Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 13/09/20 - ver ahora
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(Música)

Bienvenidos a esta nueva temporada de "Saber vivir".

32 millones de huevos como este se consumen cada día en España.

Por eso hay que extremar la higiene con ese alimento.

De huevo y la carne de pollo vamos a hablar hoy

visitando una granja de pollo ecológico.

Esta es la nave donde tenemos los pollos de cinco semanas.

Tienen que tener 4 metros cuadrados por pollo en el exterior.

Esta comida está hecha básicamente de trigo, cebada,

maíz y un poco de leguminosa, que es guisante.

Huevo frito, en este caso, lleva el arroz a la cubana,

un plato superpopular que hoy, Marta Verona nos va a versionar,

además, de la manera más saludable, y también vamos a aprender

a comer verduras con la máxima seguridad.

Ya veréis qué pepinos vamos a encontrar en la huerta.

En nuestro viaje por la cocina española,

vamos a llegar hoy también hasta el País Vasco,

con un plato de rodaballo, un pescado muy particular.

Una de las caras sea totalmente blanca

y otra, que el color grisáceo sea acanelado, que no sea verde.

-A ver, enséñanoslo. (RÍE) -Mira.

¿Ves? Su carita.

Esta boca tan pequeña, luego, a la hora de comer,

porque se alimenta de plancton y de moluscos,

la abre una barbaridad.

Y con una buena alimentación y ejercicio físico,

se cuida, y mucho, la actriz Esmeralda Moya.

Desde pequeña, siempre me inventaba algún personaje en mi casa.

Pues hasta que no lo he conseguido, pues no he parado.

Ha sido, eso, vocacional.

Esmeralda nos descubrirá luego sus secretos,

porque de la juventud a la madurez, hay que saber cuidarse

en cada etapa de la vida, y así se cuida Iñaki Gabilondo,

periodista con mayúsculas y una voz,

la voz de la experiencia, la experiencia de vivir.

El que dijo que...

hacerse viejo era como subir a un gran monte

fue Ingmar Bergman, el director de cine sueco,

que decía que a medida que avanzas,

subes y subes, notas que te va faltando el aire,

pero cada vez tienes mejor visión de las cosas, mayor perspectiva.

A mí, ¿qué me falta? Me falta vivir el día de hoy,

que no lo conozco.

Igual que si tuviera 14 años.

Y el día de mañana, tampoco lo conozco.

Y el de pasado mañana, tampoco lo conozco.

Cada día que empieza, es nuevo para cada ser humano vivo,

sea viejo o sea joven.

La sensación de estreno de cada día, como digo,

me parece que me mantiene en un estado bastante,

bastante razonable de juventud mental.

He procurado llevar una vida bastante razonable,

quiero decir, no hacer grandes excesos.

No me he privado de nada, cuando tenía 18, 19 o 20 años,

ya tenía una cierta conciencia

de que era importante, para paladear la vida,

evitar caer en los grandes excesos.

Por ejemplo, a mí me gusta mucho beber,

pero no me gusta beber mucho.

Me gusta mucho comer, pero no me gusta comer mucho.

Pero yo tengo una suerte grande, que es que nunca,

que nunca engordo mucho, nunca. O sea, sí, si me paso un poco,

engordo un poco, pero enseguida me lo quito,

no me cuesta absolutamente nada, por lo tanto, no tengo que estar

haciendo grandes complicaciones de estas.

He tenido en mi vida distintas peripecias

relacionadas con la salud, algunas, de una cierta gravedad,

y en esos momentos, evidentemente, las cosas se colocan en otro sitio.

Me gusta caminar, me gusta andar un poco en bicicleta,

pero no me ha gustado nunca hacer mucho deporte.

A la gente más o menos mayor que le veo soltando el bofe por ahí,

en fin, colorado, que se le va a romper la vena,

haciendo la maratón y tal, me produce...

Me parece que eso tiene muy buena prensa,

pero es muy malo para la salud, sin ninguna duda.

En general, tengo un tono medio de salud

muy, muy estable, bueno,

y tengo una particularidad,

que es que no pierdo el apetito y el sueño nunca.

Aunque tenga grandes problemas y grandes disgustos,

consigo acercarme a comer con apetito,

aunque sea con un poco menos de apetito.

Y siempre duermo bien, aunque esté preocupado,

no sé muy bien cómo es posible.

Mi mujer, por ejemplo, no lo entiende,

incluso le irrita bastante, porque no le pasa, todo lo contrario.

Y entonces, pues dice que soy un poco marciano,

un poco extraterrestre.

Mi mujer es clave de mi vida, una especie de ángel de la guarda

que me envió el destino.

Me cuida de una manera extraordinaria.

Yo creo que soy una de las personas más cuidadosamente cuidado.

En resumen, yo diría que saber vivir es

ser consciente de que amas, si amas,

saber vivir es ser consciente de que tienes salud, si la tienes,

de que tienes gente que te quiere, si la tienes.

Saber vivir es, sobre todo, eso,

ser consciente de que estás vivo.

Qué distinto se ve todo cuando se llega a la cima de la vida,

como Iñaki Gabilondo, los años se convierten en la mejor escuela,

con toda la experiencia de vivir y cada día,

la verdad, tenemos algo nuevo que aprender,

como nos va a enseñar también otra periodista

llena de experiencia y madurez, Teresa Viejo, buenos días.

¿Qué tal? Buenos días. Claro, es que Miriam,

vivir es ganar.

Claro que ganamos años, pero también ganamos experiencia,

ganamos sabiduría.

Nuestro cerebro también puede ganar creciendo,

no importa los años que tengamos, yo sé que no podemos parar

el reloj de la vida,

pero sí que podemos dar la vuelta a ese reloj.

¿Y cómo se consigue eso? ¿Cómo le damos la vuelta

al reloj de la vida, que me parece tan difícil?

Yo tengo un secreto formidable, que es cultivando la curiosidad,

es decir, recuperando a ese niño, esa niña que todos llevamos dentro,

porque yo no sé si esta mujer que me mira con esos ojos

es consciente, ¿eres consciente de la niña que eras,

que fuiste y siendo? La tengo muy presente.

No hace tanto tiempo. Bueno, unos años,

pero la tengo muy presente todos los días.

En mi caso, hace más años,

pero tengo muy despierta a la Teresa niña

y además, siempre me dice que tengo que ser altamente curiosa,

que tengo que tener el mismo comportamiento,

esa actitud de estar despierta como cuando tenía seis años.

¿Y qué? Y estaba yo en casa de mi tía

y mi tía me dijo: "Esa puerta no se abre,

los niños no entran por ahí", y yo...

¿Qué? ¿La abriste? Abrí la puerta

y curioseé todo lo que había dentro.

Es más, si me invitas a tu casa, (RÍE)

ten cuidado conmigo, porque te voy a abrir los botes de cremas

y los botes de colonia para ver a qué huelen.

Eres muy curiosa, Teresa.

¿Y tú crees que todo eso rejuvenece el cerebro?

Está demostrado científicamente que aquellas personas

que tienen un comportamiento altamente curioso,

es decir, que su cerebro es curioso, que su cerebro está despierto,

que tiene ganas de aprender cosas,

de hecho, a mí me encanta aprender todos los días una cosa nueva,

a diario, por lo menos, una cosa nueva,

son más longevos.

Hace algunos años, en Estados Unidos,

un grupo de neurólogos se afanaron en demostrar

que las personas que tenían ese comportamiento curioso

podían vivir más años. ¿Por qué?

Porque la actitud curiosa en la vida segrega neurotransmisores

y en especial, la dopamina, que es un gran protector cerebral,

especialmente, contra las enfermedades degenerativas.

Estudiaron a un grupo numeroso,

casi 5000 personas, durante 10 años y al final, efectivamente,

habían vivido más años y muchísimo mejor.

