, no sé, ¿cuándo se queda libre?

Lo digo porque, a ver, por mí cuanto antes.

Es que me estoy quedando en uno de estos pisos

que son de alquileres de días y tal.

Y me estoy gastando una pasta. -Ya.

Me imagino. Bueno, a ver, tengo algunas personas esperando,

así que ahora me tocará pues decidir.

-Ah, vale.

Perdón.

Es que creía que ya habías decidido.

-Bueno, es que... -Que no, no te preocupes, de verdad,

si es normal. Es bueno hacer un castin

porque es importante la decisión,

pero que sepas que estoy superinteresada, ¿vale?

-Vale, muy bien. Lo voy a tomar en cuenta.

Además, creo que nos vamos a llevar superbién.

-Yo también lo creo.

-Bueno, yo me tengo que regresar al bar, ¿vale?

Pero en cuanto tome la decisión

yo te aviso, ¿OK?

Muchas gracias. -A ti.

-Nos vemos. "Bye". -Chao.

(SUSPIRA)

(Música triste)

(Puerta)

Adelante.

¿Cómo está, comisario?

(SUSPIRA) Te puedes imaginar.

(SUSPIRA)

Siento muchísimo lo de Nacha.

No tuve mucho trato con ella,

pero se veía que era una poli de raza, de las buenas.

Una pérdida enorme para todos y también para la comisaría.

Sí, Nacha no era solo una maravillosa policía,

también era una mujer extraordinaria.

Daba gusto trabajar con ella,

hasta Elías le cogió cariño, imagínate.

Decía que no quería otra compañera que no fuera ella.

Nacha sabía manejarlo muy bien.

No es fácil ganarse la confianza del cascarrabias de Elías.

Recuerdo el primer día que vino aquí a Distrito Sur.

Miralles le preguntó que por qué quería ser policía,

se lo preguntaba a todos los nuevos y ella contestó

que: "Porque odio las injusticias".

Lo recuerdo porque lo dijo con una entereza

y una energía muy, muy especial.

Me acuerdo que cuando salió Miralles y yo comentamos

que ahí había una gran policía.

Y así fue. Lo demostró desde el principio.

Además no solamente era una mujer muy cálida y cariñosa,

cuando se tenía que poner dura

se ponía dura de verdad.

Sí, en fin, se nota que toda la comisaría la quería mucho.

Bueno, ya sabes cómo es este trabajo,

al final todos somos una gran familia

y perder a un miembro de la familia es durísimo.

Ahora no cambiaría mi trabajo en el centro cívico

por nada en el mundo, te lo juro. -Bueno.

También lo pasarás mal de vez en cuando.

Dime que sí o si no tendré la sensación de que soy

el único que lo pasa mal en el trabajo.

-A ver, sí que es verdad que estoy liada todo el día

y más ahora que estudio por las tardes.

-Anda, estás estudiando.

No lo sabía. -Pues sí,

un curso que me está pagando la ONG que es superútil,

pero me quita un montón de tiempo, tiempo que no tengo.

A partir de septiembre yo no sé cómo lo haré.

-¿Qué pasa en septiembre? -Pues que me voy a matricular

en un grado de Integración social.

Decidí que si quiero llevar el centro cívico

tengo que formarme como debe ser. -Me encanta ese entusiasmo,

de verdad, Paty. Te voy a decir una perogrullada,

pero una de las mejores cosas que te pueden pasar es

trabajar en algo que te apasiona.

-Eso y el amor correspondido dicen, ¿no?

-A eso tampoco hay que ponerle tanta pasión.

-¿A qué te refieres al amor o al trabajo?

-Buena pregunta, pero en este caso me refería al trabajo,

tampoco hay que ser de esos que se vuelven adictos al trabajo

y no saben hacer otra cosa. -Ah, no, no, no, eso no me pasa.

Aunque sí que es verdad que a veces no veo el trabajo como trabajo,

como estoy todo el día rodeada de gente

y gente del barrio que es supermaja.

