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Para todos los públicos Seguridad vital - 18/07/15 - ver ahora
Transcripción completa

¿Sabían que la mitad

de los coches de España tienen más de 10 años?

Por eso el parque automovilístico español es

uno de los más envejecidos de la Unión Europea.

Esto es "Seguridad vital".

Comenzamos.

Aprenderemos cómo debemos actuar

en caso de encontrar un accidente mientras circulamos.

Paco Lobatón habla de sus mejores recuerdos al volante.

Siendo muy joven,

viajé en un Citroën por Marruecos.

Fue tan bonito, que me gustaría repetirlo ahora.

Ese sería mi viaje.

Veremos la mejor manera de transportar a nuestras mascotas

durante los trayectos en coche.

Daremos unas clases prácticas

para manejar correctamente motocicletas de menos de 125 cm3.

Pero lo primero es equiparnos:

rodilleras, los guantes, la cazadora y el casco.

-Hola, buenos días.

Mire, somos del programa "Seguridad vital".

No sé si les importaría

contestarnos unas preguntillas, por favor.

-Sí, claro, sin problema. -¿Sí?

-Verdadero. -Falso.

Falso. -Falso.

Verdadero. -Verdadero.

Verdadero. -Verdadero.

-Verdadero. -Verdadero.

Verdadero. -Verdadero.

-Ha ganado la señora. Ha tenido un acierto más.

Así que enhorabuena. -Muchas gracias.

-¿Le sorprende, se lo esperaba...?

-No, pero me sorprende, me gusta.

-¿Y usted? -Pues también.

Hola, buenas tardes.

¿Quién no ha sentido nervios a la hora de enfrentarse a una ITV?

Es algo así como examinarse de Selectividad.

Sí. Hola, Marta. Buenas tardes a todos.

Es un trago, pero hay que pasarlo

porque tener el coche en regla nos beneficia a todos.

Por eso hemos querido saber qué se nos exige exactamente en la ITV

para que nuestro coche no termine como uno de estos.

Bueno.

Buenos días. Apaga el motor,

echa el freno de mano.

Vamos a mirar el acondicionamiento exterior e interior.

Número de bastidor;

que estén los 17 dígitos.

La matrícula.

Los faros.

Todas las aletas, los espejos, la apertura de puertas...

El guardabarros.

El tapón del depósito.

Ahora comprobamos el acondicionamiento interior.

Miro cinturones...

Compruebo asientos;

la sujeción...

Volante, salpicadero.

Todos los testigos

en el cuadro de instrumentos.

Todos los niveles, sobre todo, el del aceite.

Líquido refrigerante.

Sujeción de la batería,

líquido de frenos.

Podemos empezar

la prueba de humos.

En la pantalla, vamos a ver registrado

el nivel de contaminación; es el pico máximo.

Seguidamente, prueba de alineación y frenos.

Estamos comprobando la frenada máxima de cada uno de los ejes.

A continuación,

vamos a ver el estado

y el funcionamiento de las luces.

Para medir la altura del haz de luz y no deslumbrar

a otros conductores.

Luz de cruce.

Colocamos la máquina.

Comprobaríamos

las luces largas.

Cambia a cortas.

Pon un intermitente.

Cambia al otro.

Ponme los cuatro, la luz de emergencia, por favor.

Limpiaparabrisas,

con un chorrito de agua. Vale.

Toca el claxon. (TOCA EL CLAXON)

-Pisa y suelta el freno varias veces.

Coloca la marcha atrás. Quítala.

Y ahora la antiniebla trasera.

Colocado el vehículo en el elevador,

comprobamos la suspensión

y la transmisión.

Primero, el amortiguador.

Pastillas y discos.

Comprobamos toda la estructura.

Sistema de escape y canalizaciones de combustible,

que no haya pérdidas.

Para finalizar,

lo más importante

del vehículo: los neumáticos.

Prestando especial atención al dibujo;

no puede ser inferior a 1,6 mm.

Al acabar la inspección,

podemos tener dos resultados.

Desfavorable;

con un plazo de dos meses para subsanar el defecto.

