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Para todos los públicos Seguridad Vital - 14/06/20 - ver ahora
Transcripción completa

¿Sabían que la música influye en la manera en la que conducimos

y que las personas que escuchan

estilos acelerados y a mayor volumen

tienen un 20% más de posibilidades de sufrir un accidente?

Esto es "Seguridad vital", comenzamos.

Existe un accidente muy común

cuando conducimos bajo los efectos del estrés.

Hay una pérdida de reflejos

y ahí hay una evidente falta de atención.

¿Sabemos qué tenemos que buscar exactamente en un casco?

Que sea cómodo para que lo lleves todos los días.

-Las infracciones que conllevan una pérdida de puntos

son las consideradas graves o muy graves

porque suponen un riesgo muy alto para la seguridad.

Estas son las más habituales.

Muy buenas. Todos tenemos en nuestra vida situaciones

que nos provocan estrés: llegar a fin de mes,

problemas en el trabajo, con la familia,

una situación excepcional como la pandemia del coronavirus...

Montarnos en un coche con ansiedad es muy peligroso

porque conducir con estrés hace mucho más probable

que seamos protagonistas de un siniestro.

Según los expertos, los conductores estresados

dejan de ver un 20% de señales de tráfico,

sufren el efecto túnel,

con un ángulo de visión inferior a 70 grados,

y realizan un 17% más de maniobras bruscas y acelerones.

-Se suelen producir situaciones de estrés

cuando uno pierde a un familiar o se produce un divorcio...

Y lo que ha ocurrido ahora mismo

es una situación de un cambio muy brusco del estilo de vida,

de una incertidumbre;

genera un mayor riesgo de tener un accidente

precisamente por la preocupación de esa pandemia.

En este fenómeno psicológico encontramos tres fases.

El estado de alarma, que es la primera reacción

que tiene una persona ante esa amenaza;

es cuando se concentra la mayor energía,

el tono muscular;

es cuando se producen las circunstancias de agresividad,

de hostilidad, en su mayor nivel.

Después hay una fase de mantenimiento;

no toleramos la frustración que nos produce esa situación.

Y una tercera fase es la fase de agotamiento,

que ahí es cuando nuestro cuerpo ya no reacciona.

Hay una pérdida de reflejos, se pueden producir dolores

o se pueden producir desarreglos intestinales,

y ahí hay una evidente falta de atención.

Existe un accidente muy común

cuando conducimos bajo los efectos del estrés.

Las salidas de vía por exceso de velocidad,

precisamente provocado por esa mayor agresividad;

el pegar un acelerón y adelantar en prohibido,

precisamente para evitar

una situación de alguien que nos está molestando

o cuando vamos con prisa y vemos que no llegamos a la cita.

Para combatir la ansiedad lo mejor es dormir las horas necesarias,

reducir el consumo de bebidas estimulantes,

no automedicarse

y, ante los problemas, tratar de desconectar.

Lo que sí es muy recomendable es escuchar música relajante.

La música siempre ayuda a que nos olvidemos un poco

de la situación que nos provoca ese estrés.

Si la jornada se complica, respire hondo.

Controlar nuestro cuerpo es vital para que el estrés

no sume más muertes en carretera.

Yo sé de primera mano lo que es un siniestro vial.

Me ha marcado la vida completamente;

no solo porque lo he sufrido indirectamente,

sino porque lo he sufrido directamente.

El primer suceso que tuve fue la muerte de mis padres.

Un vehículo que circulaba a alta velocidad

se salió de su carril,

invadiendo el carril el que circulaban mis padres,

y tuvieron un choque frontal.

Nos quedamos cuatro hermanos,

que comprendíamos entre los siete años,

que tenía mi hermano el pequeño,

yo, que tenía 19, mi hermana con 23 años

y mi hermano mayor con 24.

Y la verdad es que a partir de ese momento

me afectó bastante la falta de mis padres

y enloquecí un poco, y ahí es donde fui víctima directa.

