Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 27/09/20  - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Bienvenidos a "Saber vivir" en este domingo

lleno de tentaciones, de la croqueta a la empanadilla.

Ya veréis qué versiones tan saludables nos prepara

Marta Verona de estas delicias para comer.

De plato de cuchara nos llega el salmorejo cordobés,

para descubrir el arte del majado.

Hablaremos de la carne blanca y de su congelación.

Llenaremos la nevera de uvas,

porque estamos en tiempo de vendimia.

Tiempo de uvas blancas y tintas.

La huerta nos dará zanahorias con ese bonito color naranja

que nos avisa de su gran poder nutritivo.

Y analizaremos la moda de ayunar, de saltarse comidas

para controlar el peso y cuidar la salud.

Hay que saber comer para saber vivir

y nunca es tarde para aprenderlo.

Lo sabe muy bien nuestra siguiente protagonista:

Paloma San Basilio.

Nos ha abierto las puertas de su casa

y allí que me he plantado.

Artista de los pies a la cabeza, feliz madre y abuela.

Así se cuida Paloma.

# Te quiero mucho,

# aunque te suene a lo de... #

¡Hola!

¿Qué tal?

Muy bien. ¿Y vosotros? ¿Habéis encontrado el paraíso?

Lo hemos encontrado.

¿Os ha costado mucho?

Lo que te va a costar a ti es echarnos luego.

No pienso. Tenéis camas aquí para dormir.

¿Vamos para adentro?

Venga, para adentro.

¿Es un buen sitio para vivir estos tiempos que estamos viviendo?

Yo creo que sí. Es fantástica esta recuperación

del espacio natural,

de la montaña, de pasearte por el campo, de no...

De bajar un poco el umbral de ansiedad

y de recuperar las pequeñas cosas que a veces se nos olvidan.

Quizá lo que más te haya podido costar

es estar alejada de los tuyos.

Lo llevo muy mal, lo de no estar con ellos.

Creo que es lo que más... Lo que más siento.

Y el hecho de que Maite, mi hermana,

que está en una residencia, allí, en el sur,

donde yo tengo mi casa ahora, en El Puerto.

Muy cerquita de mí, y que está estupendamente cuidada,

pues resulta que no puedo ir a verla,

porque han cerrado las visitas.

Para todos, imaginamos también para ti,

esta pandemia ha supuesto un paro profesional.

Pues yo estaba haciendo una gira que, curiosamente,

se llamaba "Más cerca", y que ahora resulta que estoy más lejos.

Es muy duro encontrarte con que no va a existir

ese fluido de energía tan importante

que es estar en un escenario con la gente enfrente.

Yo creo que hay algo dentro de mí, que es un motorcito,

que cuando las cosas van mal, a veces me hundo,

lloro muchísimo, me deprimo

y, al cabo de un tiempo, hace así,

y aparece otra vez el motor

y me vuelvo a ilusionar con la cosa más tonta, ¿no?

# Y sin horarios ver amanecer.

# Poder viajar en plena libertad. #

¿Ejercitas también tu cuerpo?

Sí. A veces hago yoga, que me encanta.

Eso sí, me baño todos los días en el mar,

en invierno y en verano.

A los cinco minutos de haber nadado ya como una loca

para que se te quite el frío, empiezas a entrar

en una temperatura, que no te quieres salir.

Me encanta la comida de cuchara, me encanta la cuchara,

me encantan las cremas de verduras.

En invierno estoy todo el día tomando cremas de verduras.

Y legumbres.

¿Tienes un plato favorito,

que te recuerde, a lo mejor, tu infancia?

Lentejas.

Mira qué rápido.

Lentejas, lentejas, lentejas.

Es que es mi comida favorita.

# Juntos, volver a vivir.

# Meternos todos en un coche. #

A todo entrevistado le preguntamos...

Paloma, qué es para ti saber vivir?

Pues mira, para mí saber vivir es saber sacarle el mayor partido

a la vida,

saber descubrir dónde, aparentemente, no hay nada.

saber compartir con la gente que quieres

y, sobre todo, teniendo muchísima ilusión

por dar un paso más cada día

en la dirección que te proponga la vida

o en la que tú misma elijas, pero seguir avanzando,

seguir andando.

Muy buenos días, Teresa.

Hay que ver la energía positiva que transmiten personas

como Paloma.

En su caso, además, muchísima serenidad.

Sí, y esa serenidad... ¿Qué tal, Miriam?

Que traslada ella, personas como ella, procede

de la armonía interior.

Y, al contrario, cuando hay desarmonía...

Eso nos afecta mucho más de lo que nos pensamos.

"Desarmonía" es una palabra muy fea,

Teresa, con lo bonita que es la palabra "armonía".

Sí, suena fatal.

Armonía es equilibrio.

Desarmonía es desequilibrio.

Tú piensa que los seres humanos somos...

Como una balanza.

Y en el fondo, lo que estamos buscando,

igual que las balanzas, es un equilibrio

entre nuestro cuerpo y nuestra mente.

¿Y qué pasa cuando esa balanza se desequilibra?

Que hay desarmonía.

Hay una desarmonía emocional que se produce

cuando nuestros pensamientos,

respecto de lo que sucede, es decir,

lo que pensamos y lo que sentimos,

son negativos y desencadenan emociones negativas también,

porque eso nos afecta físicamente.

Es lo que se conoce como enfermedad psicosomática,

que realmente se produce, es decir, tenemos efectos físicos:

Nos duele la cabeza, contracturas musculares,

problemas gastrointestinales, de sueño, etcétera, etcétera.

Hay un médico, por cierto, norteamericano, Ronald Einstein.

Es catedrático de medicina de familia y psiquiatra,

que ha introducido el mindfulness en la medicina,

pero no solo en los pacientes, también en los médicos.

Él aconseja a los médicos que lo practiquen

para entender mejor a sus pacientes

y les sugiere que hagan siempre tres preguntas.

La primera:

"¿Qué es lo que usted siente?"

La segunda: "¿Qué es lo que usted piensa?"

Y, por último, les pide: "Ayúdeme usted a ayudarle".

Qué importante eso que acabas de decir, Teresa,

esa... Ese desequilibrio, esa desarmonía entiendo entonces

que nace de nuestra mente, no sé si, los pensamientos...

Nuestra cabeza empieza a dar vueltas

en torno a una idea negativa y de ahí a otra negativa y negativa

y aparecen los pensamientos tóxicos.

Solo decir que ese proceso es como si viéramos una nube

en el horizonte: "Una nube gris".

Y entonces a esa nube gris se le suma otra nube gris

y luego otra nube y otra nube.

Y cuando te quieres dar cuenta encima de tu cabeza hay

un tormentón y empieza a caerte encima la tormenta.

Leí hace pocos días un artículo de la Sociedad Española

de Medicina de Familia que decía que los seres humanos

en edad adulta podemos llegar a tener

hasta 60.000 pensamientos diarios.

¿Tantos?

60.000. Me parece una barbaridad.

De los cuales, el 95% son involuntarios.

Surgen porque sí.

Solo el 5% son pensamientos que queremos tener.

Y de esos involuntarios, el 80% son pensamientos negativos.

Una vez que sabemos que esos pensamientos involuntarios

están ahí, lo que hay que hacer es poner el foco en lo bueno

y no de lo malo

¿Por qué nos fijamos siempre en lo negativo? Pues no.

Todo tiene dos caras, por tanto, voy a fijarme en lo positivo,

en lo importante, en lo sustancial, si quieres.

Hay un cuento que a mí me encanta, indio,

en el que un nieto le pregunta a su abuelo lo siguiente.

Dice: "Abuelo, yo a veces me siento tan mal...

Es como si en mi corazón hubiera dos lobos que estuvieran luchando,

compitiendo.

Uno de ellos es muy agresivo y quiere matar al otro.

