Servir y proteger La 1

Servir y proteger

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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 880 (parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

-Sí, esta semana, aparte de póquer, tenemos noche de ruleta.

Es una oportunidad nueva que ofrecemos a los mejores clientes.

¿Se anima usted a participar?

Por supuesto. Los 1500 euros de entrada

dan derecho a jugar al póquer y a la ruleta.

Caras nuevas no. En principio, los habituales.

Bueno, veré lo que puedo hacer.

Cuando tenga el día concreto yo le aviso.

Venga, adiós.

-Quería el nivel de albañil. -Sí.

Quiero comprobar que la mesa de la ruleta está bien nivelada.

-¿Será desconfiado? Si vino un especialista a montarlo.

-Ángel, no me fío. Debo asegurarme de que está nivelada.

Si no lo está, los números empezarán a repetirse.

La gente dirá que somos unos tramposos y será nuestra ruina.

Sobre todo si se repite el cero, cuando gana la banca.

Pero parece que está bien.

-No, sí. La verdad, está bastante bien, ¿eh?

No parece de segunda mano.

Y tampoco quiero ganar una estrella, pero la limpié perfecto.

-Oye, en las veladas de ruleta estaría bien que vinieras de traje.

Que se vea que hay nivel.

-No tengo. Bueno, tengo el que me prestó de la lavandería.

-Por ahora tira con ese, pero piensa en comprar uno.

Está bien tener un traje.

-Bueno, igual alguno con descuento.

¿Cuánto vamos a empezar?

(SUSPIRA) -He conseguido dos jugadores, pero faltan más.

-¿Cuántos necesitamos?

Para la ruleta, todos los que quieran. No hay límite.

Así ganamos más dinero.

Pero no es fácil encontrar gente interesada, con pasta

y que no lo largue.

-Ayer fui a la 237 y el señor estaba jugando una partida "online".

-¿Y qué?

-Me preguntó que dónde había un casino.

-No te habrás ido de la lengua y le habrás contado nada de esto.

De las timbas de póquer y demás. -¿Qué pasó?

¿Cree que aprendí en la cárcel o qué?

-Menos mal. ¿Piensas que tiene pasta ese tío?

-Si estaba preguntando por un casino, yo creo que...

-La 237. Déjame pensar.

¿No es el inglés que llegó ayer? -Sí.

Tim Sullivan.

-Sullivan. -Eso.

Lo estuve investigando para tenerlo bien fichado.

-Muy bien. A eso se le llama tener visión de negocio.

Cada vez me gusta más que estés metido en el ajo.

Déjame que mire en el Intranet del hotel, porque no le pongo cara.

-A ver, es pelirrojo. No hay tanta pérdida.

-Aquí está.

-¿Lo va a invitar?

-No, es pronto para decirlo.

Primero habrá que tantearle, a ver si es de fiar.

(Puerta)

Inspector jefe, quería vernos, ¿verdad?

Sí. Sentaos.

(EXHALA PROFUNDAMENTE)

Tengo un caso nuevo para vosotros.

Acaba de llegar una orden de búsqueda y entrega

de un ciudadano británico: Kenneth Williams.

-¿Y de qué se le acusa?

-De asesinato.

Os he enviado un correo con toda la información que hay:

la fotografía y la orden.

Vale.

Aquí lo tengo.

Kenneth Williams.

¿Y por qué emitieron la orden de detención?

Por un tiroteo.

Un ajuste de cuentas entre bandas rivales en Mánchester.

Al parecer, todo empezó cuando un miembro de la banda

le desfiguró la cara a otro de otra banda

con un palo de golf.

-Dios, qué bestia. -Sí. El tiroteo se produjo

en el interior de dos coches que estaban persiguiéndose.

El tal Williams alcanzó a una transeúnte:

una joven estudiante que pasó por allí por casualidad.

Y falleció.

Vaya.

Pobre chica. Qué forma más absurda de morir.

Y todo por estar en el lugar y en el momento equivocados.