-Eso es verdad.

-Y mira que yo no vivo aquí desde siempre,

pero desde que me mudé te juro que siento Distrito Sur

más mi barrio que cualquier otro. Es un sitio muy guay para vivir.

-En eso te doy toda la razón, es muy especial.

-Aquí tenéis, caviar de cerdo para mis clientes favoritos.

-Algo querrás, María, si sacas el aperitivo "premium".

-Pero ¿tú te lo puedes creer? ¿Qué voy a querer? Que seáis felices.

Coméoslos ahora que están calentitos.

-Coge que con la mitad de esto cenas.

-Total. -Y tan ricamente.

-Anda que no picaba de estos cuando estaba ahí trabajando.

Qué peligro tienen los torreznos de la Mari.

-Hacía dos veces: para los clientes y para ella.

-Que están buenísimos.

-Esto con un pan. -Hola, Lara, corazón.

¿Has visto a Nacha? Tenía que venir, ¿no?

-Sí, quedamos para hablar de las clases de flamenco.

Que Nacha con la bachata bien, pero el flamenco...

-El flamenco... está muy pegadita la pobre.

-Es otra historia, va a flipar.

-¿Te pasa algo, Lara?

-¿Estás bien? ¿Qué pasa?

(Música triste)

Nacha, Nacha.

Está muerta.

-¿Qué? -No, no, a ver, ¿cómo va a ser eso?

-¿Qué ha sido durante el servicio?

-No sé lo que ha pasado, Antonio,

está relacionado con el asesino de policías.

Al parecer tenían un cómplice. -¿Claudia está bien?

-Sí, sí, fue ella quien los encontró.

-¿Los encontró? ¿Hay más víctimas? -Salgado también.

-¿También está muerto? -No, no, muerto no, está herido.

Está en el hospital, Claudia está con él esperando noticias.

-Me voy al hospital.

(Música dramática)

¿Cómo está Salgado?

Todavía es pronto, le están operando.

Hay que esperar.

Pero ¿son graves las heridas? Es un milagro que esté vivo,

ha perdido mucha sangre.

Todavía no está claro que vaya a salir de esta.

Cuando acabe mi turno me pasaré por el hospital.

Miralles está allí, yo también me pasaré.

Perfecto, bueno, en cualquier caso va a salir de esta.

Es uno de los polis más duros que conozco,

no se va a rendir fácilmente.

Ojalá tengas razón.

Néstor, no sabes lo que fue encontrarlos ahí en el suelo

en un charco de sangre, Salgado con las manos esposadas.

¿Tenían las placas? No, se llevó la de Salgado

y la de Aguirre.

Esto nos demuestra

que Ramiro y Lucas trabajaban juntos,

estaban compinchados.

Igualmente, ¿por qué estamos tan seguros de que es Ramiro?

Encontraron su ADN en el zulo.

Entonces, ¿la mafia rusa no consiguió acabar con él?

Eso parece.

No sé, dimos por hecho que estaba muerto

a pesar de que no había aparecido el cadáver.

De alguna manera engañó a los rusos,

luego debió contactar con su hijo

y juntos prepararon la venganza,

una pesadilla que parece que no va a terminar nunca.

Ramiro era el instructor de Lucas.

y posiblemente fuera la persona

que le esperaba a la salida del centro de menores

cuando estaba interno.

En el interrogatorio intentó despistarnos,

nos hizo creer que Mario Arias era el misterioso hombre,

ahora sabemos a quién protegía. No quería que supiera

que su padre seguía vivo.

(SUSPIRA) Menudo monstruo el tal Ramiro, hay que ser miserable

para usar a tu hijo en una venganza contra tus compañeros.

Es una persona muy retorcida

y lo que es peor para nosotros,

es más inteligente y más peligroso que su hijo.

Ha conseguido estar escondido 11 años,

11 años en la oscuridad,

y ahora no le importa nada.