El segundo lobo es amoroso

y comprensivo.

¿Cuál de los dos lobos va a ganar, abuelo?"

Y el abuelo le dice:

"Depende de a cuál alimentes tú más".

Desde luego que sí.

Una cosa, además, Teresa, es vivir en armonía con uno mismo,

y otra es vivir en armonía también con los demás.

Tenemos que hacerlo y hay dos caminos que son,

a mi entender, muy fáciles.

Uno, la empatía.

Aquello que tú has sentido antes lo puede estar sintiendo

la otra persona.

Ponte en los zapatos,

así le vas a entender muchísimo mejor.

Y luego otro en el que casi nunca nos fijamos,

y es en el poder de las palabras,

que crean realidades.

Me gusta pensar que hay palabras puente

que nos unen.

Sí.

Curan heridas.

Por ejemplo: "Te entiendo.

Te comprendo.

Te estimo".

No lo decimos mucho.

Te valoro.

Y luego otras que son tabiques; o sea, que nos separan

y que causan dolor, por ejemplo, "pero".

Cada vez que decimos "pero" eso es muy negativo.

No la usemos nunca.

Hablabas del poder de las palabras.

Luego está el poder de la música, el sonido de la música,

que también es pura armonía

Y hay un lugar, Miriam, donde yo encuentro

una música armónica y paz.

Hay que escucharla más.

Y ese lugar es la naturaleza.

Muchísimas gracias, Teresa.

Como bien has dicho la naturaleza nos da todo lo necesario

para vivir con salud, empezando por los buenos alimentos.

Somos lo que comemos y en España estamos de suerte

con platos tan deliciosos y saludables como el de hoy:

El salmorejo cordobés.

Hoy en "Saber vivir" nos vestimos de gala

para elaborar la receta andaluza más tradicional.

¿Todavía no saben de qué les hablo?

Pues bien, les doy otra pista: Hoy estamos en Córdoba.

¿Qué podemos hacer en Córdoba?

Tú me dirás.

Salmorejo y su apellido: Cordobés.

¿Cómo me ves a mí de cofrade?

¿Cómo quieres que te vea? Por Dios...

Casi cordobesa.

Casi cordobesa.

A cocinar. Creo que es mejor que me lo quite.

Perfecto.

Nos ponemos la mascarilla y empezamos.

Yo veo por aquí que tienes tomate pera

y tomate de ensalada.

Perfectamente el que tenga su huertecito

o tenga este tomate a mano, puede utilizar este tomate.

No va a salir tan rojo como ese, pero si el tomate es bueno,

pues perfectamente va a salir un buen salmorejo.

Vamos a poner estas tres láminas,

unos cuatro gramos de ajo.

Siguiente ingrediente que vamos a poner, mira:

La sal.

Ya prácticamente se va fundiendo el ajo.

Unas gotitas de nuestro oro líquido.

El origen del salmorejo, ¿cuál es?

Yo no me voy a remontar a la época de los romanos, ¿no?

Porque la verdad es que no me acuerdo.

Pero sí me acuerdo que mi abuelo, que estaba en un cortijo,

estaba de casero,

pues ya hacían salmorejo, porque en todas las casas

había un ajo, había un tomate,

pan que quedaba de días anteriores y, con un poquito de aceite

de oliva y la sal,

pues oye, benditas mentes sabias las que hacían todo esto, ¿no?

Normalmente lo hacía el hombre.

¿Por qué? Porque tenía más trabajo, tenía mucha paleta,

tenía mucha dedicación.

Y vamos a empezar a incorporar un poquito de pan.

Esto es un pan blanco, un pan candeal.

Aquí se le llama un pan de telera.

¿Cómo cuánto echamos?

Un poquito, para que ahora, al majar,

perfectamente vaya sorbiendo

el ligazón que ya tenemos aquí.

Un poquito del tomate que hemos picado anteriormente,

que se puede presumir de buena huerta

y buenos hortelanos. No podemos parar de moverlo.

Esto ya va tomando forma.

Esto ya va tomando color.

Pues a base de majado

y sacamos ya esa textura.

A degustar y a ver qué te parece.

Y si no me gusta, ¿qué?

Pues si no te gusta, hacemos otro, hasta que te guste.

Buenísimo.

¿Conseguido? Entonces....

Conseguido. Enhorabuena, Matías.

Muchas gracias.

De primero, salmorejo.

Y de segundo plato, ¿qué podemos tomar?

Muchas personas se decantan por la carne.

Unas veces carne blanca y, otras veces, roja.

Y desde el punto de vista de la seguridad alimentaria,

¿son exactamente iguales? Nos lo aclara Beatriz Robles,

nutricionista y licenciada en Ciencia y Tecnología

de los Alimentos. Buenos días, Beatriz.

Buenos días, Miriam.

Son exactamente iguales

desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.

Es verdad que la clasificación blanca o roja

nos puede servir a los consumidores,

pero es una clasificación un poco arbitraria,

porque dentro de la misma especie, incluso dentro del mismo animal,

puede haber zonas de carne blanca, zonas de carne roja.

La legislación no lo distingue, no distingue carne blanca

y carne roja, por lo tanto, los requisitos higiénico-sanitarios

para ambos tipos de carne son exactamente los mismos.

A veces nos preguntamos si la carne de cerdo es blanca o roja.

Con otras lo tenemos más claro. Con la de cerdo...

¿Qué es?

No sabemos. Pues a los efectos de reducir

el consumo de carne roja, que es lo que nos dice

la Organización Mundial de la Salud,

la carne de cerdo es carne roja.

Contigo, Beatriz, hemos aprendido que la carne,

ya sea blanca o sea roja, no lleva hormonas.

Está prohibido.

¿Podemos decir lo mismo de los antibióticos?

Podemos decir lo mismo.

Desde el año 2006 están prohibidos con el fin de crecimiento.

No se pueden dar como promotores de crecimiento del ganado.

¿Llegan a la carne, a la leche, los huevos?

No, no llegan. Desde luego, sí que se usan

con fines terapéuticos, cuando los animales están enfermos,

pero se usan bajo criterio veterinario

y siempre respetando los tiempos de espera.

¿Por qué oímos entonces a veces

que se usan mucho, que hay que reducir

el uso de antibióticos en el ganado?

Bueno, porque se usan en exceso, es verdad, y se usan mal.

Y pueden producir resistencias bacterianas.

Exactamente lo mismo que pasa cuando nosotros

los tomamos en dosis incorrectas

o contra enfermedades contra las que no son eficaces.

Y el color de la carne, que sea más roja, en el caso de la roja,

más blanca en el caso de la blanca, ¿qué nos indica?

¿Qué información nos da?

Nos dice cuánta mioglobina tiene la carne.

La mioglobina es una proteína que transporta el oxígeno

y el dióxido de carbono en la fibra muscular.

Y además también tiene hierro. Transporta el hierro.

Con lo cual, a más roja la carne, más hierro tiene.

Y también se relaciona ese color, a veces, con la presencia

de grasas saturadas.

No es una regla fija, pero sí que nos da una idea

de que puede tener más grasas saturadas.

Por lo tanto, la blanca tendría menos grasa

y menos grasas saturadas.

Y la presencia de grasa también varía mucho,

porque depende de la especie, del animal,

del sexo del animal.

Incluso con la alimentación

podemos cambiar, tanto la cantidad de grasa,

como la composición de esa grasa.

Y tanto la carne roja como la blanca,

¿la podemos congelar con total seguridad?

Absolutamente.

La congelación es un método magnífico

para garantizarnos la máxima calidad,

la textura, el sabor... Eso sí, siempre que lo hagamos

de la forma más rápida posible, es decir,

a muy baja temperatura, para que no se destruyan las fibras

y al descongelar esté con la misma calidad.