La clave es despertar nuestra curiosidad.

La siguiente pregunta es ¿qué despierta la curiosidad?

Yo quiero saberlo. La emoción,

pero la emoción de descubrir

pequeños regalos a nuestro alrededor,

la serendipia, y eso se hace cuando nos salimos de la rutina,

¿qué sé yo?, volviendo a casa por un camino distinto

y observando lo que nos rodea de otra manera, con otros ojos.

Si descubrimos cosas, oye, mira, esto es un auténtico hallazgo.

Cuando hacemos eso, es decir,

cuando alimentamos nuestra curiosidad,

alimentamos nuestro cerebro.

¿Y cómo alimentamos esa curiosidad?

Pues siendo las niñas que éramos hace un momento.

Es decir, fíjate, si quieres, con tres actitudes muy importantes.

Una, observando todo lo que hay alrededor,

fijándonos en todo.

Dos, explorando como los niños.

Los niños no tienen miedo, les dicen: "No toques ese enchufe",

allá que van, al enchufe.

Y tres, haciendo preguntas.

Nos da miedo hacer preguntas, no, no, preguntemos,

acerquémonos a los demás,

descubramos también a otras personas.

Gracias a ti, ya sabemos lo que es saber vivir con curiosidad,

cómo alimentar esa curiosidad, y yo, que también soy muy curiosa,

me gustaría saber cuál era ese alimento

o cuál es ese alimento que te recuerda

y que te lleva también a tu infancia.

Ay, yo me cogía empachos de moras. Ah, ¿sí?

Me encanta, y además, cogerlas de las zarzamoras,

y luego, un tipo de comida

que todavía sigo preparando en casa, los palitos de pollo rebozados.

Muy ricos. Sí.

Muchas gracias, Teresa.

Pues hoy, como ayer, la carne de pollo,

la verdad es que es muy buena amiga de los niños

y también, de las personas mayores, así que mirad con qué mimo lo crían

en esta granja ecológica de Toledo.

Estamos en Alcañizo, provincia de Toledo,

y estamos en la finca Dehesa El Milagro.

Como veis, estos son nuestros pollitos ecológicos,

estos, justamente, ya tienen una semana y media.

A la granja nos llegan con un día, ¿vale?

Y nosotros, en esta sala,

los tenemos hasta las cuatro semanas.

Con las lámparas, controlamos la temperatura

y con el termómetro, vamos midiendo que sea la temperatura idónea.

Al principio, tienen que estar a 32 grados en sus primeros días.

Cuando vino, era totalmente amarillito

y ahora, ya va echando las plumas.

Su crecimiento, la verdad es que es muy rápido,

este pollo, en cuatro semanas, lo vais a ver luego

que es capaz de estar en el exterior perfectamente.

Esta es la nave donde tenemos los pollos de cinco semanas.

Tienen que tener 4 metros cuadrados por pollo en el exterior.

Aquí vais a ver la comida que ellos comen.

Esta comida está hecha, básicamente, de trigo, cebada,

maíz

y un poco de leguminosa, que es guisante.

Un pollo ecológico y uno convencional,

el huevo es el mismo, lo que cambia es que desde que nace,

toda la comida que come es ecológica,

con lo cual, no lleva ningún químico.

Vamos a intentar coger uno.

Es un pollo de la raza cuello pelado.

Si os dais cuenta, no es que se hayan picado ni nada.

Se adaptan superbién al clima nuestro de Alcañizo,

de la provincia de Toledo,

porque en verano, hace temperatura muy alta

y este es un pollo muy rústico, en el aspecto

de que las temperaturas las soporta superbién.

El pollo ecológico, de normal, no es amarillo,

a no ser que se le eche...

Hay pigmentos naturales para echar en los piensos.

Nosotros, en nuestro caso, no los echamos,

con lo cual, nosotros, cuando sacrificamos

un pollo de estos con 14 semanas, no es amarillo.

Los pollos da igual que sean hembras como machos,

se consideran, a la hora de la venta de carne,

se considera pollo igual, la carne va a ser idéntica

la de macho y hembra.

Bueno, pues estamos en la fase final de la cría del pollo.

Aquí ya están con 14 semanas.

Estos pollos, tened en cuenta que han tenido una vida supersaludable,

con lo cual, eso, al final, nos lo van a transmitir a nosotros.

En el convencional,

un pollo se sacrifica entre 42 y 45 días,

y nosotros, mínimo, sacrificamos con 90 días.

Con lo cual, estamos hablando que mínimo, es el doble.

Nuestros clientes buscan en nuestros pollos,

de primeras, la calidad, la calidad de que saben

que es un pollo que se está criando natural,

que no lleva ni un solo químico

y que a la hora de comerse, el sabor que les aporta,

no se lo aporta un pollo convencional.

Viendo el mimo con que crían los pollos

en esa granja ecológica de Toledo,

parece un alimento muy saludable,

pero lo vamos a acabar de confirmar con la autora de este libro,

"Come seguro comiendo de todo", que es Beatriz Robles,

licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos,

nutricionista, muy buenos días, Beatriz.

Buenos días, Miriam. ¿Es seguro comer pollo?

Sí, es seguro comer pollo, como cualquier otro alimento

de los que llegan a la cadena de distribución.

Eso sí, los alimentos de origen animal

tienen unas condiciones,

unas características higiénico-sanitarias más estrictas

y deben cumplir unos criterios microbiológicos.

¿Qué pasa con el pollo? No podemos consumirlo al punto o poco hecho.

Eso sí que lo podemos hacer con los filetes de vacuno,

por ejemplo, que tienen microorganismos por la superficie,

pero en el momento que los sometemos

a un tratamiento térmico, ya los eliminamos

y el interior es estéril, ahí no hay problema.

En el pollo, por su anatomía, por el faenado, el desplumado,

el escaldado que tiene lugar en el matadero,

es fácil que se contamine internamente,

así que el pollo, siempre bien cocinado.

Y precisamente, ya que hablamos del cocinado,

nos damos cuenta de que cuando echamos el pollo a la plancha,

o a la sartén, merma y hay quien piensa que esa merma

se debe a las hormonas. ¿Eso es cierto?

Claro, hay quien piensa eso y hay quien piensa que crecen tanto

porque les dan hormonas, no, no es cierto.

El uso de hormonas con fines de crecimiento

está prohibido en la UE desde hace varias décadas

y además, la legislación se cumple, esto es importante

y se cumple también y por lo tanto, no tenemos que tener miedo

con la piel del pollo, que a veces, nos da un poco de miedo

o dicen que se acumulan ahí tóxicos o toxinas.

Es absolutamente falso. Tampoco les inyectan,

a la carne fresca, no se pueden inyectar

ni aditivos, ni salmueras.

Crecen tanto porque están seleccionados para crecer tanto.

¿Y qué es ese agua que vemos en la sartén?

Pues es el agua de la carne,

la carne, prácticamente, el 75 %, es agua.

Con el tratamiento térmico, cuando la calentamos,

las proteínas se desnaturalizan, coagulan,

la proteína del músculo, la del tejido conjuntivo,

y suelta ese agua, solo es eso.

Sabemos que el pollo, cuando lo traigamos a casa,

debemos conservarlo en frío. ¿Qué me dices del huevo?

El huevo, vemos que en el supermercado,

está a temperatura ambiente, pero ojo, porque en casa,

tenemos que ponerlo en el frigorífico.

Lo tenemos que poner además dentro del frigorífico, en las baldas,

no en la puerta, que es donde más oscilaciones de temperatura hay

y fijarnos en la temperatura del frigorífico,

programarlo a 4 grados como máximo.

¿Y cuándo deja de ser fresco el huevo?

Lo tenemos muy fácil, porque en la cáscara del huevo,

viene impresa la fecha de consumo preferente.