Veo que al resto de implicados se les detuvo.

Sí, y algunos con heridas de consideración.

Pero se supone que se ha fugado del Reino Unido

con pasaporte falso,

porque no hay rastro en los registros fronterizos.

¿Y por qué creen los ingleses que ha venido a España?

Pues conoce muy bien el país,

y habla perfectamente el español.

Además, ha trabajado varios veranos

como vigilante de seguridad en varios pubs.

-¿Y por qué en Madrid y no en la Costa del Sol o Levante?

-Muy bien apuntado.

Lo sensato para él sería esconderse en las colonias inglesas de allí.

Pero desde hace años

tiene una hermana que vive en Distrito Sur.

Sí, aquí lo veo.

Jessica Williams.

Sí. Tenéis que contactar con Jessica

y averiguar si ha contactado con su hermano.

En el informe tenéis la dirección y el móvil.

-Ya. ¿Sabemos a qué se dedica?

-Es profesora de inglés. Perfecto.

No nos será difícil encontrarla.

Cuanto antes lo hagáis, mejor.

Si está aquí, hay que localizarlo enseguida

antes de que se esfume.

Seguro que Kenneth quiere fugarse con esa nueva identidad.

Vale, sin problema.

Le mantendremos informado. Figueres, Okoye. Gracias.

-He acabado con las diligencias.

-Estupendo.

-Al final tenías razón.

Beni era de fiar.

El atracador estaba justo donde nos dijo.

-Yo nunca dudé que la información que nos diera fuera verdad.

Qué cosas, ¿verdad?

Gracias a una yonqui hemos detenido a un peligroso delincuente.

A lo mejor no son tan chungos como a ti te parece.

-Vale, sí, soy una bocazas. Siento todo lo que te dije.

Es que tengo un problema con el filtro. Ya te darás cuenta.

-Yo tampoco debí irme del bar de esa manera.

Al fin y al cabo, puedes pensar lo que quieras.

-Néstor, María me lo ha contado.

Pero porque le he insistido, ¿eh? No se lo tengas en cuenta.

-¿Qué te ha dicho?

-Que tu mujer fue adicta.

Pero ya está, nada más. Me ha dicho que si quería saber,

que te preguntara a ti directamente.

Y que si no me lo quieres contar, lo entiendo perfectamente.

Supongo que es un tema delicado.

Solo quería decirte que siento mucho todo lo que te he dicho.

-Vale. No pasa nada.

Son cosas que pasan. Tú no sabías nada.

-Bueno, pues voy a entregarle esto a Salgado.

-Espera.

Ya que somos compañeros, es mejor que lo sepas.

Además, no hay por qué esconderlo.

Forma parte de mi vida.

Se llamaba Isabel.

La conocí cuando trabajaba aquí, en Distrito Sur.

Era una yonqui.

La detuve un par de veces por trapichear.

Al principio la trataba como tú a Beni,

pero pronto vi en ella...

No sé, algo. Una luz.

Algo que la diferenciaba del resto.

Y la convertí en mi confidente.

Empezamos a tratarnos más estrechamente,

nos conocimos mejor...

-Y te quedaste pillado.

-Tardé un poco, pero sí.

Cuando estaba bien, Isabel era una mujer increíble:

inteligente, cariñosa, superdivertida...

Pero ella sabía que con la droga todo eso desaparecía.

Intentó dejarlo varias veces.

pero en esa época este barrio era un pozo de droga,

y siempre acababa recayendo.

Al final me pidió ayuda,

y la llevé a un centro de desintoxicación.

Y cuando salió...

bueno, pues ya nos habíamos enamorado.

-Bueno, vaya historia, ¿no? ¿Y cuándo os fuisteis a Sevilla?

-Al poco de que terminara su rehabilitación.

Así dejaba atrás toda esta mierda en la que ella se hizo drogadicta.

Fuimos muy felices en Sevilla, Lidia.

Hasta que murió por hepatitis crónica.