Comisario, no importa dónde se esconda,

lo atraparemos.

Eso espero.

Bueno.

Cepeda, mira,

tal y como están las cosas vamos a necesitar un poco de apoyo

a la hora de organizar los grupos.

Cuente conmigo para lo que sea.

Gracias, espero que sea poca cosa, no sé,

quizás supervisar

el caso de algún compañero y lo que debas hacer con Lidia.

Ningún problema. Venga y ánimo. Gracias.

(SUSPIRA)

(Música triste)

Es que menuda mierda de mundo en el que vivimos, tío.

Es que no me lo puedo creer. Nacha.

Nacha no se merecía esto.

-Ni Nacha ni nadie.

Pero que Nacha, tan alegre y tan positiva siempre, tan bonica.

(Música triste)

Yo cada vez que pienso en ella, en su carita,

lo dulce que era.

Es que no puedo.

-Madre mía, yo cuando se lo diga a Elías lo voy a matar.

-Si quieres se lo digo yo a Elías, María.

-No, cariño, yo te lo agradezco, pero...

se lo tengo que decir yo,

que me corresponde a mí decírselo.

-Bueno, chicas, yo me tengo que ir a comisaría, ¿vale?

Adiós, chicas. -Hasta luego.

-Yo me voy a ir también ya.

Así puedes hablar con Elías más tranquila.

-Tranquila no sé.

-Lo sé. Ánimo.

Te quiero mucho, lo sabes, ¿no?

-Y yo a ti.

(Música triste)

Hola, cariño.

Qué bien, me alegro un montón, por Isra y por ti.

Ya, es que... te tengo que decir una cosa.

No sé cómo decírtelo.

(Música triste)

(SUSPIRA)

(Música de suspense)

Antonio.

¿Cómo estás?

Hundida, ya sabes cómo me afectan estas cosas

y más cuando se trata de compañeros tan cercanos.

Ay.

¿Qué tal Tomás? ¿Qué han dicho los médicos?

Pues al parecer la bala está alojada

entre la última lumbar y el coxis.

Es una zona muy delicada,

pero tienen que intervenirle, no pueden dejar la bala ahí.

No sé, es lo que me han dicho.

Saldrá adelante, conozco al equipo de cirujanos,

les he visto hacer milagros. Se pondrá bien.

Está en buenas manos. Me preocupas tú y cómo te está afectando todo esto.

Cómo me va a afectar, si es que fue horrible

cuando llegamos allí a la casa y...

y nada más entrar vimos a Nacha en el suelo, estaba muerta ya y...

y si hubiéramos tardado un poco más Salgado también.

Si nos hubiéramos dado cuenta antes del peligro que corrían.

Venga, no te culpes, por favor. No tienes culpa de nada.

Detuviste al asesino, ¿quién iba a sospechar que tenía un cómplice?

Pues lo tenía, lo tenía y ese canalla está por ahí

intentando hacernos el mayor daño posible.

¿Has avisado a la familia de Nacha? Sí, Bremón se ocupaba

de avisar a Aitana y también a la familia.

¿Y la de Tomás? Enseguida llamé a Mabel, la exmujer.

Casualmente estaba volviendo a Cataluña de un viaje de trabajo

y con las mismas cogía el puente aéreo. Estará al caer.

Me ha dicho que se quedará unos días con él.

Eso está bien, tienes que descansar y cuidarte.

Todo esto es muy traumático para ti.

Pero no quiero moverme de aquí hasta que no me digan

que va a salir de esta.

Tú ve a casa, yo voy en cuanto pueda.

No, voy a tomar un poco el aire. Ahora vuelvo.

(SUSPIRA)

(Música dramática)

Puedo asegurarle que estamos empleando

todos los agentes y todos los recursos necesarios

para solucionar este tema. Todos queremos resultados rápidos,

pero entiéndalo, a veces no es posible.

Mira, escuche... Adelante, disculpe.