Sí. No debemos consumirlo

pasado esa fecha, y esto es una excepción,

porque generalmente, los productos que llevan

fecha de consumo preferente son productos poco perecederos

y lo que nos dice esa fecha es que a partir de ese momento,

a lo mejor, pierden algunas características organolépticas,

el sabor, el olor, pero siguen siendo seguros.

Pero eso es en otros productos, justo el huevo es la excepción,

no podemos consumirlo después de la fecha de consumo preferente.

¿Cuáles son las medidas de higiene que tenemos que tener en cuenta?

Pues muy importante el lavado de manos,

antes y después de manipular el huevo.

Además, los huevos, cuando llegamos a casa, no los debemos lavar.

La cáscara no se lava, pero sí que los debemos lavar

justo antes de cocinarlos. Y hablando de cocinado,

tenemos que calentarlos bien, al menos, 70 grados

durante un minuto,

de manera que la clara y la yema estén perfectamente coaguladas.

Ya hemos hablado de los alimentos de origen animal.

Vamos a ver qué ocurre, qué pasa con los alimentos

de origen vegetal, ¿también hay riesgo de infección?

Vamos a verlo eligiendo una hortaliza

que ahora mismo, está en su punto, el pepino.

Estamos en Villa del Prado,

que es provincia de Madrid,

y en el cual, hay...

mucha producción de pepinos.

Es un pepino de cercanía, de calidad, de proximidad,

por lo cual, es muy fresco.

El Urano es una variedad de pepino

que llevamos cultivando mucho tiempo.

La planta está injertada con calabaza, raíz de calabaza,

en planta de pepino.

Las dos son cucurbitáceas, entonces,

agarra el injerto.

La raíz de calabaza es mucho más resistente

a la enfermedad del suelo.

Entonces, da más vigor a la planta. No interfiere en el sabor.

El hecho de cultivar pepino en invernadero

es porque está protegido de los vientos,

inclemencias meteorológicas, necesita mucho calor

y mucha humedad.

Un trabajo que hay que hacer, entutorar para que no se caigan.

Es enrollarlo a través de la cuerda.

Las hojas también hay que limpiarlas

para que queden los pepinos al aire.

Cada flor es un pepino.

La mayoría es agua, tiene muchas sales minerales,

sabor, no repiten tampoco.

Para hacer ensalada, gazpachos,

es un producto óptimo y saludable.

Realmente, el pepino necesita...

como 10 días desde que cuaja, hasta que se recolecta.

Una vez que ya hemos terminado de coger todos los pepinos

del invernadero, vamos a la nave a envasarlos.

Seleccionando el que vale, el que no vale, lo dejamos aparte,

para el ganado.

El pepino fresco se le nota por el brillo,

la piel, que está tersa.

En cuestión de color de pepino,

lo mejor es que sea un color uniforme,

pero aunque esté un poco más descolorido,

no quiere decir que pierda sabor.

Está preparado para ya, llevarlo a su distribución.

Ir colocando los pepinos de mi pueblo,

que están fresquitos,

tienen un corte muy, muy cercano a la fecha del consumidor.

Los que hemos comido pepinos de jovencitos,

siempre y cuando lo íbamos a pelar, pegábamos el corte muy grande,

quitábamos mucho culo y empezábamos a pelar para que no amargase.

Luego, otra manera de quitar un poquito del amargor

era echarle un poquitín de sal.

Ahora, no amargan los pepinos.

Es buena señal que cuando el pepino está fresco,

pues que empiece a chorrear agua, ¿verdad?

Que empiece a echar su savia,

significa que está cortado de hace poquito tiempo.

Comértelo así, para desayunar, por ejemplo,

realmente rico.

Y es lo que diferencia de tener la huerta tan cerca

como la tenemos aquí, en Madrid.

Ahora, voy a preparar algún encargo que tengo,

que con esto del COVID,

servimos a domicilio, y llevarlos a casa ahora.

Directamente de la huerta o comprada en el mercado,

está claro que la verdura hay que lavarla bien

por cuestión de salud, pero ¿qué pasa con esas hortalizas

que se comen en crudo, Beatriz, también tenemos que lavarlas

de una manera especial? Las frutas y las hortalizas

que vayamos a comer crudas y con piel,

sí que tenemos que lavarlas,

como toda la fruta y la verdura,

pero además, tenemos que desinfectarlas,

y la desinfección se hace muy sencillo,

sumergiéndolas cinco minutos en agua con lejía,

tres litros de agua con una cucharadita de postre de lejía

que ponga: "Apta para desinfección del agua de bebida".

A continuación, aclaramos bien bajo el grifo

y las tenemos perfectas para comer crudas y con piel.

Comer con seguridad es una máxima de "Saber vivir",

también hacerlo de manera saludable.

Se supone, por ejemplo, juntar tres alimentos como el pepino,

el huevo y el pollo, que son las estrellas

de este programa hoy. Maravilloso,

y los podemos juntar en el plato, nunca en la elaboración.

Porque, ¿qué nos pasa? Que si juntamos alimentos crudos

y cocinados, los microorganismos que hay

en la superficie de los alimentos crudos,

o que, en el caso del huevo, por ejemplo,

pueden pasar de la cáscara, al interior del huevo,

estarían contaminando otros alimentos,

bien porque los pongamos cerca unos de otros,

o bien por los utensilios, los equipos,

las superficies que utilizamos para manipularlos.

¿Qué pasa si después de poner el pepino aquí,

pongo un alimento que ya esté cocinado

sin haber lavado previamente la tabla?

Los microorganismos que había en el pepino

van a pasar al segundo alimento, eso es la contaminación cruzada,

así que siempre, podemos tener o bien dos tablas diferentes,

o acordarnos de que tenemos que limpiar bien las tablas

entre unos alimentos y otros. ¿Cómo tenemos que batir el huevo?

Porque también puede haber contaminación cruzada.

Bueno, pues siempre, alejado de alimentos crudos,

como este pepino.

Y tengamos cuidado con nuestras manipulaciones en la cocina,

porque a veces, con el mismo plato, hacemos la tortilla,

le damos la vuelta y estaba con restos de huevo crudo.

Eso no debemos hacerlo nunca.

Los microorganismos del huevo crudo pasarían a la tortilla

que ya está cocinada.

Mucha atención a las manipulaciones que hacemos en la cocina.

Muchísimas gracias, Beatriz.

Ya sabemos qué hacer con la compra para comer con seguridad.

Es bueno saberlo antes de salir de casa para ir al mercado.

Aitor Sánchez, dietista, nutricionista de "Saber vivir",

ya me está esperando, que lo sepáis,

con la lista de la compra. ¿El objetivo?

Cocinar una buena ensalada, una ensalada 10.

Aitor, hoy tenemos que preparar una ensalada que sea rica,

que sea saludable, muy completa y nada aburrida.

¿Lo vamos a conseguir? Claro, estamos en el mejor sitio

para ello, el mercado. Vámonos.

Ya estamos en la huerta, Aitor, ¿por dónde empezamos esta ensalada?

Por supuesto, lo típico, es decir, tenemos la lechuga,

pero también tenemos otras alternativas,

como por ejemplo, los pimientos y quizás, algo no tan recurrido,

pero que nos puede dar mucha variedad,

como pueden ser las endivias y los cogollos.

¿Qué podemos hacer con el apio? Pues para salir de lo típico,

quizás, servirle a cada persona de la familia

un poquito de apio, partido muy finito, con una mandolina,

con un cuchillo muy fino, y echarle limón, echarle sal,

así que no todo es lechuga y tomate.

Una de mis ensaladas favoritas lleva pera y queso.

Pega mucho, es que además,

esa combinación del queso con la pera es fantástica.

Tenemos un buen ejemplo,

estamos añadiendo la fruta,

sí que sirve mucho para adelantar el postre.