Y el segundo caso, el favorable, que daremos la periodicidad

en función de la fecha de matriculación del vehículo.

Pues está todo correcto.

Hasta la próxima. -Gracias.

Carlos, lo que mejoraría la vida en las ciudades

si no existiera la maldita doble fila.

Bueno, no solo es que esté prohibida, te multen por ella

y molestes a otros;

es que obligas a maniobras peligrosas

a muchos coches. Calles de dos carriles,

por la doble fila, se convierten en calles de un carril.

La doble fila es uno de los grandes males

de las ciudades españolas;

reduce la capacidad de las calles

y supone un peligro para la seguridad vial.

Perjudica a terceros que estén bien estacionados.

Ocupan parte de la calzada

y, por tanto, el espacio destinado a la libre circulación

se reduce.

También resta visibilidad;

sobre todo cuando están próximos a pasos de peatones.

Crean una situación de peligro.

Esta práctica es tan molesta como habitual;

pero curiosamente el 50% de los conductores

asegura que nunca estaciona su coche en doble fila.

Los equipos de "Seguridad vital"

han comprobado que semejante afirmación es falsa.

Esta escena se repite a diario a la misma hora

en la entrada de muchos colegios.

Un pequeño caos producido a veces

por el desconocimiento de las normas.

El Reglamento General

de Circulación, en el artículo 94,

contempla casos en los que está prohibida la parada

y el estacionamiento.

La parada te indica que es aquella inmovilización

que no supere los dos minutos

y el conductor no abandone su vehículo.

Si supera los dos minutos o hay abandono del conductor,

estamos ante un estacionamiento.

En cualquier caso,

estamos ante una infracción grave y tiene una sanción de 200 euros.

En algunas ciudades se ha instalado el sistema Multacar;

un vehículo municipal que detecta coches mal aparcados.

Es un sistema de reconocimiento

de matrículas.

Tiene dos cámaras:

una de infrarrojos, que hace la lectura de matrícula,

y una digital que hace la foto.

Pero no se trata de sancionar indiscriminadamente.

Nuestra filosofía es constatar que no estamos ante una parada,

sino ante un estacionamiento.

Debemos garantizar la movilidad y seguridad.

En una primera pasada, se constata la infracción

y, si vuelven a pasar a los ocho minutos,

entonces validamos la denuncia.

Sin embargo, ocho minutos no parecen ser suficientes

para algunos.

En la hora que duró esta grabación,

captaron 20 infracciones. Desde las 12.

Y son las 12.25. -Ahora se va.

-Pero estaba denunciado. -Sí.

25 minutos ha estado.

Sea por su economía o por civismo,

piénseselo dos veces

antes de convertir su vehículo en un obstáculo.

Buscamos su colaboración.

Si tienen algún vídeo o imágenes que puedan ayudar a mejorar

la seguridad vial, pueden enviarlos a nuestro correo:

participacion@seguridadvital.es.

Además, también pueden contactar con nosotros

a través de nuestras de Twitter, Facebook e Instagram.

Me llamo Luis Miguel Cuenca Suárez,

tengo 30 años y tengo una discapacidad

bastante importante en el brazo derecho

producida por un accidente de tráfico.

Iba en un vehículo, iba de Manzanares a Soto del Real;

estaba granizando entonces.

Noté que empezaba a perder tracción el coche con el pavimento

hasta que al final en una curva invadí

el sentido contrario de la vía.

Tuve la mala suerte de que ese momento venía un coche

por el sentido contrario y me choqué de frente contra él.

Debido a eso he tenido una lesión

en el plexo braquial;

se me rompieron los nervios del brazo...

y tuve fracción en las cervicales, desde la C1 hasta la C3.

El componente del otro coche se fracturó las dos piernas

y no tuvo así nada más... ninguna lesión más grave que esa.

Salí del Ejército para prepararme oposiciones

a policía nacional o guardia civil

y, justamente en el proyecto ese de prepararme las oposiciones,

es cuando sufrí el accidente

y, claro, cambió toda mi vida por completo.

Mi sueño se truncó

y tuve que replantearme la vida de cero.

Estuve algo perdido al principio, sin saber...