-Por eso odias a Quintero.

-¿Eso también te lo dijo María? -No, eso te lo digo yo.

Cuando hablamos de él, se te marca una vena aquí.

-Quintero movía droga por toda España y Europa.

Por su culpa, este barrio fue un almacén de droga,

Montones de jóvenes se engancharon a la droga,

Isabel entre ellos.

-De todas formas, te la jugaste mucho.

Tu mujer pudo recaer en Sevilla. O arrastrarte a ti.

(CHASQUEA LA LENGUA) -Fuiste muy valiente.

-No, Lidia. Estaba muy enamorado de ella.

Y cuando los sentimientos son tan fuertes, no te dejan elección.

-Ya. Cuando quieres a alguien,

te agarras a cualquier cosa con tal de ver luz al final del túnel.

Aunque no tenga ninguna lógica.

-Para mí sí tenía lógica.

Y resultó.

-Bueno, pues gracias. No tenías por qué contármelo.

-Mira, me ha venido bien soltártelo. Lo tenía guardado aquí dentro.

Y desde que he vuelto aquí, no lo había sacado.

Además, me dará fuerzas para...

soportar la bronca que nos espera.

-¿Qué bronca?

-La de Salgado, como no le reportemos.

-¡Ah! Venga, vamos.

-El comisario en persona comiéndose un sándwich

en la sala de descanso. Quién lo diría.

Hoy no tengo un segundo ni para comer.

Y te digo una cosa:

prefiero un triste sándwich de la máquina

que comer en el mejor restaurante con Jefatura

tal y como está todo.

¿Te siguen apretando?

Desde que la Comisaría General de Policía

está casi al completo revisando casos de hace 15 años,

te puedes imaginar. Ya, me lo imagino.

Pero bueno, al menos tengo allí a Miralles.

Eso me tranquiliza bastante.

La cosa será más rápida y más diplomática también.

Una buena decisión.

La decisión ha sido de ella. Yo me he enterado esta mañana.

¿No te parece bien?

Si te he de ser sincero, creo que es más útil aquí.

Debemos revisar a fondo

los casos de los pacientes sospechosos

que vayan encontrando para hacer la primera criba.

Y creo que sería suficiente con cualquier policía.

No es necesario un inspector jefe.

Salgado, de todas maneras, no estarás solo en este caso.

Necesitamos actuar rápidamente en cuanto lleguen sospechosos.

¿En quién has pensado? Cepeda.

Ah, qué gracia.

Justo era el candidato que tenía

para que ayudara en la Comisaría General.

Entonces estarás de acuerdo.

Sí. Ahora está en un caso de un atraco con Alonso,

pero creo que no habrá problema para que nos eche una mano.

Coordinaos en todo momento con Miralles.

Y no esperéis al último momento para pedir informes.

En cuanto localicen a un posible sospechoso,

que os lo pasen de inmediato. No pensaba hacerlo de otra manera.

En cuanto tenga un momento, pongo al día a Cepeda.

Que aproveche. Gracias.

Bremón.

(KENNETH) -"Hola, pavo".

Sí, soy yo.

Sí, ya sé que hablamos ayer también.

Bueno, solo quería saber si algún contacto tuyo

ya tiene un trabajito para mí.

Nada más.

Sí. Quiero ir a la costa, a Málaga, pero...

No tengo nada de dinero.

Vale. Sí, bueno. Dime algo pronto, porfa.

"O.K. Bye".

(SUSPIRA) ¡Mierda!

(JOAQUÍN) -Carlota, los de la 140 siguen en la habitación.

Mira si han pagado el suplemento para salir más tarde.

Ya tendrían que haber salido.

-No. No han pagado el suplemento. Y no han hecho el "check-out" aún.

-¿Sí? -Sí.

¿Me puedes dar un duplicado de mi tarjeta de habitación, porfa?

Es que... la dejé dentro.

-Yo se la doy.

Sube a la 140 y pregunta cuánto tiempo más van a necesitar.