Mucha gente, a lo mejor, llega al final de la comida,

entonces, ya, como sin hambre y entonces, no va a tomar la fruta.

Si podemos incorporarla en el primero,

pues mira, eso que ya llevas puesto.

Ya tenemos un montón de vitaminas, de fibra, de minerales.

¿Qué nos falta? Pues si quisiésemos

un plato completo, porque así, solo tenemos un primero,

faltaría, por ejemplo, la ración de proteínas.

Vale, vámonos. Así que vamos a buscarla.

Legumbres, ¿qué nos están aportando?

Por un lado, proteína vegetal, que viene fantástico

para tener ese plato completo, y también,

la cantidad de hidratos de carbono. Con una ensalada de garbanzos,

una ensalada de alubias,

ya tendrías todo lo que necesitas. ¿Y podemos cogerla en conserva?

Sí, de hecho, además, esto sí que es comida rápida,

comida rápida saludable. Llegas a casa: "No sé qué hacer".

Abres un bote de garbanzos, un bote de lentejas

y tienes la ensalada preparada en 4 minutos,

si es que no hay excusas.

Y bueno, ahí estoy viendo la proteína de origen animal.

Eso es, mira, esto sería un buen recurso,

como por ejemplo, los huevos

o una pechuga en las ensaladas César,

también, el caso de los lácteos,

para añadir proteína sin recurrir a hidratos de carbono,

como en el caso de las legumbres.

¿Y cuál es la proporción ideal de huevo?

¿Cuántos huevos por persona en una ensalada?

Pues mira, un huevo sería un buen indicador.

Esto ha sido una carrera de fondo y ya estamos en la recta final

de esta ensalada. ¿Qué le falta? Pues si queremos añadirle

algún toque diferenciador, puede tener nueces, por ejemplo,

para el aporte de ácidos grasos, perfectamente saludables,

unas semillas de sésamo, muy ricas en calcio,

y para que tenga un toque diferente,

un chorreón de limón o por ejemplo, vinagre de manzana,

que además, nos va a permitir que tenga sabor

sin añadir tanta sal.

Y por supuesto, aceite de oliva virgen extra.

Eso siempre, para regar, el último toque.

¿Es cierto que comer mucha ensalada no es bueno

porque hincha la tripa a causa de los gases?

Enseguida nos lo aclara el doctor Gonzalo Guerra,

nuestro especialista en salud digestiva.

También nos espera la cocina de Marta,

con un plato de arroz a la cubana más saludable

y para toda la familia.

Y vamos a descubrir cómo se cuida una actriz mamá

y mamá actriz repleta de salud, Esmeralda Moya.

La verdad es que yo me cuido mucho.

Me gusta, porque hay que sentirse bien con uno mismo.

Sin las personas que nos ven al otro lado de la pantalla,

no se podrían hacer series,

ni nos podríamos dedicar a lo que más nos gusta.

Hay que cuidarse, y ahora, más que nunca, ¿eh?,

porque tenemos que estar sanos y fuertes frente al coronavirus.

Muy buenos días, doctor Fernando Fabiani,

médico de familia de "Saber vivir".

Coronavirus también en septiembre y estamos peor que en julio,

o por lo menos, eso es lo que parece.

¿Y por qué ahora hay aparentemente más personas infectadas,

pero que a la vez, son asintomáticas?

Parece que más que antes. Porque antes, Miriam,

era prácticamente imposible cazar a alguien asintomático.

Le hacíamos los test a personas que acudían a un hospital.

Por lo tanto, algún síntoma tendrían que les hubiera llevado allí.

Ahora, por el contrario, y dentro de las medidas de rastreo,

hacemos test a los contactos de personas

que habían dado positivo, y entre esos contactos,

muchos de ellos están asintomáticos,

con lo cual, ahora es lógico que detectemos alguno de ellos.

Pero mucho ojo y atención, porque aunque seamos asintomáticos,

si estamos infectados, también podemos contagiar a otras personas.

Y en ese rastreo del que nos hablas,

¿qué se hace exactamente con las personas

que han estado en contacto con una persona infectada?

A ver, una persona que ha estado infectada o que está infectada,

vamos a rastrear, como bien decías, sus contactos.

A esto nos referimos fundamentalmente,

a la gente que convive con esa persona

o simplemente, a personas que han estado

durante, al menos, 15 minutos

a menos de dos metros de la persona infectada,

porque asumimos que ahí, hay riesgo de contagio.

En estos casos, a estas personas, se les va a recomendar siempre

que hagan un aislamiento y se les va a hacer una prueba PCR,

una prueba diagnóstica.

¿Que esa prueba da positiva?

Estas personas son, a su vez, un caso

y habrá que rastrear a sus contactos

y tendrán que mantenerse en aislamiento.

Pero ojo, si esa persona tiene un resultado de la prueba negativa,

a pesar de esa PCR negativa, tiene que mantener el aislamiento

hasta completar 14 días, hasta completar dos semanas,

porque la prueba puede ser negativa,

pero porque esté todavía incubando la infección.

Así que atención, aunque la PCR me dé negativa,

si soy un contacto, prohibido salir y relacionarse

hasta que se cumplan esos 14 días de aislamiento.

Y prohibido para todos, ¿eh?, salir a la calle sin mascarilla.

¿Sigue siendo lo más importante para no contagiarnos?

Es una de las herramientas fundamentales

y es curioso que todavía la pongamos en duda.

Ha demostrado claramente que previene la transmisión del virus

por esas gotitas de saliva de las que llevamos hablando tanto tiempo.

Pero es que también parece que ayuda a prevenir el contagio

por los aerosoles, que parece que también es una vía posible

de contagio, sobre todo, en espacios cerrados,

cuando están, sobre todo, mal ventilados,

así que hay que utilizar la mascarilla, sí,

y lavándose bien las manos antes de ponérsela, al quitársela

y tocándose menos la mascarilla, que hay gente

que está constantemente tocando y pellizcando la mascarilla.

Con las manos bien limpias, voy a tocar yo esta mascarilla

que tengo aquí, que es una quirúrgica.

Es verdad que a veces, parece muy difícil

no tocarse la mascarilla cuando la llevas mucho tiempo puesta.

Es una cuestión de hábito, es lo mismo que cuando te ponen

por primera vez las gafas y nunca las había utilizado.

Al principio, te notas muy raro y las estás tocando todo el rato,

pero luego, te acostumbras y casi no te das cuenta

que la llevas puesta. Es fundamental que incorporemos

el hábito de llevar la mascarilla y llevarla bien puesta.

Tiene que cubrir bien la barbilla y la nariz, por completo.

Tenemos que tocarla lo menos posible.

Como decíamos, lavándonos mucho las manos

y quitárnosla solo si es imprescindible.

Aquí tengo, fíjate, una higiénica, y es que además,

las mascarillas se han ido customizando

con el paso del tiempo. Pese a todo,

hay quien se resiste a usarla. Dicen que, por ejemplo,

les cuesta respirar, que se ahogan. Yo, más que se ahogan,

diría que se agobian, porque la mascarilla no es hermética.

O sea, la mascarilla filtra el paso del virus,

pero no limita el paso del oxígeno.

Se puede respirar bien con mascarilla y sin mascarilla.

Más vale que nos acostumbremos, porque la mascarilla no va a durar

ni dos, ni tres semanas.

Precisamente sobre el uso de la mascarilla

y los problemas respiratorios han alertado

los médicos especialistas, porque si respiras mal

y te contagias, tu salud puede estar en serio peligro.

Atención a lo que nos dice esta neumóloga.

Las personas con patologías respiratorias

son pacientes de más alto riesgo si se contagian de COVID.

Nosotros les recomendamos que utilicen mascarillas.