Y, sobre todo, para garantizar esa calidad

higiénico sanitaria, para que no crezcan microorganismos

y evitar riesgos microbiológicos, además de alteraciones,

lo que tenemos que hacer es congelarla

tan fresca como sea posible.

Si podemos hacerlo nada más llegar de la compra, perfecto.

La congelación también es un método que nos permite

mantener los alimentos durante mucho tiempo.

Lo sabemos.

¿Cuánto tiempo?

Pues las carnes que sean magras, que no tengan mucha grasa,

aguantan hasta un año.

Las carnes crudas que tengan mucha grasa, desciende bastante:

Cuatro meses. Y lo mismo nos pasa con la carne picada:

Unos cuatro meses.

Las aves nos duran más. Nos duran nueve meses.

Y si hacemos, por ejemplo, un guiso,

que ya tenemos la carne cocinada, como mucho,

tres meses en el congelador.

Ya sabemos que el coronavirus puede estar en la superficies

de cualquier lugar, incluso de un alimento,

si es que lo ha tocado alguien que esté infectado.

Pero al congelarlo, ¿ese coronavirus muere?

No, y esto es válido para todos los microorganismos.

Las temperaturas altas sí que destruyen

los microorganismos.

Las temperaturas bajas no los destruyen.

Solo detienen o ralentizan su crecimiento.

¿Qué pasa? Que cuando volvemos a esas temperaturas más altas,

cuando descongelamos, ahí ya vuelven a estar viables.

¿Cómo resolvemos este problema?

Con lo que decimos siempre, manipulación higiénica,

lavado de manos y cocinado completo.

Esto también es válido para la contaminación

por coronavirus, pero tenemos que recordar

que el coronavirus no se transmite por los alimentos.

Es una transmisión persona a persona.

Pues a por carne. Nos vamos de compra.

Aitor Sánchez ya me está esperando a las puertas del mercado.

¡Hombre, Aitor!

Perdona, perdona las horas.

Pero ya...

Salta a la vista la diferencia entre la carne roja

y la carne blanca.

Sí, completamente. Se nota que estamos hablando de colores,

y es que esa pigmentación es uno de los elementos diferenciadores.

Tenemos estudios que nos indican que si sustituimos

carne roja por carne blanca u otra fuente de proteínas,

huevo, pescado y legumbres,

tendríamos beneficios para nuestro organismo.

Nutricionalmente, ¿qué nos aporta a la carne blanca?

Es una buena fuente de proteínas.

De muy buena calidad, bajas en grasa, lo cual hace

que siente bastante bien.

Todo depende, a veces, del corte, ¿no?

Sí, por supuesto.

Si nos vamos a cortes que sean menos nobles,

como por ejemplo, las alitas,

no tendríamos estos beneficios.

Hola, Emilio. ¿Qué tal?

Cuéntame qué estás haciendo.

En este momento estoy haciendo unos filetes de pechuga.

¿Es la parte del pollo más vendida aquí?

Sí. Lo que mejor comen los niños es la pechuga.

El pollo, lo bueno que tiene es eso,

que tiene mil formas de hacerlo. Uno es el pollo a la naranja.

Qué bueno.

La encargada es mi mujer, ¿vale?

Pero bueno, la pepitoria.

La pepitoria de gallina está muy buena también.

Aitor, en este puesto estoy viendo que hay otras aves,

además de pollo. Hay pavo y también codornices.

¿Son muy diferentes, nutricionalmente hablando?

Quizá el pavo se puso muy de moda hace unos años,

porque como es una carne un poco más magra,

cuando le teníamos miedo al colesterol

y a la grasa es cierto que se recomendó más.

Nutricionalmente todas son carnes blancas

y propiedades muy similares.

Y el conejo, a pesar de que no es ave,

sino que es mamífero, también es carne blanca.

Digamos que es un poco la excepción.

Es, de las carnes más consumidas, la única que es blanca,

sin ser de ave.

Eso sí, no tiene tanta cantidad de hierro

como las carnes rojas, pero su contenido mineral

sigue siendo alto, conservando el resto de propiedades.

Buena fuente proteica y también bajo en grasa.

Una carne muy magra.

¿Es el caballo ganador, por decirlo de alguna manera?

Diríamos que es el más interesante a nivel nutricional.

Ana, a nosotros nos gusta dejarnos aconsejar.

¿Qué nos venderías?

¿Qué nos aconsejarías de tu pollería?

Bueno, ahora mismo un pollito de corral.

Que solo te queda uno.

Que queda solamente este.

Son como dos euros más caro el kilo.

Es una producción menos intensiva.

Ha tenido mejores condiciones de vida y eso muchas veces,

la alimentación y el modelo de producción

repercute finalmente en la calidad final del producto.

Y eso se paga, claro.

Sí, claro. Además estamos teniendo un consumo,

digamos que es menos intensivo...

Más responsable.

Claro, obviamente.

Qué bien se nos da venir al mercado juntos.

Se nos da muy bien el mercado.

¿Con qué guarnición acompañamos la carne comprada en el mercado?

Con verdura, en forma de ensalada o verdura cocida.

¿Son igual de nutritivas, Beatriz?

En el momento que hacemos un tratamiento térmico

vamos a cambiar la cantidad de nutrientes,

la disposición de los nutrientes.

Esto no quiere decir que sea peor. A veces es beneficioso.

Es verdad que un tratamiento térmico

puede destruir parte de la vitamina C o de la B1

o de la B6,

pero sin embargo vamos a obtener muchos más carotenoides.

Y ya si lo regamos con un poquito de aceite de oliva virgen extra,

ahí vamos a aumentar mucho más la absorción

de esas vitaminas liposolubles.

¿Cómo podemos hacer para reducir al máximo esas pérdidas?

Dándole un tratamiento térmico que sea elevado,

de temperatura elevada, en un tiempo corto.

Y siempre teniendo en cuenta que si hacemos alguna cocción

en agua, parte de las vitaminas puede pasar al agua.

Si podemos aprovechar ese agua para otra preparación,

muchísimo mejor.

Si tomamos los vegetales en crudo, tanto las frutas como las verduras,

tenemos varias opciones: Al natural, en zumos, licuados,

triturados, en puré. ¿Cómo afecta eso a los alimentos?

En el momento que pelamos una fruta o una verdura

estamos retirando gran parte de la fibra.

En España no comemos mucha fibra,

unos 12 gramos por persona y día,

que es menos de la mitad de las recomendaciones.

Si podemos dejar esa piel, muchísimo mejor.

En el momento que pelamos, seguro que tú lo has visto,

cuando pelamos una manzana aparecen unos colores marrones.

Como si se oxidara.

Como si se oxidara a los pocos minutos.

Es porque estamos rompiendo los tejidos,

estamos poniendo en contacto los compuestos,

que se llaman fenoles, con unas enzimas que hay

en la propia fruta, en la verdura. ¿Cómo podemos evitarlo?

Pues lo podemos meter, o en el frigorífico,

o echarle un poquito de zumo de limón.

El ácido va muy bien para evitar esa oxidación.

Y debemos tener en cuenta una cosa:

Los alimentos no son la suma de nutrientes separados.

Los nutrientes son compuestos que están relacionándose

unos con otros, que interactúan en esa estructura del alimento,

que es lo que conocemos como matriz alimentaria.

Fíjate, sobre zumos nos hacen esta pregunta en redes sociales.

Concretamente es Maica, desde Santiago de Compostela.

No es lo mismo, ni muchísimo menos.

Los zumos comerciales, los industriales y los caseros

son equivalentes en términos nutricionales.

Eso sí, siempre que estemos hablando de zumos,

porque los zumos, por nuestra normativa,

no pueden llevar azúcares añadidos.

Sin embargo, en el mercado podemos encontrar néctares

que, aparentemente, son iguales, vienen en los mismos envases,

y los néctares sí que pueden llevar,

tanto azúcares como miel.

