Saber vivir La 2

Saber vivir

Domingos a las 12.00 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5701574
No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 01/11/20 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Bienvenidos a "Saber vivir"

en este domingo de Todos los Santos,

es tiempo de calabaza y con ella,

vamos a cocinar platos muy, pero que muy sabrosos,

incluyendo el postre saludable de hoy,

un riquísimo pastel de calabaza,

el más nutritivo y ligero que os podáis imaginar.

En la comida principal, apostamos por el marisco,

un alimento que nos da muchísimos nutrientes

y sin miedo al mercurio del mar, como vais a comprobar,

pero si lo compramos en conserva,

atención a la sal y el aceite que contiene

y también a su fecha de consumo,

porque hay muchos alimentos que se pueden comer

aunque estén pasados de fecha, como es el caso del yogur.

Lo vamos a descubrir esta mañana llena de saludables protagonistas.

De un joven cantante repleto de ilusión, como es Roi Méndez,

a un corredor incansable como Martín Fiz,

el veterano campeón de maratón,

pasando por el profesor Leopoldo Abadía,

pleno de lucidez y ganas de vivir a sus 87 años.

Es una meta a la que todos podemos llegar

aprendiendo a saber vivir, que empieza en saber comer.

Por eso, comenzamos con un alimento tan nutritivo como la almeja,

la almeja de las Rías Baixas, un marisco 10.

Pues soy María José, soy mariscadora,

pertenezco a la cofradía de Cambados

y llevo profesionalmente desde el año 1999.

Tenemos un horario de entrada, porque si se permitiera trabajar

cuando ya baja la marea,

pues toda esta zona ya estaría sobreexplotada.

Chicos, es hora, están bajando, vamos allá.

Hoy, el tope que tenemos para recoger aquí es...

almeja japónica y almeja fina.

La almeja fina es la autóctona de aquí.

Entonces, vive en los arenales,

lo que hace es protegerse, entonces, se entierra.

La almeja respira y se alimenta,

va dejando unos agujeritos en la arena.

Nosotros lo que hacemos con esto, mira, es escarbar.

Mira, encontraríamos una almeja.

Si hay dos agujeros, es de la fina,

porque tienen los sifones muy separados.

Si es la japónica, es uno solo.

Tú vas a notar que la almeja japónica

es como más rugosa, más áspera, como si fuera un papel de lija,

mientras que la fina es más suave.

Si pasamos al paladar,

esta es la que se suele comer ya al natural,

pero esta tiene la vianda más dura,

por eso es necesario cocinarla.

Hoy, con lo que hay que trabajar es con el rastrillo.

Ese es un trabajo físicamente muy duro,

pero psicológicamente, no tienes problema de ir al psicólogo.

Aquí, todas hablamos, reímos, nos paramos cuando queremos,

nadie nos controla

y somos nuestras propias jefas. Somos autónomas.

Desde niña, venía con mi madre, con mi abuela, aquí, a mariscar.

Al principio, jugabas, luego, al irte haciendo mayor,

pues ya empezabas tú a trabajar también.

Generalmente, la mujer gallega

siempre fue una mujer muy trabajadora

y que sacó a su familia adelante.

Marigel, ¿qué tal?

-Bueno, va bien. -Va bien, ¿verdad?

El sitio que nos tocó, pensé que iba peor.

Ya no hace falta medirla,

pero si no, habría que medirla.

Si tú terminas y te sobra marisco, antes de echarlo al mar,

lo que hacemos es preguntar a alguien

si necesita fina o japónica, y solemos ayudarnos.

Este marisco que se extrae no puede comerse directamente,

hay que pasarlo por una depuración.

Allí, expulsan sus arenas, sus microorganismos

y ya, de ahí, pasaría a la comercialización.

Acabamos el trabajo por hoy y nos vamos.

Ahora, a pesar

y clasificar.

Y carretera. Vamos allá.

Más fresco no puede estar el marisco,

y así nos lo venden en el mercado, vivito y coleando,

si no está ya cocido, Ileana. Buenos días, Miriam.

Siempre fresco.

La forma de saberlo, por ejemplo, si tenemos un marisco

de molusco bivalvo, simplemente, con tocarlo levemente,

si se mueve, está fresco, consumirlo.

Si no, lo descartamos.

Y en otro tipo de marisco, por ejemplo, los crustáceos,

pueden ser frescos, pero atención, pueden llevar sulfitos.

No hay que asustarse, pero es un conservante legal,

pero sí que puede generar alergias, con lo cual,

mirar o preguntar al pescadero si ese marisco lleva sulfitos.

Del mar viene el marisco, de ahí su nombre, también,

pero en el mar, también encontramos mercurio,

que nos preocupa, es peligroso para nuestra salud.

Sí, realmente, es un metal pesado y si se acumula

en nuestro organismo, puede llegar a ser peligroso.

Está, sobre todo, en los tejidos grasos este mercurio,

de los pescados azules y sobre todo, en los pescados grandes.

Aparece en muchísimo menor nivel en pescado blanco o en marisco.

¿Qué ocurre? Que hay que tener especial atención,

sobre todo, con atún, cazón o pez espada

si lo consumen mujeres embarazadas o niños menores de 13 años.

En este caso, hay que reducir un poquitín el consumo.

Estamos hablando de pescados y mariscos frescos,

pero ¿qué me dices del que viene en conserva?

Pues mira, hemos hecho un estudio

y también, para tranquilidad de toda la audiencia,

hay que decir que encontramos unos límites de mercurio

muy, muy por debajo de lo que recomienda

la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.

En concreto, encontramos 35 microgramos

por 50 gramos de atún.

¿Qué recomienda la Agencia Europea?

Pues deberíamos de consumir 10 latas a la semana

para llegar a esos límites, con lo cual, tranquilidad absoluta.

Para conservar el pescado, la industria tiene dos opciones,

sal o aceite.

Sí, la sal, vamos a coger primero un pescado fresco.

En un pescado fresco, aproximadamente hay de media

50 miligramos por 100 gramos de pescado.

En un pescado en conserva, se multiplica por siete.

¿Qué hay que hacer en este caso? Pues consumir conservas

bajos en sodio, y eso, ¿dónde lo vamos a ver?

Pues como siempre decimos, Miriam,

miramos el DNI del producto, que es el etiquetado.

¿Y qué me dices respecto a cuando se utiliza el aceite

para esa conserva? Pues depende.

El aceite de oliva, como todos sabemos, es muy sano,

pero eso lo vamos a ver en el etiquetado,

si dice "conserva hecha en aceite de oliva".

El "en" es importante, esa preposición, si es "con",

significa que es añadido a otro tipo de aceite

y si indica el etiquetado "aceite vegetal",

no tiene por qué ser de oliva, puede ser de soja o de girasol,

con lo cual, preferiblemente, aceite de oliva.

Resumiendo, entonces, ¿cuál es la opción más saludable?

Pues la receta mágica de la conserva

sería una conserva baja en sal,

sería también una conserva en aceite de oliva

y si podemos elegir, que el envase sea de cristal,

en este caso, evitamos migración que pueda llegar a alimentos,

como por ejemplo, el bisfenol A, que está en plásticos.

Tenemos suerte, además, porque las conservas españolas

tienen fama internacional

por la calidad de nuestras materias primas

y sobre todo, por nuestro aceite de oliva,

el oro verde de la dieta mediterránea.

A escoger el mejor me voy

con nuestro experto en nutrición, Aitor Sánchez.