Si están enfermos por COVID,

mascarilla quirúrgica, porque es así que impide

que contagiemos mejor al resto de las personas,

y solo en el caso de pacientes que toman fármacos especiales

que producen inmunosupresión,

en esos casos, sí que recomendamos mascarillas

que tienen un filtrado especial, que son las conocidas como FFP2.

La población en general, sana, para su día a día,

puede usar perfectamente mascarillas higiénicas.

Si quieren, pueden utilizar el otro tipo de mascarilla,

quirúrgica o FFP2,

pero realmente, para el día a día, para cruzarnos con otras personas,

con una mascarilla higiénica

y cumpliendo el resto de las medidas de higiene, sería suficiente.

De los olvidos y la memoria hablamos hoy

en nuestra consulta médica.

Pregunta del millón en nuestra consulta de hoy,

olvidarse de las cosas, ¿es el aviso de que voy a tener

una demencia, un alzhéimer? Pues no tiene por qué, Miriam.

Debemos aclarar con esto dos cosas importantes.

En una demencia como la del alzhéimer,

primero, no se afecta solo la memoria,

hay un deterioro general de las funciones cerebrales,

deterioro cognitivo y además de los problemas de memoria,

hay problemas de cálculo, del lenguaje, de orientación

y más, a medida que avanza la enfermedad.

Y segundo, cuidado, que llamamos muchas veces

"problemas de memoria" a problemas que no son de memoria.

Por ejemplo, si yo no recuerdo dónde he puesto la mascarilla

y estoy como loco buscándola por casa,

no es que se me haya olvidado dónde la he puesto,

no tengo un problema de memoria,

es que no presté atención a dónde la dejé.

Son déficit atencionales,

así que si esto nos ocurre, menos preocuparnos

con si tengo una demencia

y más preocuparnos de concentrarnos

en lo que estamos haciendo en cada momento.

Centrándonos entonces en los olvidos

que sí deben preocupar, vamos con la segunda pregunta del millón

en la consulta de hoy. ¿Se puede prevenir la demencia,

evitar que aparezca? Ojalá pudiéramos, ¿verdad?

Ojalá pudiéramos prevenir al 100 % la aparición de la demencia.

No, la verdad es que no podemos,

porque hay un importante factor genético

y hay factores que nos son absolutamente desconocidos

todavía, a día de hoy, pero fíjate que una reciente publicación

en la revista Lancet nos dice

que casi cuatro de cada 10 casos de demencia se pueden prevenir

simplemente actuando sobre determinados factores de riesgo.

¿Y cuáles son esos factores de riesgo?

Si te parece, lo vamos a ver mejor en positivo,

es decir,

¿cómo podemos cuidar nuestro cerebro para prevenir todo lo que podamos

la aparición de una demencia?

Y fíjate que podemos empezar desde muy pequeñitos.

Una buena escolarización, una buena enseñanza,

garantizar una enseñanza primaria y secundaria en la infancia

es fundamental, porque la falta de formación

y de educación es uno de los factores más asociados

al desarrollo de demencia.

Una vez que vamos cumpliendo años y nos vamos haciendo mayores,

tenemos que controlar el sobrepeso, combatir la obesidad,

tenemos que controlar nuestra tensión arterial,

controlar bien y si es posible,

prevenir la aparición de la diabetes.

Debemos hacer ejercicio físico, pero también mental,

mantener la mente activa, evitar el consumo de tóxicos,

ojo al alcohol y al tabaco.

Muy importante que evitemos el aislamiento social.

Tenemos que relacionarnos con otras personas,

porque ese aislamiento puede jugar en nuestra contra

y algo que es especialmente importante,

tenemos que proteger nuestros oídos de los ruidos fuertes

para evitar la pérdida de audición.

Y si aparece esa pérdida de audición,

rápidamente, utilizar aparatos,

dispositivos que nos ayuden a corregirla,

porque el aislamiento que provoca la pérdida de audición

es uno de los factores que más se asocian

al desarrollo de demencia.

Fabián, y vamos a pasar consulta, también esta pregunta,

recibida a través de las redes sociales,

que nos la envía Ernesto, un amigo de "Saber vivir",

que nos ve desde Buenos Aires y que quiere saber si es cierto

que tomar ginkgo biloba ayuda a prevenir la pérdida de memoria.

¿Qué le decimos? No, el ginkgo biloba

no ayuda a prevenir la demencia, ojalá, pero ni el ginkgo biloba,

ni los complejos vitamínicos, ni, fíjate,

ni tampoco los rabitos de pasa.

Esos tampoco sirven para mejorar la memoria.

Si queremos proteger no solo nuestra memoria,

sino nuestro cerebro, mejor centrarnos

en lo que acabamos de repasar,

que hemos visto muchas formas para prevenir, una de ellas,

recuerda, era el ejercicio físico.

No es mal momento septiembre

para empezar a retomar el ejercicio físico.

Salgamos al aire libre a disfrutar de la naturaleza

de este mes de septiembre, que la verdad, es un poco loco,

porque el verano se va acabando y anuncia también

la llegada del otoño. Pues que llegue el otoño,

que lo recibimos con los brazos abiertos,

porque ya sabemos que los cambios de tiempo,

que el frío no resfría, no hay ningún problema

en este sentido, lo que sí sabemos es que con la llegada del otoño

y el invierno, aumentan más infecciones de tipo respiratorio

y tenemos que poner en marcha medidas

que nos hemos aprendido muy bien para el coronavirus,

pero que valen también para los virus de los catarros

y de la gripe, como por ejemplo, el lavado de manos,

el uso de mascarilla, y que nada de esto

nos impida disfrutar de esta nueva estación.

Fijaos, de los contrastes térmicos propios de septiembre,

el mes de la gota fría, lo sabe todo la meteoróloga

de "Saber vivir", Mar Gómez.

Llega el mes de septiembre, que supone un cambio de estación

del verano al otoño, y un mes que viene marcado

por los cambios de tiempo, como las tormentas

o las inundaciones, y es que ya lo dice el refrán,

"Septiembre, o seca las fuentes, o se lleva los puentes".

Pero ¿qué más ejemplos encontramos en el refranero popular?

"Septiembre y marzo...". -¡Uh!

Ni idea. -¿"Ventolera"?

-Bueno, pues casi, casi, "ventolero ambos",

porque son dos meses en los que el viento sopla

con mucha intensidad. "Septiembre, a fin de mes,

el calor vuelve otra vez". Hace referencia

al veranillo de San Miguel o el veranillo del membrillo,

que es un período de temperaturas especialmente altas en otoño

y que suele oscilar entre el 29 de septiembre.

"Si en septiembre ves llover, otoño seguro es".

Esto quiere decir que si septiembre comienza lloviendo,

el otoño será lluvioso.

La sabiduría popular nos recuerda que septiembre es un mes

que puede comportarse de diferentes maneras,

continuando las sequías propias del verano

o dando paso a tormentas muy intensas,

sinónimo de lluvias torrenciales en la región del Mediterráneo.

Pero ¿por qué se producen estas tormentas

y cómo descargan tanta cantidad de agua en tan poco tiempo?

(Truenos)

Lo primero que debemos saber es que para que se forme una tormenta,

necesitamos calor, o más bien, una diferencia térmica

entre las masas de aire.

A final del verano, el sol calienta la superficie terrestre

y este aire cálido, al ser menos denso y pesar menos, se eleva.

Cuando se eleva, se encuentra con temperaturas más bajas

en las capas medias y altas de la atmósfera,

condensando el vapor de agua y formando la nube.

Si continúas teniendo ese aire cálido,

esta nube crecerá y formará la nube de tormenta,

conocida como "cumulonimbo".

Estas nubes tienen un gran desarrollo vertical

y suelen llevar asociado rayos, relámpagos, truenos y granizo.