Aunque estaba rodeado de buena gente, familia y amigos,

la verdad es que te planteas por qué te ha pasado a ti eso...

Poquito a poco, pues tirando de corazón y con muchas fuerzas,

al final vas saliendo y vas encontrando

alguna meta y alguna esperanza por la cual vivir.

De momento estoy estudiando cosas de administración.

El día de mañana puedo trabajar en una oficina,

es un trabajo que puedo hacer con mi discapacidad.

En el momento que vayas por la carretera

y las condiciones meteorológicas sean desfavorables,

ten mucho cuidado con lo que tienes en las manos.

Te puede pasar a ti.

No sé a ustedes, pero a mí me pasa, como a la mayoría de españoles,

que no tenemos ni idea de qué hacer

en caso de encontrarnos con un accidente.

Yo tengo la suerte

de ir en el coche con Alejandro Hernández,

técnico de emergencias de la Cruz Roja,

que me va a contar qué hacer,

porque vamos a hacer, gracias a Dios, una simulación

de que Marta Solano, más adelante, se ha comido una farola.

Primero, ¿dónde debo pararme? ¿Antes del coche o pasado el coche?

Casi mejor después del coche, para no entorpecer

a los servicios de emergencias. Que cuando venga la ambulancia,

pueda aparcar. Sí.

Lo primero, el chaleco.

Me lo pongo y salgo.

¿A qué distancia más o menos?

Debemos colocar el primero al menos a 50 m del accidente.

Vale. Que sea visible

al menos a 100 m. ¿Siguiente paso?

Desconectamos motor

y ponemos freno de mano.

Y entonces, una vez hecho esto, comprobamos

cuántas personas hay heridas, en qué lugar de la vía,

y llamamos al 112. Llamamos,

y asistimos al herido. Ajá.

Lo más importante es ver si está consciente o no,

y después si respira o no respira.

Si no respirara, podemos abrirle un poco la vía aérea

con cuidado de no forzarle mucho el cuello.

Ella nos está hablando,

se ve que está consciente. (RÍE)

Podemos ver de todas maneras en el tórax

los movimientos de respiración.

Vale. Como está consciente, le podemos preguntar

qué es lo que le duele.

¿Te duele algo? Un poco la pierna.

Podemos ver si hubiera alguna hemorragia

o algún objeto clavado.

En caso de hemorragia... En ese caso,

mientras le preguntamos,

taponamos. Taponar. ¿E intentar hacer

un torniquete o no? No, el torniquete mejor no.

¿Y si tiene algo clavado?

Si tiene algo clavado, no tocamos nada.

No tocamos nada. Nada; ni lo sacamos.

Por supuesto, aunque pida agua o lo que pida, nada de alimentos...

Ni alimentos ni bebida ni medicación.

Alejandro, y si por ejemplo, estuviera embarazada...

Pues igual que con una persona que no lo esté.

La mejor forma de ayudar a tu hijo es ayudarte a ti.

Vale. Te trataríamos igual

que si no lo estuvieras. Genial.

Pues nada. Ya lo sabemos.

Bueno, esto es hasta donde llegamos

los que de repente nos encontramos con un accidente por la carretera.

Luego empieza el trabajo de los profesionales

de los servicios de emergencia;

así que vamos a saber cómo trabajan en una situación real de accidente.

Cuando los servicios de emergencia reciben el aviso de un accidente,

saben que disponen de muy poco tiempo para actuar.

Información, coordinación y una asistencia adecuada

son las claves que pueden salvar la vida de una persona.

El tiempo en esas situaciones no es importante, es vital.

Recabar información es algo que debería de ser

previo a nuestra llegada.

Cuanto más información previa dispongamos,

más fácil es ajustar el recurso necesario para enviar.

Una vez en el lugar, la primera unidad que llega,

informa del número de pacientes, confirma el lugar exacto

y la necesidad o no de otros recursos.

Quizá los accidentes de tráfico son de las intervenciones

que más recursos necesita.

Porque necesitamos componentes de seguridad,

servicios de emergencia, bomberos, servicios sanitarios...

Y la coordinación de todos esos equipos

es mucho más compleja que cuando solo trabajan

equipos sanitarios, por compleja que sea la situación.

Somos un grupo jerarquizado,

en el que todos sabemos cuál es nuestra misión y nuestro cometido.

Unos se dedican a la asistencia, otros a la coordinación;

todos sabemos quién es quién y cada uno realiza su función.

Un médico, un enfermero, o un técnico con experiencia

lo primero que hace es mantener la calma y el orden.

Cuando tú te calmas, es mucho mejor ordenar tus ideas

y saber qué es prioritario y qué necesita ese paciente.

En 30 segundos el profesional, en base a una serie factores,

decide si se hace cargo de ese paciente,

si necesita otro tipo de recursos;

si los necesita, los activa, y continúa con la asistencia.

La cosa cambia cuando hablamos de un paciente grave.

En ese caso, lo trasladamos a un centro útil,

que sería aquel hospital que reúne las características necesarias

para el tipo de patología que sufre el paciente.

Siempre trabajamos con personas.

Cuando se trabaja con personas,

el componente emocional está presente.

La situación más compleja

es cuando tenemos un número importante de heridos

y además se mezclan mujeres, niños, adultos,

embarazadas... Ahí sí, cuando tenemos que ir decidiendo

qué pacientes necesitan asistencia prioritaria

y a cuáles podemos diferir.

En ese momento, las emociones no solo no van a salvar al paciente,

nos pueden distorsionar la realidad,

dar más importancia a patologías que no la tienen tanto.

En una ciudad como Madrid, las emergencias tardan en llegar

a un accidente una media de siete minutos y medio.

Puede parecer poco, pero los profesionales saben

que cada minuto cuenta a la hora de salvar vidas.

Paco, me vas a matar; sé que acabas de salir de trabajar.

Soy una gorrona; pero ¿me puedes acercar

que he quedado con Carlos? Encantado.

¿Y tomas algo con nosotros?

Sí, voy en la misma dirección. ¿Sí, me acercas?

Venga.

¿Tú cuándo te sacas el carné?

Pues creo que justo a la edad en que podía tenerlo,

que era 18 años. Sí.

Pero antes yo había hecho alguna fechoría.

Mientras mi padre dormía,

yo cogía el coche familiar

y me adentraba por donde podía, por la ciudad.

¿Algún coche que te traiga buenos recuerdos y por qué?

Con mi primer sueldo, con un préstamos, por supuesto...

Sí. Era mi primer sueldo en la radio.

¿Cuánto me costó aquel coche? No sé si eran 180 000 pesetas.

¿Y te trae buenos recuerdos? Buenísimos.

Eres buen conductor, pero algo te ha pasado seguro.

Me ha pasado de todo.

Recuerdo, por unas lluvias torrenciales,

me vi sumergido

en una especie de laguna, que era la carretera,

y ahí me vi... Bueno, pues muy apurado.

Conseguí salir del coche, aunque el coche se llenó de agua.

Y me atendieron enseguida.

¿Ibas tú solo? Iba yo solo.

¿Y aparcar? Suelo aparcar bastante bien

y, además, yo siempre tengo bastante suerte.

Mira, ahí está Carlos.

Hola, Carlos. ¿Qué tal?

¿Qué tal estás?

A mí me han contado que tú eres un tío tranquilón

hasta en el coche. Sí, hay que serlo.

En el coche, ¿alguna vez te has puesto de los nervios?

Sí me ha ocurrido en algún momento de tener a alguien

de estos que empiezan a tocar el claxon

y parar y decirle: "Dígame qué le pasa a usted,

porque los dos tenemos familia,

los dos tenemos una vida por delante;

vamos a llevarnos bien".

¿Para ti qué es el coche en ese sentido?

Es un espacio de los más privados

y maravillosos que hay

para cuestiones personales, por ejemplo,

conversaciones pendientes; en un recorrido largo,

ya no tienes excusa

de que no tienes tiempo. No sé si es también el espacio

de alguna discusión marital.

Mentiría si dijera que jamás

he pasado por eso; he pasado como todos.

A mí me han dicho

que hasta canta en el coche. Porque nadie me oye.