Aitor, ¿cuál dirías tú que es el producto que no puede faltar

en tu despensa y que es todo un emblema

de la dieta mediterránea?

El aceite de oliva, virgen extra, no cualquier aceite de oliva.

Vale, pues si el aceite es el oro líquido,

te voy a llevar a una mina de oro, vámonos.

Importante, y por eso estamos aquí,

¿qué nos aporta nutricionalmente el aceite de oliva?

Por un lado, tenemos los ácidos grasos.

Los ácidos grasos del aceite de oliva, en sí mismos,

ya son saludables, tienen una predominancia

del ácido graso que es el oleico,

es monoinsaturado, es muy saludable, pero es que además,

si nos vamos a una versión virgen extra,

nos encontramos unas sustancias, unos compuestos bioactivos,

que están en la porción que se llama "insaponificable",

eso está en el virgen extra, y ahí, encontramos

unas características antioxidantes y también, todos esos polifenoles

que nos protegen de enfermedades cardiovasculares.

La porción

de una cucharada de aceite por comida,

¿debe ser una guía? A ver, es una referencia.

No hay que seguirla al pie de la letra,

ni muchísimo menos, obsesionarnos.

Eso está bien, por ejemplo, para una ensalada,

que perdemos mucho la relación que estamos echando.

A lo mejor, puedes echar, de referencia, una por persona.

¿Diríamos que el aceite de oliva engorda?

No, no se relaciona el consumo de aceite con sobrepeso y obesidad.

Es cierto que es un alimento muy calórico,

como todas las grasas, al fin y al cabo.

Lo que habría que hacer y lo que hay que aconsejar a la población

es que no tome tantas preparaciones en las que el aceite

no se trate bien, es decir, menos rebozados, menos fritos,

menos snacks que sean grasos.

Teresa, ¿qué información nos da

el color de un aceite de oliva virgen extra?

Bueno, lo principal que hay que saber

es que el color no está relacionado con la calidad de un aceite.

El color cambia en función

del contenido en pigmentos y clorofilas que tiene la aceituna,

porque es un zumo de aceituna,

y del grado de maduración,

y de dónde se ha producido este aceite,

en qué momento de la maduración del fruto.

Así, a priori, el que más me llama la atención es este,

es muy verdoso.

Esto es porque es un aceite sin filtrar.

Se llama "aceite en rama"

y es porque es un aceite de esta cosecha,

es un aceite que se acaba de producir esta semana

y por eso tiene todavía esta materia orgánica en suspensión

que no se ha filtrado.

Tenemos el aceite de oliva virgen extra,

aceite de oliva y aceite de oliva virgen.

¿Qué diferencias hay?

Bueno, el aceite de oliva virgen y el virgen extra

son ese zumo de aceituna.

Se obtienen del fruto directamente.

La diferencia es que dentro de la clasificación,

el virgen extra es el mejor.

El aceite de oliva es una mezcla de aceites de oliva refinados

y aceites de oliva vírgenes, es decir,

tanto virgen como virgen extra pueden ir en esa mezcla.

Tienen también en común la base de ácidos grasos,

pero tienen un inferior contenido

en antioxidantes naturales, en polifenoles.

¿Utilizaríais este oro líquido para freír en cocina?

Esto lo utilizaría para cualquier cosa, o sea,

porque la calidad del producto te va a dar la calidad del resultado

que tú cocines.

Si queremos hacer alguna fritura, solo de vez en cuando,

utilizamos, al menos, un buen aceite,

en este caso, el aceite de oliva.

Pues hoy, el brindis está muy claro, ¿no?

Por los aceites de oliva.

Gracias al aceite, como hemos aprendido,

los alimentos se pueden conservar mucho más tiempo,

porque el aceite no caduca, ¿no, Ileana?

El aceite no caduca, el aceite tiene fecha de consumo preferente.

Lo que caducan son los productos frescos

y esos productos, una vez caducados, no se pueden consumir,

porque podemos tener un problema grave de salud,

como una intoxicación alimentaria.

Para que no se pasen de fecha, no acumulemos, no compremos mucho

y si se van a pasar, cocinémoslo y ya está resuelto.

Eso, respecto a la fecha de caducidad.

Y si estamos hablando de fecha de consumo preferente

y esa fecha está pasada, ¿qué hacemos, tiramos el producto?

No lo tiramos, Miriam, podemos consumirlo sin problemas.

Hay que evitar ese desperdicio alimentario,

podemos consumirlos una vez pasada esa fecha de caducidad.

Eso sí, observemos un poco, probémoslo y si están correctos,

los podemos ingerir. Dicho esto,

nos da pie a la consulta de Alicia, en Santander.

A ver, Alicia. Pues sí, Alicia, Miriam,

se pueden consumir los huevos aunque la fecha esté pasada.

Sorprende. Sí, si ya ha pasado varios días,

pues bueno, mejor cocinarlo, los cocemos y no hay problema.

¿Qué me dices de la mayonesa?

Pues también, lleva huevo, la procesada, obviamente,

estamos hablando, también se puede consumir sin problema.

La probamos, vemos que no tiene un sabor extraño y consumimos.

Otra cosa es si la hacemos casera. Entonces,

hay que tirar a la basura en caso de que no se consuma

en el mismo momento. Exacto.

¿Qué hacemos con el yogur si está la fecha pasada?

Pues igual, se puede consumir sin problemas.

Quizá observemos el sabor un poco más ácido,

porque la lactosa se convierte en ácido láctico,

pero sin ningún problema, se puede consumir.

Fecha de consumo preferente tiene también la mantequilla.

También la tiene. ¿Qué puede ocurrir aquí?

Que observemos que está un poquitín más rancia.

Quitamos la parte un poquito más amarilla y rancia

y la consumimos sin problema. Muy bien.

Con la mantequilla, solemos poner mermelada.

Para las tostadas, pues mermelada, igual,

puede perder alguna cualidad organoléptica,

en este caso, puede ser el sabor, pero ningún problema.

Sabe menos, pero perfectamente, y nunca la tiramos.

Hablamos ahora de las galletas,

o de la bollería que viene empaquetada.

¿Qué hacemos? Lo mismo,

igual puede perder alguna cualidad, por ejemplo,

puede estar una magdalena más dura, una galleta más correosa,

pero no hay que tirarlo, evitar el desperdicio alimentario,

se consume sin problema. Ha quedado claro.

Muchísimas gracias, Ileana.

Pensando en nuestra salud, compremos solo buenos alimentos,

alimentos saludables y cuanto más frescos sean, mejor que mejor.

En un día como hoy, la reina de la huerta es la calabaza.

Estamos en Los Santos, que es el ecuador de la recogida.

-Sí, es la fama que tiene, siempre decimos ahora

cuando llegan Los Santos, Halloween, el momento de la calabaza.

Y mira, como ves, ahora es cuando empiezan ya

a estar maduras y a coger, y ya ves.

Es la variedad que nosotros ponemos, porque tiene menos acidez,

es más dulce, es de la zona de Jaén,

de la comarca de la Loma, por Úbeda, por ahí,

y es una calabaza que es riquísima, y de nutrientes y todo eso.

Lo que tiene el interior de esta calabaza, es muy carnoso,

es de color anaranjado,

más bien oscuro,

pero la verdad es que está muy rellena, muy maciza,

y es lo que hace que... al cocinero, a los chefs, les viene de maravilla,

porque además, tienen un aprovechamiento, decíamos,

unas propiedades que a los chefs les encanta.

-Creo que nos la vamos a llevar a la cocina.

-Venga, vamos y que nos prepare algo Toño.