-Es la... 237.

(JOAQUÍN) -Vale.

Sí. Así que usted es el señor Tim Sullivan.

-Sí. ¿Y usted?

-Joaquín Rodríguez, director del hotel.

¿Está contento con su estancia en el hotel?

-Sí, no está mal.

-Espero que todo sea de su agrado.

Lamento el incidente que tuvo con el televisor.

Estará solucionado, imagino. -Sí, no hay problema. Gracias.

-Y en Madrid, ¿por placer, por trabajo...?

-Bueno, un poco por todo, supongo.

Es que conozco el país desde hace mucho tiempo,

y me gusta.

Es por eso que monté un pub en la Costa del Sol.

Estoy pensando en montar otro por aquí, en Madrid.

-Un hombre de negocios.

Si piensa en expandirse, es que le va bien.

-Sí, sí.

La cosa más difícil es encontrar una buena ubicación para el local.

-Si necesita algún consejo sobre la ubicación, el sitio,

puede preguntarme.

O si quiere salir a entretenerse un rato.

-Vale, gracias.

Es que el chico de mantenimiento ya me recomendó algunos lugares.

¿Cómo se llamaba?

El Moonlight y la Red Star.

-¿Y qué le parecieron?

-Bueno, para tomar una copa no está mal,

pero... yo prefiero los casinos.

¿Sabe? Pero no hay ninguno en esta zona.

Me fastidia bastante.

-¿Y qué prefiere en el casino, la ruleta, el póquer...?

-Bueno, las dos cosas, la verdad.

Pero bueno, no hay ninguno por aquí.

-Ya veo que le gusta ganar dinero no solo a través de los negocios.

-Exacto, pero ¿a quién no?

-Mire, yo conozco un sitio donde se juega a la ruleta y al póquer.

No es un casino, es un sitio poco ortodoxo.

¿Me entiende?

-¿Clandestino? Vaya...

Bueno, todavía mejor.

En los casinos a veces hay demasiadas normas,

demasiadas regulaciones, y no me gustan.

-Entonces, ¿le interesaría?

-Sí, depende. ¿Dónde está este sitio?

-Mañana se lo digo. Eso sí, debe ir con dinero.

La entrada mínima son 1500 euros en fichas.

-No hay problema. -Perfecto.

Entonces yo le avisaré.

-Vale, gracias. Chao. -Chao.

(Música instrumental)

(LARA) -"Chicas, ¿cómo vais?".

(LIDIA) -Yo ya casi estoy. -¿Y tú, África?

-Paciencia. Ya estoy.

-Madre mía. Qué "look" tan... formal, ¿no?

-¿Qué pasa, no te gusta? -Sí, no es eso.

Es que estaba acostumbrada a verte más cañón, más sexi, más...

-Bueno, a ver, ya está. Eran otros tiempos.

Para una cena está bien, ¿no?

-Sí. Si te ves bien, perfecto.

-Tú vas guapísima. -¿Sí?

-Te quedan genial los labios rojos. -¿Sí? Molan, ¿eh?

Puedo prestarte mi labial. -No, llevo uno. ¿No se nota?

-¿Llevas...? -Sí.

-Jolines, pero si es como si no llevaras nada.

No se ve, y menos de noche. -No sé, a mí me gusta.

En Mallorca me lo pongo para salir con Xisco.

-Ah.

Vamos, menudo pibón. (RÍE)

-Si quieres ligar conmigo, bonita,

ponte a la cola.

-No, vas increíble. -Gracias.

Tú... bueno, normalita, ¿no?

-Ya. Sobre todo, comparada con vosotras.

-Si quieres, puedes cambiarte.

Tendrías que ver cuando salíamos por Formentera.

Los guiris se enamoraban de ella nada más verla.

¿Recuerdas al que cambió el billete de avión para otro día

para acompañarnos a la playa? -No.

A ver, es que salíamos a quemar la isla.