Con vosotros jamás,

me habéis rodeado de cámaras...

Antes me has preguntado un viaje

que hice en California con toda la familia.

Nos quedamos sin alojamiento, que teníamos

en Santa Rosa... Fíjate.

Aparcados en una urbanización que vimos que era tranquilita,

durmiendo todos en el coche.

¿Qué viaje en carretera te queda por hacer,

tu viaje soñado? Pues mira,

hay un viaje que sería como un "remake",

un volver a empezar... ¿Sí?

Porque siendo muy joven, viajé en un Citroën por Marruecos.

Fue tan bonito que me gustaría repetirlo ahora

y tener esa sensación de cómo he cambiado,

cómo ha cambiado el país... Sí, ese sería mi viaje.

Bueno, Paco, gracias por traerme.

De nada. Y por tantas anécdotas.

Que tengas un buen día. Hasta luego.

Sí, tengo un perro y lo llevo en la parte trasera del coche.

-Con su arnés de seguridad enganchado al cinturón.

-Tenemos perros para cazar.

-Mi amiga le dice: "Agáchate", que es muy bueno y lo lleva así.

-Lo llevábamos en el maletero con alguna rejilla de protección.

-Lo llevo en el asiento trasero, aunque sé que no está bien.

-Solo conozco el arnés con el enganche al cinturón.

-Ponen una correíta, fíjate.

-He visto algunos otros sistemas en vehículos familiares.

-Ponerle una red.

-Como una especie de rejilla.

-Conozco esa rejilla...

-Y el arnés. Pero no sé si hay otros.

-Remolques también para llevar a los perros.

-Los llevan en una casita, a los pequeñitos,

a los grandes no sé.

-La mayoría no los lleva bien.

-En general creo que no.

-Al menos en ciudad.

-Lo llevan sueltos, los llevan con las ventanas bajadas

y el perro medio fuera...

-En el asiento del copiloto...

-Es arriesgado no llevar retenido a un perro.

-Aparte, si es un perro inquieto, puede provocar distracciones.

-Puede saltar dentro, ponerse nervioso...

-Se puede salir...

-Puedes tener un accidente, un frenazo brusco.

-Darle a la persona que va delante o al conductor.

-En fin, distracciones múltiples.

Probablemente muchos sabrán qué hay que hacer

para conseguir que este perro, que pesa en torno a cuatro kilos,

súbitamente pase a pesar casi 200 en una fracción de segundo.

No sé, un milagro, que engorde de repente.

Bueno, eso es una opción,

aunque la otra sería poner a este animal a 60 km/h.

¡Guau! ¡Hala!

Bueno, eso solo puede pasar

si va la mascota suelta en un coche, ¿no?

Efectivamente. ¿Qué sucede? Que muchas veces nosotros

vamos en nuestros coches a 60 km/h, tenemos un choque

y no sabemos que si nuestro animal no va bien sujeto,

puede suceder esto.

Si tiene dudas sobre el peligro de llevar

a un animal suelto en el coche, quédese con este dato:

a 60 km/h y en caso de accidente,

un perro de tamaño medio

sale despedido con un peso equivalente a casi una tonelada.

Es decir, en unos segundos,

su mascota adopta el peso de un oso pardo gigante.

La consecuencia de llevar

a un perro o a cualquier animal suelto en el vehículo

es igual que de llevar a una persona. Al final,

en caso de accidente,

es un cuerpo que se va a desplazar libremente por el habitáculo

y que por la fuerza que generará por su velocidad y su peso

puede causar heridas muy graves, incluso la muerte,

al resto de pasajeros.

Al llevar a las mascotas,

es normal ver situaciones como estas;

sin embargo, la legislación marca unas pautas

sobre cómo llevar al animal según su tamaño;

aunque no hay una norma clara. Actualmente

no existe ningún tipo de regulación concreta

para el transporte de animales domésticos.

Las medidas a la hora de viajar con una mascota

es asegurarla por medio

de los cinturones de seguridad adaptados a ese tipo de mascotas

o a través de un transportín.

Este transportín puede ir a los pies de los pasajeros,

sin que produzca desplazamiento ni se pueda mover.