Venga. -Vamos para allá.

Toño, nunca mejor dicho, de la huerta,

que la tenéis aquí al ladito, a la mesa.

-Al lado y en un minuto, si te entretienes,

ya llegas aquí. -Ya está, o sea, perfecto.

Además, está mucho más rica, recién hecha.

-Es conocida como el pavo de la huerta,

que tiene casi un 90 % de aprovechamiento.

Tiene las pipas por dentro, pero la mayoría se puede aprovechar.

-Claro, porque estamos acostumbrados a esa famosa calabaza regordeta,

rechoncha, tan bonita,

pero que a lo mejor, no tiene tanta carne como esta.

-Esa es la calabaza americana, que utilizan ellos,

pero realmente, lo que tienen, es muy hueco y está llena de pipas.

-Esta es la rica. -Esta, para mí, sí.

Para nuestra crema de calabaza trufada,

comenzamos sofriendo el puerro, el apio, la cebolla,

y luego, añadimos la calabaza y luego, le echamos un caldo.

Dejamos cocer hasta que se quede blanda la calabaza,

y una vez que se queda blanda, cuando echemos el caldo, corto,

no debe cubrir todo, tiene que llegar hasta la calabaza,

pero que flote un poco, para que no quede muy líquida.

La calabaza, luego, la pasaremos por la turmix,

la rectificamos de sal, no mucha, porque el tartufato lleva sal,

y luego, escalfaremos un huevo,

añadiremos el huevo,

el tartufato por encima y un poquito de queso parmesano

y ahí, rematamos el plato.

Con la calabaza, ya veréis qué delicia de postre

nos prepara Marta y de plato, un guiso de lentejas

en su versión más saludable,

que no son lentejas viudas, sino bien casadas.

Y veréis qué bien casa el cardo con las almendras,

un plato aragonés lleno de sabor y supernutritivo

que cocinamos hoy en nuestro viaje por la cocina española tradicional.

Son buenas comidas para tener el colesterol bajo control,

el tema de hoy en la consulta de "Saber vivir",

porque cuidar las arterias es fundamental para la salud

y en esta pandemia de coronavirus, no os quiero ni contar.

Muy buenos días, doctor Fabiani, entramos en el mes de noviembre

y se nos juntan las infecciones otoñales

con este coronavirus que no deja de contagiar.

Ya está aquí el frío, está, efectivamente, el otoño,

y van a circular los virus respiratorios, como todos los años,

lo que pasa es que este año, efectivamente y desgraciadamente,

está circulando también el coronavirus,

así que tenemos que recordar que tenemos que mantener las medidas

y especial atención en el uso de las mascarillas,

y recordad que hay que usarlas siempre en espacios cerrados,

sobre todo, si están mal ventilados

y a pesar de que las personas que están con nosotros estén alejadas.

Recordemos que el virus se puede mantener en suspensión

y hay riesgo de contagio.

Pero es que también hay que utilizar la mascarilla en espacios abiertos,

porque aunque el riesgo es menor, el riesgo existe y por tanto,

ahí también debemos utilizar la mascarilla.

Tenemos que sacar la señal de prohibido.

Prohibido permanecer con personas que no vivan con nosotros

sin utilizar la mascarilla.

La mascarilla tiene que ser nuestra fiel compañera

en este otoño-invierno.

En el aire, ya sabemos que el coronavirus puede aguantar

durante horas y tenemos, además, los últimos datos

sobre lo que resiste este peligrosísimo microbio

en distintas superficies, fíjate.

En el plástico de las tarjetas o las bolsas

y en el metal de los carros de compra

y otros objetos cotidianos, hasta tres días.

En el papel del dinero y en el cartón de los paquetes,

hasta 24 horas

y directamente sobre la piel de una persona,

hasta nueve horas.

Lo han medido científicos japoneses en laboratorio.

Y más allá de recordar el número exacto de horas que permanece,

lo que tenemos que tener claro es que el virus puede estar ahí,

aunque no lo veamos y por tanto, tenemos que actuar

asumiendo que el virus puede estar ahí.

¿Y esto cómo es? Pues tocándonos poco la cara,

la nariz, los ojos, después de tocar este tipo de objeto,

limpiando muy bien las superficies en casa

y sobre todo, asegurándonos de que nos lavamos bien las manos

con agua y jabón en cuanto llegamos de la calle,

tenemos que disminuir al máximo el riesgo de contagio.

Agua y jabón, qué importante es lavarse las manos.

Por eso, en "Saber vivir", aplaudimos la nueva campaña

impulsada por Cruz Roja contra esos monstruos que no se ven

y que tienen las manos sucias,

para chavales y para toda la familia.

# Uno, lavo mis manos # con agua y jabón.

# Dos, palma con palma, # arriba y abajo.

# Tres, entrelazo los dedos.

# Cuatro, puño con puño, # le saco brillo.

# Cinco, a los pulgares # les doy mimitos.

# Seis, y con las uñas, # cosquillitas. #

Seis pasos muy fáciles de recordar

y si no tenemos a mano agua y jabón,

podemos usar gel desinfectante. Aquí lo tengo.

Los científicos han estudiado su efectividad en laboratorio

y con alcohol al 80 %,

dicen que mata al coronavirus en menos de 15 segundos.

El gel hidroalcohólico es una excelente alternativa

al lavado con agua y jabón, sobre todo,

cuando no hay suciedad visible

y una de las mayores comodidades que ofrece

es que siempre lo podemos tener a mano.

Podemos tener un pequeño botecito en el bolso o en cualquier comercio.

Lo que pasa es que ahí, precisamente, radica su riesgo.

Y es que hemos visto que se han multiplicado

las intoxicaciones accidentales con este tipo de geles,

sobre todo, en los niños

y por lo tanto, vamos a sacar la señal de peligro

a dejar geles hidroalcohólicos al alcance de los niños.

Estos geles, siempre a la mano, pero la mano de los adultos.

Ya sabes, Fabiani, que en esto, como en todo, hay dos extremos,

quien no se echa gel y quien no para de echarse gel

a cada momento por miedo al contagio.

Pues ni lo uno, ni lo otro.

No usar el gel hidroalcohólico cuando está recomendado, malo,

pero usarlo excesivamente, malo también,

porque puede dañar nuestra piel.

Tenemos que usarlo el número necesario de veces,

evitando un uso obsesivo.

Tenemos que alternarlo cuando sea posible con agua y jabón.

Tenemos que buscar siempre un producto

que no tenga muchos perfumes, no tenga otra serie de compuestos

que puedan favorecer la irritación.

Y tenemos que utilizar cremas hidratantes con frecuencia,

que contrarresten el daño que pueda hacer en nuestra piel.

Y esto es especialmente importante ahora que, con este clima tan frío,

nuestra piel sufre un poco más.

Son tiempos de temor y de incertidumbre,

porque el coronavirus parece estar siempre al acecho.

Atención a esos consejos de nuestra doctora en Psicología,

Silvia Álava.

Vivimos un momento en el que las cosas ya no son como eran.

La situación cambia cada día

y eso nos genera mucha incertidumbre,

pero ¿tenemos herramientas para saber gestionarla?

¿Cómo habéis llevado toda esta situación?

La verdad es que son tiempos duros, ¿no?, gestionando los miedos

de contagio, no contagio,

contagio a mi familia cuando vuelvo a casa.

Nosotras trabajamos a turnos, fines de semana,

lo de la conciliación ya de por sí la tenemos muy complicada,

como para empezar a asumir todo esto de forma tranquila.