Verá, en estos momentos tengo

a una oficial asesinada a sangre fría

y a un inspector en el hospital, como entenderá, no tengo tiempo

para preparar informes, ¿entiende?

Ya, mire, disculpe el tono, entenderá que ahora en Distrito Sur

las cosas no son precisamente tranquilas,

así que la burocracia va a tener que esperar.

Gracias.

Los jefes tan comprensivos como siempre, ¿eh?

Se nota que no están en primera línea.

¿Qué haces? Te dije que te quedaras en casa.

Lara me ha contado lo que ha pasado. No podía quedarme en casa.

Madre mía, Nacha, ¿eh?

Sí, tenía que haberte llamado para informarte, disculpa.

No te preocupes, lo entiendo.

¿Qué tal está Salgado?

Es pronto para saberlo.

¿Entonces...

entonces es verdad que Ramiro Infante está vivo?

A ver, eso no tiene que preocuparte.

Él nunca va a saber que tú disparaste a su hijo.

Ya, porque si se entera irá a por mí,

me imagino que en eso estamos de acuerdo.

Paula, eso nunca va a pasar.

Esa información es absolutamente confidencial, ¿eh?

No se publica ni trasciende a ningún sitio, además,

los implicados sabemos que tenemos el deber de ser discretos.

En teoría sí, pero acuérdate que Lucas

sacaba la información que necesitaba, aunque fuera secreta y confidencial.

Quien dice Lucas, dice su padre.

De verdad, te estás preocupando sin necesidad.

Ahora que sabemos que está vivo no le será fácil ocultarse.

Quizá te tendrías que tomar unos días de descanso

para relajarte.

O si quieres te puedo destinar en oficinas

hasta que hayamos detenido a Ramiro Infante, ¿te parece?

Yo prefiero seguir con mi rutina.

¿Dónde voy a estar más segura que aquí?

Eso también es verdad.

Además que...

un movimiento así podría poner en aviso a Ramiro Infante.

¿No crees?

Bueno, me voy.

Paula.

Tranquila.

(Música de intriga)

Claudia.

¿Se sabe algo?

¿Cómo está?

No, bueno, no, no se sabe nada más, pero seguro que estará bien.

¿Sí? No me lo suavices, por favor, dime la verdad.

Te estoy diciendo la verdad, te lo prometo.

Los médicos son optimistas y...

y nosotras tenemos la obligación de serlo.

Bien, bien.

Oye, que muchas gracias por avisarme, te lo agradezco de corazón.

Solo faltaría, tenías que saberlo.

Y gracias también por acompañarle.

No se ha quedado solo ni un solo momento.

Y ahora... ahora ya estás tú aquí.

Sí, yo no me voy a mover de su lado.

Bueno. Me han dicho que esperemos aquí,

¿te importa si salgo un momento y me aireo un poco?

No, por favor, claro.

Si hubiera alguna novedad, por favor, llámame.

Lo haré, lo haré.

(Música dramática)

(Puerta)

Hola.

-Pasa, Eva, pasa.

-Oye, si me has llamado para hablar del tema de Lucía, está resuelto.

Así que, si es eso, me voy, si no, me quedo.

-Tranquila, mujer, tranquila.

No te he llamado por eso,

pero ya que sacas el tema,

sí me gustaría comentarte algo.

No quiero volver a ver a esa mujer

dando vueltas por mi local.

Y tampoco creo que sea conveniente que ande dando vueltas

por vuestra empresa de mensajería,

porque te aseguro que solo nos traerá problemas.

-Gracias por el consejo, pero ya está resuelto,

no estará mucho en Madrid.

¿Qué pasa, que tú tampoco?

-Pues... bueno, digamos que me voy de viaje,

pero tranquila, que no me voy de vacaciones,

más bien al contrario. Viajo por negocios.

He estado llamando a todos los contactos

de la ruta del sur para explicarles que

a partir de ahora en vez de distribuir drogas,

lo que vamos a transportar van a ser armas.

-¿Y? ¿Algún problema? -No, no, ningún problema.

Todos me siguen siendo muy fieles y muy leales,

confían plenamente en mí.

-¿Esperas que te dé un azucarillo o algo?

Es tu trabajo, ¿eh?

-Ya. Tan encantadora como siempre, ¿verdad?

Verás, donde voy es a Francia.

El contacto que tenía por allí...

Bueno, según me han dicho,

se ha jubilado hace poco, así que...

tengo que encontrar a otra persona que se encargue de afianzar

todo el paso de los camiones

y del transporte de las mercancías por Francia,

ya sabes que es un país clave. A partir de ahí

tenemos acceso al resto de Europa.

Si ese asunto no lo tengo cerrado, tendremos un problema.

-¿Qué haría yo sin tus explicaciones?

¿Tienes sustituto?

-Más o menos, me han hablado de alguien

que puede ser una persona de confianza.

Pero quiero sentarme con él tranquilamente y charlar cara a cara,

ya sabes que estos asuntos es mejor resolverlos personalmente, ¿verdad?

-Lo sé.

Por eso estoy pensando que igual es bueno que te acompañe yo.

-Yo diría que no. -Ah.

-Yo creo que no. Lo mejor que puedes hacer es quedarte aquí.

Tú te encargas de las ventas,

yo del transporte, la distribución de las mercancías.

Cada uno en lo suyo, ¿no?

Verás, Eva.

Me encantaría quedarme aquí charlando contigo,

pero el embarque de mi vuelo empieza dentro de media hora

y aún tengo que llegar al... -¿Cuándo estará operativa la ruta?

-En cuanto vuelva de Francia

estará operativa al 300%. No te preocupes, Eva, tranquilízate,

porque te puedo asegurar que tu pequeña empresa

dentro de nada se va a convertir en un gran imperio.

-Actos.

Eso quiero. No palabras, Quintero.

Ea, un poquito de poesía para ti.

(Música de tensión)

No, no, señorita, no me estás entendiendo.

Yo me la pasé 50 veces mejor que tú.

Vaya nochecita, ¿eh?

¿Ahora?

Aquí en el trabajo.

Bueno, ya sabes cómo es aquí, ¿no?

Uno sabe cuándo empieza, pero no cuándo acaba.

(RÍE)

Oye, justo estoy hablando con un cliente importante,

tengo una reunioncita, te llamo en un ratito.

-Muy bien, muy bien. Hablando con ligues en horas de trabajo.

¿Te parece bonito robarle así a la empresa?

-Jefe, jefe, mire, fui a por una de estas

y justo en ese momento me llamó, ni modo de no cogerla, ¿verdad?

-Ya, ¿y con esta vas en serio o es como las demás?

-A ver, me gusta, me gusta, lo que pasa es que...

la conocí en una de las discoteca estas

en donde van futbolistas, igual es muy...

-¡Quién te ha visto y quién te ve!

Bueno, me alegra que estés disfrutando de la vida y del dinero.

¿También le has dicho que eres un ejecutivo importante?

-No, no, o sea, bueno, le dije que trabajaba en el hotel, nada más.

Aunque es verdad que un poquito sí le sugerí

que era un buen trabajo, pero...

¿Cómo le voy a decir que soy de mantenimiento? Queda mal.

No quiero repetir lo de Natalia.

-Tampoco te creas que me gusta cubrirte cuando ligas con pijas.

Y vamos a trabajar, que para eso nos pagan.

-Oiga, jefe. -¿Qué pasa ahora?

-¿Hay manera de que yo haga algún trabajo...

que no sea el de mantenimiento?

-¿A qué viene eso? ¿No ganas suficiente dinero conmigo o qué?

-No, sí, sí, lo que pasa es que...

se escucha muy mal, ¿no? Les digo "mantenimiento" y se van.

O sea, ¿me entiende?

-Pero ¿qué quieres que te diga?

Lo de mantenimiento es una tapadera para no llamar la atención.

Y como manitas, todo sea dicho, eres un crac.

-Sí, pero podemos buscar otra tapadera, ¿no?

Por ejemplo, por ejemplo, eh...

"Senior president director" o... o "president"...

-¿Qué te pasa? ¿Tiene que ser en inglés el cargo? ¿Qué dices?

-No, no, pero... suena mejor, las cosas como son.

-Ángel, no puedo hacer eso, ¿eh?

¿Qué le digo a la empresa y a los compañeros?

¿Qué le contamos a Carlota,

que lleva años en plantilla, si asciendes antes que ella?

Lo que tienes que hacer es dejar de ligar con pijas de estas.

Seguro que hay un montón de chicas decentes

a las que no les importa a lo que te dedicas.

-Pues esas son las me gustan. -Ese no es mi problema.

¿Te gustan las modelos? Te compras una revista.

-Oye, que te decía que, ahora que estoy por Distrito Sur,

que podíamos quedar y vernos y ponernos al corriente.

Hace siglos que no nos vemos, sí.

Sí, a mí...

Quedamos cuando te venga bien.

Vale.

Eh... me alegro mucho de hablar contigo. Sí.

Sí. Chao.

-Me gustaría cenar sola, así que si no te importa.

-Necesito hablar contigo y solo será un minuto.

-¿Qué tal, chicas? ¿Qué vais a querer?

-¿Qué tal? Oye, ¿María no está?

-No, María no está, ha subido un momento porque...

bueno, recibió una mala noticia.

-Oh, bueno, espero que no sea nada grave.

-Bueno... una amiga de ella y de Elías...

-Ay, no.

Lo siento mucho. Dale un beso grande, ¿vale?

-Sí, sí, claro que sí.

¿Vais a cenar?

-Ella no.

Ya se va. -Vale.

-Yo una copa de vino, nada más, gracias.

-Ah, vale, muy bien.

Eh... ¿Y tú? Bueno, dejo que lo veas y mientras ¿qué quieres de tomar?

-Otro vino, por favor. -Vale, muy bien.

-Bueno, ¿qué?

-Beatriz dice que no puede contratarme

en la mensajería porque tú te niegas.

¿No me vas a perdonar nunca que estuviera con tu padre?

¿O estás celosa porque Beatriz y yo nos llevamos tan bien?

-Mira,

las razones por las que no te trago

son personales.

Las razones por las que no te contrato son objetivas.

-¿Y qué razones objetivas son esas? ¿Me las puedes explicar?

-Voy a ver si puedo.

Uno: que no eres de fiar.

Dos: que acabas de salir de la cárcel.

Pequeño detalle, ¿no?

-¿Hay alguna otra razón objetiva?

-Ah, ¿que no te parece suficiente? Bueno, pues sigo.

Sé que has estado robando en el "pub".

La cárcel no te ha reformado entonces, ¿no?

(SUSURA) Lucía, ¿ves a esta gente?

Pues son mis clientes

y no quiero líos.

-Creo que no eres la persona más adecuada para juzgarme

teniendo en cuenta a qué te dedicas.

-A ver, chicas.

-Gracias. -Ya está.

-Gracias. -De nada.

(SUSPIRA)

-De verdad, déjanos en paz,

déjanos tranquilas a Bea y a mí.

-No me gusta pedir favores,

pero... necesito el trabajo,

tengo que pagar una multa por responsabilidad civil

y con estas manos

no puedo robar carteras tan fácilmente como antes.

Estoy intentando rehacer mi vida, quiero ser una persona honrada.

Ayúdame, aunque sea por la memoria de tu padre.

(CHISTA)

-A mi padre ni lo mentes.

Mira, te explico.

Es que mi mensajería no es un centro de rehabilitación

para delincuentes,

así que búscate la vida como lo has hecho siempre.

-Mira, en eso tienes razón,

necesito un trabajo

y se me ocurre una manera de conseguirlo.

A lo mejor Beatriz no está al tanto de algunos detalles interesantes

sobre su vida, su infancia.