El granizo se forma en el interior de estas nubes

cuando las gotitas de agua son impulsadas

por corrientes ascendentes hasta el tope de la nube,

donde se congelan. Después, vuelven a descender,

adquiriendo más agua líquida y formando esa piedra de granizo

que cada vez se hace de mayor tamaño.

Estas nubes suelen descargar grandes cantidades de agua

en muy poco tiempo y dan lugar a inundaciones,

provocando problemas en viviendas,

sobre todo, si se encuentran en antiguos cauces de ríos

o en zonas de desalojos de agua.

Las DANA, depresiones aisladas en niveles altos,

antiguamente llamadas "gotas frías",

suelen dar lugar a tormentas muy intensas,

en especial, en la región del Mediterráneo.

Allí, el aire frío de la atmósfera

interactúa con el mar caliente del Mediterráneo,

además de con la orografía y la planificación urbanística,

y puede dar lugar a graves desastres,

como los acontecidos en nuestro país,

a final del verano y principios del otoño.

¿Y qué debemos hacer si nos vemos sorprendidos

por lluvias torrenciales o inundaciones?

Lo primero es revisar la información meteorológica

y los avisos para estar prevenidos,

evitar salir a la calle y conducir, si nos encontramos en casa,

revisar los toldos, asegurarlos

y además, también revisar los desagües y las ventanas.

Marta, a ti, ¿cómo te sienta el mes de septiembre?

Me sienta estupendamente, vengo con las pilas cargadísimas

y con un montón de ideas, de recetas de toda la vida,

clásicos populares, para que en casa sea mucho más fácil

cocinar saludable, por ejemplo, tengo por aquí un arroz a la cubana

del que hacía mi madre todos los domingos.

Empezamos por un plato internacional.

Quería pillarte a ti, porque el arroz a la cubana es español.

Lo que tiene de cubano es el plátano, pero el arroz,

el huevo frito, la salsa de tomate es de aquí,

igual que la ensaladilla rusa, que de rusa, tiene poco.

Anda, ¿y el filete ruso? Lo mismo, lo siento, Miriam.

¿Y los calamares a la romana? Pues muy de Andalucía

y de toda España. Y ahora me dirás

que la tortilla francesa no es francesa.

Lo siento, también. Todos. (RÍE) Entonces...

Todos son españoles y por eso están tan ricos,

pero se pueden hacer más saludables.

Por supuesto, por eso te he traído aquí

el arroz a la cubana clásico de toda la vida

y vamos a analizarlo. Vamos a ello.

¿Qué tenemos? Destacan los fritos, salsa de tomate...

Frito. Plátano...

Frito. ¿El huevo cómo está?

Frito también. Todo frito.

Tenemos aceite de oliva virgen, que es estupendo,

pero al someterlo a temperaturas tan altas, nos estamos cargando

la mayor parte de los beneficios del aceite de oliva virgen.

Y además, estos ingredientes absorben muchísima grasa

y aumentan mucho las calorías. Es verdad,

tienes razón en todo lo que dices, pero es un plato que gusta mucho

a todas las edades. Eso es, a todo el mundo nos gusta,

a nuestro paladar le encanta,

pero hay que mirar un poco más a largo plazo, a la salud.

En unos años, no le va a gustar tanto.

Vamos a ver cuál es la versión más saludable.

¿Cómo lo has hecho? Esta que tengo tan bonita.

Para empezar, vemos que el emplatado, las cantidades,

son distintas, siempre, nuestros padres nos ponían

mucha cantidad de arroz para saciarnos

y no hace falta tanto, con 120 gramos de arroz cocido

es más que suficiente.

Además, utilizamos arroz integral. Vale.

Utilizamos también pseudocereales, trigo sarraceno,

también utilizamos quinoa para enriquecer el plato,

además de meterle fibra.

Por otro lado, la salsita que tenemos.

Salsa de tomate, ¿no? Eso es, potenciamos el sabor

no con sal, sino horneando las hortalizas

para que se genere la reacción de Maillard,

que da tanto saborcito, y sabemos que la salsa de tomate,

muchas veces, lleva azúcar para contrarrestar la acidez del tomate.

Pues hemos echado boniato y zanahoria cocida.

¡Qué rico! El huevo es poché,

es precioso, es muy bonito, no tiene tanta grasa

y tenemos su yema, que es una maravilla,

es la salsa natural más rica del mundo.

Sí que lo es. Y para tener un crujiente

en el plato, traigo esto por aquí,

que son chips de plátano macho, mira.

Para que lo veáis en casa bien. Hablamos de chips crujientitas

de plátano macho, hemos dicho. Eso es. ¿Qué tenemos por aquí?

Coge lo que tienes al lado. Esto es un plátano de toda la vida,

una banana. Y esto es un plátano macho.

Diferencias a simple vista. El color.

Amarillo y aquí lo tenemos verde,

verde, que quiere decir que está menos maduro,

que tiene más cantidad de almidón, que su composición se parece más

a la de una patata.

Esto nos va a permitir poder hornearlo

y que sea como una patata frita, pero al horno, sin nada de grasa.

Y además, el crujiente estimula el apetito.

Lo hacemos así, sin tener que utilizar

potenciadores del sabor muy potentes.

Qué rico, Marta, además, como siempre, presentación de 10.

Hombre, es que comemos por la vista,

comemos por la boca y comemos por el cerebro.

Tenemos que saber lo que comemos para comer saludable.

Nos lo va a demostrar Marta todas las semanas,

tenemos una fortuna, una gran fortuna

de vivir en un país lleno de recetas maravillosas

para comer bien. Hoy viajamos, de hecho,

al País Vasco con un plato riquísimo de pescado,

el rodaballo.

Y aprovechando las temperaturas del verano,

a todos nos gusta comer a la fresca,

¿y qué mejor manera de hacerlo que cocinando a la parrilla?

Rico y saludable.

Pedro, te pillo ya con las manos en la brasa.

¿Qué receta vas a hacer? -Hoy vamos a preparar

un espectacular rodaballo salvaje,

de la zona de Guetaria, hecho a la parrilla,

que le vamos a hacer una bilbaína.

Una cosa muy simple, con un resultado maravilloso.

Vamos a cocinar y lo primero, ponernos nuestra mascarilla,

que es importantísimo. -¿Cuál es su origen?

-Bueno, su origen, estas son recetas que vienen del norte de España,

lo cual, ellos vieron que al hacer un pescado a la parrilla,

al meterle un refrito de aceite con ajo,

guindilla y un poquito de vinagre, aparte de darle más sabor,

no le escondía en sí el sabor del pescado.

Le da, como se suele decir, rollo.

Un buen rodaballo, lo principal, que sea salvaje.

Uno, que la cara,

una de las caras sea totalmente blanca,

y otra, que el color grisáceo sea acanelado, que no sea verde.

-A ver, enséñanoslo. -Mira.

¿Ves? La carita.

Esta boca tan pequeña, luego, a la hora de comer,

porque se alimenta de plancton y de moluscos,

la abre una barbaridad.

Vamos a ello.

Le vamos a hacer un corte vertical en el lomo por las dos caras.

Lo vamos a pintar con un poquito de aceite, ¿para qué?

Para que el pescado dore más

y quede crujientito.

Y a continuación,

le echamos un poquito de sal gorda, sal marina.

Y de ahí, a la parrilla.

En este caso, el rodaballo este pesa alrededor de 1,200 kilos

y lo vamos a tener unos 15, 17 minutos por cada cara.

Ay, madre mía, qué pintón.

Espectacular.

El secreto es estar pendiente del pescado.

Un pescado que se hace a la brasa, hay que estar continuamente

encima de él, es decir, controlándolo.

¿Te das cuenta? Fíjate, mira, ¿ves...

cómo va saliendo el lomito?

Pues esto está perfecto, en su punto.

Ahora, vamos a refritarlo.

Vamos a extraer el aceite y los jugos que suelta el pescado,

le metemos el chorrito de vinagre.

Le metemos el centrifugado, como decimos nosotros,

esto, para que la salsa en sí se quede un poquito más untuosa.

Vamos a probarlo.

-Mmm. -Riquísimo, ¿eh?

-Buenísimo. -Jugosito, un espectáculo.

Después de ese plato de pescado y también, de ese arroz a la cubana

más saludable, Marta, lo que pega ahora,

lo que nos apetece es un buen postre.

Claro, es que una comida sin un postre

que deje buen sabor de boca no es tanta comida.

Eso sí, vamos a hacer un postre más saludable.

¿Cómo? Dos "tips". Primero, que sea casero

y segundo, que sea a base de frutas.

Venga, ¿qué ejemplo nos has traído?

Pues te traigo por aquí un postre a base de plátano,

porque hoy va a ser el medioprotagonista,

y es una tarta "banoffee", que viene de unir banana y toffee.

El toffee, ¿qué es? Eso digo yo, ¿como caramelo?

Eso es, el toffee clásico es un caramelo

que se corta con una grasa, suele ser mantequilla o nata.

En "Saber vivir", damos nuestro toque saludable

y lo hacemos a base de dátiles, dátiles con leche

y hacemos un toffee buenísimo, una crema espectacular,

y el plátano, ¿por qué ponemos tanto plátano hoy?

¿Por qué? Porque imagínate que hacemos

muestro arroz a la cubana con plátano

y nos sobran plátanos y nos maduran de más.

Pues vamos a incorporarlos en un postre, porque los plátanos,

las frutas maduras no se tiran. Claro que no.

Os cuento lo que tiene, tenemos, por un lado, una base riquísima,

las tartas que siempre llevan galleta en la base,

suelen llevar galletas muy procesadas.

Lo vamos a hacer casero, vamos a echar avena,

vamos a echar dátiles y mantequilla de cacahuete,

un fruto seco que nos va a aportar grasas saludables.

Lo tenemos por aquí, luego, tenemos el plátano bien cortadito

y hemos añadido por aquí esta maravilla,

que es lo que os he contado, el toffee

que hacemos con los dátiles. Qué bueno.

Mira, esto es una cremita estupenda, además,

truco para todos en casa,

si ya lo tenéis hecho,

lo podéis utilizar para endulzar, por ejemplo,

el yogur de forma natural. ¿Se puede guardar en la nevera

y conservarlo? Durante seis días.

Muy bien. Nos da tiempo de sobra,

está muy rico y lo vamos a comer seguro.

Y luego, por aquí, esto que tenemos blanco,

a simple vista, puede parecernos nata montada.

La nata montada tiene mucha grasa, entonces, vamos a utilizar

leche de coco, también tiene grasa, tiene menos,

y si está bien fresquita, la vamos a poder montar.

Además del sabor del coco, nos recuerda un sabor dulce

y nos permite que utilicemos menos azúcar.

Ahora que has dicho "leche de coco", atenta,

la cocina saludable es algo que interesa cada vez más

y por eso, está muy presente en las redes sociales

de "Saber vivir".

Atendemos la consulta de Alicia, amiga de "Saber vivir",

que nos ve desde Santander.

Marta. Grandísima pregunta, Alicia.

Vamos a hacer un ranking. Venga.

Nosotros queremos utilizar la menor cantidad

de grasa saturada posible en repostería, esto es así.

Entonces, cuando tengamos que elegir entre leche de vaca

o leche de coco, siempre que podamos,

yo elijo leche de vaca, tiene mucha menos cantidad de grasa

que la leche de coco. Ambas tienen grasas saturadas,

eso es cierto. Seguimos. Siguiente paso.

En este caso, estoy sustituyendo la nata por leche de coco.

La nata tiene más grasa que la leche de coco, por lo tanto,

cuando sustituye a la nata, mejor leche de coco.

Muy curioso. Así tenemos la duda resuelta.

Estoy segura de que Alicia está encantada con tu respuesta.

Muchas gracias, Marta. Enseguida vamos a atender

más consultas vuestras que va a responder

nuestro médico especialista, el doctor Guerra,

en relación con la tripa hinchada y con la digestión pesada.

Y vamos a descubrir también cómo se cuida la actriz Esmeralda Moya,

que es una mujer muy, pero que muy saludable.

Os digo una cosa, aprovechad estos últimos días de verano

y salid al aire libre, porque el mar y el campo

invitan a moverse y llenarse de vida.

Y si es en familia, ¿a que sí, Marta?, pues muchísimo mejor.

Y si es en la costa de Málaga, pues ni te cuento.

Bueno, chicas, ¿preparadas? -Sí.

-Pues vámonos, venga.

Bueno, pues estamos en el paraje natural del río Guadalhorce,

siempre que podemos, nos escapamos, hacemos bici, vamos a correr,

vamos a andar y hacemos todo lo que el tiempo nos permite.

Nos encanta el deporte, lo hemos metido en nuestro estilo de vida,

nos gusta mucho llevar un estilo de vida saludable,

porque creemos que ese es el fundamento para estar bien,

para ser felices y para disfrutar de la vida.

-De marcha todos juntos y me lo paso muy bien.

-El deporte es algo básico,

igual que ir al colegio, algo esencial para ellas,

para sentirse bien, para sentirse equilibradas,

para sentirse bien mentalmente y para sentirse cómodas

y bien con ellas mismas.

-Yo siempre lo digo, lo primero que hago

cuando me levanto por la mañana es, me pongo ropa deportiva

para no tener excusa para no hacer deporte.

Pero una vez que lo haces, te sientes fenomenal.

Duchita, una buena nutrición, que también es muy importante,

y uno se siente como nuevo.

¿Quién quiere una barrita? Ya hemos hecho

nuestra parte de deporte y vamos a repostar energías.

Hemos traído unos frutos secos, frutita, la sandía, que me encanta,

y agüita, muy importante el agua.

-Obviamente, si no llenamos el depósito de gasolina,

la máquina no funciona.

-Ahora, ¿qué tenéis ganas de hacer? -¿Podemos ir a nadar a la playa?

-Pues sí, buena idea. -Jugar a las palas.

-Ah, vale, jugamos un poquito. -Tú y yo nadamos, ¿vale?

Venimos a la playa a practicar un poco la natación.

Nadamos, aproximadamente, del espigón

hasta la chimenea y vuelta, en mar abierto,

que es una sensación magnífica.

-Mi estilo favorito es braza

y es el que más me gusta.

-¿Estás preparada, Silvia? -Sí.

-Vamos al agua, vamos.

El deporte en familia nos aporta muchísimo,

primero, porque pasamos tiempo juntos,

tiempo en familia, nos quitamos de pantallas,

que hoy en día, estamos obsesionados con eso,

y desde que son muy pequeñitas,

les hemos inculcado esa importancia del deporte.

Nuestra filosofía es que para estar contento y saludable,

hay que estar activo.

Vamos a dejar ya a las palas y ya también nos toca

un ratito de relax, que nos lo hemos ganado.

El ejercicio nos da pie para entrar en la consulta

del médico especialista, el doctor Gonzalo Guerra,

cirujano general y digestivo de "Saber vivir".

Primera pregunta, Gonzalo, si tenemos la tripa hinchada,

¿hacer ejercicio la va a deshinchar?

Pues como sabes, el ejercicio es bueno para todo,

porque nos mueve, nos mueve el corazón,

nos mueve los músculos y también nos ayuda a mover

el aparato digestivo, el intestino, la motilidad,

que son los movimientos que hace nuestro intestino

para que progresen los alimentos y el gas,

mejora cuando hacemos ejercicio, por tanto, si estamos hinchados,

que es que estamos reteniendo gas,

si hacemos ejercicio, vamos a mejorar esa hinchazón.