Tú, que tienes un bebé,

me imagino que esto de dar a luz en medio de un confinamiento

también sería complicado. Sí, sí, ha sido,

ha sido complicado, sobre todo,

el encierro posterior.

Nunca he sentido ese miedo de pavor, pero sí algo de incertidumbre,

sobre todo, porque no se sabía con qué estábamos tratando,

lo que iba a pasar,

cómo afectaba a los niños, cómo nos afectaba a nosotros,

si esto será a corto plazo, a largo plazo...

Cristóbal, ¿cómo os habéis sentido el colectivo de los mayores?

Con cuatro palabras: "soledad",

"indefensión", "olvido".

Y todo se resume en "indignación".

Y esa gestión de la incertidumbre, ¿cómo la estáis llevando?

Pues mira, yo te diría que la estamos llevando

como hacemos todo,

con la solidaridad entre los compañeros.

Hay germen de pedir

que nos ayuden a gestionar toda esta incertidumbre

y todo esta situación que nos está desbordando

como personas y como profesionales.

Trato de vivirlo con normalidad.

Lo más difícil ha sido gestionar la emoción de Olivia, de la mayor,

con una hermana nueva, un encierro en medio,

el cole cerrado.

No me parece sano tampoco generar una paranoia,

sobre todo, con niños pequeños.

Lo peor que puede pasar en una situación de enclaustramiento

es abandonarse.

Hemos tenido que construir redes de voluntariado

y lo estamos haciendo otros mayores, unos mayores nos ayudamos a otros.

Para gestionar la incertidumbre, lo primero que vamos a hacer

es reconocer las emociones que estamos sintiendo.

Puede ser tristeza, miedo, enfado,

y vamos a poner el foco en aquellas emociones agradables.

Un ejercicio que podemos hacer es hacer un diario

de todas las situaciones en las que nos hemos sentido bien

a lo largo del día.

Aprender a relativizar la situación

y tomar distancia también nos puede ayudar.

Por ejemplo, prueba a hablarte como si fueras un amigo.

¿Qué le dirías?

Gestionar la incertidumbre es difícil,

pero conociendo las herramientas, todos podemos conseguirlo.

Al hilo del estrés y la ansiedad que estamos viviendo,

doctor Fabiani, abrimos consulta con esta cuestión.

¿Es cierto que los nervios pueden subir la tensión,

la glucosa y el colesterol?

La verdad es que el colesterol, no mucho,

pero la cifra de la tensión sabemos que se relaciona muchas veces

con la situación emocional, con el grado de estrés

y también el azúcar, también esa glucosa

se puede ver elevada en circunstancias estresantes.

Por lo tanto, para controlar nuestra tensión y nuestra diabetes,

es importante, efectivamente, tratar de liberar ese estrés

y de intentar estar un poco más relajado, más tranquilo.

Te adelanto que con esto, no suele ser suficiente

y tenemos que recordar la importancia

de hacer un buen ejercicio físico

y de controlar nuestra alimentación.

Dicho de otra manera, Miriam,

por muy relajados que estemos,

ya te adelanto que si esa relajación la hacemos tumbado en el sofá,

todo el día comiendo bollería y patata frita,

no vamos a controlar ni la tensión, ni la diabetes.

Además, es que igual que con el coronavirus,

con estas cifras de la salud se suele caer también fácilmente

en los dos extremos, el que se obsesiona con mirarse

y con los análisis, y el que pasa de mirarse.

Y no es bueno, efectivamente, ni lo uno, ni lo otro.

Menos mal que nuestros amigos de "Saber vivir" ya saben

que no tenemos que preocuparnos por nuestra salud,

pero sí tenemos que ocuparnos de ella.

Y en ese sentido, tenemos que recordar

que cuando las cifras de la tensión, del azúcar o del colesterol

están altas, muchas veces, no sentimos nada.

Repito, no sentimos nada y por lo tanto,

si tenemos recomendado hacer una serie de revisiones

o una serie de controles, no debemos dejar de hacerlo,

porque como me siento estupendamente,

debe estar bien controlado.

Cuidado con esto.

Y por tanto, si nuestro médico, si nuestro enfermero,

nos han recomendado que tengamos determinados controles,

tenemos que sacar el semáforo rojo,

semáforo rojo que nos indica que nos tenemos que parar,

tenemos que pararnos, porque tenemos unos hábitos de vida

que nos han llevado a una cifra elevada, por ejemplo,

de tensión o de azúcar, y tenemos que mejorar esos hábitos,

tenemos que poner otros en marcha, en los que se incluye, por supuesto,

el ejercicio físico.

Atentos, porque sobre el colesterol nos consultan en redes sociales.

Francis, desde Berlín.

Primero, debemos recordarle que el colesterol no es malo,

que el colesterol es necesario

para el normal funcionamiento de nuestro organismo.

Y segundo, que esa publicidad se basa

en que ha demostrado en algunos casos

que puede producir ligeras disminuciones del colesterol,

lo que no está tan claro, lo que no ha demostrado

tan claramente es que esa leve disminución

pueda suponer una disminución de nuestro riesgo cardiovascular,

que es lo que realmente queremos hacer,

y por eso, a este tipo de producto, le vamos a poner el semáforo ámbar.

Siempre que ponemos el semáforo ámbar

es porque hay un semáforo aún mejor, ¿verdad?, el semáforo verde.

Semáforo verde a esas cosas que suelen venir en estos productos

en letra muy pequeñita y que en los anuncios pasa tan rápido

que no nos da tiempo a leer.

Y es que lo prioritario es cuidar nuestra alimentación,

sobre todo, evitando un exceso de azúcares

o de grasas de mala calidad,

en la que tenemos que hacer ejercicio físico

y en la que tenemos que evitar el consumo de tóxicos,

alcohol y sobre todo, tabaco.

Con estos cuidados, Miriam,

eso sí que produce una disminución de nuestro riesgo cardiovascular.

Muchas gracias, doctor Fabiani.

Qué importante es tener bien el colesterol

para vivir muchos años y vivirlos con buena salud.

Y si son 87 y se está como Leopoldo Abadía,

yo me apunto.

Con él, llegamos a "La experiencia de vivir".

A mis 87 años,

saber vivir yo diría que es fácil.

Dos partes.

Una, hacerte feliz tú,

otra, hacer feliz a los demás.

La importancia de la segunda.

Lo que pasa, que es consecuencia de la primera.

La primera consiste, simplemente,

en no estar hablando en esos momentos

de lo mal está todo,

todo el día,

porque está mal todo, ya está.

Lo segundo

es intentar animar a la gente a hacer cosas.

El señor que tenga un trabajo, intentar hacerlo,

y el señor que no lo tenga, intentar ayudarle a buscarlo.

Estamos viviendo una serie de crisis, la sanitaria,

terrible, tremenda, mundial.

Bueno, entonces, en esa angustia personal,

estoy viendo ahora que hay personas

que lo están pasando mal psíquicamente, anímicamente.

Bueno, gente que le afecta más que a mí,

o le afecta más que a otros.

Bueno, esto, tened mucho cuidado con esto.

Quiero decir, que si yo tengo a mi alrededor alguien

que le veo que por las circunstancias que sea,

sufre, sufre en su alma, por decirlo así,

lo tengo que cuidar con mucho cariño,

y esperanza,

esperanza quiere decir que saldremos de esta,

porque hemos salido de muy malas, muy malas.

Esta será mejor, peor, no importa, esperanza, porque saldremos.

87 son los años del profesor Leopoldo Abadía

y 56 los de nuestro siguiente protagonista, ¿verdad, Jesús?