Podría contarle cosas...

muy curiosas que la ayudasen a recordar.

Era muy pequeña, pero no tanto.

-Increíble lo tuyo.

Cuando pienso que no puedes ser más rastrera,

ahí estás.

-De ti depende.

Si no tranquila, si puedes.

(Música de intriga)

(Música de tensión)

Comisario, ¿hay novedades?

Bueno, Claudia y Antonio han ido a ver qué tal va

la operación, a ver si a él le dicen algo porque a mí...

¿Y Ramiro? ¿Sabemos algo más?

Sigue sin haber rastro de Ramiro, ha desaparecido otra vez,

como un fantasma.

(SUSPIRA)

Seguro que está en el escondite que tenía Lucas,

que no fuimos capaces de encontrar. Ya y del que...

no conseguimos que nos dijera nada en el interrogatorio.

Mira, ahora sabemos por qué.

De todas maneras, no tiene que estar muy lejos de la calle Júcar,

no puede ser una casualidad que iban a encontrar esas imágenes

de Lucas encapuchado precisamente allí.

¿Quiere que nos demos una vuelta? No, ya me he encargado,

hay varios agentes peinando la zona,

van a preguntar casa por casa a ver si alguien ha reconocido a Lucas

y también van a probar el juego de llaves

en las viviendas abandonadas.

Es ir un poco a ciegas, pero no queda otra.

¿Iván sigue rastreando las cámaras de la zona?

Sí, aunque no creo que tenga muy buenos resultados.

Ramiro es un experto en pasar desapercibido.

Lleva toda la vida viviendo en la clandestinidad.

¡Emilio! Hombre, Néstor, ¿qué tal?

¿Qué te han dicho?

Bien, bueno,

ha salido ya de quirófano, la operación ha salido bien,

pero hay que esperar a que despierte. -¿Por qué?

¿Quedan secuelas? -La zona donde se alojó la bala

es una zona difícil de trabajar.

Los médicos dicen que no hubo daño, pero no pueden estar seguros al 100%

hasta que no vean cómo se desarrolla el posoperatorio,

puede haber problemas de movilidad.

¿Eso qué quiere decir? ¿No va a volver a andar?

No, no, las piernas no están afectadas, no,

son las vértebras implicadas, que pueden afectar a la movilidad

de las extremidades superiores,

pero hay que hacer pruebas a ver si ha ido todo bien, vamos a esperar.

Pero la buena noticia: está fuera de peligro.

Después de la sangre que ha perdido y dónde se ha alojado la bala,

buenas noticias.

¿Lo han subido del quirófano?

Sí, está en la UCI en Observación.

Si no hay problemas, mañana lo subirán a planta.

-¿Y Claudia?

-Claudia está con Mabel en la cafetería.

Nosotros vamos a casa ya, aquí no pintamos nada.

Sí, todos necesitamos descansar.

Muy bien.

-¿Qué tal?

-Pues no he dado pie con bola en todo el día.

No paro de darle vueltas

a la cabeza con todo lo que ha pasado.

Me parece tan injusto.

¿Tú qué tal?

¿Has hablado con Elías?

¿Y? ¿Cómo se lo ha tomado?

-Fatal.

Para él, Nacha...

era más que una amiga, era como una hija.

Y con todo lo que lleva pasado, lo de Isra y...

y ahora esto.

Estaba destrozado, Paty,

no paraba de llorar, prácticamente me colgó el teléfono.

-Yo también he estado hablando hoy con Toni

y está hecho polvo el pobre.

-Ha sido un día horrible.

-Ya te digo.

-A mí se me caían las lágrimas cada dos por tres.

Me he metido varias veces en la cocina

para que no me vieran llorar los clientes.

Pero claro, con la cara que llevaba...

me notaban que me pasaba algo.

-María, ¿estás cerrando ya?

-Sí, pero si queréis algo de cenar,

os lo preparo rapidico.