Eso sí, también pasa muchas veces

que después de hacer ejercicio, llegamos con muchísima hambre.

¿Eso también nos puede afectar

a la hora de tener la tripa más hinchada?

Sí, porque cuando llegas con mucha hambre, ¿qué pasa?

Pues que tienes tendencia a engullir, más que a tragar,

engulles, comes muy deprisa.

Cuando comes muy deprisa, pasan varias cosas.

Lo primero es que masticas poco y mal,

por lo que ya estás digiriendo poco la comida en la boca.

Lo segundo es que tragas mucha cantidad de aire,

porque estás comiendo muy deprisa.

Y además, si encima, estás hablando mientras estás comiendo,

todavía ingieres más aire.

Y ya lo decían nuestras abuelas, que mientras se come, no se habla,

porque todo ese aire va a ir hacia nuestro intestino.

Y recuerda, cuando estamos hinchados,

el 90 % del aire que tenemos dentro nos lo hemos tragado

de una u otra manera, por tanto, con mucha hambre,

comer despacio. Ya sabemos entonces cómo comer.

Vamos a ver ahora qué debemos comer.

Ya sabemos que tenemos que llevar una dieta equilibrada, sana,

con ensaladas, por ejemplo, como la que hemos hecho

o hemos comprado con Aitor en un mercado,

pero no sé si es cierto que tomar mucha ensalada

también nos puede dar gases. Pues a ver,

tenemos que considerar que la ensalada, como se toma cruda,

tiene muchísima fibra vegetal

y esa fibra vegetal, cuando llega a nuestro intestino,

se va a fermentar por las bacterias que tenemos ahí

y va a producir gas, y va a producir mucho más gas

cuando está cruda que cuando está cocinada.

Entonces, ¿es bueno comer ensalada? Sin duda, porque no tiene calorías,

no tiene colesterol, tiene muchas vitaminas.

Pero si tenemos un problema de hinchazón por gas,

a lo mejor, esa ensalada que habéis comprado en el mercado,

es mejor cambiarla por una crema de verduras,

por unas judías verdes rehogadas, algo que esté cocinado.

Pongamos que pese a todo,

pese a llevar una dieta muy equilibrada

y no tomar demasiada fibra,

seguimos teniendo la tripa hinchada.

Pues si comemos bien, despacio, hemos masticado bien,

además, hacemos ejercicio, nos hidratamos

y seguimos con una hinchazón anormal,

y además, nos pasa con mucha frecuencia,

pues a lo mejor sí que tenemos que consultarlo con el médico,

porque a lo mejor, nos estamos metiendo

en ese terreno de las intolerancias,

de los desajustes de la flora, que nosotros llamamos "disbiosis",

y una serie de causas que ya sí pueden ser patológicas,

que producen hinchazón de la tripa.

Fíjate, Gonzalo,

porque sobre un remedio natural

nos preguntan en nuestras redes sociales.

Es algo que nos pregunta Yeren María,

una amiga de "Saber vivir" que nos pregunta desde Miami.

Pues Miriam, el jengibre es bueno para muchas cosas,

pero para el aparato digestivo, sobre todo,

porque es antinflamatorio, entonces, cuando tenemos la tripa hinchada,

muchas veces es porque tenemos una pequeña inflamación,

bien de la mucosa del intestino, bien de la del estómago,

y el jengibre nos puede ayudar a bajar esa inflamación

y nos puede ayudar también a hacer mejor esa digestión

y que todos esos gases que tenemos ahí retenidos

progresen un poquito mejor. Yo tengo una duda,

hay muchas maneras de tomar jengibre,

a al menos, unas cuantas, en infusión,

ahí tenemos la raíz. ¿Hay alguna diferencia?

Pues mira, el efecto va a ser muy similar

y el que lo puedas tomar en distintas maneras es una ventaja,

porque por la noche, a lo mejor, te apetece una infusión,

el jengibre rallado directamente, en la comida directamente,

o en polvo, para ponerlo en los postres.

Cualquiera de las maneras en que lo tomes

te va a hacer un efecto antinflamatorio,

como hemos comentado. Muchísimas gracias,

doctor Gonzalo Guerra, la voz de la experiencia

a la que sigue también nuestra gente sana,

como la actriz Esmeralda Moya.

Así se cuida y así nos lo cuenta en este domingo

para llenarse de vida y salud.

Con ella, os dejamos, cuidaos mucho.

Yo soy Esmeralda Moya, soy actriz,

soy "influencer", mamá, emprendedora,

tengo mi propia agencia de comunicación.

Desde pequeña, siempre me inventaba algún personaje en mi casa.

Pues sí, hasta que no lo he conseguido, no he parado.

Ha sido, pues eso, vocacional.

La verdad es que yo me cuido mucho y me gusta,

porque hay que sentirse bien con uno mismo.

Sin las personas que nos ven al otro lado de la pantalla,

no se podrían hacer series, ni nos podríamos dedicar

a lo que más nos gusta, así que no me genera ningún estrés.

Me gusta mucho venir al gimnasio, me gusta hacer natación,

me gusta salir a correr.

Vengo a despejarme,

a concentrarme en mí misma

y a hacer cardio,

y a hacer también musculación.

La verdad es que en mi profesión,

nunca me han exigido tener un buen físico,

ya eso va dentro de cada uno.

Con mi físico nunca se han metido, al revés, es como...

Me preguntan: "¿Y cómo te cuidas?

¿Y qué dieta haces?".

Cuando ya tuve a mi hijo,

entonces, mis prioridades cambiaron.

Es importante para mí llevar una vida sana y equilibrada

y también, tener una buena relación cuerpo-mente.

Entonces, por eso me he centrado más en mí, en hacer algo individual,

venir al gimnasio, nadar

y también, inculcarle eso a mi hijo.

Hola, Ginés. -Hola, Esmeralda, ¿qué tal?

-¿Qué tal, cómo estás, todo bien?

Vengo a por mis frutas y hortalizas. -Estábamos preparándolas.

Mira qué tomates te vamos a coger del huerto para tu cesta.

Lo vamos a coger ahora mismo, no se escapa.

-¡Mirad qué maravilla!

Bueno, él es Ginés, os lo presento, de la finca Santa Teresa

y es la persona que cuida de mí y de mi familia,

mandándonos cestas.

Bueno, aquí le encargamos todo, las cestas de frutas y hortalizas.

Para mí, es muy importante que venga el producto de la finca a casa.

Mira, Esmeralda, esta berenjena está en su punto.

-Madre mía, mirad.

Ginés, ¿qué vas a coger ahora? -Te voy a coger un calabacín

para que te hagas un buen pisto.

-Además, me queda el pisto muy bueno.

Mirad todo lo que me llevo.

Así, sí, hoy voy a comer muy sano y muy saludable.

-Te voy a abrir un tomate para que veas.

-Venga. -Maravilloso, cómo es.

Mirad, esto sí que es comer bien.

Oye, Ginés, muchas gracias por todo.

Bueno, nos vemos, adiós, ¿eh? Me voy, chao.

(Música)

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Saber vivir - 13/09/20

13 sep 2020

En el programa de esta semana, primero de la nueva temporada, recibimos como invitados al periodista Iñaki Gabilondo y a la actriz Esmeralda Moya. Hablamos sobre la carne de pollo, los huevos y cómo debemos manipularlos y cocinarlos correctamente para evitar posibles toxiinfecciones. Igual que con las frutas, verduras y hortalizas, ¿hay que desinfectarlas o solo las que vayamos a comer en crudo? El doctor Fabiani soluciona algunas dudas que teníamos sobre el coronavirus y la prevención de la demencia en personas mayores y el doctor Guerra nos explica cómo aliviar la tripa hincha y los gases. Y aprendemos con nuestra nutricocinera a preparar una versión más saludable de arroz a la cubana.

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