Es uno de los grandes reyes de España del atletismo.

Seguro que le conoces.

Ha sido campeón de maratón y quiere seguir siéndolo

cuando algunos de sus colegas ya se han retirado.

Se trata de Martín Fiz. Martín Fiz lo ganó casi todo

allá por los 90.

Fue campeón de Europa de atletismo de maratón en Helsinki,

con un triplete español, con un podio fantástico,

donde estaba también Diego García, que ya no está con nosotros

y Alberto Juzdado, además, con unos tiempos magníficos.

Luego fue en el 95, en Goteborg, fue campeón del mundo también.

Bueno, todo esto hizo que en España, hubiese un "boom" de correr,

porque toda la gente se animó, como Martín Fiz, a correr maratones,

etcétera, etcétera.

Y nuestro protagonista, pues siguió corriendo, siguió ganando,

siguió cumpliendo años, fíjate que ya con 50 años,

fue capaz de ganar la maratón de Nueva York,

maratón de Tokio, luego, de Boston y luego, el de Berlín,

mejorando su marca en dos horas y 26 minutos

en la categoría de más de 50, pero es que después,

ganó el maratón de Chicago y el maratón de Londres,

ya con 55 años,

convirtiéndose en el primer atleta mayor de 50 años

que ganó los Six Majors, los Six Majors son...

los seis maratones más importantes del mundo.

O sea, llevaba una trayectoria imparable

hasta que 2018 se convirtió así, de golpe y porrazo,

en su annus horribilis, en su año desgraciado, terrible.

¿Qué le pasó después de toda esa trayectoria?

Pues mira, ya cuando corrió el maratón de Londres,

ya había sufrido una caída antes, le costó recuperarse,

porque a esa edad, también, recuperarse para seguir en la élite,

corriendo, te cuesta, pero se había recuperado bien.

Y llegó el momento más trágico de su carrera, digamos.

Fue atropellado por un coche en un paso de cebra

en su ciudad natal, en Vitoria, cuando se entrenaba el maratón.

Resultado: cuatro costillas rotas, en el hospital, en fin,

pero bueno, con su constancia y con su buen hacer,

y con el sufrimiento que tienen los corredores de maratón,

en este caso, pues lo pudo superar.

Hay que ser muy fuerte físicamente para superar

todo lo que ha superado Martín Fiz y ahora, tiene ya más de 50 años.

Sí, te voy a decir una cosa, vamos a ver,

con todo lo fuerte que es y con todo el buen estado físico

que tienes que tener para correr un maratón,

para correr pruebas de resistencia,

yo creo que es mucho mayor la fuerza mental

que necesitas para gestionar una carrera de este tipo.

O sea, tú tienes que planificar tu carrera mentalmente

y tienes que conocer tu cuerpo y saber lo que está sucediendo,

o saber cuándo puedes apretar, cuándo puedes parar,

porque tu rendimiento dice basta.

Y todo esto, lo gestiona perfectamente Martín Fiz,

lo hacía, lo hace ahora, como lo hacía hace 30 años.

Nos hemos preguntado de dónde saca esa energía Martín Fiz

para seguir corriendo y con ganas de ganar.

Se lo hemos preguntado, de hecho, a este chaval de 56 años.

Toda una vida corriendo, practicando deporte.

Estas piernas tienen más de 300.000 kilómetros.

Ahora mismo, tengo 56 años y sigo corriendo.

¿Y por qué? Porque me relaja

y me saca esa fiera que tengo dentro.

Ya sabes, la edad no es ningún impedimento

para practicar deporte.

Este año 2020 se me presentaba

como un año de sueños,

de retos y sobre todo, de emociones.

Se cumplen 25 años de cuando logré la medalla de oro

del Campeonato del Mundo de maratón allá, en Goteborg.

¿Y qué mejor manera de haberlo celebrado

que habiendo participado

en el 50 aniversario del maratón de Nueva York,

corriéndolo con mi mujer y con mi hijo?

Y el reto que me había marcado, intentar haber ganado

en la categoría de mayores para 55 años.

No ha podido ser, la COVID-19 nos está afectando.

Mi mayor sueño es que desaparezca esta pandemia,

poder viajar,

seguir siendo tan optimista como la gente me conoce.

Por lo tanto, seguid practicando deporte

y yo intentaré ganar ese maratón.

Algo más joven es nuestra siguiente protagonista, Martita Ortega.

Martita Ortega, 23 años, es la jugadora más joven

que ha llegado a ser la número 1 del mundo en el pádel.

Una chica excelente,

con su esfuerzo, trabajo, dedicación,

demuestra que también, sí, Martín Fiz tiene veteranía

y tiene muchas tablas, pero ella, con eso,

con el día a día de su trabajo, llueva, nieve, haga frío, calor

o estemos pasando el coronavirus, está luchando por ser la mejor.

Claro que sí, muchas gracias, Jesús.

Vamos a verlo, Martita Ortega, la gran Marta,

campeona en pádel y con toda una vida por delante.

Buenos días.

Hola, ¿qué tal, cómo estáis? Me llamo Marta Ortega,

soy jugadora de pádel profesional y estudiante de Medicina

y hoy, venís a entrenar conmigo un rato al club.

Estamos en el gimnasio y nos toca toda la preparación física.

-Nosotros, siempre hay una primera parte,

que es de calentamiento, nuevamente, hacemos una parte aeróbica,

luego, un trabajo de movilidad y de activación

y luego, la parte central del entrenamiento,

que puede estar enfocada a diferentes manifestaciones

de la fuerza o la resistencia.

Tiene que ser un trabajo global.

Son muy importantes el trabajo de tren inferior,

al final, los desplazamientos y la fuerza de golpeo

viene siempre un poco del apoyo.

Hacemos mucho hincapié en el trabajo de fuerza de piernas,

pero es cierto que también, al ser deporte de raqueta,

el trabajo de cintura escapular, de hombros, de zona media,

es un trabajo integral y global.

-Yo digo que David está conmigo 24/7,

porque entreno con él los fines de semana,

entre semana, a las 15, a las 20.

La comunicación es continua.

Él, además, es muy técnico y muy perfeccionista,

que es algo que a mí me gusta, porque soy igual.

Tenemos que adaptarnos a las condiciones climatológicas

y hacerlo lo mejor posible.

Cuando llueve, tenemos que buscar otro club para poder entrenar.

Pierdes un poco el ritmo y te quedas un poco frío.

Simplemente, es intentar aceptar la situación con buena mentalidad.

En pista, solemos hacer una hora y media, dos horas,

y a veces, es un poco solo la parte técnica

y ejercicio con un sparring.

Otras veces, montamos partidos para intentar entrenar

lo más similar a la competición posible.

-Encerrala un poco y le volvés al medio otra vez.

Vamos tratando de mejorar día a día, corrigiendo un poquito

lo que vamos viviendo en el torneo,

puliendo un poquito lo que hicimos mal en ese torneo

y trabajarlo un poquito más a fondo durante la siguiente semana.

No me hace falta con Marta ser muy exigente,

porque la verdad que ella es muy profesional en su trabajo

y lleva a la perfección lo que tiene que hacer.

-Para mí, el pádel lo es todo, desde que soy muy chiquitita,

he jugado al pádel, creo que me ha dado mucha disciplina,

mucha capacidad de organización y también, pues esa competitividad

que yo creo que siempre es sana y positiva en la vida.

Voy al hospital por las mañanas,

hago mis entrenamientos a partir de las 15

y en cuanto acabo, 18:30, 19, pues me voy a casa a estudiar.