Muy loco. -Yo esta noche voy a hacer lo mismo.

-Sí, hay que celebrar el reencuentro.

-Ya, pero... -Cámbiate si quieres.

Nos echamos unas birras mientras.

-Chicas, que no. Yo no voy a salir a quemar nada ni a ligar.

Yo tengo pareja. Ya está.

-Claro, pero no tiene nada que ver.

O sea, yo no es que salga a ligar,

ni me importa tener pareja o no.

Me pongo así por verme diferente, por cambiar.

-O por darle vidilla a los tacones

antes de que se fusionen con el armario.

Pero haz lo que quieras. Así vas bien.

-Pues no sé. Voy a ver qué tengo. Venga, que me cambio en un momento.

-Haz lo que te dé la gana.

-Que me apetece. -¿Sí?

-Vale, voy a ver. -Vale.

-¿Cojo unas birras? -Venga.

-Oye, el chico ese que está con la pequeña de las Velasco,

es su novio, ¿no? El tal Bruno.

El que la tuvo que defender el otro día en la trifulca.

-Sí, ¿por? -No.

Por nada. Me interesa todo lo relacionad con las Velasco.

Creo que voy a intentar conocer a ese chico más de cerca.

-¿En qué plan? ¿Vas a tomarte unas copas con ellos?

-No, mujer. Al menos esperaré a que se quede solo.

-Bueno, suerte, porque hoy a estos no los separas ni con disolvente.

-La paciencia es la madre de la ciencia.

Solo hay que esperar a la suerte.

Y a veces llega antes de lo que esperas.

Ábreme dos botellines.

(Botellín abierto)

Gracias.

Esto para vosotros. -No hemos pedido nada más.

-Ya, lo sé. Es invitación de la casa. No te preocupes.

-¿Y eso por qué?

-Soy Fernando, el...

Bueno, tienes la mano un poco tocada.

Soy el dueño del Moonlight,

y me han dicho que tuviste que defender a tu chica el otro día

por una pequeña bronca. Alguien quiso sobrepasarse, ¿no?

-Sí. Las noticias vuelan.

Estás en lo cierto.

-Es lógico que esté al tanto.

Soy el dueño del negocio, como te he dicho.

Por eso quería invitaros, para compensar las molestias.

-Ah, pues muchas gracias.

Nunca me habían invitado a cerveza por pegarme.

-Espero no tener que seguir invitándote a más cervezas.

¿Y qué tal fue todo?

¿Fue todo bien cuando salisteis?

-Sí. -¿Algún problema?

-No, qué va. Fue una pelea sin más.

Bueno, él se llevó la peor parte.

Y luego vino la policía, me tomaron declaración y...

Y no me dijeron nada porque fue en defensa propia.

-Bueno, pues me alegro, la verdad. Me alegro bastante.

Y también me alegra que hayáis vuelto

y no nos hayáis tenido en cuenta ese pequeño incidente.

Son situaciones desagradables que no nos gustan,

pero son inevitables.

-Tranquilo, tontos hay en todas partes.

(RÍE) Además, que este garito está muy bien, tío.

Me pilla cerca del curro. Trabajo en Mensajería Velasco.

Te sonará.

-Sí. He estado varias veces para enviar paquetes.

No te he visto nunca por allí.

¿Estás trabajando de mensajero?

-Sí, estoy de "mensaca".

Bueno, por ahora. -Por ahora.

Vaya, eso indica que hay ambición, y que quieres prosperar. Muy bien.

(CARRASPEA) -¿Te importa? -Perdón.

-¿De qué hablamos?

-Bueno, si queréis pedir o tomar algo más,

solo tenéis que levantar la mano. -Gracias.

¿Qué ha pasado en el baño? ¿Por qué tan borde?

-Tú de ese tío no te fíes, ¿vale?

-Bueno, ¿y por qué?

El tío se ha enrollado, ha traído botellines... ¿Qué p asa?

-Que mi hermana me dijo que es muy peligroso.