-Pues, por favor, si no es mucha molestia, sí.

-Claro que no me importa, mujer.

Si total, para subirme a mi casa y darle vueltas a la cabeza yo sola,

y darme una panzada de llorar...

¿Cómo está la gente por comisaría?

-Pues imagínate.

Igual que el día que Vlado Khan mató a Alicia.

No pasa un minuto sin que alguien se acuerde de Nacha

y se ponga a llorar.

-Sí. Todos la queríamos muchísimo.

-¿Y sabemos algo de Salgado?

-Sí, Bremón ha dicho que la operación ha ido bien,

ahora hay que esperar a ver cómo evoluciona.

-Pues ojalá que bien.

(SUSURRA) -Ojalá.

-Cuánto daño ha hecho ese asesino.

Es que encima Nacha era tan...

tan especial, tan bonica,

tan positiva siempre.

Y muy buena amiga.

A Elías le cambió la vida,

hasta lo enseñó a bailar.

Ella porque...

porque me sacara alguna noche por ahí y eso.

Y en nuestra boda, acuérdate...

las palabras que dijo, que nos emocionó a todo el mundo,

es que era... qué bonica era.

-La vamos a echar muchísimo de menos.

-La verdad es que Nacha era una de esas personas que...

que deja huella, ¿eh?

(Música triste)

Pues ¿sabéis lo que os digo?

Que Nacha era muy alegre,

yo creo que no le gustaría vernos así.

Así que vamos a quitarnos de encima esta tristeza

y brindemos por ella, que allí donde esté,

se lleve una alegría.

Que no se diga, hombre.

Hala, por Nacha,

que ha sido la policía más bonita de Distrito Sur.

Mejorando lo presente.

-Venga, por Nacha.

-Por Nacha. -Por Nacha.

-Por Nacha.

-Pues mira, decides tú,

vamos a contratar a Lucía.

-¿En serio?

-Bajo tu responsabilidad.

Quiero que eches un vistazo a ver qué tal llevan

el operativo de seguridad, ¿de acuerdo?

Me parece buena idea,

Ramiro podría ir a por Salgado otra vez.

A la prensa no se le ha dado ningún nombre ni se le dará.

Los que sabemos quién disparó a Lucas somos unos cuantos compañeros

y nadie va a decir nada.

-Ya, pero tendrán que decírselo a Régimen Disciplinario

cuando les interroguen y ellos no son mis compañeros,

ni siquiera me conocen.

¿Cómo sé que no lo van a filtrar?

-¿Sabes?

Cuando estábamos casados me preparé mil veces para esto, pero...

ahora que llegó el momento, se me hace un poco duro.

-Bienvenida al pisito.

-¡Ey!

Jo.

De verdad, qué ilusión.

En un día como hoy,

lo último de lo que tendría que acordarme

es de Saturnino Morales,

pero gracias a la oficial Alonso,

¡Saturnino Morales está en la primera línea de marrones

que tengo que solucionar!

¡Lidia!

¿No habíamos quedado en que ibas a pedirle disculpas?

Lo veo todos los días.

-¿Por? -Sí, porque todos los policías

de Distrito Sur se toman el café en mi bar, entonces...

-¿Que es poli?

-Sí, ¿por?

-¿Es este?

Sí, es ese, Ramiro Infante Holgado,

el asesino de Nacha.

Yo voy a explicarte lo que voy a hacer:

proteger a mi hermana,

como sea,

como haga falta,

pero Beatriz no va a sufrir.

-Una cámara ha dado un plano de Lucas Infante entrando

en el polígono industrial. Podría tratarse de su escondite.

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Servir y proteger - Capítulo 933

07 abr 2021

Bremón comunica a una conmocionada comisaría el asesinato de Nacha a manos de Ramiro Infante. Salgado ha sobrevivido al disparo de Ramiro, pero debe ser operado de urgencia. La operación es un éxito. Pero es pronto para saber si sufrirá alguna secuela.

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