Sé que lo que hago merece la pena,

que todo esfuerzo, luego tiene su recompensa.

Yo estoy viviendo una época muy bonita de mi vida

y no lo cambiaría por nada en el mundo.

Pues ejercicio se hace mucho también, además,

haciendo las cosas de casa, como por ejemplo, cocinar.

Claro, porque estamos todo el rato moviendo los brazos

y también el cuello... Batiendo un huevo.

Salteando con la sartén, por ejemplo,

y el cuello, todo el rato mirando hacia abajo, el fuego,

oliendo la comida, las lentejitas.

Por eso, no nos cuesta nada, entre plato y plato,

hacer unos estiramientos. Venga, vale.

Por ejemplo, de cuello, de derecha a izquierda.

Uy, qué bien me está viniendo, con cuidado,

no nos vaya a dar un tirón. Sí, y luego, también,

un poco el movimiento de los hombros.

Y mientras disfrutas, te cuento que si hacemos este ejercicio

y nos alimentamos de forma saludable

con estas ideas que traigo por aquí,

vamos a llegar a mayores, pero muy jóvenes por dentro.

"Viejóvenes", que se dice. Me gusta que digas

eso de "viejóvenes" justamente hoy, que has traído lentejas.

Comida de viejas, dicen.

Sí, y dicen que si te gustan, bien, y si no, las dejas,

pues aquí nadie va a dejar las lentejas.

Seguro que no. Porque nos da mucha salud,

y dan suerte, si no, que se lo digan a los italianos.

Verdad, en Italia, en fin de año, en lugar de uvas, toman lentejas.

Claro, pero que también, cuando estábamos en época de escasez,

se tomaban lentejas y decían que eran la carne de pobres,

porque son muy ricas, es un plato estupendo y maravilloso,

pero es que encima, ahora, llevan de todo,

y en mucha cantidad, como este plato que tenemos por aquí,

las lentejas clásicas, un buen perolo,

y bueno, supongo que estarás viendo por ahí, que hay mucho brillo,

lo estará viendo todo el mundo. Están bañaditas.

Tienen muchas gracias saturadas del embutido,

tiene chorizo, tiene morcilla, tiene panceta también

y tienen poquitas verduras, tiene una base de cebolla,

de pimiento y de zanahoria, pero poco.

Ni se ven, prácticamente. Pues se puede hacer mucho más rico,

que hacerlo más saludable puede ser enriquecerlo también.

Seguro que sí, ¿cómo las haces, viudas, más saludables?

Viudas es sin carne, pero nosotros, en "Saber vivir",

las casamos mucho, mucho,

con un montón de hortalizas, para empezar.

Mira, los dedillos, Miri, necesito que cuentes.

Aquí teníamos y vamos a ver las hortalizas que tienen en común

ambos platos, cebolla. Sí.

Zanahoria y pimiento verde. Sí.

Las más saludables.

Tienen también calabacín, berenjena,

calabaza, puerro y también nabo.

Toma ya. Sabor a tope de "power",

y le hemos quitado el embutido. Muy bien.

¿Y cómo consigues ese saborcito que deja el chorizo?

Que es el que nos gusta a todos, pero el saborcito del chorizo

también se lo da el pimentón ahumado,

pimentón que hemos echado cuando hemos terminado el sofrito.

Bien de pimentón ahumado y de salsita de tomate concentrada.

Nada, solo una cucharadita y potenciamos sabores al máximo.

¿No lleva nada más? Sí, también lleva,

es que eres muy observadora, tenemos por aquí también arroz,

las lentejas de toda la vida, yo recuerdo cuando iba

a casa de mi abuela, mis abuelos, había lentejas con arroz

y yo no sé si lo hacían de forma intuitiva,

pero estaban completando la proteína de las legumbres.

Combinar legumbre con cereal es maravilloso.

Puede ser a lo largo del día, no en la misma ingesta,

pero no nos cuesta nada echar un puñadito de arroz integral

y que hierva a la vez que las lentejas.

Y esa naranja que tienes ahí. No es para exprimirla encima.

Ya había pensado Podría ser.

Hay que probar las cosas, así se descubren nuevos sabores.

No, es para tomarlo de postre.

Vamos a utilizar la vitamina C de los cítricos para absorber mejor

el hierro de origen vegetal de las lentejas.

Todo en uno. Fíjate.

Un aplauso para esas lentejas sabrosas y saludables

como nos gustan, por supuesto, en "Saber vivir",

y fijaos si hay platos en la geografía española

para disfrutar comiendo con alimentos

amigos de nuestra salud.

Hoy llegamos a Calatayud, en Aragón,

para aprender una receta exquisita de otoño.

Cardo con almendras.

Un plato sano, sano, sanísimo.

(Música)

Buenos días, Carmelo.

-Hombre, hola, ¿qué tal? -Muy bien, ¿y tú?

Te veo que estás metido en faena.

-Sí, por aquí, terminando de atar los cardos.

-¿Nos ponemos la mascarilla y me cuentas un poquito más?

-Entre junio y julio se plantan

y luego se cogen en noviembre, diciembre.

Se tapan con sacos para que no les entre nada de luz

y entonces eso hace que se blanquean y se pongan más tiernos.

Mira, vamos a coger una penca para que lo veamos mejor.

Básicamente lo que se come es el tallo.

Quitaríamos esto

y ya esto es lo que se utiliza.

De verduras, hortalizas y frutas

La Vega de Calatayud es bastante, bastante buena.

Esto me lo llevo yo. ¿Y qué hago con esto?

-Y se lo das a Lorenzo, que él ya sabe partir

y terminar de limpiar y tal.

Pero vamos, básicamente este es el producto base.

(Música)

Oye, me han dicho que con esto tú haces maravillas.

-Ahora veremos.

Prepararemos un caldito

con salsa de almendras tradicional de Calatayud.

-Venga, ¿pasamos y me lo enseñas? -Vamos a por ello.

Cogemos la pieza de cardo,

cortamos la base

y limpiamos bien los hilos de los lados.

Todos los hilitos, cuanto más lo limpiemos

y perdamos tiempo ahora,

luego se agradece mucho mejor emboca.

Esto lo coceríamos

con un poquito de sal.

Unos 20, 25 minutos.

(Música)

Lorenzo, ¿cómo empezaría nuestras receta?

-Lo primero que hay que hacer es una picada.

Con la almendrita esta que tenemos tan rica,

cogemos un diente de ajo,

lo ponemos en un lateral para no terminar de picarla,

para que no se haga polvo la almendra.

Bien machacado, añadimos un poco de perejil.

-¿Ahora qué harías?

-Vamos a echar un poquito de majado aquí

para que se vaya friendo.

-¿Esta receta de dónde viene?

-Este plato en verdad es de lo más caro que había antes.

Era para familias muy acomodadas.

-Ahora lo puedes encontrar en cualquier parte.

-Así es.

Bueno, ahora echamos un poco de harina,

para que espese.

Echamos el caldo de ave.

-¿Ahora el caldo de cardo también? -Así es, haz tú los honores.

-Ahora si va, ahí va. -Está fuerte.

Una vez que lo echamos todo

Pues cogemos y lo dejamos cinco minutitos,

como digo yo, al "chof-chof".

-Al "chof-chof", que se impregne bien del sabor.

Para que se impregne bien

y ya luego a emplatar y a disfrutar de él.

-¡Qué bueno! ¡Qué maravilla!

"Mmmm". Maravilla.