Y que se mete donde no le llaman.

Así que cuidado con él. -¿Y tú te lo crees?

-Sí. -¿Qué me estás contando?

Eva les cae mal a todos,

menos a ti. Y a veces ni eso. -Ya.

Bueno, hazme caso y ten cuidado con este tío.

-Llevo escuchando esa frasecita desde que llegué.

-Es lo que te toca. -Bueno, vale. Te haré caso.

-La verdad es que me está sorprendiendo África.

-¿Tan distinta la ves?

-Sí. Antes era mucho más desinhibida.

Pero no solo con la ropa. Con todo en general, ¿sabes?

-Bueno, la gente cambia. -Sí. Será que ha evolucionado.

Y se ve que yo no.

-Oye, ¿y Paula? ¿Dónde está?

-Me ha mandado un mensaje.

Me ha dicho que Salgado le ha encargado un asunto.

El de un inglés que tiene una orden internacional

de detención y entrega. ¿Te suena? -Sí.

-Y viene luego, cuando termine.

-Pues estoy por ir a comisaría y ayudarla.

Con lo que tarda tu amiga... Mira.

-¿Me echáis una mano? (LARA) -Pero ¿todavía estás así?

-Es que no sé qué elegir.

-A ver. Es que esto... -Bueno...

-Es igual, ¿no? Es un poco parecido a lo que llevas.

-Bueno, a la gente con la que voy en Mallorca le gusta. Y a mí.

-A ver, África.

El tema es que a ti te guste vestir como vistes. Punto.

-Bueno, claro. Si no, no me lo pondría.

-Ponte esto con una faldita y un tacón, y ya está.

-Es que no uso ya esas cosas. No...

-Pues si tú te sientes bien así, no pasa nada.

¿Vale? -Claro.

Vámonos ya, venga. -Va.

Entonces voy así y ya está, ¿no?

Guay. -Vale.

Si no estás segura, se me ocurre una idea.

Te puedo prestar algo de ropa.

-No sé.

-No sé. ¿Seguro? Sí, venga.

-Vamos a mi armario y te pruebas algo.

Si no te convence... -Vale.

Va, me pruebo algo, sí.

¿Y me prestas tu pintalabios?

-Claro. -Rápido, porfa.

-¿Qué tal? ¿Cómo ha ido, Jessica? -Hola.

-Hola. -Me he enterado de que al final

te quedas en la dirección del centro.

Me alegro mucho, porque estás haciendo un gran trabajo.

-Ah, muchísimas gracias. Yo también me alegro mucho.

Pero si no llega a ser por María, yo no estaría aquí.

Porque no lo veía nada claro.

-Ya me han contado.

La que armó con todos esos vídeos que pidió a los vecinos

agradeciendo tu labor.

Desde los mayores hasta los chavales del curso de Garantía Social.

-Ya ves lo que consiguió.

En el fondo soy una sentimental. Solo espero que no os arrepintáis.

-Eso ni lo dudes. Eres un pedazo de directora.

Y estamos encantados contigo. -Gracias.

(Puerta)

Hola, Paty. Hola.

-Hola. ¿Jessica Williams?

Sí, ¿por qué?

Somos Carlos Okoye y Paula Figueres. Queríamos hablar con usted.

La llamamos al móvil, pero aparecía apagado.

Cuando doy clase, tengo mi móvil apagado.

-Ya. No es necesario que lo encienda. Estando aquí no la vamos a llamar.

Hemos estado en su vivienda, y tiene un portero muy amable.

Él nos dijo que trabaja aquí. Pero ¿a qué viene todo esto?

-Sí, ¿qué pasa?

-Nada, tranquila, Paty. Solo serán unas preguntas.

Si no te importa, déjanos a solas con ella.

-Vale. Estaré en el despacho, ¿vale? Cierro.

Muchas gracias.

Jessica, ¿sabe algo de su hermano Kenneth?

¿Por qué lo preguntan?

-Tenemos una orden de detención y entrega

emitida por Reino Unido.

Sospechamos que puede estar en España, y lo buscamos.

-¿Una orden de detención? ¿De qué se le acusa?

¿No lo sabe?

Por favor, dejen de jugar a las adivinanzas conmigo.

Soy su hermana. Tengo derecho a saberlo.

Sí, verá: a su hermano Kenneth se le acusa

del homicidio a una estudiante en un tiroteo en Mánchester.

No. No puede ser.

Mi hermano es verdad que se ha metido en líos,

y más de una vez he tenido que dar la cara por él.

Pero ¿matar a alguien?

No. Eso es imposible.

-Sentimos no poder contarle nada más,

pero los hechos son claros y su autoría también.

-Se equivocan. Es un buen chico, no es un asesino.

Ya, Jessica, sabemos que es un trago muy difícil de digerir,

pero necesitamos que nos diga todo lo que sepa, ¿de acuerdo?

¿Su hermano le ha llamado últimamente?

No. ¿Ha contactado con usted?

No. La última vez que me llamó por teléfono

lo hizo desde Mánchester, y no noté nada raro.

-¿Y cuánto hace de eso?

-Una semana, más o menos.

Si vuelve a contactar con usted, Jessica,

póngase en contacto con nosotros.

Estamos en la comisaría de al lado.

Le dejo el teléfono y el número de extensión.

Vale.

-Siento tener que decirle esto,

pero... si su hermano contacta con usted

y no nos lo comunica,

estaría cometiendo un delito de encubrimiento.

-Pero es mi hermano.

-Ya, pues precisamente por eso me veo en la obligación de decírselo.

-Entiendo.

Contáctenos. En cualquier momento.

Vale.

-Es que ni punto de comparación.

Ahora ya al menos te reconozco.

-Te queda muy bien.

-Sí. Gracias, chicas. Me gusta.

-Oye, hoy no hay mercancía para ti en el pub. ¿Eh, Lara?

-Ya lo he visto. Pero vamos, que me da igual.

Esta noche era para nosotras, y últimamente paso de los tíos.

-¿Qué tal, chicas? Aquí tenéis.

-Gracias.

-Estáis muy guapas. ¿Celebrando algo?

-Pues sí. Sí que celebramos, ¿no?

Venga, por la amistad. -Por la amistad, claro que sí.

-Chis.

Que esta noche es para nosotras. -Que sí, que ya. Ya.

(Móvil)

-Te están llamando.

Es Xisco, ¿no?

-Ay, Xisco, sí. Qué pereza. Estamos de fiesta. No me apetece.

Ya está. Solucionado.

-¡Hombre!

-Hola, chicas. Perdonad por llegar tarde.

Mirad quién estaba fuera. -Buenas.

-Qué bueno. Pensé que no ibas a venir.

-Sí, y quedarme en casa aguantando a Carlos.

Qué va, ni loco.

-¿Y qué tal, te gusta el sitio? Nosotras venimos mucho.

-Lo mejor es la compañía.

-Uh, qué pelota tu amiga.

¿Tú qué tal el caso?

-Pues bien. Hemos contactado con la hermana del chico que buscamos.

Trabaja por el barrio.

(Móvil)

-Me está llamando Xisco.

-Ay, deja. No contestes. Ya le llamo yo.

Deja, sí.

(LIDIA) -¿Y tú qué?

(HOMBRE) -"¿Qué pasa, por qué no contestas?".

-Salí a cenar sola con Lara, y estamos tomando una infusión.

Tenía el móvil en el bolso, no lo he oído.

-"Desde que llegaste, ni una videollamada.

No entiendo por qué. Siempre lo hacemos. ¿Qué tal ahora?".

-No es momento de videollamadas. Estoy hablando con Lara.

-"Venga. Mándame una foto con ella aunque sea.

Así le pongo cara. Eso podrás hacerlo.

¿Por qué no contestas?". -Vale, ahora te la mando.

Chao. (TIRA UN BESO)

-"Está mi papá". Y se van.

Sé que es muy malo, pero bueno. -Es malísimo.

-¿Quieres algo...? -Sí, voy a pedir algo ahora.

-¿Se van ya?

-No, se han ido al baño. ¿Qué tal Xisco, qué quería?

-Ah, pues decirme que me echa de menos

y contarme qué tal el curro y eso.

Me ha pedido una foto contigo.

Así te pone cara. -Vale.

-Yo os la hago.

-No, prefiero los selfis. Ya la hago yo, ¿vale?

-Claro. -Venga.

Guay.

Pero, Iván, ven. Hazte una foto con nosotras.

-Sí. Venga.

(Foto)

Perfecta.

Si podéis, me la mandáis.

(LARA) -Sí.

(RESOPLA)

¿Has traído tu pintalabios? Se me ha borrado un poco.

-Sí. Claro.

(Música instrumental)

(Móvil)

-Hola, Miralles. Acabo de abrir tu correo.

"Os he pasado los sospechosos que hemos encontrado hasta ahora.

Hay uno de Almería que puede tener papeletas.

El resto no creo que encajen tanto, pero a ver qué opinas".

Muchas gracias.

Veo que también se lo has enviado a Cepeda.

Perfecto.

Por cierto, ¿cuándo decidiste ir a la CGI

en vez de Cepeda, como habíamos quedado?

¿Dije algo que no debía?

"Bueno, lo volví a pensar y a Bremón le pareció buena idea".

Ya soy mayorcito...

para estas cosas.

Si quieres guardar las distancias, puedes decírmelo abiertamente.

Pero estos disimulos me parecen humillantes.

"Vamos a ser profesionales, por favor.

Ya hablaremos cuando nos veamos".

Está bien. Bueno, revisaremos los casos

y te llamaré mañana con lo que encontremos.

Buenas noches, Miralles. "Buenas noches".

He impreso los informes médicos que ha enviado Miralles.

¿Los vemos ahora o mañana? -No, vamos a ello.

Me acaba de llamar y me ha dicho que hay un caso de Almería

que puede ser interesante.

-No me ha dado tiempo a leerlos, pero supongo que será este.

-Almería, sí.

(LEE) "Toni Lorente, varón adulto, 17 años de edad.

Accidente huyendo en moto de la policía".

Por eso le hicieron la traqueotomía.

-¿Solo eso?

-"Le acompañaba su compañera sentimental,

que falleció antes de llegar al hospital".

Tenía 16 años.

Ese lo revisamos mañana. -Vale.

-¿Tú qué tienes? -Pues a ver.

Este sufrió una paliza delante de una comisaría

y nadie hizo nada.

De ahí la traqueotomía.

-Flojo. -Sí.

(Teléfono)

-Dime, Martínez.

¿Cómo? ¿Te ha dicho eso?

¿Y te ha dicho cómo se llama?

No, pásamela.

Buenas noches, soy el inspector Tomás Salgado.

Me han dicho que tiene información

sobre el caso de un paciente que le hicieron una traqueotomía.

¿Hola?

¿Me está escuchando?

(MUJER) -"Investiguen el hospital del Camino de Jaca, hace 11 años".

-¿Oiga?

¡Oiga!

-¿Tenemos algo?

-Puede ser.

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Servir y proteger - Capítulo 880 (parte 2)

21 ene 2021

Claudia se encargará de coordinar una investigación en la CGI para así alejarse de Salgado. Quintero intenta un acercamiento a Bruno. Lara sigue con el caso de la adolescente desaparecida, mientras empieza a detectar cosas extrañas en la relación de África con su novio.

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  1. SAR

    Por cada capítulo subido...los subtítulos integrados por favor,haced las cosas bien es vuestro trabajo

    27 ene 2021
  2. SAR

    Soy sordo necesito subtitulado

    27 ene 2021
  3. SAR

    Que pasa con los subtítulos siempre estáis igual

    27 ene 2021