O el más aconsejable de todos es que el animal vaya en el maletero,

en su propio transportín,

y si es posible, llevar una verja de protección

para que en caso de accidente, el animal no pase

al habitáculo de los pasajeros.

En caso de accidente,

transportar correctamente o no a su mascota

puede suponer una diferencia crucial,

no solo para salvar la vida de su animal,

sino también la de los que viajan a su lado.

Buscamos su colaboración.

Si tienen algún vídeo o imágenes que puedan ayudar a mejorar

la seguridad vial, pueden enviarlos a nuestro correo:

participacion@seguridadvital.es.

Además, también pueden contactar con nosotros

a través de nuestras de Twitter, Facebook e Instagram.

Única prenda obligatoria: el casco.

Y también la luz de cruce, noche y día.

Recuerde: el casco, única prenda obligatoria.

Desde que entró en vigor la ley que permitía

a cualquiera con carné de conducir

llevar una moto de 125, son muchos los que deciden,

sin tener ni idea de montar,

comprarse una moto. Y es peligroso.

Eso nos pasa a nosotros;

tenemos carné y moto, pero ni idea de conducir.

Por eso hemos venido a una autoescuela.

No es obligatorio, sí recomendable, dar al menos tres clases.

Sí; por eso hemos venido a la autoescuela Lara.

Estamos con su director, Fernando Lara. Hola.

Buenas. ¿Confías en que seremos capaces?

Seguro que sí. Os doy unas pautas rápidas

para empezar y llevar la moto sin problema. Lo primero

es equiparnos bien.

Ahora estáis con rodilleras, guantes, cazadora y casco.

Un poquito de calor, quizá. Sí, pero...

Mucho calor, pero la seguridad es lo más importante.

Debéis ir bien equipados para no tener accidentes

y no tener consecuencias malas de los accidentes.

Estamos preparados. ¿Quién empieza? Tú, por hablar.

Hala. ¡A la moto!

Marta ya está en la moto, yo me he quitado la ropa,

que hace mucho calor.

¿Qué es lo que tiene que hacer? Ir al inicio de la prueba

y vamos a explicar ahora mismo las pruebas que haremos.

Suerte, maja. Voy para allá, hasta ahora.

La primera prueba es una prueba de equilibrio:

pasar entre las líneas blancas

sin salirse; una prueba de equilibrio.

Esa la ha hecho perfecta. Perfecta.

Y aquí es una prueba de pasar los conos que ves en zigzag.

En zigzag. Pensando que en la vía pública

hay obstáculos que salvar:

algún charco, algún agujero en la vía...

No ha puesto el pie en el suelo, que si lo pones te suspenden;

pero se ha saltado un cono.

Acelera y frena.

Bueno, no ha ido mal, ¿no? Oye, para ser la primera vez...

Te has saltado un cono, eso sí,

pero no has puesto el pie en el suelo.

Gracias, Fernando. Has estado muy bien;

la mejor alumna. Con más clases...

Se puede mejorar.

Ahora vamos a la de velocidad y zigzag.

Exacto. Vete al inicio. Pues hala.

Fernando, ¿ahora qué hacemos? La prueba de velocidad:

salir de este punto,

hacer los conos, abrirse bien, coger velocidad y parar aquí.

Todo esto en menos de 25 segundos. Hala, te cronometro. ¿Preparada?

¿Lista? ¡Ya!

Ahora tiene que hacer el zigzag.

Primer cono a la derecha... Bien.

Lo supera todo, muy bien. Bien.

Ahora cuando salga, se debe abrir

bastante bien y coger velocidad.

Dejar los conos, pasar por medio y ahí tiene que acelerar fuerte

y pasar la moto

entre las dos amarillas, blancas y blancas.

Va bastante bien.

Esto es como si le abren una puerta

en la vía pública. Y aquí, detenerse

sin pasar la línea blanca. ¿Qué tiempo?

¿Qué tal? Oye, 30.47.

Oye, no está mal. Está muy bien.

Para tener días

está muy bien. (RÍE) Ni Marc Márquez.

Bueno, me toca a mí; voy a cambiarme y lo hago.

Bueno, le toca a Carlos.

Está en la de equilibrio.

Debe pasar la moto entre las dos líneas.

Uy, regulín, ¿no? Sí.

Ahora los conos, abriéndose bien...

Bueno, aquí parece que se le da mejor.

En equilibrio no va mal... Ha apoyado un pie.

Ahí debe ya coger velocidad y parar aquí.

Y a ver cómo frena. A ver cómo frena. Frenazo.

Bueno...

Ahora la de velocidad.

Preparados, listos...

Ya. ¡Ya!

Aquí tiene que coger velocidad,

dejar el cono a la derecha,

pasar todos los conos... Va bien, eh.

Va bastante bien.

Ahora se debe abrir bastante. Eso es lo difícil.

Eso es lo difícil. Y apoya el pie.

Coge velocidad,

y tiene que entrar la moto

entre las dos setas amarillas, las blancas...

Como si le abrieran la puerta de un coche.

Y frenar bien. Y el tiempo: 26.09.

Pero profe, profe... Se ha pasado.

Se ha pasado. ¡Profe, profe! ¡He suspendido!

¡Suspendido! (RÍE)

¿Qué le vamos a hacer?

Era la primera clase, pero complicado;

o sea, si me pasa en la calle,

problema. Hay que practicar más.

Hay que dar dos o tres clases, sobre todo por seguridad,

que la vía tiene muchos peligros.

Pues nada, mil gracias. De nada.

Hasta otra. Hasta luego.

¿Que cuánto tardé en sacarme el carné?

Nada, poco, poquísimo; lo aprobé a la primera...

En cuanto me robaron la moto,

dije: "Me tengo que sacar el carné de conducir".

Nada, chupadito.

¿Me han multado muchas veces? Sí.

Nunca he cambiado una rueda de mi coche

y espero no tener que hacerlo.

Pues cuando iba con la vespa...

pues con la mano, ya sabéis.

Ahora con el coche no, soy muy de intermitente.

Yo lo pongo siempre, por si acaso.

¿Que dónde está el gato? ¿Qué gato?

Al volante, soy bastante macarra; sé que suena fatal,

que no debería decirlo, pero es así; me han visto muchos.

Me pongo bastante nerviosita,

pero no hago gestos, no insulto; todo para mí.

Quitando que soy... más bien chulita,

que a veces corro más de la cuenta...

¿Un seis?

Venga, un seis, un siete.

Con mi hijo, porque me riñe continuamente.

"Que te has equivocado, que no sabes,

que te has despistado". No lo quiero de copiloto nunca.

Pues con cualquiera que huela bien.

Hasta aquí "Seguridad vital"; gracias por vernos.

La próxima semana, más. Adiós. Hasta luego.

¡Campeones, campeones!

Probablemente... (SE LE TRABA LA LENGUA)

Un choque frontal a 60 km/h con un coche en el coche...

Un coche con el... ¿Grabamos solo eso?

Me cago en la...

Pase a pasar...

"Pase a pasar", me cago... en los perros esos.

¿Qué tal?

Muy bien, ¿y tú?

Me está chupando. Creo que la pierna...

Venga, perro, ya. Pase súbitamente a pesar 400...

No, 400 no, eran 200. 200.

¡Guau!

La linda perra.

Simba, qué calor hemos pasado, eh.

¿A que sí, a que a ti te llevan bien atada?

Hasta aquí el programa; la semana que viene...

Ah, no, no, perdón.

(RÍE)

Si dices "semana que viene", no puedo decir

yo nada. Vale.

Una, dos y... tres.

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Seguridad vital - 18/07/15

18 jul 2015

Esta semana Carlos García-Hirschfeld y Marta Solano nos hablan de cómo actuar en caso de accidente, de la seguridad de las mascotas, la ITV y la conducción de ciclomotores.

El periodista Paco Lobatón recomendará a los conductores siempre intentar guardar la calma. Por otra parte, Inés Ballester se someterá al test del programa: confesará que se considera 'Hulk' al volante y espera no tener que cambiar la rueda de un coche nunca.

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