Anda que coméis mal aquí en Aragón.

-Ya te digo yo que no comemos mal, no.

Ahora sí, ya tenemos opciones de buena comida para este día

de Todos los Santos y ahora, Marta, nos toca el postre.

Qué rico, porque vamos a hacerlo con una hortaliza muy de otoño.

Venga. La calabaza,

que encima es súper dulce.

Así que la vamos a utilizar para hacer estos "cupcakes"

o magdalenas. De toda la vida.

De toda la vida.

Pero a mí me gusta decir "cupcakes"

porque además también con la forma de expresar los platos

las hacemos más apetitosos. Tienes razón.

Vamos a terminarlas con un "frosting"

de queso, crema y dátiles.

Te voy a explicar todo poco a poco. Por favor.

¿Qué lleven unas magdalenas normales?

Por lo general llevan levadura, llevan harina, llevan huevo,

llevan azúcar y llevan mantequilla. Vale.

Vamos a ir cambiando cosas.

La levadura la dejamos tal cual.

La harina la vamos a poner integral para incorporar fibra.

Muy bien. Los huevos los dejamos tal cual.

El azúcar los vamos a sustituir por calabaza.

Perfecto. puré de calabaza que previamente

habremos asado.

Con este super truco vamos a potenciar su sabor,

a caramelizar sus azúcares en el horno de forma natural

y van a estar buenísimas.

Y también vamos a cambiar la mantequilla por aceite de oliva

y metimos un perfil de grasas más saludables.

Y es que además metemos también nueces en la masa

para hacerlas más saciantes. Riquísimo.

Y además lo hacemos en formato individual

para no comer tanto como en un bizcocho.

Mientras me cuentas el "frosting", ¿se dice así?

El "frosting".

Mira qué pinta. ¿Me lo enseñas por dentro?

Sí, mira.

Esto además pesa porque tiene calabaza.

El "frosting" lo utilizamos como recurso

para aportar también saborcito. Muy bien.

¿Qué lleva ese "frosting"?

Mira, mira qué rico.

¡Qué barbaridad! ¡Qué bueno!

Pues el "frosting" lleva queso crema.

El "frosting" lleva queso crema,

lleva también dátiles y un poquito de canela.

Mientras tanto, vamos a atender a nuestras redes sociales

que hoy nos pregunta Lucy desde Montevideo, Uruguay:

Sin favor, Lucy, que vamos, que para eso estamos.

Lo hacemos... Muchísimas gracias.

Lo primero que tenemos que hacer es quitar el azúcar de esa receta

si es para diabéticos. ¿Qué lleva un "pudding"?,

que también es como se dice aquí.

En la base solemos tener pan panduro que se ha quedado

o bizcochos que nos hayan sobrado.

Por lo tanto, vamos a utilizar, por ejemplo,

estos "cupcakes".

Nos sobra un poco de "cupcakes", se queda más sequito,

se mete en la masa.

¿Y qué más lleva? Lo que llevaría un flan:

lleva leche, lleva azúcar y lleva huevos.

La leche vamos a ponerla desnatada

para ir quitando las calorías para una persona diabética

y el azúcar lo vamos a sustituir

por el puré también asado de una hortaliza maravillosa,

muy dulce, que también es naranja,

y tengo por aquí, que es la zanahoria.

Pues fíjate, Marta, comer bien es algo

que también le interesa muchísimo,

tanto como cantar, a Roi Méndez,

el artista de nuestro espacio, Gente Sana.

Yo estaba en un punto en el que pues comía bastante mal,

a deshoras, salió bastante, hacía bastante ocio nocturno.

Al final estaba como todo desordenado.

Y un día me dije: "Cambio de hábito ya".

Enseguida vamos a conocerle mejor y sabremos también cómo se cuida.

Hablaremos además con un experto en dieta mediterránea.

Es el autor de esta guía que tengo entre manos.

Es la dieta mejor del mundo,

pero muy pocas personas saben hacerla correctamente.

Es que tenemos muchas veces clara la teoría,

pero tenemos que llevarla a la práctica.

Practicando es como mejor vamos a hacer la dieta mediterránea.

Di que sí. Hoy vamos a aprenderlo

y vamos a hacerlo después de este taller de repostería.

Os va a encantar.

(Música)

Bienvenidos al curso de repostería saludable.

Primero nos higienizamos las manos y nos ponemos manos a la obra.

La primera receta que vamos a realizar es un bizcocho de plátano

que tiene muy poquitos ingredientes

y no vamos a usar ningún tipo de azúcar ni de grasa adicional.

Vamos a usar harina integral, puré de manzana,

que es un puré que podemos hacer asando la manzana

y pasándola por el chino,

los plátanos y después bicarbonato y una gotita de vainilla.

Cortad los plátanos y lo vamos a machacar un poco con el tenedor

hasta que tengamos como un puré.

Vamos a incorporar el puré de manzana.

Nos va a aportar revulsión que nos dan los huevos normalmente.

Es muy importante que sea manzana asada

o manzana cocida al vapor y no manzana cocida con agua,

ya que si no nos aportaría demasiada agua.

Vamos a incorporar la vainilla.

También podéis utilizar canela, ralladura de naranja,

ralladura de limón para darle un toque adicional de sabor.

Lo siguiente será incorporar la harina.

Vamos a usar harina integral

y la vamos a mezclar con el bicarbonato.

Añadimos por aquí

y ya vamos a mezclar y tenemos nuestra masa lista.

Solo nos falta pasar la masa a nuestros moldes.

En este caso yo voy a usar un molde grande con aceite

y ahora voy a repartir bien mi masa.

Pero podéis presentarlo de muchas maneras.

Os he preparado unos moldes individuales.

Podéis dividirla con la cuchara medidora

entre los moldes y luego decorarla con los copitos de avena.

Y en unos 25 minutos lo vamos a tener listo.

(Música)

Mientras se hornean,

vamos a preparar una "mousse" de chocolate.

Muchas veces solemos tener el problema

que queremos hacer una "mousse" y nos exige usar huevo.

A lo mejor no lo podemos consumir o nata.

Puedes sustituir unos por otros,

hace que puedas adecuar la repostería casera

que haces en tu día a día,

pues tanto a intolerancias como a si quieres reducir el azúcar

o eliminarlo, si quieres reducir las grasas.

En este caso usaremos va a ser aguacate, cacao puro,

vamos a usar aceite de coco,

sirope de agave al gusto y un poquito de avena.

También es apto para personas que no pueden tomar leche.

Vamos a pelar los aguacates

y los vamos colocando en nuestra batidora de vaso.

Vamos a añadir también la leche vegetal.

Vamos a incorporar el sirope de agave o miel,

también podemos utilizar,

e incluso se podría consumir sin ningún tipo de endulzantes

si así lo deseamos.

Y el aceite de coco que después cuando enfriamos la "mousse"

le dará esa textura, también se solidifica.

Vamos a triturar esto todo junto.

Incorporaremos el cacao.

Absolutamente espectacular.

La textura es totalmente similar a la de una "mousse" clásica

y no se nota que lleva aguacate, que es algo que me preguntan mucho.

Vamos a darle un toque final con unas virutas de chocolate.

Y listo.

(Música)

Ahora solo nos queda esperar a que se enfríen por completo

para poder hincar el diente.

-Me gusta muchísimo hacer repostería.

Necesitamos un poquito de control

del deporte que hacemos y lo que nos comemos.

-Se nos han quedado unos postres súper apetitosos,

con la vista ya da ganas de comérselo.