Circulaba en moto a una velocidad relativamente alta

y choqué frontalmente contra una farola

en el Paseo de la Castellana, en Madrid.

Hasta el día de hoy me han operado 15 veces.

La secuela que me dejó la pierna derecha

me ha ido llevando a otras lesiones.

Luego a partir de ahí, de todo ese sufrimiento

que he tenido, de toda esa situación,

cuando ya parecía que las cosas se habían calmado un poco,

un día recibimos la llamada de la Guardia Civil

y la noticia era que mi hermano el pequeño

se salió de una curva en una rotonda

y falleció en el acto.

A partir de ahí asumí otra vez toda esa situación,

intentar entender el por qué ocurren esas cosas,

y yo creo que nunca somos capaces de llegar a comprenderlo.

Por eso es muy importante tener ayuda,

el encontrar a alguien que nos pueda guiar

en esos momentos y que nos pueda ayudar.

En mi caso fue una ONG,

que es Stop Accidentes.

Es cuando yo tomó consciencia realmente de lo que está bien,

de lo que hacemos bien, de lo que hacemos mal;

que el más mínimo detalle que te puedas saltar es peligroso.

Que vayas 10 km/h por encima de la velocidad permitida...

Si se ponen esos límites es por algo,

es para respetar la vida de los demás.

Y respetar no solo las normas hacia los demás,

sino hacia ti mismo.

Tú lo puedes evitar.

Ayúdanos a mejorar la seguridad vial.

Si tienes fotos o vídeos como estos,

envíalos a nuestro correo participacion@seguridadvital.es,

compártelos en nuestras cuentas de Twitter, Facebook o Instagram,

o envíanos un WhatsApp a nuestro número de teléfono:

644 648 138.

He aquí una situación ideal, carente de riesgos.

La carretera es suya, es el único individuo

de su especie que habita en el mundo.

No existen otros congéneres que le acosen,

le entorpezcan su caminar o le pongan en peligro.

Pero el caso es que la carretera es de todos.

Cada día el tráfico es más complicado,

cada día son más los vehículos

que circulan por calles y carreteras.

Está claro que su regulación no se puede dejar

a la buena voluntad de los conductores.

¿Se imaginan lo que podría ser?

"Pase usted primero", "No, por favor, usted primero".

Nos eternizaríamos.

O por el contrario, el reverso de la moneda,

todos al mismo tiempo, a ver quién pasa primero.

Saldríamos a colisión por segundo.

Tampoco esta es la solución,

salvo casos excepcionales y concretos.

Es obvio que no se puede colocar un guardia en cada cruce

de nuestras calles y carreteras. ¿Entonces cómo arreglarlo?

Está claro; con normas y señales que adviertan del peligro,

determinen prioridades o prohíban determinadas maniobras.

Desde hace 14 años funciona en España el carné por puntos

que es un sistema que ha demostrado su eficacia

en la reducción de más de un 50% de las muertes en carretera.

Tres de cada cuatro conductores conservamos intactos los puntos,

pero debemos reconocer que no tenemos muy claro

cuáles son las multas por las que nos quitan puntos

y cuántos nos retiran.

Con esta explicación nos va a quedar clarísimo del todo.

Las infracciones que conllevan una pérdida de puntos

son las consideradas graves o muy graves

porque suponen un riesgo muy alto para la seguridad.

Según su gravedad, puede suponer la pérdida

de tres, cuatro o seis puntos del carné de conducir.

Hay muchas infracciones que quitan puntos,

pero estas son las más habituales.

-El uso del móvil está provocando múltiples accidentes en carretera.

De hecho, el año pasado 13 millones de conductores admitieron

que manejaban el teléfono móvil mientras conducían.

Enviar un mensaje a una velocidad de 120 km/h

supone 600 m que estás conduciendo completamente a ciegas.

El uso del casco, aparte de obligatorio, es vital.

De hecho, según estudios de la DGT,

el 80% de los fallecidos en vehículos de dos ruedas

fueron por lesiones en la cabeza.

Su utilización reduce a la mitad

la probabilidad de tener un accidente mortal.

El cinturón y los sistemas de retención infantiles

son el único freno en caso de impacto.

De hecho, si no usas el cinturón,

tu airbag no funcionará correctamente

o puede que deje de funcionar.

Desde la invención del cinturón de seguridad,

se estima que en el mundo

se han salvado más de un millón de vidas.

Saltarse un semáforo o una señal de stop

es una infracción grave.

De hecho, muchos de los conductores pensando que no viene nadie

deciden saltarse tanto el stop como el semáforo,

y esto es muy posible que derive en un accidente.

No respetar la distancia de seguridad conlleva

la pérdida de cuatro puntos del carné.

Si no la respetas,

vas a provocar estrés al resto de conductores

y, en caso de que debas realizar una frenada,

posiblemente no te va a dar tiempo

y termine en una colisión por alcance.

No respetar la prioridad de paso de ciclistas y peatones

implica una pérdida de cuatro puntos.

El año pasado 40 ciclistas perdieron la vida

en nuestras carreteras por accidentes de tráfico

y además han aumentado un 45%

los atropellos en pasos de peatones.

El exceso de velocidad conlleva

la pérdida de dos, cuatro y hasta seis puntos.

Es la infracción más común e los conductores españoles.

La velocidad mata y, como ejemplo, tener una colisión a 120 km/h,

equivale a caer desde un piso 14.

Es tan grave esta infracción

que puede derivar en un delito penal.

Circular en sentido contrario por carril prohibido

es una de las infracciones más graves.

Sea intencionado o no, las consecuencias

en caso de accidente son gravísimas.

Hay que prestar atención a las señales

para evitar distracciones

que nos lleven a cometer esta infracción.

El consumo de alcohol y drogas en la conducción puede llevar

a la pérdida de hasta seis puntos.

Es tan grave porque merma tus capacidades al conducir

y eso implica que pueda derivar en un accidente,

para ti o para el resto de usuarios.

Desafortunadamente es una conducta muy normalizada en los conductores.

¿El más seguro? La tasa cero.

Ser peatón en EE. UU. es más peligroso ahora

que hace tres décadas, según un reciente informe

de la Asociación de Gobernadores para la Seguridad Vial.

El número de peatones fallecidos ha aumentado de forma constante

en los últimos años.

Para ser más exactos, de 2009 a 2018

este dato ha aumentado un 53%,

pasando de 4100 peatones fallecidos en 2009

a 6300 en 2018.

El resto de muertes en las vías

solo aumentaron en este periodo un 2%.

Hay que remontarse hasta la década de los 80,

hace casi 40 años,

para encontrar unas cifras tan altas de atropellos.

La asociación señala que la mayoría de estos siniestros

se producen en las vías urbanas, durante la noche

y fuera de los cruces para peatones.

Por todo ello, el informe recomienda

cruces de carretera más seguros y mayores esfuerzos para hacer

que peatones y vehículos sean más visibles.

En España el uso del casco en bicicleta

solo es obligatorio para mayores de 16 años

cuando circulamos por vías interurbanas.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud asegura

que el uso de esta prenda reduce en un 70% las posibilidades

de sufrir lesiones en la cabeza.

¿Pero vale cualquier casco? Evidentemente no.

Por eso vamos a conocer cuáles son los requisitos indispensables

para un buen casco de ciclista.

La bicicleta como medio de transporte

o forma de ejercitarse es cada vez más popular.

Siempre que se utilice hay que hacerlo con el casco puesto.

¿Pero sabemos qué tenemos que buscar exactamente en un casco?

Lo principal es saber para qué uso es.

No es lo mismo un usuario

que va a hacer un trayecto de 30 min para ir al trabajo

que un ciclista deportivo,

ya puede ser de montaña, de carretera...

Los ciclistas urbanos buscan cascos más discretos

que encajen con la vida en ciudad y con su rutina diaria

y le dan menos importancia al peso o la ergonomía.

El ciclista deportivo está más pendiente

de la ventilación o la resistencia al viento.

Lo más importante también es que el usuario se lo ponga

el mayor tiempo posible.

Queremos que sea un elemento que te dé unas cualidades

que te hagan que sea cómodo para que lo lleves todos los días.

La ventilación es importante

dependiendo si el trayecto es más largo o más corto.

Es verdad que el clima de España, a partir de primavera

hace un calor que necesitamos que el casco nos ventile,

nos transpire, lo suficiente.

Tipos de almohadillas que tiene cada casco,

hacen que también sea más cómodo.

Los sistemas de ajuste;

cuanto mejor te cojan la zona occipital.

Hay que probárselo,

porque hay incluso diferentes formas del cráneo.

Que el casco tenga simplemente un pequeño movimiento,

pero el justo para que el casco no salga despedido.

Un plus de seguridad en este caso sería

tener una luz posterior.

Está muy arriba,

los vehículos nos ven desde mucha más distancia.

Un sistema que revolucionó el mercado fue el sistema MIPS.

Disipa la energía cuando el casco sufre

un rozamiento contra el suelo;

permite movimiento entre la capa exterior del casco

y la cabeza.

Los cascos en cualquier tipo de impacto

ya han dañado su estructura,

con lo cual deberían dejar de usarse.

Incluso tienen un tiempo de uso.

Es decir, entre cinco y seis años, que ya no deberíamos usarlo

porque todos los plásticos van perdiendo sus cualidades

y no es recomendable.

-La señal de tráfico que mejor conozco es...

-Ni idea. -La de stop.

-Cuando te paras.

-No lo "sabo".

-Esto es un stop.

-Pues es... como un polígono.

-Es roja. -Para que se vea mejor la señal.

-Porque el rojo es como el color del semáforo.

-Y pone "stop" en blanco.

-Cuando ven una señal de stop...

-Tienes que parar.

(AMBOS CANTAN) Stop, stop, que no me aclaro,

conduciendo...

-Tienes que pararte y mirar al lado.

-Aunque tú no veas algo, puede venir un coche disparado.

-Uno viene por un lado y el otro viene,

y entonces si no está la señal de stop, hace "¡pum!".

-Y puede haber un accidente.

-Está colocada...

-Sobre todo en cruces.

-Por calles que son estrechas.

-Por carreteras que hay varios sentidos.

-Como tú te vas saltando todos los stops...

-Es por tu culpa, no por la culpa del que ha respetado la señal.

-Si el otro no para, pues... mala suerte.

-Yo aviso a la policía.

-Te multan.

-La señora que lo hizo mal tuvo que pagar su coche y el del otro.

-No viene nadie y piensan que como no viene nadie

ya pueden saltarse el stop.

-Tiene que pagar y así aprende que no se debe saltar un stop.

-Porque puedes chocarte con algún coche u otro vehículo.

-Sería de mala educación.

-Y moriría alguien, y eso no está bien.

-Para, que hay un stop.

-Que los pequeños saben más que los mayores.

(Teléfono)

Hola, Kike. Hola, Carlos.

Oye, ¿desde hace cuánto no revisas los líquidos del coche?

¿Por qué no llamas a Pablo Robisco? Vale, ahora lo llamo.

Hasta luego. Me parece bien.

Qué raro, debe estar confinado.

-Yo no soy Pablo, soy Fernando;

pero te puedo ayudar a mirar los líquidos del coche.

-Hola, Fernando. Si tú me lo explicas, me conformo.

-Los líquidos fundamentales que vamos a ver son tres:

el agua del limpiaparabrisas,

el anticongelante y el aceite del motor.

Empezamos por el limpiaparabrisas.

-Tiene un dibujo... -Muy fácil de identificar.

Hay que comprar y echar el producto indicado.

-Entonces agua solo en caso de emergencia.

-Si no tenemos el producto, echamos agua, pero sin nada más.

Siempre hasta arriba.

Perfecto. -Ahí va bien.

-Y ahora recuerda cerrarlo bien.

El siguiente líquido importante es el anticongelante.

Esto hay que mirarlo en plano y con el motor en frío,

porque si lo haces en caliente

puede ser que al quitar el tapón explote y nos quememos.

-Muy peligroso. -Mucho.

En este depósito tenemos un mínimo y un máximo.

No puede estar ni muy bajo ni muy alto.

-En el punto medio. -Eso es.

-¿Y cuál es la función del líquido anticongelante?

-Es para proteger las piezas del interior del motor,

las que bajan la temperatura del motor.

Entonces es importante solo echar anticongelante en el depósito.

-Yo creo que... -Está perfecto.

Y asegúrate de cerrar bien el tapón.

-Nos quedaría un líquido. -Sí, el más importante, el aceite,

para que no se queme el motor.

Hay dos cosas: la varilla, para medir el nivel,

y por donde se rellena.

-Entonces el aceite, como el anticongelante,

tiene un máximo y un mínimo. -Sí.

La varilla, que los niveles tienen que estar en medio.

Si hay poco, se quemará el motor,

y, si hay mucho, el aceite se saldrá.

-Y para rellenarlo... -Por el tapón.

Aquí solo se mira el nivel.

Ve quitando el tapón. -Vale.

-Importante; nos debemos asegurar que el aceite es para este motor.

Tenemos que leernos el manual, donde dice qué tipo de aceite.

Cada motor lleva un tipo de aceite.

Como hemos comprobado con el nivel, faltan dos rayitas.

Pues ve echando despacio y vamos comprobando.

Mira, Kike, el nivel está perfecto. -Sí.

-Hay que tener cuidado

porque si nos pasamos, hay que ir al taller.

-Nada de soluciones caseras. -Nada.

-Clarísimo, Fernando. Gracias.

-Y recuerda cerrar bien el tapón. -Claro.

Y una cosa, Fernando, ¿tú conoces a Pablo Robisco?

¿Eh?

¡Pero si ha desaparecido! ¿Cómo no lo va a conocer?

Madre mía, qué tíos.

Habíamos quedado para hacer una entrevista conduciendo

con nuestro compañero Quico Taronjí,

el presentador de fin de semana de "Aquí la Tierra",

pero no podemos ir juntos en el coche;

así que le voy a llamar...

Carlos. Quico, ¿qué tal estás?

¿Qué pasa, tío? Me pillas que me voy a la tele.

Ah, pues genial. Sí, sí.

Pues si te parece hacemos una cosa; te montas en el coche

y me vas contando tu experiencia como conductor,

si te han pasado cosas a ti o a otras personas...

Me parece muy bien. Vale, pues cuelgo, ¿vale?

Que voy a conducir. Vale,

pues colgamos y ahí te dejo solo para que nos cuentes.

Mil gracias, por cierto. Un abrazo fuerte, macho.

A ver si nos vemos. Yo creo que sí, ¿no?

Hasta luego, un abrazo. Chao.

Me saqué el carné a la primera, tanto el teórico como el práctico.

Siempre me ha gustado conducir;

siempre he visto además el coche como un artefacto de diversión

y sobre todo un amigo,

pues te lleva a los sitios que más te gustan,

te acerca a las personas que quieres...

Tengo una niña de siete meses va a hacer,

y hasta que no eres padre no te imaginas

todo el tinglado que hay que llevar dentro.

Yo recuerdo cuando en los 70 nuestros padres nos llevaban

a tres niños atrás, más el perro, todos ahí amontonados,

sudando como pollos porque no había aire acondicionado...

Ha cambiado todo en cuestión de seguridad

y de conciencia ciudadana.

Y antiguamente éramos demasiado dicharacheros, ¿no?

El coche era una continuación de nuestro día a día,

subíamos al coche sin darle importancia.

Creo que ahora cumplimos

con los límites de seguridad mucho más que antes

y además ahora hay más maneras

de evitar coger el coche cuando se sale a tomar algo,

que quizá en los años 80,

cuando yo era un joven que salía a tomar mis cervecitas,

pues no teníamos.

Yo no he tenido nunca un accidente en coche,

pero sí que he visto un par de accidentes graves.

Justo al salir de una curva me encontré con tres coches

que acaban de tener un accidente;

dos coches estaban totalmente destrozados.

Viajaba una familia con niños; murieron cuatro personas.

Y un niño de seis años, lo recuerdo perfectamente,

tirado en la carretera...

Enseguida paró otro coche, el conductor era médico, menos mal,

y le empezamos a hacer la reanimación entre los dos.

No hubo forma de salvar al niño.

Luego supe que el accidente fue por fatiga,

por falta de sueño de uno de los conductores,

y es una cosa que tengo siempre en mente.

Cuando hago largas distancias sobre todo,

tengo claro que hay que parar, hay que descansar.

Yo que soy motero la principal autocrítica que haría

de los tipos que vamos en moto

es que muchas veces pilotamos, o conducimos,

como si no fuésemos vehículos normales,

y somos vehículos normales.

Es decir, lo de saltarse líneas continuas para evitar atascos,

meterse a toda velocidad por el arcén;

pues no está bien.

Muchas veces los coches no te tienen en cuenta.

Hay veces que no te ven, pero otras veces,

siendo conscientes de que en caso de roce o golpe,

su vida, entre comillas, porque no se sabe,

no suele correr peligro,

pues algunos conductores tienen una falta de educación

que es casi, casi, infame.

Pues me despido ya de vosotros,

porque estoy llegando a Prado del Rey para currar.

Espero que hayan servido de algo estas reflexiones y veros pronto.

Venga, chao.

¿Se imaginan una rueda que no se pinchara

y no hubiera que cambiarla nunca?

Es lo que ha ideado una conocida marca

con estos neumáticos del futuro.

No contienen aire, por lo que no se desinflan.

En cambio, en su interior llevan una cápsula recargable

que llegado el momento libera un compuesto biodegradable.

Este líquido renueva la banda de rodadura desde el interior.

Entre otros compuestos,

la mezcla que va en la cápsula lleva fibras de seda de araña;

uno de los materiales más resistentes de la naturaleza.

Además, los investigadores aseguran

que el líquido podría personalizarse en función

de nuestra forma de conducir,

las condiciones climáticas o el estado de la calzada.

Los vehículos actuales incorporan cada vez más elementos

que contribuyen a la seguridad del conductor.

Cada año aparecen nuevas tecnologías

que optimizan nuestros sistemas de ayuda a la conducción.

Es el caso de la nueva cámara 3D semántica.

Gracias a un láser y a la inteligencia artificial,

este dispositivo puede ver todo lo que encuentra en su entorno.

Por ejemplo, es capaz de identificar

mucho antes que el ojo humano

elementos peligrosos como el hielo, el agua o el aceite.

Según sus creadores, esta cámara podría incorporarse

a los vehículos este mismo año.

Las fundas de los coches se utilizan

para proteger la carrocería de las inclemencias del tiempo,

pero una empresa francesa le ha dado un nuevo uso

a este accesorio:

aumentar la autonomía de los coches eléctricos

aprovechando la energía del sol.

La funda incorpora nueve películas fotovoltaicas

que recargan las baterías mientras el vehículo está aparcado.

La cubierta va recogida en el parachoques trasero

y funciona de forma automática.

Gracias a su tecnología,

puede plegarse hasta 50 000 veces sin dañarse.

Aunque se ha fabricado para un modelo concreto,

esta funda se podrá adaptar en un futuro

a cualquier coche eléctrico.

Es la única provincia gallega sin acceso al mar,

pero se rumorea que el mejor pulpo se come en Ourense.

Además, sus aguas termales

son uno de los mayores secretos de la capital.

Hoy la móvil sigue aparcada en Madrid,

pero los ourensanos nos abren las puertas de sus casas

para hablarnos de seguridad vial, y lo de las termas queda pendiente.

-Nací aquí. -Nací aquí.

-He ido al cole, al instituto... -Mi vida gira en torno a Ourense.

-Cuando escapas, al final siempre quieres volver.

-Los ourensanos; eso es lo mejor de Ourense.

-Lo peor es que es está apartado del resto de España,

en una esquinita. -Eso no es verdad.

Apartado está el resto del mundo de Ourense.

-A mí me encanta sobre todo la época de verano,

a última hora, cuando salgo del trabajo,

venir caminando.

-No utilizo el patinete porque prefiero andar.

-No está preparado para la bici.

Solo los alrededores, los paseos del río...

La ciudad no.

-Yo creo que sabemos mucho de seguridad vial,

pero nos queda mucho que aprender todavía.

-Debemos aplicar las normas o esto es un desbarajuste.

-Nos sabemos la teoría,

pero a la hora de llevarla a la práctica, no lo hacemos.

-De unos años aquí empezamos a tener una tasa de accidentes

y atropellos en pasos de peatones bastante elevada.

-Hay una campaña que se hizo hace un tiempo

de un personaje que imitaba a la muerte,

que nos esperaba al otro lado de la calle con un cartel

que nos esperaba si cruzábamos en rojo.

-Tú te cruzaste alguna vez. -No.

-Y funcionó bien, pero bueno, algunos siempre se lo toman a broma

e incluso se hacían fotos con la muerte.

-Sí, me lo crucé

y la gente se quedó muy impresionada al verlo.

-Yo no me crucé con nadie, pero bueno...

Me crucé con la policía en una ocasión.

-Yo nunca me crucé con la muerte en un paso de cebra

porque yo los semáforos los cruzo siempre en verde.

-Yo soy muy mala peatona.

Intento cruzar bien, pero vamos... Me cuesta.

-Esto es todo, así que muchas gracias.

-Conduzco y camino, las dos cosas.

Hace muchos años que no voy en bici.

No, porque las distancias son tan cortas en Canarias,

que casi siempre voy a pie cuando me tengo que mover.

No, soy muy... Soy obediente en ese tipo...

Porque tengo amigos que han tenido accidentes y me lo tomo en serio.

Tengo localizados dos porque paso todos los días,

son amigos, ya me saludan incluso;

el resto no; no uso ningún tipo de app ni de sistema

para saber dónde están los radares.

Pues tengo un coche tan inteligente que él me avisa.

Entonces cada vez que me avisa, lo hago.

Me apetece, me gusta y siempre conduzco yo;

intento ir conduciendo yo siempre.

Como conductor buenísimo, en tantos años ni un accidente.

Bueno, un nueve, vamos a dejarlo ahí.

Esto ha sido "Seguridad vital", gracias por estar ahí.

La próxima semana, más. ¡Adiós!

¡Grabando! -Ah, ya. Eh...

-¿No hacemos así?

Cómo suenan aquí las palmadas, es una pasada.

Cuando quieras. -Venga.

-Que el mejor "culpo"...

-"Culpo". -Seguridad virtual... ¿Virtual?

¿Pero por qué?

-¿No vale? -No.

-Si lo hacemos... No. -Mal... ¿O bien?

-No. -Regulín.

-¿Cómo hilamos el segundo? -Fatal.

-Vienen de uno en uno, macho.

(Claxon)

Qué inquietante, ahí hay un ojo.

¡Cuando quieras!

-Yo... Estoy aquí ya, ¿no?

-Ese tapón es de aquí, ese es de aquí.

(RÍE) Ese es de aquí.

-¡Venga, hasta luego!

¡Adiós!

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Seguridad Vital - 14/06/20

14 jun 2020

En el programa de esta semana descubrimos cómo el estrés incrementa nuestras probabilidades de tener un accidente de tráfico, conocemos las 10 infracciones más habituales que nos quitan puntos del carnet de conducir y aprendemos a elegir el mejor casco en función del uso que le demos a la bicicleta.
 

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