¿Por qué los zumos no son lo mismo que la fruta entera?

Lo primero, por lo que hemos dicho de la matriz alimentaria.

En el momento que rompemos esa matriz alimentaria,

que lo licuamos, lo hacemos puré, estamos liberando

esos azúcares simples

que tiene la fruta y la OMS considera que son azúcares libres,

de esos que conviene evitar.

Además, tenemos un problema con la saciedad,

y es que un zumo no sacia igual que una pieza de fruta.

¿Por qué pasa esto?

Lo primero, porque tardamos muchísimo menos en tomárnoslo.

El tiempo es un factor fundamental,

el tiempo que tardamos en consumir un alimento.

Ya va mandando señales de saciedad a nuestro eje hipotálamo, estómago,

que es el que nos está regulando esa sociedad,

pero además tampoco hay masticación;

así que, siempre que podamos, vamos a por la fruta entera.

Vamos entonces a por los vegetales en crudo,

como son las zanahorias, que imagino que podemos consumirla

con piel y sin piel; entonces tendríamos que lavarla, ¿no?

Tenemos que lavarla.

Y si la consumimos cruda y con piel, también desinfectar.

Pero no tenemos que tener problema porque en la piel

se acumulen toxinas, porque eso no es verdad.

Sí que es interesante que en la piel

hay más fitonutrientes.

Son compuestos fenólicos fundamentalmente

que se concentran, casi la mitad se concentran en la piel,

y tienen funciones, por ejemplo, antioxidantes;

así que, podemos comerla con piel perfectamente.

Muchísimas gracias, Beatriz.

Por su bonito color y su sabor ligeramente dulzón,

la zanahoria es la hortaliza preferida

para muchísimas personas.

¿Y sabéis cómo se cultiva? Nos vamos a la huerta.

Buenos días, Ángel.

Buenos días.

¿Llegamos a ver la recolección de la zanahoria?

Pues sí, llegas a tiempo.

El proceso de recolección de la zanahoria

es bastante fácil.

Se hace con una máquina de cabezal de verano, que llamamos,

que va arrastrada por un tractor, como veis.

Simplemente lleva un rodillo, un cabezal,

que es el que va arrancando la zanahoria,

junto con la hoja, del suelo,

hasta descargar en el yumbo o saca de mil kilos.

Pues originalmente, la zanahoria resulta que era morada.

Así que, el color naranja se lo debemos a los holandeses,

que en honor a los colores de su bandera,

pues quisieron transformar el color de este producto

al naranja.

Y era una hortaliza que viene desde Asia,

en concreto, desde Pakistán.

Recolectar zanahorias, bueno, para manojillo,

que es lo que se hace hoy en día,

pues es ir tirando

y sacando las zanahorias con sus hojitas

y así llegarían a nuestras fruterías.

Bien, esta variedad se llama Súbito.

Son variedades cilíndricas, con lo cual, a esta todavía

le queda por redondear un poquito, para que no esté en punta.

Tienen un ciclo, aproximadamente, desde que se siembran

hasta que se recolectan, de 170, 180 días.

Las condiciones óptimas para el crecimiento de la zanahoria

son, fundamentalmente, suelos arenosos,

admite pHs un poco altos, que son los que tenemos también

en esta zona.

Es un cultivo también bastante exigente en riegos.

Es una hortaliza que contiene muchos carotenos

y eso, pues siempre se ha dicho que ayuda para mejorar la vista

o incluso para ayudarnos a ponernos más morenos.

Se lleva hasta el almacén, donde le vamos a destriar,

le vamos a lavar,

le vamos a envasar correctamente

y desde allí ya se manda a expedición y al comercio.

Estas zanahorias las estamos mandando

por toda Europa,

hasta Senegal, Mali

y todo el mercado nacional.

Nada tan saludable como una buena zanahoria.

Y a esta hora del día nada tan tentador

como una croqueta o una empanadilla.

Veréis cómo las cocina hoy Marta Verona

en su versión más nutritiva

y veréis qué postre también nos tiene preparado

para chuparse los dedos con salud, eso sí.

Y nos esperan los ejercicios de yoga

para controlar los nervios y dormir mejor.

Qué bien nos va a sentar.

Enseguida lo vemos todo: Alimentación y ejercicio,

porque son los pilares de una vida saludable.

Siempre lo han sido y ahora más que nunca.

Tiempo de coronavirus.

Muy buenos días, doctor Fernando Fabiani.

Hemos pasado directamente del ejercicio físico

a nuestro espacio de salud y coronavirus,

porque sabemos que guardan una estrecha relación.

Pues sí, guarda mucha relación.

Ya sabemos que el ejercicio físico es esencial

para mantenernos en forma,

que ayuda a controlar el sobrepeso y la obesidad,

pero además sabemos que ayuda a prevenir y, si no, a controlar

determinadas enfermedades, como la hipertensión, la diabetes,

enfermedades cardiovasculares;

que al mismo tiempo sabemos que cuando las padecemos

y, sobre todo, si no están bien controladas,

son un factor de riesgo

para que se complique la infección por coronavirus.

Por lo tanto, mira, mientras más en forma nos pille

la infección por coronavirus, mejor.

Pero es que además las personas que han atravesado la infección

por coronavirus sabemos que el ejercicio físico

les ayuda a su recuperación.

Mira, por todo ello, Miriam,

semáforo verde a la realización de ejercicio físico.

Y en estos tiempos en los que estamos,

si es al aire libre, mejor.

Semáforo verde entonces al aire libre.

Circulan los virus, y no sobre el coronavirus,

también los virus respiratorios, que son viejos conocidos

y propios también del otoño,

como los del resfriado común.

Y pueden dar síntomas muy parecidos.

Así que, aquí toca ponerle el cascabel al gato,

y tú sabes mucho de gatos.

Es difícil, porque hay muchos síntomas

que son compartidos, por ejemplo, la clásica tos.

Esa tos que nos da con el catarro, al principio seca,

luego con un poco de moco.

La tos es uno de los síntomas más frecuentes

en la infección por coronavirus.

Y también comparten un dolor de cabeza,

un poco de malestar;

con lo cual, ahí es difícil diferenciar.

Es verdad que hay algunos síntomas que nos hacen pensar más

en el catarro, como el estornudo repetido,

ese moqueo que es un poco de agüilla,

ese goteo nasal,

que son poco habituales en la infección por coronavirus,

pero eso sí, muy importante,

lo que tenemos que detectar son esos síntomas que se alejan

del catarro y nos hacen pensar en la infección por coronavirus.

Como por ejemplo la aparición de fiebre muy alta,

la dificultad respiratoria, el dolor muscular intenso

o la pérdida brusca del olfato o del gusto;

que aunque a veces aparecen en catarros,

cuando hay mucha congestión nasal, son síntomas muy típicos

de la infección por coronavirus.

Así que, si yo pienso que tengo un catarro,

pero de repente empiezo con fiebre alta,

con dificultad respiratoria, con pérdida de olfato, gusto,

tenemos que sacar la señal de peligro,

porque podemos estar ante una infección por coronavirus.

Señal de peligro entonces.

Y si nos notamos cualquiera de estos síntomas,

Ante la duda de que sea un resfriado o coronavirus,

¿qué tenemos que hacer exactamente?

Lo ideal, contactar telefónicamente con nuestro médico de familia,

si es el niño, con nuestro pediatra,

para que nos oriente,

nos diga en qué momento debemos acudir al centro de salud,

para que lo hagamos en un momento en el que no pongamos en riesgo

contagiar a otros, que nos diga si hace falta hacernos

algún tipo de prueba complementaria, si tenemos que hacernos la PCR.

Es fundamental que lo hagamos de esta forma para proteger

a los demás.

Otra duda muy común en este comienzo de otoño, doctor Fabiani,

si una persona se suele infectar todos los años por el resfriado,

¿corre más riesgo de padecer infección por coronavirus?

Si yo sufriera muchos catarros en invierno

porque me los busco un poco... O sea, quiero decir,

porque no me lavo a menudo las manos,

porque frecuento en invierno muchos espacios cerrados

donde hay mucha aglomeración de personas, ojo,

porque recordemos que estas medidas que hemos repetido tanto

para prevenir la infección por coronavirus,

también sirve para prevenir las infecciones respiratorias

de otro tipo.

De hecho, en algunos países que acaba de terminar el invierno,

se ha visto que gracias a estas medidas que hemos puesto

por el coronavirus,

ha disminuido mucho la incidencia, por ejemplo, de gripe.

Eso es algo que todos podemos y debemos aprender,

incluyendo también a los más pequeños de la casa,

porque el coronavirus puede contagiar a cualquier edad

y los niños y las niñas tienen fama,

precisamente de ser grandes contagiadores.

¿Será eso verdad?

Nos lo aclara una gran pediatra, la doctora Lucía Galán.

La COVID-19 es una enfermedad poco frecuente en la infancia,

hasta el momento.

Con los datos que tenemos a día de hoy,

en los niños se han identificado menos del 5% de casos totales.

No son los grandes transmisores, como se pensaba inicialmente.

Inicialmente los pediatras pensábamos

que los niños podrían jugar ese papel vital

que juegan en las epidemias de la gripe,

en la que inicialmente los niños se contagian de la gripe,

y cuando los pediatras ya hemos visto muchísimos casos

de gripes en los niños, estos se las contagian

a los abuelitos y a las personas mayores

y es cuando se produce el pico en los adultos

y es cuando surge la epidemia en los adultos.

No parece que sean los grandes transmisores

ni los grandes contagiadores.

Es verdad que los niños tienen una enfermedad

mucho más leve, muchos de ellos cursan de forma asintomática

o con síntomas leves.

¿Los síntomas clínicos? Pues lamentablemente

son indistinguibles de la inmensa mayoría

de las infecciones respiratorias que tienen los niños

durante esta época del año, pues pueden tener mocos, tos,

fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular,

cuadro gastrointestinal, pueden tener diarrea,

pueden tener vómitos...

Con lo cual, lo que recomendamos es,

si tiene alguno de estos síntomas, evidentemente,

no puede ir al colegio al día siguiente,

y ponerse en contacto con su centro sanitario

o con su pediatra.

En España estamos viviendo una situación,

hasta el momento, pues nueva, que es la apertura

de las escuelas, y estamos un poco expectantes

de lo que va a suceder y de ese papel del niño

como transmisor o no del SARS-CoV-2;

así que, muchísimo ánimo a todos.

Hay que ver qué mal se duerme cuando uno se pone malo

por una infección o por cualquier otra enfermedad,

aunque hay personas que, por desgracia, duermen mal

una noche detrás de otra y por ahí va, doctor Fabiani,

la pregunta del millón este domingo.

¿Es malo tomar pastillas para dormir de manera habitual?

Yo no diría malo, pero sí diría desaconsejable.

Lo que tenemos que tener claro es que primero hemos agotado

las opciones no farmacológicas.

Es decir, que nos estamos asegurando de irnos

a la cama sin estar recién comidos, con la barriga muy llena,

algo que no ayuda precisamente a coger el sueño.

Que hemos hecho ejercicio durante el día.

No hay mejor forma para descansar bien por la noche

que cansarse bien durante el día.

Y además nos hemos hecho una pregunta,

una pregunta fundamental, y es: "¿Qué me quita el sueño?"

Muchas veces el problema de sueño es una cuestión reactiva

a determinadas preocupaciones o situaciones de estrés.

También tenemos que plantearnos si eso está ocurriendo

o no está ocurriendo.

Si yo me he planteado todo esto y no lo he podido resolver,

pues entonces, sí, tendría que contactar con mi médico,

para que me oriente sobre si tengo que tomar alguna medicación.

Pero muy importante, y aquí sacamos la señal de prohibido.

Prohibido la automedicación en los problemas del sueño.

Mucho cuidado con tomarme la pastilla para dormir

que toma mi vecina, a ver si a mí me sirve.

Estas medicaciones tienen efectos secundarios,

generan dependencia y, por lo tanto,

tenemos que tomarlas siempre a la menor dosis,

el menor tiempo posible

y siempre con control de nuestro médico.

Prohibida la automedicación.

Pero ¿qué me dices de la melatonina?

Mucha gente la toma para intentar dormir mejor,

pensando que es algo más natural.

Natural, pero poco eficaz.

En las únicas situaciones que ha demostrado cierta eficacia

es para solucionar estos problemas de sueño por el jet lag,

cuando atravesamos el planeta en avión

y con el cambio de día, noche,

pues parece que ahí puede ayudar un poco.

En el resto de problemas de sueño no ha demostrado mucha eficacia;

así que, ya te digo que, por muy natural que sea,

si no duermes porque estás preocupado

porque no llegas a final de mes o porque tienes alguna enfermedad

en la familia, pues por mucha melatonina que tomes

y que compres en la farmacia, que no te va a ayudar demasiado.

Andrea, desde Montevideo, Uruguay, nos cuenta que suele tomar

plantas medicinales para conciliar el sueño,

como por ejemplo, tila, melisa o hierba luisa,

y se pregunta si pasa algo por hacerlo todas las noches,

porque dice que le funciona.

Es verdad que las hierbas medicinales,

algunas de ellas, pues pueden tener cierta utilidad como efecto sedante

y, en este caso, pues son beneficiosas, sobre todo,

a algunas personas le evitan la toma de alguna medicación,

que siempre es bueno ahorrar medicación,

como acabamos de comentar, pero no olvidemos

que las hierbas medicinales también pueden interaccionar

con otros tratamientos que estemos tomando,

que pueden tener efectos secundarios;

así que, aunque es un buen punto intermedio,

siempre recurrir a ellos solo si hemos agotado

los consejos que acabamos de comentar.

Muchísimas gracias, Fernando.

Di que sí, vayamos a la cama listos para dormir.

Y si os cuesta relajaros, atención a los consejos

de nuestra profe de yoga, Marta Fernández.

Os van a hacer mucho bien.

El yoga es algo muy especial,

porque te ayuda a reconocer lo que necesitas,

para sentir el cuerpo, pero también mentalmente,

porque te da mucha felicidad.

Carolyn va a estar conmigo hoy en una clase de yoga

especialmente orientada a la ansiedad.

Vamos a empezar realizando una postura que se llama

Adho Mukha Virasana.

Juntamos los dedos gordos de los pies.

Es un estiramiento hacia delante y, como todos los estiramientos

hacia delante, es muy recomendable

para calmar el sistema nervioso.

Las nalgas hacia los talones

y vamos estirando los brazos hacia delante.

La frente apoyada.

Entonces ahí vamos tratando de activar la zona dorsal,

que vaya entrando, abriendo el pecho.

Al principio me costaba mucho entender las posturas

que tuvimos que hacer,

pero poco a poco me iba dando cuenta de que me estaba,

no sé, dando la sensación de... De bienestar.

Yo paso a mostraros cómo podéis hacer la postura,

si ya tenéis experiencia en práctica de yoga.

Tratamos de abrir mucho el pecho

para invertir la tendencia del pecho cerrado,

que suele aparecer cuando tenemos ansiedad,

y vamos apoyando la frente.

Hoy en día una de las principales motivaciones

de la gente para empezar a practicar yoga es la ansiedad

y también el estrés.

Realmente van notando la mejoría, los beneficios

que les aporta en su día a día y una mejor capacidad

para gestionar el estrés en su cotidianidad.

La siguiente postura es Supta Baddha Konasana.

Vamos a realizarla con tres mantas y un bólster.

La práctica de yoga puede ayudar en la gestión del estrés

de dos maneras, a través de la práctica activa,

posturas intensas que ayudan a regular el sistema nervioso,

y también tenemos la práctica más pasiva,

restaurativa, que va directamente enfocada

a calmar el sistema nervioso de una manera más suave,

vamos practicando, ayudando a tranquilizarnos,

a gestionar mejor las situaciones que nos generan

ansiedad y estrés.

En la siguiente postura, que se llama Paschimottanasana,

vamos a usar una silla, un cojín largo,

que en yoga llamamos bólster,

y varias mantas debajo de las nalgas.

Tenemos las piernas firmes, los pies separados

el ancho de la cadera, activos,

y estiramos la columna hacia arriba,

elevando el pecho, como veis en Carolyn.

Fijaos que es un estiramiento de columna,

pero no sumamente intenso.

Hay cosas que no...

Que al principio piensas que no vas a poder hacer nunca,

pero poco a poco vas sabiendo que puedes con los años también

hacer cosas que te parecen imposible.

Y te ayuda mucho.

Hoy hemos visto una serie de yoga que incluye

estiramientos hacia delante y aperturas del pecho,

especialmente recomendadas si estáis atravesando

episodios de ansiedad.

Os animo a practicarla en casa.

Namasté.

Del sueño pasamos a la cocina, que mira que están relacionados.

Claro, la cocina es el lugar donde cocinamos la cena,

la última comida del día que, oye, para que descanse más bien

y sea ligera, vamos a intentar evitar los fritos,

vamos a alejarnos de la sartén por la noche

y, ya de paso, también en la comida,

y es nuestro reto de hoy, Miriam.

Vamos a reducir la fritura en clásicos, por ejemplo,

unas empanadillas, unas croquetas,

y así además no derrochamos nuestro oro líquido verde.

Nuestro oro verde, que además tiene la grasa más sana del mundo.

Sí, el aceite de oliva. Ya lo sabían nuestros ancestros,

que utilizaban el aceite para muchas cosas,

pero para freír, poco. Por ejemplo, guisaban platos.

Aliñaban también la comida.

O conservaban alimentos,

como un buen queso en aceite de oliva.

Con aceite también elaboraban jabón.

Yo sigo diciéndote cosas.

También iluminaban sus casas.

Vamos, que no lo derrochaban en una sartén para freír.

Y nosotros tampoco.

Tenemos aquí las empanadillas clásicas.

¿Qué tienen estas empanadillas?

Básicamente son una esponja de aceite,

porque además solemos freírlas muchas veces mal,

con temperaturas bajas, que hacen que se absorba un montón.

¿Y qué es lo que tenemos dentro?

Tenemos una salsa de tomate frito con mucha sal,

con bastante azúcar y tenemos, nada, simplemente atún en lata,

que hay veces que utilizamos, pues en vez de utilizar

con aceite de oliva virgen extra,

utilizamos aceites vegetales. No nos interesa.

Una cosa, Marta, porque yo, a simple vista, no las distingo.

¿Cuáles son las fritas y cuáles las saludables?

Me encanta que me hagas esta pregunta,

porque ha dado el pego.

Lo saludable también tiene buena pinta.

Pues esta es la versión saludable "Saber Vivir".

¿Cuál es la diferencia con la clásica?

Las hemos cocinado al horno. Tenemos muchísima menos grasa.

Y encima estamos jugando con el relleno, ya que la masa

de arriba son harinas refinadas, porque nos cuesta mucho encontrar

una masa de empanadillas integral, metemos fibra en el interior.

¿Cómo? Pues mira.

A ver...

Qué rica. Lo vamos a utilizar... Mira, mira.

Eso sí es un relleno.

Se ve bien, además.

Tenemos también pimiento rojo,

tenemos también salsa de tomate casera,

con toda la fibra del mundo y además incorporamos

huevo duro para hacerla más saciante

y para hacerla más completa

y para que con dos empanadillas nos sintamos bastante saciados.

Te digo una cosa, esas empanadillas son mucho más bonitas.

Me gusta. Qué alegría que me digas esto.

Vamos con las croquetas.

A ver si conseguimos lo mismo con las croquetas.

Por aquí tenemos las croquetas clásicas.

Volvemos a tener más de lo mismo.

Frito es una esponja de aceite, tiene muchas calorías

y tampoco nos interesa las que tienen.

Estas están rellenas de queso, que no es tan saciante

como el jamón que van a tener las croquetas más saludables.

¿Estas qué tienen?

En el rebozado tenemos pan integral,

ya estamos metiendo fibra

y, además, también lo vamos a hacer con menos aceite.

Es muy difícil hacer unas croquetas al horno

y que sean líquidas por dentro.

Las vamos a cocinar con menos aceite

y les vamos a dar muchas vueltas.

Y en poquito tiempo, si utilizamos también panko,

pan rallado más crujiente, las tenemos.

A ver el relleno.

La diferencia que más me gusta de estas croquetas es el relleno.

Ojo. No te voy a decir lo que es.

Vale, venga.

Me encanta este juego.

Tú adivinas... Uy, es que esto va a explotar por todos los lados.

Mira, mira.

Qué rico. Es besamel, ¿no?

Está saliendo por todos los lados. Mira qué croquetitas.

¿Esto es besamel?

Yo creo que sí.

Tú crees que es besamel. Pues no, es crema de coliflor.

Es una besamel que se hace con puré de coliflor, con leche

y se especia de forma muy similar a una besamel,

con nuez moscada, con pimienta y, entonces, nos recuerda.

E incorporamos taquitos de jamón.

Le damos un mordisco y no nos damos ni cuenta

de que estamos comiendo verduras.

Así nos gusta muchísimo más. ¿Dónde va a parar?

Hombre, pues ya sabes,

donde va a ir a parar es a la salud.

Saludables son tus platos y también los postres.

Hoy le ponemos uvas, que es tiempo de cosecha además,

tiempo de vendimia.

Bienvenido, Esteban.

Te voy a presentar lo que es la colección de vides de "El Encín"

y, concretamente, la parte de la uva de mesa.

¿Qué trabajos exactamente realizáis aquí?

Evaluación de variedades, los sabores, el crujiente,

la presencia de semillas.

Estamos haciendo mejora genética

buscando uvas blancas

con sabor amoscatelado y sin semillas.

Te voy a enseñar la uva

que tenemos la referencia más antigua en España.

Esta, concretamente, es la Uva Teta de Vaca.

Su nombre viene por la forma que tiene la uva,

que es como la ubre de la vaca, con cuatro piquitos aquí.

Y esta la describe Columela en el siglo II d. C.

¿Y esta que tiene una forma tan peculiar?

Esta es la uva de Cuerno,

originaria de Almería.

También la conocían en la época de los andalusís

como dedo de dama. Podemos hablar, siglo XI, siglo XII.

La uva de mesa hay que ponerla con riego.

Ponemos riego para conseguir una mayor producción,

pero el riego que nosotros damos es un riego deficitario,

intentando dar lo que tendría que aportar una lluvia normal

y no más de eso.

¿Cuáles son los pasos que se siguen para el cultivo de la uva?

Lo primero, hay que tener un mantenimiento del suelo.

Nuestra colección es todo mantenimiento de suelo ecológico,

con cubierta vegetal.

Luego hay que podar, en invierno; luego hay, en verde,

que quitarle los brotes que no nos interesan,

porque no tienen racimos. Si hubiese un año lluvioso,

hay que echar unos tratamientos como sulfato de cobre,

que es ecológico, para evitar el ataque de los hongos.

Y, por último, ya recolectar.

La vendimia es el hecho de cortar los racimos de uva de las cepas

y hay que diferenciarlo un poco de lo que sería la recolección

de la fruta, que sería en uva de mesa.

La fruta es recolectada y la uva de vino es vendimiar.

Recolectar uva sería recolectar uva de mesa para comérnosla

en nuestra casa.

Las uvas de mesa son más gordas, de colores más bonitos,

de formas más espectaculares y más crujientes.

Y tienen poco zumo, poco mosto.

Hola, Laura.

Buenas, Félix. ¿Qué tal?

Tú que eres una buena catadora,

te voy a dar a probar los dos sabores más ancestrales

de uvas que hay en el mundo.

La uva es una fruta muy interesante,

porque además de tener muchos antioxidantes,

también tiene compuestos como fibra.

Además del contenido nutricional que tienen,

tienen otros compuestos que son biactivos;

ya puede ser los polifenoles y una sustancias pécticas

que tienen unos efectos beneficiosos para combatir

enfermedades cardiovasculares

y para problemas de hipertensión arterial.

Se recomienda comerlas siempre con piel,

ya que tiene la mayor cantidad de fitonutrientes en esta parte.

Las semillas contienen sustancias muy interesantes,

ya que una de ellas se ha estudiado que tiene

un efecto antienvejecimiento,

por lo cual es muy recomendable comer las uvas

siempre con las semillas.

Y se recomienda lavarlas con abundante agua

y no hace falta nada más.

Vemos que tienen un poco de brillo.

Son unas ceras naturales que están presentes en la piel

u hollejo. Por tanto, no hay que lavarlas de más.

Hay que higienizarlas,

porque es un producto que viene del campo, y nada más.

A comerlas y a disfrutarlas.

Menudas uvas, ¿eh? A ver qué nos preparas con ellas, Marta.

Pues yo quiero ser fiel al dicho "Uvas con queso saben a beso"

y te lo he traído para demostrártelo.

Tenemos una tartaleta, con mascarpone y uvas.

¡Anda!

No es solo mascarpone.

Vamos a hacerlo también más saludable

incorporando yogur, un probiótico estupendo

para cuidar nuestra flora intestinal

y así lo hacemos más ligero.

Además, endulzamos con pasta de dátiles.

Hacemos una crema. La misma cantidad de yogur

que de mascarpone, dátiles bien triturados

y los echamos sobre esta base de hojaldre.

Ponemos encima las uvas y esto está buenísimo.

Esto para Nochevieja...

Pero... Y cualquier día del año.

¿Y qué haces, lo horneas todo junto?

No lo horneamos todo junto por un motivo muy importante.

En primer lugar, si tiene yogur, que son probióticos

que tienen microorganismos vivos,

si los vamos a hornear, nos los vamos a cargar.

Ya que los tenemos y son buenos para nuestro cuerpo,

vamos a dejarlos vivos. En frío.

Lo que hacemos para darle esta forma al hojaldre

es hacer una cocción en blanco. Así se llama.

Tenemos nuestro molde. Ponemos la masa de hojaldre

y la cubrimos con papel de horno. Echamos encima unas legumbres.

Aquí tenemos cacahuetes. Unos garbanzos, lo que queramos.

Y horneamos. Se va a quedar con esa forma.

Luego quitamos estas legumbres y ponemos el relleno que queramos.

Nos vale para una crema pastelera más saludable...

Para lo que más nos guste.

Seguimos hablando de repostería y damos paso a las redes sociales

de "Saber Vivir".

Atendemos a la consulta de Verónica,

que nos sigue desde Londres y dice.

Marta.

Claro que sí. Me encanta esa pregunta, porque primero,

que no nos asuste leer o escuchar mantequilla de cacahuete.

Básicamente es el fruto seco bien triturado.

Si lo trituramos mucho se va a quedar esta crema.

Por lo tanto, si queremos hacerlo en casa hay que triturarlo.

Entero. ¿Con qué? Con un robot de cocina muy potente

durante cinco minutos.

Si no lo tenemos, no pasa nada. Podemos comprarla,

pero hay que mirar el etiquetado, que ponga 100% cacahuete.

Entonces estaremos comiendo esta legumbre de forma saludable.

Legumbre, que no fruto seco, para recordarlo.

Ya sabemos que las grasas de los frutos secos,

de también, en este caso, el cacahuete,

son grasas saludables.

Muchísimas gracias, Marta. Un placer, como siempre.

Enseguida atenderemos más consultas vuestras

en el espacio de salud y alimentación

que hoy dedicamos a los ayunos para adelgazar

y depurar, supuestamente, el organismo.

Y descubriremos qué es darse un baño de bosque,

en medio de árboles gigantes que se pierden hasta el cielo.

De los árboles tenemos muchísimo que aprender,

empezando por mantener una buena postura, bien erguida

para tener buena salud. Atención a estos consejos.

Buenos días, Pilar. Tengo mucho dolor de espalda.

Trabajo con ordenadores y quería que me ayudaras un poco

a mantener la postura correcta.

Bueno pues vamos a empezar hoy con un ejercicio un poquito

de equilibrio. ¿Para qué?

Para estimular tu sistema neuromotor.

Arriba y mantenemos. Intentamos mantener el equilibrio.

Porque todo lo que tienes aquí, en la espalda,

es cuestión de movilizarlo y fortalecerlo.

Levantamos brazo,

manteniendo siempre la distancia entre la oreja y el hombro.

Y bajamos.

Hemos entrado en un plano en el que todo el mundo

está muchas horas sentado, muchas horas con los ordenadores,

y eso está creando una serie de patologías

que hay que quitarlas,

porque al final vamos a acabar todos así.

Y vamos a sentarnos sobre los isquiones.

¿Te acuerdas cuáles son?

Esos huesitos que cuando nos sentamos

en superficie dura molestan un poco.

Tanto tiempo sentadas al final lo que acabáis haciendo es eso.

Pues no. Sentándose sobre los isquiones

mantenemos nuestra columna neutra y la sensación de crecer.

Pilates lo que hace es controlar esa postura.

Lo que te da son los tips para que tú sepas

cómo te tienes que sentar cómo tienes que estabilizar

y, sobre todo, trabaja mucho la musculatura interna,

la pequeñita, la que no se ve.

No solo el bíceps, el tríceps y la tableta de chocolate,

que también.

Y volvemos otra vez a la lateralidad, eso es,

dándole toda esa movilización a las costillas.

Desde que hago pilates, aproximadamente

hace un año, la verdad es que mejorado la postura,

los dolores de espalda han desaparecido

y sí que me encuentro mucho mejor a nivel general.

Nosotros tenemos tres curvaturas.

Una. La segunda, cifosis. Dos. La lordosis; tres.

Si nos apoyamos en una superficie dura

vamos a tener este hueco, que es la lordosis cervical,

todo lo que tiene costillas va a estar apoyado,

porque es la cifosis dorsal, y aquí vamos a tener otro huequecito.

Vamos a dejar un huequecito aquí para unas hormiguitas.

No para cuatro rinocerontes.

Con lo cual, nos vamos a apoyar en el sacro,

el hueso triangular con el vértice para abajo

que tenemos en medio de los dos glúteos.

¿Qué pasa si nosotros apoyamos los lumbares?

Aquí estamos perdiendo esta curvatura.

Hemos cogido esta posición.

Cuando vamos por la calle, ¿vamos andando así?

¿A que no?

Cuando nosotros estamos de pie volvemos a tener nuestra lordosis.

Quiere decir que todo lo que hemos hecho en colchoneta

o boca arriba apoyando las lumbares no nos sirve de nada

cuando estamos de pie,

porque las cargas y los pesos van por otro lado.

Para tener una columna sana, para tener una columna fuerte

y trabajarla al máximo de sus posibilidades,

tenemos que mantener las curvas fisiológicas

de nuestra columna, que para algo estarán.

Adoptar una buena postura es cuestión de acostumbrarse

y a lo que estamos acostumbrados desde pequeños

es a comer un número de veces determinadas al día.

Pero ¿qué pasa, doctor Gonzalo Guerra,

si nos saltamos una o varias comidas?

Es decir, si ayunamos.

Bueno, pues si ayunamos van a pasar varias cosas.

La primera, la has dicho tú,

nos vamos a saltar una o varias comidas.

Luego vamos a ingerir menos cantidad de alimento

y, por tanto, muchas menos calorías.

Eso es una cosa de Perogrullo. Ahora, con esta historia

del ayuno intermitente, parece muy mágico perder peso,

pero en realidad una parte de la responsabilidad

es que nos saltamos comidas.

Pero por otro lado, el ayuno también va a generar

una serie de activación de nuestro consumo interno.

El organismo va a reaccionar: "No me estás dando comida,

voy a consumir las reservas que tengo yo".

Si dejamos de comer durante algunas horas,

esas reservas que tenemos de grasa

se van a convertir en energía y nos va a ayudar a perder peso.

Pues eso es, en parte, cierto.

Pero va a depender. Cuando nosotros no comemos,

evidentemente tenemos que seguir produciendo energía,

porque nos seguimos moviendo y seguimos viviendo.

Vamos a tirar de nuestras reservas.

¿Cuáles son nuestras reservas?

La grasa. Pero ese consumo va a depender mucho

de las horas de ayuno.

Claro. Hay varias modalidades de ayuno intermitente.

No es lo mismo el que ayuna 16 horas,

que el que ayuna 12 horas o incluso el que ayuna 24 horas, claro.

Y si pasamos 24 horas de ayuno, sin comer,

¿puede nuestro metabolismo descontrolarse

o todo lo contrario?

Pues depende. Ya sabes que no todo es blanco y negro ni bueno ni malo.

Nuestro metabolismo va a sufrir muchas alteraciones

cuando estamos 24 horas sin comer.

Evidentemente ahí sí vamos a tirar de nuestras reservas,

porque es un periodo de tiempo muy largo.

Ahora bien, habrá personas que, por sus circunstancias,

pues no sé, por ejemplo se me ocurren ahora las embarazadas

o las personas que tienen trastornos de la alimentación,

no podrán mantener esas 24 horas de ayuno

o no deben hacerlo.

Por eso el metabolismo va a reaccionar de una manera

o de otra dependiendo de cada persona.

No podemos generalizar. No podemos decir alegremente:

"Es muy bueno estar 24 horas en ayuno". No.

A falta de comer, muchas personas lo que hacen es beber:

Infusiones, agua, zumos, licuados como los que tenemos aquí,

porque piensan, en parte, que esto va a depurar su organismo.

¿Eso es cierto?

Hombre, cuando estás en ayunas, evidentemente,

beber tienes que beber, porque el cuerpo tolera muy bien

la falta de alimento y mucho tiempo, pero tolera muy mal

la falta de hidratación.

Luego vamos a beber para ayudar a saciar nuestro organismo

e hidratarnos. Sí, porque al final el riñón va a funcionar más,

estamos ingiriendo más cantidad de líquido,

el hígado también va a depurar mejor,

y nos va a ayudar.

Si además lo que bebemos son zumos de fruta,

infusiones y cosas naturales, esa ayuda a depurarnos

va a ser mayor aún.

Fíjate, Gonzalo, vamos a abrir nuestras redes sociales

para aclarar una duda que nos manda, en este caso, David,

que nos escribe desde Zaragoza. Y dice algo así.

Bueno, no pasa nada por hacerla;

pero si te das cuenta, estamos buscando como excusas, ¿no?

Dice: "Bueno, voy a estar dos días a fruta

y el resto de la semana a torreznos".

No. Lo que hay que hacer es comer equilibrado

todos los días. Buscar un orden.

Si queremos, como hemos dicho, hacer un ayuno intermitente,

pues hacerlo también de una manera reglada,

y no aprovechar la excusa de que un día entero lo he pasado

a lácteos o a fruta para el resto de la semana no cuidarnos.

Hay que comer bien y equilibrado todos los días.

Muchísimas gracias, Gonzalo.

Sin duda, tan importante como la alimentación

es el ejercicio.

Y si lo hacemos en plena naturaleza,

el efecto es aún más saludable.

Vamos a darnos un baño de bosque rodeados de árboles gigantes.

Ya veréis qué gusto da mirar este reportaje.

Con sus imágenes nos despedimos hasta el domingo que viene.

Cuidaos mucho.

Miriam, es que después del verano yo tenía ganas de tranquilidad,

de fresquito. ¿Y eso qué es? Pues un bosque.

Y no un bosque cualquiera, porque este no es que sea único

en España, es único en Europa.

Mira, que tiene hasta puerta. Oscurito sí es.

Ven y te cuento qué es esto.

Este es el Bosque de Secuoyas más grande de todo el continente.

¿Te imaginas eso de California, los coches pasando por medio?

No llegan a ese tamaño les falta por crecer,

pero el sitio es espectacular.

¿Qué es esto?

Es fruto de un experimento de los años 40,

en el cual se experimentaba en toda España,

para paliar el déficit que existía de madera.

Javier, ¿me enseñas alguna joyita dentro de la joya esta?

Cómo no.

Esta es una de las más grandes o la más grande,

la más gorda de todo el bosque, ¿no?

Sí, así es.

Esto, claro, tienen 80 años, un poquito más, más o menos.

Claro, las de Estados Unidos, ¿qué edad tienen?

Hablamos de que en Estados Unidos son árboles milenarios,

y estos árboles, aquí, no llegan ni a los 100 años.

Igual...

Les queda crecer...

200 años está por aquí el tronco.

Efectivamente.

Ocurrirá si los cuidáis bien.

Eso está garantizado.

La amplitud de los árboles, lo...

La grandeza de...

La luz que se ve a través de las...

De las hojas de los troncos. Impresionante.

No sé, no sé qué decir. Te quedas...

Le ha gustado.

Mucho.

Ya estamos en Cabezón de la Sal

y yo lo que quiero hacer aquí es avituallamiento.

Leche cántabra, riquísima.

Arándano, ¿ecológico?

Ecológico y de Cantabria.

Siempre los hubo silvestres, en realidad.

Se da muy bien todo aquí, en Cantabria, ya sabes.

Es un hojaldre que lleva siete capas.

Entre capa y capa, mantequilla.

Pues nada, esto para vosotros, y así lo vais degustando

por el camino.

Perfecto. Ya tengo de todo.

Pero no voy a caminar. Voy a darme un baño.

Venimos de un bosque de secuoyas,

pero Cantabria no son solo secuoyas solo.

Cantabria es la región de los mil verdes

y es un sitio ideal para hacer baños de bosque.

Pero ¿qué es un baño de bosque entonces?

Un baño de bosque es una actividad

para ayudarnos a reconectar con nosotros mismos

a través de la naturaleza. ¿Qué ves tú ahí?

Una cabra.

Tú has estado pensando y has visualizado la cabra.

Te has estado relajando.

Y eso puede ser un ejemplo perfecto de un baño de bosque.

Número del uno al 100.

El seis.

El número seis nos dice: "Decreto que nunca dejaré de reír y soñar

desde el enamoramiento verdadero".

Y ese es el regalo que hoy nos ha hecho el baño de bosque

para ti.

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Saber vivir - 27/09/20

27 sep 2020

Esta semana hablamos con Beatriz Robles sobre las diferencias entre la carne roja y la carne blanca, y sobre el uso de antibióticos en la industria ganadera. Aprendemos también por qué tomarse un zumo no es igual que comerse una pieza de fruta, cómo podemos distinguir el coronavirus de un resfriado común, las mejores formas para combatir el insomnio y cómo pueden afectar a nuestra salud los pensamientos tóxicos. Nuestra nutricocinera nos enseña a preparar una versión más saludable de las empanadillas y las croquetas y visitamos en Cantabria el bosque de secuoyas más grande de Europa.

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