Y creo que es interesante explorar todas estas variedades

de la repostería que nos permiten cambiar de ingredientes

y adecuarlo a nuestras gustos o necesidades

y hacer la repostería un poco más saludable.

(Música)

"Dieta mediterránea, de la teoría a la práctica",

es el libro del doctor Ramón de Cangas

que hoy nos visita para explicar cómo puede ser

que la dieta mediterránea, la nuestra,

que dicen que es la mejor dieta del mundo,

no la sepa todo el mundo llevar a la práctica.

Bueno, pues la dieta mediterránea es más mercado, menos supermercado,

y además prioriza el consumo de alimentos

de cercanía y de temporada.

Lo que sí es verdad es que en los últimos tiempos

la hemos abandonado porque se incluyen alimentos

que no son propios del patrón mediterráneo.

Además, se consumen muchos alimentos ultraprocesados,

cocinamos como no debemos y abusamos de lo industrial.

Ese es el problema.

Decimos muchas veces que quienes sabían de verdad

llevar esa dieta mediterránea eran nuestros abuelos y abuelas,

que, por ejemplo, consumían más pescado y menos carne.

Así es.

Era una dieta muy rica en alimentos de origen vegetal,

con un menor consumo de alimentos de origen animal.

Dentro de ellos, pues se recomienda

que haya algo más de pescado que de carne,

unas cuatro raciones de pescado.

En las carnes, sobre todo las carnes blancas,

unas tres o cuatro raciones por semana

y dejando las carnes rojas para algo ocasional,

pues quincenal, mensual, sabiendo que las carnes procesadas

pues ahí sí debemos limitarlas al máximo.

Tomaremos buena nota de todo lo que digas para ver

si estamos llevando bien esa dieta.

Por ejemplo, en cuanto a frutas y vegetales.

Bueno, esa es la base de la dieta mediterránea.

El consumo de alimentos vegetales y las frutas y verduras

son especialmente importantes.

Fruta entera y fresca es la prioridad

y al menos tres raciones al día,

tres o más raciones al día de frutas.

Dos o más raciones al día de verduras y hortalizas.

Interesante que una de ellas sea en forma de ensalada, por ejemplo,

una forma cruda y la suma de ambas, de verduras, hortalizas y frutas,

cinco o más raciones todos los días.

Seguimos con más alimentos de la tierra,

cereales y legumbres.

Pues las legumbres son un alimento muy mediterráneo

que por diferentes motivos se ha dejado de consumir bastante

en los últimos tiempos.

Pero habría que consumir dos o cuatro raciones semanales.

Y los cereales también son interesantes,

sobre todo en su versión integral.

Podemos consumir pan de masa madre integral,

arroz integral, pasta integral.

La cantidad va a depender un poco de la actividad física.

De la granja vamos ahora a buscar huevos y lácteos.

¿Cuántos deberíamos tomar?

Pues lácteos, unas dos, cuatro raciones diarias.

Y aunque hay muchos mitos sobre los lácteos,

aunque no sean imprescindibles, son alimentos interesantes,

especialmente los lácteos fermentados no azucarados,

como puede ser un yogur.

Además, no hace falta que sean desnatados,

pueden ser enteros.

El consumo de este tipo de lácteos se relaciona con ventajas

desde el punto de vista cardiometabólico y vascular.

¿Y qué me dices de los huevos?

Pues son un alimento también interesante,

un consumo de unos cuatro huevos por semana se recomienda,

aunque consumiéndose a diario tampoco habría problema.

Muchísimas gracias, doctor Ramón de Cangas.

Hay que cuidarse y cualquier edad es buena para empezar

porque siempre estamos a tiempo.

Así lo pensó el cantante Roi Méndez

y nos ha contado su historia, una historia de música y vida sana.

Con ella os dejamos hasta el domingo que viene.

Cuidaos mucho.

(Música)

# Más y más lejos cada vez, # pisa a fondo para desahogar. #

Hola a todos. Mi nombre es Roi,

soy músico gallego afincado en Madrid

y me considero una persona bastante saludable.

Soy gente saludable desde hace un año.

Un año atrás sería imposible haber hecho este reportaje,

pero ahora soy un tío rutinario.

Mis amigos, me llaman el "rutinitas", y no es mentira.

Os voy a enseñar un poco cuál es mi día a día.

Bueno, pues ahora estamos en mi estudio.

Bueno, mi estudio es alquilado,

pero es donde paso gran parte de mi tiempo componiendo,

maquetando cosas.

Antes del programa yo vivía de la música,

trabajaba de músico en orquestas, y ahora sigo haciendo música,

es cierto que lo mejor ahora hay más grado de exposición.

Desde que salí de Operación Triunfo estaba un poco más disperso

y desde hace como medio año tengo una rutina que antes no tenía.

Al final la primera canción que saqué

es una de esas a las que le tengo un cariño especial

y no supe valorar casi en su momento,

así que os la voy a tocar porque me apetece.

# Dices que no,

# que lo que vivimos se desvaneció.

# Que fue fruto # de nuestra imaginación. #

Yo estaba en un punto en el que comía bastante mal,

a deshoras.

Salía bastante y hacía bastante ocio nocturno.

Entonces al final estaba como todo desordenado.

Y un día me dije: "Cambio de hábito ya".

Me saqué el título de submarinismo,

y me da por la lectura, por indagar en la nutrición.

Estoy fantocheando un poco, tampoco indago demasiado,

pero veo mis documentales y tal.

Y sí que es cierto que me ayudó tanto el deporte

como alimentarme mejor a ser mucho más organizado con todo.

Bueno, pues llevo como seis o siete meses

cuidando alimentación, mucho, estoy con un nutricionista,

entonces me va dando opciones para cada día

y yo intento hacer todo siempre tal cual,

pero como cuando tengo que trabajar voy al estudio

no me da tiempo a comer, entonces me vengo aquí,

sobre todo por el pescado,

como cocino fatal pescado y no me gusta

un restaurante siempre es más agradecido.

(Música)

Pintita, ¿eh?

Me levanto, voy al gimnasio,

ya tengo pilas, si no, me cuesta mucho más espabilarme.

A veces, si no hay mucha gente, para no dar la nota,

corro y canto un poco

para ganar un poco de control diafragmático.

(Música)

Pues para mí saber vivir es ser libre,

sentirme libre y ser feliz

y amar lo que haces y todo eso.

Disfrutar, yo sé disfrutar.

(Música)

# Dices que no. #

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Saber vivir - 01/11/20

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Saber vivir - 01/11/20

01 nov 2020

Esta semana hablamos de las conservas de pescado y marisco, y cómo podemos identificar las más saludables. Aprendemos las propiedades del aceite de oliva y por qué merece la pena consumirlo en su opción “virgen extra”. Hablamos de la fecha de consumo preferente y por qué no es igual que la caducidad, repasamos con Fernando Fabiani las medidas que podemos adoptar para prevenir el coronavirus y por qué tenemos que tener cuidado con dejar el gel hidroalcohólico a mano de los más pequeños de la casa. Silvia Álava nos da herramientas para lidiar con la incertidumbre de esta situación, descubrimos cómo tiene que ser la dieta mediterránea de verdad y asistimos a un curso de repostería saludable con Alma Obregón. Y nos visitan el cantante Roi Méndez, la jugadora de pádel Martita Ortega y el campeón de maratones Martín Fiz.

ver más sobre "Saber vivir - 01/11/20" ver menos sobre "Saber vivir - 01/11/20"
Programas completos (436)
Clips

Los últimos 3.522 programas de Saber vivir

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios